Por Dios, por la patria y el rey de Pablo Castellano…

junio 11, 2010

Una obra crítica sobre la Transición Española en la que el autor mantiene que se produjo lo que el dictador deseó a su muerte

Se trata como dice el subtítulo de una visión crítica de la Transición Española de este veterano político, ex miembro del PSOE, partido en el que militó entre 1964 y 1987, manteniendo siempre una actitud crítica hasta que fue expulsado por denunciar un caso de corrupción.

En este libro reflexiona acerca de los orígenes de nuestra reciente democracia, los pactos de silencio, los amaños institucionales, los oscuros procesos de reconciliación, analizando las manipulaciones históricas de cada momento, reclamando autocrítica y profundización en los valores de la Constitución.

Es una vista hacia el pasado en la cual se llega a la conclusión de que a Franco le sucedió el previsto posfranquismo de la restauración monárquica y que se ha desarrollado a su conveniencia.

El libro consta de un introito y cuatro partes con cuatro capítulos cada una: Antecedentes, Precedentes, Incidentes y Reincidentes.

Ya en el Introito comienza a destacar como importantes líderes franquistas se suben al carro democrático con tal de no perder el poder y las concesiones realizadas por la oposición con tal de obtener su legalización o su bautizo a las nuevas reglas del juego.

Cada una de las partes tiene como introducción un importante artículo de escritor o periodista para que el lector entienda de lo que se va a tratar en cada capítulo.

Destaca la vinculación histórica del pueblo español con la monarquía y los nulos levantamientos contra esta institución en comparación con otros países europeos y como al consolidar esta forma de gobierno la actual Constitución, a todos los que se oponen a la Monarquía se les encuadra como enemigos de la libertad.

Realiza un repaso de los breves períodos republicanos vividos por España, destacando que nacieron no por una revolución, sino por renuncia del rey de turno. Destaca también como desde el primer día de entrada en vigor de la Segunda República, los monárquicos tradicionales ya comienzan a trabajar para recuperar la institución.

Destaca como todos los monárquicos y tradicionalistas se oponen a los aires de libertad que traía la Segunda República. Destaca el papel del ejército como salvaguarda del buen camino y de su status distinguido y su relación con la nobleza y la aristocracia.

También dedica un apartado especial a la tradicional influencia de la Iglesia Católica en los gobiernos españoles a excepción de los períodos republicanos y como muchas constituciones consideran la religión católica como la única verdadera.

Dedica algunos capítulos a la tardanza de Franco en restaurar la Monarquía y el nombramiento de su sucesor a título de Rey y las presiones recibidas tanto por el dictador como por el sucesor para tratar de alterar ese nombramiento, y la hábil maniobra política que Franco realizó al nombrar a Juan Carlos de Borbón su sucesor para lograr así evitar que Don Juan de Borbón ocupase el trono al no poder enfrentarse a su hijo.

Habla de como se gestó la Ley para la Reforma Política y el papel del Rey al frente del ejército como garante para que el proceso democrático se pudiese llevar a cabo y como al ser obedecido por el ejército se evitaron males mayores al menos momentáneos al legalizar el partido comunista.

Destaca como los afiliados del partido socialista se enteraron por la prensa de que habían quedado inscritos en el Registro de Asociaciones Políticas que inspiraba la Ley para la Reforma Política que consideraban insuficiente y que reservaba el Derecho de Admisión sin mediar Congreso Extraordinario de por medio.

Trata de explicar el por qué de la dimisión de Adolfo Suárez ya que como él mismo dice, en el discurso televisivo en el cuál anunciaba su dimisión, habilmente trata de ocultar las razones. Asimismo, da un repaso a los interrogantes del 23-F donde parece ser estan implicados muchos socialistas.

Compara el proceso de la Transición con el caciquismo de comienzos del siglo XX, para llegar a la conclusión, de que tal como está concebida la Transición, hay cierto caciquismo.

