14ª ronda en Sol: 12/08/2010

agosto 12, 2010

Mientras sigan desaparecidos, mientras no tengamos Verdad, Justicia y Reparación y siga la impunidad de los crimenes franquistas, seguiremos concentandonos todos los jueves a las 20h en Sol.

 


El Museo del Ejército se traslada a Toledo por voluntad de Franco…

agosto 12, 2010

El dictador ordenó por decreto, en 1965, el cambio de ubicación del museo que, 45 años después, se ha realizado bajo el Gobierno socialista.

España | Ter García-TerceraInformación | 12-08-2010

«Para instalar en adecuado marco… los aspectos gloriosos de nuestras gestas que hoy se conservan en el Museo del Ejército de Madrid, se ha decidido su traslado al Alcázar de Toledo, símbolo de heroísmo y virtudes castrenses», reza el Decreto 335/1965, de 5 de Febrero, dictado por Francisco Franco. Ahora, 45 años después de que el dictador español ordenara el traslado, que no pudo ver realizado debido a los informes en su contrapor los altos costes económicos que suponía entre otros motivos, el Gobierno socialista ha cumplido su voluntad.

“El ’olvidado’ Decreto 335/1965, de 5 de febrero, de Franco, demuestra de manera definitiva el concreto origen, y la específica motivación de exaltación del golpismo, que llevó a que Franco ordenase el traslado del Museo del Ejército al Alcázar de Toledo que por aquel entonces fue técnicamente imposible de llevar a cabo”, afirma Miguel Ángel Rodríguez Árias, profesor de de Derecho Penal Internacional de la Universidad de Castilla-La Mancha y autor de trabajos pioneros sobre desapariciones forzadas del franquismo que dieron lugar a las actuaciones de la Audiencia Nacional, en un artículo publicado en Rebelion.org.

El traslado, cuyos primeros pasos comenzaron hace 14 años, durante el Gobierno de Aznar, estaba previsto para el 2004 y su presupuesto rondaba los 27 millones de euros. Seis años después, ya con el Museo en Toledo, las cuentas se han disparado hasta 101,4 millones de euros, procedentes del Minsiterio de Cultura (75,6 millones) y del de Defensa (25,8 millones).

Desde la derecha más franquista aplauden el traslado. “España es un país extraño (…), se pone un gran empeño en llevar a cabo uno de sus propósitos más sentidos, que no logró realizar en vida por su respeto a los informes que recibió. Francisco Franco, como nuevo Cid, gana batallas después de muerto, pero no a los pocos días de su fallecimiento, sino cuarenta y dos años más tarde. Vivir para ver”, afirman en la web de la Fundación Nacional Francisco Franco.

El Museo del Ejército, en su nuevo emplazamiento en Alcázar de Toledo, fue inaugurado el pasado 19 de julio y mostratá más de 6.500 piezas sobre los ejércitos desde 1492 hasta las actualidad, incluyendo piezas de la División Azul, voluntarios que lucharon en representación de España junto a Hitler en la Segunda Guerra Mundial, única unidad militar formada por españoles que tiene la deshonrosa distinción de haber sido condenada en una resolución internacional, según señala Rodríguez Árias.

Tercera Información vía faceboock


La reconciliación como ideología…

agosto 12, 2010

TRIBUNA: RICARD VINYES.

En la difícil relación que algunos Estados tienen con su turbulento pasado, la figura de la víctima permite crear espacios neutros y ‘museos ecuménicos’ donde se borran los conflictos y triunfa la memoria administrativa.

En un libro clásico de Alexander y Margarete Mitscherlich, Fundamentos del comportamiento colectivo: La imposibilidad de sentir duelo -fechada en 1967 la edición original y traducida por primera vez al castellano en 1973-, ambos psicoanalistas ofrecían el primer diagnóstico sobre la conducta de la sociedad alemana desde el fin de la II Guerra Mundial hasta mediados de los años sesenta en relación con su pasado contemporáneo. Sostenían que aquella sociedad había buscado en el esfuerzo sobrehumano de la recuperación industrial y económica de posguerra el rechazo de asumir, en su subconsciente colectivo, los crímenes del nazismo.

