“LA REPÚBLICA y LA GUERRA” Testimonio del comandante Robert…

agosto 1, 2010

La historia contada a través de sus propios personajes, es quizás la historia más veraz. La mente y la propia memoria nos traicionan a veces, o casi siempre, pero las imágenes de las retinas de aquellos que vivieron en una etapa convulsa, la voz emocionada y triste en sus testimonios no dejan de coincidir tristemente con los hechos sucedidos.

Este vídeo enviado por nuestra compañera Raquel Arto no es más que la voz de la propia historia, la voz de José Antonio Alcalde, o el comandante Robert.

José Antonio Alonso Alcalde, Alias “Comandante Robert” en la Resistencia francesa:

Nació el 14 abril 1919 en El Entrego, Asturias. Para ese hombre excepcional como para millones de otros, el advenimiento de la segunda República Española representó la gran esperanza. El golpe de estado de Franco le arrojo con algo más de 17 años en la lucha contra el fascismo que prosiguió luego en las filas de la Resistencia en Francia tras la triste epopeya de la Retirada y de los campos de concentración franceses.
José Antonio llega a mediado del año 1942 a Saint Etienne donde se integra a un grupo de sabotaje compuestos de polacos y de españoles. Detenido a primero de octubre de 1943 queda destinado con otros presos a los campos de trabajos forzados alemanes. Arriesgando su vida, se escapo con las esposas empotradas en las muñecas. Se refugio uno diez días en casa de una familia polaca, esperando ordenes de su jefe.

Aprovechando la llegada a Saint Etienne de un camarada que venia del departamento del Ariège para visitar a su esposa, la dirección envía a José Antonio a ese mismo departamento donde la tercera brigada de Guerrilleros españoles esta desplegada. Con sus 24 años nuestro protagonista continúa su trayectoria de lucha. A penas integradas a la Tercera Brigada se lleva una pequeña decepción. En efecto, la dicha Brigada, llamada BNriga, no cuenta más que 7 guerrilleros y el armamento es escaso: dos pistolas y seis bombas de mano. Unos 10 días despues se presenta un camarada que propone un atraco de mucho dinero en una ciudad llamada Lavelanet. Tras largas y pesadas discusiones, Jose Antonio se propone para efectuar el atraco, que entonces se cualificaba de golpe economico. Encabeza el grupo y con dos compañeros realiza la operación al día siguiente en la oficina recaudadora de Lavelanet. El atraco fue un éxito, cuenta nuestro comandante, pues entregué a la organización 335.000 francos, suma fabulosa en aquellos tiempos. Al día siguiente el camarada que hacia función de jefe de estado mayor marchó al pueblo cercano para lavar su ropa en casa de unos amigos y ya no volvió más a la Brigada. A los dos días de este hecho, la organización me propone el cargo del estado mayor de la brigada que al final de la contienda contaba algo mas de 300 guerrilleros, todos excelentes que sin tregua ninguna lucharon contra las fuerzas nazis hasta la liberación del país.

Jefe de estado mayor de la Tercera Brigada de Guerrilleros Españoles, alias “Commandant Robert” en la Resistencia francesa, sigue siendo una figura emblemática en todo el departamento del Ariège y particularmente en la ciudad de Foix liberada por su Tercera Brigada. Los guerrilleros encabezados por Robert libraron el combate contra los alemanes parapetados en la Ciudad Condal. La guarnición alemana se rindió tras de cuatro horas de duros combates. Con sus compañeros de lucha participo también en los combates de Rimont-Prayols y Castelnau-Durban, concretizando así la completa liberación del departamento del Ariège. Mas tarde, cumplió con su deber encabezando una Brigada en la funesta operación de la Reconquista del Valle de Aran.

El abandono por parte de las democracias -no intervención en 1936-40 y luego la negativa de liberar España del franquismo en el año 1944, dejó para siempre a nuestro héroe un sabor amargo. Tal Don Quijoteconservó la humildad:”otorgarle mas importancia a un ser humilde virtuoso que a un rico orgulloso” y la humanidad de aquellos grandes héroes quienes hablan mas de sus hombres que de si mismo.

Robert recuerda lo que dijo espontáneamente a unos periodistas hace ya muchos años: “uno, puede ser un buen jefe en el combate y guardar el corazón tierno. Siempre mire por los otros, lo que me ha permitido estrechar lazos de amistades con mucha, mucha gente. Desde entonces también he hecho mías estas palabras de Gabriel Garcia: he aprendido que todo el mundo quiere vivir en la cima de la montaña, sin saber que la verdadera felicidad esta en la forma de subir la escarpada. He aprendido que cuando un recién nacido aprieta con su pequeño puño, por primera vez, el dedo de su padre, lo tiene atrapado para siempre. He aprendido que un hombre solo tiene derecho a mirar a otro hacia abajo, cuando ha de ayudarle a levantarse. No obstante, también compañeros, conservo para siempre en mi memoria las humillaciones y las miserias de los exiliados ibéricos en los campos de concentración del sur de Francia, sin embargo quiero agradecer a todos los franceses que combatieron junto a mi.”

