El magistrado Luciano Varela remite un auto por el que abre juicio oral al considerar que el juez de la Audiencia cometió prevaricación
PÚBLICO.ES/AGENCIAS Madrid 12/05/2010 12:44 Actualizado: 12/05/2010 13:09
Luciano Varela, el magistrado del Tribunal Supremo que instruye la causa contra el juez Baltasar Garzón por presunta prevaricación de este último al investigar los crímenes del franquismo, ha emitido este miércoles un auto por el que abre juicio oral. La decisión no es recurrible.
Una vez resuelto el último trámite para que el Supremo siente a Garzón en el banquillo de los acusados, falta por saber la fecha en que lo hará.
Varela acusa a Garzón en su auto de “tratar de justificar su irresponsabilidad penal con el pretendido objetivo de favorecer a las víctimas de la Guerra Civil” y le recuerda que no corresponde a los jueces “valorar la suficiencia de la actuación de los demás poderes del Estado”, en referencia a la Ley de la Memoria Histórica, en un auto en el que, de forma complementaria, rechaza un recurso del juez de la Audiencia Nacional.
Un juicio promovido por la acusación de Manos Limpias y Falange
La causa por la memoria histórica sienta a Garzón en el banquillo a instancias de una única acusación popular, la que ejercitan el sindicato de funcionarios Manos Limpias junto con la asociación Libertad e Identidad, después de que Varela expulsara del procedimiento a Falange Española y de las JONS por no presentar en plazo su escrito de acusación una vez que le ordenara corregirlo, al estimar que contenía valoraciones y elementos ajenos al procedimiento.
Se piden para él 20 años de inhabilitación. La Fiscalía no acusa en este procedimiento, por entender que las actuaciones de Garzón durante su investigación de los crímenes franquistas en la Audiencia Nacional no supuso prevaricación alguna.
Presentó además un recurso, aún pendiente de resolución, solicitando a la Sala de lo Penal del Supremo la nulidad de los acuerdos adoptados por Varela al exigir a las acusaciones que enmendaran sus escritos, al estimar que esta decisión del instructor no tiene base procesal, por lo que la causa debería ser archivada.
Si es suspendido, adiós a La Haya
La decisión de Varela supone que a Garzón se le complica su decisión de marcharse a La Haya para aceptar una oferta como asesor externo del fiscal de la Corte Penal Internacional. La decisión de Varela obliga a los vocales del Consejo Superior del Poder Judicial a reunirse en pleno para decidir la suspensión cautelar de Garzón y su salida de la Audiencia Nacional hasta que el Tribunal Supremo resuelva su caso y dicte sentencia.
El máximo órgano de gobierno de los jueces podría estudiar el caso de Garzón en el pleno que celebrará el próximo miércoles, aunque también cabe la posibilidad de que el presidente, Carlos Dívar, convoque una reunión extraordinaria para tratar la suspensión del magistrado.
Fuentes del CGPJ señalaron que, como pronto, el Consejo podría celebrar un pleno extraordinario el próximo lunes, ya que la reunión tiene que ser convocada con 72 horas de antelación.
El CGPJ podría suspenderle antes de autorizar su traslado al TPI
Al mismo tiempo, el CGPJ debe decidir si da un permiso de servicios especiales a Garzón para trabajar en la Fiscalía del Tribunal Penal Internacional. La Comisión Permanente se encuentra reunida esta mañana para estudiar la solicitud de Garzón, pero lo más probable es que retrasen su decisión final y soliciten antes a los servicios jurídicos del Ministerio de Asuntos Exteriores que determinen si el puesto pedido por el juez de la Audiencia Nacional cumple los requisitos necesarios para poder otorgar un permiso de servicios especiales.
Por lo tanto, la decisión sobre el permiso solicitado por Garzón se retrasaría al menos hasta que el CGPJ recibiera la respuesta del Ministerio de Asuntos Exteriores. La cuestión, por lo tanto, es determinar cuál de las dos decisiones llegara antes, si la suspensión o la concesión del permiso, pues la que se acuerde primero determinará el sentido de la segunda.
Las fuentes consultadas señalaron que si el Consejo decreta su suspensión cautelar, el juez no podría ya acogerse al permiso de servicios especiales para trasladarse a La Haya, ya que esta figura sólo se aplica “a los jueces que se encuentran en activo”.
Acudir al Constitucional
Una vez que se ha confirmado el juicio a Garzón, este tiene previsto acudir al Tribunal Constitucional, porque entiende que el Supremo ha vulnerado sus derechos fundamentales.
Garzón considera que el Supremo vulneró su derecho a un proceso con todas las garantías cuando inadmitió a trámite la recusación interpuesta contra el magistrado Luciano Varela.
El juez de la Audiencia Nacional recusó a Varela porque, a su juicio, está ayudando a las acusaciones para que procedan contra él, demostrando “interés indirecto en el procedimiento y parcialidad en el mismo“. Garzón se refería al hecho de que Varela pidiese a Falange -que finalmente fue expulsada del proceso- y a a Manos Limpias que presentaran nuevos escritos de acusación subsanando una serie de errores.
Fuente:
http://www.publico.es/espana/312080/garzon/sentar/banquillo/investigar/crimenes/franquismo
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