NECROLÓGICA: Ha fallecido “Chaval” guerrillero antifranquista …

abril 28, 2009
José Manuel Montorio Gonzalvo, conocido popularmente como “Chaval”, nos ha dejado este lunes 27 de abril.

92344_chavalFotografía de “Chaval” en el último acto a los guerrilleros antifranquistas

Nació el 23 de diciembre de 1921, en Borja (Zaragoza), circunstancias familiares le hacen trasladarse a Barcelona, donde asistirá un corto tiempo a  la escuela pública. A la edad de 11 años empieza a trabajar como “chico de los recados”.   En 1937 entra a trabajar en un taller de vulcanización, incautado por la Confederación Nacional del Trabajo, a la cual se afilia. Permanecerá en Barcelona hasta la entrada de las tropas franquistas, momento en el que parte hacia la frontera francesa, es 26 de enero de 1939…

Entraba el primer fin de semana de un octubre, de hace unos años, convocatoria guerrillera por la memoria en Santa Cruz de Moya “Jornadas del Maquis”, homenaje a los guerrilleros antifranquistas. Un hombre mayor, delgado, de buena planta, habla apasionadamente, mientras se alimenta de cigarros y cafés, es “Chaval” la pasión y la razón unidas en su oratoria e ironía. No pasaban desapercibidos sus análisis históricos, sus relatos personales, su visión del presente, su esperanza del futuro.

… Antes de llegar a Calella, hacen su aparición los cazas franquistas y, en vuelo rasante, barren la carretera con sus ametralladoras… muertos… heridos… y ni una ambulancia que pueda prestarles socorro. Las manos las llevo llenas de sangre pues he ayudado a cargar dentro de la caja de una camioneta siete u ocho heridos; entre ellos, una madre herida con su hijo de tres o cuatro añitos muerto en los brazos, del que no quiere separarse. ODIO A MUERTE AL FRANQUISMO. ME JURO, EN MI FUERO INTERNO, QUE NUNCA VIVIRÉ BAJO SU RÉGIMEN…

Es tiempo de almendras y viñedos, de días soleados en los que amenaza lluvia, días para hablar y escuchar a “Chaval”, a “Carrete”, a “Matías”… la memoria oral viva que esta entre nosotros, habladores incansables, comunicativos (con carácter) palabras que llenan el gran vació de memoria de cuarenta años de silencio y represión… y unos cuantos más de “democrático” olvido y mutis.

… En Francia es “acogido” en el campo de concentración de Saint Cyprien junto a más de 14000 compatriotas republicanos. Con la invasión hitleriana, seguirá su lucha con las Fuerza Francesa de Interior y participara activamente en la liberación francesa.

Después volverá su sueño y el de tantos otros, la liberación de España. Con  el grupo de los “Maños” entrara por los Pirineos, y pasara a formar parte de la Agrupación Guerrillera de Levante y Aragón…

José Manuel Montorio, “Chaval” que dejo hace bastante tiempo sus ochenta años, de la Agrupación Guerrillera de Levante y Aragón, apura los días otoñales destilando la energía que da el saberse vencedor de tantas muertes pronunciadas, e incasable amanece con el sol del guerrillero exiliado, acogido en burocracias falsificadas de lo que fue su nacimiento y con pensión de “ niño de guerra” se rejuvenece en el empeño de contar la historia y debate su memoria como parte de aquello que fue y se le negó a él, a todos.

… Siete años de guerrilla sin parar, en el frió del monte, durmiendo al raso, comiendo cuando se puede, bebiendo lluvia. Viviendo traiciones, defendiendo utopías, luchando con el arma al hombro y con la palabra en un país lleno de sangre y terror… Y después la dura retirada, el exilio, Francia, Checoslovaquia…

Es el primer domingo de octubre,  desde una tarima dos saxos suenan de fondo y acompañan la ofrenda floral, flores de primavera republicana en un otoño que destella sol, aquí y ahora hay mucha luz, no solo del gran astro, hay luz de entendimiento, de verdad, de justicia. Las flores este año están acompañadas de una bandera republicana con tierra de fosas comunes, de asesinados olvidados, negados. “Chaval” pide que se tome el relevo generacional y como año tras año reivindica una Ley de la Memoria justa y de reconocimiento… las palabras entrelazadas nos van refrescando la ilusión, encienden la semilla.