José Antonio Alonso Alcalde es ciudadano de Honor de la cuidad de Foix, es caballero de la Legión de Honor de la República Francesa, recibió la Roseta del Primer Orden Nacional francés, la Legión de Honor de la República Polaca y la medalla de lealtad a la República Española. El Presidente Miterrand y los Generales Bigeard e Roquejoffre
recordarón en las ceremonias oficiales que el comandante Robert seguirá siendo un ejemplo para todos.

Nació el 14 abril 1919 en El Entrego, Asturias. Para ese hombre excepcional como para millones de otros, el advenimiento de la segunda República Española representó la gran esperanza. El golpe de estado de Franco le arrojo con algo más de 17 años en la lucha contra el fascismo que prosiguió luego en las filas de la Resistencia en Francia tras la triste epopeya de la Retirada y de los campos de concentración franceses.

José Antonio llega a mediado del año 1942 a Saint Etienne donde se integra a un grupo de sabotaje compuestos de polacos y de españoles. Detenido a primero de octubre de 1943 queda destinado con otros presos a los campos de trabajos forzados alemanes. Arriesgando su vida, se escapo con las esposas empotradas en las muñecas. Se refugio uno diez días en casa de una familia polaca, esperando ordenes de su jefe.

Aprovechando la llegada a Saint Etienne de un camarada que venia del departamento del Ariège para visitar a su esposa, la dirección envía a José Antonio a ese mismo departamento donde la tercera brigada de Guerrilleros españoles esta desplegada. Con sus 24 años nuestro protagonista continúa su trayectoria de lucha. A penas integradas a la Tercera Brigada se lleva una pequeña decepción. En efecto, la dicha Brigada, llamada BNriga, no cuenta más que 7 guerrilleros y el armamento es escaso: dos pistolas y seis bombas de mano. Unos 10 días despues se presenta un camarada que propone un atraco de mucho dinero en una ciudad llamada Lavelanet. Tras largas y pesadas discusiones, Jose Antonio se propone para efectuar el atraco, que entonces se cualificaba de golpe economico. Encabeza el grupo y con dos compañeros realiza la operación al día siguiente en la oficina recaudadora de Lavelanet. El atraco fue un éxito, cuenta nuestro comandante, pues entregué a la organización 335.000 francos, suma fabulosa en aquellos tiempos. Al día siguiente el camarada que hacia función de jefe de estado mayor marchó al pueblo cercano para lavar su ropa en casa de unos amigos y ya no volvió más a la Brigada. A los dos días de este hecho, la organización me propone el cargo del estado mayor de la brigada que al final de la contienda contaba algo mas de 300 guerrilleros, todos excelentes que sin tregua ninguna lucharon contra las fuerzas nazis hasta la liberación del país.

Jefe de estado mayor de la Tercera Brigada de Guerrilleros Españoles, alias “Commandant Robert” en la Resistencia francesa, sigue siendo una figura emblemática en todo el departamento del Ariège y particularmente en la ciudad de Foix liberada por su Tercera Brigada. Los guerrilleros encabezados por Robert libraron el combate contra los alemanes parapetados en la Ciudad Condal. La guarnición alemana se rindió tras de cuatro horas de duros combates. Con sus compañeros de lucha participo también en los combates de Rimont-Prayols y Castelnau-Durban, concretizando así la completa liberación del departamento del Ariège. Mas tarde, cumplió con su deber encabezando una Brigada en la funesta operación de la Reconquista del Valle de Aran.

El abandono por parte de las democracias -no intervención en 1936-40 y luego la negativa de liberar España del franquismo en el año 1944, dejó para siempre a nuestro héroe un sabor amargo. Tal Don Quijoteconservó la humildad:”otorgarle mas importancia a un ser humilde virtuoso que a un rico orgulloso” y la humanidad de aquellos grandes héroes quienes hablan mas de sus hombres que de si mismo.

Robert recuerda lo que dijo espontáneamente a unos periodistas hace ya muchos años: “uno, puede ser un buen jefe en el combate y guardar el corazón tierno. Siempre mire por los otros, lo que me ha permitido estrechar lazos de amistades con mucha, mucha gente. Desde entonces también he hecho mías estas palabras de Gabriel Garcia: he aprendido que todo el mundo quiere vivir en la cima de la montaña, sin saber que la verdadera felicidad esta en la forma de subir la escarpada. He aprendido que cuando un recién nacido aprieta con su pequeño puño, por primera vez, el dedo de su padre, lo tiene atrapado para siempre. He aprendido que un hombre solo tiene derecho a mirar a otro hacia abajo, cuando ha de ayudarle a levantarse. No obstante, también compañeros, conservo para siempre en mi memoria las humillaciones y las miserias de los exiliados ibéricos en los campos de concentración del sur de Francia, sin embargo quiero agradecer a todos los franceses que combatieron junto a mi.”

