Rusia guarda la mandibula y trozos del cráneo de Hitler…

diciembre 8, 2009

La URSS no se resistió a guardar pruebas del dictador nazi, lo ha reconocido el Servicio Federal de Seguridad ruso, la antigua KGB.

Rusia guarda las únicas evidencias documentales que existen de la muerte de Hitler.

EFE – 08/12/2009 11:43

Los restos del dictador nazi Adolf Hitler fueron destruidos por orden de los dirigentes soviéticos, pero en los archivos se conservan fragmentos de su cráneo y mandíbula, aseguró hoy el Servicio Federal de Seguridad ruso (FSB, ex KGB).

El jefe del Archivo del FSB, Yuri Jristofórov, precisó que el 13 de marzo de 1970, el entonces presidente del KGB, Yuri Andrópov, pidió al Politburó comunista autorizar la destrucción de los restos de Hitler y de varias personas más enterradas el 21 de febrero de 1946 en un lugar secreto en una base militar del sector soviético de Alemania.

En ese lugar, en el número 36 la calle Westendstrasse de la ciudad de Magdeburgo, se encontraban entonces enterrados los restos de Hitler, su esposa Eva Braun, así como el ministro de Propaganda nazi Joseph Goebbels y la familia de éste, que se habían suicidado y ordenado quemar sus cadáveres.

Previamente, tras ser hallados por las tropas soviéticas en mayo de 1945 y estudiados por los servicios secretos, los restos de Hitler, Braun y los Goebbels habían permanecido provisionalmente enterrados desde junio de aquel año en un bosque cerca de la ciudad germana de Rathenow.

Evitar un lugar de peregrinación

El plan de Andrópov preveía «exhumar y destruir físicamente los restos de los criminales de guerra» enterrados en Magdeburgo para evitar que esa fosa común, en caso de conocerse su localización, se convirtiera en lugar de peregrinación de los fanáticos de Hitler.

La exhumación y destrucción de los restos las llevó a cabo el 4 de abril de 1970 un equipo operativo del departamento del KGB del Grupo de Tropas Soviéticas emplazadas entonces en Alemania del Este, relató el general Jristofórov a la agencia Interfax.

«La destrucción de los restos se realizó mediante su incineración en una fogata en un descampado cerca de la ciudad de Schönebeck, a 11 kilómetros de Magdeburgo. Los restos quemados junto con el carbón fueron desmenuzados hasta el estado de cenizas, que fueron recogidas y arrojadas al río Biederitz», reza el correspondiente acto oficial.

Por otra parte, el general ruso confirmó que en el Archivo del FSB se guarda una parte de la mandíbula de Hitler, mientras que en el Archivo estatal de Rusia permanecen algunos fragmentos del cráneo del «führer».

«Aparte de estos materiales, recogidos en mayo de 1945, no existen otros fragmentos del cuerpo de Hitler; al menos no hay ninguna información al respecto. Todo lo que quedaba de Hitler fue quemado en 1970».

Público.es

http://www.publico.es/internacional/276330/rusia/guarda/mandibula/trozos/craneo/hitler


LA ASOCIACIÓN PARA LA RECUPERACIÓN DE LA MEMORIA HISTÓRICA (ARMH) INICIA UNA CAMPAÑA POR UNA DEFINICIÓN DEMOCRÁTICA DEL FRANQUISMO EN EL DICCIONARIO DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA (RAE)…

diciembre 8, 2009

EL DICCIONARIO DE RAE DEFINE EL FRANQUISMO COMO UN «RÉGIMEN DE TENDENCIA AUTORITARIA» OCULTANDO SU ESENCIA FUNDAMENTADA EN LAS VIOLACIONES DE DERECHOS HUMANOS

LA ARMH HA LANZADO UNA CONVOCATORIA PARA RECOGER DEFINICIONES QUE LE SERÁN ENTRAGADAS AL DIRECTOR DE LA RAE, VICTOR GARCÍA DE LA CONCHA

La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica ha iniciado una campaña para conseguir que la Real Academia de la Lengua cambie la definición de «franquismo» que contiene su diccionario y que oculta la naturaleza violenta de la dictadura del general Franco así como las numerosas violaciones de derechos humanos ocurridas bajo su régimen.

La ARMH pretende así que el diccionario más consultado en castellano dejé de calificar a la dictadura franquista como un régimen de tendencia totalitaria y asuma en su definición que el totalitarismo ejercido por los franquistas no fue sólo una tendencia sino que además de secuestrar las libertades durante cuatro décadas la persecución de quienes eran diferentes, en ideologías y creencias, llevó al régimen a convertir al Estado español en el segundo con mayor número de desaparecidos del mundo, después de Camboya, según los informes de Amnistía Internacional.

La definición de la Real Academia recae en el negacionanismo y evita calificar al régimen franquista de fascista, contrario a la democracia y explicarlo por su naturaleza violenta que era mucho más que una «tendencia al totalitarismo».

Este es el correo electrónico que la ARMH ha remitido a miles de personas

El diccionario de la Real Academia de la Lengua tiene una definición del franquismo que oculta la violencia de la dictadura y los numerosos crímenes cometidos por quienes planificaron, apoyaron y lucharon por el éxito del golpe de Estado del 18 de julio de 1936. La RAE define el franquismo como:

1. m. Movimiento político y social de tendencia totalitaria, iniciado en España durante la Guerra Civil de 1936-1939, en torno al general Franco, y desarrollado durante los años que ocupó la jefatura del Estado.

Definir el franquismo como un movimiento de tendencia totalitaria es ocultar la naturaleza extremadamente violenta del régimen, las numerosas violaciones de derechos humanos: los 113.00 desaparecidos, los 500.000 exiliados, los 400.000 detenidos ilegalmente, las decenas de miles de desterrados, torturados, las miles de mujeres humilladas públicamente, los miles de ciudadanos expulsados de sus trabajos y de sus puestos en la administración por sus ideas o los miles de niños robados de los brazos de las presas republicanas y entregados a familias del régimen.

Por eso, la definición de franquismo que tiene el diccionario de la Real Academia es un ejemplo de negacionismo y esa ha sido la razón por la que te invitamos a ayudarnos  a elaborar una definición que refleje verdaderamente la violencia de la dictadura y las violaciones de derechos humanos cometidas por ella que fueron una de las políticas esenciales del régimen.

A través de la página web de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica propondremos una votación de las mejores definiciones que nos lleguen y las seleccionadas le serán entregadas al director de la Real Academia, Víctor García de la Concha.