Según el autor, la actual Constitución es una continuidad de las Leyes Fundamentales franquistas y la Ley para la Reforma Política ya dejó mucho hecho.

Declara la actual Constitución como conservadora al ser fiel a todo lo pactado: Monarquía, papel constitucional del ejército, mando de las Fuerzas Armadas para el Rey, Bicameralismo, Iglesia Católica con trato privilegiado, Sistema Electoral blindado, partitocracia.

Habla mucho durante todo el libro con cierta ironía de la Modélica Transición Española, para demostrarnos que de modélica no tiene nada y que en realidad con ciertas transformaciones y cambios de nombre, continuamos con el posfranquismo que el dictador quería y con los métodos caciquiles de la restauración de 1876, con la que también hace comparaciones a lo largo del libro.

Guerra Civil española


“El pecado de Garzón es querer llegar a la verdad”…

junio 11, 2010

Juan Guzmán.  Juez chileno. El magistrado que procesó a Pinochet analiza el proceso del Tribunal Supremo contra Garzón

El juez Juan Guzmán, el miércoles, en el Memorial Democràtic de Barcelona. - José Colón

ALBERT MARTÍN VIDAL BARCELONA 11/06/2010

El juez Guzmán, alto y de porte británico, se lamenta de que en Chile “los jóvenes ya no saben qué pasó”. Invitado por el Departament de Interior de Catalunya a un coloquio sobre la revisión jurídica de las dictaduras, asegura que “siempre hay algo en común en los acontecimientos horribles” y expresa su esperanza en que “en el siglo XXI seamos menos bárbaros que en el XX”. Pero su optimismo no es grande: “A veces, sólo a veces, se consigue justicia”.

Usted denuncia que sufrió “persecución” por parte de la Justicia durante el proceso a Pinochet. ¿Cómo valora el proceso que está viviendo Garzón?

Es como en la Inquisición: quien difiere del grupo dominante conservador debe morir. Varela no debió iniciar este proceso por prevaricación, todos sabemos que ese no es el caso. Garzón no está aplicando la Ley de Amnistía de 1977, sino la ley penal internacional que establece que las amnistías no proceden con respecto a los crímenes de lesa humanidad. Ya investigó violaciones de derechos humanos en Chile o Argentina, y una de las mayores funciones del procedimiento penal es la investigación acerca del paradero de las víctimas de desapariciones forzadas. Es una labor humanitaria, no sólo jurisdiccional. El pecado de Garzón es querer romper la impunidad y llegar a la verdad, que es lo que debe hacer un juez.

¿Le recuerda a lo que usted vivió?

A mí me iban a echar aplicando el estatuto administrativo. Me aplicaron dos sanciones, una verbal y una por escrito, las dos por hechos falsos. A la siguiente, salía de la judicatura. Fueron más sutiles que aquí pero el resultado era el mismo: sacarme del camino. Lo dejé antes de que continuaran acosándome los miembros de la Corte Suprema.

En España el artículo 23.4 de la Ley Orgánica del Poder Judicial abre la vía a la justicia universal pero no se está aplicando.

Es absurdo y prueba que los jueces que pretenden hacer justicia de situaciones como una guerra civil o una dictadura están expuesto a presiones muy grandes. Es increíble que en una sociedad moderna como la española, que llegó tan arriba en esta cuestión, no se aplique la justicia universal. Y que se alteren tanto los hechos como para decir que hay una prevaricación es triste. Dos agrupaciones fascistoides llevaron esto a la justicia y un juez que posiblemente envidia la trayectoria de Garzón mordió el anzuelo. Varela ha sido utilizado y le va a costar mucho salir de esto.

Usted es conocido por el proceso a Pinochet, a quien no llegó a juzgar. ¿Hasta qué punto siente que ganó esa batalla?