José Antonio Alonso Alcalde es ciudadano de Honor de la cuidad de Foix, es caballero de la Legión de Honor de la República Francesa, recibió la Roseta del Primer Orden Nacional francés, la Legión de Honor de la República Polaca y la medalla de lealtad a la República Española. El Presidente Miterrand y los Generales Bigeard e Roquejoffre
recordarón en las ceremonias oficiales que el comandante Robert seguirá siendo un ejemplo para todos.

!Hasta siempre Comandante!

Enlace a través de:

http://guerracivil.forumup.es/about4984-0.html



Ética y poesía…

agosto 1, 2010

Cernuda antepuso la dignidad de las víctimas al fragor de las armas: “La destrucción y la muerte, sea bajo tal o cual pretexto, no se pueden cantar ni mucho menos glorificar”

JUAN GOYTISOLO 31/07/2010

uis Cernuda (Sevilla, 1902-Ciudad de México, 1963).

En el número doble 4/5 de la revista Octubre, dirigida por Rafael Alberti con fecha de octubre de 1933, figura un texto de Luis Cernuda titulado Los que se incorporan en el que el poeta sevillano manifiesta su adhesión al movimiento comunista -en el que militaban ya Alberti, María Teresa León, Emilio Prados, Serrano Plaja y otros escritores- en unos términos que no dejan lugar a dudas y merecen su reproducción in extenso:

“Este mundo absurdo que contemplamos es un cadáver cuyos miembros remueven a escondidas los que aún confían en nutrirse con aquella descomposición. Es necesario, es nuestro máximo deber enterrar tal carroña. Es necesario acabar, destruir la sociedad caduca en que la vida actual se debate aprisionada. Esta sociedad chupa, agosta, destruye las energías jóvenes que ahora surgen a la luz. Debe dársele muerte; debe destruírsela antes de que ella destruya tales energías y, con ellas, la vida misma. Confío para esto en una revolución que el comunismo inspire. La vida se salvará así”.

Con posterioridad a dicha adhesión, el futuro autor de La realidad y el deseo publicó en el siguiente número de la revista el poema ‘Vientres sentados’ no incluido luego en Donde habite el olvido (1932-1933) ni en Invocaciones, poema casi desconocido y que yo rescaté treinta y pico años más tarde en Cuadernos de Ruedo Ibérico. No es desde luego uno de los mejores del gran poeta, pero refleja el ímpetu un tanto ingenuo de quienes como él creían en el cambio catártico que aportaría la aurora revolucionaria a un país cerril y decrépito, frente a cuyos tótems se alzaba Cernuda: “El aire limpio y justo / Donde hoy nos levantamos / Contra vosotros todos / Contra vuestra moral y contra vuestras leyes / Contra vuestra sociedad contra vuestro dios / Contra vosotros mismos vientres sentados”.

Los versos de ‘Las nubes’ revelan el dolor de un ser humano con la palabra bella y precisa de la poesía

Los estudiosos de la obra cernudiana (como Johannes Lechner o Philip Silver) o de la poesía comprometida de la época (Darío Puccini, Michel Lassus, Robert Marrast, etcétera) discutieron (y se discute aún) la seriedad de esta conversión efímera de un poeta tan reacio como el autor de Las nubes a las consignas de arte dirigido y a toda supeditación de la labor creativa a algo ajeno a la poesía misma. Aunque, según el testimonio de Juan Gil-Albert, Cernuda se declaró comunista en 1934, no ingresó nunca en el partido y, pese a su apoyo fiel a la causa antifascista, se mantuvo a prudente distancia desde fecha temprana de quienes defendían el arte “al servicio del pueblo”.

El dilema que arrostraba Cernuda -y, como él, escritores de la talla de Juan Ramón Jiménez y algunos compañeros de pluma de la generación de la Segunda República- se tornó apremiante tras la rebelión militar de julio de 1936 y la ejecución de García Lorca un mes más tarde. La bellísima elegía ‘A un poeta muerto (FGL)’ publicada en La Hora de España y censurada por el subsecretario de Instrucción Pública controlado por el PCE marca el distanciamiento definitivo de Cernuda del arte como instrumento de la causa revolucionaria.

Los horrores de la Guerra Civil suscitan en un poeta “a la deriva”, dice, “en el naufragio de un país”, unos sentimientos de dolor y de piedad por las víctimas admirablemente plasmados en su Elegía española (1). Las causas patrióticas o ideológicas, parece decirnos, son circunstanciales, pero no lo es en cambio el sufrimiento de los hombres y mujeres zarandeados por el vendaval de la historia. Lechner nos recuerda en su obra de referencia (El compromiso en la poesía española del siglo XX) las palabras del poeta Wilfred Owen, que combatió como voluntario en las filas republicanas: “My subject is War, and the Pity of War. The poetry is in the Pity”. La belleza serena de los poemas cernudianos reunidos en Las nubes resiste en efecto el paso del tiempo y la caducidad ínsita no sólo a la mediocre y a veces repulsiva poesía perpetrada en el bando franquista sino también a la del ardor revolucionario vehiculado en las revistas de las Milicias Populares cuyo contenido figura en la Crónica general de la guerra civil, seleccionada por María Teresa León. España se había convertido en el campo de la batalla librada por Hitler y Mussolini y, con mayor prudencia, por la Unión Soviética (con la ignominiosa abstención de Francia e Inglaterra), y el poeta asistía desolado, no obstante su fidelidad nunca desmentida a la legalidad republicana, a una explosión de odio y de crueldad con la que no se podía identificar sin traicionarse a sí mismo. Como escribió dos décadas más tarde en sus Estudios sobre la poesía española contemporánea:

