DESDE CASA…, Y UN DÍA TRISTE PARA EL MEMORIALISMO…

enero 24, 2010

Concentración "Justicia y Reparación" hoy en Madrid

Como siempre me siento muy orgulloso de mis compañeros de viaje, de mis amigos en la lucha memorialista, y por supuesto, en lo  personal aún más si cabe. Sin embargo, hoy es un día triste para el memorialismo. La gente del Foro por la Memoria lleva semanas anunciando esta concentración, los amigos del Foro por la Memoria, lo hemos difundido en nuestros blogs y redes sociales ; y he aquí …,una vez más, la respuesta a la movilización para reclamar “Justicia y reparación”. Una veintena de personas, que supongo que habrán llegado con mucha suerte a la cincuentena. Eso, en la capital del Estado, donde más habitantes hay, donde, cuando uno lee los foros y redes sociales,  parece que hay un ejército de luchadores listos para coger el relevo de aquellos que andan escondidos por la vergüenza de un régimen criminal en cunetas, barrancos, fosas comunes y archivos donde el único visitante es el polvo. La verdad, reflejada en estas fotografías una vez más…

Espero que a la gente de Avilés y de Sevilla, el gallo le haya cantado de otra manera, y no afónicamente como en Madrid.

Elena, que pese a su juventud ya atesora un buen número de actos memorialistas. Gracias.

¡Claro! Que los domingos son para descansar, y no procede que unos locos organicen movidas que sólo hacen que nos fastidien el aperitivo, la excursión, etc. Una hora de un festivo para apoyar una lucha que otros…, además de años, nos roba horas libres de nuestro ocio a diario, de nuestras obligaciones y de nuestras familias. Hoy es un día triste para el memorialismo, porque los memorialistas se han olvidado de cumplir con sus deberes morales y han perdido la oportunidad de luchar por aquellos que no están, los que no vocean cómodamente desde sus casas. ¡Han perdido la memoria! y los han abandonado una vez más. Cada vez que pasa algo similar, tengo la sensación que al final uno siempre tiene lo que se merece, y eso, con las que llevamos hechas, sólo confirma que tenemos la memoria que nos merecemos. Y ahora… supongo que vendrán las críticas por lo escrito, las excusas banales y demás…Esto no es una pataleta, es una reflexión, porque nosotros, los de siempre seguiremos ahí, dando el callo, en festivos, a diario, de noche, cuando sea necesario. Nosotros somos los que preferimos una pequeña acción a una gran intención, y no voceamos, sólo hacemos.

Por otra parte, agradecer como es de bien nacidos, a A. Pedreño y a toda su gente el esfuerzo una vez más , por haber intentado movilizar el memorialismo, por haber gritado en nombre de todos nosotros, y sobre todo, de todos aquellos que no tienen ya voz. Y por supuesto, a los valientes de La Memoria Viv@ de la capital, el presi… Pedro, Fuen y su hija Elena, los cuales, como siempre están ahí como un reloj suizo. Ellos sí son Memoria…,sin vocear…

¡Salud, Memoria y República!

Jordi Carreño Crispín

Vicepresidente de La Memoria Viv@

Palma de Mallorca a 24 de enero de 2010


Álex de la Iglesia ‘revienta’ Madrid: El director reconstruye en su nueva película el atentado contra Carrero Blanco…

enero 24, 2010

PABLO DE LLANO – Madrid – 23/01/2010

Rodaje de la película Balada triste de trompeta, de Álex de la Iglesia, en el barrio de Chamberí, en Madrid.- SAMUEL SÁNCHEZ

El día amaneció gris franquista. Frío, sin color, como la mañana de diciembre de 1973 en que ETA voló el coche del almirante Luis Carrero Blanco. A la entrada de la calle del Españoleto, en el barrio de Chamberí, en Madrid, varios Seat antiguos y escacharrados rodeaban un cráter de pega. Álex de la Iglesia (Bilbao, 1965) simulaba ayer el atentado para su nueva película, Balada triste de trompeta, una comedia ambientada en la España franquista. En el reparto figuran, entre otros, Santiago Segura, Carmen Maura, Sancho Gracia, Terele Pávez, Manuel Tejada y José Luis Segura, que interpreta a Carrero Blanco.

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El actor José Luis Segura que interpreta al almirante Carrero Blanco en la película.- SAMUEL SÁNCHEZ

Al fondo de la calle, el director dirigía circunspecto una extravagante escena en la que estaban implicados una furgoneta de helados, un payaso al volante y una chica rubia que corría desesperada. Ambientada en un circo durante la España franquista, la trama de esta nueva película del director de El día de la bestia gira en torno a dos payasos que están enamorados de la misma trapecista. El trío protagonista estará interpretado por Antonio de la Torre (Gordos), el cómico Carlos Areces (miembro de Muchachada nui) y Carolina Bang (de la serie de televisiva Plutón B.R.B. Nero).

A pocos metros, los figurantes esperaban su turno. Personajes vestidos años setenta en el señorial barrio de Salamanca, donde ocurrió el atentado, en la calle de Claudio Coello. Ellos: abrigos loden, chaquetas de tweed, mocasines. Ellas: rebecas de punto, vestidos tableados…

La mezcla resultaba desconcertante. Ese cruce entre el humor negro de Álex de la Iglesia y la España del tardofranquismo. Una chica de producción pedía silencio a los figurantes mientras se ensayaba la escena del payaso y la rubia. El reparto, que no le prestaba demasiada atención, recordaba el día que murió Carrero: «Serían los de la ETA, pero los americanos sabían lo que había».

