Acto de Entrega a las familias de los restos identificados de los presos fallecidos en la Prisión de Castigo de Valdenoceda

febrero 21, 2010

  «Por fin ha llegado el ansiado momento de anunciar la entrega de los restos de mi abuelo. Adjunto el programa oficial de entrega en Madrid. Por lo que se refiere al enterramiento de los restos, será el domingo, día 7 de marzo próximo, en el cementerio de Aldea del Rey.

Un beso muy fuerte. » Julián de la Morena.

Restos de un preso republicano de la prisión de Valdenoceda en la fosa del actual cementerio

La Agrupación de Familiares y Amigos de Fallecidos en la Prisión de Valdenoceda (Burgos), se complace en participarle la celebración del Acto de Entrega a las familias de los restos identificados de los presos fallecidos en la Prisión de Castigo de Valdenoceda  (Burgos).

El acto, que tendrá lugar en el Ateneo de Madrid, el sábado, día 6 de marzo de 2010, se desarrollará del modo siguiente:

Presentación por parte del Portavoz de la Agrupación.

Explicación del equipo de antropólogos de los trabajos realizados.

Intervención de los familia

Entrega de los Restos identificados a sus familias.

 Hora de comienzo: 12’00 horas del 6 de marzo de 2010

 ATENEO DE MADRID. SALÓN DE ACTOS

C/ Prado, 21. 28014 Madrid

Nota de La Memoria Viv@:

Solidarios con estos familiares y conscientes de la importancia emocional e histórica de este momento, estaremos con ellos en ese acto de reparación que nos concierne a todos los familiares de victimas del franquismo.

Un saludo fraternal. Pedro Vicente Romero de Castilla Ramos.

 


IU pide que el presidente del CGPJ explique en el Congreso el proceso contra Garzón

febrero 21, 2010

MADRID, 21 Feb. (EUROPA PRESS) –

El portavoz parlamentario de Izquierda Unida (IU) en el Congreso, Gaspar Llamazares, registró el viernes una solicitud de comparecencia urgente del presidente del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), Carlos Dívar, ante la Comisión de Justicia de la Cámara para que explique la apertura de expediente de suspensión al juez Baltasar Garzón por un presunto delito de prevaricación al investigar los crímenes contra el franquismo.

Así, Llamazares solicitó al máximo responsable de los jueces que explique en sede parlamentaria este expediente de suspensión «en ausencia de sentencia condenatoria y ni tan siquiera de apertura de juicio oral, ni acusación por parte de la Fiscalía».

«Parece que hay quienes tienen ganas de quitarse al magistrado Baltasar Garzón pronto de encima», afirmó el portavoz de la coalición ante las acciones anunciadas por el posible delito de prevaricación que pudo cometer Garzón al investigar los crímenes del franquismo del que le acusan «distintas organizaciones del entorno ultraderechista».

En este sentido, Llamazares resaltó «la rápida evolución judicial de los acontecimientos en este caso concreto, que contrasta con la lentitud de que hace gala la Justicia y el propio CGPJ en otros quizá con protagonistas menos señalados».

A su juicio, la actuación «sin precedentes» del CGPJ «ha dejado abierto de par en par un camino dando por hecho que habrá una sentencia condenatoria -en consonancia a lo que refleja el auto del instructor del Tribunal Supremo, antes de ni siquiera decretar la apertura de juicio oral- y sin tener en cuenta las reiteradas peticiones de archivo de esta causa lanzadas desde el Ministerio Público».

«Estamos a las puertas de que Garzón se pueda convertir en el primer encausado en relación a los crímenes franquistas, en lugar de sus ejecutores o cómplices», lamentó Llamazares

Fuente: http://www.europapress.es/nacional/noticia-iu-pide-presidente-cgpj-explique-congreso-proceso-contra-garzon-20100221141823.html

Sobre Carlos Dívar Blanco:

Carlos_Divar_imagen_archivo_enero_2008_EFE

http://www.elpais.com/articulo/espana/Carlos/Divar/presidira/CGPJ/Supremo/elpepuesp/20080922elpepunac_7/Tes

http://www.elpais.com/todo-sobre/persona/Carlos/Divar/Blanco/203/


Francia indemniza a los huérfanos de 600 aragoneses víctimas del nazismo

febrero 21, 2010

El Ejecutivo galo prevé pagos de 27.000 euros o 457 euros mensuales a las víctimas del holocausto. Hay localizados 28 beneficiarios gracias a ayuntamientos y el interés de una persona.

La mayoría de los aragoneses deportados fueron exterminados en el campo de Mauthausen.Foto:EL PERIÓDICO

19/02/2010 A. IBÁÑEZ 

Los hijos huérfanos de aragoneses muertos en campos de exterminio nazis y que fueron deportados desde suelo francés tienen derecho a cobrar una indemnización del Estado galo de 27.000 euros o una pensión vitalicia de casi 500 euros. Estas pagas forman parte de la concienzuda ley de memoria histórica gala, que en el 2004 emitió un desconocido decreto por el que se quiso honrar a todos aquellos que lucharon por la libertad y acabaron en las ignominiosas manos del nazismo.

Se calcula que los aragoneses fueron el tercer grupo más numeroso de víctimas españolas en campos de concentración. Según los datos de un reciente estudio de la Universidad Pompeu Fabra, suponen el 12% del total, por detrás de catalanes y andaluces. En total, 1.011 aragoneses de los que fallecieron 634. De ellos, 261 eran de Huesca, 201 de Zaragoza y 172 de Teruel.

El Gobierno francés reconoció el derecho a una indemnización a los huérfanos cuyos padres fueron víctimas de persecuciones antisemitas y racistas durante la II Guerra Mundial. El decreto apareció publicado el 13 de julio del 2000. Un año después, varias asociaciones solicitaron al Ejecutivo que otros huérfanos pudieran acogerse a esas indemnizaciones. Oídas sus peticiones, se creó una comisión que culminó en julio del 2004 con el decreto que permite a estos huérfanos de aragoneses ser indemnizados por el dolor infligido por la barbarie nazi.

