LA AMNESIA SELECTIVA DE ROUCO…

junio 5, 2009

Fuente: José Ramón Villanueva Herrero (Diario de Teruel, 7 diciembre 2008)

En un momento en que el debate de la memoria histórica está de plena actualidad, en medio de las pugnas jurídicas y el debate político y social que ha generado en la sociedad española, ha entrado también en escena la jerarquía eclesiástica con unas declaraciones lamentables. El pasado 24 de noviembre, el cardenal Rouco Varela, Presidente de la Conferencia Episcopal Española, se opuso con una actitud tan cínica como hipócrita, a la necesaria recuperación de la memoria y la dignidad de las víctimas del franquismo al señalar que, “a veces, es necesario saber olvidar” en lo que él denomina, haciendo gala de una doble moral, de “una auténtica y sana purificación de la memoria”. Debe quedar claro que, bajo ningún concepto, resulta aceptable que la Iglesia, que nunca aceptó la República laica de 1931, que apoyó con entusiasmo la sublevación fascista, que sacralizó el golpe militar calificándolo de “Cruzada”, que legitimó la dictadura franquista, que silenció sus crímenes, que tantos privilegios obtuvo del régimen y que nunca ha tenido la valentía de pedir perdón por su responsabilidad y connivencia con la represión desatada durante cuatro décadas por el franquismo, nos pida a todos los ciudadanos, creyentes o no, que olvidemos nuestra memoria histórica reciente. Esto no es sino una amnesia selectiva ya que, mientras Rouco nos pide el olvido para las víctimas republicanas, la Iglesia sigue promoviendo procesos de beatificación de las víctimas de la persecución religiosa, ciertamente abominable, desatada como consecuencia del golpe fascista de julio de 1936. Pero, también en esto la Iglesia tiene una memoria selectiva pues nunca ha honrado a los sacerdotes nacionalistas vascos o a los dirigentes de Unió Democrática de Catalunya, católicos todos ellos…pero asesinados por los franquistas por sus convicciones democráticas, nacionalistas y por haberse opuesto a la sublevación militar. Rouco nos pide un olvido de la memoria, pero miles de iglesias españolas siguen teniendo en sus fachadas, como recuerdo permanente e hiriente de la contienda, las lápidas de “Caídos por Dios y por España”.pese a lo dispuesto en la nueva Ley de la Memoria Histórica. Por todo ello, bueno sería que Rouco y el resto de la jerarquía católica leyese el sobrecogedor Sumario 53/2008E del juez Garzón del pasado 18 de noviembre. A lo largo de sus 152 páginas, una muy fundada argumentación jurídica y un denso acopio de jurisprudencia, ponen de manifiesto el carácter de “crímenes contra la humanidad” cometidos por el franquismo, los cuales no sólo nunca fueron denunciados por la Iglesia, sino que, en ocasiones, tuvo una colaboración activa y directa en algunos de estos delitos. Una parte destacada del Sumario 53/2008E está dedicada a “los niños perdidos del franquismo”, esto es, a la “sustracción o eliminación de custodia sobre los hijos de las madres republicanas”, proceso en el cual determinadas instituciones eclesiásticas tuvieron un papel destacado. Hay que recordar que la Declaración de Condena de la Dictadura Franquista de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa del 17 de marzo de 2006, dedicó varios puntos a esta cuestión, señalando que, “varios miles de hijos de obreros fueron también enviados a Instituciones del Estado porque el régimen consideraba su familia republicana como “inadecuada” para su formación” (Punto 73). Igualmente, se ofrecen datos sobre el secuestro de niños de familias republicanas por parte del Servicio Exterior de Falange en diversos países europeos; sobre el funcionamiento de la Prisión de Madres Lactantes, donde los hijos de presas republicanas eran separados de éstas, en muchas ocasiones de forma definitiva, cuando los niños cumplían los 3 años; sobre la desaparición en 1944 de un centenar de niños en la prisión vizcaína de Saturrarán, arrrancados de sus madres por parte de los funcionarios y las religiosas allí destinadas. Se alude a la numerosa normativa “legal” del régimen sobre la “tutela” de niños republicanos, cuyo número se cifra en 12.042 a la altura de 1944 (7.538 de ellos internados en centros religiosos) que llegaron a ser 30.960 en la década 1944-1954, dependiendo del Patronato San Pablo, adscrito al Ministerio de Justicia. Muchos de ellos fueron entregados en adopción y nunca se devolvieron a sus verdaderos padres. El Sumario de Garzón, nos ofrece también datos sobre cómo determinados sacerdotes, como fue el caso de Juan A. Gordio, capellán de la Casa Cuna Provincial de Sevilla, alteraban los datos de las partidas de nacimiento de niños de familias republicanas para que pudieran ser adoptados por familias adictas al régimen. Se llega a aludir a casos de apropiación de niños en el mismo momento del parto, tal y como refleja el testimonio de Emilia Girón: “lo llevaron a bautizar y no me lo devolvieron…tú estás pariendo, viene un matrimonio que no tiene hijos y quiere reconocerlo, te lo quitan y lo llevan y nada más” (p. 64). Dramáticos resultan los testimonios recogidos por Fr. Gumersindo de Estella, capellán en la prisión zaragozana de Torrero referentes a la “sustracción de hijos de mujeres presas por religiosas, sin autorización de las madres”, o el caso de las presas embarazadas como consecuencia de violaciones a las que, como señala Garzón, “se mantenía con vida hasta el alumbramiento e inmediatamente después eran ejecutadas. Los hijos eran entregados a centros religiosos o del Estado a pesar de que las madres, antes de morir, se habían negado explícitamente a ello” (p. 65). En todos estos hechos criminales, en la sustracción de niños, en la falsificación de partidas de nacimiento y bautismo, tiene una profunda responsabilidad la Iglesia de la posguerra. Por ello, miles de niños fueron separados de forma dramática de sus padres y se criaron en familias adoptivas, al igual que ocurrió en la dictadura argentina de los años 70. Por todo ello, el texto de Garzón interpela a nuestras conciencias al señalar que, “olvidar esta realidad por más tiempo y poner trabas a la investigación, sería tanto como contribuir a la perpetuación de los efectos del delito y ello, además de injusto, sería cruel para las víctimas y contrario a los más elementales derechos humanos” (p. 74). Por todo ello, si Rouco leyese en su integridad el Sumario 53/2008E, tal vez se estremeciese su habitual hieratismo y, superando su patológica amnesia interesada, empezase a reconocer y pedir perdón por el papel desempeñado por la Iglesia en la represión franquista. Y es que tanto dolor y tantas víctimas, muchas de ellas todavía yacentes en fosas comunes, no se supera con el olvido intencionado y cómplice que Rouco predica, sino con información, verdad, reparación y educación ciudadana para las nuevas generaciones. Esta si que sería una actitud verdaderamente cristiana pues, como nos recuerda Jesús de Nazaret, “la verdad os hará libres”, que, en este caso, supondría una auténtica liberación del sufrimiento y el dolor, de odios y rencores acumulados durante décadas y que ha llegado el momento de superar, no desde el olvido, sino desde la memoria, la verdad y la dignidad para con las víctimas, con todas las víctimas. Y esta si que es, cardenal Rouco, y no la suya, una actitud verdaderamente evangélica.