Puedes remitir tu definición a: culturaconmemoria@gmail.com

(Recibes este correo porque tu dirección de email ha sido vinculada al Boletín de la ARMH. Si quieres dejar de recibirlo envíanos un mail diciendo BAJA a memoriahistorica@memoriahistorica.org)

NOTICIA PUBLICADA EN PÚBLICO.ES:

http://www.publico.es/276375/diccionario/amable/franquismo


Una semana junto a Aminatou Haidar…

diciembre 8, 2009

El Sahara forma parte de nuestra historia, y por tanto, de nuestra Memoria, nosotros abandonamos al pueblo saharaui a su suerte después de una colonización dictatorial. Los derechos por los que luchamos están hoy representados en la persona de Aminetou Haidar y La Memoria Viv@ se solidariza con ella y todo el pueblo saharaui. Porque nosostros sabemos lo que es luchar por las libertades, sabemos lo que es perder seres queridos en esa lucha y sabemos que la misma continua. ¡Ánimo Aminetou, ánimo pueblo saharaui! nosotros también seremos vuestro hálito y memoria en estos momentos. La Memoria Viv@

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El cómic rompe el silencio…

diciembre 8, 2009

Memoria histórica. El Premio Nacional a ‘Las serpientes ciegas’ recuerda que el tebeo también es un formato para hablar de la Guerra Civil.

GUILLAUME FOURMONT – Madrid – 08/12/2009 07:10

Cuando por fin falleció Franco, el 20 de noviembre de 1975, dejando atrás casi 40 años de dictadura, lo único que interesaba a los españoles era el sexo. La prioridad era liberarse de la moral nacionalcatólica a cualquier precio, olvidar el pasado, olvidar incluso las historias de un niño pobre y famélico, con orejas grandes, que se moría de hambre en un hogar del Auxilio Social, como la que se cuenta en Paracuellos, de Carlos Giménez. «En esa época, a la gente sólo le interesaba las tetas grandes y nadie quería leer mis historietas», narra el maestro del tebeo español. Tras un silencio de plomo y ahora que la Ley de Memoria Histórica ha puesto de moda conversar sobre el conflicto, una historieta ambientada en parte en la Guerra Civil, Las serpientes ciegas, se llevó el Premio Nacional de Cómic 2009, y acaba de salir El arte de volar (Edicions de Ponent), en el que Antonio Altarriba narra la vida de su padre. Las viñetas también rompen el silencio.

«El cómic puede, por supuesto, participar en una labor de memoria histórica, porque conecta con la gente que nunca lee libros. Puede ampliar el foco de interés, hablar de amor y de violencia con otros lenguajes, expresar cosas que no pueden hacerse por escrito», analiza Julián Casanova, autor de Historia de España en el siglo XX (Ariel). La mayor diferencia entre un ensayo y un tebeo es que las viñetas se centran en una historia personal, un testimonio directo de un antiguo miliciano o de un civil que sufrió el horror cotidiano de la guerra.

«Mi padre esperó la muerte de Franco para hablar de su experiencia»

Es esta intención que llevó a Miguel Gallardo a publicar Un largo silencio (Edicions de Ponent) en 1997. «Mi padre esperó la muerte de Franco para hablar de su experiencia. Él no fue un héroe, pero tuvo que exiliarse en los campos de concentración del sur de Francia antes de regresar a la España franquista», explica Gallardo. En los años noventa, la única referencia era Giménez, quien publicó a lo largo de los años 2000 los cuatro tomos que componen 36-39. Malos tiempos (Glénat).

Durante mucho tiempo, algunos críticos hablaban del «exilio de la memoria histórica» ante las numerosas publicaciones sobre la Guerra Civil en el extranjero. El propio Giménez publicó primero en Francia, en la revista Fluide Glacial. Una de las primeras obras de referencia que menciona el conflicto español es Las falanges del Orden Negro, una historia de ficción de los franceses Pierre Christin y Enki Bilal, publicado en 1979. Hugo Pratt, el padre de Corto Maltés, también habla de la España dividida en El último vuelo (Norma, 2004), una historia sobre el aviador y escritor Antoine de Saint-Exupéry, aunque el único autor extranjero que decidió contar en detalle la Guerra Civil es el italiano Vittorio Giardino en Las aventuras de Max Fridman. ¡No pasarán! (Norma, tres tomos, 2000-2002-2008).

Un género asequible

Los cómics escritos y dibujados por españoles no superan la quincena, pero «lo más importante es hablar de aquello. Es fundamental para la política cultural de este país», recuerda con tono militante el presidente de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica, Emilio Silva. «El género del cómic es muy interesante porque es asequible para mucha gente», continúa. Por otra parte, no hay que olvidar el trabajo del pionero Antonio Hernández Palacios, que publicaba, en plena Transición, sus trabajos sobre la Guerra Civil: Eloy, uno entre muchos (1979) y 1936, Euskadi en llamas (1981).

«La verdad es que me interesaría también leer historias personales franquistas»

Las viñetas superan las diferencias entre republicanos y rebeldes. Retratan vidas humanas. La mayoría de las obras hasta ahora publicadas en castellano y por autores españoles son el resultado de una frustración, de un silencio impuesto desde que ganaron las fuerzas de Franco. Retratan al bando vencido. El régimen siempre honró a sus «caídos», usando también viñetas en revistas infantiles de propaganda como Flechas y Pelayos. «La verdad es que me interesaría también leer historias personales franquistas», reconoce Paco Camarasa, editor en Edicions de Ponent. Gallardo está seguro que muchas historias personales, «como las de esos hombres de la División Azul que se fueron a Rusia», también podrían ser traducidas en un cómic.

«Ya no se puede hablar de tabú», aclara el historiador Casanova, «aunque sí hay un rechazo por parte de la población a que la guerra se constituya en un objeto de debate en la actualidad». Algunos álbumes como Martillo de Herejes (Dolmen, 2006) y la obra colectiva Nuestra Guerra Civil (Ariadna, 2006) hablan de los dos bandos. «Quería claramente explicar lo que pasó. Soy historiador y nunca entendí las grandes diferencias de datos sobre nuestro conflicto», explica Juan Gómez, el guionista de Martillo de herejes. José Vicente Galadí, el coordinador de Nuestra Guerra Civil, comparte esta visión pedagógica y cree que el cómic es «un buen formato para participar» en una labor de memoria histórica.

Historias íntimas

Giménez sabe que a su obra la consideran como testimonio de primera importancia. «Un amigo me dijo un día: La memoria histórica la inventaste tú, pero no lo sabías», recuerda. Y matiza: «Lo más importante, más allá de una supuesta labor de memoria, es la sinceridad. Lo importante es interesar a la gente». En 36-39. Malos tiempos, el dibujante cuenta «el drama de la gente que se moría de hambre, que tenía miedo en una guerra horrible. Quería meter en primer plano la vivencia de la guerra». Sus historietas están basadas en entrevistas que hizo a personas que vivieron el conflicto.