ACTUALIZACIÓN Hace seis meses, el decreto se ha modificado para actualizar la rente mensual, que equivale a 457,35 euros mensuales o un pago de 27.440,82. Según el texto traducido, los beneficiarios son «toda persona cuyo padre o madre, de nacionalidad francesa o extranjera, ha sido deportado, desde el territorio nacional, durante la Ocupación» y debe cumplir los requisitos que señala la legislación gala, muy sensible con el Holocausto.

Muy pocos son los aragoneses que han podido iniciar los trámites para acceder a esta indemnización. Hay varias cuestiones que dificultan el acceso a esta información. En primer lugar, el tiempo transcurrido y la complejidad de elaborar censos reales de los exterminios en los campos puesto que se desconoce el final de muchas de las víctimas. También el hecho de que muchos de los huérfanos han fallecido ya o tienen una edad avanzada. Y el puro desconocimiento de la maquinaria administrativa y legislativa, con el añadido en este caso de que es de un país extranjero.

El trabajo es arduo, y 28 personas han sido localizadas gracias al tesón y la conciencia de una sevillana, Pilar Pardo, que desde el 2005 lucha sin descanso por identificar a la mayor parte de españoles (hay unos 8.000) que murieron en algún campo de exterminio. Huye del protagonismo y su trabajo completamente desinteresado llega hasta el punto que quieren sus familias. Sus pesquisas han permitido tramitar ya las ayudas de varias de estas 28 personas, de las que cinco ya han recibido el visto bueno del Gobierno francés. En otros casos, no ha encontrado descendientes o no procede el pago por diversos motivos. En otros casos, como en la ciudad de Teruel, ha hallado a 11 personas pero el ayuntamiento no ha localizado a familiares. Ha habido otras que están en trámite y varias que no pueden acogerse a la indemnización.

En muchos casos, Pilar ha encontrado a hijos o familiares que no sabían nada del recorrido de la víctima en los campos, y que se han enterado por ella de la suerte fatal de sus ascendientes.

Fuente: http://www.elperiodicodearagon.com/noticias/noticia.asp?pkid=560874

El Ministerio de Cultura da un censo, pero la lista puede ser mayor

El repertorio de deportados más completo publicado actualmente, según asegura Pilar Pardo es el Libro Memorial. Españoles deportados a los campos nazis (1940-1945), de Benito Bermejo y Sandra Checa, editado por el Ministerio de Cultura, cuya web también ofrece una base de datos con las víctimas, dentro del apartado Archivos.

El año pasado la universidad Pompeu Fabra (Alfons Aragoneses) y la Amical de Mauthausen ampliaron las listas originales pero se sospecha que todos los censos son incompletos.

Fuente:  http://www.elperiodicodearagon.com/noticias/noticia.asp?pkid=560873

Nota, para consultar la base de datos del MCU: 

http://pares.mcu.es/Deportados/servlets/ServletController


El ‘Caso Garzón’: «España está preparada para revisar su Transición»…

febrero 21, 2010

Juicio contra militares de la dictadura argentina
Última actualización 19/02/2010@
AGNESE MARRA
El ‘Caso Garzón’ no deja de causar sorpresa entre la comunidad internacional. Este diario habla con el abogado argentino Pedro kesselman, ex vicepresidente del Colegio Público de Abogados la Capital Federal, con el que repasamos la historia dictatorial de ambos países que optaron por un final bien diferente: «Si Garzón es destituido la imagen de España será lamentable y con signos de decadencia».
Pedro Kesselman

NUEVATRIBUNA.ES – 18.02.2010

La dictadura argentina y la dictadura franquista no son históricamente comparables. Pero tienen ciertos puntos en común: miles de víctimas desaparecidas, torturadas, encarceladas por fuerzas militares que tomaron el poder tras un golpe de estado.

El caso argentino es mucho más reciente, y su pasado parece estar más resuelto. El español se mantiene en el olvido, y la primera persona que se ha atrevido a destaparlo, ahora mismo podrían sentarla en el banquillo.

Nuevatribuna.es charla con el abogado Pedro Kesselman, ex vicepresidente del Colegio Público de la Capital Federal Argentina, para conocer su opinión como letrado y para hacer un repaso de ambas historias, con comienzos similares y un final, hasta el momento, completamente distinto.

El Dr. Pedro kesselman sigue sorprendido con todo lo que está aconteciendo en España: “No tiene sentido que hablen de prevaricación. Por lo que he entendido Garzón es juzgado por haberse atrevido a investigar los crímenes de lesa humanidad que se produjeron durante el franquismo, y esos delitos nunca prescriben. Los argumentos que usan para juzgarle son florituras elegantes para enmascarar esta tremenda injusticia”.

Cuando se habla del ‘Caso Garzón’ inevitablemente se habla de Derecho Internacional , y el letrado argentino no puede olvidar lo que hizo el magistrado español por conocer la verdad de su país: “En la Argentina Garzón fue muy valiente, y lo que hizo fue tomar los artículos de Derecho Internacional y ponerlos en práctica, consiguió juzgar a muchos y fue un pionero la defensa de los derechos humanos”.

A kesselman le cuesta entender por qué cuando el magistrado hace lo mismo en España, sus compañeros se le echan encima: “Además también me sorprende que se aceptara investigar la muerte de españoles durante la dictadura Argentina, y de los españoles que desaparecieron en España no se quiera saber nada. Este proceso está lleno de contradicciones”, insiste el abogado.

“HAY QUE REPARAR A LAS VÍCTIMAS»

El juez Garzón es acusado por delitos de prevaricación al no respetar la Ley de Amnistía de 1977. Algunas de sus voces más críticas además acusan al magistrado de intentar juzgar a personas que él ya sabía que habían fallecido, por lo que también sería prevaricación.

Para el letrado kesselman estos argumentos no se sostienen: “El derecho internacional no acepta las leyes de auotoamnistía cuando se enmascaran delitos de lesa humanidad, por lo que no habría problemas para seguir adelante con las investigaciones. Y por otro lado, hay que subrayar que no importa que los criminales estén muertos, hay que ofrecer una justicia simbólica para los descendientes de las víctimas y para las víctimas que todavía siguen vivas. La justicia que en su momento les arrebataron”. El letrado recuerda la importancia del Derecho a la Verdad y a la Reparación de las víctimas, dos derechos que ampara la Corte Internacional de Derechos Humanos y la Corte Interamericana.