La calle del Españoleto, donde el cineasta reproduce el atentado, se parece mucho a Claudio Coello, dicen los mayores del barrio. Estrecha y con edificios nobles. Incluso, hay una residencia universitaria de monjas bastante similar al exterior del colegio de los jesuitas que sobrevoló el Dodge Dart negro de Carrero Blanco, entonces presidente del Gobierno de Franco, para precipitarse hacia su patio interior.

La recreación es tan real que ya ha provocado algún susto. Una mujer que trabaja en una tienda entró de forma traumática en la calle: «Pensé que había sido un atentado, pero venía con la radio encendida y no comprendía porque no me había enterado». Francisco Martínez, celador de la residencia, opina otra cosa. «No creas que está tan bien hecho esto, en lo de Carrero el coche explotó en la mitad de la calle y quedaron todos los edificios destruidos, con muertos por el suelo».

Madrid no es la única parada de esta película, la primera del cineasta tras ser nombrado presidente de la Academia del Cine. El rodaje se prolongará durante nueve semanas en localizaciones de Alicante y en los estudios de Ciudad de La Luz, en la misma ciudad. Balada triste de trompeta ha pasado al primer plano de la agenda de Álex de la Iglesia tras retrasarse la financiación para La marca amarilla, adaptación del cómic homónimo, de Edgard P. Jacobs, de la serie de Blake & Mortimer (Norma Editorial).

El País.com


CRÍTICA: CINE Celuloide, historia y catarsis…

enero 24, 2010

Michael Haneke consagra en La cinta blanca la tendencia revisionista del cine alemán �Good bye Lenin!, El hundimiento,La vida de los otros, La ola�. El cineasta rastrea los orígenes del nazismo en su película premiada con la Palma de Oro en Cannes, en la que el horror va calando como lluvia fina con un ritmo apacible que planea sobre la pesadilla totalitaria.

MIGUEL PARRA 23/01/2010

Fotograma de La cinta blanca, de Michael Haneke, Palma de Oro en el último Festival de Cannes.- IMAGE NET

Michael Haneke consagra en La cinta blanca la tendencia revisionista del cine alemán -Good bye Lenin!, El hundimiento, La vida de los otros, La ola. El cineasta rastrea los orígenes del nazismo en su película premiada con la Palma de Oro en Cannes, en la que el horror va calando como lluvia fina con un ritmo apacible que planea sobre la pesadilla totalitaria

Con el estreno de La cinta blanca, de Michael Haneke (2009), Palma de Oro en el último Festival de Cannes, el cine alemán confirma su capacidad de analizar la historia del siglo XX de su país. El hundimiento (2004), La vida de los otros (2006), Good bye Lenin! (2003) o La ola (2008) como alerta sobre la repetición de la historia constituyen algunos de los ejemplos más representativos desde diversos géneros y modelos narrativos. Son películas próximas en el tiempo, pero no forman un movimiento a lo Free Cinema británico o Nouvelle Vague francesa porque carecen de una propuesta estética común. Por otra parte, las carreras de sus directores han quedado o bien estancadas en Hollywood, como la de Oliver Hirschbiegel, o no han tenido una continuación de interés. Tan sólo el austriaco Michael Haneke se ha consagrado como un autor con voz personal, la misma que usa para bucear en los orígenes del nazismo y en la brutalidad de la sociedad cuando actúa como manada insensible ante las minorías.

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‘La cinta blanca’ olisquea la pócima de la locura recién puesta en el fuego, la misma que ‘El hundimiento’ muestra en sus últimos momentos

En la biografía de Heinrich Himmler escrita por Peter Longerich se habla de los diarios de infancia del futuro y terrible ministro del Interior del Tercer Reich. En ellos describe su vida como si se tratase del dietario de un ejecutivo: «Cumpleaños de Gebhard. Comienzo de la guerra entre Austria y Serbia. Excursión al lago de Waging». Su frialdad ante la tragedia que arranca, la Primera Guerra Mundial, recuerda el comportamiento de los niños que habitan el pueblo donde transcurre La cinta blanca. Coincidencia algo más que anecdótica: el gestor de la solución final es coetáneo de estos angelicales infantes de corazón retorcido. La película abre una ventana a la psicología de los que sostuvieron década y media más tarde una de las mayores barbaries contra la humanidad.

Michael Haneke recurre a un ritmo tranquilo y apacible para mostrar cómo desde fuera parece que nada ocurre porque la pesadilla se desarrolla intramuros: niños bajo la dictadura del fanatismo religioso (el mismo que el nazismo repudiaría pero del que copiaría su metodología), o víctimas de sus propios padres, de los complejos y prejuicios con que fueron educados. En Historia de un alemán, una de las crónicas literarias más lúcidas sobre el auge del nazismo, Sebastian Haffner afirma: «No es posible acercarse a estos procesos sin seguirlos hasta el lugar donde se desarrollan: en la vida privada, en los sentimientos y las ideas propias de cada alemán». Ahí es donde se adentra el guión de La cinta blanca para olisquear la pócima de la locura recién puesta en el fuego, la misma que la película El hundimiento, de Oliver Hirschbiegel, muestra en sus últimos momentos al describir la decadencia de Hitler, usando un estilo completamente distinto al de Haneke, con un ritmo rápido y algún que otro efecto especial.

