Fosa en el Cerro del Águila, Casavieja(Avila)

mayo 20, 2009

Leoncio Sánchez Castillo asesinado en el otoño del 36, tenía 59 años cuando fue abandonado en una fosa detrás del cementerio de Casavieja en una finca, cerca de dos postes de la luz.

Cerca de los postes de la luz

Cerca de los postes de la luz

Este 15 de mayo 2009, sus nieta Vitoria con su esposo Rodrigo, sus dos hijos Enrique y Jesús y sus primos Maria- Ángeles y Manolo han restablecido con dignidad la verdad, una vez más oculta oficialmente desde 1936.

Acompañados por el equipo de La asociación Nuestra Memoria, Sierra de Gredos y Toledo y de voluntarios casavejanos, con la autorización del propietario de la finca, se ha realizado una localización con Georadar y detector de metales; la fosa estaba donde la historia oral la marcaba: en el paraje El Cerro del Águila cerca de dos postes de la luz. 

Familiares y participantes

Familiares y participantes

Rápidamente aparecieron las suelas del calzado de Leoncio confirmando la exploración del georadar. Con mucha cautela siguieron los trabajos hasta llegar a definir una fosa claramente delimitada con paredes y fondo de granito. De ella salieron a la luz restos óseos de costillas, una bala y un trozo de alambre  con restos de tejido adherentes (mangas de camisa) y retorcido como si hubiese sido utilizado como esposas. Según los arqueólogos allí presentes la composición química del terreno podría ser el causante de la desaparición del conjunto de restos óseos faltantes.

Suelas

Parte exterior de las suelas tal y como aparecieron

Con el detector de metales se encontraron unas 36 balas de fusil Mauser, la mitad disparadas y un casquillo de bala de pistola probablemente el correspondiente “al tiro de remate”. La distribución en el espacio colindante a la fosa de las balas y casquillos indica claramente el comportamiento de los que disparaban: por el caminillo hacia la fosa como un reguero de casquillos y luego en semi circulo frente a la fosa. Las marcas particulares en los casquillos, su fecha y origen de fabricación  determinan que fueron 3 fusiles diferentes los utilizados más una pistola; eso nos deja pensar que ensañamiento practicaron los asesinos, y que las suelas mirando al cielo y el alambre  indican que Leoncio fue enterrado boca  abajo con las manos atadas a la espalda.

Las suelas, el alambre(cerca de la flecha N) y el resto de costilla(punto naranja)

Las suelas, el alambre cerca de la flecha y costilla(punto naranja)

entre la referencia de escala y la flecha Norte, el alambre

Entre la referencia de escala y la flecha Norte, el alambre

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Los familiares han decidido enterrar nuevamente los restos de Leoncio a la ocasión del acto que se realizará el 3 de octubre 2009 en Casavieja conjuntamente con los familiares de las otras victimas que se exhumaron en el cementerio de la localidad el 15 de marzo pasado(ver post “En primera persona, Ana…”).

Los familiares rinden homenaje

En homenaje a Leoncio Sánchez Castillo

 

Una vez más comprobamos que es el resultado del trabajo de una asociación, de voluntarios y de familiares. ¿Cuanto debemos esperar para que un “organismo del Estado” cumpla con sus ciudadanos (los vivos y los muertos)?

Distancia de las balas del camino a la cercania de la fosa

Distancia de las balas del camino a la cercania de la fosa

Un abrazo fraternal y solidario de Pedro-Vicente Romero de Castilla Ramos y Jordi Carreño Crispín.


En proceso de recuperacion de la dignidad

mayo 20, 2009

 

 

 

Blas Martin Gonzalez tío-abuelo de Isabel

Blas Martin Gonzalez tío de Isabel

 

Bueno compañeros, me siento arropada por eso es que voy a intentar resumiros todo esto que me pasa, no acaba aquí la historia porque esto es un proyecto de recuperación personal……

Soy, Isabel Mª Perera Martín, vivo en la Seu D´Urgell ( Lleida) y soy nieta de Nicolás Martín Tejada, sobrina-nieta de Isidro Martín Tejada y sobrina de Blas Martín González.