El Cardenal A. Rouco Varela

El Cardenal A. Rouco Varela

Aunque el artículo es de diciembre de 2008, es más actual posiblemente hoy que en la fecha en la que se escribió, me explico, cronológicamente parecerá lo contrario, pero después de todos los acontecimientos ocurridos desde esa fecha y con la actualidad sobre la memoria histórica en la mano al día de hoy, con una Ley de la Memoria Histórica que además de no cumplirse parece que se revuelve contra la víctimas, del juez Baltasar Garzón que por su intento de hacer cumplir las leyes internacionales y por haber recogido el guante de las familias y asociaciones víctimas del franquismo, ahora será convocado a  juicio oral por prevaricación, creo que este artículo viene al pelo, entre otras cosas porque paar nosotros las cosas cambian cada día, pero dudo mucho, que la postura de la Iglesia y por ende de su máximo representante en España haya variado un ápice.

Según la imagen adjunta al artículo no sé de que se horroriza el Cardenal Rouco, si los que deberíamos estar y estamos asustados somos nosotros, viendo como retrocedemos a la Edad Media y vuelve la Santa Inquisición. Creo que ya entiendo el precepto de Cristo de “poner la otra mejilla”, es decir, nosotros ponemos la otra mejilla y ellos nos dan la ostia (y no sagrada precisamente).

¿Habrá pensado en excolmugar a Garzón y por supuesto a todos nosotros el emérito Cardenal?

Jordi Carreño


Artículo del Director de “Público”, hoy 5 de junio 2009:”Furor supremo contra la Ley de la Memoria”

junio 5, 2009

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Todas las fuentes que conocen los entresijos de la más alta instancia judicial española coinciden esta vez en un mismo vaticinio: la Sala de lo Penal del Supremo le va a sentar la mano a Garzón. Si así va a ser, tendrán razón los que sospechan que a veces se hacen esbozos de sentencia antes de saber si hay bases para convocar juicio oral por presunta prevaricación.