“La destrucción y la muerte, sea bajo tal o cual pretexto, no se pueden cantar ni mucho menos glorificar; quienes por ellas han tenido que pasar, y sobrevivieron a la catástrofe, acaso puedan utilizarlas más tarde, como experiencias humanas; pero en otro contexto, donde sería ya difícil reconocerlas bajo su apariencia bestial primera”.

Esa expresión nítida de que la causa defendida, por digna que fuere, no podía prevalecer sobre el ars poetica ni los derechos humanos fue compartida por un pequeño núcleo de artistas que como Juan Ramón Jiménez, Gil-Albert o Benjamín Jarnés se proponían iluminar el presente sombrío -”de modo que también llegue la luz al frente opuesto”, dirá el último- sin falsear la historia.

La guerra civil española anticipó así el conflicto ético de numerosos pensadores y artistas europeos que ante la barbarie nazi y la de quienes en nombre de la humanidad futura daban rienda suelta a su desprecio por la vida de sus contemporáneos de carne y hueso, supieron elegir la justicia por encima de sus convicciones políticas. Hoy podemos leer los versos de Las nubes con emoción idéntica a la de los que los leyeron en circunstancias tan dramáticas como las que vivió España entre 1936 y 1939. Lejos de toda propaganda y partidismo, revelan el dolor de un ser humano con la palabra bella y precisa de la poesía. Su exilio definitivo sería el de alguien que antepuso la dignidad de las víctimas al fragor de las armas: desde lejos, asistió a la victoria amarga de los sempiternos Caínes que, como escribió en el poema Un español habla de su tierra, “De todo me arrancaron / Me dejan el destierro”

El País – Babelia


Rescatados del olvido…

agosto 1, 2010

Los familiares de dos asesinados por el franquismo reciben sus restos, exhumados de una fosa común en O Rosal…

TERESA CUÍÑAS - Gondomar – 01/08/2010

Puede ser que su única ambición fuese la de llevar una vida normal y corriente. Formar una familia, trabajar duro como correspondía a casi todo el mundo máxime a unos portugueses emigrados a Galicia, echar una mano a la comunidad, soñar de vez en cuando y morir de viejos. Pero no. Los mató la locura de la sinrazón en forma de guerra y abandonó sus cuerpos al borde del camino. Su desaparición traumática fue un estigma que durante décadas acompañó a sus descendientes, la pesadilla que enturbiaba la cordura de sus viudas. De ellas, de su madre Esperanza y de su vecina Lucinda se acordó ayer Álvaro, en el momento de recibir los restos identificados de su padre, el jornalero portugués Abilio Araújo, asesinado en febrero de 1937 con su compatriota Manuel Prudencio do Rosario y un joven que no figura en ningún documento oficial pero a quien la tradición oral bautiza como O palero de Laureana, el encargado de meter el pan en el horno en la panadería en la que trabajaba.

“Es una pena que estos difuntos no fuesen levantados antes, cuando vivían sus viudas”, lamentó el hijo mayor de Abilio y Esperanza, rodeado por sus hermanos, en la sede del Instituto de Estudos Miñoranos (IEM) de Gondomar, donde ayer se celebró la reunión. Álvaro Araújo fue el último de la familia que vio a Abilio con vida: esa mañana en la que todo cambió acompañaba a su padre en los trabajos del campo. “Me gustaría que siguieran, que tiren para adelante y despierten a la gente, hay que descubrir a los muertos para que cada familia les dé su destino”, concluyó. El del joven panadero sin nombre ni allegados conocidos fue el de ser enterrado, ayer por la tarde, junto a Abilio, su compañero de infortunio.

Cultura adeuda 8.000 euros a la asociación que levantó los cadávares

Los tres hombres justos, según los definió la presentadora del acto, la escritora Rexina Vega, fueron exhumados en abril de 2009 de una fosa común en el cementerio de San Xián (O Rosal), donde fueron enterrados por vecinos del lugar. Sus testimonios dieron la clave para el hallazgo, hecho por los arqueólogos del IEM y un puñado de voluntarios. Personas que todavía no han cobrado un céntimo por una tarea que iba a sufragar la Consellería de Cultura, en virtud de un convenio firmado en el bipartito. “No nos preocupa el dinero, apenas son 8.000 euros, sino que quedase sin pagar lo que legalmente estableció la consellería”, recordó el director del IEM, Carlos Méixome, en presencia de la ex titular de Cultura, Ánxela Bugallo. Méixome también hizo notar la ausencia, pese a estar invitado, del actual alcalde de Gondomar, Martín Urgal, quien mediante una moción de censura sustituyó en el cargo al nacionalista Antón Araúxo, uno de los nietos de Abilio.