El ‘sujeto-víctima’ deviene una institución moral y jurídica que actúa como tótem nacional

Los autores se preguntaban por qué no se habían examinado los comportamientos de sus conciudadanos alemanes durante la República de Weimar y el Tercer Reich “de un modo suficiente y crítico. Desde luego, al decir esto no nos referimos a los conocimientos de ciertos especialistas, sino a la deficiente difusión de esos conocimientos en la conciencia política de nuestra vida pública”. Y añadían: “Utilizamos la transición y el Estado democrático para producir bienestar, pero apenas para producir conocimiento”. No se referían a la erudición profesional -insisten mucho en este aspecto-, sino al conocimiento de los orígenes y del proceso de crecimiento ético -la conciencia- de una ciudadanía. Situaban la ética política no solo en la historia, sino en la responsabilidad de la ciudadanía y, por tanto, del Estado de derecho.

En Valls, un ángel del monumento a la victoria de 1939 convive con versos de Salvador Espriu

Años más tarde -en 1990-, Alejandro González Poblete, secretario ejecutivo de la Vicaría de la Solidaridad de Chile, en una carta dirigida a la Comisión Rettig proponía de qué manera debía entender el Estado una política pública de reparación: “Entendemos la reparación como un proceso individual y colectivo de crecimiento y de apropiación de una mejor calidad de vida, que implica la dignificación moral y social de la persona y del grupo familiar dañado por la represión. Sin perjuicio de la principal obligación del Estado de asumir la reparación de las víctimas, corresponde a la sociedad toda reconocer la necesidad de esa reparación y contribuir a ella,

que no se crea que medidas indemnizatorias del Estado son suficientes para cumplir con el objeto reparatorio”. Al igual que los Mitscherlich, cuando hablaban textualmente de la “conciencia política de nuestra vida pública”, González Poblete vinculaba también calidad de vida y bienestar con la socialización de un reconocimiento público de los desastres de la dictadura.

Pero actuar de esta manera requiere una decisión política del Estado de derecho: requiere acordar cuál es su origen ético y proceder en consecuencia. Una decisión que siempre ha instalado una querella en los procesos de transición y en la democracia posterior.

En España, ni el conocimiento y responsabilidades de la devastación humana y ética que había provocado el franquismo, ni la restitución social y moral de la resistencia, ni el deseo de información y debate que sobre aquel pasado inmediato iba expresando la ciudadanía más participativa, fueron nunca considerados por el Estado parte constitutiva del bienestar social de muchos ciudadanos. Ni tampoco como una pregunta que interrogaba sobre la base ético-institucional del Estado; es más, esas demandas siempre fueron juzgadas como un peligro de destrucción de la convivencia, por lo que debían ser apaciguadas para el bien de la ciudadanía. El Estado debía inhibirse para evitar cualquier conflicto, sin tener presente que así como no hay instituciones sin ciudadanos que las sustenten, tampoco hay ciudadanía sin conciencia ni conflicto.

Esa denegación del Estado y sus distintos administradores, ha conllevado un discurso cuyo núcleo es la equiparación y unificación de valores, y para ello ha recurrido a la institucionalización de un nuevo sujeto, la víctima. Más que una persona (una biografía, un proyecto), el sujeto-víctima constituye un lugar de encuentro con el que el Estado genera el espacio de consenso moral sustentado en el sufrimiento impuesto; por ese camino el sujeto-víctima deviene una institución moral y jurídica que actúa como tótem nacional. Un espacio que reúne a todos, desde el principio de que todos los muertos, torturados u ofendidos son iguales. Algo que resulta tan indiscutible empíricamente como inútil y desconcertante a efectos de comprensión histórica, al disipar la causa y el contexto que produjo el daño al ciudadano. Ese aprovechamiento del sujeto-víctimagenera un espacio en el que se disuelven todas las fronteras éticas, estableciendo un vacío que el Estado ha colmado con una memoria administrativa derivada de la ideología de la reconciliación, que nada tiene que ver con la reconciliación como proyecto político.

