Historia de la desaparición…

abril 10, 2011

RICARD VINYES

Desaparecidos es uno de los resultados del proyecto fotográfico con el que Gervasio Sánchez aborda el mecanismo represivo más hiriente y complejo acontecido tras la Segunda Guerra Mundial: la desaparición forzosa. Su aproximación al tema se exhibe en estos días a través de sendas exposiciones simultáneas producidas en tres instituciones distintas y distantes, el Centre de Cultura Contemporània de Barcelona, La Casa Encendida, en Madrid, y el hermoso edificio del Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León. El material es sencillamente bueno, y los paneles que acompañan cada sección son exactos en lo que dicen y diestros en lo que miran. Para colmo, el catálogo es una maravilla útil. Nada de todo eso es frecuente, y aún menos que coincida, enlace y fusione en un solo producto destinado a reconstruir, un poco más, la historia natural de la desaparición forzosa, un fenómeno genuino en el índice de crímenes de Estado.
Si hablamos de ese tipo de crímenes, el Holocausto aparece siempre por la conmoción que provocó. Pero la singularidad del Holocausto no reside en el volumen de atrocidades y muertes, ni en la técnica utilizada, ni en la forma de proceder. Su novedad reside primero en que fue un crimen con una motivación ontológica, pues se trataba de exterminar, en sentido literal y estricto, a personas por las características de su naturaleza “racial” –los judíos, los gitanos y en otra medida los eslavos– independientemente de su credo político. La presencia y destrucción de otros perseguidos y cautivos no daba sentido al Läger, el exterminio no se había preparado para ellos, aunque ellos murieran en las mismas condiciones que los judíos y con el mismo trato y sufrimiento. La segunda característica del Holocausto fue, como nos contó Hannah Arendt, la tremenda divergencia entre la atrocidad de los crímenes y la normalidad con la que estos se producían, una divergencia que ha dejado instalado para siempre el estremecimiento y la perplejidad en el patrimonio humano.
Cuando parecía que todo estaba explorado a propósito de los crímenes de Estado, la desaparición forzosa presentó una muerte nueva y sin antecedente. Ya no se trataba de la represión tradicional –antigua, brutal y continua– sobre los dirigentes de los movimientos sociales, sino del exterminio de individuos considerados no funcionales –no aptos– para el sistema a causa de sus opciones políticas, esa era la diferencia con el Holocausto, la novedad. La desaparición forzosa desquició la concepción de la muerte que tienen la mayoría de culturas, pues al no ser ni vida ni muerte, la desaparición hizo inoperantes los marcos sociales básicos para la evocación: rompió el tiempo, el espacio y el lenguaje.
En la línea del tiempo, la muerte quedaba en suspenso y desaparecía la distinción entre pasado y presente –en realidad desaparecía el tiempo en sí mismo– generando círculos y ciclos de angustia y expectativa sin ningún límite. Era de suponer que el desaparecido estaba prisionero, pero en dónde, en qué espacio, no había ninguna posibilidad de construir una representación espacial del lugar en el que podía encontrarse cautivo, ni en qué condiciones se hallaba. El terror no procedía de la magnitud del crimen, sino de su indeterminación. El desconcierto y el pánico generados y expandidos por esta situación provocaron huecos en el lenguaje y en la transmisión de lo que había sucedido al limitar lo que podía ser contado a otros sobre el ausente y el porqué de su ausencia. Entre los afectados, todo eso obstruyó la transmisión de la historia familiar y del conocimiento en general, aunque este último es un tema largo y denso que debe ser tratado sin estropear la complejidad que contiene.
Para la desaparición se instituyeron áreas especiales escondidas a la mirada, centros clandestinos de detención donde todo era posible, incluido el final habitual: la muerte y la desaparición posterior del cuerpo en los espacios infinitos del océano y el desierto. No se trataba de una muerte en privado, sino de una muerte sin identidad, por lo que el centro clandestino no era sólo un espacio institucional de vulneración y muerte, sino de organización del olvido porque la muerte indeterminada y anónima confirmaba la inexistencia del ciudadano, era el modelo de perfección criminal soñado. Y, sin embargo, se partió el sueño, más que por la acción de la memoria, por la apelación e indagación permanente de una parte de los afectados y de esos sectores de la sociedad que se niegan a aceptar lo que es inaceptable.
Gervasio Sánchez muestra en su retrato la transversalidad de la desaparición, de este a oeste y de norte a sur, ofreciendo una información que el tiempo y el conocimiento deberán contribuir a clasificar y ordenar para impedir que una generalización del tema, inconsistente pero protegida por el dolor que causa esa forma de muerte, enturbie la capacidad para comprender el fenómeno de la desaparición forzosa. Al fin y al cabo resulta poco adecuado ubicar las fosas de la Guerra Civil española en el fenómeno de la desapa-
rición forzosa. El promotor no fue el Estado, sino militares rebeldes, fascistas, eclesiásticos y militantes de derechas nublados de odio y orgullo de clase que precisamente luchaban y mataban para limpiar y construir un Estado nuevo porque aún no lo tenían. Por lo demás, nunca escondieron la fuerza del terror que practicaban en el momento de las acciones; al contrario, alardearon de su propia violencia. Y además se produjo en el marco de una guerra convencional y civil. Pero sí es cierta una coincidencia, el daño causado es irreparable en todos, y por tanto imperdonable.

Ricard Vinyes es historiador

Ilustración de Mikel Casal

http://blogs.publico.es/dominiopublico/3251/historia-de-la-desaparicion/


La aviación republicana rompe su silencio

abril 10, 2011
  • Madrid acoge una exposición monográfica sobre los pilotos republicanos

  • Cataluña tendrá el primer museo de la aviación republicana española

Un 'Mosca' en tierra

Un modelo de ’Mosca’ soviético en tierra.El capitán Virgilio Leret Ruiz

El capitán Virgilio Leret Ruiz.noticias

Ampliar fotoUn Katiuska sobrevuela por encima de un grupo de soldados

Un Katiuska sobrevuela por encima de un grupo de soldados.

JOSÉ GABRIEL CONCEPCIÓN – MADRID 08.04.2011Ochenta años después de la proclamación de la II República, su aviación militar está recibiendo un doble homenaje. Acaban así años de silencio y olvido.

La exposición Aviadores de la República, abierta hasta el día 17 de abril en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, recoge la historia de la Aviación republicana, que sus integrantes llamaban La Gloriosa o La Sufrida y Heroica para diferenciarse de la Aviación nacional, La Numerosa, por el apoyo incondicional de Hitler y Mussolini.

La exposición recoge una pequeña muestra de los fondos que ha reunido la Asociación de Aviadores Republicanos (ADAR), que solo ha contado con el apoyo de AENA, que se ocupa de la aviación civil, y no la de la  militar.

Además, el día 16 de abril se abrirá en un antiguo campo de aviación catalán, en Santa Margaridad i els Monjos,  un Museo permanente de la Aviación Republicana.

 

El primo ‘rojo’ de Franco

Al comienzo de la guerra civil había en España unos doscientos pilotos militares. La mitad no quiso pasarse al bando sublevado. Su lealtad les costó la vida. Entre estos primeros muertos por la República estaba el jefe de las Fuerza Aéreas en África, el comandante Ricardo de la Puente Bahamonde, primo carnal de Franco.

¡Tendrán que pasar por encima de los que defendemos al gobierno legal en este momento!

El comandante no entregó el aeródromo de Sania Ramel, cerca de Tetuán, a los rebeldes, iniciando su defensa con apenas 25 hombres.  “¡Tendrán que pasar por encima de los que defendemos al gobierno legal en este momento!”, respondió a los sublevados, esperando los aviones que desde Madrid se le habían prometido y que nunca llegaron.

Al final tuvo que rendirse en la madrugada del día 18 de julio. Un día más tarde aterrizaba en Sania Ramel el Dragon Rapide con Francisco Franco. Puente Bahamonde fue fusilado unos días más tarde.

Franco omitió la “h” intercalada de su segundo apellido en el bando en el que declaraba el estado de guerra en Marruecos. Era una forma de distinguirse de su primo, al que ya amenazó, en la Revolución de Asturias, con fusilarle por sus ideas políticas. Cumplió al final la amenaza.

El inventor del reactor

Otro de los muertos en la defensa de la República fue el capitán Virgilio Leret Ruiz, militar condecorado hasta seis veces en la Guerra de África, ingeniero e inventor del primer motor a reacción, que llamó Mototurbocompresor de reacción continua, que patentó en 1935.

El estallido de la guerra impidió la construcción de un modelo experimental. Era un proyecto secreto apoyado por el presidente de la República, Manuel Azaña, que nombró a Leret Ruiz (abril de 1936) profesor de la Escuela de Mecánicos del Aeródromo de Cuatro Vientos.

En el verano del 36 el capitán Leret Ruiz era jefe de la Base de Hidroaviones de El Atalayón, en Melilla, donde hizo frente a un escuadrón de Regulares. Agotada la munición se rindió después de tres horas de intenso combate. Fue fusilado sin juicio previo y enterrado en una fosa común. La República le premió con el ascenso a comandante.

El as de la aviación republicana

José María Bravo Fernández fue de los uno de los ases de la Aviación Republicana. Realizó 1.700 horas de vuelo en los frentes del Levante y del Ebro y en la retirada de Cataluña. Se le conocen 23 victorias individuales.

Voló 1.700 horas y derribó 23 aviones enemigos

Bravo recibió formación como piloto en la URSS, y a su regreso a España pilotó el mítico caza Polikarpov I-16, conocido como Mosca por las iniciales que venían grabadas en las cajas que contenían las piezas desmontadas: Movska, aludiendo a Moscú, donde eran fabricados.

José María Bravo rindió un último servicio a la aviación republicana, impulsando el rescate de un Mosca (así se españolizó el nombre del avión soviético) localizado en Nueva Zelanda, que fue adquirido y reconstruido en España bajo su supervisión por la Fundación Infante de Orleáns. En marzo de 2005, con 88 años, volvió a pilotar este legendario caza, uno de los más modernos de su época, sólo superado por el Messerschmitt alemán

Sandoval, el piloto de los Chatos

Antonio Nieto-Sandoval Díaz fue otro as republicano. Se distinguió con una caza comprado a la Unión Soviética con el oro del Banco de España.  Era un biplano (doble ala), muy rápido y temido por sus cuatro ametralladores que podían disparar de forma simultánea.

El avión recibió el castizo nombre de Chato por la forma de su morro. Los nacionales le llamaron despectivamente Rata porque, según decían, salía de las alcantarillas de la batalla de Madrid.

“Empezamos como protección de costas, de Barcelona a Roses. Protegíamos a los barcos de suministros del Pato, un hidro con base en Mallorca que venía a darnos la lata. No teníamos entonces ni radio ni nada, así que volábamos a vista, íbamos al tuntún. En el suelo nos decían: ‘Por tal sitio se ha visto un avión’, y hacia allí despegábamos. Luego combatimos en el frente de Teruel”.

Antonio Nieto-Sandoval: “No había héroes. Cumplíamos nuestro deber”

Con su Chato combatió con toda clase de aviones enemigos, Los Fiat, los Messerschmitt, Heinkels, el Stuka, que luego se harían tristemente famosos en la II Guerra Mundial. “No había héroes. Cumplíamos nuestro deber”llegó a asegurar Sandoval en una de las últimas entrevistas que concedió en el año 2002.

“Ves unos aviones enemigos, y si tienes facilidad entras en combate. Y si te atacan, te defiendes. Disparas. Si tienes suerte es el otro al que ves caer en llamas. En gran parte es tratar de que no te sacudan a ti. Volar en combate era menearse todo el rato con los ojos bien abiertos, mirar mucho, tratar de verlo todo. Los amigos, los enemigos…”

Sandoval sobrevivió a la guerra y al exilio. Nunca volvió a volar. “La guerra es idiota. No debería existir”,  llegó a decir.

Las academias de pilotos en la URSS

 

Las bajas continúas y la perspectiva de una guerra larga obligó a la República a diseñar un plan de formación acelerada de pilotos en academias situadas lejos del frente, en el Levante e incluso en Francia.

En la Unión Soviética se abrieron dos academias en Járkov (actual Ucrania) y Krovabad (actual Azerbaiyán). En siete meses recibían una instrucción acelerada que a un piloto soviético le costaba tres años.

Hasta 800 pilotos se adiestraron en estas escuelas improvisadas en cuatro expediciones, que se hacían con el mayor secreto. Se llegaron a rusificar los nombres de los españoles, que viajaron hasta la Unión Soviética como “estudiantes” en un viaje de placer. Entre esos pilotos estaba Rómulo Negrín, hijo del presidente del Gobierno.

El ataque al ‘Deutschland’

 

 

En 1937 Hitler estuvo a punto de declarar la guerra a la República española, pretextando el ataque de una formación de Katiuskas (bombardero bimotor republicano) contra el acorazado Deutschland que patrullaba por aguas de Ibiza. El ataque dañó seriamente el barco alemán, causando numerosas bajas.

Italia y Alemania abandonaron el comité de no intervención. Al final Hitler se contentó con una acción de represalia contra Almería, una población sin defensas, causando 19 muertos y 55 heridos. Medio centenar de edificios fueron destruidos. Neruda plasmó su horror ante este segundo Guernica.

“Un plato para el obispo / un plato triturado y amargo / un plato con restos de hierro, con cenizas, con lágrimas / un plato sumergido, con sollozos y paredes caídas / un plato para el obispo, un plato de sangre de Almería”.

La última batalla

Stalingrado fue la última batalla de los pilotos republicanos

En 1939, con la guerra prácticamente perdida, se ordenó el desmantelamiento de las escuelas de formación en la Unión Soviética. Un centenar de pilotos republicanos quedaron atrapados sin posibilidad de volver. Muchos se alistaron como pilotos en el Ejército Rojo, otros acabaron en el Gulag, donde llegaron a coincidir con los voluntarios de la División Azul.

No existió en el Ejército rojo una escuadrilla española y los pilotos fueron destinados a diversas unidades, combatiendo en todos los frentes, distinguiéndose en las más importantes batallas, como Stalingrado  o Kursk.

Un piloto español, José María Pascual Santamaría, se ganó a título póstumo la orden de Lenin por su participación en Stalingrado, impidiendo el puente aéreo que laLuftwaffe (aviación militar alemana) organizó a gran escala para aprovisionar el ejército sitiado de Von Paulus. Pascual Santamaría fue considerado con esta distinción como un héroe.

http://www.rtve.es/noticias/20110408/aviacion-republicana-rompe-silencio/423036.shtml


Gáldar recupera a sus desaparecidos

abril 10, 2011
Urnas con los restos de los 24 cadáveres encontrados en el pozo del Llano de las Brujas. i YAIZA SOCORRO

Seis de los 24 asesinados en el Llano de las Brujas serán enterrados el sábado en San Isidro

JESÚS MONTESDEOCA
GÁLDAR, GRAN CANARIA.

Los hermanos Antonio y Juan García Castillo, Prudencio Pérez Perdomo, Francisco Ossorio Medina, Manuel López Perdomo y Manuel Ríos Santana fueron sacados de sus domicilios en Gáldar a mediados de marzo de 1937 y nunca más se supo de ellos. Hasta el pasado mes de octubre, en que las pruebas de ADN desvelaron que sus restos estaban entre los 24 cuerpos encontrados en el Llano de las Brujas, torturados, asesinados a sangre fría y lanzados al fondo de un pozo.

El próximo sábado recibirán el reconocimiento de su localidad natal y descansarán por fin en el cementerio de San Isidro. Los familiares han invitado a todos los ciudadanos e instituciones. Desde Arucas serán trasladados al frontis de la iglesia de Santiago Apóstol, donde a mediodía se celebrará el homenaje.