Ambos títulos son un buen programa doble. En La cinta blanca vemos cómo el horror va calando como lluvia fina entre los habitantes de un imperio abocado a la humillación histórica frente a las otras grandes potencias europeas; El hundimiento presenta la barbarie incapaz de reconocer su fracaso, ubicada más allá de la realidad, ejerciendo un terror cimentado en el histrionismo de un líder enfermo y que rechaza una mínima empatía con los habitantes civiles del Berlín sitiado, a los que condena a morir con él, lo que subraya cierta paradoja del nazismo según Joachim Fest, autor de uno de los libros en los que se basa la película: «Hitler pensaba que un pueblo que no puede sobrevivir a la guerra no era digno de existir, con lo que al final dictó el exterminio tanto de los judíos como de los alemanes», algo perpetrado tal y como dice el director de la película «por humanos, no seres con colmillos y rabo», dirigentes escondidos en un búnker, comandando ejércitos fantasma para defender una ciudad sepultada en refugios, tal y como describe la escritora anónima de Una mujer en Berlín: «Nos encontramos en estos momentos de regreso a siglos pasados. Somos habitantes de las cavernas» (este libro, entre los mejores sobre el sufrimiento de la población civil en la guerra, ha tenido recientemente su traducción al cine, una tópica y pobre adaptación que apenas ha encontrado distribución fuera de Alemania).

El cine alemán actual y su vertiente revisionista contrasta con la vocación de espejo deformado que tuvo durante su época más gloriosa, el expresionismo, en el que a través de películas de terror y ciencia-ficción se intuía el ascenso de los monstruos. El gabinete del Doctor Caligari (1920), de Robert Wiene, fue el punto de partida. Aunque alejada de los planteamientos estéticos del expresionismo, Metrópolis (1927), de Fritz Lang, se valía de elementos inquietantes como la aparición de la estrella de David asociada al personaje del inventor malvado, o el culto a la juventud como tabla de salvación frente a la generación que fracasó en la primera gran guerra. La película, desde su deslumbrante forma e indudable mérito, no deja de provocar dudas sobre su ideología de fondo. Hay que recordar cómo el director huyó de Alemania al llegar el nazismo, aunque no tenía nada que temer, mientras su mujer y guionista, Thea Von Harbou, permaneció fiel a las doctrinas del dictador, quien convocaba a las clases obreras y a los grandes empresarios arios para eliminar a los peligrosos hombres sobre cuya puerta lucía la estrella de David, tal y como ocurre en esta película que termina en una sentencia que al propio Fritz Lang nunca convenció: «El mediador entre las manos y la cabeza ha de ser el corazón».

La guerra fría también ha encontrado su translación al cine en los últimos años. Desde el horror, La vida de los otros, de Florian Henckel von Donnersmarck; desde la comedia, Good bye, Lenin!, de Wolfgang Becker. Como en el caso de La cinta blanca y El hundimiento, ambas forman un buen programa doble sobre este periodo de la historia alemana, la primera porque no escatima medios para describir la vida en un estado policial, rodada en color para dejar en el cerebro del espectador una pesada sensación gris. La segunda utiliza el ritmo ágil de la comedia para mostrar la acelerada reconversión de un grupo de gente al capitalismo más salvaje. Ambas se convirtieron en grandes éxitos comerciales, ambas hablan de amores (sentimentales o fraternales) en peligro por culpa de la fidelidad o no a un sistema moribundo, ambas consiguieron grandes galardones, la primera el Oscar a la mejor película de habla no inglesa, la segunda un buen número de premios europeos del cine. Las cuatro reflexionan sobre los peligros del totalitarismo, como lo hace en un plano más abstracto La ola, de Dennis Gansel.

Sebastian Haffner, en su libro Historia de un alemán, manifestaba a propósito de la consolidación del nazismo: «Los alemanes (…) han sido ‘camaradizados’ (El alemán) vive en un mundo de ensoñación y embriaguez. Se siente tan feliz en él y tan terriblemente anulado al mismo tiempo. Tan contento consigo mismo y a la vez víctima de una fealdad sin límites. Tan orgulloso y tan sumamente vil e infrahumano. Uno cree caminar entre las cumbres y se arrastra por el fango. Mientras dure el encantamiento, apenas hay antídoto contra él». Y, tal cual, La ola nos muestra el experimento que lleva a cabo un profesor (al que nadie podría acusar de fascista) con sus alumnos. Durante una semana pone en marcha un proceso de «camaradería» autárquica entre los jóvenes adolescentes donde no cabe la disidencia. Procesos de este estilo conducen a delirios como el de Hitler en El hundimiento o a la paranoia de La vida de los otros; también genera la inquietante y acusadora mirada de los niños del pueblo donde transcurre La cinta blanca, de Michael Haneke, una obra maestra que el tiempo tal vez convierta en un clásico.

El País.com


Las lecturas del poeta: Un catálogo registra 491 títulos en la biblioteca de Federico García Lorca…

enero 24, 2010

VALME CORTÉS – Granada – 24/01/2010

Pese a las mudanzas que a lo largo de su vida realizó Federico García Lorca, pese a los registros de militares sublevados que soportaron los domicilios familiares y pese a los numerosos libros que regaló el poeta de Fuente Vaqueros, se conserva gran parte de lo que fue su biblioteca particular. Una catalogación de fondos que sirve para comprender un poco más el desarrollo intelectual, cultural y literario del poeta. Hay 491 títulos de libros principalmente y algunas revistas de la época que sirven, sin duda, para enriquecer su biografía.