Un proyecto político es algo que surge del conflicto histórico y de la necesidad de resolverlo del modo más satisfactorio para todos aunque no contente a todos, por lo que requiere discusión, negociación, acuerdo relativo y una decisión mayoritariamente compartida. El proyecto político de la reconciliación tiene, siempre, su expresión práctica y emblemática en el Parlamento y la Constitución. Ambas instituciones expresan los grados de reconciliación logrados durante la transición a la democracia y tras ella, pero en ningún caso esas instituciones sustituyen a la sociedad y las memorias que la sociedad contiene.

En cambio, una ideología -por ejemplo la de la reconciliación-, lejos de asentarse en la realidad pretende crear la realidad, o a lo sumo evitarla. Es un instrumento de asimilación, su vocación es devorar cualquier elemento antagónico y expandir las certezas absolutas en que se sostiene. La ideología no tiene capacidad de diálogo porque no nace para eso, y la memoria por ella creada, la memoria administrativa o buena memoria, tampoco, porque es una memoria deliberadamente única, sustitutiva.

Además, la ideología de la reconciliación y el consenso requiere espacios simbólicos de reproducción y difusión propia. Uno de los efectos de esa necesidad es que a menudo ha implementado la dramatización figurativa -sorprendentemente llamada tambiénmuseificación- de espacios relativos a la memoria, en muchos casos vinculados a grandes negocios de la industria cultural o turística, a su vez relacionada con intereses locales. Ha creado ritos, simbologías y arquitecturas, escenarios y textos. Ha creado un nuevo tipo de museo en el que la colección no está constituida necesariamente por objetos, sino por ideas. Son museos ecuménicos.

Con esa expresión me refiero al escenario de múltiples formatos en el que es asumida y representada la igualdad de todas las confesiones (opciones, ideas, éticas, políticas…) con el resultado de constituir un espacio altamente autoritario, pues lejos de presentar la pluralidad de memorias, las diluye en el relato de un éxito colectivo -la reconciliación, que ha dejado de ser un proyecto político para convertirse en un mero discurso ideológico- y que es presentado como la única memoria posible, la buena memoria.

El museo ecuménico (un edificio, un espacio, una exposición, un texto en un panel, una placa de homenaje…) es un área de disolución de memorias y conflictos en la que a través del uso ahistórico de la víctima, la impunidad equitativa ofrece su propia expresión simbólica. Hay ejemplos estupendos en toda Europa -en Verdún, en Bonn, en Budapest-. Es lo que sucede con los espacios de la batalla del Ebro, un contundente ejemplo delecumenismo simple a propósito de una guerra escenificada como técnica de enfrentamiento, no como prolongación de relaciones sociales y políticas. O lo que sucede con numerosos monumentos franquistas que, presentes aún en muchas ciudades, han sido mutados por las autoridades locales generando curiosos palimpsestos para la posteridad: por ejemplo -solo uno- en la ciudad de Valls (Tarragona), donde el Consistorio instaló en el monumento a la Victoria una placa con versos del poeta Salvador Espriu que invocan la comprensión y tolerancia, bajo un irreductible y amenazante ángel de los de 1939 alzando su espada de guardián de algo, y a su vez protegido, unos metros más arriba, por una enorme, siniestra e inevitable cruz de piedra. Disolución de memorias en espacios y formas diversas. Museos ecuménicos.

Ricard Vinyes es historiador.