Jóvenes autores como Paco Roca ya tienen proyectos en marcha

A Altarriba, autor de El arte de volar, le traumatizó el suicidio de su padre, en 2001. Como el progenitor de Miguel Gallardo, este nunca había hablado de la guerra. «Mi prioridad era sacar el dolor y luego honrar a mi padre», confiesa Altarriba. Utilizó las cuartillas de su padre para narrar su vida, desde el inicio del conflicto hasta el discreto regreso de su familia a la España franquista.

Mientras el guionista de Las serpientes ciegas (BDBanda, 2008), Felipe H. Cava, insiste en que su obra «no es sobre el conflicto español, sino que es una intriga que muestra el horror que engendran las ideologías totalitarias», Giménez recuerda que «pocas personas que vivieron la guerra siguen vivas y hay que recoger sus testimonios. Es ahora o nunca». Altarriba no condena la labor de las nuevas generaciones, pero reconoce que haber vivido la dictadura le ayudó en su trabajo. Jóvenes autores como Paco Roca ya tienen proyectos en marcha: le han encargado un tebeo sobre el exilio al sur de Francia. A Javier de Isusi (Los viajes de Juan Sin Tierra, Astiberri) le gustaría mucho trabajar sobre la Guerra Civil, aunque en un marco «más amplio, dentro de una obra sobre las guerras de España».

Los cómics sobre la Guerra Civil ayudan a romper un silencio impuesto por años de terror, que algunos aún creen que no han terminado. El domingo 31 de noviembre, el obispo de Alcalá ofició una misa para «los caídos» junto a la bandera con el águila de San Juan. La preconstitucional. En Paracuellos, el pueblo donde creció Carlos Giménez.

Ciegos de tanto mirarte

ÁNGEL DE LA CALLE (autor de cómics, participó en el álbum ‘Nuestra guerra civil’

En el libro que dedicaron a la Guerra Civil en el cómic, Norman Fernández y Pepe Gálvez mostraban que los trabajos con este asunto como eje central o paisaje en el mundo de las viñetas, después de 1939, eran poco numerosos. Desde que ese ensayo fue publicado, no aparecieron más de media docena de cómics sobre el tema. En el año del setenta aniversario del comienzo de la guerra, se publicaron casi 300 libros, de novela, historia o ensayo sobre el confl icto fratricida. En el mismo año aparecieron sólo cinco cómics. Ese fue el interés editorial del tebeo español. Los autores que hemos abordado historias que trascurren durante la guerra, o que hablan de ella, supongo que lo hacemos con perspectivas diferentes según sea la generación a la que pertenecemos. Los autores de más edad y que la habían vivido, como el caso de Hernández Palacios o Julio Ribera, tienen enfoques más próximos a la crónica o a la aventurera bélica. A la crónica cotidiana se acerca Carlos Giménez y de la aventura de espías se nutre Río de sangre, de Giardino.

La generación siguiente, nacida en los sesenta, se plantea la recuperación de la memoria; la familiar, como en el caso de los participantes en el libro colectivo Nuestra Guerra Civil (el mejor intento de refl exionar sobre la guerra), la histórica, en el caso de Primavera tricolor de Santamaría y Farruco, y la particular, con El arte de volar de Altarriba y Kim. No nos alejamos mucho en el cómic, de la corriente general, de la moda del momento. He de contar que cuando realizaba el cómic Modotti una mujer del siglo XX, fotógrafa y heroína de la guerra, estuve a punto de hacer una elipsis que sobrevolase su participación en los tres años del confl icto, porque ¿cómo contar la Guerra Civil de manera que no haya sido contada antes?, ¿cómo contar la vida de una persona durante ese periodo sin hacer historia de manual?. Lo resolví con la ayuda de Pablo Picasso y Cesar Vallejo. Pero como lector y autor de cómic, sigo esperando la llegada a este lenguaje de nuestro Alberto Méndez y Los girasoles ciegos.

Público.es/Google noticias


ERRENTERIA: Inaugurada la exposición sobre la memoria histórica…

diciembre 8, 2009

Un hombre osberva un panel de la muestra. :: ARIZMENDI

Se va a poder ver durante toda esta semana en la Casa Xenpelar.

08.12.09 – L. R. | ERRENTERIA.

La exposición sobre la recuperación de la memoria histórica, que se ha organizado en el marco de la semana de actos que se está celebrando en Errenteria con este objetivo, se inauguró ayer en la Casa Xenpelar.
Esta muestra ha sido posible gracias a que muchos errenteriarras han cedido fotografías, objetos, o documentos de los años de la guerra y de la posguerra que sirven de testimonio de la dureza de ese período histórico.
Un grupo de vecinos de la villa, con el objetivo de recuperar esta memoria histórica, ha sacado adelante esta semana, que tras arrancar ayer con la inauguración de la muestra contó también con la celebración de una conferencia de miembros del organismo Ahaztuak 1936-1977 que se celebró en Xenpelar Etxea con el tema de ‘Hacer Memoria- Hacer Justicia’.
Mañana se celebrará una segunda conferencia de Iosu Txueka, profesor de la UPV bajo el tema de ‘La represión franquista. Entre el sufrimiento y la solidaridad’. Tendrá lugar a partir de las 19.30 horas en la Casa Xenpelar.
Homenaje
La Semana de recuperación de la Memoria Histórica finalizará este sábado, día 12, y lo hará con un acto público en la Alameda en reconocimiento a todas las personas y organizaciones que lucharon contra el alzamiento franquista, seguida de una comida popular con todas las personas homejeadas y ya por la tarde, a partir de las 19 horas en el Auditorium Niessen se llevará a cabo un acto de homenaje a todas las personas que vivieron estos hechos y los padecieron en directo.

Diario Vasco.com/Google noticias


Exigen la retirada de todos los símbolos franquistas…

diciembre 8, 2009
07/12 ·  Julio Otero
  • El Foro por la Memoria e IU creen que el equipo de Gobierno no quiere actuar
  • Abogan por crear una comisión de concejales para sustituir el nombre de algunas calles

Aunque el nombre de la calle ha cambiado oficialmente, la palabra falanguista aún no se ha retirado.

Aunque el nombre de la calle ha cambiado oficialmente, la palabra falanguista aún no se ha retirado.

La pasividad es una forma de incumplir la ley. Esta reflexión ha llevado al Foro por la Memoria Histórica de El Puerto y a IU a concluir que el equipo de Gobierno no está especialmente interesado en que se cumpla la Ley de la Memoria Histórica, aprobada en el Congreso de los Diputados en diciembre de 2007. Más de 30 años transcurridos desde la muerte de Franco y varios gobiernos locales de comunistas y socialistas no han bastado para borrar los últimos vestigios de la Dictadura.