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La historia de esta investigación la inició hace más de 15 años su sobrino Manuel Fernández-Montesinos y está recogida en el VIII volumen del Catálogo General de Fondos Documentales de la Fundación Federico García Lorca. Lo han editado Christian de Paepe y el propio Manuel Fernández-Montesinos, y en él han colaborado Rosa María Illán y Sonia González. En el catálogo se detallan las incidencias que acompañan a cada libro: firmas, dedicatorias, dibujos, grabados, etc. Marcas «obvias», dicen los autores, de que el objeto «ha sido vivido por su propietario ilustre».

Lorca procedía de una familia con un «sorprendente nivel cultural» para el ambiente rural del que era oriunda, compraba muchos libros pero no tenía «paciencia de coleccionista» y de hecho no se le ocurría hacer fichas bibliográficas, según precisa De Paepe, coordinador del catálogo. Leía mucho y así lo reconoció él mismo en manifestaciones públicas: «Tuve épocas de leerme dos libros diarios». De su poco afán por coleccionarlos también dejó constancia en la inauguración oficial de la biblioteca de su pueblo natal donde afirmó: «Libros, regalo cuantos compro, que son infinitos».

Pero estas afirmaciones corresponden a su época de madurez. Los libros adquiridos cuando era más joven eran señalados como de su propiedad o de la de su hermano Francisco. Su afán posterior por regalarlos perseguía la divulgación y no despreciar el objeto. De los conservados, un tercio fueron regalados a Federico y así lo muestran las dedicatorias, algunas de las cuales corresponden a compañeros de generación. Existen títulos poco corrientes, sobre todo en los adquiridos en librerías de Granada, en la primera etapa, lo que puede dar una idea de la envergadura real de la biblioteca.

Obras no habituales de Eça de Queiroz pueden indicar que otros títulos más populares como El crimen del padre Amaro existieron también aunque no se conserven. Las pérdidas de ejemplares por deterioro en el almacenamiento, incidentes por la Guerra Civil y cambios de lugar para evitar la incautación en los registros propician características «extrañas» en esta colección, donde se conserva una obra poco conocida de Friedrich Hebbel como Herodes y Mariene, pero ninguna obra de teatro de Schiller ni los clásicos de Shakespeare.

El carácter «predominantemente liberal» de la colección es también significativo. Candide de Voltaire, Discurso premilitar de la Enciclopedia de D’Alembert, El origen de las especies de Darwin y otros títulos de Unamuno, Ruskin o Wells son obras que «se considerarían escandalosas» en el ambiente de la Granada de principios de siglo.

Historia accidentada

Las dificultades para reunir los libros acumulados por el autor no son pocas y en esta investigación se enumeran algunas de ellas. La primera parte de la colección se conservó en la casa de Granada, en la Acera del Casino. Además de los libros adquiridos durante el bachillerato y los primeros años de universidad, también recalaron en ella los que adquiría durante su estancia en la Residencia de Estudiantes, a la que llegó en 1919, porque allí tenía que dejar la habitación libre cada vez que se marchaba.

En los años treinte, Federico y su hermano Francisco convivieron en un pequeño piso de la calle Ayala, pero en 1933, los padres se mudan a la capital donde alquilaron un piso en la calle Alcalá. Llega la primera división porque parte de los libros fueron a parar al nuevo domicilio madrileño y otros a la residencia de verano en la Huerta de San Vicente, en Granada. En la primavera de 1936, se marcharon los padres a Granada y en julio Federico, que nunca más regresaría a Madrid.

Terminada la Guerra Civil, la familia volvió a trasladarse a la capital de España y se mudaron de la calle Alcalá a Velázquez. En 1940, cuando se trasladaron a Estados Unidos, todos los enseres fueron a parar a un guardamuebles hasta el año 1951. Las condiciones no fueron buenas para su conservación y ahí se perdió parte de la biblioteca. Los que quedaron en Granada tuvieron que ser cambiados de lugar varias veces por robos y registros.

Algunos datos

– Número de libros con dibujos u otras anotaciones del poeta: 41.

– Libros con firma común de los hermanos García Lorca: 29.

– Libros con sellos de librerías: 64.

– Libros dedicados: 135.

– Libros dedicados a otras personas: 12.

El País.com


Tresserras espera en breve los últimos ‘papeles de Salamanca’…

enero 24, 2010

EFE – Barcelona – 24/01/2010

Las 1.500 cajas con documentos de particulares, ayuntamientos e instituciones que desde el final de la Guerra Civil permanecían en el Archivo de Salamanca retornarán dentro de «dos o como mucho tres meses», según el consejero de Cultura, Joan Manuel Tresserras. «Se están digitalizando todos los materiales, sin obstáculos y con la colaboración indispensable de todos», asegura.

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Tresserras reconoce que esperaba que todo estaría resuelto a finales del pasado año, pero el concurso para la digitalización, asegura, ha sido más lento de lo previsto. El retorno estuvo «parado un tiempo porque el ministerio quiso primero crear el Centro de la Memoria, pero ahora se cumplen los compromisos».