… La Prensa española y los políticos “antifranquistas” se desgañitan pregonando la democracia y la reconciliación de los españoles y me pregunto: ¿Con quién me puedo reconciliar? La Monarquía parlamentaria y todos los gobiernos que se han venido sucediendo, me condenan al exilio, lo mismo que me condenó el régimen franquista. No me pueda reconciliar con una España que me condena al exilio, llámese como se llame…

La Ley 52/2007 “por la que se reconocen y amplían derechos y se establecen medidas en favor de quienes padecieron persecución o violencia durante la Guerra Civil y la Dictadura” en ningún caso contempla la reparación del daño, ni la dignificación de las víctimas. Los sumarios de la época franquista que sentencia de criminales, ladrones, maleantes, parias y escoria social a los guerrilleros antifranquistas siguen vigentes. Este hecho es un repugnante insulto, pues recordemos que muchos viven todavía y siguen siendo considerados legalmente como indignos españoles. A los guerrilleros, guerrilleras, a sus puntos de apoyo, no se les ha reconocido social, política, cultural, económica e históricamente su aportación a la consecución de las libertades conseguida a fuerza de sangre, dolor, cárcel, muerte, represión y, sobre todo, por la valentía de enfrentar hasta sus últimas consecuencias la defensa de la legalidad republicana rota. Nuestros héroes nacionales, hombres y mujeres de avanzada ancianidad, ven cómo se les pasa la vida mientras se sigue decretando su no existencia.

… Desde que salí de España en 1939, vivo con la esperanza de regresar un día; me resisto cuanto puedo a toda clase de asimilaciones y no me integro en ninguna sociedad… nací español, me siento orgulloso de ello… y español moriré cuando suene mi hora. Se equivocó Antonio Machado cuando dijo: “Españolito, una de las dos españas te hará llorar”. Las dos españas me hacen llorar… Y a España  volvió los últimos años de su vida.

Porque sabemos que nuestra identidad como pueblo, como pueblos de España, se configura alrededor del recuerdo. Esta es la enseñanza impartida hoy por el movimiento guerrillero español. Porque la memoria no se opone al olvido, puesto que lo contrario del olvido es la conservación de los hechos.

Adiós compañero, tus palabras no caerán en el olvido. ¡Viva la República!

LQSomos. Beatriz Martínez, Turón Valle, G@lileo. Abril de 2009

Para conocer mucho más:

Cordillera Ibérica – Recuerdos y olvidos de un Guerrillero. José Manuel Montorio Gonzalvo “Chaval” (2007), Gobierno de Aragón

Los Guerrilleros de Levante y Aragón. Salvador Fernández Cava. (2007), Cuenca Tomebamba

La Memoria Reprimida – Historias Orales del Maquis. José Antonio Vidal Castaño. (2004), Universidad de Valencia

Fuente: KAOS EN LA RED

http://www.kaosenlared.net/noticia/ha-fallecido-chaval-guerrillero-antifranquista


LA SEMILLA DE LA BARBARIE…Antisemitismo y holocausto…

abril 28, 2009

Dossier
de prensa
Desirée Rubio De Marzo | Responsable de Comunicación
drubio@grup62.com| T. 917 257 304 | http://www.edicionespeninsula.com
ENRIQUE MORADIELLOS
Un repaso a la historia y leyenda del antisemitismo: desde la Antigüedad
al Tercer Reich. Razones y análisis de una persecución.
PENÍNSULA, 2009. COLECCIÓN ATALAYA 338 | PVP: 24,50 €
CON IVA (23,56 € SIN IVA) ISBN: 978-84-8307-854-9
PÁGINAS: 288 | TAPADURA | 15 X 23 CMS.
ENRIQUE MORADIELLOS (Oviedo, 1961) es
catedrático de historia contemporánea en el
Departamento de Historia de la Universidad de
Extremadura. Ha sido profesor de la misma materia
en la Universidad de Londres y en la Universidad
Complutense de Madrid. Entre sus libros publicados
destacan La perfidia de Albión. El gobierno británico
y la guerra civil española (Siglo XXI Editores, 1996);
La España de Franco, 1939-1975. Política y sociedad
(Biblioteca Nueva, 2000); 1936. Los mitos de la guerra
civil (Península, 2004); Franco frente a Churchill.
España y Gran Bretaña en la Segunda Guerra
Mundial (Península, 2005); y Don Juan Negrín
(Península, 2006).
El antisemitismo es una corriente de
pensamiento y acción, y una práctica peligrosa,
que ha pretendido, desde la Antigüedad, eliminar
a los judíos de las sociedades llegando hasta el
exterminio masivo, casi 6 millones, durante la
Segunda Guerra Mundial.
Enrique Moradiellos, con un profundo sentido de
la historia y un manejo singular de las fuentes
clásicas y modernas, acomete la tarea, única en
el panorama español, de desmontar el mito
buscando sus raíces y todos aquellos aspectos
necesarios para interpretar esta locura colectiva.
Este libro ofrece una panorámica actualizada
sobre dos fenómenos conexos de enorme
transcendencia para la historia de la humanidad.
Por un lado, trata de contextualizar el origen y
evolución del prejuicio xenófobo contra los fieles
de la religión judía que surgió en la Antigüedad
Clásica y la Edad Media (la “judeofobia” de
matriz religioso-cultural, modificable por
asimilación y conversión), un prejuicio que se
expandió durante el siglo XIX bajo un nuevo
formato racista (el “antisemitismo” biológiconaturalista,
hereditario e inamovible). Por otro
lado, pretende perfilar el contorno y singularidad
del llamado “Holocausto”, el vasto programa de
exterminio biológico sistemático de la población
judía europea que las autoridades nazis
alemanas del Tercer Reich pusieron en marcha al
compás de la Segunda Guerra Mundial entre los
años 1939 y 1945.
La vieja xenofobia antijudía y el renovado
racismo antisemita fueron la fuerza motriz del
Holocausto y sin aquellas semillas nunca habría
florecido esta barbarie. Así lo revela el análisis
de la secuencia histórica que vincula el mero
prejuicio informal con el pogromo violento
tolerado y con su derivación final en forma de
genocidio planificado.
EN LIBRERÍAS 26 de febrero