Como a todos nosotros, nos los arrancaron de nuestras vidas y algunos tenemos la suerte de saber  donde los fueron a poner. Yo se donde me los tiraron a mi abuelo y a mi tío, pero a Isidro, al tío Isidro nadie lo registró en aquellos momentos (secuestrado y llevado a la sierra de Monsalú- La Parra/Nogales)…….. En cambio a mi tío y mi abuelo si: enfrentamiento con arma de fuego….ya los tenemos localizados. Tal vez alguien pueda un día encontrar sus sentencias de muerte firmadas en un papel, porque la ultima vez que los vieron con vida se los llevaron atados y arrastrando por las calles…..y los fueron a matar y los tiraron a un pozo, a una fosa….eso si, del abuelo devolvieron las camisa manchada de sangre, para que no quedara ninguna duda que se habían atrevido a matarlo y a desatarle los zapatos….él que siempre decía que nadie se los podía desatar…… y campeando a sus anchas los asesinos infames de la infamia mas grande escrita en nuestra historia y la historia de Europa…no, no seremos europeos hasta que limpiemos , abramos, entreguemos a esas criaturas masacradas en un genocidio sin nombre…como todos los genocidios los culpables han de pasar ante la justicia…nuestro genocidio es  ……bueno: la historia los juzgará. Es  una cuestión de tiempo solo que nosotros tenemos prisa por renombrar su historia y que quede constancia……queremos homenajear a nuestros padres porque con su sufrimiento callado a cuestas nos tuvieron a nosotros y sin clases de adoctrinamiento, solo con la pena del recuerdo de los suyos nos inculcaron el amor y la decencia y la honradez y….

Pero……..

Hay tantas y tantas y tantas historias….

Fui a Feria a empezar a andar los pasos…solo estuve una mañana pero al final de ese tiempo y ver y pisar la tierra en donde están los que busco me invadió un sentimiento de pena, de tristeza, de querer llorar……me subí a la azotea de la casa de mi primo y veía el Castillo de Feria, el sol, la tierra de barros y lloraba por la pena y el dolor…era como si me los hubieran matado aquella mañana….

Es necesario que podamos hacer el duelo de nuestros familiares. Llorarles en público, que se nos acerquen los conocidos y los amigos y nos den el pésame…hasta que eso no pase las escenas del terror se renovarán generación tras generación….

Y cada día un sentimiento nuevo que a la vez duerme y despierta….es tan importante sentirse comprendido…..gentes como todos vosotros que sin conocernos , sin saber quienes somos …….hoy día 1 de mayo.

Hoy es un día importante para los trabajadores, para las personas trabajadoras. Día para reivindicar los derechos de la dignidad del ser humano que ha de trabajar para su desarrollo y para su sustento. Esta crisis tal vez sirva para que nos demos cuenta que falta todavía mucho por reivindicar….nos creíamos, nos hicieron creer que ya nada nos haría tambalear en nuestro estado del bienestar………

Estuve en Feria para dejar de aspirar a aspirar a que algún día…..el día tenía que llegar empezando a actuar.

Estuve con Cayetano Ibarra, en Extremadura es el responsables del Proyecto para la recuperación de la memoria……bien, bien, bien, bien…pero no. No funciona así. Cada uno de nosotros ha de reivindicar su derecho al rescate de sus seres porque por si sola la maquina no empieza a funcionar.

 

 

Este texto nos ha sido enviado el 1º de mayo 2009 por nuestra compañera y colaboradora Isabel; desde entonces su empeño y su valentía han conseguido que la exploracion con el Georadar se haga. La posibilidad de cumplir con la recuperacion de la dignidad de sus familiares desaparecidos se hace más tangible. Deseamos, desde La Memoria Viva, que se cumplan sus objetivos.

Nuestros agradecimientos a todos (en particular a el Proyecto para la Recuperación de la Memoria de Extremadura,  a la ARMH de Mérida y su Comarca, a la Junta de Extremadura y a  Condor-Georadar…)  que han hecho posible ese paso más para empezar a recuperar  la memoria individual y colectiva de lo ocurrido en Feria en septiembre de 1936 .