Uno de los proyectos de su mandato que quedarán pendientes para la próxima legislatura, reconoce Tresserras, será el Museo de la Sociedad Catalana, en ocasiones denominado Catalonia, un proyecto similar a los que existen en Quebec e Israel que englobaría las colecciones de los museos de Historia de Cataluña, Etnológico y Arqueológico.

A las críticas de los arqueólogos, que ven peligrar la existencia de los museos de arqueología, Tresserras responde: «No podemos ir multiplicando museos nacionales por cada disciplina académica, ya que no somos la cabeza de un gran imperio con piezas de todo el mundo acumuladas durante siglos».

El País.com


El sol de Zambrano…

enero 24, 2010

La primera entrega de las obras completas de la pensadora se compone de una antología de escritos y cartas con un amigo, elegidos por el poeta José-Miguel Ullán.

El sol de Zambrano

María Zambrano, a los 82 años, en 1986. – EFEPEIO H. RIAÑO – MADRID – 22/01/2010 06:00

María Zambrano viajó tanto por el mundo, que volvió del revés los lugares a los que se arrimó. En La Habana, a La Bodeguita del Medio, nunca le dio Zambrano (1904-1991) su verdadero nombre. «Hablaba siempre de la Tabernita de Enmedio», recuerda el poeta José-Miguel Ullán (1944-2009), en el relato al que tanto tiempo le dedicó, que abre esta brillante recopilación de escritos y cartas María Zambrano. Esencia y hermosura (Galaxia Gutenberg. Círculo de Lectores).

Javier Ruiz, director del Instituto Cervantes en El Cairo, fue amigo íntimo tanto de Ullán como de Zambrano, conoció las entrañas de la creación de este escrito, y el dolor y las dudas que le causaron. Como aclara el poeta, este libro debería haber salido en 2004, con la celebración del aniversario de su nacimiento, pero fue incapaz.

«Este texto es la memoria de Zambrano en la vida de Ullán. Para Ullán fue su propio testamento. Se lo tomó como su legado. Era un hombre de una sentimentalidad insobornable y rindió cuentas con Zambrano. Aquí se jugó el alma. Por eso tardó tanto», por eso lo dejó sin cerrar, cuenta Ruiz, que desde la muerte de Zambrano decidió no hablar de ella.

«Es tan genuina, que parece fantasmal», dijo de ella Julio Cortázar

«Es tan genuina, que parece fantasmal», dijo Julio Cortázar sobre Zambrano, después de hablar un rato largo sobre gatos. El sol de la pensadora no sólo iluminó y calentó a todos los amigos que se pegaron a ella, tal y como se recoge de las sentidas palabras de Ullán. En su escrito más que prólogo, dulce autobiografía travestida, destaca la capacidad para conversar de la autora, para algunos «su mejor obra o, al menos, su mejor estilo». Ullán la recuerda con un lenguaje cadencioso, con el que deleitaba y reconfortaba a cuantos acudían a visitarla.

La palabra de viva voz

Zambrano le dio una gran importancia a las maneras de hablar. De Emilio Prados decía que «tenía el encanto de la palabra. La gente hacía corrillo en la calle para escuchar lo que él contaba. Eso sí lo ha dado España, ¿ves?, el encanto de la flauta mágica. Lo tenía Valle-Inclán. Y Ortega, si hubiera querido. Federico García Lorca también lo tenía». Sobre Machado, «tenía voz, pero no la usaba».

Pero no quería que se confundiera el habla con la escritura. «Escribir es defender la soledad en que se está», le dijo a Ullán. A lo que él añade un enfrentamiento de términos para aclarar lo uno de lo otro: «Soltar-retener / liberación-perdurabilidad». Y ella somete a un juicio racional: «Se escribe para reconquistar la derrota sufrida siempre que hemos hablado largamente». Así que legítima será la indignación ante el supuesto elogio: «Escribe como habla». Por todo ello, «escribir viene a ser lo contrario de hablar». Este interés la apartó de lo espontáneo, de las conversaciones de urgencia, «plagadas de tributos y descuidos, que no nos representan por entero».

«Ullán rinde cuentas. Aquí se jugó el alma», cuenta Javier Ruiz

El relato de Ullán es un careo mágico entre dos mentes iluminadas, que confiaron sólo en la escritura para poder decir lo que no se puede decir, «lo que no se puede decir de otra manera». También es una experiencia punzante: «Recordar es subir una cuesta», aclara desde el arranque el poeta. El viaje, inevitablemente, pasa por la muerte de su hermana Araceli Zambrano (su «hermana única») o la vuelta del exilio de Zambrano, tras 45 años, y el enfrentamiento que surgió entre los partidarios y los contrarios. Entre los segundos, José Ángel Valente, que acabó muy decepcionado con su regreso, escribiendo libelos contra los «falsos maestros».

Entre disputas, una anécdota que ilustra el amor por lo concreto y «su mensaje de esperanza permanente», que destaca de ella Rogelio Blanco (autor de María Zambrano: la dama peregrina). En plena batalla por el regreso o el rechazo, a Javier Ruiz y Julia Castillo, Zambrano les encarga fotografiar la casa en la que vivió hasta los cuatro años, en la calle Mendrugo, de Vélez-Málaga. Al llegar, apenas quedaban muros. Se había procedido a su derrumbe. Fotografiaron un llamador de hierro y mandaron las fotos.

