Belchite… ¿Lugar de memoria o de desmemoria?

noviembre 19, 2010

El 15 de noviembre 2010, en el Instituto Francés de Madrid tuvo lugar un interesante acto (https://lamemoriaviva.wordpress.com/2010/11/10/%e2%80%9clugares-de-memoria-y-desmemoria%e2%80%9d/) .Dos visiones muy interesante sobre lugares de  memoria y desmemoria. Marlène Albert-Llorca, Profesora de Antropología en la Universidad Toulouse 2 – Le Mirail, en su exposición de campos de concentración fue muy aplaudida. El historiador, Stéphane Michonneau,  realizó un interesante estudio sobre Belchite/sus ruinas…..pero hubo algunas discrepancias con él al final del acto cuando (quiero pensar que refiriéndose a Belchite) dijo que todos sus habitantes fueron víctimas haciendo una comparativa entre vencedores y vencidos….yo también discrepo. Luego hubo un pequeño debate con algunos asistentes entre ellos nuestros amigos y colaboradores Fausto Canales, el sociólogo Paco Tena y la intervención final de Pedro V. Romero de Castilla.

Más fotos en el facebook (http://www.facebook.com/home.php?#!/album.php?aid=47236&id=1675625553 ). Fuencisla Benavente Rubio

Nota de la redacción de La Memoria Viva: hemos podido consultar varios documentos relativos a los honores que el Genocidisimo acordó a sus “Inmolados en la Santa Cruzada” de la provincia de Zaragoza, y los publicamos para argumentar en contra de lo que el Señor Stéphane Michonneau (profesor titular de Historia en la Universidad de Poitiers) defendía como equidistantes “las víctimas de los dos bandos” y sobre la recuperación de sus restos mortales.

  Nuestra opinión sigue siendo que por una parte hubo un golpe de Estado por un ejército rebelde y por otra un Estado democrático defendiéndose de ese ataque gracias a la parte del Ejercito leal a la República y a la parte de la población, demócrata, del país que creía en ella. Los rebeldes fallecidos fueron, durante la Dictadura y aún hoy, reconocidos, laureados, sus cuerpos recuperados y sus familias ampliamente recompensadas. Los fieles a la República ya sabemos cuál fue su destino y el de sus familiares; en cuanto a sus restos mortales seguimos buscándolos en fosas comunes y en el Valle de los Caídos,  por los demás son 115000 desparecidos. Nos parecen oportunos los análisis de Emilio Silva y de Vinçen Navarro, publicados en este blog ( ver:https://lamemoriaviva.wordpress.com/2010/11/18/la-transicion-no-ha-terminado/ y https://lamemoriaviva.wordpress.com/2010/11/19/la-autentica-transicion/ ), incidiendo en el mismo sentido.

Verdad, Justicia y Reparación son necesarias para la buena salud democrática de este país.

Un saludo fraternal.

P.V. Romero de Castilla Ramos       


El CSIC desentierra objetos “de gran valor” en el campo de concentración de Castuera

noviembre 19, 2010

 

Varios de los objetos hallados por los arqueólogos del CSIC

 

El objetivo de las excavaciones es conocer la realidad de estos lugares. El organismo halla en Madrid dos medallas religiosas, un mechero fabricado con un casquillo, dos pesetas de 1937 y una estrella roja del uniforme del Ejército Popular

17/11/2010 elperiodicoextremadura.com

El Consejo Superior de Investigaciones Científica (CSCI) desentierra objetos “de gran valor” durante las excavaciones en lugares donde se luchó durante la Guerra Civil (1936-1939), como Madrid, Casturera y Guadalajara, “para sacar del olvido objetivos y hechos históricos del conflicto”, como parte del proyecto europeo ‘Ruin Memories’, en el que también participan Noruega, Suecia, Islandia y Reino Unido.

