Francisco González de Tena, presenta “Niños invisibles en el cuarto oscuro” y “El papel de la Iglesia en Auxilio Social”

mayo 31, 2009

En la Feria del Libro de Madrid tendremos la ocasión de conocer las últimas publicaciones del sociólogo Francisco González de Tena:

 

Dibujo de portada de Carlos Gimenez
Dibujo de portada de Carlos Gimenez

 Niños invisibles en el cuarto oscuro, Editorial Tébar (Madrid). Prólogo del Decano del Colegio de Sociólogos – Politólogos, Miguel Ángel Ruíz de Azúa Antón.
Conjunto de relatos de los antiguos internos en los Hogares de Auxilio Social. Se trata de un recorrido por  las experiencias significativas de los informantes más cualificados de su trabajo de investigación. La editorial (caseta número 273) ha organizado una presentación formal en el marco de la Feria del Libro, en la Carpa, para la tarde del último día, el domingo 14 a las 6 de la tarde. Los ejemplares estarán disponibles desde el próximo viernes día 5 en librerías y en la caseta. 

 

 El papel de la Iglesia en Auxilio Social, Editorial Sepha (Málaga). Prólogo de la historiadora Mirta Núñez Díaz-Balart.
Se trata de un ensayo con el aspecto central de su tesis, siempre desde la experiencia personal de los propios internos, es decir, un punto de vista subjetivo en el marco de su trabajo sociológico – antropológico de la tesis Puentes de escarcha. Sistemas de interacción social de los internos en los Hogares de Auxilio Social (inédita, aunque comprometida su edición). El editor ha previsto una firma de ejemplares en la mañana del domingo día 14, a las 12 de la mañana (caseta número 126) , Asociación de Editores de Andalucía. 

COMENTARIOS
 
La colección de relatos autobiográficos agrupados en el título
Niños invisibles en el cuarto oscuro, tiene tal fuerza expresiva que sólo lleva un trabajo de coordinación y depuración del lenguaje. Aunque bajo una apariencia poética, que trata de trasladarnos a una época de la “socialización del silencio”, supone un aldabonazo a la sensibilidad que recuerda en algunos de sus pasajes a Los girasoles ciegos aunque no estuviese en la recámara del autor, casi coetáneo de los informantes por lo que la empatía es algo que resulta evidente desde la primera página.
 
El ensayo con el título de
El papel de la iglesia en Auxilio Social, destaca quizá el aspecto más sobresaliente de la tesis doctoral del autor. La Iglesia, despojada de aspectos espirituales y tratada como instrumento de poder, es el punto de referencia de aquellos centros que buscaban la formación integral de niños y jóvenes como prototipos del principio joseantoniano: “mitad monjes, mitad soldados”. Lo primero fue confiado a la Iglesia, que lo hizo su objetivo (frustrado) y lo segundo no pasó de ser un mero remedo de “cuarteles para pequeños”, que se convirtieron en pequeños cuarteles con su disciplina y sus toques de corneta.  

Una referencia al BOE de 1940:

Decreto_de_23_de_noviembre_de_1940_01


Recuperando la dignidad de cinco hombres, fusilados y enterrados en una fosa común en octubre de 1936.

mayo 31, 2009
La Agrupación de Familiares de fusilados de Marrupe han inhumado los restos de los 5 marrupeños exhumados en octubre de 2007 en el paraje conocido como “La Peña Negra” término municipal de Pepino (Toledo).
Los 5 represaliados fueron:
Leonardo Cedenilla Sánchez
Nicolás Ramos García
Julián Ramos García
Eusebio Fierro Martín
Anastasio Mayoral.
Entierro abuelo
Entierro abuelo
Para más información consultar : http://www.latribunadetalavera.es/noticia.cfm/Local/20090601/herida/cerrada/97C28EFB-1A64-968D-599AA72DA29D38C8

Auto del supremo contra Garzón…

mayo 31, 2009

Texto del Auto de admisión a trámite por el Tribunal Supremo de la querella contra el Juez Baltasar Garzón del sindicato de ultradrecha “Manos limpias”.