«Ella se conmovió. Dijo que al ver ese llamador sintió la llamada de España, que no quería morir fuera. Ullán la montó para traerla», recuerda el propio Ruiz. «Sí, fue la llamada del llamador. Para mí, éstas son las cosas reales», le dijo a Ullán Zambrano. Lo que no sabían ellos dos, pero apunta Javier Ruiz, es que del llamador originario no quedaba rastro, y que la foto correspondía a otro.

Público.es


El ejemplo de Málaga…

enero 24, 2010

Dice el gran Manuel Alcántara que una de las ventajas de Málaga es que es que en ella no proliferan los monumentos arquitectónicos, lo cual les ahorra a los ciudadanos la necesidad de estar todo el día dirigiendo a los turistas hacia tal o cual edificio de inspección obligatoria. Lo que sí tiene, en cambio, entre otros alicientes, es el cementerio británico más hermoso del Mediterráneo. Hace unos días volví a verlo, acompañado del poeta Juvenal Soto, y al contemplar la tumba de Gerald Brenan, aquel empedernido investigador del laberinto español, me fue imposible olvidar la proximidad de otras dos impresionantes moradas de los muertos: el noble panteón erigido en la plaza de la Merced en homenaje a Torrijos y sus 48 compañeros de infortunio, y el cementerio de San Rafael, donde desde hace tres años se está llevando a cabo la exhumación de miles de víctimas de la brutal represión impuesta por los franquistas.
En dicha tarea la Asociación Contra el Silencio y el Olvido y por la Recuperación de la Memoria Histórica de Málaga ha podido contar con la colaboración, ¡albricias!, de un cabildo controlado por el Partido Popular. De las 18 fosas localizadas han sido abiertas hasta la fecha nueve, con la exhumación de 2.840 cuerpos. Una vez completado el examen de los huesos se construirá, siempre con el beneplácito municipal, un Parque de la Memoria para contener todos los restos no identificados y un monolito con los nombres de los más de 5.000 víctimas de aquella barbarie. Se demuestra así que a estas alturas es posible superar el maniqueísmo. Un admirable ejemplo a seguir.


El viaje que salvó los cuadros de los bombardeos…

enero 24, 2010

Los salvadores de los lienzos del Prado durante la Guerra Civil reciben la Medalla de las Artes.

Llegada a la Estación del Norte en 1939 de un tren especial, procedente de Ginebra, que transportaba los cuadros del Museo del Prado.

ANTONIO J. MARTÍNEZ – MADRID – 24/01/2010 08:00

Las Meninas de Velázquez volverán mañana a ver su sala del Museo del Prado llena de gente. Pero en esta ocasión será para rendir homenaje a todos los que colaboraron en su salvación durante la Guerra Civil. Será también el primer acto cultural de la presidencia española de la Unión Europea. El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, entregará la Medalla de la Orden de las Artes y las Letras de España a los representantes de todos los museos y descendientes de personas que formaron parte de la creación del Comité Internacional para el Salvamento de los Tesoros de Arte Españoles.

Al término del acto se inaugurará en el bulevar central del paseo del Prado la exposición Arte Salvado. La muestra, abierta hasta el 21 de marzo de 2010, pretende, según su comisario, Arturo Colorado Castellary, «sacar la cultura a la calle y popularizar los hechos narrados», mostrando el largo viaje que las obras del Prado hicieron desde Madrid hasta su salvaguarda en Ginebra.

Este es el primer acto cultural de la presidencia española de la UE

Los hechos fueron los siguientes: con Madrid asediada por los bombardeos, la Segunda República decidió crear la Junta Central del Tesoro Artístico con el fin de poner a salvo en el Museo del Prado las principales obras de arte de diversos museos e instituciones de Madrid.

Pese a ello, la agónica situación de la capital provocó la toma de una decisión complicada: la evacuación de las principales obras de arte con el fin de preservarlas de los bombardeos. Así, tan sólo unos días antes de que el Museo del Prado fuera bombardeado el 16 de Noviembre de 1936, se inició un viaje hacia Valencia con más de 20.000 obras, entre las que se encontraban cuadros de Goya, Velazquez o El Greco.

Cambio en la normativa

Más de 20.000 cuadros salieron de Madrid hacia Ginebra

Un viaje sin precedentes que, según Colorado Castellary, marcó un antes y un después en la salvaguarda del arte en caso de conflicto, puesto que «el traslado supuso un cambio en la normativa internacional y, desde entonces, se aconseja la evacuación de las obras de arte en el desarrollo de conflictos bélicos».

Tras miles de vicisitudes en el camino, las obras llegaron a Figueras en 1939. La zona estaba sufriendo continuos bombardeos. La neutralidad internacional provocó la creación, al margen de los gobiernos y de la Sociedad de Naciones, de un Comité Internacional para el Salvamento de las Obras de Arte Españolas formado por personajes anónimos amantes del arte y los principales museos del mundo, que consiguieron la financiación necesaria para que las obras cruzaran los Pirineos.

El 3 de febrero de 1939 se firmó con la Segunda República el Acuerdo de Figueres, que garantizaban que todas las obras pertenecían al pueblo español y que debían regresar al país al finalizar la contienda. Para Colorado Castellary, «la creación de este Comité supone un precedente del concepto de patrimonio de la humanidad, ya que sus miembros actuaron al margen de cualquier tipo de motivación ideológica o política» y marcó también «un precedente de defensa de la cultura europea».