“El derecho a la Verdad es imposible de dejar de lado”, dice contundente el abogado argentino, quien alerta sobre las consecuencias de no respetarlo: “Si España opta por guardar la basura debajo de a alfombra sentará un precedente gravísimo, ningún otro juez se atreverá a investigar el franquismo, pero lo peor es que si un país deja de lado su memoria corre el peligro de que se vuelvan a repetir las atrocidades de su pasado, en cualquier momento podríamos tener a un Haider entre los políticos españoles”.

La memoria argentina tampoco fue fácil de rescatar. El primer gobierno democrático de Alfonsín decretó dos leyes, la de Punto final y la de Obediencia debida, ambas dejaban libres de culpas a los militares. Después llegó Menem, y con él dos indultos, que volvieron a dejar en la calle y con total impunidad a los miles de torturadores de la dictadura.

  • ¿Cómo se consiguió la derogación de estas leyes, qué actores intervinieron?-
  • “Las asociaciones de derechos humanos se movilizaron mucho, también los movimientos sociales, los familiares de las víctimas, pero lo realmente definitivo fue la decisión política del Gobierno de Néstor Kichner. Este presidente cambió toda la Corte Suprema de Justicia, a partir de ese momento aceptaron los fallos de la Corte Interamericana de Derechos Humanos y derogaron las le ley de punto final”.

El abogado cuenta con satisfacción como en su país están todos los días juzgando a sus criminales. “Ayer mismo llevaron a la cárcel a Martín Rodríguez, era joven durante la dictadura pero participó en muchas torturas y mató a mucha gente. Ahora trabajaba como profesor en la Universidad Católica de Salta, y no tuvieron ningún problema en arrestarlo, juzgarlo y hoy está en la cárcel. Incluso para España sería más fácil porque no tendrían que llevar a gente presa, la mayoría falleció, pero deben respetar el derecho a la verdad, a conocer su historia”.

El letrado reconoce como en Chile “poco a poco” se está avanzando y se comienzan a juzgar a algunos de los verdugos de la dictadura pinochetista, recuerda cómo se juzgó en Perú a Fujimori: “Los países civilizados están respetando los tratados de Derechos Humanos, España no puede quedarse entre los países que no son civilizados”, dice kesselman.

LA TRANSISCIÓN EN TELA DE JUICIO

La Ley de Amnistía de 1977, bajo la que se ampara el juez Luciano Varela para intentar sentarle en el banquillo a su compañero Baltasar Garzón, es uno de los símbolos de la Transición española.

El periodista Patxo Unzueta señalaba este jueves en el diario El País cómo el magistrado que hoy es juzgado “ignoró mediante complicados razonamientos, el alcance y significado profundo de la Ley de Amnistía de 1977”. Unzueta parecía apelar al sentido simbólico de esta Ley fruto y característica de nuestra Transición, que tanto miedo da criticar.

Desde Argentina muestran una visión diferente, a tener en cuenta: “Es evidente que la Transición española como la argentina fue negociada, una suerte de posibilismo en aquel momento. Pero no se puede olvidar que la Ley de Amnistía se pactó bajo el miedo de una vuelta a la dictadura, esa fue la mejor forma que encontraron para ‘safar’ (escapar) de los fantasmas que todavía estaban muy vivos”. Según kesselman una vez consolidada la democracia “se puede revisar también la Transición porque ahora no hay peligro de un retorno franquista, sólo quedan algunos nostálgicos que se reúnen en el Valle de los Caídos”. En este sentido el letrado insiste: “España debe rescatar su memoria, por los descendientes de las víctimas y por el futuro de los españoles”.

¿JUSTICIA ESPAÑOLA POLITIZADA?

En la última semana las voces críticas con los jueces que acusan a Garzón han hablado de “venganzas personales” de “politización de la justicia”. Incluso el ex fiscal Ignacio Gordillo decía en Público que a “Garzón le mata su afán de protagonismo”. A kesselman le vuelven a sorprender estos debates: “Ayer escuché en una radio argentina que acusaban a Garzón de ser un juez mediático. Eso no importa nada, lo que hay que ver son sus condiciones de fondo y en ese sentido habría que darle un premio por su coherencia y su valentía en la defensa de los derechos humanos”. Con mucho humor el letrado argentino nos dice: “Respecto al egocentrismo del juez, sólo tengo que decir que Garzón en Argentina sería el magistrado más humilde del país, no se le puede juzgar por eso”.

Kesselman no cree que España esté dando una imagen de que su justicia esté politizada: “Todos los jueces tienen su ideología y en cualquier país hay magistrados conservadores y progresistas, ese no es el problema”. Lo que realmente le preocupa al abogado es la imagen que puede llegar a dar España en el caso de que Garzón fuera destituido y no se siguiera adelante con la investigación de los crímenes del franquismo: “Si ese fuera el final de este caso, la imagen que daría España sería más que lamentable, además de contradictoria, porque es un país que ha luchado por los derechos humanos en América Latina y no hace lo mismo en su propia casa. Además de lamentable, mostraría signos de cierta decadencia”.

http://www.nuevatribuna.es/noticia.asp?ref=29123&cadena=kesselman&como=1


Las formas orgánicas de una García Lorca…

febrero 21, 2010

La sobrina del poeta cuestiona el concepto de paisaje con un mural de 17 metros.

La artista, junto a The Whole Depth. - guillermo sanz

G. F. – MADRID – 19/02/2010 08:30

Es la hora de comer y le han tocado unos sushis, bocadillos y caramelos. No hay tiempo que perder, aún quedan unos cuantos pedazos de su obra en el suelo y hay que colgarlos en los pequeños cinco metros del stand de la galería. La obra original, The Whole Depth, mide unos 17 metros y una vez montada recuerda a las escamas de un pez payaso.