El País.com (Edición Galicia)

Fotografía de Archivo "La Voz de Galicia": Imagen de uno de los cuerpos recuperados en la fosa de O' Rosal



CRÍMENES DEL FRANQUISMO Los niños robados: Iglesia y médicos, cómplices de un crimen de lesa humanidad…

agosto 1, 2010

AGNESE MARRA

Técnicas nazis, tramas casi policíacas con monjas, curas, médicos y funcionarios con los papeles protagonistas. Un negocio inventado por Franco que nació con la intención de “sacar el germen marxista” de los hijos de los republicanos. El resultado son alrededor de 30.000 niños robados. Los especialistas nos cuentan el modus operandi de una de las mayores atrocidades del franquismo.

NUEVATRIBUNA.ES – 19.04.2010

Sin embargo hay otras personas, que van desde abogados, psicólogos, antropólogos o periodistas que están dedicados a sacar a la luz uno de los crímenes más brutales del franquismo. Tres de ellos se reunieron la tarde del lunes en la Escuela de Relaciones Laborales de la Universidad Complutense, donde se mantiene el encierro de apoyo al Juez Garzón. Como ya se contó en este periódico, este encierro ha devenido en un espacio de memoria y de denuncia para que España pueda conocer las cientos de páginas de Historia que Franco y sus secuaces eliminaron de un plumazo.

Los datos que ofrecen son estremecedores. Las imágenes llegan a la memoria en blanco y negro, pero estos crímenes también son de la etapa de technicolor. “En España se han robado sistemáticamente niños. Empezaron con el franquismo y la situación ha perdurado hasta entrados los años ochenta”, dice el sociólogo y experto en el tema Paco Tena. Durante las décadas de los 40, 50, 60 y 70, los robos tenían una connotación claramente política, sin embargo en los 80 estaba orientado a la mera ganancia económica, sólo al negocio.

Los primeros robos comenzaron en los años 40. Sus víctimas eran las mujeres que entraban embarazadas en la cárcel. Todavía quedan testimonios que han denunciado cómo les robaban los hijos a las presas republicanas. Una de las matronas de aquella época, que hoy cuenta con 95 años, reconoció el robo de los niños en las prisiones y contó cómo las monjas les ponían un pañuelo en la cara a los bebés cuando les daban de mamar para que no le cogieran cariño a su madre. Guillermo Fouces que trabaja como psicólogo para la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) también recuerda: “Además que les dejaban muy poco tiempo de lactancia siguiendo las órdenes de Vallejo Nájera, para que no se les contagiara el gen del marxismo”

Técnicas nazis, tramas casi policíacas con monjas, curas, médicos y funcionarios con los papeles protagonistas. Un negocio inventado por Franco que comenzó con una misma intención: “Sacar el germen marxista” de los miles de niños con madres o familia republicana. La persecución de ese gen, tal y como mandaba Vallejo Nájera, es una de las pruebas más rotundas del genocidio que supuso el franquismo.

Miles de niños robados, ultrajados, con nuevos apellidos, identidades, lugares de origen. Miles de personas que ya superan los cuarenta años y que continúan con su vida sin conocer quiénes son, amparados bajo un engaño que ni el Estado español ni las autoridades pertinentes quieren desenmascarar.

LA IGLESIA SE ENCARGABA DE TODO

“Lo llevaron a bautizar y no me lo devolvieron. Yo reclamaba el niño, y que si estaba malo, que si no estaba. No lo volví a ver”, le dijo Emilia Girón a la periodista María José Esteso Poves, una de las asistentes a la mesa redonda. Lo que le dijeron a Emilia se lo decían a todas. A pesar de que el niño nacía bien y las madres eran capaces de verlo, rápidamente una enfermera les indicaba que tenían que llevarlo a una incubadora. Al día siguiente le comunicaban a la madre que el bebé había muerto. Nunca más volvían a ver a su hijo.

Tampoco se volvía a ver la documentación. Ni el certificado de nacimiento, ni el de defunción, y ni siquiera el de la madre que estuvo hospitalizada y fue a dar a la luz: “Muchas de las madres han ido después a las clínicas para pedir su ficha y no se las han dado, dicen que han desaparecido”, cuenta indignado Paco Tena. Estas madres ya pertenecen a la segunda etapa. Ya no son las presas. Las víctimas eran aquellas mujeres a las que podían relacionar con la República o con una ideología de izquierda.