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Hallado un mensaje en una botella enterrada en Auschwitz…

abril 28, 2009

El texto, escrito en septiembre de 1944, recoge nombres y lugares de nacimiento de siete jóvenes polacos y franceses

Niños en el campo de exterminio de Auschwitz-

Niños en el campo de exterminio de Auschwitz-

Unas obras próximas al campo nazi de exterminio de Auschwitz-Birkenau (Polonia) han posibilitado el hallazgo de un menaje manuscrito oculto en una botella, según informa la BBC.

La noticia en otros webs

El texto está escrito a lápiz y fechado el 9 de septiembre de 1944 y contiene los nombres, números del campo y lugares de nacimiento de siete jóvenes internos de Polonia y Francia, de los que al menos dos, sobrevivieron, señalan fuentes del museo de Auschwitz a la cadena británica.

La botella se hallaba oculta en el muro de hormigón de una escuela que los prisioneros se vieron obligados a reforzar. Los edificios de la escuela, a pocos cientos de metros del campo, fueron utilizados por los nazis como almacenes.

Un portavoz del museo asegura que los autores de la nota eran “jóvenes que intentaron dejar algún rastro de su existencia tras ellos”. Sólo en Auschwitz los nazis mataron a 1.1 millones de seres humanos, la mayoría judíos y gitanos.

Fuente: El País.es 28 de abril de 2009


Los abajo firmantes, pertenecientes a las ciencias naturales, a las ciencias sociales y a las ciencias humanas, desde las matemáticas hasta la filosofía, pasando entre otras por la física, la biología, la psicología y la sociología, queremos manifestar lo siguiente…

abril 27, 2009

Cuando al final de la edad media, la razón y la ciencia consiguieron desprenderse del dogmatismo de la fe con el surgimiento de la ilustración y de la modernidad, la religión, arrinconada por la racionalidad y la ciencia, actuó a la defensiva y aceptó cierta independencia entre fe y razón para proteger a la primera del descrédito con que la señalaba la segunda.

Los científicos volvieron a sus quehaceres y se olvidaron de la religión, cuestión que creyeron definitivamente cerrada dada la evidencia de su falta tanto de base empírica como de fundamento filosófico.

La religión, sin embargo, nunca aceptó de buen grado la separación entre fe y razón, e intentó siempre que pudo someter las evidencias científicas a sus concepciones dogmáticas. Y así asistimos hoy en día a una nueva cruzada de la fe, en la que la religión pretende tergiversar los hechos científicos e invadir el espacio público imponiendo a los demás unas creencias que no deberían salir en ningún caso del ámbito privado. Después de decenios en los que la religión permanecía en segundo plano debido a cierto complejo de inferioridad ante los éxitos de una ciencia que le sacaba los colores, ha salida de su retiro forzado con un entusiasmo tan desbordante como dogmático con la intención de dirigir a la sociedad hacia unas posiciones sin fundamento científico, en una especie de regreso a un pasado medieval.

Sentimos un profundo respeto tanto por los creyentes como por su anhelo subyacente de encontrar respuestas vitales a la pregunta por el sentido de la realidad. Sin embargo, no podemos aceptar que un tipo de pensamiento arcaico como el religioso que, en muchos aspectos, puede calificarse de pensamiento mágico, pretenda dirigir la sociedad como si aún nos hallásemos en una edad media sometida al fundamentalismo de unas creencias ajenas a la evidencia científica y a un integrismo inmune a cualquier razón filosófica.

