En primera persona, Ana, familiar de Román Martín Martín y de Pedro Muñoz Díaz, nos transmite sus vivencias en una exhumacion en Casavieja. La dignidad como homenaje.

Desde que se hizo pública la noticia de la apertura de la fosa en Casavieja me han preguntado muchas veces que motivos me movían para implicarme tanto en el asunto si los familiares a los que reclamaba me tocaban tan de lejos y, por supuesto, no les había conocido. Casi siempre he respondido con las razones obvias que en principio nos mueven a todos: que se trataba de una cuestión de dignidad, de respeto y el reconocimiento de un derecho que en su día les fue negado.

En mi familia, como es lógico, siempre se han conocido los hechos y se ha sabido de la existencia de la fosa, pero me horrorizó comprobar que lo que yo pensaba que era del dominio público no era ni mucho menos así. Cuando conté a mis amigos cuales eran mis intenciones con respecto al proyecto que íbamos a acometer me di cuenta de que ninguno de ellos sabía que esto había pasado en su propio pueblo, estas personas habían sido olvidadas literal y jurídicamente, dado que ni siquiera consta en el registro la defunción de algunos de ellos.

Es cierto que no quería que la historia cayera en el olvido y que todo el mundo supiera que el 2 de octubre de 1936 siete vecinos de este pueblo fueron torturados y fusilados por tener tendencias políticas de izquierdas, pero la razón que me movió realmente fue el amor enorme que les tenía a mis abuelos, sentía que se lo debía a ellos.

Yo tenía dos familiares en la fosa: el padre de mi abuela paterna, mi bisabuelo Román Martín Martín y el hermano de mi abuelo materno Pedro Muñoz Díaz.

Román Martín Martín

Román Martín Martín

Dolía escuchar a mi abuela contar que el día anterior al fusilamiento, al llevarle la comida al calabozo donde les tenían retenidos, su  padre le dijo que “ya les habían confesado”, dándole a entender que el fin estaba cerca. Supongo que sus verdugos pensarían que ya que les iban a matar que murieran limpios de pecado y en paz con Dios, posiblemente eso les haría creerse menos asesinos.

Cuando mi abuela volvió al día siguiente con la comida y ropa limpia, alguien le dijo que “a su padre ya no le hacía falta más comida”… la noche anterior les habían dado el consabido paseo.

Mi abuela, con 19 años, se hizo cargo de la familia y tiró para adelante con sus tres hermanos de 10, 5  y 2 años, ya que su madre quedó bastante tocada.

Siempre que mi abuelo materno hablaba de su hermano lo hacía con cariño. Según él, Pedro era el más noble de los hermanos, tenía buen carácter y un gran corazón. Mi abuelo era un actor aficionado y junto con otras personas de la localidad representaban obras de teatro en este y otros pueblos de la zona. Pedro, que al parecer tenía una bonita letra, era quien se encargaba de escribir los guiones para cada uno de los actores.

Al haber tenido que abandonar el pueblo por la entrada de las tropas nacionales, el resto de la familia tardó unos días en enterarse del fusilamiento de Pedro, pero al saberlo tanto mi abuelo como su otro hermano varón se fueron voluntarios al frente, mientras el resto de la familia se dividía: unos se marcharon a la zona roja dejando atrás sus propiedades,  y mi abuela materna permaneció en el pueblo esperando a  que su marido volviera del frente. 

Pedro Muñoz Díaz

Pedro Muñoz Díaz

Todos estos recuerdos duelen. Ojalá hubiera podido dar a mis abuelos la satisfacción de  enterrar a sus seres queridos, pero seré yo quien finalmente lo haga en su nombre.

Al comienzo de la guerra civil el ayuntamiento de Casavieja estaba gobernado por la izquierda. En un primer momento la iglesia de la villa se utilizó como cárcel y allí se encerraron a los vecinos con reconocida ideología de derechas, aunque poco más tarde fue utilizada como almacén de víveres.

El 20 de agosto de 1936 el gobierno republicano envió a la zona la columna del Rosal, que se estableció con base en Casavieja, donde permaneció hasta el 29 de septiembre, fecha en que las tropas nacionales hicieron su entrada en el pueblo.

Al parecer las tropas republicanas tenían problemas de abastecimiento y se envió un convoy de provisiones guiado por algunos vecinos. Al volver al pueblo, estos hombres  fueron capturados, salvo dos de ellos que afortunadamente vieron que una persona les hacía señales para que huyeran y consiguieron escapar. Esta persona, con ideología de derechas, se convertiría más tarde en mi abuelo paterno,  pero lamentablemente  no logró salvar a Román, que habría de ser su suegro.

Los hombres detenidos fueron conducidos a los calabozos de la población y allí fueron torturados y obligados a golpearse entre ellos.