Un médico que en esa época (años 60 -70) trabajaba en la Fundación Jiménez Díaz, y que se ha negado a mostrar su identidad ha reconocido las investigaciones a las que han podido llegar expertos y víctimas: “Era sabido que existían ’chanchullos’ en los hospitales en esos años. En la Fundación se sabía que entraba por una puerta una parturienta y que a la vez era registrada una mujer no embarazada en la zona de partos, incluso eran ingresadas en la zona privada y la familia adoptante pagaba todos los gastos. Una salía sin su bebé y la otra que no estaba embarazada quedaba registrada como la madre. En ese hospital apareció una vez una pareja de chilenos que querían un niño, a los tres días salieron con dos bebés. Y se marcharon a Francia. Los niños eran para enchufados, y había cierto secreto en las maniobras. Hubo gente que quiso denunciar y fue apartada”, narra la periodista que pudo hablar con él.

El crimen se cometía a lo largo y ancho de la península, incluso hay casos documentados en las islas Canarias. Un entramado bien pensado, con varios protagonistas que cumplían papeles claves para que el negocio nunca se descubriera y se pudiera sacar el mayor beneficio. “Las monjas de la inclusa de Burgos se subían al tren cargadas de capazos con recién nacidos que llevaban hasta la inclusa de Valencia. Esta operación se repetía de punta a punta. Se trataba de desarraigarnos. Tuvimos bebés que viajaron de Canarias a Granada y de allí a Valencia para ser adoptados. Otros fueron a parar al extranjero. Se sigue diciendo en los registros de la Iglesia y en las diputaciones que no hay documentos una riada o un incendio sirven para no entregarlos, pero hay leyes que obligan a hacerlo”, le dijo otra de las madres usurpadas a María José Esteso.

La Iglesia no sólo estaba en cada una de las etapas del ‘robo’ sino que además castigaba a las parturientas por entender que las ayudaban a dar a la luz: “Después de parir y robarles los hijos, las mantenían durante años limpiando los suelos de los hospitales para que pagaran su deuda por haber sido atendidas”, cuenta Paco Tena.

‘ENDEMIA DE OTITIS’

Las instituciones y administraciones también estaban metidas en el ajo. Los partes de defunción existentes tenían todos la misma causa de la muerte: otitis. En un registro de la comunidad de Madrid hay incluso un día en el que en el mismo hospital mueren siete bebés por otitis, explica el sociólogo y lo corrobora la periodista. Ambos han trabajado juntos y cuando vieron esa información no tardaron en hablar con varios pediatras: “Todos nos decían lo mismo, que era imposible que un bebé muriera por otitis, es más en el registro de enfermedades de muerte infantil hay muchísimas y ninguna es por otitis”.

El Registro Civil es una de las instituciones que se niega a ofrecer datos a las víctimas que hoy buscan a sus padres, a sus hermanos o a sus hijos. “Es que tenían funcionarios comprados. En el parte de defunción hablaban de otitis, pero ni siquiera decían si les habían enterrado o incinerado, por no hablar de las partidas de nacimiento falsas con nuevos nombres y por supuesto todos los partes de defunción falsos”, señala Tena. Y es que el negocio que inventó Franco daba mucho dinero. No era de extrañar que las familias más adineradas llegaran a pagar hasta 200.000 pesetas de la época, dinero que se repartían entre la Iglesia, los médicos y los funcionarios ‘comprados’.

Las clínicas que más han sido investigadas están en Madrid. La Clínica de O’Donell y la maternidad de Santa Cristina (amabas en la misma calle) y una tercera que actuaba coordinándose con las anteriores, la clínica San Ramón. Las tres practicaban el mismo modus operandi: niño en la incubadora, después decir que estaba muerto y registrar como parturienta a la madre adoptiva y no a la verdadera. Algunos de los médicos que trabajaban allí en aquella época y que presumiblemente organizaban los robos hoy siguen vivos. Es el caso del tocólogo Eduardo Vela Vela o el del ginecólogo Villa Elizaga, que hoy se encuentra dando clases en la Universidad de Navarra. Entre estas ‘curiosidades’ también está el hecho de que el directo y fundador de la clínica O’Donell fue José Botella Llusía, tío de Ana Botella, mujer de José María Aznar.

LA IMPUNIDAD CAMPA A SUS ANCHAS

Aunque parezca mentira gran parte de estas atrocidades estaban amparadas por ley. Algunas de las Leyes de Franco menos conocidas y más brutales hoy saltan a la palestra en medio de una mesa redonda que los asistentes siguen con los ojos bien abiertos. La periodista María José Esteso nos refresca la Historia menos contada: “El rapto se convirtió en ‘legal’ por la Orden de 30 de marzo de 1940 en la que se daba la patria potestad al Estado. Pero en 1941 otra ley terminó por empeorarlo más ya que se autorizó cambiar los apellidos”. El sociólogo interrumpe y dice: “Es un peligro que miles de personas crean que tienen una pasado médico con la identidad de padres falsos, es una atrocidad”.