Los seis estaban en la lista de víctimas de la represión franquista en el norte de Gran Canaria y figuraban en el grupo de los trece de Gáldar, pero causó cierta sorpresa que aparecieran en las excavaciones impulsadas por la Asociación de la Memoria Histórica de Arucas. Hasta ese momento se creía que todos los muertos encontrados en el Llano de Las Brujas eran de ese municipio. De hecho, los 24 cuerpos fueron depositados el 20 de marzo de 2010 en el mausoleo del cementerio de San Juan de Arucas, pues aún no se conocían las identidades.

Ocho meses después, las pruebas genéticas realizadas por el forense José Pestano revelaron que cuatro de los siete primeros identificados eran galdenses, los hermanos García Castillo, Prudencio Pérez y Francisco Ossorio. Los otros tres eran el concejal de Arucas Medina, el sindicalista Juan Mendoza y un desaparecido de Firgas del que no se reveló el nombre. Después se ha identificado a Manuel Ríos, que tenía 32 años al desaparecer, y a Manuel López, de 26 años.

OBSERVACIÓN: Fueron asesinados por elementos fascistas-falangistas, seguidores de los militares que con Franco se alzaron, ilegalmente, contra la Segunda República Española. Los asesinatos fueron llevados a cabo con la complicidad y el apoyo de la alta burguesía y la mayoría de la mediana burguesía canaria,  los militares de Franco y sus Generales, los partidos de la derecha –que rápidamente se pusieron la camisa falangista–, y también con la complicidad y el apoyo de la Iglesia Católica  y los empresarios de aquella época.

 


LOS TEJERAZOS QUE EN ESPAÑA HAN SIDO. “Párrafos del libro de Javier Cercas, Anatomía de un instante. Y párrafos míos, Francisco Sancho González”

abril 10, 2011

Javier Cercas

J Cercas.

Para los principales personajes del Golpe, no era contra la monarquía, si no contra Suárez.

Las operaciones políticas y militares, apenas se comunicaban.

J Carlos; frente a Suárez – un gobierno fuerte que protegiese a la corona- de turbulencias.

Mío.

¿No era precisamente la corona la que auspiciaba las turbulencias?

J Cercas.

Suárez tras la muerte de Franco en un discurso en las cortes franquistas, “Hay que abrir el juego político y crear cauces de participación para las distintas sensibilidades presentes en la sociedad”.

J Carlos cediendo a la presión de los ultras confirmó a Arias Navarro, en la presidencia del gobierno – ya lo era cuando murió Franco – pero le comunicó que T Fernández Miranda ocupase la presidencia de las Cortes y del Consejo del Reino. Y que este consiguiera que A Navarro, nombrara a Suárez, S G del Movimiento, satisfaciendo así la ambición del más ambicioso, el chico de los recados.

Suárez era un antiguo gallito falangista sin escrúpulos, y un arrivista del franquismo. Es como un camaleón que intentaba engañar a todo el mundo. Sin pedigrí y sin ninguna idea política, un actor.

Mío.

¿Quién era más arribista Suárez o J Carlos?

¿No dijo franco en su testamento que obedecieran a J Carlos lo mismo que a él?

Entonces 1976, M Fraga era M de la gobernación y en Vitoria la policía mato a tres obreros en una manifestación, acto seguido A Navarro decretó el estado de excepción.

Mío.

J Carlos no se opuso al E Excepción.

J Cercas.

Suárez ya S G del M, en pleno E de excepción defendió en las Cortes franquistas, en un discurso brillante, el pluralismo político para conseguir la reconciliación de los españoles, mediante una reforma política patrocinada por el gobierno. Reforma que habían preparado Suárez y T F Miranda pero S la aplico.

El 18 de noviembre de 1976, las C franquistas aprobaron la reforma por 425 votos a favor, 59 en contra y 13 abstenciones.

El 15 de diciembre del 1976 en referéndum se aprobó la reforma con el 80% de participación y el 95% de votos afirmativos.

Seis meses después de instaurada por Franco la Monarquía, el rey y su mentor t F Miranda, ya habían comprendido que, para conservar la monarquía tenia que renunciar a gran parte de los poderes heredaos de Franco y convertir la M franquista en M parlamentaría.

Mío.

Esto es una falsedad como una casa.

De quien era mentor T F Miranda era de A Suárez al que había designado como S G del M, para desmantelar el aparato franquista. Mientras que j Carlos tragaba lo que heredó de Franco, traicionando a su padre – orden dinástico – y jurando los principios fundamentales del movimiento, dispuesto a aplicarlos.

J Cercas.

El rey no tenia claro nombrar a A Suárez presidente del gobierno.

Mío.

Pero de la terna ( 3 de julio 1976) Silva Muñoz, G López Bravo y A Suárez, nombró a este último, por indicación de T F Miranda.

J Cercas,

Los ultras consideraban que con Suárez los P F Del movimiento estaban garantizados y seguirían vigentes.

Mío.

¿Y con J Carlos, que los había jurado ante Franco no? ¿No le dijo Franco a los ultras que obedecieran a J Carlos lo mismo que a el?

J Cercas.

Al día siguiente de ser nombrado P del gobierno, formo el primero con jóvenes falangistas y democristianos, bien relacionados con la oposición democrática y los poderes económicos.

Y empezó las reformas, con declaraciones casi rupturistas, con el franquismo, en la que se comprometía a devolver la soberanía al pueblo español, y anunciaba elecciones generales para el mes de junio del año siguiente, 1977. Después reformó por decreto el código penal que impedía la legalización de los P políticos, Decreto la amnistía política, la cooficialidad del catalán, y autorizó la bandera basca. Y conseguía que las C Franquistas aprobaran la derogación de las leyes fundamentales del franquismo. Y anulaba por D el Movimiento Nacional, y retirada de los símbolos falangistas y convocaba el referéndum para la reforma política, que anunciaría por TVE en septiembre del 1976´

Mío.

Suárez se presento a las elecciones generales el 15 de junio de 1977 y las gano siendo elegido presidente – tras la reforma P – no del rey si no del pueblo español

La familia de Suárez había sido republicana

Lo más insólito, liquidación del franquismo a base de los propios franquistas.

En todo lo relacionado con las reformas de, T F Miranda y A Suárez, J Carlos siempre estuvo al margen totalmente

J Cercas.

J Carlos leía El País, por que representaba la izquierda intelectual, moderna y democrática. El País cuyos editoriales escribía Javier Fradera – antiguo comunista – en uno de los cuales dijo “Suárez como presidente del gobierno es la punta de lanza de una maquina que resulta ser, el autentico bunker inmovilista del país.

Hasta el 1979 Suárez fue un político mediocre, a veces nefasto.

Mío

Y J Carlos hasta 1977 ¿Cómo había sido?, ¿un lumbreras?

J Cercas– . El puesto de mando del contragolpe estaba en la Zarzuela, y el rey empezó a actuar como comandante en jefe de los ejércitos, impartiendo a los militares ordenes de respetar la constitución.

Mío

Eso es mentira, el contragolpe lo organizó Francisco Laína y su gobierno de subsecretarios, pues el otro estaba secuestrado en el congreso.

J Carlos se puso con la constitución cuando comprobó que el golpe había fracasado.

J Cercas.

El pánico se adueñó de los 11 capitanes generales y de los que mandaban la D a de Brunete.

Mío.

¿No habíamos quedado que todos eran golpistas según m del Bosch y lo hacían con el beneplácito del Rey?

El general Quintana Lacaci fue el que ordenó al general Juste, tajantemente que la Brunete se retirara a los cuarteles, mientras Aramburu Topete D G de la G Civil y el general Sáez de Santamaría jefe de la policía nacional instalaron un gabinete de crisis en las oficinas del gerente del Hotel Palace con militares de todas las armas y graduaciones. Ya habían montado dos cordones de seguridad sobre el Congreso, uno de la policía y otro de la G Civil, para protegerle de la Brunete y los fascistas. El G Gaveiras jefe del E M del Ejercito dio la orden al coronel Alcalá Galiano, de entrar en el congreso y arrestar a Tejero, pero cuando lo intenta, Tejero recibe una llamada por T del segundo de Milans Ibáñez Ingles, y le ordena que desarma a A Galiano, pero este lo oye por otro T y con bromas consigue que I Ingles retire la orden y Tejero le deje salir del congreso.