A nuestros oídos ha llegado la noticia de que a mi tío abuelo Pedro le obligaron a golpearse con otro de los detenidos a cabezazos, como si fueran carneros.

Finalmente todos fueron conducidos junto a la tapia del cementerio y fusilados. La fosa donde fueron enterrados la cavaron otros vecinos con idénticas ideas políticas, y también ellos pensaron que les darían muerte una vez concluida su tarea.

Nos han contado que mi bisabuelo Román hizo el que había de ser su último paseo con el puño en alto y gritando “salud” y “vivas a la república”.

El trabajo de documentación que hicimos en el ayuntamiento de Casavieja mi compañera Cristina Soto y yo fue exhaustivo y desesperante en algunos momentos.

De los siete fusilados teníamos a cinco identificados con nombre y apellidos, pero nos faltaban dos y nos dispusimos a buscar los certificados de defunción de cada uno de ellos esperando resultados positivos. Buscamos uno a uno en los registros de defunción desde 1936 a 1960 pero sólo encontramos tres de los siete que buscábamos.

Certificado de defunción de Román Martín Martín

Certificado de defunción de Román Martín Martín

Certificado de defunción de Victoriano Jiménez Martín.

Certificado de defunción de Victoriano Jiménez Martín.

Certificado de defunción de Juan Sánchez de la Cruz

Certificado de defunción de Juan Sánchez de la Cruz

 Empezamos a buscar los nombres que conocíamos pero no encontramos el primero hasta septiembre de 1938.

Seguimos buscando y no fue hasta 1946 que fueron registrados los otros dos que como digo encontramos. Era como mínimo indignante comprobar que además de la tardanza en registrarlos en la causa de la muerte constaba como tal la  “pasada guerra de liberación”.

Del resto de fusilados no había ni rastro, pero descubrimos una larga lista de vecinos de la localidad asesinados de forma similar en distintos pueblos de la zona.

Mientras leíamos uno a uno todos los nombres del censo de 1935 observamos una anotación junto a los que buscábamos. Alguien había escrito una pequeña “D” (de difunto) junto a algunos nombres. Anotamos estos y nos dimos cuenta de que eran todos fallecidos durante la guerra civil de uno y otro bando.

En esta lista de 20 ó 25 nombres constaban 2 mujeres, las únicas que fusilaron aquí durante la guerra.

Ya sólo fue cuestión de ir eliminando y con esto y la ayuda de algunos ancianos de la localidad fue posible concluir con éxito la identificación. Se trataba de:

 – Florentino Castillo González    14/03/1890

– Román Martín Martín               09/08/1892

– Juan Sánchez de la Cruz                     1892

– Félix Fuentes Jiménez               20/11/1889

– Gabino Rodríguez Ramos         19/02/1906

– Victoriano Jiménez Martín        13/01/1911

– Pedro Muñoz Díaz                     22/07/1912

 Todos ellos fusilados el 2 de octubre de 1936.

 

 En cuanto a la apertura de la fosa os diré que comenzamos la mañana del 13 de marzo de 2009.

Durante toda la mañana la búsqueda fue infructuosa y sinceramente te sientes decepcionada cuando la máquina excava y no se obtienen resultados. Empiezas a ponerte en lo peor y resulta descorazonador no encontrar nada después de haber puesto todas tus esperanzas en ello. Por la tarde, cuando se retomó el trabajo de excavación, apareció un pastor con su rebaño y nos dijo que estábamos buscando en el sitio equivocado. Nos indicó que debíamos hacerlo unos  metros más arriba. Este señor tenía razón y muy pronto tuvimos ocasión de comprobarlo.

Si hablo todo el tiempo incluyéndome en los hechos es porque se me permitió entrar en la fosa y extraer los restos junto con los miembros del equipo y os aseguro que fue una de las cosas más impresionantes que he hecho en mi vida.

Lo sentía como algo importante y me tocaba limpiar esos huesos para ayudar a extraerlos con todo el cariño y el respeto que se les debía.

En un primer momento pensé que no sería capaz y que sentiría incluso repulsión por los restos, todos sabemos que lo que tiene que ver con la muerte no es agradable y tiene mala prensa, de hecho mucha gente me ha preguntado como he sido capaz de entrar en aquella tumba y trabajar limpiando esos restos. No os miento si os digo que en ningún momento tuve esa sensación, todo lo contrario, allí se respiraba cierta alegría y mucha emoción. Resultaba especialmente emotivo mirar la cara de satisfacción  del hijo de Román, que sólo tenía 5 años cuando su padre fue fusilado.

Si  tenéis la suerte de localizar la fosa de vuestro familiar con resultados positivos y queréis  colaborar en los trabajos de exhumación es algo que os recomiendo absolutamente. Pero tampoco forcéis la máquina, si no sentís ese impulso tampoco lo sintáis como una obligación, para mí resultó terapéutico pero entiendo que no todo el mundo pensará igual que yo.