Hice lo que pude. Fue una batalla que di durante ocho años. Consistió en lograr el desafuero de Pinochet y procesarle en tres ocasiones, en tomarle declaración y significó exponer al mundo los crímenes cometidos bajo su dictadura. Más no pude porque eran tribunales superiores los que dejaban sin efecto mis resoluciones. La opinión pública nacional e internacional sabe muy bien que no me equivoqué.

¿Qué recuerda de sus horas de conversación con él?

Tenía la conciencia muy tranquila, se declaraba un ángel y decía que gracias a él se erradicó el comunismo de Chile. Hubo un cambio radical entre la primera y la segunda vez que le interrogué. En el año 2000, Pinochet estaba convencido de que no le iba a procesar. Me trató atentamente, me invitó a café. En 2004, ya procesado, se enojó porque la computadora tardaba en imprimir la declaración y antes de firmarla la leyó entera porque, según dijo al funcionario en referencia a mí, “este gallo [tipo] me cambia las cosas”.

Aplicó el concepto de secuestro permanente. ¿Se podría aplicar en España?

El secuestro se comete desde que se priva de la libertad a alguien hasta que se le devuelve la libertad o aparecen sus restos. Los secuestros permanentes eluden la aministía porque el delito se sigue perpetrando hacia el futuro después de la fecha de la amnistía. Ese fue mi planteamiento y perfectamente lo podría haber aplicado Garzón.

¿Qué respondía a quienes le acusaban de no dejar cicatrizar el pasado?

Nada, porque las cosas no se dicen en la cara, se dicen por detrás. ¿Qué pienso yo? Para que cicatricen las heridas primero tienen que sanar. ¿Y cómo se va a sanar la herida de una desaparición forzada de una persona? Encontrándola, o entregando a los familiares sus restos para que les den santa sepultura y terminara su agonía. El ser humano necesita que haya justicia en el sentido más amplio y esta se obtiene precisamente utilizando medios legales.

¿Es eso imprescindible para culminar una transición política?

Sí, cuando es tan cercana a los hechos como en Chile o España, hay que cerrar las heridas a través de la justicia.

¿Por qué defiende usted la creatividad del jurista?

Si se mira su sentido estricto, la ley cae en el pasado. Hay que aplicar la ley en forma progresiva, no quedarse en la ley de 1890, sino hacerla aplicable al siglo XX y al XXI, eso es la interpretación progresiva, que no progresista. Además, el juez debe utilizar los elementos de interpretación que le da la ley. Los jueces que quieren estar con la época y el momento histórico deben pasar por ahí. En eso Garzón ha sido un maestro.

¿Es inevitable la politización de la justicia?

Las instituciones son cada vez más justas, pero lamentablemente el hombre sigue siendo un animal político y hace que muchas veces prevalezca la política a la justicia. Es por eso que ocurre lo del juez Garzón y por lo que muchos jueces en el mundo se ven inhibidos de llevar hacia adelante la acción legal.

Público.es


Juntas de Vizcaya rechazan exigir la reforma de la Ley de Amnistía y la investigación al TS de los crímenes franquistas…

junio 11, 2010

PNV denuncia “el vaudeville” sobre Garzón, el PP que se le quiera “derechizar” y PSE dice que se investigaba el exterminio de los rojos

BILBAO, 10 Jun. (EUROPA PRESS) –

Las Juntas Generales de Vizcaya rechazaron hoy una iniciativa de EB por la que exigía la reforma de la Ley de Amnistía, se reclamaba  al Tribunal Supremo y al CGPJ que se investigue “la violación de derechos humanos” durante el franquismo y se instaba a la creación de una Comisión de la Verdad. Sólo los dos junteros de Ezker Batua votaron a favor de la proposición no de norma, mientras que 18 junteros votaron que no y 24 se abstuvieron.

Durante el pleno celebrado en el legislativo territorial, el PNV denunció “el vaudeville” y el “circo” montado en torno al procesamiento del juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón, mientras que el PP criticó que se pretenda “derechizar” a su partido, vinculándole “con las posiciones más rancias” y el PSE-EE defendió que el juez pretendía investigar “el exterminio de ‘los rojos'”.