Es un site specific, es decir, un trabajo realizado para un espacio concreto. La versión original ya fue expuesta en la galería Travesía Cuatro de Madrid, aunque quizá el nombre de la autora ayude a venderla. Gloria se apellida García Lorca. ¿Como el poeta? «Sí, mi padre era su hermano. Federico era mi tío», responde tímidamente la artista.

No quiere, sin embargo, hablar de la polémica sobre el supuesto lugar donde descansan los restos mortales del poeta. Y se centra en su obra. «Es un paisaje, inspirado en el abismo, con lo que sale y entra en el espacio natural», explica Gloria. La obra se constituye de varias hojas de hierro esmaltado y doblado, color naranja. De lejos parece que se van a romper con un poco de viento. El espectador tiene ganas de penetrar en ella. «Son formas orgánicas, como si fuera coral o como si estuviera en una cueva. Su forma es sensual, caliente. Es hierro, pero no es un trabajo frío», resume la artista.

Diálogo visual

Lo que le interesa a Gloria es el «diálogo visual» entre las distintas partes que componen su trabajo. «Es un paisaje, más allá de la representación clásica que tenemos de ello», dice, «porque mirar la obra produce la sensación de contemplar un paisaje».

El desafío de realizar una obra muy grande no la asusta. Ella hace maquetas que luego ejecutan metalurgistas. The Whole Depth La entera profundidad, en castellano se adapta a cualquier pared, puede medir 17 metros, cinco y mediocomo en la versión presentada en Arco o menos, «depende del cliente», afirma una Gloria García Lorca con ganas de vender.

Público.es


El PCE pide al Gobierno que rehabilite la figura de Miguel Hernández…

febrero 21, 2010

Llaman a hacer cambios legales que permitan la anulación de su juicio por parte de los tribunales franquistas.

EFE – Madrid – 20/02/2010 11:32

El Partido Comunista de España (PCE) considera «insuficiente» que el Gobierno realice una declaración

Miguel Hernández

formal sobre la condición de víctima del franquismo del poeta Miguel Hernández y plantea que, si realmente se quiere rehabilitar su figura, se anule su condena.

En un comunicado, el PCE subraya que, en el marco del Centenario de Miguel Hernández y dentro de las acciones que se realizan para realzar su figura, el Gobierno deberá promover los cambios legales que permitan la anulación de su juicio por parte de los tribunales franquistas.

El Partido Comunista también hace un llamamiento a todas las comisiones, plataformas, instituciones y colectivos que se planteen hacer actividades en torno al Centenario del poeta para que todas estas acciones se hagan «desde la lealtad con su figura, con su obra literaria, pero también con sus ideas, su compromiso social y político, su militancia en el PCE y su sentir republicano».

El pasado mes de octubre, la Comisión Cívica para la Recuperación de la Memoria Histórica, con el apoyo de la familia del poeta, puso en marcha esta iniciativa y anunció que presentaría un recurso de revisión de la sentencia ante el Tribunal Supremo para que se anulara definitivamente su condena a muerte.


¿Quién teme al juez Garzón?

febrero 21, 2010

SALVADOR COMPáN – Sevilla – 21/02/2010

Lo mismo que el corazón, nuestras leyes también tienen razones que no comprende la razón.

Fotografía de archivo

La noticia en otros webs

Nos estamos acostumbrando a que las leyes sean casas con salones soleados, pero también con intrincados pasillos que dan a sótanos hediondos. Y en uno de esos sórdidos subterráneos de una ley se quiere meter a un juez a quien le debemos, entre otras cosas, que nos haya barrido la podredumbre generada por la corrupción: desde el narcotráfico a Pinochet, desde el GAL o el caso Gürtel a la necrosis ética que lleva a la banda de ETA a asesinar. Por lo que sé, Baltasar Garzón no pretendía juzgar ni los crímenes de Paracuellos ni las masacres de Badajoz o de la carretera de Almería, porque la guerra consiste en la exaltación de la sangre y la cantidad de muertos, de uno u otro bando. En lo que puso el punto de mira Garzón, fue en la larga y sistemática crueldad de la posguerra, en el ensañamiento de los que vencieron, en la gratuidad del terror.

¿Quién teme que se haga una condena moral sobre esa segunda guerra de los años cuarenta o cincuenta? ¿Quién teme asumir con serenidad los rotos de nuestra historia? ¿Quién está interesado en inhabilitar al juez Garzón? ¿Quién es, en el fondo, el que pretende prevaricar.

El País.com (Sevilla)


La escritura del horror…

febrero 21, 2010

De Hitler a Stalin. De Franco a Pinochet. Sufrían complejo de inferioridad, problemas con la libido, delirios de grandeza? Los grafólogos definen rasgos comunes en esta colección de fotos con dedicatorias de los grandes sátrapas del siglo XX.

JESÚS RUIZ MANTILLA 21/02/2010

Ojalá el pueblo alemán hubiese hecho caso al grafólogo Ludwig Klages cuando antes de que Adolf Hitler subiera al poder predijo que podría llevarle al desastre. Lo que habrían dado España y los españoles por que las señoritas pretendidas por el mozo Francisco Franco en cartas de amor nos hubieran advertido de su bloqueo afectivo o de sus golpes de irritabilidad. ¿Y si algún italiano a los que Mussolini dedicaba fotos con letra florida y frases grandilocuentes se hubiera dado cuenta a tiempo de que en esa escritura se encerraba un orgullo desmedido? Por no hablar de aquellos rasgos que denunciaban avidez y tendencia a la acaparación en el general Pinochet…

La noticia en otros webs

«Los retratos autógrafos de la Fundación Castañé dan idea de sus personalidades enrevesadas»

«Stalin era un esquizoparanoico, un hombre que desprendía sadismo; Hitler sólo contaba con trastornos personales», según Anthony Beevor

«En la F nos muestran todos una tendencia al ensañamiento, una desesperada obsesión por volver atrás», dice el grafólogo Germán Belda

Es tarde ahora para evitar las consecuencias que han asolado durante el siglo XX la moral y parte de la especie por culpa del ensañamiento de varios sátrapas como aquellos tres o también de otros como Stalin y Augusto Pinochet. Pero gracias a las fotografías y las cartas de su puño y letra que se guardan en la Fundación José María Castañé, un auténtico arsenal de historia contemporánea en Madrid, podemos hacernos una idea amplia de sus personalidades enrevesadas.