El País.com (Opinión)


“Los genocidios del siglo XX tuvieron propaganda obsesiva”…

agosto 12, 2010

CAMILO SÁNCHEZ – Madrid – 12/08/2010

El escritor mexicano Jorge Volpi.- BERNARDO PÉREZ

La atribulada historia de un experimentado batallón de reserva alemán sirvió para que el escritor Jorge Volpi hilara su libro más reciente, Oscuro bosque oscuro (Salto de Página). Se trata de una reflexión sobre la condición de los seres humanos y su capacidad para elegir en coyunturas difíciles. Escrita con una estructura poética, o “prosa cortada”, en palabras del autor, la historia serpentea por la vida de un grupo de personajes tan grises como mundanos, que se estrellaron de frente con uno de los genocidios más atroces del siglo XX.

El autor cuenta que su intención con esta novela -la séptima- fue “indagar sobre las condiciones que llevan a personas comunes a convertirse en verdugos”. Detrás de esto, continúa, siempre hay una campaña de “propaganda obsesiva”. Ya sea en “la Alemania nazi, con Goebbels a la cabeza, o en Ruanda en 1994, donde un locutor se encargaba de repetir por la radio: ‘Hay que asesinar a las cucarachas, no son seres humanos, son cucarachas”.

Volpi (Ciudad de México, 1968) se topó con la historia original de este libro hace 10 años. En julio de 1942, alrededor de 2.000 mujeres y niños judíos fueron masacrados por el batallón de reserva 101 de Hamburgo en la plaza de un pequeño pueblo de Polonia. Pero Volpi no cree en la literatura comprometida. ¿Qué busca entonces al contar estas historias? “Una de las funciones fundamentales de la narrativa es permitirle a la gente vivir otras vidas y ponerse en el lugar de esos que vivieron otras vidas. Esto que antes llamábamos empatía y que ahora sabemos que funciona mediante un proceso cerebral”. Y añade: “Para mí, como escritor, y espero que para el lector, todo esto representa la posibilidad de imaginarse en una situación parecida y preguntarse: ‘¿Y yo qué hubiera hecho?”.

El País.com


Una investigación recoge las historias de 234 víctimas del franquismo en Terra de Montes…

agosto 12, 2010

Dionisio Pereira fue concelleiro en Cerdedo durante 5 años - M. MIGUEZ

Pereira presenta mañana su estudio en el acto de homenaje a los fallecidos en Pedre.

Patricia Calveiro  A ESTRADA/LA VOZ.  12/8/2010
José Torres Paz, Jesús González, Manuel Pedreira Pazos. Son solo tres de los 234 nombres e historias que recoge Dionisio Pereira en la investigación As vítimas do franquismo na Terra de Montes (1936-1953) Beariz, Cerdedo e Forcarei .

Más de treinta páginas relatan cada caso particular, cada fusilamiento, los asesinatos en la noche, las muertes en las prisiones y en los campos de concentración, o aquellas derivadas de malos tratos. En total, son 36 los vecinos de la comarca -en la que se incluye el concello limítrofe de Beariz-que murieron durante el franquismo y la Guerra Civil.

A ellos se suman otras cuarenta víctimas, entre las muertes en combate y las personas de fuera que fueron asesinadas en el territorio. Pero la cifra sigue aumentando si se tienen en cuenta otras represalias cometidas contra 158 ciudadanos bajo la misma bandera. El autor habla de violaciones, encarcelamientos, extorsiones, palizas, huidas y exilio entre otras prácticas. La lista no es definitiva, y aún quedan expedientes en los cajones expedientes cuyos casos no han salido todavía a la luz pública según Dionísio Pereira.

El coruñés y ex concelleiro de Cerdedo lleva desde 2003 recuperando la memoria de «los vencidos» en la Guerra Civil. «É unha débeda de recoñecemento lexítimo cara todos eles e tamén un xeito de devolverlle a esta terra todo o que me deu nos quince anos que levo vivindo aquí», explica. Pereira se involucró en la investigación hace siete años, cuando asistió a un congreso en el que ocho personas mayores de la zona relataron las historias que habían vivido de forma próxima. «Ao comezo partimos desas fontes orais, e máis tarde acudimos ás fontes arquivísticas para completar as testemuñas», apunta el historiador.