El representante del PNV se refirió a las críticas que socialistas y populares se lanzaron durante el debate y calificó la situación de “esperpento” ante “la capacidad de los socios preferenciales” del PP y PSE-EE de “tirarse los trastos”, y apuntó que el foro para discutir esta cuestión sería el Congreso de los Diputados.

Además, se refirió “al amplio vaudeville, con personajes varios” de la historia, uno de ellos Baltasar Garzón, “conocido por su nula calidad en las instrucciones, inventor de tesis políticas y no judiciales y ejemplo práctico del péndulo patriótico-judicial”. “Todo el día peleando con miuras y una vaquilla le tumba”, dijo.

El juntero jeltzale destacó que en este “circo” también están “sindicatos ultras y nostálgicos del franquismo”, así como jueces como Luciano Varela y Juan Saavedra, “expertos en el juego del diseño piramidal donde ‘hoy te apoyo, mañana me apoyas, para que mañana salgamos ambos’, ese estilo que se está situando en el espacio judicial”.

En cuanto al procesamiento de Garzón por investigar los crímenes del franquismo, aseguró que “nadie le dijo nada cuando en el año 2002 se adelantó al Gobierno a la hora de ilegalizar a Batasuna, algo que a él no le correspondía”. “¿En aquel momento estaba prevaricando?. ¿Estaba actuando con estricta sujeción a la Ley o funcionaba bajo razones extrajudiciales?”, señaló.

A su juicio, este “circo” transmite a la ciudadanía “que los políticos no son serios, que los jueces son una jaula de grillos, que la Justicia no es justa y equilibrada, y que hay gente que se mete en política para meter mano en la caja para amparar a sus amigos”.

“Creemos en la independencia de todos los estamentos del poder judicial, no creemos en el circo judicial, cuyos responsables, entre otros, son el PSOE, el PP y también algunos jueces. Nos parece paradójico que la extrema derecha haya conseguido calzarle jurídicamente al juez estrella, pero ésta es la virtud de esta joven democracia, donde estructuras de extrema derecha utilizan los soportes y la garantía de la democracia para reventarla desde dentro”, apuntó.

Además, se mostró favorable a la aplicación de la Ley de la Memoria Histórica, y dijo que, en su día, se fió del PSOE, mientras que éste “se ha achantado” y ha “dejado en la cuneta” las familias de los asesinados durante el franquismo, que tienen derecho a saber la verdad, a tener justicia”, apuntó, para rechazar “la tesis del PP de echar paladas de tierra sobre los crímenes cometidos”, y considerar “llamativa la lectura que se hace de unas víctimas y de otras”.

Por su parte, la juntera del PP criticó “la brutal campaña de intoxicación y manipulación” a la que se asiste en torno al juez Garzón y recordó que el magistrado se sentará en el banquillo por supuesta prevaricación.

En este sentido, subrayó que la adopción de decisiones “injustas, a sabiendas, por parte de cualquier miembro de la Judicatura supone un riesgo para el propio Poder Judicial, pero, sobre todo, para el conjunto de los ciudadanos”.

Además, pidió que no se centrara el debate en emitir “juicios sobre Garzón como amante del brillo mediático, personaje seducido por las candilejas del poder político, que da puntada con hilo en su carrera hacia los altares de un premio Nobel o equivalente”.

“Se trata de determinar si ha incurrido en delito de prevaricación”, dijo, para señalar que “si España fuera un país ajeno a la intoxicación política y mediática, el debate sobre esta cuestión tocaría punto y final”, y serían sólo los tribunales quienes lo aclararan.

Para la representante popular, si se pretende “abordar una cuestión tan delicada como la de las víctimas de la guerra civil y el franquismo”, se debe hacer “desde el consenso, alejados de los focos mediáticos.