Por su letra les conoceréis… No encierra secretos para una ciencia como la grafología. Germán Belda García-Fresca, director de Grafostudium y vicepresidente de la Sociedad Española de Grafología, ha estudiado los documentos de la fundación y ha sacado conclusiones interesantes. «Todos ellos presentan rasgos comunes», asegura este experto. «Son cinco monstruos con líneas similares: hombrecillos con fuertes complejos de inferioridad que buscan desesperadamente demostrar una grandeza de la que carecen».

Como todo trauma comienza en la infancia, este catálogo de monstruos no iba a ser menos. Los cinco presentan una tremenda influencia a imitar de la figura paterna y graves carencias afectivas por parte materna. «Se observa cierto despecho hacia la madre, no se sentían queridos por ella, lo que tampoco indica que fuera cierto. Se trataba de una percepción muy íntima», comenta Belda.

Pero ¿dónde se encierran todos esos secretos, los vericuetos de silencio que afectaban después en decisiones irracionales a millones de seres humanos inocentes? En letras que todos escriben por igual. La F invertida, sin ir más lejos. La F de fascismo, curiosamente. «Todos ponen la fuerza de la letra en el lado izquierdo; eso indica una tendencia al ensañamiento, una desesperada obsesión por volver hacia atrás y reincidir sobre varias cosas», comenta el grafólogo. En el caso de Franco, su propia firma es la que le delata. Mientras que en Mussolini se observa en otras palabras, como en una dedicatoria suya en castellano al conde de Florida y en otra a «los flechas de España», en referencia al Frente de Juventudes.

El caso de Hitler ha sido ampliamente estudiado a lo largo del siglo XX. «Así como Napoleón fue una obsesión para los grafólogos del XIX, Hitler lo ha sido después de manera constante», asegura Germán Belda. Incluso se han realizado trabajos de referencia en España, como los que llevaron a cabo Mari Luz Puente y Francisco Viñals, de la Universidad Autónoma de Barcelona, en una obra titulada Grafología criminal.

Sobre ese icono permanente del horror, y a raíz de los documentos de la Fundación Castañé, en los rastros de la letra de Hitler se desvela su crueldad. «También su resentimiento, su autoafirmación, su impotencia, en este caso literal, impotencia sexual, así como su tendencia a la depresión, su capacidad de seducción y su arrogancia», añade como rasgos poco envidiables el grafólogo.

Son cosas que concuerdan con la opinión del historiador Anthony Beevor. El autor de libros como Berlín, 1945. La caída o Stalingrado y más recientemente El día D, sobre el desembarco de Normandía, asegura que ha preguntado a eminentes psiquiatras británicos sobre la personalidad de Hitler y Stalin. «El líder soviético puede ser diagnosticado como un esquizoparanoico, pero sobre Hitler lo más que se puede decir es que sufría graves alteraciones de su personalidad», comenta Beevor.

La escritura de Stalin ofrece algún rasgo más, según el grafólogo: «Además de cruel y despiadado, la caligrafía nos indica que era muy espartano». La austeridad se observa en una escritura directa, sin florituras, muy simple. La tendencia a la crueldad, según Belda, «en la separación entre las letras en forma de ángulo, con orientación hacia la zona inferior». Puede ser algo, según Beevor, que va más allá, un rasgo del que se desprende «su sadismo». Se trata de un aspecto que en Hitler resultaba más oculto. Según el historiador británico, «el Führer mostraba un completo rechazo a presenciar escenas violentas, lo que no le impedía aplicarla en otros».

El problema de Benito Mussolini era diferente. Su punto débil, según nos cuenta la grafología, era el orgullo. Pero dependía de sus contextos. «En Mussolini se da un caso curioso. Su talante era el de un sujeto desafiante. Pero la firma se extiende cuando tiene la situación controlada y se comprime cuando está bajo la influencia y el dominio de los nazis. Se arruga como un acordeón, es lo que llamamos nosotros el síndrome de prisión», asegura Belda.

Del Duce al Caudillo, por apelativos, en Franco vemos también diferencias. Los documentos del dictador español en los que se ha basado el estudio son varios. No sólo los autógrafos de las fotos, sino cartas de años de su gobierno. En ellos se ve una tendencia al pasado constantemente aludido como un ideal. También ira. «Mucha irritabilidad, mal genio», comenta Belda, quien se ha apoyado también en estudios que hizo su padre, el también grafólogo Pedro Germán Belda o Mauricio Sandró, como le conocen sus colegas.

Una de las características del dirigente español era cierta tendencia hacia la frialdad: «Tenía los objetivos muy marcados en la vida. Planificaba perfectamente, era un gran estratega. No ponía énfasis en los ideales ni era amante de los alardes materiales», comenta el experto. Es algo que también señala Beevor: «De Franco impresiona su sangre fría en su actitud hacia la violencia. La acometía como una estrategia para mantenerse en el poder». Algo que impresionaba hasta a los propios alemanes. «En 1936, el embajador nazi se mostró impactado cuando en mitad de una cena Franco dio orden de ejecutar a una milicia de mujeres y después siguió comiendo tranquilamente», comenta Beevor. También su escritura demuestra mucha cerrazón a la hora de reivindicar sus posiciones: «Sus actuaciones parecían desproporcionadas a la hora de defender sus propios intereses». Todo un mecanismo de defensa que protegía otras carencias. «Su bloqueo afectivo constante, por ejemplo».

También echaba mano de otros mecanismos psicológicos para combatir eso: «Quitaba lo emocional de en medio con mucha facilidad. Y basaba su día a día en la constancia y una rutina muy fija». La letra que más le delata en sus peores rasgos es la T. «La lanza demasiado hacia la derecha, con lo que llamamos un golpe de látigo». Eso indica una clara iracundia y descargas de energía. La P también hace evidentes sus debilidades: «La coloca a menudo por encima de su medida habitual».