Enlace al documento pdf del auto:

http://www.elpais.com/elpaismedia/ultimahora/media/200905/27/espana/20090527elpepunac_1_Pes_PDF.pdf

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Borredon la historia que esconde miles de historias…

mayo 31, 2009

Borredon3

Recuerdo…
Siendo muy pequeña escuché muchas veces a mi padre con los compañeros que se reencontraron en la cuenca minera del exilio, hablar del campo en el que habían permanecido del 7 de marzo al 30 de diciembre 1939. Ellos lo llamaban “Sefón pues, con los años había brotado un idioma mestizo entre aquellos españoles no afrancesados.
De verdad, yo no entendía nada.
Sólo escuchaba, escuchaba y callaba.
Hablaban del frío,del hambre, los malos tratos, las enfermedades, los guardas, de hombres hechos bestias y de amistades, del campo de Judas
En sus recuerdos no mencionaban la estación (estoy segura de que no sabían ni cómo se llamaba) ni demasiado de la caminata entre dicha estación hasta el campo. Tanto habían caminado ya antes…
Pasaron los años…
Un día, casualmente, inesperadamente, por una carretera que llevaba a España, se me plasmó una placa, con una flecha. Indicaba ” Cimetière des Espagnols”, decía “Cementerio de los españoles”. Estábamos en Septfonds. ¿ Septfonds ? ¡ Sefón ! ¿ Sería posible ? TODO me volvió a la mente. Mi padre, los compañeros, lo contado, lo no-dicho.
Ya habían muerto todos.
La emoción que no puede expresarse.
Las tumbas de los allí fallecidos. Una rosa en cada una, el nombre de cada uno, y todos tan jóvenes, me llamó la atención el nombre de uno, ¡ qué cosa ! aún me acuerdo, Jesús Fraile Sacristán veintipiquillo años de edad y, a la entrada, el hermoso poema de Rafael Alberti : “Vosotros no caísteis “.
Magnífico homenaje en aquel lugar perdido del recuerdo.
Por eso, YO no le doy importancia a la venta o no-venta de la estación (“cuyo local sirve de lugar turístico, con cocina, sala de espectáculo, apartamento, 19 camas en un wagón de lujo”…¿ Memoria histórica ?…)
Por Raquel Arto.
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Es rídiculo, pero es lo último que nos falta por ver…

mayo 31, 2009

De vuelta con el juez Baltasar Garzón, y aunque sea un tema muy manido, no deja de preocuparme toda la actividad contraria a la actuación  del magistrado, que por ende, nos afecta a todos nosotros. Aunque sea en una viñeta y de modo frívolo, la misma representa un poco el disparate de la sin razón y la radicalización de hasta dónde llegará la derecha de este país para evitar tener que enfrentarse a sus vergüenzas.

Ferreres. El Periódico de Catalunya, 30 de maig 2009

Ferreres. El Periódico de Catalunya, 30 de maig 2009


Josep Muntaner, ´Fusteret´: el orgullo de los vencidos…

mayo 31, 2009

JOAN FRAU. Diario de Mallorca, 30 de maig 2009.

“Ellos ganaron con las armas, pero son los auténticos perdedores de la Guerra Civil”. El pollencí Josep Muntaner Cerdà, Pep Fusteret, de 95 años, habla “sin odio” de sus verdugos, los que encerraron su juventud en las mugrientas cárceles improvisadas del Movimiento y asesinaron sin motivo a muchos de sus compañeros republicanos, porque está convencido de que la razón y la moral están de su parte.

“Los que estuvimos encerrados por ser republicanos estamos orgullosos de nuestro pasado y de nuestros descendientes; en cambio, no hay nadie que diga que fue franquista o falangista”, sostiene para apoyar su tesis de que los auténticos ganadores son los que la Historia ha rebajado a la condición de vencidos.

Al contrario de muchos de sus coetáneos, Muntaner puede contar su experiencia, un testimonio impagable en primer persona de aquel verano de 1936 y los años posteriores de represión y hambre.

Historia viva de su pueblo, Pep Fusteret (nacido en el Hostal de Cas Fusteret, Alcúdia, el 17 de julio de 1913) es el coprotagonista de uno de los episodios más recordados en Pollença de los días posteriores al 18 de julio del 36, cuando emprendió una épica huida por los paisajes de la Serra, junto a otro mito del republicanismo pollencí, Martí Vicens, Bonjesús, con los fascistas pisándoles los talones y dispuestos a eliminarlos por su condición republicana y próxima al anarquismo.

Muntaner, militante de la Juventud Republicana y lector empedernido de Víctor Hugo y Blasco Ibáñez, ejercía de barbero cuando se produjo el golpe de Estado contra la República, un régimen que “funcionaba, a pesar de que el ejército siempre ha sido de derechas”, y que en Pollença resistió tres días más que en el resto de la isla gracias a la fidelidad de los carabineros y el Ayuntamiento.

“Durante las 48 horas en que fuimos amos del pueblo, no matamos, ni detuvimos ni ofendimos a ningún vecino que creyéramos del otro bando”, destaca.