Tras condenar el régimen franquista, dijo que la iniciativa de EB tiene el “objetivo de resucitar el franquismo y la guerra civil, no con un objetivo reparador, sino con la pretensión de restaurar las dos Españas y reanimar fantasmas adormecidos” para “reescribir nuevamente la historia de este país”.

Según apuntó, se trata de una estrategia “claramente electoralista” que tiene al PSOE como “máximo exponente”, e indicó que el objetivo del Gobierno es “establecer la ceremonia de la confusión, para evitar que se hable de la sangría de parados, del decretazo y de la crisis”.

“También se pretende rescatar el espíritu del franquismo para instalar un estado de opinión generalizada que vincula de manera directa al PP con las posiciones políticas más rancias de este país. Se pretende derechizar al PP”, aseveró.

Además, lamentó “la brutal campaña de presión y desprestigio del Tribunal Supremo para intimidarle”, y llamó la atención sobre la posición de “algunos”, en referencia a los socialistas que, durante los juicios de Atutxa e Ibarretxe, “se rasgaban las vestiduras y reclamaban respeto al poder judicial”  cuando hoy “son parte activa en los actos de presión al Poder Judicial”.

LA ACTUACIÓN DE EXTREMA DERECHA

Por su parte, el PSE-EE comenzó su intervención con la defensa del poder judicial y su independencia, y criticó “la actuación que grupos afines a la extrema derecha y, en algunos casos, herederos del franquismo como La Falange, han mantenido respecto al trabajo del juez Garzón en cuanto a investigar los crímenes del franquismo”.

Tras recordar que éste comenzó la investigación “mediante una lectura amplia de la Ley de Amnistía y del conjunto del ordenamiento jurídico, entendiendo que los delitos con personas desaparecidas no prescriben mientras no aparezcan”, señaló que el magistrado consideró que “el exterminio contra ‘los rojos’ y todo el que pensaba diferente fue un delito contra la humanidad”.

La juntera del PSE-EE dijo que el intento de procesamiento del magistrado “por parte de organizaciones de extrema derecha es un acto que no sólo va contra el propio juez, sino que es un ataque a la democracia” y la Constitución. Por ello, apoyó a Baltasar Garzón como juez “que ha intentado la condena del régimen franquista como ilegítimo e ilegal”.

No obstante, rechazó la reforma de la Ley de Amnistía”, que calificó de “histórica” y mostró su oposición a la creación de una Comisión de la Verdad, y a la petición a las Juntas de que emplace al TS y al CGPJ a que investigue los crímenes contra los derechos humanos en la etapa franquista. En su opinión, la iniciativa de EB “pretende una relectura de la transición democrática”.

La representante de la izquierda abertzale calificó de “vergonzosa” la iniciativa de EB por pretender defender a “un inquisidor”. “El juez Garzón es la persona que ha canalizado la estrategia del ‘todo es ETA’, recortando derechos elementales de organización, reunión y expresión, impulsando a golpe de informes policiales, ilegalización de partidos y organizaciones políticas, encarcelando a cientos de ciudadanos vascos independentistas”, apuntó.

EUROPAPRESS/Nacional


Familiares de represaliados promueven querellas contra el franquismo en Europa…

junio 11, 2010

Ningún juzgado gallego acató la orden de Garzón de investigar los crímenes de la dictadura y exhumar las fosas. Colectivos de la memoria histórica llevarán el caso al Constitucional.