Fosa de Casavieja y trabajos de exhumación 1

Fosa de Casavieja y trabajos de exhumación

Fosa de Casavieja y trabajos de exhumación 2

Fosa de Casavieja al descubierto

Cuando finalizó la extracción de los restos y quedó la tumba totalmente limpia y vacía, algunos familiares y amigos nos colocamos en las mismas posturas en que habían estado situados los fallecidos. Yo estaba colocada espalda contra el suelo y cuando todo el mundo se quedó en silencio fui consciente del frío de la fosa  y se me vino a la mente la imagen de aquellos hombres que en aquella noche de octubre salieron del calabozo donde les mantuvieron retenidos y fueron golpeados y caminando como pudieron llegaron a la tapia del cementerio siendo conscientes  en todo momento de lo que les esperaba al final del camino.

Simulacion/reconstitucion del posicionamiento de los fallecidos

Simulacion/reconstitucion del posicionamiento de los fallecidos

Antes de que comenzaran los trabajos de exhumación yo estaba decidida a enterrar los restos de mi tío abuelo Pedro con los de su madre y dos de sus hermanos. El resto de familiares comenzaba a barajar la posibilidad  de enterrarles a todos juntos y tengo que reconocer que en un principio me opuse frontalmente ya que entendía que su sitio estaba con su familia. La verdad es que a medida que avanzábamos en los trabajos de exhumación sentía que los fusilados habían estado muchos años juntos y empezaba a pensar que no era justo separarles ahora, habían pasado a formar una “nueva familia” por ellos mismos.

Finalmente todos los familiares hemos decidido que los siete permanezcan juntos y serán enterrados en el cementerio municipal  en el mes de octubre, cuando se cumplan 73 años del fusilamiento. Para entonces estamos preparando un pequeño homenaje, pero creo que nos servirá más a nosotros que a ellos. Al menos sentiremos que estamos resarciéndoles de algún modo y reivindicando su memoria y unos hechos que nunca deberían caer en el olvido.

 El que finalmente me haya decidido a escribir todo el proceso para que se publique en este blog  de La Memoria Viv@ ha sido para infundir ánimos a todos aquellos que habéis decidido buscar a vuestros familiares desaparecidos. No os desaniméis y continuad la búsqueda, aunque a veces pueda resultar decepcionante casi siempre hay alguien que sabe o que puede ayudar a dar con ellos. Todo esto funciona, las asociaciones para la Recuperación de la Memoria Histórica funcionan. Pedid ayuda, preguntad a la gente mayor y confiad en su memoria, resulta tremendamente útil, especialmente si vivís en un pueblo.

Desgraciadamente no puedo decir lo mismo de las instituciones. No esperéis más ayuda de la imprescindible: acceso a archivos públicos y poco más. En el mejor de los casos algunos os brindaran apoyo moral.

De la Iglesia esperad menos aun, a nosotros no nos permitieron acceso a los archivos, únicamente pudimos facilitar los nombres y buscaron resultados desde 1936 a 1940, con pocos resultados y sin valor alguno para nuestro trabajo.

Cuando todo esto termina con resultados positivos, como ha sido nuestro caso, es increíble la sensación de tranquilidad que queda. Tienes la satisfacción de haber hecho lo correcto y lo justo. Sientes que tu aportación y tu trabajo han contribuido a que otras personas se sientan felices y que acabe el desasosiego que supone saber a un padre o a  un abuelo enterrado como un perro. Me reconforta pensar en que he contribuido a mantener viva la memoria de  estos siete hombres y a tranquilizar a sus familiares.

Me ha gustado tanto la experiencia y me ha hecho sentir tan bien que me he quedado dentro de la asociación, en este caso en Nuestra Memoria. Toledo y Sierra de Gredos.

Desde aquí os brindo mi ayuda.

A veces lleva tiempo, pero merece la pena.

Ana.

 

Nuestro agradecimiento Ana , por hacernos partícipes con tu relato lleno de cariño y respeto y también por el esfuerzo emocional que conlleva contarlo.

Igualmente es de reconocer la labor encomiable de todos los que han colaborado en esta exhumación y de  Nuestra Memoria. Toledo y Sierra de Gredos. (ver post publicado el 14/03/09 en este blog).

Uno de nosotros estará con vuestras familias el 3 de octubre en Casavieja, en el acto homenaje que devolverá  la dignidad y los nombres a vuestros fallecidos que  tanto tiempo han sido ocultados oficialmente.

Un abrazo fraternal y solidario de Pedro-Vicente Romero de Castilla Ramos y de Jordi Carreño Cripín.