A Topete es más expeditivo, desde la verja exige hablar con tejero, este se presenta pistola en mano, y el General le ordena que desaloje el Congreso y se entregue, a lo que tejero contesta, “mi general, antes de entregarme le pego un tiro, y después me mato” . Topete intenta sacar su arma y uno de sus ayudantes es lo impide, teniendo que retirarse furioso.

J Cercas. – A las 12 de la noche tejero comunicaba al congreso que las regiones militares: II-III-IV y V habían aceptado a M del Bosch como nuevo presidente del gobierno con el visto bueno del rey.

Diego Carcedo, 23-F, Los cabos sueltos.

A Armada Camyns, 30 años mano derecha del rey, y Milans del Bosch monárquico y beato de toda la vida, siempre dijeron que el golpe del 23-F estuvo inspirado por el monarca.

Emilio Romero en ABC “están en marcha una serie de movimientos cuyo final es, consensuar con las fuerzas políticas un gobierno supra partidos capaz de conseguir el respaldo del congreso, una nueva moción de censura contra Suárez, y su substitución por otro de amplia base. Ese plan era conocido como la solución Armada, de gran prestigio en el ejercito y estrechos lazos con la corona, era la persona adecuada, cuando le recibía el rey lo hacia con fuertes abrazos. En conversación Armada le dice al rey en -Vaqueira Veret – refiriéndose al golpe ya en marcha- “tenemos que prepararnos para reconducir el golpe, hemos perdido mucho tiempo, hay muchos generales esperando instrucciones.

J Carlos, “pues habrá que hacerlo Alfonso, no se puede dar marcha atrás, lo peor del camino ya está recorrido, ahora falta superar los últimos obstáculos y reajustar las cosas. No hay que perder los nervios.

A Armada, ya pero habría que tener una alternativa, algo creíble…

En las navidades del 1981, J Carlos comunico a Armada que le iba a nombrar subjefe de la JUJEM, así estarás en Madrid y podrás informarme de primera mano de lo que está pasando, y manejar algunos resortes cruciales para controlar cualquier situación excepcional, – aparte de estar cerca de la casa real para poder asesorar en momentos tan delicados como estos.

Sofía, despidiéndole junto a J Carlos, y tras reconocer que la situación política era muy mala, “todos confiamos mucho en ti Alfonso, eres nuestra salvación”.

Armada se sintió henchido de satisfacción, pensando que aquello le impulsaba con mas fuerza al 23-F por encargo de sus majestades.

También Suárez visitó a J Carlos en Vaqueira Veret el 1981, con las preocupaciones en su cabeza, por el conocimiento de golpe en marcha, y la frialdad con que le atendía el monarca desde hacía tiempo, a pesar del deterioro de la imagen de la monarquía, y su disposición a ayudar a su consolidación.

J Carlos se interesó por la situación militar y Suárez que sabia que Armada le tenía al corriente de ello, recapitulando las palabras de J C concluyó que este ya hacía tiempo que no confiaba en el, “este lo que quiere es que yo dimita – pero no me lo pide- y le deje el camino libre.

Armada en Valencia le dijo a Milans que el rey estaba harto de Suárez y toda su camarilla, y sabe que solo los militares podemos resolver la situación.

Milans, “ el rey renunció a los poderes heredados de Franco y ahora se arrepiente, ahora con la constitución en la mano no puede hacer nada, esperar y firmar, se aburre como una ostra, vamos a darle trabajo, las cosas tienen que cambiar,. Aquí no se ganó una guerra, y se prosperó durante 40 años para que ahora vuelvan los de siempre a joderlo todo. Lo arreglamos y luego le diremos al rey, majestad ¡aquí tiene la corona sana y salva! No vuelva ha hacer tonterías y arriesgarla de nuevo”

Torres Rojas, “Si por que lo que ahora corre peligro es la monarquía”

Milans, lo haremos todo muy limpio, sin derramamiento de sangre, que después no digan.

Tejero a Milans, mi general, eso nunca puede garantizarse.

Milans, lo se, lo se, Antonio, pero hay que intentarlo, solo apretaremos el gatillo en casos extremos, y siempre en nombre del rey y en defensa del la corona.

Armada leyendo unos folios escritos por el, “las cosas han ido tan lejos que obligan a intervenir a la corona”. Firmaba el escrito (Los Almendros) grupo conspirador del golpe y lo publicaba (El Alcázar).

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Amadeo Martínez Inglés

ha enviado un segundo escrito al Presidente del Congreso acusando al rey Juan Carlos de nuevos presuntos y graves delitos que se suman a los que ya mencionó el coronel del ejército español en una carta anterior a José Bono y a Zapatero.

A continuación reproducimos la carta a la que ha tenido acceso LA REPÚBLICA

AL EXCMO SR. PRESIDENTE DEL CONGRESO DE LOS DIPUTADOS DE LAS CORTES ESPAÑOLAS

Don Amadeo Martínez Inglés, coronel del Ejército, escritor e historiador militar, se dirige por segunda vez a VE y a la Cámara que preside con arreglo a lo que dispone el artículo 77.1 de la Constitución española manifestándole lo siguiente:

Con fecha 4 de abril del presente año, y de acuerdo a lo establecido en el artículo 77.1 de la Carta Magna española, elevé a su autoridad un escrito en el que le solicitaba la creación de una Comisión de Investigación parlamentaria que, conforme a lo señalado en el artículo 76.1 de ese mismo texto legal, procediera de inmediato a estudiar e investigar los presuntos delitos cometidos por el rey Juan Carlos, tanto en su juventud como en su ya largo reinado, y de los que existen abundantes indicios racionales en las exhaustivas y complejas investigaciones que como historiador militar me he permitido realizar a lo largo de los últimos veinticinco años. Presuntos delitos que le especificaba con todo detalle en el mencionado documento: homicidio imprudente, asesinato, golpismo, malversación de fondos públicos, corrupción generalizada, terrorismo de Estado…

Han pasado seis largos meses desde que le remití el escrito y VE, obviamente, no se ha molestado siquiera en acusar recibo del mismo. Puesto a analizar tamaña falta de profesionalidad, dejación de sus responsabilidades como máximo representante del pueblo soberano y auténtica falta de respeto hacia un ciudadano español que cree desenvolverse en un Estado de derecho y paga religiosamente sus impuestos (una parte alícuota de los cuales va directamente al bolsillo de su excelencia), sólo llego a atisbar tres posibles causas del desafuero institucional cometido por VE contra mi persona. Son las siguientes:

1ª.- Quizá esté equivocado y mis denuncias contra el rey Juan Carlos: asesinato, golpismo, malversación de fondos reservados, terrorismo de Estado, corrupción…no tengan la suficiente enjundia (política, jurídica, social…) como para que el Congreso de los Diputados, máximo órgano representativo del pueblo español, se vea impelido a investigarlos y, en consecuencia, su excelentísima persona urgida a mover de una vez su estúpido trasero.

2ª.- Pudiera ser también que el estado anímico de su honorable persona, señor Bono, no sea el mejor de los posibles después de su heroica decisión de congelar los emolumentos de todas las señorías que en esa Cámara calientan banco tres días a la semana. Con lo que el sueldo mensual de su presidente, el de su excelencia (mensual, no anual como es muy frecuente entre los ciudadanos españoles) deberá seguir siendo durante todo el año de crisis de 2009 de unos 15.000 euros. Desde luego, con esos ingresos puede resultar hasta comprensible su absentismo laboral…

3ª.- O tal vez la razón suprema de su falta de educación, señor Bono, tenga algo que ver con el miedo de su señoría excelentísima a que, si se crea la Comisión de Investigación solicitada, se le caigan definitivamente los palos del sombrajo a este Régimen benefactor y singular levantado con tanto esfuerzo por el franquismo para que nada cambiara de verdad en este país tras la muerte del dictador y VE se quede a la intemperie y sin ese modesto sueldo a que me refería en el apartado anterior.