Hemos publicado este sentir con dolor patente al igual que el post “En primera persona, Ana,…”, que sirva este ultimo para dar  animos y esperanza a los que siguen buscando sus familiares represaliados.

Pedro-Vicente Romero de Castilla Ramos y Jordi Carreño Crispín.


In memoriam, MARIO BENEDETTI.

mayo 20, 2009
 
DESAPARECIDOS
 
Están en algún sitio / concertados
desconcertados / sordos
buscándose / buscándonos
bloqueados por los signos y las dudas
contemplando las verjas de las plazas
los timbres de las puertas / las viejas azoteas
ordenando sus sueños sus olvidos
quizá convalecientes de su muerte privada

nadie les ha explicado con certeza
si ya se fueron o si no
si son pancartas o temblores
sobrevivientes o responsos

ven pasar árboles y pájaros
e ignoran a qué sombra pertenecen

cuando empezaron a desaparecer
hace tres cinco siete ceremonias
a desaparecer como sin sangre
como sin rostro y sin motivo
vieron por la ventana de su ausencia
lo que quedaba atrás / ese andamiaje
de abrazos cielo y humo

cuando empezaron a desaparecer
como el oasis en los espejismos
a desaparecer sin últimas palabras
tenían en sus manos los trocitos
de cosas que querían

están en algún sitio / nube o tumba
están en algún sitio / estoy seguro
allá en el sur del alma
es posible que hayan extraviado la brújula
y hoy vaguen preguntando preguntando
dónde carajo queda el buen amor
porque vienen del odio

MARIO BENEDETTI
 
Este poema como memoria a alguien que fue, y es para muchos de nosotros un referente de entereza, lucha contra las mordazas del poder, y un referente para muchos movimientos de víctimas, que tienen en sus poemas, las palabras para la denuncia y memoria.
Quería enviaros este poema, porque ayer fue un día triste para todos, con lo que significó la pérdida de Mario Benedetti.
Un poema suyo, es ya “nuestro poema”, el emblema de la Asociación de la Memoria Histórica de Mérida y Comarca.
Un fuerte abrazo.
Libertad Sanchez.
 

En primera persona, Ana, familiar de Román Martín Martín y de Pedro Muñoz Díaz, nos transmite sus vivencias en una exhumacion en Casavieja. La dignidad como homenaje.

mayo 20, 2009
Desde que se hizo pública la noticia de la apertura de la fosa en Casavieja me han preguntado muchas veces que motivos me movían para implicarme tanto en el asunto si los familiares a los que reclamaba me tocaban tan de lejos y, por supuesto, no les había conocido. Casi siempre he respondido con las razones obvias que en principio nos mueven a todos: que se trataba de una cuestión de dignidad, de respeto y el reconocimiento de un derecho que en su día les fue negado.

En mi familia, como es lógico, siempre se han conocido los hechos y se ha sabido de la existencia de la fosa, pero me horrorizó comprobar que lo que yo pensaba que era del dominio público no era ni mucho menos así. Cuando conté a mis amigos cuales eran mis intenciones con respecto al proyecto que íbamos a acometer me di cuenta de que ninguno de ellos sabía que esto había pasado en su propio pueblo, estas personas habían sido olvidadas literal y jurídicamente, dado que ni siquiera consta en el registro la defunción de algunos de ellos.

Es cierto que no quería que la historia cayera en el olvido y que todo el mundo supiera que el 2 de octubre de 1936 siete vecinos de este pueblo fueron torturados y fusilados por tener tendencias políticas de izquierdas, pero la razón que me movió realmente fue el amor enorme que les tenía a mis abuelos, sentía que se lo debía a ellos.

Yo tenía dos familiares en la fosa: el padre de mi abuela paterna, mi bisabuelo Román Martín Martín y el hermano de mi abuelo materno Pedro Muñoz Díaz.

Román Martín Martín

Román Martín Martín

Dolía escuchar a mi abuela contar que el día anterior al fusilamiento, al llevarle la comida al calabozo donde les tenían retenidos, su  padre le dijo que “ya les habían confesado”, dándole a entender que el fin estaba cerca. Supongo que sus verdugos pensarían que ya que les iban a matar que murieran limpios de pecado y en paz con Dios, posiblemente eso les haría creerse menos asesinos.