8 Responses to En primera persona, Ana, familiar de Román Martín Martín y de Pedro Muñoz Díaz, nos transmite sus vivencias en una exhumacion en Casavieja. La dignidad como homenaje.

  1. Leonor dice:

    Si impresiona ver los restos, cuando la recreación muestra los cuerpos de las personas algo se estremece dentro de mí. Cuanto horror tuvieron que pasar los que lo vivieron… que poca justicia la que han tenido.
    Sólo el saber que no los olvidamos hace que tenga algo de consuelo aunque no pueda estar contenta ni satisfecha.
    Salud compañeros. Leonor.

    Me gusta

  2. Susana dice:

    Anita ¡GRACIAS!
    Gracias por haberte involucrado, gracias por tu tesón y sobre todo por haber devuelto, aunque nunca se había ido del todo, al «abuelo Román» al mundo de los vivos.
    Este «gracias» es también para todas las personas que se preocupan por devolver la dignidad a sus seres «perdidos».

    Me gusta

  3. olga dice:

    Preciosa forma de relatar algo increible q sucedio y q se tiene olvidado.
    No me ha tocado vivir nada parecido de cerca pero la manera en q lo explica Ana es muy tierna, te pones en el lugar de su familia y piensas lo duro q tuvo q ser todo aquello…
    Un descando merecido para esas familias.

    Me gusta

  4. Maria dice:

    La historia repetida…………

    Me gusta

  5. Fuencisla dice:

    Ana me ha gustado mucho tu relato es tal y como me contaste en Mérida.Acepto tu invitación para mi es un honor.Un beso muy fuerte.Hasta el día 3.

    Me gusta

  6. Estimados amigos, decís en los créditos de este blog:
    «Estás por lo tanto en un blog comunitario, donde no hay propietarios, donde cada uno de los partícipes es su dueño, donde nadie, se debe a nadie, más que lo que quiera y pueda sin obligaciones…»

    La cita que encabezo lo define bien y pido por tanto ser consecuentes, y está en él, así que, amigos nada ilícito, en ningún sentido hago, por lo tanto hago caso de la misma, no atento contra nada ni nadie… Y dispongo lo que me parece por ser partícipe en este blog…
    Pero en aras del mínimo respeto debido he solicitado esta tarde a los administradores de Kaos que retiren la foto, en donde no valoro lo particular, sino que uso como mero decorado de lo que quiero expresar: el revés del asunto que nos lleva. No sólo disiento en lo expresado por el uso de los asesinados, tanto por familiares y políticos, sino de la forma como se hace todo esto. Pero ese es asunto largo y que me gustaría que se escuchase por la gente de buena voluntad. Ningún ánimo tengo contra los que hacen este blog, si acaso no aceptar el concepto de Guerra Civil, palabro retrofranquista y de los vencedores y asesinos, y en eso os lucís, y no el de guerra social abierta de 1936-39, que continúa cerrada…

    Salud

    Me gusta

    • jordicarreno dice:

      El hecho está claro y definido históricamente. La historia como ciencia debe tratar los temas de modo objetivo y basándose en los hechos, datos y terminologías que aportan lso mmismos sin más lecturas. Después todos hacemos nuestras lecturas y opinamos en relación a nuestras propias visiones, creencias, dogmas, etc. Y el hecho es que hubo una Guerra Civil, los motivos y causas, políticas, sociales, económicas están más que determinadass por cada uno de los hsitoridores que de una postura u otra hacen su lectura particular. Todo el mundo es libre de opinar lo que quiera. El objetivo de este blog es proporcionar el máximo posible de información al respecto de la Recuperación de al Memoria Histórica y dejar siempre abierto el debate y participación a los demás. A excepción de las anotaciones que los editores que mantenemos normalmente como norma…»el no opinar de modo coorporativo», y en el caso de hacerlo, lo hacemos a título personal, ya que consideramos que no representamos a todos los que nos siguen. colaboran o participan, así que basándonos en el concepto de libertad y pluralidad dejamos abierto el apartado de aprticipación.
      Le damos las gracias por participar y exponer su punto de vista, pero nuestros objetivos están más que definidos y no pretendemos cambiarlos actualmente. Trabajamos por y para la recuperación de los desaparecidos, la restitución de los mismos, represaliados y exiliados y cuando hayamso conseguido avanzar emperzarmos con otros temas incluídos los razonamientos y comportamientos, sociales, políticos, filosóficos, económicos de esta época negra de nuestra hsitoria y desde el análisis, la reflexión y la crítica y autocrítica de todos los que participaron. Pero como le he comentado es otro objetivo. Primero recuperar a los nuestros, segundo la reparación y la jsuticia y tercero lo expuesto.
      Un saludo fraternal y gracias por su participación.

      Me gusta

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: