Mitos y leyendas de la España roja: “Un libro revisa el papel del PCE en la Guerra Civil y desmonta parte de los argumentos incendiarios de las memorias escritas por franquistas y exiliados”…

noviembre 28, 2010

CARLOS PRIETO MADRID 26/11/2010

Manifestación comunista en Madrid, a finales de julio de 1936. EFE

Manifestación comunista en Madrid, a finales de julio de 1936. EFE

Se abre el telón y aparecen un tertuliano conservador, un cenetista y un republicano exiliado debatiendo en televisión sobre la Guerra Civil. Los antidisturbios rodean el plató. De pronto, contra todo pronóstico, los invitados comienzan a darse la razón compulsivamente. ¿Cómo se llama la película? El oscuro papel del Partido Comunista durante la Guerra Civil. En sus mejores librerías desde 1939.

Las memorias escritas tras la guerra, marcadas por “la autojustificación, el ajuste de cuentas y un subjetivismo lacerado por la derrota y el exilio”, tenían algo en común: suataque al PCE. O al menos eso sostiene el historiador Fernando Hernández en Guerra o revolución (Crítica), un ensayo monumental sobre el papel del PCE durante el conflicto que llegó ayer a las librerías.

El anticomunismo franquista “bebió de las querellas del exilio”

Un libro destinado a convertirse en el texto de referencia sobre un tema vapuleado históricamente por la información de mala calidad, el sectarismo y un extraño consenso entre grupos antagónicos. “La guerra terminó con la división de las izquierdas. Había que echar la culpa a alguien del desastre colectivo. Se produjo cierta unanimidad entre socialistas, anarquistas y parte de los republicanos: la culpa la tuvo el PCE por su afán proselitista, su búsqueda de la hegemonía y su sumisión a intereses foráneos”, cuenta Hernández aPúblico.

Experimento estalinista

Este caldo de cultivo se renovó con la Guerra Fría. Empezó a propagarse la idea de que en España no había tenido lugar exactamente una guerra contra el fascismo, sino un intento de implantar una democracia popular como la que se había impuesto a los países del Este a partir de 1945. Moscú había utilizado la guerra de España como campo de pruebas de un experimento político en tres fases: alcanzar la hegemonía, someter al resto de partidos e implantar la dictadura del proletariado.

El partido pasó de fuerza marginal a hegemónica en apenas un año

Como se hartaron de contar historiadores conservadores como Julián Mauricio o Ricardo de la Cierva, en España se había librado de forma exitosa la primera batalla contra el comunismo mundial. “Las historias del PCE son el resultado de los ajustes de cuentas del exilio, por un lado, y de la Guerra Fría, por otro. Sobre esas dos patas se inserta una tercera: la lucha ideológica del franquismo. El franquismo, además de su viejo mensaje anticomunista, no aporta nada nuevo; bebe fundamentalmente de las querellas del exilio”, dice el autor.

La contrapartida a esta oleada de visiones anticomunistas la puso el PCE en la hagiografía Guerra y revolución en España, redactada en los sesenta por una comisión del Comité Central que vino a concluir que el partido había encarnado como nadie la resistencia antifascista y que el resto de las izquierdas habían propiciado el desastre por sus intereses mezquinos.

Hernández se ha propuesto ir más allá de las “interpretaciones interesadas y los estudios polemistas basados en fuentes secundarias” para analizar qué hay de cierto en los mitos que circulan sobre el PCE. Leyendas alimentadas por hechos de difícil comprensión, como el meteórico ascenso del partido durante la guerra. En efecto, sólo una gigantesca maquinación ruso-masónica podía haber logrado que el PCE pasara de grupúsculo extraparlamentario a aspirante a fuerza hegemónica de la izquierda en cuestión de meses.

El PCE tomó decisiones cruciales a espaldas de Moscú

De la nada al infinito

La cosa, desde luego, tenía una pinta extraña. El PCE era una organización tan pequeña durante la dictadura de Primo de Rivera que su dirección llegó a camuflarse como la directiva de un equipo de fútbol. Y ocupó un lugar “marginal” en el sistema de partidos mientras mantuvo un discurso “esencialista, radical y sectario”, según el autor del libro. “En las condiciones de legalidad de la República apenas incrementó sus filas”, cuenta Hernández sobre una organización radicalizada que denunciaba el “socialfascismo” de los republicanos y apenas contaba con un millar de militantes en 1931. Su ascenso empezó a fraguarse tras la fallida revolución asturiana de octubre de 1934, gracias a su campaña por la amnistía de los presos políticos y el apoyo a huérfanos y detenidos.

Con todo, el PCE sólo contaba con 46.000 miembros en febrero de 1936. Poco más de un año después, tras los éxitos de la defensa de Madrid y la batalla de Guadalajara, “alcanzó los 350.000 afiliados”, aunque la mitad se limitó a tener el carné. “Numéricamente no tenía fuerza para imponer su hegemonía a las dos grandes corrientes, socialismo y anarquismo, que habían monopolizado la izquierda durante el primer tercio del siglo”, razona. Su número de afiliados se desplomó a la mitad según se fueron deteriorando las expectativas de victoria en 1938. Números, en cualquier caso, alejados del millón de militantes que se le llegó a adjudicar.

“Su mayor éxito fue convertirse en el mejor partido republicano”

El partido se nutrió principalmente del aporte de dos corrientes:”Los jóvenes sin experiencia militante previa, radicalizados en los años de la República y fascinados por los mitos de la revolución soviética, y los afiliados a la UGT”, explica Hernández. Pero también de una gran cantidad de mujeres jóvenes, que vieron en la militancia comunista “su acceso a la modernidad y su oportunidad de jugar un papel en la sociedad”. La mayor controversia giró en torno a la supuesta obediencia ciega del PCE a las órdenes que emitía el padrecito Stalin. En realidad, la cadena de mando no era tan unidireccional como parecía, aunque sólo fuera porque la guerra obligó a tomar decisiones urgentes en clave nacional que escapaban a la lógica de la geopolítica internacional.

Hernández enumera las decisiones más cruciales tomadas por el PCE a espaldas de Moscú. Como la entrada en el Gobierno del socialista Largo Caballero en 1936. “La estrategia de Moscú estaba clara. En Francia, el PCF apoyaba al Frente Popular en el Parlamento, pero no estaba en el Gobierno. La idea era acercarse a Francia e Inglaterra para defenderse de Alemania. Moscú no quería que los comunistas accedieran a los gobiernos para no asustar a las cancillerías occidentales”, dice. No obstante, en septiembre de 1936, dos ministros comunistas entraron en el Gobierno de Caballero. “La decisión la tomaron los dirigentes nacionales. Luego se lo comunicaron a Moscú”, añade.

El PCE también actuó por su cuenta durante la caída de dicho gobierno en 1937. Moscú quería que Caballero dejara de ser ministro de la Guerra, pero continuara como presidente del Gobierno. “Stalin le dijo a Alberti que quizás Caballero no era un buen ministro, pero sí un presidente a conservar”, relata. Con todo, una fuerte campaña del PCE llevó al derribo total del político.

También, dice, se produjeron divergencias sobre el acoso de los trotskistas del POUM. “Moscú se quejó de la tibia implicación del PCE en la campaña para su liquidación total”. El POUM había sido el invitado sorpresa en los enfrentamientos de mayo de 1937 entre anarquistas (CNT) y comunistas (PSUC).

Choque de trenes

Los anarquistas habían aprovechado el semiderrumbe del Estado en el 36 para impulsar una revolucionaria colectivización del campo y la industria en sus zonas de influencia. Para los comunistas, lo más importante era “oponer a un golpe de Estado de un ejército centralizado con un mando único y apoyos exteriores, una maquinaria de guerra similar”, explica el autor. Concentrados en poner en marcha un “esfuerzo de guerra total contra un proyecto de guerra total”, los comunistas cargaron contra la fragmentación en proyectos locales que, decían, detraían energías para el mantenimiento del esfuerzo bélico. En última instancia, lo que se puso en juego en mayo del 37 fue el choque entre dos conceptos antagónicos: “La necesidad de culminar un proceso de centralización y reconstrucción del Estado o el mantenimiento del poder colectivo de la calle”, afirma.

Sobre este conflicto emergió el periférico POUM, que acabaría pagando los platos rotos de la división de las izquierdas. “No se ha divulgado suficiente que una parte de la CNT estuvo en contra del estallido. Los hechos de mayo, en parte, son el resultado de una escisión en el seno de la CNT, que tenía tres ministros en el Gobierno, pero cuyas bases no renunciaban a su proyecto libertario y antiestatalista”, cuenta. Por esta rendija se coló el POUM, que pretendía “explotar estas contradicciones para sacar rentabilidad política en Catalunya”. Paradójicamente, su aparición “sirvió de pretexto a los comunistas, que presentaron al POUM como un agente del enemigo que había montado una guerra civil dentro de la guerra civil”.

Los tentáculos comunistas eran alargados, sí, pero no tanto como para imponer la cacareada dictadura del proletariado. En marzo de 1939, durante la última reunión de la dirección del PCE en España, Palmiro Togliatti, de la Internacional Comunista, le preguntó a Enrique Líster si habían podido tomar el poder. La respuesta fue un no rotundo. “Nunca se planteó realmente esa posibilidad. Ni se formuló una estrategia para logra el objetivo de tomar el poder”, dice el historiador.

El mayor éxito del PCE, según Hernández, fue ir más allá de la retórica marxista-leninista para “asumir un ideario republicano de izquierdas” que hacía hincapié en “la justicia social, el federalismo, el laicismo, y la necesidad de extender la educación”. Las organizaciones que habían blandido antes esa bandera no estaban preparadas para afrontar los desafíos del 36. Mientras que los viejos partidos republicanos “no tenían un potente aparato organizativo” y “dependían de la valía intelectual de sus líderes”, el PCE creó un partido republicano de masas gracias al uso de”técnicas aprendidas de la propaganda bolchevique”, conjugando “el ideario popular con las métodos modernos de agitación y propaganda. El éxito del PCE fue convertirse en el mejor partido republicano conocido hasta entonces”, concluye.

¿Su mayor fracaso? Su imagen “vanidosa, prepotente y arrogante”, propia de las organizaciones que crecen muy rápido e intentan “apropiarse del ideario popular”. “Los demás partidos vieron al PCE como una fuerza avasalladora”, zanja.

Las polémicas cifras del ‘caso Paracuellos’

El contexto

Entre octubre y noviembre de 1936, los bombardeos aéreos sobre Madrid se cobraron 2.000 muertos. “La aproximación del enemigo, la intensificación de que la sensación de derrota iría acompañada de una brutal represión, acentuó la ola de terror depurador en la retaguardia”.

Los fusilados

El número de presos fusilados en Torrejón y Paracuellos (incluidos oficiales del ejército nacional) entre el 7 de noviembre y el 4 de diciembre fue de 2.400.

La orden

“La responsabilidad por las sacas correspondió a un sector neocomunista y otro anarquista de las organizaciones madrileñas. Pero si a ellos compete la ejecución material, la incitación tuvo un origen externo”, escribe Hernández.

La papeleta

La orden la dieron miembros del comisariado ruso del NKVD, posiblemente sin consultar a Moscú. “No era fácil, en aquella dramática situación en la que se debatía la capital martirizada por los bombardeos, discutir las orientaciones de un camarada que hablaba con la autoridad de su condición de agente soviético”.

Público.es


‘Damnatio memoriae’ y desmemoria histórica…

noviembre 28, 2010

La proximidad de los hechos no nos permite juzgarlos con objetividad, distancia y en su contexto histórico

26.11.2010 –

PEDRO MANUEL SUÁREZ MARTÍNEZ PROFESOR TITULAR DE FILOLOGÍA LATINA DE LA UNIVERSIDAD DE OVIEDO
'Damnatio memoriae' y desmemoria histórica
GASPAR MEANA

Venía yo cavilando, de vuelta ayer a casa, sobre lo terrible que debía de ser en la antigua Roma una sentencia de ‘damnatio memoriae’ o «condena de la memoria». La dictaba el Senado contra una personalidad notable de la vida pública cuya actuación, ‘post mortem’, reprobaba. Su aplicación suponía la consideración del individuo como enemigo del Estado, la anulación de los honores recibidos en vida y la destrucción de cuantos indicios quedaran de su existencia en la tierra. Hay muchos ejemplos del rigor con que se llevaba a cabo tal ‘damnatio’: inscripciones de todo tipo dedicadas a un nombre borrado, pinturas familiares en que falta la cara del afectado, monedas con nombres raspados e ilegibles, noticias de la quema de sus obras, prohibición de usar su nombre, etcétera. Empleóse contra todo tipo de personajes públicos de infausto recuerdo o malquerencia posterior; sobre todo, contra emperadores o ministros, mandatarios únicos: Sejano, Nerón, Galba, Otón, Domiciano, Cómodo y otros muchos. También contra algunas mujeres, como la famosa Mesalina, cónyuge del emperador Claudio, más reputada por su furor uterino que por sus cualidades como esposa de tan alto dirigente. Pero en la práctica rara vez se logró borrar del todo la memoria del condenado; unas veces porque fue restituido a la muerte de su detractor, otras porque, tratándose de esos personajes, era del todo imposible consumar el cometido: perduraron muchas monedas, referencias de escritores o la propia fama, transmitida boca a boca y luego registrada.
Si miramos hacia tiempos y países más actuales, observamos que todos los dictadores anhelan perpetuarse en estatuas, libros, monedas, nombres de calles o monumentos, quizá sabedores de lo que les espera después. Cuando caen, por las buenas o las malas, y las cosas vuelven a su sitio, los pueblos suelen restituir lo que el tirano les cambió o quitó. Pero no por eso dejan de formar parte de una historia que, como toda ella, debe ser recordada y mucho. Por ejemplo, no hay que olvidar a Hitler, ni a Mussolini, ni a Franco; tampoco a Stalin, Ceausescu, Pinochet, Fujimori o Fidel Castro, entre otros. Recordarlos deber ser un estímulo para evitar que vuelvan a reproducirse situaciones como las que en su día los propiciaron, incluso con el apoyo de sus pueblos. A la hora, sin embargo, de los desagravios conviene andar con tiento, si aún quedan cercanos, pues suelen levantarse ampollas de unos o de otros. Así, en España, la reciente Ley de la Memoria Histórica, pese a sus buenas intenciones de «contribuir a cerrar heridas todavía abiertas en los españoles», no parece haber acertado ni en la oportunidad ni en la forma. En la oportunidad porque, tal como todos los días noticia la prensa, su aplicación muestra que las heridas, efectivamente, no están cerradas. Y, lejos de restañar, al hurgar en ellas se ve que sangran más. Y eso, pese a que parecía que ya nadie se acordaba o quería acordarse de ellas. Y cuando digo «nadie» me refiero a la memoria colectiva, pues en muchas familias hay todavía, entre los suyos, alguna víctima no resarcida, o de unos o de otros. Por otro lado, están las formas. Hasta ahora se habían ido aplicando disposiciones concretas tendentes a reparar daños personales y situaciones injustas. Tal vez hubiera sido un camino más seguro, por la discreción que entrañan, que el de toda una señora ley, proclamada a bombo y platillo, cuyo ámbito de actuación se circunscribe al periodo de la Guerra Civil y el franquismo. Se demuestra así que la proximidad de los hechos no nos permite juzgarlos con objetividad, distancia y en su contexto histórico.
Si repasamos algunos hechos más lejanos, en cambio, no dejaremos de sorprendernos de lo tolerantes que somos con el pasado. Así, por ejemplo, en Oviedo existe una plaza dedicada a Primo de Rivera, padre. Su cambio de nombre se discute; pero, ojo, no entra en la ley, ya que su protagonismo es anterior a la Guerra Civil y al franquismo. La memoria de tal dirigente está muy vinculada a la de su cómplice Alfonso XIII, rey complaciente, blando, tornadizo y de más capricho que criterio. Aunque, en realidad, el primer Directorio, al menos, gozó del visto bueno de todos en la época, pues la situación era caótica. ¿Merecería el rey Alfonso XIII una ‘damnatio memoriae’ por consentir a un golpista? La abuela de Alfonso XIII, Isabel II, fue reina y causa por ello nada menos que de la primera Guerra Carlista. No tuvo la culpa, claro. Pero no fue una reina modelo. De hecho, acabó en el exilio después del éxito de la Revolución de 1868 y, tras ella y el efímero rey Amadeo I, llegó la I República, proclamada por monárquicos. Sin embargo, su recuerdo pervive en nombres de obras (como el canal que impulsó en Madrid), calles, parques o indirectamente en pintorescas manifestaciones gastronómicas, como el famoso Desarme ovetense que cada 19 de octubre conmemora la ingenua pérdida de armas de las tropas carlistas en la ciudad, a la manera, ‘mutatis mutandis’, del caballo de Troya. (Ojo, carlistas, si alguno habéis: no comáis garbanzos ese día, pues no está bien celebrar la causa del rival). Luego, gracias a otro golpista, el general Arsenio Martínez Campos, se restituyó la monarquía actual en la persona de Alfonso XII, en quien la reina había abdicado en París. Paz y gloria. ¿Se ha planteado cambiar, por ejemplo, el nombre de la calle Isabel II en Madrid, acordado en 1838? ¿Y derribar la estatua ecuestre del golpista que acabó con la democrática I República? Más atrás nos encontramos a ese gran alcalde de Madrid, a costa del dinero de todos, el absoluto ilustrado rey Carlos III. Y los españoles vamos a la capital y veneramos la famosa Puerta de Alcalá, construida a instancias de quien, entre otros méritos, firmó la ‘Pragmática Sanción’, o sea, nada menos que la expulsión de los jesuitas de España: golpe definitivo a la educación patria. ¿Quién arrebataría al Museo del Prado su retrato pintado por Goya? ¿Y sus numerosas calles, como la de, sin ir más lejos, Gijón?
Todavía antes de todo esto podemos buscar agravios en la figura del mismísimo fundador de la Universidad de Oviedo, Fernando Valdés Salas, Gran Inquisidor de España, promotor del más famoso ‘Índice de libros prohibidos’, perseguidor de los de Erasmo, redactor de las ‘Instrucciones al Santo Oficio’, instructor de procesos contra luteranos… ¿Habrá que perdonarle esos pecadillos, como decía Fermín Canella, al defender la estatua que se asienta en el patio del Edificio Histórico, en conmemoración del 3er Centenario de la Universidad, a cambio de valorar su mecenazgo en esta y otras empresas culturales o, por el contrario, habremos de condenarlo al exilio del olvido?
Hay muchos ejemplos de que la Historia está llena de oprobios. Pero no molestan cuando quedan lejos. ¿No sería mejor dejar, entonces, que algunas cosas maceren en paz y atender solo a aquello que es urgente? Tiempo habrá para revisarlo todo y ponerlo, cuando enfríe, en su sitio. Está claro que a nosotros nos quema.


Exposición en Valencia de carteles históricos de la CNT (1936 – 1939)…

noviembre 28, 2010

La exposición es básica para comprender la lucha contra el fascismo tras el golpe de estado criminal franquista. Consta de 51 carteles del periodo 1936-1939, recuperados de la Fundación Pablo Iglesias en febrero del año 2007. Junto con los carteles fue entregada toda la documentación (actas, correspondencia, etc.) y las publicaciones periódicas (periódicos y revistas) pertenecientes al movimiento libertario. La exposición podrá visitarse en la sede de CNT – Valencia. C/. Progrés, 126. Cabanyal.

La exposición se podrá visitar del 1 al 4 y del 9 al 12 de diciembre en la sede de la CNT, calle Progrés, 126. Cabanyal (Valencia)

Horarios: Mañanas de 12 a 14 horas y tardes de 18 a 21 horas

Recuperando el patrimonio

Esta exposición consta de 51 carteles del periodo 1936-1939, recuperados de la Fundación Pablo Iglesias en febrero del año 2007. Junto con los carteles fue entregada toda la documentación (actas, correspondencia, etc.) y las publicaciones periódicas (periódicos y revistas) pertenecientes al movimiento libertario.

Todos estos fondos documentales formaban parte de las incautaciones realizadas por el ejército franquista durante la Guerra Civil. Se encontraban custodiados en el Archivo Militar de Ávila, hasta que, en 1987, por orden del entonces ministro de Defensa, Narcís Serra, fueron entregados a la FPI junto con otra documentación denominada “Antecedentes políticos”. Tras la denuncia de varios historiadores, que habían podido constatar la existencia de esa documentación en la FPI y el inventario realizado en el Archivo Militar de Ávila, en abril de 2006 representantes del Comité Nacional de la CNT se reunían con miembros de la FPI para exponerles la situación y para reivindicar la completa devolución de aquellos archivos que pertenecieron a la CNT con anterioridad a la Guerra Civil y que se encontraban en su poder. Finalmente, en junio de 2006 la situación quedaba desbloqueada al asegurar la Fundación Pablo Iglesias que devolvería a la CNT todos los fondos solicitados.

Justificación histórica

El 17 de julio de 1936 parte del Ejército español se sublevó contra el gobierno democrático, primero en el Protectorado de Marruecos y después en la Península. La respuesta del pueblo español y de sus organizaciones políticas y sindicales convirtió el pronunciamiento militar en una guerra civil. En una Europa en conflicto entre los regímenes totalitarios, que gobernaban en casi todo el continente, y los defensores de la libertad y la justicia, con la sombra de la Revolución Rusa de 1917, que despertaba tanto temor como esperanza entre los europeos, la guerra española fue un preludio de la Segunda Guerra Mundial y, sobre todo, un magnífico ejemplo de lo que puede hacer un pueblo que se compromete y lucha por una nueva sociedad, más justa y más libre.

Justificación artística

El cartel es uno de los baluartes de la cultura visual de masas desde su nacimiento en el siglo XIX debido a su tamaño, que permite ser visto por varias personas a la vez, a su posibilidad de reproducción masiva y a la transmisión de un mensaje mediante la integración de texto e imagen. Como vehículo propagandístico, los carteles serán empleados por los dos bandos en nuestra Guerra Civil, siendo más abundantes y de mayor calidad artística los del lado republicano, ya que Valencia y Barcelona eran las dos ciudades con más tradición en este campo y donde residían los mejores cartelistas (Renau, Monleón, Fonseré, Helios Gómez, Goñi, Siwe), si bien contamos con obras de autores anónimos o casi desconocidos que no le van a la zaga a las de los consagrados. Así, estos carteles, además de ser una muestra del arte del aquel tiempo, arte realista en medio de la abstracción y demás vanguardias, son un complemento perfecto para entender esta época.

http://www.forumperlamemoria.org/?Exposicion-en-Valencia-de-carteles


Garzón recibe el cuarto Premio José María León…

noviembre 28, 2010

27/11/2010 JOSE SIERRA

 

La esposa de Garzón, Rosario Molina, tras recibir el premio.

La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Aguilar de la Frontera (Aremehisa) entregó ayer el IV Premio José María León al juez Baltasar Garzón por su entrega y defensa de las libertades democráticas, de la justicia y el derecho, tal como puso de manifiesto el presidente de este colectivo, Rafael Espino. El homenajeado no quiso estar presente por el proceso de presunta prevaricación actualmente abierto, por lo que fue su mujer, Rosario Molina, la que estuvo presente en el acto y recogió las distinciones entregadas.

Abrió el acto Rafael Espino, recordando todo el proceso judicial seguido en Aguilar, tras las denuncias por desapariciones forzosas y el archivo del caso en febrero del 2010. También el caso de las 150.000 personas desaparecidas a nivel nacional de las que sólo unas 5.000 han sido exhumadas. Por su parte el fundador de Jueces para la Democracia, Antonio Oñate, habló sobre el procedimiento que jueces y fiscales han seguido en relación a las demandas de desaparecidos durante la Guerra Civil y que calificó como irregulares.

También manifestó su total apoyo al juez Garzón y consideró imprescindible una respuesta adecuada por parte de los tres poderes del Estado y la búsqueda de la verdad, la justicia y la reparación a los familiares de las víctimas. La presidenta del colectivo de memoria histórica de Marchena, hija de un fusilado, también leyó, entrecortada, un emotivo mensaje de apoyo a la labor realizada por Garzón.

Rosario Molina, tras recibir el premio, agradeció el homenaje y transmitió la voluntad de su marido de seguir luchando por la dignidad y la reparación de las víctimas del franquismo.

Enviado por Aremehisa

 


La plataforma contra la impunidad del franquismo invita a una mesa de trabajo contra la “impunidad y los derechos humanos”

noviembre 28, 2010

Este acto seria una mesa de trabajo entre las entidades que conformamos la plataforma y estas organizaciones de Colombia y Guatemala que luchan contra la impunidad y los derechos humanos y realmente creo que sería muy interesante para cambiar impresiones y metodos de trabajo y poder comenzar la andadura conjunta de la plataforma como tal, recibiendo el consejo de los que luchan en otros paises por causas parecidas a las nuestras.

Espero que os parezca interesante la propuesta, esperamos vuestros comentarios,

Un saludo

Estimados/as  amigos:

Con motivo del día Internacional de los Derechos Humanos, la Fundación Paz y Solidaridad (CCOO), va a celebrar el día 9 de diciembre un acto público, en el que contaremos con las siguiente invitados:
Doña Julia Cortez Tecú, Presidenta de la Asociación Justicia y Reconciliación (AJR), y Alejandra Castillosubcoordinadora del programa de Justicia y Reconciliación, del Centro de Acción en Derechos Humanos (CALDH), ambas de Guatemala. Además deSandra Rocío, que viene de Colombia y es abogada defensora de derechos humanos y forma parte del Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo.
Los objetivos de las entrevistas o reuniones que tendrán son, para la Asociación Justicia y Reconciliación (AJR), por un lado compartir el trabajo que hacen de recuperación de la memoria colectiva tras el conflicto armado, como asociación de víctimas (hombres y mujeres indígenas) y el trabajo contra la impunidad que hacen junto a CALDH (que es su organización de apoyo y acompañamiento, además de su representante legal en los procesos por genocidio, que se abrieron en el país en el año 2000). También quieren compartir la situación de violaciones de derechos humanos actual, como consecuencia de la impunidad y falta de democracia. Además de difundir los ataques a defensores y defensoras como ellas.
De igual manera el Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo quieren mostrar el trabajo que realizan en relación a la defensa de los Derechos Humanos y la lucha por la verdad, justicia y reparación, y contra la impunidad de los crímenes de Estado.
Por último todas estas personas, desean conocer las experiencias de organizaciones, movimientos sociales, instituciones que luchamos contra la impunidad de crímenes franquistas y por el derecho a la verdad, la justicia y la reparación, además de que sería interesante establecer contactos para posibles colaboraciones.
Para ello creemos que sería interesante convocar a las organizaciones de memoria y víctimas del franquismo a una reunión de trabajo con dichas personas. Ellas estarán en Madrid del 9 al 15 de diciembre, y por lo visto tienen ya ocupado los días 9 y 11. Según se comentó ayer en la plataforma contra la impunidad de los crímenes franquistas, parece que el día 10 por la tarde sería un buen día.
Os dejo mi correo por si deseáis más información o es de vuestro interés participar, así cómo si os viene bien dichas fecha u otras.
Un abrazo, y salud,
Alejandro Herrera

