Palabras clave: Antropología de la Violencia y el Sufrimiento Social, Fosas Comunes.

mayo 21, 2009

 

 

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  de FRANCISCO  FERRÁNDIZ

Grupo de Investigación “Antropología Comparada de España y América ACEA”. 

 Centro de Ciencias Humanas y Sociales. CSIC. Madrid


Testimonio de los familiares de Leoncio Sánchez Castillo

mayo 21, 2009

LEONCIO Y VICTORIA.

Leoncio Sánchez Castillo nació en Casavieja, en 1877 y fue asesinado en 1936, su mujer Victoria Sánchez González, al igual que Leoncio nació en Casavieja en 1875 y fue asesinada en 1936. Si te sirve de referencia Leoncio tenía el apodo familiar de los Gerardos.

El abuelo Leoncio era un campesino de Casavieja, honrado, trabajador al cual no le faltaba el dinero, fruto de su esfuerzo y su trabajo. Cuando le sobraba algo de dinero y  cosecha, si alguien llegaba a su casa pidiéndole ayuda, se lo daba a cambio de que se lo devolviera cuando pudiera, esto era mas o menos en 1934-1935, su mujer se dedicaba a las faenas propias de las mujeres de la época (faenas de la casa, preparar la comida para el día siguiente…).

Una vez estallada la guerra, huyó con su esposa a localidad de San Martín de Valdeiglesias, por no sentirse seguro ya que el era Socialista. Esperando que las cosas se apaciguaran en Casavieja pasó tiempo en San Martín de Valdeiglesias con un familiar, cuando creyó que las cosas estaban mas calmadas en su pueblo decidió volver, descubriendo que las dos casas que tenía y los enseres que en ellas se encontraban, no quedaba nada, lo habían expoliado los mismos a los cuales les había prestado dinero y cosecha.

Le detuvieron junto a su esposa, fueron llevados a la cárcel (situada en esa época en la plaza del reloj), donde mandaban a su hija Severiana a que les llevara la comida y les limpiara la celda, hasta que un día la dijeron que no se molestara en ir que les iban a dar el paseíllo (llevarles andando hasta donde les iban a matar).

A Leoncio le bajaron desde la cárcel hasta el cementerio, y una vez allí le llevaron al Cerro del Águila, según se ha contado le bajaron dándole palos y maniatado. Cuando llegaron al lugar de los hechos, y según cuentan, le hicieron cavar su propia fosa y le dijeron que si prefería morir boca arriba o boca abajo, a lo que él contesto: Si me soltáis y venís de uno en uno os mato a todos.

A su mujer Victoria, se la llevaron junto a otra mujer y cuatro hombres al pueblo de Mijares, y una vez allí les mataron y enterraron. Llegó a los oídos de los asesinos que Victoria tenía un dinero escondido en los refajos, y decidieron desenterrarla para llevárselos, rompiéndole los refajos para ver si era verdad, como no era cierto y llevados por la rabia, apalearon el cadáver dejándolo tirada sin enterrarla.

El enterrador de Mijares, junto a su hijo (el cual nos ha contado esta parte de la historia), recogieron los restos de los asesinados y los enterraron dentro del cementerio.

Se ha exhumado la fosa donde asesinaron a Leoncio, encontrando las zapatillas, una costilla y el alambre con restos de tela, con el cual fue maniatado. Se encontraron en el lugar, 34 proyectiles en una forma de C, suponiendo que le hicieron bailar antes de asesinarle y darle el tiro de gracia.  De Victoria no se ha podido exhumar, ya que se encuentra dentro del cementerio, según nos ha narrado el hijo del enterrador de Mijares.

En el cementerio de Mijares
En el cementerio de Mijares

 

Este relato nos ha sido enviado por los nietos y bisnietos de Leoncio. Lo publicamos sin cambiar ni un punto ni una coma. La imagen cedida por su bisnieto la hemos introducido en la redacción. No disponemos de un retrato de Leoncio, ni de Victoria ( nos cuentan en el relato como su casa fué saqueada)

Queremos agradecer a Victoria, Rodrigo, Jesús, Enrique, Manolo, María-Angeles y familiares el esfuerzo que han realizado componiendo este trozo de la Historia. La acogida que nos han dispensado en sus domicilios de Casavieja ha sido cariñosa y sincera, un motivo más para darles nuestro apoyo solidario y fraternal.

Un abrazo tricolor de Pedro-Vicente Romero de Castilla Ramos y de Jordi Carreño Crispín.