Así, en las excavaciones en Castuera, el organismo científico apunta el hallazgo de varios objetos en un basurero, “como latas, escudillas de aluminio y alambres de espino, varios tinteros y una pieza de dominó fabricada con un trozo de hueso”.

Castuera

El director del proyecto, Alfredo González-Rubial, resalta que los arqueólogos excavaron en Castuera con el objetivo de conocer la realidad de los campos de concentración. Resultado de este acercamiento, González-Rubial resalta que el campo infringía los propios reglamentos franquistas porque las condiciones de vida de los presos eran insalubres. “Las letrinas, por ejemplo, tenían un cuarto de la profundidad reglamentaria e impedían por completo la intimidad, pues se usaban al aire libre y de forma colectiva. No se trataba de algo casual, sino que eran parte del castigo y de la humillación diseñada por los vencedores”.

Durante las excavaciones, los investigadores hallaron varios objetos en un basurero, como latas, escudillas de aluminio y alambre de espino, varios tinteros y una pieza de dominó fabricada con un trozo de hueso. La monotonía de estos restos y la ausencia de objetos personales apuntan a que en campos de concentración como estos se ejercían tácticas de anulación de la individualidad. “La supervivencia en estos campos dependía sobre todo de los familiares, ya que eran ellos quienes traían algo de comida para suplir las míseras raciones del campo”, señala el investigador al mencionar los trozos de vasijas de barro y pucheros también hallados

La ciudad universitaria de Madrid

Según informa la agencia Europa Press, el director del proyecto en su vertiente española –iniciada a finales de 2008 por un grupo de arqueólogos y universitarios de la Universidad Complutense de Madrid– e investigador del CSIC en el Instituto de Estudios Gallegos Padre Sarmiento, Alfredo González-Rubial, comenta que estos hallazgos “confirman lo que se conocía por la documentación de la época”. “No obstante, nos permiten contarlo a la sociedad de una forma más tangible y cercana. Además, descubrimos también hechos que no se conocían o habían sido marginados en la historiografía y en la memoria colectiva”.

González-Rubial concreta que en Ciudad Universitaria (Madrid) se ha podido observar “el estado de penuria del ejército republicano y de los civiles madrileños al acabar la guerra”. Por otro lado, el CSIC indica que en la localidad de Bustarviejo (Madrid) los arqueólogos “han indagado en la realidad histórica de un destacamento penal que el régimen franquista utilizó en la posguerra para finalizar la línea de ferrocarril Madrid-Burgos”.

En esta zona, según señala el CSIC, el equipo ha encontrado un poblado de chabolas “donde vivían algunos familiares de presos republicanos que trabajaban allí como parte del sistema de redención de penas por el trabajo”. Asimismo, comenta que los investigadores han comprobado que las mujeres y los niños “dormían en camastros de piedra cubiertos con ramas y que dentro de las cabañas encendían hogueras para calentarse y cocinar”.

Por último, en Abánades (Guadalajara), los arqueólogos han excavado en una fortificación nacional y han descubierto restos que, en su opinión, “hablan de un ejército bien armado, que disponía de abundante munición de fabricación alemana y nacional”.

http://www.elperiodicoextremadura.com/noticias/noticia.asp?pkid=544623

 

Peana para la cruz y castillete de la bocamina de La Gamonita al fondo, en el Campo de Concentración de Castuera. ©Kiko Esperilla. 2008

 

Enlaces con nuestros compañeros de la Asociación Memorial Campo de Concentración de Castuera : http://www.amecadec.blogspot.com/

http://www.panoramio.com/photo/13724922 (para ver más fotos del campo de concentración de Castuera)


El Supremo no revisará la negativa a investigar los crímenes franquistas

noviembre 19, 2010

 

"La Justicia abre sus puertas", irónico al día de hoy , 19/11/2010. (Foto "drope-La Memoria Viva")

Desestima un recurso presentado por varias asociaciones de Memoria Histórica que pedían revocar la decisión tomada por la Audiencia de no investigar al franquismo

SERVIMEDIA/EFE MADRID  19/11/2010 13:42

La Sala de lo Penal del Tribunal Supremo ha rechazado definitivamente revisar la decisión de la Audiencia Nacional de declararse no competente para investigar los crímenes del franquismo, una instrucción que había asumido el juez Baltasar Garzón.