De la misma forma que en el pasado la religión atacó a la geología porque sus dataciones estaban en contradicción con las fechas que aparecían en la Biblia y rechazó la teoría de la evolución de las especies por selección natural porque negaba el creacionismo del Génesis, defiende ahora la ocurrencia del diseño inteligente lo mismo que pretende que creamos que existe una persona en un óvulo recién fecundado como si estuviésemos ante algún tipo de suceso mágico repentino, cuando todos los datos científicos muestran que la aparición de una persona es un proceso gradual a medida que madura su sistema nervioso central. Las creencias religiosas no serían tan criticables si no fuese porque pretenden imponerse a los demás, condicionando cuestiones prácticas como, por ejemplo, la investigación con células madre, la interrupción voluntaria del embarazo, el derecho a una muerte digna o los matrimonios entre personas del mismo sexo. Su defensa sin fundamento científico de que existe una ley natural, un derecho natural, que está por encima de las personas no es más que un intento de imponer sus dogmas fundamentalistas a los demás.

Se ha acusado a la ciencia de ser sólo una creencia más, pretendiendo así ponerla a la misma altura que cualquier creencia religiosa. Sin embargo, esto no es así dado el carácter autocrítico de la ciencia y de la razón. La razón ha sido examinada y criticada exhaustivamente, tanto desde el ámbito filosófico como desde el científico, y los cambios que se han producido en los dos últimos siglos muestran hasta qué punto se ha corregido la metodología científica. La razón es inherentemente crítica consigo misma y siempre se pone en cuestión mientras que la fe sólo pretende defender el dogma religioso contra cualquier evidencia o argumento que se le presente. La ciencia y la razón saben que sus verdades son siempre provisionales mientras que la religión se cree en posesión de la Verdad absoluta.

Por todo esto, consideramos que, ante esta ofensiva en toda regla del dogmatismo religioso, la ciencia tiene que volver a levantar la voz, desde las ciencias naturales hasta las ciencias humanas pasando por las ciencias sociales, y dejar claro que la tergiversación a la que somete la religión la evidencia científica y los sofismas en los que enreda los argumentos filosóficos resultan inaceptables en pleno siglo XXI.

Estamos dispuestos a entendernos con los creyentes y a comprenderlos desde posiciones psicológicas, sociológicas y antropológicas, especialmente a los creyentes de base que no participan en esta cruzada de la religión institucional y conservadora; pero resulta inadmisible que los dogmáticos pretendan señalarles a los demás hacia donde debe caminar la sociedad y quieran hacerlo, además, con una suficiencia tan prepotente como fuera de lugar, y más propia de un fundamentalismo medieval que de una persona racional y moderna.

Así, le pedimos a la religión que regrese al ámbito privado del hogar de cada cual, de donde nunca debió salir, y a los poderes públicos que defiendan a la sociedad de esta ofensiva integrista trasnochada que pretende invadir el espacio público substituyendo la racionalidad y la ciencia por el dogmatismo religioso y retrotraernos a una época medieval que ya creíamos superada.


El sector del cómic presenta a Carlos Giménez para Príncipe de Asturias de Artes…

abril 27, 2009
  • EFE
El sector del cómic “al cien por cien” ha presentado al autor de historietas Carlos Giménez para optar al premio Príncipe de Asturias de las Artes, por “su aportación a la memoria histórica” y como una forma de “dar visibilidad a este noveno arte, que hoy todavía no opta a los grandes galardones”.
Así lo ha explicado hoy el autor de cómic Carlos Pacheco, quien estuvo acompañado en el acto por la coordinadora de la Semana Negra de Gijón, Cristina Macia, organización cultural que ha dado el primer paso para que Carlos Giménez opte al galardón.
Carlos Giménez nació en Madrid en 1941, dos años después de acabar la Guerra Civil y, a través de cómics como “Paracuellos 36-39”, “Barrio” o “Los profesionales” ha narrado sus experiencias como un niño de la postguerra insistiendo en el factor dramático y humano de aquellos tristes tiempos.
“Giménez ha puesto la cultura al alcance de todos y su obra es una de las mejores del mundo”, explica Macia, quien apunta que en estos momentos en que se revisa la memoria histórica “él la plasmó de una forma personal y humana narrando las pequeñas cosas que son la memoria histórica real de cada uno”, apunta.
El escritor Alfonso Mateo Sagasta dio lectura al manifiesto con el que se ha presentado la candidatura de Giménez y donde se le define como “uno de los autores de historietas más importante de España y del mundo. A lo largo de 40 años de trabajo, sus viñetas y la naturaleza de sus diálogos son una referencia de cómo somos”.
“Giménez -añade- habla con sencillez, naturalidad y poesía utilizando todas las herramientas del medio y aportando un amor al trabajo bien hecho. Él es el reflejo de que no hay artes pequeñas, sino grandes autores”.
“Y, en su caso, una fuente de consulta para generaciones futuras. Ha dedicado su vida y obra a la defensa del ser humano”, prosigue el manifiesto.
Pacheco recalcó que esta candidatura cuenta con “el apoyo del cien por cien de la profesión”, al que se han sumado nombres como el de Pilar Bardem, Manuel Rivas, Fernando Marías, Alex de la Iglesia o Santiago Segura, quien envió un vídeo de apoyo.
Segura explica cómo “es una obligación no dar la espalda a un talento como Giménez que va más allá de los límites del medio. No se puede hacer invisible su obra porque es de justicia devolverle lo que él ha dado por la cultura de España”.
Por su parte, Emilio Gonzalo, director de Expocómic y Expomanga, apunta la faceta de Giménez como defensor de los derechos de la profesión: “Él representa la lucha del mundo del cómic por aflorar en la sociedad”.
Opinión:
Muy loables nos parecen los premios que reconocen la labor de cualquier persona. Pero nos preguntamos una vez más, si alguien del sector del comic, le ha preguntado a Carlos Giménez si desea este premio o no. Este comentario viene a colación de otra solicitud similar efectuada hace unos meses para el poeta Marcos Ana, y que nos dejo con la certeza de la improcedencia de esa misma solicitud (efectuada seguramente con la mejor de las intenciones), en alguien que es un republicano confeso y totalmente en contra de cualquier tipo de monarquía. Entonces a qué viene un reconocimiento con título monárquico, para alguien que profesa el antimonarquismo y actua en consecuencia durante toda su vida en pos de trabajar por lo contrario. ¿No es una gran incongruencia? Otra cosa diferente es, si la persona lo desea.

Comunicado: Las asociaciones, sindicatos y partidos políticos abajo firmantes pedimos al Ayuntamiento adecentar la fosa común y su catalogación como “Lugar de Memoria”…

abril 27, 2009

(27/04/09)

Las asociaciones, sindicatos y partidos políticos abajo firmantes pedimos al Ayuntamiento que en virtud de lo establecido en de la LEY 52/2007, de 26 de diciembre, que establece que se debe “contribuir a cerrar heridas todavía abiertas en los españoles y a dar satisfacción a los ciudadanos que sufrieron, directamente o en la persona de sus familiares, las consecuencias de la tragedia de la Guerra Civil o de la represión de la Dictadura. Quiere contribuir a ello desde el pleno convencimiento de que, profundizando de este modo en el espíritu del reencuentro y de la concordia de la Transición, no son sólo esos ciudadanos los que resultan reconocidos y honrados sino también la Democracia española en su conjunto”. Y de lo publicado en el Boletín Oficial de la Provincia (BOP) del día 13 de Abril, que anunciaba la adjudicación a la empresa Nichos del Sur SL una actuación de remodelación que se incluye dentro del fondo estatal de inversiones, y cuyo proyecto ha sido elaborado por la Delegación de Cementerios. Solicitamos al Ayuntamiento que a partir de hoy mismo se inicie por parte de nuestro Ayuntamiento el procedimiento para la eliminación total de la simbología que ensalza la dictadura aún existente en San Fernando. Que en la remodelación del Cementerio Municipal de San Fernando se incluya lo siguiente: .- Adecentar la fosa común. .- Colocar en dicha fosa una placa de mármol en la que figuren los nombres de todas las personas fusiladas por los militares sublevados en el municipio (entre las que se encuentra en Alcalde Cayetano Roldán y tres de sus hijos). – La catalogación de la fosa común como “Lugar de Memoria”. En la seguridad de que nuestra legal, pero sobre todo justa petición, será atendida favorablemente por nuestra Corporación local en su integridad. Fdo: Carlos Haut, Presidente de AMERE En representación de: .-AMERE .-APDHA (Asoc. Pro-Derechos Humanos de Andalucía) .-Asoc. Paz con Dignidad .-Federación de Peñas y Entidades .-CCOO .-UGT .-Foro Ciudadanos por La Isla .-PSOE .-Ateneo Republicano de La Isla .-Izquierda Unida .-PCA

sinmemorianophaydignidad


“El exilio interior. Cárcel y represión en la España franquista, 1939-1950”…

abril 26, 2009

De Gutmaro Gómez Bravo
(La Librería de Cazarabet, 25-04-2009)

Se puede adquirir al precio de 20 euros a través de La Librería de El Sueño Igualitario

libreria@cazarabet.com

Tlfs.978 849970-686 110069

352 páginas

15 x 24 cm

La cárcel desempeñó un papel fundamental en la intensa y larga represión franquista, que alcanzó al conjunto de la población civil. Este libro analiza el impacto del sistema penitenciario en la sociedad de posguerra. Diseñado en plena guerra, no sufriría modificaciones hasta los años cincuenta.