La labor desempeñada por una comisión de concejales de todos los partidos políticos representados en la primera Corporación municipal democrática (PCE, PSOE, PSA, UCD y CD) acordó sustituir los nombres de 42 calles que hacían referencia a personas y conceptos del régimen anterior. Todavía quedan nombres y diversa simbología en calles, bloques de piso e incluso en el cementerio y en el primer templo de la ciudad, donde muchos aún ven la llamada Cruz de los Caídos , lugar en el cada 20 de noviembre los nostálgicos rinden tributo a Franco y José Antonio Primo de Rivera.

La lista de placas en las que aparecen los escudos de la Falange o de los antiguos sindicatos verticales es interminable (La Gobernaora, San Isidro Labrador, Grupo Fernando C. de Terry, etc). Las referencias que perviven en el callejero portuense no son tan numerosas. Entre ellas destacan los grupos de viviendas Francisco Franco, situado junto a la plaza del Polvorista, y la tristemente famosa barriada José Antonio Primo de Rivera. Entre los nombres de calles se cuentan varias vías de la zona de Crevillet, que evocan a almirantes y barcos que participaron en la contienda civil apoyando al bando de los llamados nacionales: Crucero Baleares, Crucero Canarias, etc. En cuanto a las plazas, hay que hacer mención a la plaza de la Tradición, ubicada en la avenida Bajamar, junto a la barriada de la Playa, que recuerda a los carlistas tradicionalistas, una de las familias políticas que sustentaron ideológicamente al movimiento franquista durante los primeros años.

Después de que en febrero de 2008 se aprobara una moción de IU en la que se solicitaba la retirada de la Medalla de Oro de la Ciudad al general Franco (la ley hace referencia expresa a honores y distinciones), el equipo de Gobierno presentó al grupo municipal de la coalición un informe técnico en el que se detallaban todos estos nombres de calles añadiendo referencias históricas. Más allá de lamentar que “en el escrito no se mencionaba la participación de los barcos en la Guerra Civil”, el concejal José Manuel Vela lamenta que “no se especificó si esos nombres serían sustituidos”.

Otra curiosidad del informe remitido alude a las calles Falangista Ángel Pérez Rodríguez y Falangista Juan López Chorro, ambas en la barriada de La Playa, cerca del Club Náutico. Vela explica que “cuando pedimos la retirada de estos nombres nos respondieron que éstos ya fueron cambiados oficialmente hace décadas y que por motivos desconocidos no se había procedido aún a la eliminación de la palabra falangista del rótulo. Más de un año y medio después ambas siguen sin ser quitadas y no hay visos de que se vaya a hacer nada”.

La propuesta de IU es “que se cambie por consenso el nomenclátor franquista rebautizando las calles con personalidades ligadas a la cultura, preferentemente mujeres, o con hitos y eventos que fueron importantes para la ciudad”. La sustitución sería tarea de una comisión al estilo de la creada en 1979, integrada por ediles de todos los grupos políticos presentes en el Pleno. Vela denuncia que, “pese a que esta iniciativa se aprobó en la sesión plenaria de febrero de 2008 no se ha vuelto a saber nada de la comisión”.

Denuncian pasividad

En opinión de IU esta inacción se corresponde con una estrategia del equipo de Gobierno destinada a dejarlo todo igual. “Nos dicen a todo que sí porque saben que la ley es de obligado cumplimento”, aseveran. “Ellos ya nos descubrieron lo que piensan cuando votaron en contra de retirar la Medalla de Oro de la Ciudad a Franco con excusas peregrinas poco antes de que se aprobara la ley”. Para remediar esta situación, IU adelanta que escribirá una carta al alcalde, Enrique Moresco, y preparará nuevas propuestas.

Similar impresión tienen en el Foro por la Memoria Histórica, desde donde apuntan que “este Ayuntamiento dice que cumple con la ley, pero otra cosa es que lo haga con premura y celo”. Con más claridad, acusan al Gobierno municipal de utilizar “algunos modos dilatorios”, por lo que exigen que “los hechos se traduzcan en palabras”. Desde el Foro también lamentan que “El Puerto ha sido uno de los últimos municipios de Cádiz en tener un listado de fusilados y represaliados ”.

Con todo, ambos colectivos agradecen la actitud dialogante del concejal de Mantenimiento Urbano, Alfonso Candón, quien “no ha puesto impedimentos para colocar un monolito sobre la fosa común del cementerio donde yacen los restos de republicanos fusilados.

Andalucía Información/Google noticas


Seis procesados en Chile por envenenar al ex presidente Frei…

diciembre 8, 2009

El presunto asesinato del ex mandatario representa «un antes y un después» en Chile, según su hijo Eduardo Frei, candidato oficialista a las elecciones del próximo domingo

EFE | Santiago 08/12/2009

El juez chileno Alejandro Madrid procesó y ordenó ayer la detención de seis personas por su presunta responsabilidad en el asesinato del ex presidente Eduardo Frei Montalva. Según el juez, al ex mandatario le introdujeron paulatinamente sustancias tóxicas en su organismo. Frei Montalva, que gobernó Chile entre 1964 y 1970, fue sometido a finales de 1981, cuando lideraba una incipiente oposición a Augusto Pinochet, a una cirugía simple, por una hernia, en una clínica de Santiago. Pero su condición empeoró y falleció el 22 de enero de 1982 a los 71 años.

Eduardo Frei Montalva

Eduardo Frei Montalva frente al palacio de La Moneda, durante su Gobierno- EFE

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La muerte, se dijo entonces, se produjo por una infección bacteriana que había originado una peritonitis aguda y un choque séptico. Pero las pruebas periciales indican que se debió a «la introducción paulatina de sustancias tóxicas no convencionales y por la aplicación de un producto farmacológico no autorizado», según el juez.

Madrid procesó ayer como presuntos autores del homicidio al médico Patricio Silva Garín, subsecretario de Salud durante el Gobierno de Frei y que dirigió la operación; al ex agente Raúl Lillo y a Luis Becerra, empleado de la víctima reclutado por la policía secreta. Otro médico fue procesado como cómplice y dos patólogos que hicieron una autopsia al cadáver, como encubridores.

«Esto es un magnicidio»

Eduardo Frei Ruiz-Tagle, hijo del ex presidente y candidato oficialista a las elecciones del próximo domingo, no ha dudado en asegurar que «hay un antes y un después» en Chile, tras conocerse que la muerte de su padre fue un «magnicidio» por envenenamiento.

«Esto es un tema importante en la sociedad chilena. Hay un antes y un después, porque nunca se había atentado contra la vida de un presidente. Esto es un magnicidio», ha recalcado Frei al comparecer esta tarde ante la prensa en su residencia de Santiago, acompañado por su familia.