De todas formas, señor Bono, por una u otras razones, usted no ha cumplido con sus deberes como presidente del Congreso de los Diputados. Yo le remití mi solicitud sobre la base de un derecho constitucional (artículo 77.1) y de ese derecho como ciudadano español se desprende una obligación por su parte: la de acusar recibo de la misma y tramitarla con arreglo a las normas pertinentes de actuación parlamentaria. Porque si usted no cumple con su obligación como presidente de esa Cámara, alegando cortedad en el sueldo o alguna otra razón que se me escapa, yo me quedo sin derecho, sin Comisión de Investigación y sin Constitución que valga. Y lo que es todavía peor: los españoles (empezando por usted) se van a quedar en la inopia para siempre en relación con las perrerías cometidas durante su ya largo reinado por el último de los Borbones.

Y ahora paso al meollo del presente escrito, es decir, a contarle algunas cosas muy graves, muy graves, muy graves… gravísimas ¡como no! del actual rey de España, Juan Carlos I de Borbón. Más que nada para que tome buena nota de ellas, añadiéndolas en lugar preferente al inventario de presuntos delitos que ya le he remitido y que deberá ser estudiado, cuando a usted le venga bien, por la todavía nonata Comisión de Investigación Borbónica Española (CIBE)

Me estoy refiriendo en concreto, señor Bono, a tres nuevos, espeluznantes, bochornosos, repugnantes… delitos, que ni la historia ni los ciudadanos españoles conocen todavía en toda su profunda dimensión (algunos historiadores, obviamente, estamos en ello) cometidos en los últimos meses del año 1975 por el entonces príncipe de España, justo cuando desempeñaba la Jefatura del Estado de una forma interina pero con todos los poderes del dictador en la mano. Presuntos delitos que de entrada podríamos catalogar, hasta que la citada Comisión parlamentaria pueda pronunciarse, como de alta traición, cobardía ante el enemigo y genocidio. Sí, sí, no se me ponga nervioso, señor Bono, que enseguida paso a informarle largo y tendido sobre el asqueroso hecho político que acoge estas figuras delictivas de Juan Carlos I, que para eso soy historiador militar y, modestia aparte, creo que de todo esto sé un poquito, lo justo quizá para despertar su mente y la de algunos miles de ciudadanos españoles.

Y le voy a exponer el asunto, en principio, señor presidente, de una forma extractada y casi telegráfica (aunque creo que muy comprensible para usted, que me imagino tiene cierta culturilla histórica, y para el lector medio) pues no querría bajo ninguna circunstancia que este escrito se convirtiera, por mor de mi incontinencia profesional, en una larga y tediosa lección magistral de historia de España. Eso lo dejo, si a vuecencia le parece bien, para deleite de las señorías a las que les corresponda un día poner en su sitio, de una vez por todas, a este Borbón de medio pelo salido de las cloacas del franquismo que ha tomado la jefatura del Estado español como su finca particular y su saneado negocio.

El hecho histórico a que me refiero, señor Bono, no es otro que el de la vergonzosa entrega a Marruecos, en noviembre de 1975, de nada menos que 200.000 kms cuadrados del llamado Sahara español (provincia africana según Franco, territorio bajo administración española según la ONU) por miedo a tener que enfrentar una guerra con ese país (que había organizado una marcha “pacífica” de 300.000 ciudadanos marroquíes y nos amenazaba con la invasión pura y dura) y tras un pacto secreto entre el jefe de Estado español en funciones en aquellos dramáticos momentos (el príncipe Juan Carlos de Borbón), la CIA y el Departamento de Estado norteamericano (Kissinger). Pacto por el cual el heredero de Franco se quitaba de en medio una muy probable guerra colonial con nuestro vecino del sur (que podía poner en grave peligro su ansiada corona) y recibía además el inmenso apoyo político yanqui para estabilizar su tambaleante Régimen.

A cambio, claro está, de traicionar con nocturnidad y alevosía, como ha sido práctica habitual en él, al pueblo español (ajeno a todo como siempre), a sus Fuerzas Armadas (que a pesar de su abandono operativo y escasez de medios estaban dispuestas a sacrificarse por defender el honor de España y la legalidad internacional), y del que cualquier juez imparcial pediría responsabilidades al jefe del Estado español por cómplice y colaborador necesario) y a la ONU (que había decretado a través de su Tribunal Internacional de Justicia y de su resolución 380 la ilegalidad de la acción unilateral de Marruecos y el derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación).

Empecemos, pues, presidente, y que nadie desdeñe el asunto como lejano en el tiempo o meramente historicista pues estamos hablando de hechos gravísimos cometidos en su día por el actual jefe del Estado español, como son los presuntos delitos de “alta traición a la nación española” tras la acción consumada y no debatida en sus órganos institucionales de la entrega a una potencia invasora de una parte importantísima del territorio nacional sin intentar defenderlo siquiera y tras un pacto secreto con el propio enemigo y su socio geoestratégico; de “cobardía ante el enemigo” por parte del jefe del Estado español en funciones de comandante en jefe del Ejército que entrega sin combatir una parte substancial del territorio nacional tras un pacto secreto con el enemigo; y de “genocidio” contra el pueblo saharaui, en grado de colaboración necesaria con el ejecutor directo del mismo (el sátrapa marroquí), al haber puesto bajo la bota de su Ejército, totalmente desarmados, a los 30.000 habitantes de la antigua provincia española, a los que debería haber defendido con arreglo al Derecho Internacional y a los derechos humanos más fundamentales.

Repasemos, pues, esos lamentables hechos, próximo a cumplirse su 33 aniversario:

21 de agosto de 1975

El departamento de Estado norteamericano da luz verde a un proyecto estratégico secreto de la CIA, financiado por Arabia Saudí, para arrebatar la antigua provincia del Sahara (270.000 Kms cuadrados) a España. Un territorio vital desde el punto geoestratégico, rico en fosfatos, hierro, petróleo y gas, que EE.UU no está dispuesto a dejar en manos de España dada la situación en que se encuentra el régimen franquista. El plan consiste en invadir la zona mediante una marcha “pacífica” de unos 300.000 ciudadanos marroquíes (Marcha Verde), que se harían pasar por antiguos habitantes de la zona.

6 de octubre de 1975

El servicio de Inteligencia del Ejército español informa a Franco, ya muy enfermo, de los planes de EE.UU en relación con el Sahara.

16 de octubre de 1975

La Marcha Verde es anunciada por Hasan II, al mismo tiempo que el Tribunal Internacional de Justicia de la ONU rechaza las pretensiones de Maruecos sobre ese territorio.

20 de octubre de 1975

Franco empeora ostensiblemente. Sufre un nuevo ataque al corazón.

21 de octubre de 1975

El príncipe Juan Carlos de Borbón, heredero del dictador, se niega a aceptar la jefatura del Estado con carácter interino. Quiere plenos poderes para poder actuar en el Sahara.

22 de octubre de 1975

El presidente del Gobierno español, Arias Navarro, con conocimiento de Franco, manda a Solís a Rabat para tratar de parar el órdago marroquí prometiendo negociaciones sobre el tema en cuanto la situación del dictador mejore.

26 de octubre de 1975

Comienza la Marcha Verde en territorio marroquí. Toda la planificación operativa y la organización logística han corrido a cargo de técnicos norteamericanos.

30 de octubre de 1975

Juan Carlos de Borbón se hace cargo de la jefatura del Estado español (artículo 11 de la ley Orgánica del Estado). Está muy preocupado por la situación en el Sahara pues tiene muy presente el caso portugués. No quiere que la situación le desborde.