Tras estos días de relativa calma, la vida de Josep, entonces con 23 años, dio un giro inesperado y, de la noche a la mañana, pasó a ser un fugitivo. El ejército sublevado llegó al Ayuntamiento el 20 de julio y se produjo la primera víctima mortal. Los defensores de la legalidad huyeron en desbandada y Muntaner se refugió en la finca de Can Malalt, donde durmió sobre la paja de la era. “Al amanecer del día 21, me desperté por los empujones de una mano: era Martí Vicens, Bonjesús, sin su característica barba. Me dijo que debíamos huir hacia la montaña para esperar acontecimientos, con la esperanza de un desembarco republicano”. 
Aquí empezó una odisea de diez días por la Serra, donde sobrevivieron a base de caracoles fritos, que les provocaron unas “diarreas terribles”, fruta y las ayudas de payeses que se iban encontrando a lo largo de su travesía, a quienes nunca informaban de su siguiente destino para evitar chivatazos.

Pasaron por diversas fincas de montaña, entre los municipios de Pollença y Campanet. Alguno de los puntos en los que permanecieron alguna noche, como la Cova de Massana, son hoy objeto de visita de asociaciones relacionadas con la Memoria Histórica.

“Pasamos mucha hambre y sabíamos que nos buscaban; finalmente decidimos que teníamos que llegar a Sa Pobla, donde vivía una hermana mía”, recuerda.

El 1 de agosto entraron en el pueblo, camuflados entre los jornaleros que regresaban a sus casas tras el día de trabajo. “Había muchos falangistas que me conocían, pero no nos identificaron porque era de noche y yo llevaba un sombrero de paja y Martí un saco sobre la espalda”. Poco después, Fusteret y Bonjesús se separaron. “Ya no le volvería a ver nunca más”, lamenta.

Martí se marchó a Búger, donde tenía contactos, y más tarde consiguió llegar a Menorca, desde donde embarcó con destino a Barcelona. Pero durante el trayecto marítimo fue interceptado por un barco nacional, que lo devolvió a Palma. Poco depués fue ejecutado.

Pep Fusteret estuvo poco tiempo escondido en Sa Pobla. “Alguien informó de mi paradero y vino la Guardia Civil a buscarme para llevarme hasta Palma, lo que me alivió porque yo no quería regresar a Pollença”, explica.

Ya en la capital, fue trasladado al barco Jaume I, improvisada cárcel para republicanos, donde estuvo 38 días antes de ingresar en la prisión de Can Mir, de la que guarda los peores recuerdos. “Nos daban boniatos cocidos, sin lavar ni pelar, para comer; allí pasé mucha hambre y llegué a perder veinte kilos”. Su salud empeoró de forma preocupante, por lo que fue trasladado al Hospital, donde “la comida estaba mejor”, para regresar después a Can Mir. En su ficha se le consideraba un “anarquista peligroso capaz de cometer cualquier atrocidad”, cuando en realidad, subraya, “no había hecho nada”.

Fue condenado a treinta años de cárcel por un tribunal militar, una “farsa” que le juzgó junto a otros 146 pollencins. En Can Mir, “cada día se llevaban a una docena para ´liberarlos´, y en realidad se los llevaban a fusilar”.

Finalmente, el 8 de mayo de 1941 salió en libertad condicional y poco a poco pudo rehacer su vida, dedicándose al comercio de productos agrarios. Josep Muntaner relató su intensa experiencia en un libro de memorias, No eren blaves ni verdes les muntanyes, y hoy reside en su casa pollencina rodeado de recuerdos y de libros de poesía, su gran pasión.

Josep Muntaner Cerdà sostiene en su casa de Pollença un retrato que le hizo un compañero en la prisión de Can Mir.  Foto: Massuti.

Josep Muntaner Cerdà sostiene en su casa de Pollença un retrato que le hizo un compañero en la prisión de Can Mir. Foto: Massuti.


585 vestigios franquistas adornan edificios públicos…

mayo 31, 2009

El catálogo de símbolos elaborado por el Gobierno desvela que el 57,4% de ellos se encuentran en dependencias de Defensa.

Fachada de la sede en Madrid del Fondo Español de Garantía Agraria, dependiente del Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino. - GABRIEL PECOT

Fachada de la sede en Madrid del Fondo Español de Garantía Agraria, dependiente del Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino. - GABRIEL PECOT

La huella de Francisco Franco es todavía muy visible en España. El catálogo recientemente elaborado por el Gobierno sobre los símbolos de la dictadura presentes en edificios dependientes de la Administración del Estado detalla que aún existen en ellos 585 vestigios arquitectónicos y ornamentales claramente relacionados con el régimen franquista.