El senador democristiano, que también presidió Chile entre 1994 y 2000, ha parafraseado a su padre, quien decía que él pedía a sus hijos que amaran Chile y trabajan por su grandeza. «En eso estamos y en eso vamos a seguir», ha subrayado.

«Para conocer la verdad de Víctor Jara nos demoramos 36 años, para conocer la verdad del (ex) presidente Frei nos demoramos 27 años, y esto da confianza y optimismo», ha dicho el candidato de la Concertación de centroiquierda.

«El tema de derechos humanos tiene que ser relevante en nuestra sociedad, y que nunca más pase lo que ha pasado», ha dicho Frei, quien el pasado sábado dio a conocer 17 compromisos sobre derechos humanos, entre los que destaca la anulación de la Ley de Amnistía.

Un juez de Santiago ordena la detención de seis personas por envenenar en 1981 al ex presidente, cuando lideraba la incipiente oposición al dictador Augusto Pinochet

El País.com

http://www.elpais.com/articulo/internacional/procesados/Chile/envenenar/ex/presidente/Frei/elpepuint/20091208elpepuint_2/Tes


«Mi última carta: me fusilan hoy»…

diciembre 8, 2009

Un pelotón alemán se prepara para fusilar por la espalda .- He rectificado el pie de foto eliminando la palabra condenados,ya que la mayoría fueron ejecutados con falsas condenas o incluso sin ellas. Editor de La Memoria Viv@

‘Vivir a muerte’ reúne misivas de resistentes franceses condenados a la pena capital.

JACINTO ANTÓN – Barcelona – 08/12/2009

¿Qué escribiríamos si supiéramos que nos van a fusilar dentro de unas horas? ¿Qué mensajes dejar a los seres queridos, al mundo, a la posteridad? ¿Qué horrores de esos momentos postreros conjuraríamos, qué cuentas trataríamos de ajustar con la vida, qué arrepentimientos, despedidas, recuerdos o desafíos plasmaríamos en el papel? ¿Cómo sería nuestra última carta? «A las 4 me van a fusilar. Si vieras lo calmado que estoy, mamá querida», escribió Robert Busillet, de 19 años, en la prisión de Fresnes en 1941. «Vive, tienes que vivir», anotó otro reo para su amada antes de caer bajo las balas de los nazis. «No tengo miedo, no es mi costumbre», fue el último, valiente mensaje a su familia del rehén Michel Dabat, abatido por el pelotón de fusilamiento en Nantes. Vivir a muerte (Barril & Barral, 2009), un libro conmovedor, imposible de leer sin que en más de una ocasión se inunden los ojos de lágrimas -«voy a llevar en el pecho vuestras fotos para que me acompañen en el ataúd», «mi alegría más grande sería que pensaras en mí lo menos posible y que rehagas tu vida», «besos grandes, besos como sólo podemos dar cuando son los últimos», «me gustaría que cuando el niño fuera mayor le habléis mucho de mí», «no te olvides de mis zapatos, los llevé a arreglar, se los das a Maurice»-, recoge un centenar de cartas de resistentes de Francia, franceses y extranjeros -hay un español-, que sufrieron la pena capital, la mayoría fusilados por los nazis (muchos como rehenes), aunque alguno en la guillotina o decapitado por hacha en Alemania. Dos son de mujeres. Todas fueron escritas entre 1941 y 1944.

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En algunos textos se percibe el horror de las últimas horas de espera.

Los condenados suelen pedir a sus parejas que rehagan sus vidas.

Las cartas, un camposanto de vidas truncadas donde aletea aún el eco terrible del tiro de gracia y por el que uno discurre atribulado hasta el quebranto, están todas documentadas en el libro, con el nombre del remitente y una semblanza biográfica. Desprenden los textos, escritos en la situación más angustiosa y límite que puede afrontar un ser humano, un torbellino de emociones: amor, coraje, esperanza, orgullo, ternura. También, una urgencia, lógica, y una implícita mirada al gran misterio de la muerte.

La mayoría de los condenados se disculpa por el dolor que, involuntariamente, va a causar a sus seres queridos. Tratan de tranquilizarlos, mostrando valor, resignación, serenidad o sosiego. Deseamos que fuera eso lo que en realidad sentían. «No he sufrido antes y ya no más después, por supuesto», «pasamos el tiempo contando chistes», «siempre soñé, mira tú por dónde, morir de pie un día en que el sol brillara». La última frase la escribe Fernand Zelnikov, empleado de peletería parisiense de origen judío ruso, que participó en varios atentados contra soldados alemanes. Por su parte, el rehén Bernard Grinbaum anota poco antes de ser pasado por las armas, con lermontoviano desdén: «Bah, no importa».

Es una constante en los hombres con pareja pedir a ésta que rehaga su vida: «Te deseo que encuentres un buen proletario digno de ti», escribe a su mujer el tornero comunista y combatiente clandestino Maurice, que reconoce: «Es duro decir esto porque estoy celoso aun ante la muerte».

El humor y la ironía brillan por su ausencia; en cambio, abundan el patriotismo y la religión. Hay reos de todas las clases sociales y profesiones, incluso un abad. Las cartas son remitidas por las autoridades después de la ejecución. Una del libro lleva un mensaje secreto en código. Varias son enviadas clandestinamente, incluso lanzadas por encima de los muros de la cárcel.

En algunas cartas leemos desesperación, rabia, miedo, odio o afán de revancha. «Vengadme», escribe el judío Simon Fryd, que ha atacado con granadas a un destacamento de la Wehrmacht. Otros perdonan; Émile Bertrand escribe: «He cumplido con mi deber, sólo siento, y de todo corazón, haber matado». Guy Môquet, detenido por pegar carteles y al que fusilan con 17 años, escribe a su Odette: «Siento no haber podido tener lo que me prometiste». No es el más joven. Henri Fertet cuenta 16, pero mucho valor: «No quiero venda en los ojos ni que me aten».

Pese a que todos tratan piadosamente de hurtar los detalles escabrosos, en algunas misivas se percibe la provisionalidad atroz de las últimas horas: «Te escribo de pie, a la luz que pasa a través de la mirilla»; «mi escritura es quizá un poco temblorosa, pero es que tengo un lápiz muy pequeño»; «te escribo sobre un cubo nauseabundo»; «sed fuertes como lo seré yo cuando las balas me sacudan»; «vienen a buscarnos».