Su últimas aportaciones serán distribuidas gratuitamente mañana, en el homenaje que la asociación Verbo Xido hace a las víctimas asesinadas en el lugar de Ponte da Barca, Pedre. En total, 300 ejemplares en donde aparece la historia de éstos y otros cientos de personas que sufrieron la represión de la Dictadura en sus formas más implacables.

La Voz de Galicia


ACTOS MEMORIALISTAS: BADAJOZ. “Homenaje este domingo a las víctimas de la masacre de Badajoz en su 74 aniversario…”

agosto 12, 2010

Enviado por Miguel Ángel Rodríguez Arias:

Os reenvío el mensaje que me han hecho llegar desde el grupo de Memoria Histórica de Badajoz respecto el 74 aniversario de la masacre de miles de defensores de la Segunda República en Badajoz que se recuerda este Domingo 15 de Agosto:

Domingo, día 15 de Agosto a las 11:00h en el Cementerio Viejo de Badajoz se realizará el tradicional homenaje a los compañeros que dieron su vida por ideales como la democracia y la libertad que representaba la República y que murieron en la tristemente conocida como “Matanza de Badajoz”, ocurrida en Agosto de 1936.

Para más información este es el link del grupo facebook:
http://www.facebook.com/?sk=messages&ref=mb#!/group.php?gid=241990291637

Aprovecho y os dejo por aquí, para los que no hayan tenido ocasión de verlo, el documento con el tetimonio oral de uno de los periodistas que presenció los crímenes y conb imágenes de la plaza de toros de Badajoz, todavía en pie.

[ youtube=http://www.youtube.com/watch?v=uPUyy5MCjww]

¿Tomarán conciencia las autoridades de Badajoz en este año que se abrirá ya el 75 aniversario de semejante crimen internacional impune? ¿habrá algún día “verdad, justicia y reparación” para todos esas personas y sus familias?


El Archivo Histórico Provincial recibe más de 12.300 expedientes de gaditanos presos de la Guerra Civil y el franquismo…

agosto 12, 2010

El Archivo Histórico Provincial guarda entre sus paredes información fundamental para la recuperación de la memoria histórica: el Ministerio del Interior ha traspasado a la institución gaditana 12.390 expedientes de presos de la Guerra Civil y la posguerra española. Sin embargo, sólo se han podido recuperar los archivos correspondientes a tres prisiones: el penal de El Puerto y las cárceles de Jerez y San Roque. Los expedientes de la Cárcel Provincial de Cádiz se han perdido.

Este año, el Archivo Histórico Provincial, gestionado por la Consejería de Cultura de la Junta, ha cumplido su 35 aniversario. En este tiempo, ha acumulado unas 105.000 unidades, entre libros de registro y cajas archivadoras. Los últimos en sumarse han sido los documentos de presos salidos de las cárceles gaditanas, a pesar de que, como recuerda el director del Archivo gaditano, Manuel Ravina, ha habido una pérdida de patrimonio documental muy importante por diversas causas.

En el caso del penal de El Puerto, se han trasladado 10.260 expedientes de reclusos puestos en libertad entre 1934 y 1957. Ravina matiza que en la práctica penitenciaria española, a todo ciudadano que ingresa en prisión se le abre un expediente personal, y si el recluso se trasladara a otro centro, llevaría consigo su expediente personal en el que se siguen anotando las diversas incidencias ocurridas en su nueva prisión. Por tanto, normalmente el expediente de cada preso se conservará en aquella cárcel de la que salió en libertad.