Si Stalin y Franco no eran dados al derroche, en Augusto Pinochet encontramos un rasgo que le diferencia de los otros cuatro: «Una tendencia a la avidez y a la apropiación», comenta Germán Belda. La C y la O también indican un bloqueo de la libido. «Debía padecer, según las letras, grandes problemas sexuales».

Son asuntos que los otros cuatro desviaban con su idealización de la guerra. Las armas eran la forma más sugestiva de resolver problemas, según Beevor. «Sobre todo Hitler y Mussolini. En los demás era más un mecanismo para incrementar poder. Hitler veía el conflicto como una manera de depurar la raza, pero en esa supuesta limpieza también perecieron millones de los que él consideraba indiscutibles representantes de la supremacía aria. Mussolini encontró en ello la forma de satisfacer nuevas aspiraciones imperiales».

Las cifras del horror arrojadas entre todos ellos son desoladoras: Stalin, entre represaliados, deportados, víctimas de hambrunas provocadas y demás logros siniestros de su tiránico mandato, arroja un total de 20 millones de muertos. Hitler, a sus seis millones de judíos exterminados en el Holocausto suma otros cinco como responsable directo de la guerra. De Franco se estiman 150.000 muertos por sus castigos y su represión una vez acabada la contienda. Pinochet, más de 4.000… No por colocar más ceros se evitan los escalofríos. Por eso José María Castañé ha reunido a lo largo de varias décadas un vasto catálogo del espanto ocurrido en el siglo XX.

«He ido formando como un puzzle que nos ayude a entender, a mí y al resto, por qué ha pasado lo que pasó», asegura este empresario. El lugar donde tiene depositados sus fondos rezuma un olor silencioso a polvo, barro, tinta y sangre de historia. El que ha ido cocinando este obsesivo coleccionista del pasado. Persigue documentos de las dos grandes guerras, del conflicto civil español, del Holocausto, de la guerra del Pacífico, de Rusia desde antes de que estallara la revolución… Retratos de carniceros, megalómanos y manipuladores sin medida. «Nuestro discurso, como fundación, se basa en la enorme trascendencia y la larga cola de consecuencias que puede acarrear una agresión», afirma Castañé, hombre reflexivo, sereno, dispuesto a abrir sus archivos a cualquier estudioso de esos asuntos claves. En el fondo, esta recopilación de la guerra, para él, es un clamor a favor de la paz: «Se trata de un estado de equilibrio que si queda arrasado, se derrumba durante mucho más tiempo que el propio conflicto». Las pruebas son claras. «¿Cuándo acabó la Guerra Civil española? ¿En el año 1939 o en 1975? ¿Cuándo dio término la II Guerra Mundial? ¿En 1945 o en 1989, con la caída del muro de Berlín?».

Las fotografías que ilustran estas páginas pertenecen al archivo de la Fundación José María Castañé.

El País.com


Las dos muertes de Rafael Mesa…

febrero 21, 2010

El hijo de una víctima de la guerra descubre tras buscar 70 años que un miliciano robó la identidad de su padre.

Dolores Juárez y Rafael Mesa, el día de su boda.-

NATALIA JUNQUERA – Madrid – 21/02/2010

En una fosa común en el cementerio de Vic (Barcelona) hay una placa que recuerda que allí yace un malagueño llamado Rafael Mesa Leal, chófer del Estado Mayor durante la Guerra Civil, muerto en un bombardeo en 1939. En un cementerio de Toulouse (Francia) hay una lápida el la que se lee el mismo nombre, pero con una fecha de fallecimiento distinta: 3 de diciembre de 1985. El hijo del primero llamó recientemente por teléfono al hijo del segundo, que contestó en francés:

La Generalitat catalana le ayudó a encontrar a la otra familia en Francia

– ¿Habla usted español?

– Sí, cómo no, soy descendiente de españoles. ¿En qué puedo ayudarle?

– Me llamo Rafael Mesa Juárez…

Al otro lado del teléfono, un hombre también llamado Rafael Mesa rompió a llorar. «Se vino abajo. Yo entonces aún no entendía muy bien lo que estaba pasando y traté de tranquilizarle, pero enseguida me lo confesó todo», explica el hijo del chófer fallecido en Vic. «Me dijo que, antes de morir, su padre le había confesado que en realidad no se llamaba así, sino Rufino Álvarez, y que huyendo de la guerra, para poder pasar a Francia, había robado la documentación de un cadáver». Rafael Mesa Juárez, de 74 años, averiguó entonces, después de una vida, que alguien había suplantado a su padre.

Su madre, Dolores Juárez, y él le habían seguido por el frente, donde había sido llamado como chófer y mecánico para las filas republicanas. Entonces Rafael era un bebé de meses, y en las peligrosas y largas travesías estuvo varias veces a punto de morir de hambre. «A principios de 1937 mi padre pidió un permiso y se citó con mi madre en Alicante porque quería verme. Yo ya tenía un año y mi madre me contó que, al verme, él empezó a llorar porque estaba muy cambiado». Fue la última vez que le vieron.

Al terminar la guerra, siguieron buscándolo. «Durante mucho tiempo, mi madre pensó que volvería a casa en uno de los barcos de refugiados que llegaban al puerto de Málaga. Los esperaba todos. No se perdió ni uno», recuerda Rafael, entre sollozos. Pero él nunca volvió. Dolores no volvió a casarse. «Y entonces empezó la supervivencia…»

Rafael llama supervivencia a lo que vino después de la guerra: estar «siempre asustados» y «ver a mi madre volver a casa sangrando por los nudillos después de haber estado fregando suelos», mientras juntos seguían buscando a un hombre que ya no existía. «Fueron años muy penosos», recuerda.