Se traslucen dudas: «Creo que voy a morir con valor», «creo que todo irá bien» (!) «y sabré morir como un hombre»; «tengo mucho coraje, pero estoy un poco nervioso». Algunos tratan de ser prácticos: «Dejo mi chaqueta de cuero, trata de recuperarla». Uno incluso recuerda devolver los volúmenes de La Pléiade prestados. «Haz editar mis poemas», escribe el líder partisano de origen armenio Missak Manouchian. Hay verdaderos testamentos. Otros filosofan. Predomina la contención pero hay anotaciones desgarradoras: «Hallaré valor pensando en tu amor»; «sabes que alguna vez hemos discutido, pero te quería mucho». «Un último largo, largo beso en tus labios», escribe el maquisard Paul Meyer a su mujer. Y otro a la suya: «Lamento profundamente no haberte hecho feliz».

Palabras desde el paredón

– «Te ruego que de vez en cuando te acuerdes de nuestro amor».

– «Voy hacia la muerte como a una nueva aventura».

– «Sé feliz en los brazos de otro».

– «Siempre soñé, mira tú por dónde, morir de pie un día en que el sol brillase».

– «Siempre he tenido tanto, tanto miedo a morir».

– «A la tumba, cuando vengáis, traedme sólo flores rojas».

– «Perdonadme las faltas de ortografía».

El País.com

http://www.elpais.com/articulo/cultura/ultima/carta/fusilan/hoy/elpepicul/20091208elpepicul_1/Tes


Izquierda herida…

diciembre 8, 2009

JUAN CARLOS MONEDERO

12-07.jpgDesde que se empezó a hablar de derecha e izquierda en la Revolución Francesa, la derecha está conservando y la izquierda se está refundando. Conservadores y reaccionarios miran al pasado. Progresistas y revolucionarios, al futuro. Margaret Thatcher golpeó esa idea cuando reprochó a los dinosaurios del PCUS querer mantener la Unión Soviética. Anthony Giddens habló al oído de la socialdemocracia, susurrándole la conveniencia de aceptar, junto al liberalismo político, el liberalismo económico. Se hicieron socialistas a fuer de liberales. En EEUU no hay pobres, sino loosers (perdedores). Aquí vamos en camino. Lo que el mercado no te dé, San Pedro te lo bendiga.

La izquierda está herida. De éxito –construir una sociedad real o potencial de clases medias–, de fracaso –no lograr esa sociedad en donde “la libertad de cada cual sea la condición de la libertad de todos”– y de indolencia –haber abandonado la lucha por la hegemonía–. Con el siglo, fue dando vueltas y vueltas a la estaca, acortando en cada giro la cuerda. Cuando se aproxima a tareas de gobierno no hace nada radicalmente diferente de lo que impulsan las fuerzas del gran centro. En tiempos de crisis, lejos de dar una respuesta a por qué en mitad de la barbarie no surge un cambio radical, se limita a adjetivar al sistema como “salvaje”, ofreciéndose como el domador firme de los desmanes de la fiera. Cuando habla de modelos, insiste en algunos claramente insuficientes. No hay ideas. Difícil despertar así a los dormidos.

En las postrimerías del franquismo, Fraga ganó una espectacular batalla después de vivo: “España –dijo, y todos asintieron– es diferente”. Muerto el caudillo, la ciencia económica se lanzó a demostrar que el atraso de España en realidad no era tal, y los sociólogos se empeñaron en certificar la normalidad hispánica. La izquierda olvidó su propia experiencia y se resignó a importar ese patrón europeo. Aún sigue haciéndolo, y por eso sigue rehén de la última moda ideológica.

En Europa, al igual que en España, las democracias liberales implosionaron en los años treinta, dejando paso a regímenes fascistas. La respuesta fue el antifascismo, responsable de la derrota de las potencias del eje (y en España, de los tres años que lució el cartel de “no pasarán” en la Plaza Mayor de Madrid). Comenzó entonces una pugna entre el liberalismo que pretendía sin más regresar al pasado, y las fuerzas antifascistas, que incorporaban una superación de la democracia liberal.

Triunfó el pasado, aunque tuvo que negociar con esa izquierda las bases constitucionales e, incluso, su participación en diferentes niveles de gobierno. La construcción europea, hasta el Tratado de Maastricht de 1992, estuvo marcada por esa impronta social.

Ahí están las claves de la diferencia de España. No en el nacional-catolicismo, sino en la ausencia social y política del antifascismo, fusilado y enterrado en cunetas, preso y torturado, exiliado, separado de sus cátedras y escuelas, desempleado y excluido, olvidado y, en la Transición, vuelto a olvidar. No hay diferencia con la Europa demoliberal –incluso puede encontrarse fuera una mayor densidad, como demuestra el caso de Berlusconi–, pero paga el precio de la ausencia de ese porcentaje de sociedad civil dura, republicana y defensora de las virtudes públicas, demócrata radical y movilizada de izquierda transformadora. El pacto de la Transición hizo olvidar la II República, la Guerra Civil y el franquismo. También el antifranquismo. El Partido Comunista de España, en nombre del consenso, aparcó el reconocimiento de todos aquellos y aquellas que lucharon por la legalidad republicana. Ese exceso de prudencia sepultó la memoria histórica y negó la impronta del antifranquismo en la democracia. E incluso impidió cualquier tipo de democracia interna en el partido que resumía la oposición al régimen del general Franco. La huella genética de la democracia española reposaba en una Transición salvada por el rey, y no en la lucha de los que se jugaron todo peleando contra nuestra prolongada ración de fascismo. Se nos hurtó discutir la Constitución del 78, asumimos Europa como un mantra, dimos a la extrema derecha marchamo democrático al esconderla –a veces ni siquiera– en uno de los partidos del consenso. En definitiva, arrastramos renqueantes algo mal resuelto.

La última gran refundación de la izquierda española nació del impulso social del referéndum contra la OTAN. El loable intento en marcha no presenta una gran diferencia con aquel proceso que dio nacimiento a IU, fuera de que no hay acción colectiva relevante y aquella Izquierda Unida se ha fragmentado en más grupos que los que le dieron origen. La refundación de la izquierda impulsada por un PCE al que le pesa un pasado –y a menudo un presente– cainita, hace ruido con el sentido común social de izquierda, fruto de la memoria y de las contradicciones que genera el sistema. Lleva, pese a haber votado o trabajado en ese espacio, 30 años sin poder referenciarse políticamente. ¿Qué es lo nuevo? Repeticiones no refundan.

Decía Saint Exupéry: “Si quieres construir un barco, no empieces por buscar madera, cortar tablas o distribuir el trabajo, sino que primero has de evocar en los hombres el anhelo por el mar”. La refundación de la izquierda no pasa hoy por reunirse en torno a una marca electoral golpeada, sino por evocar ese anhelo de mar. Si quieres construir el socialismo, no empieces por buscar un partido, ganar concejales o negociar puestos (cosas importantes), sino que primero has de evocar en los hombres el anhelo por la emancipación. Es, una vez más, hora de ideas y pedagogías.