NOTICIAS RELACIONADAS
La web ´Nomes e voces´ recoge una lista de más de 14.000 víctimas del franquismo . Galicia
La CRMH de A Coruña organiza una ruta por las fosas de Aranga . Galicia

Exhumación de una fosa del franquismo en A Fonsagrada (Lugo), en verano de 2008. / fran martínez

Exhumación de una fosa del franquismo en A Fonsagrada (Lugo), en verano de 2008. / fran martínez

R. PRIETO | A CORUÑA Si España no investiga los crímenes del franquismo, que lo hagan otros países; tal y como hizo Garzón con la dictadura de Pinochet o de Videla. Bajo esta consigna, los familiares de víctimas del régimen de Franco se han movilizado para sentar en el banquillo de los acusados a los represores de la Guerra Civil y la postguerra. Y es que las ansias de justicia no entienden de fronteras. Argentina es el primer país de una larga lista donde pretenden movilizarse para que los responsables de los miles de paseos durante el franquismo sean juzgados. Colectivos de la memoria histórica ya han iniciado contactos con abogados para promover la presentación de nuevas querellas en países como Portugal, Francia, Reino Unido o Alemania.

El primer paso lo dio la Fundación Galega contra la Impunidade, que el pasado mes de abril presentó en Argentina el listado de unos 5.000 gallegos fusilados durante el franquismo y los poderes de una decena de familiares para que la Cámara Federal de Buenos Aires investigue los casos de más de 100.000 españoles desaparecidos y de los 30.000 niños secuestrados durante el franquismo.

La Comisión de la Memoria Histórica del 36 de Ponteareas, la única asociación gallega que se querelló ante la Audiencia Nacional en 2006 por los crímenes de la dictadura de Franco, promueve ahora la presentación de una demanda en Lisboa para que bajo el principio de jurisdicción universal Portugal también investigue los crímenes de lesa humanidad del franquismo. “Que la causa esté paralizada en España, nos está moviendo a internacionalizar la investigación”, apunta el presidente de la Comisión de la Memoria Histórica de Ponteareas, Ángel Rodríguez Gallardo.

Parón en los juzgados

La denuncia que familiares gallegos represaliados ya han presentado en Argentina y que próximamente extenderán a Lisboa, Berlín, París o Londres coincide con el proceso abierto en España contra el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón por un presunto delito de prevaricación tras haberse declarado competente para investigar los crímenes y desapariciones de la Guerra Civil y la postguerra.

De los 60 juzgados provinciales a favor de los que se inhibió el año pasado Garzón para que abriesen un juicio contra el franquismo y exhumasen las fosas comunes, sólo tres -Benavente, Palencia y Villacarrillo (Jaén- han continuado con la causa. El resto, o han dado carpetazo al asunto o lo han ignorado. Es el caso de seis tribunales de Galicia en los que recayó la investigación del franquismo -Aranga (A Coruña), Mondoñedo y Portomarín (Lugo), Baiona-O Rosal, O Porriño y San Andrés de Xeve (Pontevedra)-. Argumentos como que no se declaran competentes para ordenar la apertura de una fosa, que ya han transcurrido muchos años para investigar los crímenes del franquismo o que el volumen del trabajo del juzgado no permite llevar el caso mantiene bajo tierra las tumbas de Franco.

Ante la negativa de los jueces gallegos de investigar los crímenes de la dictadura, la Comisión de la Memoria Histórica del 36 se plantea recurrir al Tribunal Constitucional. Agotarán todas las vías legales a su alcance para evitar que la Justicia “ignore” las denuncias remitidas por los familiares ante el juez Garzón.

Y también pendiente de resolución, está la recusación de todos los miembros de los magistrados del Supremo que imputaron a Garzón por prevaricación presentada por la Comisión de la Memoria Histórica del 36. “Si el Supremo no resuelve -advierte Gallardo- iremos al Constitucional y si fuera necesario a algún tribunal internacional”.

La Opinión de Coruña.es


Avilés: Famyr organiza unas jornadas sobre el guerrillero Cristino García

junio 11, 2010

Se pretende ensalzar a un líder de la Resistencia contra los nazis y un luchador por las libertades más recordado en Francia que en Asturias.