31 de octubre de 1975

El príncipe preside un Consejo de Ministros en La Zarzuela. Cuestión prioritaria: el Sahara. Asiste invitado el jefe del Estado Mayor del Ejército, Carlos Fernández Vallespín. Juan Carlos manifiesta su férrea determinación de ponerse al frente de la situación. Sin embargo, no les dice a los reunidos que él ya ha enviado a su hombre de confianza, Manuel Prado y Colón de Carvajal, a Washington, para solicitar la ayuda de Henry Kissinger. Es consciente de que una guerra colonial con Marruecos en aquellos momentos podría precipitar los acontecimientos al estilo de lo acaecido en Portugal y que podría perder su corona antes de ceñirla.

El secretario de Estado norteamericano acepta la mediación solicitada por el nuevo jefe del Estado español, intercede ante Hassan II y en las siguientes horas se pergeña un pacto secreto por el que Juan Carlos se compromete a entregar el Sahara español a Marruecos (vistiendo el muñeco de la rendición con unas amañadas conversaciones políticas en Madrid), a cambio del total apoyo político americano en su próxima andadura como rey de España.

2 de noviembre de 1975

Juan Carlos de Borbón visita las tropas destacadas en El Aaiun en un viaje sorpresa. Está en tratos secretos con los americanos para la entrega del territorio, pero no tiene ningún reparo en escenificar un “teatrillo castrense” con los militares (a los que traicionará en las siguientes horas igual que al pueblo español, a los saharauis y a la propia ONU) echando mano de la extensa parafernalia castrense propia de estos actos: formación solemne, desfile, honor a los muertos, recepción en el Casino Militar… En este centro, en el curso de una bien regada copa de vino español, hasta se permite el lujo de representar el papel de un moderno “Escipión El Africano a la española”, diciéndoles a los oficiales de las tropas allí destacadas: “España no dará un paso atrás, cumplirá todos sus compromisos, respetará el derecho de los saharauis a ser libres” y también, hinchando el pecho y subiendo la barbilla: “No dudéis que vuestro comandante en jefe estará aquí, con todos vosotros, en cuanto suene el primer disparo”

¡La cara de este hombre es de cemento! (Nota del autor)

6 de noviembre de 1975

La Marcha Verde invade la antigua provincia africana española. En virtud del pacto secreto (alta traición) entre Kissinger, Hassan II y el flamante nuevo jefe del Estado español (el viejo se está muriendo en el hospital hecho un guiñapo entre monitores y sondas) los campos de minas de la frontera han sido levantados y los legionarios españoles prudentemente retirados. España hasta se permite la desvergüenza de enviar al ministro de la Presidencia para que gire una visita de cortesía a los campamentos marroquíes. La ONU, incómoda y sin saber de qué va la cosa, urge a Hassan II a retirarse y a respetar la legalidad internacional. España mira para otro lado ¡bastante tiene el principito con asegurar su corona! y el tirano alauí no hace el menor caso.

9 de noviembre de 1975

Hassan II da por alcanzados todos sus objetivos en el Sahara y en espera de las conversaciones de Madrid (ya tiene asegurada su presa) retira los campamentos de la Marcha Verde a Tarfaya. Argelia protesta y retira su embajador en Rabat. Los polisarios, traicionados por España, se aprestan a la lucha.

12 de noviembre de 1975

Comienza la Conferencia de Madrid entre España, Marruecos y Mauritania, con EE.UU de mandamás en la sombra.

14 de noviembre de 1975

Declaración de Madrid sobre el Sahara. Se entrega a Marruecos toda la parte norte de la antigua provincia española: 200.000 Kms cuadrados de gran importancia geoestratégica, muy ricos en toda clase de minerales, gas y petróleo (descubierto por petrolíferas yanquis y en reserva estratégica). A Mauritania (que los abandonará enseguida en beneficio de su poderoso vecino del norte) se le transfieren 70.000 Kms cuadrados del sur, los más pobres e improductivos. Las Cortes y el pueblo español no saben nada del asunto. Todo se ha tejido entre bastidores, con la CIA, el departamento de Estado norteamericano y los servicios secretos marroquíes como maestros de una ceremonia bochornosa en la que el príncipe Juan Carlos ha movido sus hilos a través de sus validos y hombres de confianza: Armada, Mondéjar, Torcuato Fernández Miranda… mientras el Gobierno del anonadado Arias Navarro, con Franco moribundo y su porvenir político en el alero, se ha limitado a ejercer de convidado de piedra en la mayor vergüenza política y militar de España en toda su historia. Porque sí, efectivamente, este país, después de su flash imperial, ha padecido en diferentes épocas derrotas sin cuento, descalabros memorables y renuncios espectaculares, pero nunca jamás había traicionado de una forma tan perversa a sus propios ciudadanos (los saharauis lo eran en 1975), se había humillado de tal manera ante un pueblo más débil que él pactando en secreto su rendición, y abandonado cobardemente el campo de batalla sin pegar un solo tiro y después de entregar a su envalentonado enemigo acuartelamientos, armas y bagajes.

Una vergüenza histórica sin paliativos, a cargar ¡como no! en el “debe” de un príncipe sin principios morales de ninguna clase, cargado de ambición, bufón de un dictador sin escrúpulos, ansioso de poner sobre su cabeza los ridículos oropeles de una corona trasnochada y profanada hasta la saciedad en el pasado por reyes despreciables de su propia dinastía, y que se permitió el lujo de vender a su propio país, a su pueblo, a la sacrificada minoría étnica que, bajo nuestras leyes y nuestra protección, creyó en la promesas de España y en ser libres algún día.

De todo esto que le cuento, señor Bono, poca información han recibido durante nuestra sacrosanta transición tanto el pueblo español como su clase política. Había que preservar, así lo estipula la Constitución franquista del 78, la imagen del rey que iba a salvarnos a todos y a traernos los derechos y libertades conculcados durante décadas por su amo y señor.

Termino, señor presidente del Congreso de los Diputados, y recuerde: alta traición, cobardía ante el enemigo y genocidio. ¡Casi nada! ¿No le parece a su excelencia que quizá esa Comisión de Investigación que tanto pavor le produce debería comenzar su trabajo analizando tan escalofriantes delitos?

Reciba, señor presidente del Congreso de los Diputados, un afectuoso saludo

Firmo el presente escrito en Alcalá de Henares a 8 de octubre de 2008

Las entrañas de los servicios secretos españoles

Jueves, 29 de mayo de 2008

ENTREVISTA: TENIENTE GENERAL ANDRÉS CASSINELLO

Director de los servicios secretos con Suárez, jefe del Servicio de Información de la Guardia Civil el 23-F e imputado y exculpado en el ‘caso GAL’, guarda los mayores y quizás peores secretos del final del franquismo y de los primeros años de la democracia.

“Lo principal se sabe ya, y lo que no, no sé si es bueno que se sepa”, admite con una sonrisa. Probablemente por eso, el teniente general Andrés Cassinello (Almería, 1927), el hombre que dirigía los servicios secretos durante la Transición y el Servicio de Información de la Guardia Civil durante el 23-F, ha concedido muy pocas entrevistas a lo largo de su vida. En una de las últimas, en 1984, a la pregunta de si era jefe de los GAL, como apuntaban muchos, contestó al periodista: “Fíjate si fuera verdad y tú lo hubieras descubierto. Tu vida valdría sólo dos pesetas”. Veinticuatro años después, a los 81, se resiste todavía a perder aquella reputación: “No se lo dije a [Baltasar] Garzón, estaría feo hablar ahora”.

Pregunta. Preside la Asociación para la Defensa de la Transición, fundada en febrero de 2007. ¿Está en peligro? ¿De qué hay que defenderla?

Respuesta. Hay que defenderla. En las últimas elecciones vivimos un periodo de tensión tremenda. Nos extraña mucho que en un periodo en el que las diferencias eran abismales, nosotros podíamos entendernos: el secretario general del Movimiento hablaba con [Santiago] Carrillo, con Felipe González y no pasaba nada. Ahora que las diferencias tienen mucha menor entidad, estamos a bronca viva unos contra otros todos los días. Nos hemos reunido los fontaneros de Adolfo Suárez, los que bullíamos a su alrededor: Aurelio Delgado [cuñado y ex colaborador de Suárez], Manuel Ortiz [ex portavoz del Gobierno], José Luis Graullera [ex secretario de Estado de Administración Pública]… y decidimos formar una asociación de defensa de aquel espíritu.