Cuando mi abuela volvió al día siguiente con la comida y ropa limpia, alguien le dijo que “a su padre ya no le hacía falta más comida”… la noche anterior les habían dado el consabido paseo.

Mi abuela, con 19 años, se hizo cargo de la familia y tiró para adelante con sus tres hermanos de 10, 5  y 2 años, ya que su madre quedó bastante tocada.

Siempre que mi abuelo materno hablaba de su hermano lo hacía con cariño. Según él, Pedro era el más noble de los hermanos, tenía buen carácter y un gran corazón. Mi abuelo era un actor aficionado y junto con otras personas de la localidad representaban obras de teatro en este y otros pueblos de la zona. Pedro, que al parecer tenía una bonita letra, era quien se encargaba de escribir los guiones para cada uno de los actores.

Al haber tenido que abandonar el pueblo por la entrada de las tropas nacionales, el resto de la familia tardó unos días en enterarse del fusilamiento de Pedro, pero al saberlo tanto mi abuelo como su otro hermano varón se fueron voluntarios al frente, mientras el resto de la familia se dividía: unos se marcharon a la zona roja dejando atrás sus propiedades,  y mi abuela materna permaneció en el pueblo esperando a  que su marido volviera del frente. 

Pedro Muñoz Díaz

Pedro Muñoz Díaz

Todos estos recuerdos duelen. Ojalá hubiera podido dar a mis abuelos la satisfacción de  enterrar a sus seres queridos, pero seré yo quien finalmente lo haga en su nombre.

Al comienzo de la guerra civil el ayuntamiento de Casavieja estaba gobernado por la izquierda. En un primer momento la iglesia de la villa se utilizó como cárcel y allí se encerraron a los vecinos con reconocida ideología de derechas, aunque poco más tarde fue utilizada como almacén de víveres.

El 20 de agosto de 1936 el gobierno republicano envió a la zona la columna del Rosal, que se estableció con base en Casavieja, donde permaneció hasta el 29 de septiembre, fecha en que las tropas nacionales hicieron su entrada en el pueblo.

Al parecer las tropas republicanas tenían problemas de abastecimiento y se envió un convoy de provisiones guiado por algunos vecinos. Al volver al pueblo, estos hombres  fueron capturados, salvo dos de ellos que afortunadamente vieron que una persona les hacía señales para que huyeran y consiguieron escapar. Esta persona, con ideología de derechas, se convertiría más tarde en mi abuelo paterno,  pero lamentablemente  no logró salvar a Román, que habría de ser su suegro.

Los hombres detenidos fueron conducidos a los calabozos de la población y allí fueron torturados y obligados a golpearse entre ellos.

A nuestros oídos ha llegado la noticia de que a mi tío abuelo Pedro le obligaron a golpearse con otro de los detenidos a cabezazos, como si fueran carneros.

Finalmente todos fueron conducidos junto a la tapia del cementerio y fusilados. La fosa donde fueron enterrados la cavaron otros vecinos con idénticas ideas políticas, y también ellos pensaron que les darían muerte una vez concluida su tarea.

Nos han contado que mi bisabuelo Román hizo el que había de ser su último paseo con el puño en alto y gritando “salud” y “vivas a la república”.

El trabajo de documentación que hicimos en el ayuntamiento de Casavieja mi compañera Cristina Soto y yo fue exhaustivo y desesperante en algunos momentos.

De los siete fusilados teníamos a cinco identificados con nombre y apellidos, pero nos faltaban dos y nos dispusimos a buscar los certificados de defunción de cada uno de ellos esperando resultados positivos. Buscamos uno a uno en los registros de defunción desde 1936 a 1960 pero sólo encontramos tres de los siete que buscábamos.

Certificado de defunción de Román Martín Martín

Certificado de defunción de Román Martín Martín

Certificado de defunción de Victoriano Jiménez Martín.

Certificado de defunción de Victoriano Jiménez Martín.