Esta aclaración es importante para los familiares que buscan respuestas en las cárceles, ya que son muchas las personas que acuden al archivo del Penal solicitando el expediente personal de alguien de quien se tiene la certeza que estuvo ingresado en el mismo y no aparece, “algo especialmente significativo durante el primer franquismo, en el que el régimen tenía a los presos por rebelión militar en continuo movimiento de unas cárceles a otras, en lo que se ha venido a llamar ‘turismo carcelario’”, recuerda el director del Archivo en una nota remitida a DIARIO Bahía de Cádiz.

Tras recibir los documentos, el Archivo Histórico Provincial ha elaborado una base de datos que ha resultado ser “de un extraordinario valor”, como explica por su parte la delegada provincial de Cultura, Yolanda Peinado. De esos 10.260 expedientes, 5.690 corresponden a personas que incurrieron en algunos de los delitos que el régimen franquista consideró para todos aquellos que se opusieron al golpe de estado, en concreto, rebelión militar, auxilio a la rebelión, excitación para la rebelión, deserción… Supone, pues, un 55,4 por ciento del total recibido.

En muchos de estos expedientes se conserva una copia de la sentencia del Consejo de Guerra que juzgó al recluso, que contiene por lo general una abundante información cuya objetividad deberá ser materia de estudio para los historiadores. Estos expedientes de reclusos de la Guerra Civil española muestran el fenómeno del mencionado ‘turismo carcelario’.

Entre todos estos documentos se conserva, por ejemplo, el del escultor e imaginero Ortega Bru, nacido en San Roque en 1916. Toda su familia, incluida su esposa, fue fusilada, mientras que él ingresó en prisión por apoyar al bando republicano. Falleció en Sevilla en 1982 tras recibir numerosos premios, entre ellos, el Nacional de Escultura.

También se podrán consultar en el Archivo Provincial, en la capital, expedientes de la cárcel de Jerez. El número de expedientes no es muy alto: 2.065 documentos de presos cuyas fechas de salida están entre 1931 y 1955. La mayoría de los presos están en la cárcel por delitos comunes, como robos. De los relacionados con la Guerra Civil solo se conservan 20 expedientes. Entre ellos está el de María Luis Cobos Peña, jerezana, fundadora de la sección de la CNT Sindicato de Emancipación Femenina, y el de Teodoro Miciano Becerra, también jerezano, considerado uno de los grandes pintores del siglo XX, preso por razones políticas desde el 6 de junio de 1939 hasta el 9 de febrero de 1942, fecha en que quedó en libertad condicional.

En cuanto a los archivos de San Roque, este caso es un buen ejemplo de cómo se han destruido total o parcialmente los documentos de muchas instituciones españolas. De esta prisión solo se han conservado 65 expedientes, correspondientes a los años 1931-1955.

HISTORIA DIGITALIZADA

Con el fin de facilitar su conservación y sobre todo de conseguir una mayor difusión de su contenido, la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía inició hace unos años un programa de digitalización de estos expedientes, que se encuentra a punto de finalizar, como ha recordado la delegada provincial de Cultura.

“Todo ello con el objetivo puesto en que lo más pronto posible se puedan consultar directamente en Internet, a través de las páginas y programas del Gobierno autonómico”, concluye Peinado.

Diario de la Bahía de Cádiz.com


El PSOE propone cambiar en Cádiz el nombre de 12 calles y relacionarlas con la Constitución de 1812…

agosto 12, 2010

CÁDIZ, 10 (EUROPA PRESS)

El Grupo Municipal Socialista en el Ayuntamiento de Cádiz ha presentado a la Comisión de Nomenclátor una propuesta de modificación del callejero de la ciudad con la inclusión de nombres relacionados con la Constitución de 1812 como parte de la próxima efeméride del Bicentenario de Las Cortes de Cádiz. En la propuesta propone el cambio de denominación de 12 calles y apunta dos nuevos nombres para las avenidas que saldrán del segundo puente.