Los magistrados del Alto Tribunal han adoptado esta decisión al desestimar el recurso presentado por varias asociaciones de memoria histórica al que se sumaron Carmen Negrín Fetter, la nieta del último primer ministro de la República, Juan Negrín; la UGT y la Confederación General del Trabajadores.

Estos recursos pedían la revocación del auto dictado por la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional en febrero de 2009 y que denegó a los denunciantes recurrir ante el Tribunal Supremo la decisión de declararse no competente para investigar los crímenes del franquismo, adoptada en noviembre de 2008.

La causa terminó con la carrera de Garzón en la Audiencia Nacional

Los magistrados, presididos por Juan Saavedra, consideran que la Audiencia Nacional no vulneró el derecho de los denunciantes a la tutela judicial efectiva al no permitirles recurrir ante el Supremo la decisión de declararse no competente para investigar los crímenes del franquismo.

“Ningún error cabe señalar respecto a la denegación de la preparación de un recurso de casación cuando el tribunal de instancia se ha ajustado a lo dispuesto en la Ley”, señala el auto hecho público este viernes.

La instrucción de esta causa en la Audiencia Nacional provocó posteriormente el encausamiento y la suspensión cautelar de Baltasar Garzón por un presunto delito de prevaricación.

El 28 de noviembre de 2008, el pleno de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional acordó, por catorce votos contra tres, declarar que el juez Baltasar Garzón carecía de competencia para investigar los crímenes del franquismo.

La Audiencia Nacional adoptó esta decisión tras reunirse el pleno para resolver el incidente de competencia que interpuso el fiscal jefe Javier Zaragoza contra la decisión de Garzón de declararse competente para investigar estos hechos, tras admitir las denuncias presentadas por asociaciones de familiares de desaparecidos

http://www.publico.es/espana/347568/el-supremo-no-revisara-la-negativa-a-investigar-los-crimenes-franquistas


La auténtica Transición

noviembre 19, 2010
(Ilustración de Iker Ayestarán)

El 19 de noviembre de 1933, los colegios electorales abrieron sus puertas para celebrar unos comicios con una novedad trascendental: las mujeres participaban con su voto en unas elecciones generales. Antes que Francia, Bélgica o Italia, la II República española reguló su derecho al voto como dictaba la Constitución de 1931 en su artículo 52: “El Congreso de los Diputados se compone de los representantes elegidos por sufragio universal, igual, directo y secreto”.

El debate parlamentario, liderado por Clara Campoamor, sobre la participación de las mujeres como electoras en igualdad de condiciones con los hombres, hizo difícil el trámite. La oposición al voto femenino utilizó desde distintas posiciones políticas todo tipo de argumentos; desde el puro machismo, el miedo a la manipulación del voto femenino por parte de los sacerdotes católicos o la concepción de una España que todavía no estaba preparada para ese cambio.

Independientemente de aquel debate, de la victoria de la CEDA y de lo injustos que fueron ciertos sectores progresistas con Clara Campoamor; aquel 19 de noviembre se celebraron unas elecciones totalmente democráticas. Pero ¿por qué esa fecha no es conmemorada por las instituciones?

Con la muerte del dictador Francisco Franco se abrió la posibilidad de recuperar la democracia, algo por lo que habían luchado durante la dictadura muchos hombres y mujeres que no tienen fotografía en ningún libro de historia. Quienes pilotaron el proceso, o bien debían cambiar de chaqueta y de camisa, o bien, desde la oposición al franquismo y después de 40 años de dictadura, sólo tenían en mente conseguir la democracia. A costa de muchas renuncias o con objetivos de promoción personal borraron conscientemente el pasado democrático.