P. ¿Cuándo supo que había llegado el momento de despedir a la dictadura?

R. Para mí fue una experiencia lenta y creciente. Yo, como militar, procedo de la lealtad a Franco. Pero no era tan tonto como para pensar que el régimen era perdurable. Deseábamos un sistema homologable a los que veíamos en Europa. El franquismo se fue diluyendo, quizá no en las palabras, pero sí en los hechos, y la vida nos fue enseñando que podíamos hablar con el otro, que no era tan fiera, ni tenía tanto peligro. Corríamos unos riesgos medidos. Todos los que participaron en aquella maniobra eran conscientes de su propia debilidad y sobré valoraban la fuerza del adversario. Para los franquistas, el partido comunista era un ogro poderosísimo, y viceversa. Los partidos tenían una enorme necesidad de militantes y nosotros enviábamos topos. Hay una anécdota muy graciosa en el congreso de un partido liberal. Enviamos a un guardia civil y le dijimos: “Hazte notar”. ¡Lo hizo tan bien que le querían nombrar secretario general!

P. El alzheimer ha enmudecido para siempre a uno de los testigos clave de la Transición. ¿Es bueno que haya cosas que no sabremos nunca?

R. Hace tres o cuatro años fui a ver a Adolfo Suárez. Estuvo muy cariñoso, pero no se enteraba de nada de lo que le decía. Me pidió que se lo escribiera. Al final, de aquella época se sabe casi todo. Aunque hay un sentimiento de pudor y una obligación de callar muchas cosas por lealtad.

P. ¿Guarda usted los mayores y peores secretos de aquellos años y los que siguieron?

R. Hay esa vanidad de “Si yo hablara”… pero ¿cuántos años hace ya de esto? Tengo 81. Los que me guardo, me los guardo (risas).

P. ¿En algún momento ha tenido la tentación de desmentir un relato en el que no se sentía reconocido?

R. A veces me río con lo que dicen de mí, pero no me enfado. Soy un hombre paciente. Uno se sabe testigo de muchas cosas, pero lo principal se ha contado ya. Algunas cosas no es bueno que se sepan. Aunque siempre hay mayordomos infieles, la verdad es mucho más amplia que una pequeña noticia.

P. El 23-F dirigía el Servicio de Información de la Guardia Civil en permanente contacto con La Zarzuela. ¿Cómo lo recuerda?

R. Aramburu Topete (José Luis, director de la Guardia Civil) me dijo: “Habla con todos y diles que esto no es cosa de la Guardia Civil, que es el loco de Tejero”. Tuve un momento de estupor porque al principio no podía hablar con nadie: todos los españoles estaban hablando por teléfono.

P. ¿A quién esperaban? ¿Quién era el elefante blanco?

R. No sabía que le llamaban el elefante blanco. Lo que sí sé es que el teniente general de Valencia [Milán del Bosch], antes de que Armada entrara en el Congreso me dijo: “Esto está pactado, esperan a Armada” [Alfonso Armada, condenado por el golpe de Estado]. Tejero salió del Congreso diciendo: “Yo tengo ganas de que alguien me cuente qué es lo que ha pasado”. Cuando recuerdo el 23-F siento una terrible vergüenza por la imagen que se dio del Ejército. Fue una patochada. Aquello de “¡Se sienten coño!”, empujando a Gutiérrez Mellado, una persona mayor… El Rey fue crucial. Se ha ganado dos veces los garbanzos: dirigiendo la Transición, siendo el piloto del cambio, y el 23-F. Ha sido siempre muy prudente y respetuoso. Nunca se ha salido del papel que le otorga la Constitución.

P. ¿Cuál fue el cambio trascendental en la renovación de las Fuerzas Armadas durante la Transición?

R. Había una corriente ya antigua intentando modificar la estructura de las Fuerzas Armadas. Los pactos con los americanos fueron muy importantes. Mucha gente deseaba tener un Ministerio de Defensa como en otros países. Díez Alegría y Gutiérrez Mellado hicieron una labor teórica excelente en el CESEDEN: planteaban leyes, se esforzaban en trazar planes modernizadores… Luego los políticos los rechazaban. No había forma humana.

P. ¿Han cambiado mucho más las Fuerzas Armadas desde su renovación en la Transición?

R. Sí, han cambiado mucho. Hay cosas que no van demasiado bien. El pase al Ejército voluntario… Ahora me muevo por alguna guarnición y veo regimientos muy faltos de personal. Aquel Ejército era inmenso. Quizá tenía los pies de barro, y nosotros lo sabíamos mejor que nadie, pero había muchos hombres. Había muchos hombres, peores equipos, teníamos dificultades de instrucción. Ahora están mejor instruidos.

P. ¿Es revolucionario nombrar a una mujer embarazada ministra de Defensa?

R. Entra dentro de la naturaleza de los tiempos. Yo he estado con la ministra de Defensa de Chile, ahora presidenta; con la francesa… Y no pasa nada. Hay dos áreas muy distintas: la función política de la defensa y la militar. La función política la tiene que hacer un político; lo nuevo es que sea mujer. He conocido a ministros hombres pésimos. Ya veremos qué tal [Carme] Chacón. No tengo ningún recelo previo, sí un estupor comprensible.

P. ¿Qué piensa cuando ve a la Guardia Civil manifestándose de uniforme y con tricornio?

R. Me parece muy mal. La Guardia Civil es un cuerpo serio o no es nada. Es una parte del Ejército alquilada al Ministerio del Interior, siguen siendo militares.

P. ¿De qué encargo está más orgulloso?

R. Si paso revista, no me siento orgulloso de nada. He cumplido con mi deber y lo he hecho en muchas situaciones muy difíciles.

P. ¿Y la misión Tarradellas [presidente de la Generalitat en el exilio]?

R. Lo de Tarradellas salió muy bien. Me encontré a un señor inteligente, amabilísimo, comprensivo, que abrió una posibilidad en la que no se pensaba. No era un monstruo del nacionalismo, era un hombre sencillo, que había sufrido mucho y que deseaba la paz por encima de todo, un rey destronado. Yo iba allí como un teniente coronel cualquiera y me di cuenta de que él veía en mí al Estado. Me apabulló con atenciones y frases exquisitas. Comimos en su casa, muy humilde, pero había un ambiente de ceremonia, de rito… Me sorprendió. A los diez años de volver a Barcelona me envió una carta cariñosísima agradeciéndome la gestión. El mismo día que volvió a Barcelona me había enviado un telegrama.

P. ¿Se arrepiente de algo?

R. El hombre siempre se equivoca. Las cosas que hice, las hice. No tiene mucho sentido hacer revisionismo. A lo mejor si la otra parte hubiera hecho las cosas de otra manera, yo también.

P. Manejó durante toda su vida mucha información, especialmente de ETA. ¿Ha cambiado mucho la banda desde que dejó de ocuparse de ella?

R. En los ochenta cometía cerca de cien asesinatos por año. Yo estaba destinado en el País Vasco con el general Santamaría y un par de veces por semana tenía que despertarle para decirle que habían matado a otro. Sobre la ETA actual no me gusta hablar porque antes yo sabía y ahora no sé.

P. ¿Qué opina de la política antiterrorista del Gobierno? ¿Es partidario de la negociación?

R. Sospecho que siempre hay algún secreto que no se debe contar. Toda la vida se ha hablado con ETA, unos y otros, porque me parecería absurdo que no se hiciera. Es una obligación. La paz hay que buscarla siempre, no a cualquier precio, pero hay que buscarla. Había por ahí un folleto muy curioso de las guerras carlistas que explicaba que lo habían probado todo: a encarcelarlos, a amnistiarlos, a mantener sus graduaciones militares y esto sigue, decía. Hay que seguir probando.

P. En 1985, en un Congreso de Sociología Militar dijo que prefería “la guerra a la independencia” en el País Vasco. El lehendakari planea un referéndum. ¿Estamos más lejos o más cerca de esa guerra ahora que entonces?