Juan Carlos Monedero es  profesor de Ciencia Política de la Universidad Complutense de Madrid

Ilustración de Iker Ayestaran

Público.es

http://blogs.publico.es/dominiopublico/1706/izquierda-herida/


Las mujeres y la II República…

diciembre 8, 2009

Voto femenino Segunda República 1933

MÓNICA MORENO SECO – Profesora de Historia Contemporánea de la Universidad de Alicante – 08/12/2009 08:00

Los derechos que obtuvieron las mujeres durante la Segunda República obedecieron a la lógica de la instauración de un régimen democrático y a las demandas del movimiento feminista, muy activo desde la década de 1920. En la Constitución de 1931 se consagró la igualdad entre hombres y mujeres y en el matrimonio. También se aprobó el sufragio femenino, después de un debate en las Cortes en que destacaron las dos únicas diputadas en esos momentos (de un total de 465): las abogadas republicanas Clara Campoamor y Victoria Kent, quien además era directora general de Prisiones. Con esta medida, por primera vez en la historia de España las mujeres accedieron a la ciudadanía política y pudieron votar en las elecciones de 1933, aunque su presencia en la vida política no siempre fue fácil.

Por otra parte, la implantación del matrimonio civil y la aprobación del divorcio (marzo de 1932) constituyeron medidas también muy importantes. Se sancionó la igualdad en el acceso a los puestos oficiales, pero pervivieron situaciones discriminatorias, como un salario un 50% inferior al del varón. El fuerte impulso de la República a la creación de escuelas se tradujo en un descenso del analfabetismo del 57% al 37% de las mujeres. Sin embargo, todavía era escasa la presencia femenina en la enseñanza secundaria (con un 30% del total de estudiantes) y en la universitaria (unas 2.300 alumnas frente a 30.000 alumnos). Aunque las Escuelas Normales y algunos centros de primaria adoptaron una enseñanza mixta, continuó la costumbre de separar a niños y niñas en aulas diferentes, y se mantuvieron las asignaturas de labores para las niñas.

En suma, la República significó una gran aportación a los derechos sociales y políticos de las mujeres y a su consideración como ciudadanas, pero con frecuencia fue un avance más formal que real, por el arraigo de tradicionales prejuicios y por la corta vigencia del régimen republicano, truncado por el golpe de Estado de 1936.

Público.es

http://www.publico.es/xalok/276267/mujeres/ii/republica


Entrevista con Miguel Ángel Villena, periodista y escritor «Las feministas satanizaron a Kent por el voto universal»…

diciembre 8, 2009

El autor ha publica Victoria Kent. Una pasión republicana.

El periodista y escritor Miguel Ángel Villena, en Madrid. - Mónica Patxot

D. B. – MADRID – 08/12/2009 08:00

La primera biografía de Victoria Kent fue publicada hace tan sólo dos años, coincidiendo con el vigésimo aniversario de su muerte en Nueva York, a los 89 años. «Fui a la Biblioteca Nacional y comprobé que nadie la había hecho. No me lo podía creer», señala el autor de Victoria Kent. Una pasión republicana (Debate), Miguel Ángel Villena (Valencia, 1956). La falta de literatura sobre la ilustre republicana retrata, en parte, el trato injusto al que un sector del feminismo ha sometido su recuerdo.

¿Por qué nadie había reparado en escribir la vida de Victoria Kent?

Cuando me planteé hacer la biografía, apenas encontré una tesis doctoral de la Universidad de Málaga de una mujer que había sido su ayudante en Nueva York. Es sorprendente, porque Kent fue una política con una vida apasionante. Mi impulso fue mi abuela republicana, para quien, como para tantas otras, Victoria Kent era un mito. Entre 1931 y 1936 fue la mujer más popular en España. Pero la razón, en parte, es que Kent se opuso al voto femenino y eso la sataniza o estigmatiza para un sector de las feministas. Incluso hoy en día.

¿Por qué se opuso?

Por táctica política. Ella cree que las mujeres no están preparadas para el voto y que eso va a perjudicar a la República. Ella prima los intereses políticos por una cuestión de principios. Lo explica en un discurso muy bonito, en el que reconoce que renuncia a sus ideales, pero sostiene que el voto de la mujer será orientado por curas, padres y maridos, y que antes es necesario consolidar la República. Ella es más política que feminista. No se consideraba feminista, a pesar de ser una pionera en muchos campos.

Kent sostenía que el voto de la mujer sería «orientado por curas, padres y maridos» y se opuso a él

¿Fue la propia Kent víctimadel machismo de la época?

Sí. El asunto del voto dio lugar a coñas en los periódicos, que decían que había sólo dos mujeres en el Parlamento y eso bastaba para pelearse. El tema del voto dividió a las mujeres. Y también en la calle, porque fue un debate social. Y vuelvo a mi abuela republicana que, con 70 años, me decía que el voto femenino fue un error, porque la izquierda perdió las elecciones.

¿El franquismo trató de apagarla figura de Kent?

Totalmente. Había un chotis que cantaba Celia Gámez que la mencionaba en un verso. Tras la guerra, cambiaron la letra para no mencionarla.

¿Cómo alcanzó su popularidad?

Fue la primera abogada, la primera laboralista, la primera diputada con Clara Campoamor… Y, además, fue la única mujer con un cargo público en el Gobierno provisional republicano. En aquella época, ser directora general de Prisiones era como ser la número dos del ministro de Justicia.

¿Cómo fue su labor en prisiones?

Hizo gran cantidad de cosas revolucionarias. Se iba a las cárceles con periodistas y les enseñaba que los presos estaban desnutridos y los almacenes, llenos de comida. Lo hacía para mostrar el modo de actuar de la monarquía. Eso le dio mucha fama.

Público.es

http://www.publico.es/276252/feministas/satanizaron/kent/voto/universal


Mujeres y republicanas…

diciembre 8, 2009

La democracia trajo a España, en 1931, el sufragio universal, un espejismo de igualdad al que Franco puso fin con un golpe de Estado cinco años más tarde. El próximo 10 de diciembre, Público entrega un documental inédito de unos días que cambiaron España.