El concejal del PSOE Luis Ben explicó en rueda de prensa que la iniciativa pretende “borrar los errores y horrores del pasado” desde el “consenso” y con una propuesta de “concordia y de unión, con el pensamiento liberal de la Constitución gaditana como nexo común de la izquierda y la derecha”.

Asimismo, indicó que la modificación del callejero de la ciudad obedece a un imperativo legal motivado por la Ley de la Memoria Histórica y añadió que han “renunciado proponer a compañeros gaditanos socialistas y de izquierdas que fueron fusilados en el alzamiento y también a cuatro personas nacidas en Cádiz que murieron en el campo de concentración nazi de Mathaussen para no crear confrontación y se ha apostado por lo que nos puede unir, la Constitución de 1812”.

Así, señaló que se ha pretendido “homenajear a diputados de Las Cortes nacidos a ambos lados del Atlántico y recuperar también a mujeres, que no podían participar en la política (no tenían derecho al sufragio), pero que fueron importantes en esa época como Frasquita Larrea (que organizaba una famosa tertulia política) y Victoria Martín de Campo (pintora gaditana)”.

En concreto serían 12 calles las que cambiarían su denominación y también, adelantándose a su inauguración, se propone el nombre de dos nuevas avenidas que saldrían del segundo puente cuyo nombre no ha definido aún el Gobierno Municipal y que serían Avenida de los Libertadores y Avenida de los Bicentenarios de América.

Europa press vía Yahoo noticias


La Asociación para la Memoria Histórica halla una fosa en Valdemorilla (León) con los restos de un hombre…

agosto 12, 2010

La ARMH estudia la posibilidad de denunciar a los jueces que no acudan a las fosas e incumplan la Ley de Enjuiciamiento Criminal…

IZAGRE (LEÓN), 11 Ago. (EUROPA PRESS) –

La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) ha hallado hoy una fosa situada en una tierra de labor cercana a la localidad de Valdemorilla, en el municipio leonés de Izagre, en la que según los primeros indicios se encuentran los restos de Eduardo Romero Modino, un campesino vecino de Villaverde de Sandoval (León).

El hallazgo se produjo tras varios días de búsqueda en un área que había sido señalada por diversos testigos, tras lo cual la ARMH denunció el descubrimiento del enterramiento ilegal, por lo que la Guardia Civil realizó una inspección ocular en el lugar de los hechos, según informaron a Europa Press fuentes de la Asociación.

El 9 de septiembre de 1936 Eduardo Romero, de 23 años, fue detenido en Villamoros de Mansilla (León) por un grupo de pistoleros de Falange, para ser fusilado junto a la cuneta de la carretera que une las localidades de Albires y Valdemorilla. El paraje pasó desde entonces a ser conocido como ‘la finca del muerto’, por el hecho de que popularmente se conocía que allí había sido asesinado y enterrado.

La ARMH tramitó la denuncia referente al hallazgo de la fosa con la esperanza de que acudiera el juez correspondiente, como dicta la Ley de Enjuiciamiento Criminal para casos en los que aparecen o son encontrados restos humanos con signos de violencia.

Ante la “reiterada negativa” de los jueces a acudir a las fosas de la represión franquista, la Asociación estudia la posibilidad de denunciar a los jueces que “evadan su responsabilidad”, puesto que con ello “niegan los familiares de los desaparecidos una de las normativas fundamentales” que recoge la Constitución en su Artículo 24 sobre el derecho a una tutela judicial efectiva: (24.1) “Todas las personas tienen derecho a obtener la tutela efectiva de los Jueces y Tribunales en el ejercicio de sus derechos e intereses legítimos, sin que en ningún caso pueda producirse indefensión”.

Los trabajos de exhumación son dirigidos por el arqueólogo René Pacheco y en ellos participan varios voluntarios. Las tareas de identificación se llevarán a cabo en el laboratorio que la ARMH tiene en el campus de Ponferrada (León) y correrán a cargo del antropólogo forense José Luis Prieto.

Europa Press vía google noticias