La prisión lideró la paz de Franco y se convirtió, a pesar de la propaganda, en el símbolo de la política de mano dura del régimen. Nació y evolucionó con él, y se convirtió en una de sus piezas fundamentales para asegurar el control de la población. En las prisiones franquistas, cientos de miles de hombres y mujeres fueron tratados como delincuentes peligrosos e irrecuperables para la sociedad, y al salir en libertad tuvieron que enfrentarse a la pena más dura: la condena social.

La división entre vencedores y vencidos se hizo enorme para los considerados «desafectos al régimen», en su condición general de desterrados, vigilados y explotados. Sin bienes, trabajo, ni esperanza, muchos sucumbieron al hambre, el agotamiento y la enfermedad tras su paso por la cárcel. Otros muchos, en cambio, siguieron adelante, obligados a no volver nunca la vista atrás, a vivir exiliados en su propio país.

Gutmaro Gómez Bravo es profesor en el Departamento de Historia Contemporánea de la Universidad Complutense de Madrid. Entre sus publicaciones destacan Crimen y Castigo. Cárceles, justicia y violencia en la España del siglo XIX, La redención de penas. La formación del sistema penitenciario franquista y estudios colectivos como El franquismo año a año o Depuración universitaria en el franquismo. Ha coordinado Conflicto y consenso en la transición a la democracia en España.

ÍNDICE:

INTRODUCCIÓN . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 11

PRIMERA PARTE

LA PRISIÓN DE LA NUEVA ESPAÑA

CAPÍTULO 1. LA GUERRA Y LAS PRISIONES HABILITADAS. . . . . . . 19

1. La guerra. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 19

2. Las prisiones habilitadas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 24

3. La primera represión . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 34

CAPÍTULO 2. LOS CREADORES DEL SISTEMA PENITENCIARIO . . . 45

1. La legitimación del castigo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 45

2. El mundo de la Justicia . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 48

3. La influencia de la Iglesia . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 56

4. Aislamiento y condena internacional . . . . . . . . . . . . . 63

CAPÍTULO 3. EL MODELO DE PRISIÓN . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 71

1. La disciplina de un cuartel, la seriedad

de un banco, la caridad de un convento . . . . . . . . . . 71

2. Objetivo: la colaboración del preso . . . . . . . . . . . . . . 76

3. El papel de la propaganda. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 80

4. La sede central: el Patronato de Redención

de Penas por el Trabajo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 83

5. Mostrando al enemigo invisible . . . . . . . . . . . . . . . . . 86

SEGUNDA PARTE

LA CÁRCEL COMO LUGAR COMÚN

CAPÍTULO 4. LOS SALVADOS Y LOS HUNDIDOS. . . . . . . . . . . . . . 95

1. Del enriquecimiento, la miseria y el hambre . . . . . . . 102

2. Un vago en la DGS . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 107

3. El Servicio de Represión de la Homosexualidad . . . . 110

4. La disciplina y el castigo. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 113

5. Los suicidios . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 117

6. Las fugas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 121

CAPÍTULO 5. LOS PRESOS POLÍTICOS . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 127

1. La muerte del dibujante Bluff . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 127

2. Las prisiones especiales y el caso Besteiro . . . . . . . . . 133

3. La reconstrucción. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 141

4. Motines y campañas de protesta . . . . . . . . . . . . . . . . . 148

CAPÍTULO 6. CÁRCELES DE MUJERES . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 155

1. El dilema institucional . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 155

2. Perdidas, rojas e histéricas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 163

3. Activismo y vida cotidiana . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 168

CAPÍTULO 7. HABITAR LA DERROTA . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 179

1. La exclusión de la sociedad civil . . . . . . . . . . . . . . . . . 186

2. Fuerza mayor . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 194

3. ¿Dónde estaba usted al estallar el Glorioso

Movimiento Nacional y qué hizo para apoyarlo? . . . . 198

4. Como toda su familia . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 207

EPÍLOGO . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 215

NOTAS . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 223

ANEXO . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 249

FUENTES . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 257

BIBLIOGRAFÍA. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 259

INTRODUCCIÓN

Tanto más puro y significativo es el heroísmo cuanto mayor es el silencio, menor su público, menos rentable para el héroe, menos decorativo.