El 1 de octubre de 1931, las Cortes aprobaron por primera vez en la historia española, el artículo constitucional que consagró el derecho al voto femenino. - GETTY IMAGES

DIEGO BARCALA – MADRID – 08/12/2009 08:00

Una asonada terminó de golpe y porrazo con aquella sociedad que daba señales de apertura. España, en 1936, era machista, homófoba y atrasada en casi todos los estamentos, pero cumplía con hitos que presagiaban para las mujeres un futuro opuesto al que encerraron los siguientes cuatro decenios de dictadura militar. El feminismo vivió un espejismo durante la II República que, en ocasiones, tuvo nombre y apellidos, como los de Victoria Kent, Clara Campoamor o Margarita Nelken. Tres diputadas que marcaron el camino a otras siete mujeres que, a lo largo del corto periodo democrático, consiguieron alzar una voz femenina entre los representantes del pueblo como diputadas en las Cortes, tal y como recogen las grabaciones de la película documental El amanecer de una nueva era en España, que la compañía Fox Movietone rodó en Madrid en los primeros días de 1931. Público distribuirá un DVD con esas imágenes históricas inéditas el próximo jueves, 10 de diciembre.

Victoria Kent fue la primera abogada española, primera letrada que defendió a un acusado en un tribunal militar, primera mujer que alcanzó un alto cargo y primera diplomática. Sin embargo, una renuncia a sus principios en un debate en el Parlamento la defenestró para gran parte de los movimientos feministas. Kent, afiliada al Partido Radical-Socialista, votó en contra del sufragio femenino. Creía que las mujeres darían el voto a la derecha y eso desestabilizaría el proyecto republicano. Así sucedió en 1933, con la victoria de la CEDA. Sin embargo, la historiadora Mary Nash, rechaza esa teoría: «No es cierto que las mujeres hicieran ganar a la derecha, porque en 1936 también votaron, y ganó el Frente Popular. Luego, ese argumento no es válido».

El debate por el sufragio femenino oculta otros logros como el divorcio o el acceso a la educación

El debate entre las diputadas Kent y Campoamor fue desgarrador para las mujeres. Kent defendió el aplazamiento del voto con la siguiente afirmación: «Es necesario aplazar el voto femenino, porque yo necesitaría ver, para variar de criterio, a las madres en las calles pidiendo escuelas para sus hijos; yo necesitaría haber visto en la calle a las madres prohibiendo a sus hijos que fueran a Marruecos; (…) unidas todas pidiendo lo que es indispensable para la salud y la cultura de sus hijos». Campoamor, consciente de que Kent estaba siendo infiel a la causa feminista, respondió de la siguiente manera: «Comprendo la tortura de su espíritu al haberse visto hoy en trance de negar la capacidad inicial de la mujer».

Nash reconoce la valía profesional de Kent como abogada y como directora general de Prisiones, pero prefiere ensalzar el valor feminista y personal de la diputada Campoamor, del Partido Radical de Alejandro Lerroux. «Es que ella iba a contracorriente cuando defendía el sufragio femenino. Se enfrentó a una sociedad machista, como era España y el resto de Europa», sostiene. El debate parlamentario por el sufragio femenino copa la memoria de la lucha del feminismo en la II República, pero hubo otros logros igual de destacables para la educación, el trabajo u otros derechos, como la aprobación del divorcio. Además, el propio nombramiento de Kent como directora general de Prisiones supuso un impulso incalculable para la entrada de las mujeres en la Administración pública.

«Campoamor luchó a contracorriente contra una Europa machista», analiza Mary Nash

Con voz grave, el gesto concentrado, triste, y un aire de poderío intelectual. Así hablaba en público Victoria Kent. En El amanecer de una nueva era en España, la abogada malagueña aparece dirigiéndose al ministro de Justicia, Fernando de los Ríos, al que alude como «querido maestro», en agradecimiento por su confianza.

Momento «memorable»

El ministro señala que el nombramiento es «memorable» porque supone «un acto de justicia para con la mujer española, que lo ha merecido y lo ha ganado aportando al rejuvenecimiento actual (recién constituida la II República) de España la doble actividad en la vida universitaria y profesional, y en el remozamiento de la sociedad civil». De los Ríos explica el porqué de la elección de Kent: «Por sus condiciones excepcionales: talento, firmeza, modestia y recato. Todo lo adecuado que debe rodear a la autoridad». El discurso del ministro se asemeja a las contemporáneas justificaciones que, todavía hoy, son escuchadas cuando una mujer es nombrada ministra o vicepresidenta del Gobierno.

De los Ríos defiende la valía de Kent por «su talento, modestia, firmeza y recato»

Victoria Kent, en su investidura, toma la palabra: «Recojo en este momento el sentimiento y el pensamiento de todas las mujeres españolas». La abogada se siente responsabilizada por ser una líder femenina a cargo de las prisiones. A lo largo de poco más de un año, revolucionó los centros penitenciarios españo-les hasta tal punto que se convirtió en un referente internacional de derecho carcelario. Kent creó la cárcel de mujeres de Ventas, y simbolizó la modernidad al sacar a las monjas que hasta entonces formaban el cuerpos de funcionarias penitenciarias de presas. Su política en las prisiones le valió un puesto de responsabilidad en la ONU durante toda su vida, en el exilio en Nueva York.

De los Ríos aseguraba que el nombramiento de Kent suponía el avance que la mujer española merecía. Es de suponer que se apoyaba en las paupérrimas estadísticas de la época. En 1930, más de la mitad de las mujeres que trabajan en el sector servicios lo hacía en las tareas domésticas, según los datos recopilados por la historiadora Rosa María Capel para la exposición El voto de las mujeres 1877-1978, de la Fundación Pablo Iglesias. Capel señala que algunos datos reflejaban aspectos «significativos», como que las mujeres asalariadas representaban el 12,6% del total de los trabajadores.

En el curso 1934/1935 había 2.980 alumnas en las universidades españolas

En el ámbito educativo, las mujeres apenas representaban el 5% de los escolarizados en Educación Superior. Eso explica que Kent fuese la primera mujer abogada en España si no se tiene en cuenta a Concepción Arenal, que acudía como oyente a clase de Derecho a mitad del siglo XIX disfrazada de hombre.

Hasta 1909 no se permitió el libre acceso de las mujeres a la Universidad, y en el curso 1934/35 llegaron a estar matriculadas 2.980 alumnas en las facultades. Kent, nada más tomar posesión de su cargo, mandó fundir los grilletes con los que todavía eran esposados los presos para hacer una estatua de Arenal. Para la responsable de prisiones republicana, la visión de Arenal, que ostentó el título de Visitadora de Cárceles de Mujeres hasta 1865, fue un referente moral. La lápida de la tumba de la escritora en Vigo dice: «Odia el delito y compadece al delincuente».

De Arenal a Dolores Ibárruri. El feminismo en la República creció con la escritora como referente y acabó con la lucha en la Guerra Civil de la Pasionaria como legado. Ibárruri recuperó en 1977 su escaño como diputada por Asturias, ganado en 1936. En mitad de esos 41 años, la mujer sufrió el ostracismo del régimen de Franco.

Público.es

http://www.publico.es/276251/mujeres/republicanas

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