En el Valle de los Caídos nunca se exaltó al dictador…

La reapertura el domingo pasado de la basílica del Valle de los Caídos, gracias a los cien mil euros que costaron los trabajos de restauración que este Gobierno en crisis ha concedido a tal fin a costa de nuestros impuestos y nuestras pensiones, atrajo hasta el lugar a cientos de feligreses, que rezaron preces ante las tumbas del dictador Franco y José Antonio Primo de Rivera.

Hubo misa en el templo y gran paella gratuita en la hospedería, ofrecida por los monjes para saciar el apetito que el aire frío del paraje y la estimulante prestancia histórica del recinto debieron de despertar entre quienes hasta allí se acercaron. El riesgo de derrumbe de la estatuaria que decora la basílica fue subsanado por nuestro diligente Gobierno con un túnel de acero, valorado en la citada cantidad, en preservación de que los cascotes de las imágenes exteriores no cayeran sobre los concurrentes a la ceremonia.

Me parece oportuno aprovechar la reapertura de la basílica del Valle de Franco al culto religioso, sobre la sepultura de quien desencadenó una crudelísima guerra civil en España e implantó una larga y dura dictadura condenada por la Unión Europea, para recordar el documental de Martin Jönsson y Pontus Hjorthén, co-producido en 2008 por varios canales de televisión de Alemania, Suecia y Noruega, y que termina precisamente en el Valle de los Caídos con una entrevista al abad Anselmo Álvarez.

Dicho documental, titulado Mari Carmen España: el final del silencio, obtuvo diversos premios y nominaciones en distintos festivales internacionales, y arranca del recuerdo de Martin Jönsson cuando de niño escuchó en Suecia a Olof Palme calificar a Franco y sus generales como asesinos del Diablo, sobre los que predijo un veredicto histórico terriblemente duro en el porvenir. Martin y su amigo Pontus viajan por España a raíz de conocer en Cazalla a Mari Carmen España, que en 2005 pretendió recuperar los restos de su abuelo fusilado. En contraste con esa búsqueda de desaparecidos por las cunetas y fosas del país, los periodistas suecos se encuentran con el Valle de los Caídos, tumba del dictador, como lugar de culto católico.

Martin y Pontus logran entrevistar al abad de la basílica. En esa charla, emitida en su día por la STV sueca y otras televisiones, Anselmo Álvarez afirma categóricamente que en el Valle de los Caídos nunca se exaltó la figura de Francisco Franco, caudillo de España por la gracia de Dios durante casi cuarenta años.(http://www.youtube.com/watch?v=SdqHrzPhAY0&feature=player_embedded).

Enlace: http://blogs.publico.es/felix-poblacion/174/en-el-valle-de-los-caidos-nunca-se-exalto-al-dictador/

One Response to En el Valle de los Caídos nunca se exaltó al dictador…

  1. julian de la Mancha dice:

    Magnífico el reportaje. Se coge antes a un mentiroso que a un cojo.

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