VICTOR KLEMPERER

Se cumplen 70 años del fin de la Guerra Civil y existen más cuestiones sin resolver hoy que hace unas décadas. Los motivos son bien distintos, pero pueden englobarse dentro de otros tantos problemas de la reciente historia de España. El interés por comprender el pasado, por recobrar la memoria se ha visto en ocasiones resuelto con una simple condena, con la paradoja de que en el caso del franquismo este tipo de crítica equivale prácticamente a su absolución por desconocimiento. Algo que es mucho más evidente, por ejemplo, con la utilización de la Guerra Civil. Por otro lado se ha profundizado el fenómeno contrario, el de la especialización extrema. Éstos y otros aspectos han determinado un conocimiento parcial de un fenómeno como el de la represión en España, que se pretende abordar aquí. Un fenómeno que sigue siendo visto casi exclusivamente como una prolongación de la guerra, que apenas trasciende unos pocos meses a su final, cuando en realidad es algo mucho más complejo, duradero y persistente ligado a la construcción de un nuevo Estado y una nueva sociedad. Abarca al menos desde la legitimación de la violencia inicial y se extiende hasta su consolidación como un aparato de control estable necesario para toda dictadura. Todo ello amplía enormemente la esfera de la represión hacia el campo de la exclusión y la marginación en una sociedad reconstruida sobre los rasgos de los vencedores, pero sobre todo, resulta en una cultura que reniega de todo lo que tenga que ver con los vencidos, que los aparta y los incapacita para la vida futura.

El objetivo fundamental será pues abarcar el proceso de represión, marginación, control y exclusión al que fue sometida una importante parte de la población española durante la década de 1940, cuyas consecuencias siguieron sintiéndose en décadas posteriores. Se trata de conocer las condiciones en que fueron encerradas miles de personas (oficialmente 300.000), muchas de las cuales murieron por efecto del hambre, la enfermedad o la venganza, pero también de comprender los mecanismos y los efectos legales que condujeron al fracaso, a la muerte civil de los condenados muchos años después de la guerra, sobre lo que se fue llamando el exilio interior. Hombres y mujeres comunes, trabajadores, comerciantes, jornaleros, maestras, costureras, enfermeras… sin especial responsabilidad política en los actos por los que fueron juzgados, lo que hace más incomprensible a nuestros ojos la persistencia de ciertas medidas, aunque revisar aquel proceso con la mentalidad actual no sirva para comprender lo que vino después de la guerra.

Todo intento de racionalizar fenómenos como los campos de concentración o la violencia política es un intento de recrear su lógica interna. El siglo XX, desgraciadamente, ha dado ejemplos muy significativos de la perfecta fusión de ideología y terror. Por ello es sabido que los sistemas políticos asentados en fuertes métodos represivos y, en particular, en métodos de encarcelamiento masivo, pretenden en primer lugar reducir al individuo a la nada, pero lo hacen con ciertas diferencias.1 En el caso español, con la mayor cifra de presos de su historia, no quedaron reducidos a un número como ocurrió en el lager nazi o el gulag soviético. Se mantuvieron sus nombres y apellidos esperando a que llegaran los informes de sus ciudades y pueblos natales. El caos burocrático, la desidia, el aprovechamiento o la venganza interfirieron en un particular y kafkiano proceso español presidido por la arbitrariedad y la total incertidumbre. Una ejecución legal podía promoverse en cuestión de horas y una simple hoja de filiación podía tardar años en tramitarse. Un sistema así produce una particular sensación de terror caótico que corroe por completo la personalidad del individuo, de ahí que el impacto de estos establecimientos sea tan importante a la hora de fijar el perfil de los excluidos en la sociedad de posguerra.

Prácticamente todos los gobiernos autoritarios de la Europa de entreguerras desarrollaron sistemas de control hacia los que consideraban sus enemigos políticos. Con distintos matices, en especial los raciales, en todos ellos fue palpable la equiparación de sus enemigos con criminales y delincuentes en la que se basaban las órdenes de actuación extrajudicial. A la vez se instituía otra escala de responsabilidad civil derivada de la criminal para aquéllos acusados de colaboración. El caso español plantea nuevas diferencias, sobre todo porque el franquismo no tuvo nunca una vocación de exterminio como la del nazismo o el estalinismo. Eso no significa que fuera más humanitario sino que hizo un uso distinto de la fuerza. La agresividad que supo reconducir el fascismo hacia el enemigo extranjero fue canalizada en España hacia el enemigo interior, lo que hizo particularmente dura la Guerra Civil y la posguerra prolongada en prisión. La sombra de las medidas represivas fue mucho más alargada. No sólo porque la dictadura sobreviviera a la II Guerra Mundial, sino porque prescindió deliberadamente de la solución aplicada en el resto de Europa. La amnistía, que el propio Franco calificó de «fruto podrido del liberalismo», fue sustituida por un perdón concebido como una redención y expiación de los pecados que pasó a ser el único medio de reintegrar a la sociedad a los que venían del «campo apestado». El elemento de legitimación del poder que más sobresalió en España fue el religioso; el derecho a penar fue concebido como un derecho divino autorizado por la violación del orden sagrado que quedaba muy lejos del componente racial o estatal de la Alemania nazi o la Italia fascista. Su principal consecuencia fue la segregación social entre vencedores y vencidos, establecida desde dentro de la misma sociedad y no únicamente impuesta desde fuera de ella como a veces se piensa.