Certificado de defunción de Juan Sánchez de la Cruz

Certificado de defunción de Juan Sánchez de la Cruz

 Empezamos a buscar los nombres que conocíamos pero no encontramos el primero hasta septiembre de 1938.

Seguimos buscando y no fue hasta 1946 que fueron registrados los otros dos que como digo encontramos. Era como mínimo indignante comprobar que además de la tardanza en registrarlos en la causa de la muerte constaba como tal la  “pasada guerra de liberación”.

Del resto de fusilados no había ni rastro, pero descubrimos una larga lista de vecinos de la localidad asesinados de forma similar en distintos pueblos de la zona.

Mientras leíamos uno a uno todos los nombres del censo de 1935 observamos una anotación junto a los que buscábamos. Alguien había escrito una pequeña “D” (de difunto) junto a algunos nombres. Anotamos estos y nos dimos cuenta de que eran todos fallecidos durante la guerra civil de uno y otro bando.

En esta lista de 20 ó 25 nombres constaban 2 mujeres, las únicas que fusilaron aquí durante la guerra.

Ya sólo fue cuestión de ir eliminando y con esto y la ayuda de algunos ancianos de la localidad fue posible concluir con éxito la identificación. Se trataba de:

 – Florentino Castillo González    14/03/1890

- Román Martín Martín               09/08/1892

- Juan Sánchez de la Cruz                     1892

- Félix Fuentes Jiménez               20/11/1889

- Gabino Rodríguez Ramos         19/02/1906

- Victoriano Jiménez Martín        13/01/1911

- Pedro Muñoz Díaz                     22/07/1912

 Todos ellos fusilados el 2 de octubre de 1936.

 

 En cuanto a la apertura de la fosa os diré que comenzamos la mañana del 13 de marzo de 2009.

Durante toda la mañana la búsqueda fue infructuosa y sinceramente te sientes decepcionada cuando la máquina excava y no se obtienen resultados. Empiezas a ponerte en lo peor y resulta descorazonador no encontrar nada después de haber puesto todas tus esperanzas en ello. Por la tarde, cuando se retomó el trabajo de excavación, apareció un pastor con su rebaño y nos dijo que estábamos buscando en el sitio equivocado. Nos indicó que debíamos hacerlo unos  metros más arriba. Este señor tenía razón y muy pronto tuvimos ocasión de comprobarlo.

Si hablo todo el tiempo incluyéndome en los hechos es porque se me permitió entrar en la fosa y extraer los restos junto con los miembros del equipo y os aseguro que fue una de las cosas más impresionantes que he hecho en mi vida.

Lo sentía como algo importante y me tocaba limpiar esos huesos para ayudar a extraerlos con todo el cariño y el respeto que se les debía.

En un primer momento pensé que no sería capaz y que sentiría incluso repulsión por los restos, todos sabemos que lo que tiene que ver con la muerte no es agradable y tiene mala prensa, de hecho mucha gente me ha preguntado como he sido capaz de entrar en aquella tumba y trabajar limpiando esos restos. No os miento si os digo que en ningún momento tuve esa sensación, todo lo contrario, allí se respiraba cierta alegría y mucha emoción. Resultaba especialmente emotivo mirar la cara de satisfacción  del hijo de Román, que sólo tenía 5 años cuando su padre fue fusilado.

Si  tenéis la suerte de localizar la fosa de vuestro familiar con resultados positivos y queréis  colaborar en los trabajos de exhumación es algo que os recomiendo absolutamente. Pero tampoco forcéis la máquina, si no sentís ese impulso tampoco lo sintáis como una obligación, para mí resultó terapéutico pero entiendo que no todo el mundo pensará igual que yo.

Fosa de Casavieja y trabajos de exhumación 1

Fosa de Casavieja y trabajos de exhumación

Fosa de Casavieja y trabajos de exhumación 2

Fosa de Casavieja al descubierto

Cuando finalizó la extracción de los restos y quedó la tumba totalmente limpia y vacía, algunos familiares y amigos nos colocamos en las mismas posturas en que habían estado situados los fallecidos. Yo estaba colocada espalda contra el suelo y cuando todo el mundo se quedó en silencio fui consciente del frío de la fosa  y se me vino a la mente la imagen de aquellos hombres que en aquella noche de octubre salieron del calabozo donde les mantuvieron retenidos y fueron golpeados y caminando como pudieron llegaron a la tapia del cementerio siendo conscientes  en todo momento de lo que les esperaba al final del camino.