Rafael está convencido de que su madre, que murió a los 90 años, se llevó a la tumba una foto que no encuentra por ningún sitio y que le entregó en 1953 un hombre llamado Antonio que fue clave en su búsqueda. «Antonio había sido compañero de mi padre durante la guerra. Nos citamos en un bar de Málaga y me contó que al llegar a Vic, el 29 de enero de 1939, les sorprendió un bombardeo. Mi padre prefirió protegerse dentro del coche en el que viajaba y Antonio se refugió debajo de un puente. Cuando cesaron los bombardeos volvió al coche y encontró a mi padre como desvanecido. No tenía heridas de metralla, no sabía si estaba muerto. Llamó a los camilleros. Le colocó en la parte de atrás del coche y abrió su maleta. ¡Me dijo que iba llena de tabletas de chocolate que mi padre había guardado para mí!, según le había dicho. Antonio cogió una fotografía que llevaba mi padre y escribió: ‘Vic, 29 de enero de 1939’. Me la dio cuando nos vimos. Mi madre siempre la llevaba encima».

El encuentro con Antonio fue crucial. Le llevó al Hospital de Santa Creu, donde habían inscrito a su padre en el registro de fallecidos. «Para entonces ya le habían robado la documentación, pero afortunadamente, llevaba su nombre bordado en la camisa». Ese registro pasó al Archivo Comarcal de Osona, que llevó la búsqueda hasta el cementerio de Vic. «Cuando fui a verlo todavía estaba allí el mismo sepulturero, que me señaló la fosa».

Rafael envió una solicitud a la Generalitat de Cataluña para exhumar los restos y cumplir la promesa que le había hecho a su madre de enterrarlos juntos si le encontraba. Mientras, se colocó en la fosa una placa con el nombre de su padre. Entones no sabía que a cientos de kilómetros había otra placa igual.

Cuando había conseguido encontrar a su padre después de 70 años, la historia dio un giro inesperado. «Para registrar la defunción de mi padre pedí su partida de nacimiento. Cuando me la dieron vi que en un margen decía: muerto en Toulouse en 1985. Al principio pensé que era un error». La Generalitat, a la que Rafael está «inmensamente agradecido», le ayudó a aclarar lo sucedido y encontrar a la familia del otro Rafael Mesa en Francia.

«Yo no sé si aquel hombre que le robó la documentación a mi padre tendría delitos de sangre, ni me interesa. Pero quiero que su hijo cambie el nombre de la lápida en Toulouse. Es algo que me obsesiona. Y él se niega. Después de la primera conversación, cambió totalmente. Ahora dice que si quiero hacer algo, será mi palabra contra la suya».

«Juli Cuéllar [del Departamento de Desaparecidos y Fosas de la Guerra Civil de la Generalitat] me dijo que mi caso era único en España», concluye Rafael. Ahora el Gobierno catalán estudia su petición de exhumación. «Aunque me emociono mucho al recordarlo todo, creo que sería capaz de aguantar a pie de fosa y cumplir la promesa que le hice a mi madre. Sólo espero que pueda ser pronto. No me queda mucho tiempo».

El País.com


Rodríguez Arias establece las bases para modificar la Ley de la Memoria…

febrero 21, 2010

El investigador y penalista de la UCLM «desmonta» en su anteproyecto una norma que viola el Convenio Europeo de Derechos Humanos al copiar una orden de Franco de 1940

R. Santamarta / Ciudad Real

Miguel Ángel Rodríguez Arias, investigador del Instituto de Derecho Penal Europeo e Internacional de la UCLM, ha terminado de elaborar el borrador del anteproyecto de la Ley de Verdad, Justicia y Reparación para las víctimas del franquismo. Y es que la normativa actual, que funciona bajo el epígrafe de la Memoria Histórica, representa una violación del Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos. De hecho se revela, en sus propias palabras, como «el mundo al revés» ya que copia una orden de Franco sobre exhumación e inhumación de cadáveres asesinados por los ‘rojos’. «El sistema de búsqueda de desaparecidos de nuestra Ley de Memoria Histórica, que delega en las familias, es el que Franco puso en marcha en mayo de 1940», asevera Rodríguez.
Su meta se centra en borrar en la medida de lo posible la huella de horror que dejó la Dictadura de Franco y que aún persiste en la sociedad. Por ello, hasta el mes de junio, se llevará a cabo un debate abierto en varias ciudades para, a continuación, depositar en la mesa del Congreso de los Diputados esta iniciativa legislativa popular. Así, según precisa, «una vez que se dé el visto bueno de legalidad, se iniciará el plazo de doce meses para la recogida de firmas a fin de poder volver al Parlamento con al menos 500.000 rúbricas».
El texto, que aún no está cerrado, consta de 99 artículos repartidos a lo largo de cinco capítulos más un primero de carácter preliminar y cuatro disposiciones finales. En ellos, este experto en Derecho Penal Internacional pone de manifiesto que la Ley de la Memoria Histórica, al margen de copiar una orden franquista, «no tiene ni una sola palabra para los niños perdidos, que se cifran en miles». Así mismo, expone que tampoco hay ninguna para perseguir penalmente a los responsables porque, según indica Rodríguez, «estamos hablando de crímenes contra la humanidad que no han prescrito».

una fiscalía especializada. Este anteproyecto de ley también propone la constitución de una fiscalía especializada y una unidad especial de la Policía Judicial para abordar los delitos fascistas, también los cometidos durante el periodo de impunidad.
Miguel Ángel Rodríguez pone de manifiesto en este extenso trabajo que la Ley de la Memoria Histórica es «insensible» a la perspectiva de género. De este modo, se incluyen distintas medidas de verdad, justicia y reparación que recuerdan la represión vivida por las mujeres durante la Dictadura franquista.

propiedades robadas. La norma aprobada por el Gobierno socialista en diciembre de 2007 tampoco restituye los pisos y terrenos robados a sus verdaderos dueños. «Se los quedaron familiares de destacados responsables del golpe de Estado y ahora hay que devolverlos», señala este profesor de la Universidad de Castilla-La Mancha.
La Ley de la Memoria también deja en el olvido a los maquis y a los «puntos de apoyo», que continuaron con la defensa de la República española después de que Franco hubiese dado por concluida la guerra. «Ni siquiera se les ha reconocido sus rangos militares, cuando se han dejado la piel en ello y en unas circunstancias de absoluta inferioridad», indica Rodríguez.
La nulidad de las denominadas ‘sentencias’, «que enmascaraban en realidad asesinatos de Estado», también es un punto muy importante de este anteproyecto. «El artículo 1 anula todas las normas de la represión franquista», expone.
La ley deroga así mismo el Marquesado de Arias-Navarro, «conocido como el carnicero de Málaga». «Es una de las fosas comunes de Europa mayores junto con la de Srebrenica», según matiza.
De igual modo, se revoca el Ducado de Franco. En este sentido, Rodríguez Arias puntualiza que «representan una falta de respeto a las víctimas y vulnera los deberes de verdad, justicia y reparación». «No es posible que el Jefe del Estado conceda títulos honoríficos a golpistas y responsables de crímenes internacionales», concluye.