La pregunta que surge es el porqué de aquellas medidas tan amplias y prolongadas después de la guerra. La respuesta nos lleva a distintos campos de un fenómeno que no se detiene sino que aumenta y se modifica por su combinación de política represiva y preventiva. La documentación interna de las propias prisiones y del Ministerio de Justicia ha sido fundamental para acercarse a la mentalidad y al perfil de los que dirigieron aquella década. Cuáles eran sus antecedentes, sus experiencias previas, qué creían que estaban haciendo, cómo crearon un sistema de tales dimensiones, qué elementos utilizaron y cómo los proyectaron hacia una misión de defensa de la sociedad en la que creían ciegamente. El mundo de las prisiones está descrito prácticamente a través de su mirada y la de los cónsules británicos, que dan cuenta con una exactitud y un detalle increíbles, a veces incluso excesivos, de lo que allí estaba pasando. El volumen de causas, de informes, de valoraciones de este periodo es realmente gigantesco. Tan sólo la descripción de la documentación más reciente a la que se puede tener acceso ocuparía varias páginas, por lo que resulta preferible señalar su distribución a lo largo de la obra.

La primera parte está dedicada a la creación y consolidación de este sistema que emerge de las cenizas de la guerra. Desde sus comienzos existía un plan para ordenar la Justicia y realizar la «obra de pacificación espiritual» al término de la Cruzada. La represión directa decrece a medida que se va burocratizando y perfeccionando la maquinaria legal, pero es tan amplia y acoge tantas denuncias y detenciones que colapsa el sistema judicial y desborda el penitenciario. Tanto es así que a finales de 1941 se baraja la posibilidad de colonizar Tabarca y otras islas con presos políticos. La prometida excarcelación se produjo de una manera muy lenta, cuidadosamente desordenada, y no llegó realmente hasta 1945. Pero las medidas no se detuvieron en la cárcel, ya que se abrió la puerta a una política de vigilancia basada en el aislamiento de los sectores peligrosos. Indeseables y apestados quedaron fuera de todo espacio público, salvo para ser exhibidos en una sociedad fuertemente traumatizada por el recuerdo de la guerra.

La segunda parte gira íntegramente en torno a la que será la gran experiencia común del exilio interior: la cárcel. Pero ya no a su planteamiento ideológico o su función para la dictadura, sino a su evolución y su consolidación en el periodo de mayor hacinamiento y dureza. No hubo una clasificación de centros, sino de presos, anteriores y posteriores al 18 de julio. La situación de los presos comunes, los llamados especiales, los políticos y las cárceles de mujeres es analizada en un marco de fuerte degradación y conflicto. Se trata de ver el impacto de una ideología basada en la conversión y la colaboración, los métodos que se emplearon para ello y las respuestas que a su vez generaron las personas a las que iban dirigidas. Tras ese tránsito, imposible de reducir, de asimilar en un modelo único, ya que las experiencias fueron totalmente diversas, se pasa a una última parte dedicada a la vida en libertad. Tras el cumplimiento de su condena estas personas tienen que volver a un mundo que desconocen y en el que se sienten rechazadas. Pero la pesadilla no había terminado. Una amplia gama de sanciones laborales y económicas, además de otros efectos derivados de su criminalización legal, les estaban aguardando. Leyes que se aplican más de una década después de la guerra y cuyos efectos además de retroactivos son irreversibles, porque pueden dar lugar a una nueva investigación y, en su caso, a la actuación de tribunales especiales donde el individuo afectado es acusado de participar en una trama de la que le es muy difícil salir. Es la principal consecuencia de la equiparación que el mundo del franquismo viene haciendo desde la guerra entre enemigo y delito, borrando cualquier atisbo de presunción de inocencia para los condenados por «indeseables».

Es cierto que Franco no inventó la prisión, pero la generalizó de manera extraordinaria. La guerra provocó un éxodo hacia el extranjero, pero también generó el encarcelamiento más masivo en la historia contemporánea de España fruto de una culpabilidad sistematizada que exoneraba a los nuevos dirigentes de todos los crímenes. Las órdenes de alejamiento, de residir a 250 kilómetros de la localidad natal, la prohibición de vivir en determinadas zonas rurales o en grandes ciudades como Madrid y Barcelona motivaron una auténtica diáspora interior, de gente corriente, de familias enteras. Por sus características, por el tratamiento que recibieron durante años, por su resistencia y su condición de supervivientes de la corta experiencia democrática

española, su ejemplo puede considerarse ciertamente heroico, aunque esté más cerca del héroe trágico condenado a vivir desterrado en su propio país que del héroe de ficción de los finales felices.

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