Nota del Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo

El Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo es una organización no gubernamental colombiana que lleva ya treinta años dedicada a la defensa de los derechos humanos en Colombia. Concibe los derechos humanos como una integralidad. Eso ha implica que, en el derecho interno colombiano, representen a víctimas y defiendan a detenidos políticos y de conciencia, y emprendan otro tipo de acciones en orden a asegurar la Verdad, la Justicia y la Reparación en diversas jurisdicciones del sistema judicial colombiano. Asimismo litigan internacionalmente ante el Sistema Interamericano y el de Naciones Unidas. Actualmente esperan que la Corte Penal Internacional pose sus ojos sobre la realidad colombiana. También desarrollan un trabajo en derechos económicos, sociales y culturales, y tienen un equipo de acciones constitucionales. Cuentan además con una oficina de prensa que reproduce las noticias del acontecer en materia de derechos humanos en Colombia, y constituye un importante espacio de expresión de los movimientos sociales, sindicales, organizativos en Colombia.

¿Cómo se financia el Colectivo y cuál es su ámbito de acción?

La Corporación Colectivo de Abogados se define desde el humanismo social. Ésa es, por decirlo de alguna forma, “la ideología política” del Colectivo de Abogados. Se financian con proyectos que aseguran una independencia del Estado.

La asistencia que se presenta a las víctimas es gratuita. Si hay algún ingreso por algunas acciones que ganamos, esto entra a aumentar nuevamente lo que es el fondo para defensa de las víctimas. No hay un enriquecimiento a título institucional o individual, sino una permanente ubicación de recursos para poder seguir atendiendo la situación de los derechos humanos en Colombia, que es grave. Para un abogado defensor de los derechos humanos, el pertenecer a una organización como ésta, constituye no sólo un honor, sino un espacio donde precisamente el tema económico es el obstáculo en la asistencia a las víctimas y a los perseguidos por razones políticas.

Centro de Acción en Derechos Humanos (CALDH):
http://www.caldh.org/

 


Culleredo clausura el seminario sobre cine y memoria histórica…

noviembre 28, 2010

Los cien asistentes a las jornadas en O Burgo reciben un diploma

REDACCIÓN | CULLEREDO

La jornada de clausura del XVI Seminario de Historia de Culleredo: Cine e Memoria Histórica se celebró ayer en el edificio de Servizos Múltiples de O Burgo.

La proyección del documental San Salvador. Presos en Celanova, dirigido por la coruñesa Patricia Nogueira, fue la primera de las actividades desarrolladas ayer y contó con la presentación del concejal de Cultura, Celestino Poza. A continuación los asistentes pudieron ver el documental O segredo da Frouxeira, dirigido por Xosé Abad, a lo que siguió Bibiano Fernández Osorio-Tafall. Un científico e político galego no exilio, realizado por el catedrático Francisco Pardo. Por la tarde se proyectó el documental Aillados, obra de Antón Caeiro y se presentaron dos trabajos sobre el cine en la guerra civil y las prisiones en Galicia en la guerra y en la posguerra.

A las 20.00 horas tuvo lugar el acto de clausura, que incluyó la entrega de los diplomas a los cerca de cien asistentes a este seminario.

La Opinión de La Coruña vía google noticias


Reparación y memoria histórica…

noviembre 28, 2010

No hay rencor en recuperar la memoria y la dignidad de un ser humano, en este caso la cabeza señera de una familia a la que las oscuras sombras del rencor habían difuminado su memoria…

28.11.10 – 

JOSÉ MANUEL MARTÍNEZ CANO |
«No se puede atizar el odio primigenio, amor del exterminio estéril. No se puede encandilar animalmente esa fuerza adversa del corazón humano. Nosotros no enarbolamos un odio como un tigre devastador; nosotros amamantamos un odio como un martillo creador, constructor, consciente de ser madera y necesaria tarea. Nuestro odio no es tigre que devasta, sino martillo que crea», son, quizá, unas de las últimas palabras que Miguel Hernández escribió o pronunció contra el rencor, contra ese rencor cainita que una gran parte de la España de siempre ha tenido sobre la otra, la que ha luchado por hacer de la libertad el bien más preciado del ser humano. Miguel Hernández, en el año que celebramos el centenario de su nacimiento, puede ser que arengase con este escrito en algún frente de la vergonzosa guerra civil española -metáfora goyesca de esos hombres que enterrados hasta las rodillas se matan en el fango a garrotazos- a unos soldados que hacían la guerra en alpargatas frente a otros uniformados como maniquíes del terror y de la muerte, representantes de un poder militar y caciquil que se sublevó y no quiso aceptar los principios humanitarios y reformistas de la leal y democrática república. Constaba así en la constitución de la misma, en la disposiciones generales del título preliminar, artículo 6º: «España renuncia a la guerra como instrumento de política nacional». Y guerra nos trajeron esos desgraciados que contaban con la omnímoda fuerza del ejército africanista, ante un pueblo que hizo de la fuerza trabajadora su parapeto y bastión. Una fuerza fascista desgarradora y cruel, que no tuvo en cuenta al final de la contienda aquellas palabras de Azaña de paz, piedad y perdón y que continuó con la masacre más allá de los campos de batalla y acabada la guerra toda España se convirtió en un inmenso campo de concentración con cerca de 280.000 personas hacinadas en las cárceles fascistas cuando estas sólo tenían capacidad de albergar a 20.000 internos.

La Verdad (Alicante) vía google noticias


La Junta colabora con 28.050 euros con la Memoria Histórica…

noviembre 28, 2010

La ayuda se reparte entre los ayuntamientos de Cartaya, Ayamonte y Villablanca…

S. P. / HUELVA, POLÍTICA | ACTUALIZADO 28.11.2010 –
La Junta de Andalucía concedió 28.050 euros a los ayuntamientos de Ayamonte, Cartaya y Villablanca para el desarrollo de actuaciones de recuperación de la Memoria Histórica, según Resolución del Comisariado para la Recuperación de la Memoria Histórica, publicada en el BOJA. De estos 28.050 euros, 10.000 se destinan a sendas actividades a realizar en el monumento de Ayamonte y en el traslado de la cruz de los Caídos de Villablanca.
El Ayuntamiento de Cartaya recibirá 6.050 euros para el desarrollo de las jornadas El recuerdo sigue presente, mientras que la Asociación Coordinadora Cuenca Minera de Río Tinto para la Memoria Histórica percibirá 6.000 euros destinados al proyecto Guerra Civil en Nerva y la Cuenca Minera. Consecuencias.  

Idéntica subvención (otros 6.000 euros) se destinará a la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Bollullos para un estudio sobre los fusilamientos y las fosas en la localidad condal.

El Comisariado para la Recuperación de la Memoria Histórica concede este tipo de subvenciones a ayuntamientos, entidades sin ánimo de lucro y universidades andaluzas, que han de formular su petición oficial y cumplir la normativa al respecto. La convocatoria recoge ayudas para actuaciones de investigación o difusión, trabajos preliminares de indagación, localización y estudios y construcción de monumentos conmemorativos. La Junta valora la existencia de documentos históricos que confirmen las desapariciones.


 


Vicens Vives va a la guerra…

noviembre 28, 2010

Hallado en Italia un texto de 1954 en el que el historiador critica a la Iglesia…

CARLES GELI – Barcelona – 27/11/2010

El historiador catalán Jaume Vicens Vives.-

Intuía que nunca más podría volver a escribir sobre la historia de España en esas condiciones; o sea, que lo hizo sin tapujos. Así que parte de la culpa que llevó a la crisis de 1936 la tuvieron los “grupos católicos (…) cada vez más intransigentes”; también constata que se dio “un militarismo hispánico que se situó en el campo de la reacción conservadora gracias a su estrecha colaboración con la Iglesia”. Y ya al analizar la posguerra recoge “un fenómeno de gran subversión moral”: el mercado negro o estraperlo, que “enriqueció a los potentados de la agricultura y la industria, rellenó las cajas de los grandes bancos y empobreció al conjunto del país”.

Quien se expresaba así era Jaume Vicens Vives en 1954, en un texto destinado a ser publicado en el extranjero, claro: en francés y para una editorial italiana, en el marco de una voluminosa historia contemporánea de Europa. Se sabía de esa colaboración, si bien se creía que era solo de una veintena de folios y sobre la segunda mitad del siglo XIX. Pero resultaron ser 140 páginas, y entre esas, un hallazgo: 60 dedicadas a los años 1917-1953, donde desmenuza aspectos de la construcción de la nueva España franquista. Ese Vicens Vives inédito y crítico es la gran aportación que deja la conmemoración de centenario del nacimiento del influyente historiador, gracias a la labor investigadora de Miquel Marín Gelabert, del Grupo de Historia de la Historiografía de la Universidad de Zaragoza.

La génesis intelectual y la evolución del historiador hasta llegar a esos 60 folios es apasionante. Ese Vicens Vives de 1935, “catalanista y socialista”, se planta en 1948 en Barcelona como catedrático “habiendo pagado al régimen todo lo que tenía que pagar”; es decir, habiendo escrito un libro de planteamientos próximos a la geoestrategia nazi como Geopolítica de España y del Imperio (1940) o elogios al papel imperialista español en Rumbos oceánicos (1946). Su proyecto es ahora “recuperar el espíritu de la historiografía española y catalana de los años veinte y treinta, que entonces se homologaba con la de Europa”.

Astuto, empieza a crear una estructura que le permita “controlar desde la investigación a la publicación”. Y, además, aprovecha los congresos internacionales. Uno en Mantua, en 1952, será la puerta de acceso a su texto inédito. Ante la consulta de la editorial Mazorati, y a pesar de ser medievalista, se ofrece él mismo para hacer un texto sobre el XIX y el XX español para una ambiciosa obra en siete volúmenes. Lo termina en ocho meses, en abril de 1954. De él solo trascenderá, en un homenaje de 1967 y gracias a Miquel Batllori, una veintena de páginas sobre el XIX. “Es un trabajo nunca citado y no se encuentra en ninguna biblioteca ni universidad española”, contextualiza Marín, que mantiene que se ha investigado “muy poco” a Vicens Vives.