Franco exigió la devolución de las obras, pero nunca saldó la deuda

Al finalizar la contienda, el Gobierno franquista acusó a la Segunda República de expolio y demandó la devolución inmediata del tesoro al Comité Internacional. Ante la presión franquista se devolvieron las obras de arte. Sin embargo, tras recuperar el material, «las peticiones de devolución de los gastos por parte del Comité Internacional no fueron atendidas por Franco que se negó a pagar dicha deuda». Por ello, Colorado Castellary considera que el acto que tendrá lugar mañana supone «un reconocimiento que, tras 70 años, subsana oficialmente una deuda histórica».

Público.es


Gorostiaga firma mañana con Justicia el convenio para elaborar el mapa de fosas de la Ley de Memoria Histórica…

enero 24, 2010

SANTANDER, 24 Ene. (EUROPA PRESS) –

La vicepresidenta del Gobierno de Cantabria, Dolores Gorostiaga, firmará mañana lunes con el Ministerio de Justicia el convenio de colaboración para la elaboración del mapa de fosas previsto en la Ley de Memoria Histórica.

El convenio fue aprobado el pasado mes de noviembre por el Consejo de Gobierno, y ahora será ratificado en una firma entre todas las comunidades y Justicia, en un acto que se celebrará a las 16.30 horas en la sede del Ministerio en Madrid.

El acuerdo, dentro del área de Industria y Desarrollo Tecnológico, pretende establecer unos parámetros comunes en las actuaciones que realizan las administraciones para la localización de los desaparecidos en la Guerra Civil y la represión de la Dictadura.

Por lo que se refiere al mapa integrado de fosas, el convenio establece canales estandarizados para el traslado de la información al Ministerio de Justicia, con el objetivo de nutrir el mapa de todo el Estado.

De esta forma, se pretende lograr una base de datos que incluya información sobre la ubicación, tipo de fosa, intervenciones realizadas, datos de las personas que se encuentran en ella o de los restos no identificados, así como de las fuentes de información y de la ubicación del expediente original.

Para contribuir a satisfacer la demanda de las personas que ignoran el paradero de sus familiares desaparecidos y muertos, la Ley de Memoria Histórica señala que las administraciones elaborarán y podrán a disposición de los interesados mapas en los que consten los terrenos en que se localicen restos, incluyendo toda la información complementaria.

Europa Press / Google noticias


‘La Memoria Histórica pretende dar el mismo tratamiento a víctimas y culpables’…

enero 24, 2010

PÍO MOA articulista e historiador…

La asociación Vigueses por la Libertad invitó al articulista e historiador Pío Moa a participar en su ciclo de conferencias y debates con la ponencia ‘El Frente Popular y la Memoria Histórica’, que tuvo lugar ayer en el Hotel Ciudad de Vigo. Su versión sobre la Guerra Civil ha despertado posturas enfrentadas, siendo descalificado por los principales cronistas.

Pío Moa, ayer, momentos antes de su intervención. Foto: Nuria Pérez

Pío Moa, ayer, momentos antes de su intervención. Foto: Nuria Pérez

Nació en Vigo en 1948. Participó en los movimientos políticos clandestinos durante el franquismo, militando en el Partido Comunista y posteriormente en una escisión del mismo, el PCE(r), brazo político del Grapo, siendo activista de esta banda terrorista. A partir de 1977, dio un giro ideológico, abrazando tesis conservadoras. Él simplemente se define como ‘demócrata’. Ayer, presentó para los simpatizantes de Vigueses por la Libertad su visión sobre la Guerra Civil y las consecuencias que esta tuvo en la actualidad.

—Mantiene que el Frente Popular fue el responsable de acabar con la Democracia, ¿en que se basa?
—Fue el responsable, y esta afirmación se puede probar de forma documental. El Frente Popular estaba formado por grupos antidemocráticos como los estalinistas, los anarquistas, los del PNV y los golpistas de Azaña, entre otros. No me parece que se puedan denominar agrupaciones demócratas.

—¿Con esto sugiere que la Guerra Civil y el franquismo fueron los primeros pasos hacia la Democracia?
—En cierto modo, sí. Un paso un poco largo de 36 años, ya que tras la II República no quedaron demócratas. Todos los que se proclaman sucesores del Frente Popular son unos corruptos. La prueba la tenemos en Zapatero, que como Juana Chaos, se declara antifranquista, pero eso no significa que sean demócratas.

—¿Es consciente de que sus tesis provocan polémica?
—Esto es lo que hace falta en este país. Un debate que sirva de rueda de molino en España y acabe con la situación tremenda que se sufre. Todos los argumentos políticos se basan en la postura de sus partidos ante algo que sucedió hace 40 años. La Memoria Histórica determina las decisiones políticas actuales. Los que están ahora dirigen el país son los mismos que estaban con el Frente Popular. Es la explicación de que el Gobierno y ETA se sentasen a dialogar, que es el primer paso para la colaboración, pero es lógico, ya que comparten el 90% de sus ideas, comenzando por descalificar la Transición por haber partido del franquismo.

—¿Cree realmente que el franquismo no aniquiló rojos, sino que los escarmentó?

—Eso es una manipulación de unas declaraciones mías donde afirmé que para los franquistas algunas de sus acciones consistían en escarmentar al otro bando. Durante los años de represión cayeron muchos inocentes, pero también muchos culpables, y no se pueden subir al mismo plano y darles el mismo tratamiento de víctimas. Eso es lo que pretenden desde la Memoria Histórica.