Simulacion/reconstitucion del posicionamiento de los fallecidos

Simulacion/reconstitucion del posicionamiento de los fallecidos

Antes de que comenzaran los trabajos de exhumación yo estaba decidida a enterrar los restos de mi tío abuelo Pedro con los de su madre y dos de sus hermanos. El resto de familiares comenzaba a barajar la posibilidad  de enterrarles a todos juntos y tengo que reconocer que en un principio me opuse frontalmente ya que entendía que su sitio estaba con su familia. La verdad es que a medida que avanzábamos en los trabajos de exhumación sentía que los fusilados habían estado muchos años juntos y empezaba a pensar que no era justo separarles ahora, habían pasado a formar una “nueva familia” por ellos mismos.

Finalmente todos los familiares hemos decidido que los siete permanezcan juntos y serán enterrados en el cementerio municipal  en el mes de octubre, cuando se cumplan 73 años del fusilamiento. Para entonces estamos preparando un pequeño homenaje, pero creo que nos servirá más a nosotros que a ellos. Al menos sentiremos que estamos resarciéndoles de algún modo y reivindicando su memoria y unos hechos que nunca deberían caer en el olvido.

 El que finalmente me haya decidido a escribir todo el proceso para que se publique en este blog  de La Memoria Viv@ ha sido para infundir ánimos a todos aquellos que habéis decidido buscar a vuestros familiares desaparecidos. No os desaniméis y continuad la búsqueda, aunque a veces pueda resultar decepcionante casi siempre hay alguien que sabe o que puede ayudar a dar con ellos. Todo esto funciona, las asociaciones para la Recuperación de la Memoria Histórica funcionan. Pedid ayuda, preguntad a la gente mayor y confiad en su memoria, resulta tremendamente útil, especialmente si vivís en un pueblo.

Desgraciadamente no puedo decir lo mismo de las instituciones. No esperéis más ayuda de la imprescindible: acceso a archivos públicos y poco más. En el mejor de los casos algunos os brindaran apoyo moral.

De la Iglesia esperad menos aun, a nosotros no nos permitieron acceso a los archivos, únicamente pudimos facilitar los nombres y buscaron resultados desde 1936 a 1940, con pocos resultados y sin valor alguno para nuestro trabajo.

Cuando todo esto termina con resultados positivos, como ha sido nuestro caso, es increíble la sensación de tranquilidad que queda. Tienes la satisfacción de haber hecho lo correcto y lo justo. Sientes que tu aportación y tu trabajo han contribuido a que otras personas se sientan felices y que acabe el desasosiego que supone saber a un padre o a  un abuelo enterrado como un perro. Me reconforta pensar en que he contribuido a mantener viva la memoria de  estos siete hombres y a tranquilizar a sus familiares.

Me ha gustado tanto la experiencia y me ha hecho sentir tan bien que me he quedado dentro de la asociación, en este caso en Nuestra Memoria. Toledo y Sierra de Gredos.

Desde aquí os brindo mi ayuda.

A veces lleva tiempo, pero merece la pena.

Ana.

 

Nuestro agradecimiento Ana , por hacernos partícipes con tu relato lleno de cariño y respeto y también por el esfuerzo emocional que conlleva contarlo.

Igualmente es de reconocer la labor encomiable de todos los que han colaborado en esta exhumación y de  Nuestra Memoria. Toledo y Sierra de Gredos. (ver post publicado el 14/03/09 en este blog).

Uno de nosotros estará con vuestras familias el 3 de octubre en Casavieja, en el acto homenaje que devolverá  la dignidad y los nombres a vuestros fallecidos que  tanto tiempo han sido ocultados oficialmente.

Un abrazo fraternal y solidario de Pedro-Vicente Romero de Castilla Ramos y de Jordi Carreño Cripín.


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