Luanco, Illán GARCÍA

La asociación Famyr, por la recuperación de la memoria histórica, ha organizado unas jornadas para honrar la figura del guerrillero Cristino García. El colectivo desarrollará una serie de actos en Gijón, Avilés y en la casa de Cultura de Luanco. María Jesús Suárez, miembro de Famyr, destacó que con estas jornadas se pretende ensalzar a un líder de la Resistencia contra los nazis y un luchador por las libertades que es más recordado en Francia que en Asturias.

http://www.lne.es/aviles/2010/06/10/famyr-organiza-jornadas-guerrillero-cristino-garcia/927275.html

(Fuente Federación Estatal de Foros por la Memoria)

http://www.foroporlamemoria.info/2010/06/aviles-famyr-organiza-unas-jornadas-sobre-el-guerrillero-cristino-garcia/


Un intenso fin de semana pone fin a las jornadas de “La Bolsa de Bielsa”…

junio 11, 2010

En Bielsa tuvo lugar el homenaje en el monolito con la presencia de algunos ex combatientes, como Martín Arnal y Antonio Escalona.

I. CASASNOVAS

BIELSA.- Las IV Jornadas “La Bolsa de Bielsa. 72 años del exilio aragonés” llegaron a su fin ayer después de un intenso fin de semana. Con la entrega de premios del I Concurso de relatos de “La Bolsa”, ganado por Enrique Satué y la demostración de baile aragonés en el salón multiusos, concluyeron estas jornadas. En la mañana de ayer se presentó el número 12 de la revista “Sobrarbe”, dedicada a la Memoria Histórica de la Guerra Civil y después, Sofia Jiménez y Ana Gómez hablaron de la “Memoria colectiva de las mujeres del Sobrarbe sobre la Guerra Civil”, mientras que Amber Sewell y José Ramón Oliva dedicaron su alocución a “Las colectividades en la comarca de Sobrarbe”, basada en un estudio que elaboran los ponentes y que publicará en septiembre la revista “Sobrarbe”, que edita el Centro de Estudios de Sobrarbe (CES).

Durante la jornada del sábado, una treintena de personas participaron en la excursión por el Camino del Canal del Cinca, una manera de rememorar la madrugada del 15 de junio de 1938, cuando los batallones 519 y 520 de la 130 Brigada Mixta se retiraron por el canal de la Central de Lafortunada, con el agua por la cintura. Después, ya en Bielsa tuvo lugar el homenaje en el monolito con la presencia de algunos ex combatientes, como Martín Arnal y Antonio Escalona que posaron con la bandera republicana. Por la tarde, Martín Arnal y Víctor Pardo presentaron sus libros “Memorias de un anarquista de Angüés” y “Tiempo destruido”.

En el acto de entrega del premio del concurso de relatos en el salón de actos del ayuntamiento, Enrique Satué definió su obra “La reculada” como un “relato etnográfico” en el que el autor condensa muchas historias recogidas en la tradición oral que “me han ayudado a descubrir la verdad de la gente, verdad que muchas veces no coincide con la de los libros”. Satué discrepó de la teoría de las “dos Españas”. “Hubo muchas más Españas; había gente sin ideología”. Enrique Satué dedicó este premio a una amiga suya casi centenaria, Julia, que trabajó de enfermera en Bielsa “en este mismo edificio en el que nos encontramos. Me hacía ilusión pensar que, en el supuesto de ganar, podría recoger el premio donde Julia trabajó”.

http://www.diariodelaltoaragon.es/NoticiasDetalle.aspx?Id=634055

(vía Yahoo noticias)


“Franco no se ha muerto”

junio 11, 2010

El artista Fernando Sánchez Castillo se lamenta de las dificultades puestas por instituciones a la hora de fotografiar esculturas del dictador para una exposición.