‘Los políticos no son pitonisas se ocupan del presente con un ojo en el pasado’

—¿Cómo valora la descalificación de sus tesis por historiadores como Tussel o Preston?
—Tussel, que ya está muerto, lo que pretendía con sus opiniones era censurar las mías. En cuanto a Preston, pude probar que falsificó citas y tergiversó hechos. No sé por qué me descalifican cuando lo que propongo es un debate honesto.

—Hay quien afirma que los extremismos de derecha y de izquierda están muy cerca.
—Están muy próximos porque ambos están contra la Democracia. Parte de la derecha es antidemocrática porque no la defienden. Se preocupa del futuro; pero los políticos no son pitonisas, deben ocuparse del presente con un ojo en el pasado.

—En la Audiencia Nacional se está juzgando un atentado del Grapo, en el que está inculpado Silva Sande, ex-compañero suyo, ¿lo sigue?
—Muy poco. El Grapo no tiene nada que ver con en el que yo estuve. En mi época era maoísta, y ahora es prosoviético. No tengo nada que ver. A Sande lo conocí en el partido cuando yo lo estaba reorganizando, pero le perdí la pista.

—¿Qué opina del conflicto por el decreto del gallego?
—Galicia es bilingüe y hay que apoyar el gallego, pero no contra el castellano. Los separatistas lo usan para atacar al español y a la historia de España.

Atlántico/Google noticias
NOTA DEL EDITOR:
Pío Moa articulista sí, historiador no, si acaso hipotetizador de los hechos históricos…
Sin entrar en más disquisiciones de las nenecesarias, y teniendo en cuenta otras publicacioens donde ya hemos dado nuestro parecer al respecto de la peculiar visión histórica del Sr. Pío Moa, que además de demostrar una visión particularmente revisionista de la historia, entre otras cosas y causas, porque mezcla sus propias lecturas con el propio hecho histórico (lo cual no es muy científico), y las llega a confundir con las pruebas documentales e historiográficas lo cual es un craso error, vuelve a las andadas con su «particularísima visión y opinión de hipótesis» que él da,  como hechos históricamente contrastados,lo cual, le lleva una vez más a alejarse del trabajo científico del historiador. Por tanto, el apunte es que estoy de acuerdo en que Pío Moa es una articulista, pero lo que ya dudo es que lo podamos tratar de historiador,porque una cosa es dedicarse a los hechos históricos, y la otra, s er un historiador o científico e investigador de los hechos históricos, cosas muy distintas de por sí mismas. Y lo que está claro, como así reconocen la mayoría de historiadores e investigadores, es que si precisamente el Sr. Moa adolece de algo,  es de rigor en sus trabajos y conclusiones históricas, hecho qu elo ha llevado a ser descalificado por la mayoría de sus colegas. Y normalmente cuando uno piensa que todo el mundo está equivocado, y la razón la lleva él en exclusiva, es que además de estar lejos de la realidad,  es poco inteligente, ya que verdades hay muchas, pero demostrables son menos, y la historia no se afirma, se demuestra con trabajo, investigación y hechos irrefutables, sino, estamos hablando de hipótesis y teorías, que es lo que hace el Sr. Moa, teorizar e hipotetizar. Eso sí, en su descargo apuntaré que está en su total derecho de hacerlo, ya que la libre expresión y la libertad permiten estas cosas y otras , que serían difícilmente posibles con otro régimen que no fuese el tan denostado régimen democrático.

Jordi Carreño Crispín
Vicepresidente de La Memoria Viv@

Colocan placa en cementerio de Berriosuso (Navarra) en homenaje republicanos…

enero 24, 2010

Se trata de cuatro gallegos, cuatro castellanoleoneses, un navarro, un vizcaíno, un castellonense, un conquense y un portugués, cuyo paradero ha sido posible localizar gracias a los registros civiles y parroquiales.

Al respecto Mikel Otazu, de Txinparta, asociación dedicada a la recuperación de la Memoria Histórica, ha indicado en declaraciones a Efe que los presos muertos en el Fuerte de San Cristóbal fueron enterrados durante un tiempo en los cementerios de las localidades próximas.

Por ello, gracias a los citados registros hasta el momento esta asociación ha podido averiguar en qué cementerios de la zona se encuentran enterrados 204 presos.

A todos ellos se les colocará a la entrada de cada cementerio una placa con sus nombres, subvencionadas por el Ministerio de la Presidencia, para que así «las familias puedan hacerles el duelo que hasta ahora no ha sido posible», ha añadido.

Otazu ha precisado que las tumbas exactas no están localizadas porque sobre sus cuerpos han sido enterradas otras personas con el paso de los años y por esta misma razón tampoco se plantean exhumar los cadáveres.

Con respecto a las causas de la muerte, ha señalado que una parte son consecuencia del hambre y enfermedades como la tuberculosis, por las malas condiciones del Fuerte, y otras por fusilamientos.

De hecho ha subrayado que en el cementerio de Berriozar, una localidad próxima a Berriosuso, están enterrados más de 20 presos republicanos en cuyo parte de defunción consta que murieron en el mismo día y en todos los casos por «traumatismo craneal»

ABC.es/ Google noticas

Fuerte de San Cristobal, fotgrafía de archivo