No es el destino del juez, que tendrá recursos para su defensa y cuenta a su favor con el precedente de que la Junta de Sala de la Audiencia Nacional no apreció delito, lo relevante de este caso, sino la circunstancia de que el Supremo aprovecha este viaje para arremeter de paso contra la Ley de la Memoria Histórica. Y lo hace admitiendo una querella del sindicato franquista Manos Limpias, al que este mismo tribunal en su día rechazó otro recurso por acusación infundada.

La pobre Ley de la Memoria es un piadoso pero inútil intento de permitir que muchos humillados puedan recuperar el nombre de sus antepasados que fueron injustamente fusilados. El Supremo está obligado a respetar las leyes, aunque sabe de sobra que esta norma que tanto parece molestarle es simple papel mojado. No cumple ninguna de las tres pautas que marca la jurisprudencia internacional: ni permite conocer la verdad, ni posibilita restablecer la justicia, ni ofrece reparación. Tampoco facilita medios ni permisos para buscar a los desaparecidos.

Acaso no es tarea del Supremo, pero sí del Poder Judicial, impedir que haya jueces que nunca encuentren tiempo de levantar acta de unos huesos desenterrados que permanecen al sol como si hubieran pertenecido a perros. ¿Más de 70 años después todavía es posible añadir tanta crueldad al dolor de unos familiares que sólo quieren que los restos de los suyos descansen de una vez en una tumba normal? Esa ley, que los jueces están obligados a cumplir, es ya letra muerta.

En la provincia de León, en el alto de Ocero, en un lugar conocido como “La V” por la intersección que dibujan dos carreteras, hay un frondoso pinar de troncos republicanos. Diseminados en ese bosque yacen más de cien paseados, gente fusilada sin juicio, que tuvo que cavar su propia tumba antes de recibir la descarga de unos
desalmados que, en muchos casos, se beneficiaron de los bienes de los muertos. Era un reclamo para activar las denuncias que alimentaron la barbarie. Cuando hace años se amplió la calzada, en el destierre aparecieron restos, pero nadie dijo nada para no parar las obras. Lo urgente era el progreso.

Una viuda que ya es bisabuela costeó con sus ahorros un proceso, buscó testigos, pagó edictos publicados en el BOE y en periódicos sólo para conseguir que su padre pasara de desaparecido a la condición de muerto. Como no hay dinero ni permisos para excavar en terrenos privados, esta señora se tuvo que conformar con un bloque de granito y una placa en la que figura grabado el nombre de su progenitor. Sembró flores en torno a este túmulo figurado y muchas de las veces en las que acude a honrar la memoria de aquel minero las encuentra pisoteadas. Pero esta es una historia triste y humilde que jamás debe enturbiar el afán de justicia del Supremo.

Sin embargo, el Alto Tribunal, a la hora de arremeter contra la ley, aunque el interés primario pueda ser Garzón, no ha dudado ni un instante en elegir como ponente a un juez contaminado, Adolfo Prego. Este magistrado firmó un manifiesto que es un delirio revisionista contra la ley y a favor de la sanguinaria dictadura de Franco, la única en el mundo que se ha ido sin pagar responsabilidad alguna.

Pero los jueces, piensen lo que quieran, no pueden pronunciarse contra las leyes aprobadas por la soberanía que da el pueblo al Congreso, porque su deber es aplicarlas y para ese fin los contribuyentes les pagan. Que está contaminado Prego lo sabe un alumno de primero de Derecho, pero el Supremo aún no se ha enterado.
En las comidillas de Madrid, un destacado miembro del Poder Judicial está dando por sentado ante grupos de periodistas que el supuesto cohecho de Camps quedará archivado antes del próximo 15 de julio. Lástima que la lentitud histórica del Tribunal Supremo no nos permita a la vez ir de vacaciones con más cuentas saldadas y, desde luego, sin memoria.

Félix Monteira
http://blogs.publico.es/director/9/furor-supremo-contra-la-ley-de-la-memoria
La Memoria Viva agradece al Señor Félix Monteira su clara postura en defensa de la recuperación del la Memoria Historica.

Desde la ARMH de Mérida, para las asociaciones internacionales: Un llamamiento contra la impunidad y en apoyo a Baltsar Garzón