La Tribuna de Ciudad Real


Memoria del desconsuelo…

febrero 21, 2010

Carta al poeta perseguido por el franquismo, cuando está a punto de proclamarse la injusticia de su condena a muerte.

ÁNGELES CÁCERES ESCRITORA Sepas allá donde estés, Miguel, que setenta y ocho años después de que expiraras en la cárcel de Alicante con los ojos empecinadamente abiertos, España ha decidido declarar que tu condena a muerte fue una injusticia: más vale tarde que nunca, dice el refrán. Temprano madrugó la madrugada, pero tarde, muy tarde, el pueblo de tu misma leche ha reunido el coraje suficiente para reconocer que lo que se cometió contigo, y con tantos otros que por no ser poetas no tienen quien los glose, fue una ignominia grande, un desafuero, un descabalamiento sin razón.

Y viene a coincidir con el centenario de tu nacimiento un certificado de reparación moral que la ley de la Memoria Histórica otorga a los perseguidos por el franquismo; que ya está a punto, ha dicho la vicepresidenta del Gobierno. A punto, qué expresión. A punto. Como pan acabado de cocer que hay que sacar del horno para que no se quede hecho un carbón. Como vientre preñado que tiene que reventar en una pantaná de vida para que no se malogre. A punto.

Así, que sepas, allá donde estés, Miguel, que al mismo de constituirse la Comisión Nacional del Centenario de Miguel Hernández lo primero que han decidido ha sido la reparación de los daños antiguos. Reparación buena pero, eso sí, tardía: muy tardía. No alcanzará a Josefina ni a Manuel Miguel, que hace ya muchos años fueron a acompañarte al sitio ignoto donde estás, si es que estás en alguno más allá de tus versos. Menos aún alcanzará a consolar la hondura de tu pena sobre el jergón piojoso de la enfermería de la cárcel, cuando agonizabas de hambre y tisis sin poderte abrazar ni a tu mujer ni a tu hijo por ver de encarar la muerte con menos tiritera. Porque el consuelo retrospectivo no existe: ni el llanto ni la sangre ni la soledad ni la miseria ni el miedo ni la traición se pueden restañar con un certificado: lo hecho, hecho está y no hay dios que lo cambie. Al menos este consuelo institucional tan sonoro alcanzará a tus nietos, sangre de tu sangre que España no te dejó ni presentir siquiera, mucho menos, besar y acariciar. Algo es algo, Miguel. Algo es algo.

Qué gran cosa los centenarios, ¿verdad? Qué gran cosa los homenajes, los recordatorios, las conferencias, los actos cultos y populares, las exposiciones, los conciertos, los recitales, las publicaciones de materiales inéditos milagrosamente rescatados. Qué gran cosa los pueblos que se reúnen entre alharacas para cubrir de glorias el recuerdo de los mismos que dejaron morir, o que mataron. Qué gran cosa honrar, muertos, a los que vivos fueron perseguidos, encarcelados y condenados, España es experta en eso.

Dijo Serrat el otro día que no es lo mismo cantar «Las nanas de la cebolla» ahora que en 1972. Y no es lo mismo, no, pero él lo hizo entonces: por eso no rechina que lo siga haciendo ahora. Y digo yo que no es lo mismo llevarle rosas rojas al poeta en un acto público al Panteón de Hijos Ilustres que sentarte en un banco solitario frente a un nicho a ras de suelo en un lateral del cementerio, y sentir cómo el desconsuelo te va trepando cuerpo arriba como una yedra ansiosa que te asfixia, y cómo se te enrosca en la garganta el «ando sobre rastrojos de difuntos / y sin calor de nadie y sin consuelo / voy de mi corazón a mis asuntos». Y eso muchos lo hicimos. Por eso no rechina que ahora hablemos de Miguel, o con Miguel, que también.

Porque somos muchos quienes aún recordamos aquella mañana, terrible y hermosa al mismo tiempo, en que fuimos a encontrarnos contigo, con tus huesos, con tu noble calavera desenterrada y desamordazada, cuando te sacaron del nicho para trasladarte al Panteón de Hijos Ilustres. Somos muchos quienes no podremos borrar nunca de nuestra retina la imagen desolada de una Josefina monumental, transida de dolor, apretando entre sus brazos la blanquísima sábana sin estrenar, recién planchada, en la que iba a recoger los restos de su hombre. Somos muchos quienes seguimos emocionándonos hasta la lágrima al recordar su expresión, mil veces más doliente que la de la «Pietà» de Miguel Ángel, siguiendo estremecida el trabajo de los sepultureros, viéndolos destapar el nicho, extraer el pobre y viejísimo ataúd negro, hacer palanca en él, abrir la tapa? Somos muchos quienes seguiremos llevando clavado en los tímpanos el quejido brotado de sus mismas entrañas que exhaló tu mujer al coger con sus manos tu cráneo mondo, sumergirse entera en los dos pozos huecos donde un día estuvieron tus ojos amados y murmurar: ¡Ay, Miguel! Sólo eso: ¡Ay, Miguel! Y la tierra se echó a temblar.

De manera que, con perdón, algunos pensamos que para tanto dolor va a ser difícil encontrar reparación. Y que esa foto de tan risueños rostros comunicando la buena nueva de la proclamación de tu injusta condena, Miguel, no nos acaba de encajar con tanta pena. Así que preferimos volver, a solas, a cualquiera de esos versos tuyos que nos ayudan a seguir en pie. Por ejemplo, éste:

Cada vez que paso

junto al cementerio

me arrastra la fuerza

que aún sopla en tus huesos.

lne.es (lanuevaespaña.es)