Pero el esperpento continúa cuando se conoce la Ley de Patrimonio 16/85 que recoge que para proteger a la madre no se pueden ofrecer sus datos a quien la busque hasta pasados cincuenta años. La película se pone cada vez más negra para todo aquel que quiera conocer lo que sucedió en aquellos años. Además los que lo han intentado han salido mal parados. Los ejemplos son muchos.

En los años 90 cuando surgió el programa de televisión ¿Quién sabe dónde? llegaron a la redacción cientos de casos que buscaban a sus familiares desaparecidos en el franquismo, mucho de ellos hablaban de sus hijos robados. La intensidad de llamadas fue tal que el propio presentador, Paco Lobatón, animó a las víctimas a unirse en asociación. Le hicieron caso y formaron Derechos a saber ANDAS. Sin embargo el periodista del programa no tuvo tanta suerte ya que tras sacar a la luz un caso, y en plena subida de audiencia, Televisión Española decidió acabar con el programa, cuenta Paco Tena.

La periodista María José Esteso, cuenta algo parecido que le sucedió a ella cuando fue a entrevistar a María Cruz, la entonces presidenta de la asociación ANDAS y uno de los testimonios que más ha luchado por conocer la verdad: “En ese momento trabajaba de free lance para el grupo PRISA y cuando les conté el tema, cómo había ido mi entrevista, me dijeron que no les interesaba publicar ese tipo de cosas. Les terminé convenciendo y lo sacaron, pero tuve que dulcificar muchísimo todo lo que me había dicho”.

El caso más reciente lo ha sufrido Paco Tena, quien ha publicado numerosas investigaciones sobre los niños robados: “Hace tan sólo tres meses me llamaron y me dijeron que no siguiera investigando por ahí, que tenía que tener cuidado. Esa es la mejor prueba de que el franquismo sociológico sigue vivo”.

UNA PARED DE FRENTE

Las víctimas que han intentado conocer su historia se han encontrado siempre con la misma respuesta: el silencio. Los especialistas y los familiares coinciden en que la Iglesia y el Registro Civil son las dos instituciones que lo ponen más difícil, por no decir imposible. “La Iglesia es la que tiene todo, los registros de bautismo originales, con los nombres de los padres verdaderos, las defunciones, los nacimientos, ellos tienen todo, pero no nos lo quieren mostrar”, señala el sociólogo.

Tanto Paco Tena como la periodista María José Esteso coinciden que los expertos no pueden hacer mucho más: “Es el Estado quien se tiene que encargar de todo esto, es la Fiscalía la que tiene que llevarlo y obligar a las instituciones a que muestren las pruebas”, dice Tena. Pero de repente se acuerda: “Bueno, la verdad es que hemos venido aquí para apoyar a Garzón, la única persona que ha intentado investigar esto, y por eso mismo está en el banquillo. Todo esto es un sin sentido”.

Nueva Tribuna.es (Artículo publicado en Abril del 2010) -

NOTA DEL EDITOR:

Dada la importancia de éste colectivo de víctimas del franquismo y ante el aumento de informaciones al respecto, lo reeditamos de nuevo, con el fin de hacer extensiva la información y repercusión de uno de las mayores tropelías cometidas por el régimen dictatorial de Franco y sus cómplices, la Iglesia y la sanidad pública.

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Nuestro amigo y colaborador Paco Tena, sociólogo y escritor que ha editado variso trabajos y libros al respecto, entre ellos "Los niños en el cuarto oscuro"


CASTELLÓN: El Ayuntamiento exige a Defensa que los expedientes de la posguerra que estaban en la ciudad regresen…

agosto 1, 2010

CASTELLÓN, 31 (EUROPA PRESS)

El concejal de Cultura del Ayuntamiento de Castellón, Miguel Ángel Mulet, ha reiterado este sábado “la exigencia de la ciudad de Castellón” de que los expedientes del Ministerio de Defensa que hacen referencia a la posguerra y que se encontraban en la ciudad regresen a la capital de La Plana “cuanto antes”.

El Ayuntamiento exige a Defensa que los expedientes de la posguerra que estaban en la …más Ampliar fotografía

Mulet, en un comunicado, ha explicado que la devolución de los documentos originales de Defensa es “irrenunciable para la comunidad académica, investigadores y para toda la ciudad”. “Es una parte de nuestro patrimonio que fue arrebatada sin dar ningún tipo de información”, ha subrayado el concejal, quien ha hecho hincapié en que “una vez que los documentos sean digitalizados, deben volver a su origen, es decir a nuestra ciudad”.

El edil de Cultura también ha destacado que el Ayuntamiento cuenta con el “apoyo” y con la “colaboración inestimable” de la Universidad Jaume I (UJI), quien “ha secundado desde el principio esta reclamación de toda la ciudad de Castellón y que no va a escatimar ningún esfuerzo para que esta documentación vuelva a casa”, ha asegurado el concejal.