De ese modo construyeron en tiempo real el mito de la Transición; muy alto y muy frondoso para que cuando la sociedad mirase hacia atrás no pudiera ver que la Transición española a la democracia ocurrió en los años treinta. Así la paternidad y la maternidad de esas libertades políticas podía ser ocupada por representantes de luchadores antifranquistas y usurpada por anti demócratas disfrazados de constructores de libertades.

 La ocultación de ese proceso, la negación de su existencia, ha tenido diversos efectos perversos, entre ellos el de convertir la dictadura franquista en “la transición a la Transición”, con todo lo que tiene de edulcorante esconder el aplastamiento de aquella primera democracia. Borrando ese pasado, ocultando ese precedente, resultaba natural que no se depurasen los principales aparatos del Estado, porque eran ellos los que habían propiciado las condiciones que convirtieron el franquismo, de la noche a la mañana, en una democracia ejemplar.

Así tenemos hoy a eminentes franquistas formando parte de la vida pública, capitaneados por Manuel Fraga, capaz de afirmar hace unos años que el siglo XX había comenzado en España en 1936. El asesinato de miles de civiles y toda la represión generada por el franquismo era lo que había modernizado este país. ¿Qué ocurriría en Alemania si alguien sostuviera que en 1933, con el ascenso de Hitler al poder, llegó la modernidad? Los casos son numerosos y algunos igual de relevantes, como el de Rodolfo Martín Villa, que de la camisa azul y el brazo en alto pasó a ejercer tras la muerte del dictador una forma de guerra sucia y aún hoy mantiene el discurso de que en el franquismo todos fuimos víctimas.

La partida de nacimiento de nuestra democracia sufrió numerosos tachones en la segunda mitad de los setenta, con el objeto de asignar el honor de su origen a quienes no hicieron nada por favorecer el regreso de las libertades hasta asegurar su impunidad y la continuidad de sus privilegios.

 Se trata de una ocultación que continúa. En 2008 mi hija estudiaba cuarto de primaria. En su libro de Conocimiento del Medio había un capítulo dedicado a las instituciones. En el apartado relativo al Congreso de los Diputados se decía que las primeras elecciones democráticas con voto masculino y femenino se habían celebrado hacía “más o menos 75 años”. ¿Para averiguarlo era necesaria una prueba de carbono 14 o bastaba con ir a una hemeroteca o a algún libro de historia y localizar la fecha exacta? Entonces, ¿por qué esa imprecisión a la hora de enseñar esa fecha tan importante? ¿Por qué no decir que esos comicios se celebraron durante la Segunda República?

 Según los franquistas iban creando las condiciones para su ingreso impune en la democracia, los paladines de las ciencias sociales dieron continuidad a los trabajos de Juan José Linz, que bautizó la dictadura del general Franco como “régimen autoritario”; es decir, casi democrático. Politólogos, sociólogos y periodistas comenzaron a construir una historia a la medida de los padres e hijos del franquismo y de una monarquía que debía inventar una imagen democrática después de que Juan Carlos de Borbón hubiera ido de la mano del dictador durante años.

 En este contexto, el proceso de recuperación de la memoria iniciado hace unos años tiene entre sus objetivos reconocer que el origen de nuestra democracia está en el año 1933, momento en el que de verdad entró nuestro país en el siglo XX. Eso hace que al ver los crímenes del franquismo se exija justicia o, al conocer el abandono y el desprecio que han padecido por los padres y las madres de nuestro primer periodo democrático, se sienta que se ha llevado a cabo una usurpación de sus logros y sus luchas.

Sólo falta esperar a que las instituciones liberen la historia, dejen de utilizarla para el embellecimiento de dudosas biografías y conmemoren una fecha que fue un paso para la humanidad y un gran salto para nuestra sociedad.

 Emilio Silva es presidente de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica.

http://blogs.publico.es/dominiopublico/2703/la-autentica-transicion/