Fotogramas de Tácticas’, donde un grupo de invidentes toca un busto de Franco.G. FOURMONT

Fotogramas de Tácticas', donde un grupo de invidentes toca un busto de Franco.G. FOURMONT

He aquí una noticia bomba: Francisco Franco, el dictador, aquel hombre que aterrorizó España durante 40 años, sigue vivo. Y hay más: sigue controlando los hilos de la democracia española, impidiendo su buen desarrollo. Es una opinión radical, pero es la que defiende el artista Fernando Sánchez Castillo (Madrid, 1970), que inauguró ayer en el Círculo de Bellas Artes Episodios nacionales. Táctica, una exposición que reflexiona sobre la historia de este país y el legado franquista.

La muestra, que se celebra en el marco de PhotoEspaña, reúne cinco obras. Nada más. Tres fotografías, un vídeo y una cabeza de Franco de bronce que gira a toda velocidad… intocable. El proyecto de Sánchez Castillo nació en el año 2002, cuando quiso montar con un amigo una exposición en Santander con una estatua de Franco. “La censuraron y fue cuando me pregunté por qué no querían que yo, un artista, utilizase algo que pertenece a nuestra Historia”, explicó ayer Sánchez Castillo.

“Tenemos un grave problema con nuestra Historia”, sentencia el artista

Entonces empezó la hazaña: el artista propuso a 12 instituciones visitar y sobre todo tocar con un grupo de invidentes las esculturas del dictador que la Ley de Memoria Histórica obligó a retirar de las vías públicas. Ocho años y kilómetros de papeleo administrativo después, sólo una le dio luz verde. “La mayoría ni contestaron, ni una carta o un mail”, lamentó el artista, “lo que muestra que aún tenemos un grave problema con nuestra historia: no sabemos qué hacer con ella”.

Búsqueda del pasado

Fernando Sánchez Castillo ha convertido sus desventuras con amigos ciegos en una performance en búsqueda del pasado. La única institución que le contestó fue el Ayuntamiento de Barcelona, que le autorizó a entrar en el almacén donde duerme una escultura ecuestre de Franco, para rodar a los ciegos tocándola y sacar fotografías.

Tampoco pudo visitar las esculturas con un grupo de invidentes

Otra instantánea muestra una supuesta representación de “FF”, como indican los pies de foto, tapada con una espesa carpa; la última es un negativo que sólo desvela la sombra del dictador y los trastos que le rodean. “La primera pertenece al Ministerio de Defensa y está en Zaragoza, mientras que la segunda me la prestaron. Es de una colección, pero no puedo desvelar la identidad del propietario. La hicieron republicanos y tenía que ir al Valle de los Caídos”, aseguró Sánchez Castillo.

Su tono desvela una frustración, cierto cabreo hacia España y algunas de sus instituciones, que “protegen a Franco”. “El problema de este país y es lo que muestra este trabajo es la preservación del poder. No nos permiten ver o tocar esas estatuas porque permitirlo les puede perjudicar en las próximas elecciones. Este trabajo es una crítica al estado de la democracia en España”, lanzó. “¿Por qué unos ciegos no podrían tocarlas? Porque el fantasma de Franco nunca se ha ido, él no se ha muerto“, denunció el artista.

“Un exiliado intelectual”

“Soy un artista y no pretendía hacer propaganda con este proyecto”

Sánchez Castillo no habla con el rencor ni con reproches, sino con ganas de entender. A pesar de su posición, él prefirió el exilio. “Vivo en Francia y estaba un poco ajeno a toda esta polémica de la memoria histórica, pero el problema en España es que se confunde arte y decoración. Yo soy un artista y no pretendía hacer propaganda política con este proyecto. Me siento un exiliado intelectual“, subrayó Sánchez Castillo.

En el vídeo, se ve al artista y al grupo de invidentes en el Museo de Cera de Madrid donde “no resulta nada fácil tocar a Franco”, según Sánchez Castillo y en la galería Juana de Aizpuru. En ella, los ciegos descubren un busto de “FF”, tocan su rostro, su cuello. Parece que lo quisieran estrangular.

Público.es vía Yahoo noticias