La Iglesia como uno de los responsables del conflicto fratricida, lo poco nacionalista que se muestra, las dialécticas arrastradas desde la Guerra Civil y las referencias bibliográficas es lo que llama la atención a Marín. “El nivel de información es altísimo y esos libros no los usó dentro de España; además, no estaban ni en su biblioteca privada ni en la universidad”, apunta el investigador. Que de la publicación solo se hiciera una edición y que Vicens Vives no hablara nunca de unos textos que escribió en castellano y cuyos originales están perdidos (“solo lo comenta una vez y por carta a Pierre Vilar y a Ferrater Mora, y a este último, consciente de lo que ha escrito, le pide que le busque editor en EE UU”) explicarían el desconocimiento de este “nuevo Vicens Vives”, que aquí “no ha de negociar y dice lo que quiere decir; porque meses antes, en su Aproximación a la Historia de España, pasa de puntillas sobre las causas de la Guerra Civil y habla de ella como ‘la hora decisiva’; desgraciadamente, nunca más escribió como en aquel capítulo”. Pero ahora se sabe que al menos pudo hacerlo una vez.

El País.com


Más de un centenar de personas se concentran en O Castro para exigir la retirada de la cruz franquista…

noviembre 28, 2010

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 27 Nov. (EUROPA PRESS) –

Más de un centenar de personas se concentraron esta tarde en el monte do Castro, para exigir la retirada de la cruz franquista de este enclave y dar así cumplimiento a la ley de memoria histórica impulsada por el PSOE.

Así lo han señalado a Europa Press fuentes de la Asociación Viguesa pola Memoria Histórica do 36, quienes “no acaban de entender” porqué el regidor municipal, Abel Caballero, no se ha decido a la retirada de este símbolo, a pesar de que “gente de su equipo de Gobierno y de su partido” apoyan la retirada.

“La Ley de Memoria es muy clara, solo los elementos artísticos tienen que ser autorizados por un organismo superior para definir de que forma hay que trasladarlo. En este caso no, es de hormigón y está en un parque público, no en una Iglesia”, explican.

De este modo, han recordado que presentaron 4.046 firmas en apoyo a su retirada y que Caballero “no contestó” a las demandas de este colectivo. “Sabemos que hay gente que está perfectamente identificada. Tenemos un proyecto y no vamos a parar. Tenemos claro que hay una Ley de Memoria Histórica que es de obligado cumplimiento”, señalan.

Europa Press vía Google noticias

 


“No podemos dejar a nuestros muertos ni en las cunetas ni en el olvido”

noviembre 28, 2010

Juan Gallo, responsable del Comisariado para la Recuperación de la Memoria Histórica, anuncia el inicio de las catas arqueológicas para localizar la fosa común que sitúan en el cementerio San Juan Bautista…

zoom

Juan Gallo, a la derecha, visita el cementerio en compañía de José María Román, del arqueólogo y del edil Sebastián Verdugo.

Juan Gallo, responsable del Comisariado para la Recuperación de la Memoria Histórica, anunció ayer en el cementerio San Juan Bautista el inicio de los trabajos (catas arqueológicas) destinados a la localización y delimitación de la fosa común en la que, según indicaciones de la Asociación de la Memoria Histórica, Social y Política de Chiclana, se encuentran enterrados los chiclaneros que fueron víctimas del régimen franquista.

“No podemos dejar a nuestros muertos ni en las cunetas ni en el olvido”, señaló Juan Gallo como prólogo a una actuación que pretende cumplir con ese primer y gran fin que es que los familiares de las víctimas puedan enterrar a sus familiares muertos de forma digna.

No obstante y según señaló Juan Gallo, “como administración pública, estamos al servicio de los ciudadanos y por ahora lo único que se nos ha pedido es que procedamos a proteger la fosa en caso de que se encontrara aquí, en el patio de San Julio”. “Posteriormente”, añadió, “y si así lo desean los familiares y la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica, Social y Política de Chiclana, podríamos plantearnos otras medidas”. “Pero”, insistió el responsable del Comisariado para la Recuperación de la Memoria Histórica, “es un tema muy delicado que afecta a los familiares y que, en consecuencia, se deberá ir dilucidando paso a paso”.

De este modo, los trabajos que se van a desarrollar en una primera fase tendrán como finalidad localizar y, de ser así, delimitar la zona que ocupa la fosa común con el objetivo de que en la zona de influencia de la misma no se construyan nuevos nichos.

Una fosa común en la que, según los datos aportados por la citada asociación local, se podrían encontrar entre 30 y 40 chiclaneros.

Por otra parte, Juan Gallo destacó que esta actuación va a ser posible gracias a la sensibilidad y la colaboración del Ayuntamiento.

“Este interés y apoyo”, destacó, “no lo encontramos en otras ciudades andaluzas, cuyos ayuntamientos no son tan sensibles a este derecho de dar una sepultura digna a muchos ciudadanos que fueron asesinados por defender un gobierno democráticamente elegido por los ciudadanos y cuyos restos se encuentran todavía en cunetas o fosas comunes”.

Por su parte, José María Román agradeció al Comisariado para la Recuperación de la Memoria Histórica y a la Asociación local su trabajo y su esfuerzo para devolver la dignidad a estas personas. “Colaboraremos en todo lo que esté en nuestra mano para que esta actuación se desarrolle con la mayor celeridad posible porque somos conscientes de la importancia que tiene para las familias y porque consideramos que es algo necesario”, destacó el alcalde.

En otro orden de cosas, Juan Gallo se puso a disposición de la Asociación de la Memoria Histórica, Social y Política de Chiclana de cara a la organización de actos y actividades que puedan servir para la recuperación de la memoria histórica.

Asimismo, mostró su disposición a colaborar económicamente para la próxima colocación en el cementerio de San Juan Bautista del monumento que el colectivo chiclanero impulsa en recuerdo de las personas que fueron víctimas del régimen franquista.

Una iniciativa para la que la citada asociación promueve una campaña de recogida de donativos.

Diario de Cádiz vía google noticias