Miguel Ángel Mulet ha participado en varias reuniones con representantes de la UJI, como el vicerrector de Cultura y Extensión Universitaria, Wenceslao Rambla, así como con la directora del Centre per la Recuperació de la Memòria Històrica, Rosa Monlleó, y con el también concejal del Ayuntamiento de Castellón, Vicent Sales.

Wenceslao Rambla ha destacado que la UJI, dado su carácter cultural, de investigación y formativo, está dispuesta a acoger provisionalmente toda la documentación original referente a expedientes sumarísimos de la posguerra.

“Estos documentos se ubicarían con todas las garantías en un espacio reservado para ellos en la Biblioteca de esta institución hasta que finalizasen las obras de adecuación del Archivo Provincial”, ha explicado el vicerrector.

Del mismo modo, Rambla ha destacado que “la ubicación definitiva de esta valiosa documentación ha de ser el propio Archivo Provincial de Castellón que en la actualidad se está preparando en el antiguo edificio de Químicas del Campus de Borriol, perteneciente a la Diputación de Castellón”.

Por último, Mulet ha expresado su intención de “no disminuir ni en un ápice el carácter reivindicativo en esta cuestión y seguir reclamando desde todas las instancias el retorno de esta documentación que habla de un capítulo muy importante de la historia reciente de nuestra ciudad”.

“Esperamos que dentro de muy poco, de la mano de la Universidad Jaume I, podamos conseguir que todos nuestros vecinos y vecinas puedan contemplar toda esta documentación original hasta que esté totalmente adecuado el Archivo Provincial”, ha subrayado.

Europa Press via Yahoo! España Noticias


Grupos de memoria piden un protocolo de exhumación…

agosto 1, 2010

Las asociaciones proponen sustituir por nichos el mausoleo previsto en Melegís…

ELSA CABRIA - Sevilla – 01/08/2010

El problema es el método. Las asociaciones andaluzas de memoria histórica cuestionan la falta de un criterio definido en la política de exhumaciones. Y lo ven especialmente claro con los 19 féretros de milicianos sin identificar que aguardan desde hace año y medio en una habitación de una nave industrial de Melegís (Granada). Los cadáveres irán a parar a un mausoleo cuya construcción en el cementerio del pueblo se ha retrasado. Y hasta ahora no han sido reclamados por ningún familiar.

“Sacamos los cuerpos de las fosas, los metemos en cajas ¿y después qué?”, cuestiona Manuel Velasco, de Guerra- Exilio y Memoria. “Nunca queda más del 10% de familiares directos de los fallecidos. Mejor que hacer un mausoleo, sería enterrarlos en un nicho digno”. Su opinión la comparten tanto Todos los Nombres como Unidad y Memoria, que además del protocolo concreto de exhumaciones, proponen un banco único de ADN que favorezca la identificación, aprovechando un convenio que la Junta tiene con un laboratorio de la Universidad de Granada.

El PP exige la dimisión del alcalde de El Valle, impulsor de la hornacina

Y es que los cuerpos de 19 milicianos de Melegís, una pedanía del valle de Lecrín, fueron recuperados por la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Granada y el Ayuntamiento del pueblo. “Las asociaciones han ido sacando individualmente numerosos cadáveres, pero desde el principio ha habido problemas”, advierte su portavoz Cecilio Gordillo. “No se entiende que, si no se puede identificar, un nicho con una placa es el lugar adecuado”, advierte su portavoz Cecilio Gordillo, que ve ilógico el mausoleo. “Hay un 100% de garantías de que no se van a encontrar las familias”.

Las agrupaciones destacan que el caso granadino ilustra una tendencia desde que se aprobó la Ley de Memoria. Por eso, reclaman un procedimiento organizado en la apertura de fosas.

Para Unidad y Memoria, que afirma haber identificado a la mayoría de fallecidos que han sacado de 150 fosas, es “incomprensible” lo sucedido en Melegís. “Si se abre una fosa es porque existe documentación. Habiendo tantas con nombres y apellidos, ¿por qué se elige esa?”, se pregunta su portavoz Emilio Silva. Defiende los nichos como solución para los 19 soldados: “Hay que identificar a los que se pueda y dignificar a todos”.

Rafael Gil Bracero, vicepresidente de Memoria Histórica en Granada, asociación impulsora de la exhumación junto al Ayuntamiento de Lecrín, no entiende el revuelo. Afirma que el mausoleo estará listo en noviembre. “Ha habido un retraso, pero no se valora que cierto sector de la derecha tuvo ocultos esos cuerpos durante 73 años”.

El que si lo valoró ayer fue el Partido Popular, que pidió la dimisión de Juan Antonio Palomino, alcalde de El Valle, municipio al que pertenece la pedanía de Melegís “por no dar una sepultura digna” a los cuerpos.

Gil Bracero refuta al PP. “Nadie ha preguntado por el trabajo que hemos hecho, por el esfuerzo de hacer una hornacina a cierta altura para cuando reclamen los cadáveres”. Pero para el resto de asociaciones es precisamente ese el problema. Dicen que nadie irá a reclamarlos.

El País vía google noticias


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