junio 5, 2009
Estimados/as Amigos/as:
Desde la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Mérida y Comarca, os solicitamos apoyo urgente a nuestra causa, que es la misma que la de mucho de vosotros/as.
Como Sabéis, estas Asociaciones, surgen en España a principios del 2000, con el fin de Recuperar la Memoria Histórica de nuestro país. par ellos, hemos organizado actos de homenaje, de Memoria, recordando quienes eran nuestros familiares, quienes fueron arrancados del seno de sus familias, fueron torturados/as, encarcelados, enfermos y moribundos fueron llevados a campos desolados, donde fueron asesinados, otros a las tapias de los cementerios, otros a cunetas en los bordes de las carreteras para sembrar el terror en la población, desmembrados, mutilados, castrados, murieron desangrados en muchos casos. otros fueron arrojados a ríos, otros a minas, donde caían atados por una cuerda, tras disparar al primero, y el resto desfallecías tras días de alaridos, hambre, sed,… las mujeres en muchos casos corrieron otra suerte: “La doble muerte” primero como mujeres, violadas, sus senos mutilados, el pelo coratdo, paseadas desnudas por calles y plazas, toreadas embarazadas,… ¿que os puedo contar que vosotros no sepáis? …
Muchas de estas mujeres se vieron obligadas a prostituirse, para poder alimentar a su prole, otras se marcharon de sus pueblos, cubiertas de vergüenza,…
Os preguntaréis ¿por qué? por ni más ni menos que por defender la LIBERTAD, la legalidad de un Gobierno, la educación pública para todos y todas, que la Iglesia se apartara de lo público, que hubiera derecho de Asociación, libertad sindical, trabajo para todos, un reparto equitativo de las tierras,… Todo aquellos por lo que muchos de vuestros familiares también perecieron, o muchos/as de vosotros/as fuisteis encarcelados/as, Torturados/as,…
Os pido que os suméis a la lucha contra la Impunidad, que se hace más patente cada día en nuestro País. Ahora aceptándo a trámite una denuncia por prevaricación, ya que se supone que el Juez, no es competente para revisar estos casos, así como para gestionar la recuperación de los restos de nuestros familiares. Así mismo, se supone, según esta denuncia, y la extrema derecha de nuestro País, que los casos de “Crímenes de Lesa Humanidad” cometidos por el Régimen franquista que sufrimos durante 40 años, no puede ser juzgado, por los niños/as raptados, sacados de sus familias, para ser entregadas a otras adictas al régimen, de igual modo, los bienes incautados de manera ilegal por algunas familias de nuestro Estado, y gracias a estos bienes, hoy disfrutan de unos derechos, privilegios, a los cuales, los hijos de quienes fueron asesinados, nunca tuvieron acceso, como fue la educación y formación, así como bienes patrimoniales, que les suponen grandes ingresos económicos a día de hoy.
Sabemos que esta lucha es una batalla complicada, pero debemos unirnos, hoy más que nunca, para apoyar a este Juez, que también fue censurado por llevar casos contra otros dictadores de latinoamérica, por ejemplo, Pinochet.
Os solicitamos, que os unáis, enviando una nota de apoyo, personal, o desde vuestras organizaciones, al enlace que os remitimos en el documento, o al e-mail: libersanchez@gmail.com con el fin de hacerselo llegar al Juez Garzón, para que sepa y conozca, que esto trasciende de las fronteras españolas, y que se conocen lo hechos que ocurrieron en esos 40 años de dictadura, y por los que las Organizaciones de la Memoria Histórica, luchamos.
Por eso mantenemos, que si al Juez Garzón, se le abre causa, por defender la memoria de las víctimas, y buscar la verdad, nosotros y nosotras, somos tan culpables como él.
Muchas gracias, sé que responderéis ante esta pretensión de mantener la impunidad en nuestro país.
Un abrazo solidario,
Libertad Sánchez
Portavoz de la Asociación para la Recuperación de la memoria Histórica de Mérida y Comarca.

Enviad las adhesiones y vuestros comentarios a este e-mail, podéis seguir las noticias, y propuestas en este link: 

YO SOY CULPABLE COMO GARZÓN, ¿Y TÚ?

http://lamemoriaviva.wordpress.com/

lamemoriaviva@hotmail.es: enviad vuestras propuestas a este correo

y/o : libersanchez@gmail.com

Temas internacionales relacionados:

http://www.youtube.com/watch?v=zcO88WKJpLA (Lalinde, fue un defensor de DD.HH. desaparecido en Colombia).
estos son dos videos relacionados.
España, apoya a un Gobierno corrupto, que vive en connivencia con los paramiliatares, nosotros, los que buscamos a nuestros desparecidos, debemos de estar comprometidos, con otros pueblos que tienen desaparecidos… la lucha contra la impunidad, es la lucha de todas las víctimas del mundo. No estamos solos en la lucha, son muchos los que buscan Justicia, Verdad, Reparación,… Se ha creado el Comité Internacional de la Memoria y de las víctimas, para luchar contra la IMPUNIDAD, con mayúsculas, porque somos conscientes de que la Verdad, está por encima de las fronteras, y que la Solidaridad es lo único que nos puede salvar…
Nosotros/as damos a conocer lo que ocurre en nuetros país, pero debemos de ser conscientes de lo que ocurre en otros lugares.
Globalicemos la Lucha, Globalicemos la Resistencia, Globalicemos la Verdad.
Un abrazo y mis mejores deseos,
Libertad

 

 


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