Escudos con el águila de San Juan en fachadas y vidrieras, placas con el yugo y las flechas, monolitos en honor de la Legión Cóndor, frescos ensalzando las gestas de los sublevados en 1936, óleos de Franco uniformado y un largo etcétera salpican las sedes oficiales y otras dependencias de 11 ministerios, según el catálogo aprobado por el Ejecutivo el pasado 14 de mayo, al que ha tenido acceso en exclusiva Público.

El departamento con más simbología franquista es, con mucha diferencia, el de Defensa. Los edificios dependientes del departamento que dirige Carme Chacón acogen nada menos que 336, es decir, el 57,4% de total. De ellos, 278 son elementos arquitectónicos y otros 58 “vestigios en bienes muebles”, como denomina textualmente el catálogo a cuadros, muebles y otros enseres.

Le siguen, pero a mucha distancia, los ministerios del Interior (74), Fomento (43), Asuntos Exteriores (27), Economía y Hacienda (23), Presidencia (22), Cultura (22) y Trabajo e Inmigración (20). A la cola, los de Justicia (9), Sanidad (5), Medio Ambiente (3) y el Tribunal de Cuentas (1).

Destruir o conservar

Con este catálogo, el Gobierno pretende decidir cuáles de estos vestigios deben ser “quitados y guardados, ocultados o neutralizados” en aplicación de la Ley de Memoria Histórica, y cuáles deben ser conservados por motivos históricos, artísticos, artístico-religosos o técnicos. Para ello, cada departamento, además de facilitar una descripción más o menos detallada de cada símbolo y su ubicación exacta, ha enviado al Ejecutivo una “valoración inicial” sobre la conveniencia o no de eliminarlo.

Es aquí, según reconocen a Público fuentes cercanas a la Comisión Técnica de Expedientes, un órgano creado el pasado 20 de abril y que tendrá la última palabra sobre el futuro de toda esta simbología, donde han surgido los primeros roces, “sobre todo con los representantes del Ministerio de Defensa”.

Según esta fuente, son estos los que más reticencias han puesto hasta ahora a la retirada de águilas, bustos y monolitos que ensalzan el franquismo.

Un detalle que ya se observa en las “valoraciones iniciales” que los delegados de este Ministerio han hecho a un buen número de los 336 vestigios de la dictadura que acogen los edificios del departamento.

“La eliminación del escudo dañaría la fachada al estar esculpido en la piedra”

Los mandos militares alegan en algunos casos que son “imperceptibles” a la vista por su situación, como aseguran que ocurre con dos águilas preconstitucionales de cerámica de 15 centímetros situadas en la fachada de un edificio militar situado en la esquina de la plaza Tetuán con la calle Ximénez de Sandoval de Valencia, y en el inmueble de Defensa situado en la calle Modesto Lafuente, de Madrid, cuyo escudo franquista no es visible, en su opinión, porque está en un “hall en desuso”.

En otros, los representantes de Defensa se resisten con el argumento de que “su eliminación dañaría la fachada” o que “sería muy costosa”. “No es pieza de fácil separación”, manifiesta el mando del cuartel de Puerto del Rosario, en Arrecife (Lanzarote), de un escudo con el águila de San Juan, pese a que los superiores ordenaron la retirada del mismo el 17 de enero de 2008.

“La eliminación del escudo dañaría la fachada al estar esculpido en la piedra de la propia fachada” se repite miméticamente en los casos de los edificios de la Armada en Pontevedra, el situado en la calle San Sebastián de Donostia, el de la calle Antonio López de Santander y el de la avenida de los Descubridores de Santa Cruz de Tenerife.

“Obras de arte”

Cuando se trata de escudos emplomados en vidrieras, caso del existente en el comedor de la Academia de Infantería de Toledo, la valoración previa es recurrente: “Se trata de obras de arte que deben ser protegidas”.

En otros casos, destacan que la singularidad del edificio impide tocar ningún “elemento ornamental” sin permiso previo municipal. En el caso de la iglesia castrense de San Francisco, en El Ferrol (A Coruña), la cruz de los “caídos por Dios y por España” se considera un “conjunto artístico-religioso”, sobre el que “hay competencias recurrentes con el Arzobispado Castrense”.

Entre los argumentos más singulares figura el de los responsables del cuartel de Rabasa, en Alicante. Para mantener un busto de Franco en uniforme de capitán general en el jardín próximo a la avenida del capitán general Santiago Mateo Marcos, aducen que “se encuentra fijado al terreno, sin inscripción alguna” y que “su traslado afearía el jardín”.

Fuente: Público.es L. DÍEZ / O. LÓPEZ-FONSECA – Madrid – 31/05/2009


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