R. Creo que no habrá ni la independencia ni la guerra.

P. En aquel mismo congreso afirmó: “El GAL golpeaba su santuario. Fue una campaña imaginativa, conducida con éxito”. ¿Cuál fue el éxito de los GAL?

R. ¿En el 85? Yo no habría dicho eso.

P. ¿Cree que fue un éxito, una campaña imaginativa?

R. No quiero hablar de ese tema. No se lo dije a Garzón, estaría feo hablar ahora.

 


El progarzonismo que nos invade…

abril 10, 2011

Sobre este tema por desgracia de actualidad voy a incluir un artículo del 15 de marzo de Carlos Tena publicado en su página El blog de Carlos Tena y añadiré otros artículos relacionados y unas cuestiones que es de interés no olvidar, puesto que del no olvido se trata, recordemos y hagamos memoria de los hechos.
El problema pro-garzón comienza con una serie de manifestaciones masivas el año pasado, cuando ya las entidades memorialistas llevábamos por algunas ciudades más de dos años concentrándonos, no por la demanda de la Audiencia Nacional; si no por exigir al Estado español Justicia para los crímenes del fascismo español;  sin más éxito que nuestra tozudez, entrega, constancia y tenacidad…
Ahí es donde comienza el trabajo paralelo de despliegue de medios, competencia y manipulación de seudo-plataformas nombradas así mismas como ciudadanas, hacia  los familiares de las víctimas.
En cuanto a la famosa demanda que aun siendo justa no hay que olvidar que solo se refiere a los desaparecidos y niños robados, los ejecutados por sumario que tengan sepultura por ejemplo, no podrían estar en ese listado de víctimas, por lo tanto de hacerse Justicia se haría a un sector de las víctimas no a todas, cuando dicen investigar los crímenes del franquismo en este caso es referirse a una parte por el todo puesto que solo se demandan dos tipos de crímenes muy específicos.

El trabajo de Garzón se limito a eso mismo, profesionalmente hablando, a realizar su trabajo por el cual cobraba en altas instancias judiciales, ¿pero como resolvió la papeleta a su persecución la cual no evitó que se frenara?, derivando la Causa demanda a los juzgados territoriales…¿…?, aun  después de haber reconocido en su Auto que se trataban de Crímenes contra la Humanidad los cuales no prescriben.

Como es evidente y no lo oculto a mi toda esta gente me sobra, ¿por que? por que no han llamado a la puerta de las asociaciones de familiares ofreciendo su apoyo, soporte, etc., si no que montaron sus chiringuitos paralelos y aun es más, intentando ocupar nuestro lugar, y todavía hay más, nuestras reivindicaciones en sus bocas pierden la importancia que les corresponde, para mi son unos parásitos oportunistas, pero la gente dice que hay que sumar; cuando los que no se suman son ellos que van a su protagonismo con sus grandes despliegues mediáticos compitiendo socialmente con los familiares, eso es lo que veo y opino, no se suman; pretenden ocupar nuestro lugar, una lacra, una moda; a la gente de la calle el tema Garzón les aburre; hay personas con las que no comento nada de la labor que llevamos haciendo para que no nos relacionen , no me siento cómoda con las similitud.
Así sirvan estas reflexiones para todas estas iniciativas basadas en la busca y captura de familiares y personas de buena voluntad.
Lau Haizetara Gogoan: Sobre votos y fosas
Yo misma :
– 29/3/2010: Cual es vuestra Causa
– 18 de junio/6/2010: La solidaridad del embudo
(A este artículo habría que añadir ciertas actualizaciones que se han dado en estos casi doce meses, continuaron las transformaciones de los esloganes hasta llegar por fin a no utilizar el término desaparecidos sino que se refieren ya por fin a las víctimas del franquismo en general).
Y por último la tomadura de pelo visual, pancarta del PSC-PSOE en un acto el 8 de mayo de 2010 en Barcelona, un partido en el gobierno de Cataluña en esas fechas y en el gobierno del Estado español, las pancartas han dejado de ser reivindicativas para el pueblo ahora se usan para que los partidos en el poder hipnoticen al pueblo.
La mayoría con gafas de sol y el resto con cara de circunstancia
Publicado por Mª José Barreiro López de Gamarra en miércoles, abril 06, 2011

http://agenciabarreiroforever.blogspot.com/2011/04/el-progarzonismo-que-nos-invade.html


COMUNICADO DE LA AGRUPACIÓN DE FAMILIARES PRO EXHUMACIÓN DE REPUBLICANOS DEL VALLE

abril 10, 2011

Ante la noticia aparecida ayer, 05.04.11, en los medios de comunicación respecto a la creación de una serie de propuestas para convertir al Valle de los Caídos en un centro acorde con lo dispuesto en la Ley de Memoria Histórica (Ley 52/2007 de 26 de diciembre),

 

MANIFESTAMOS nuestra indignación más vehemente, ya  que, hasta la fecha, el Ministerio de Presidencia no ha dado una respuesta positiva a nuestra insistente petición de exhumar los restos de nuestros familiares, inhumados sin nuestro consentimiento en el Valle por el régimen dictatorial franquista, y que permanecen en el Valle también en contra de nuestra voluntad. En nota de prensa de nuestra Agrupación de 25 de febrero de 2011 ya denunciamos la absoluta dejadez y la falta de voluntad política para solucionar esta cuestión.

 

EXIGIMOS como prioritario que se dé término al sufrimiento de las familias que anhelamos enterrar dignamente los restos de nuestros seres queridos. ¿¡HASTA CUÁNDO TENEMOS QUE ESPERAR!?

 

EXIGIMOS que el Estado, en un intento por reparar minimamente nuestro dolor y el daño padecidos, haga cumplir lo dispuesto en la Ley de Memoria Histórica y disponga para ello las medidas legales y los recursos necesarios. Han transcurrido ya 75 años del comienzo de la Guerra Civil y vivimos en democracia, por lo que nuestros familiares asesinados no pueden seguir siendo moneda de cambio, ni objeto de pactos que no conlleven el que se haga, por fin, justicia.

6.04.11

Enviado por Fausto Canales

 


¿Se irá Zapatero y seguirá el Valle de los Caídos?

abril 10, 2011

Una vez decidido que Rodríguez Zapatero no será candidato a la Presidencia del Gobierno en los comicios de 2012, queda por saber si su Ley de Memoria Histórica no servirá de nada en lo tocante al Valle de los Caídos, sede mortuoria del dictador Franco, cuyos restos reposan bajo la más alta cruz de la cristiandad.

He leído recientemente que Zapatero no quiere irse de La Moncloa sin cerrar este capítulo pendiente y que, con tal fin, el ministro Jáuregui trata de dar celeridad a la creación de una comisión de expertos para que el Valle de Franco sea en el futuro un centro de reconciliación y memoria, tal como se pretende en la citada ley. Se intentará que eso ocurra antes del término de la presente legislatura.

Desconozco cuál va a ser la actitud del Partido Popular en esta materia, pero si a su peculiar sentido de la memoria histórica añadimos su afán de desprestigiar al máximo la gestión de ZP, es muy probable que ponga los mayores obstáculos para que el Valle de los Caídos no sea del todo lo que el Gobierno pretende.

Por el momento, la Agrupación de Familiares pro Exhumación de Republicanos en el Valle de los Caídos no deja de mostrar su indignación por los sucesivos retrasos acumulados en ese sentido, sin tener en cuenta al parecer sus demandas en esa nueva orientación que se pretende dar al recinto. El ministerio de Presidencia debe a los familiares una respuesta positiva que se está dilatando en exceso.

Esa asociación se queja de la absoluta dejadez y falta de voluntad política del Gobierno para solventar su reclamación: que los restos de sus familiares, ejecutados/asesinados por el bando rebelde y enterrados sin el consentimiento de sus deudos en el mismo lugar donde están y han sido honrados los de Franco, encuentren por fin la reparación e inhumación que su memoria y dignidad merecen.

No sé cómo contemplará la comisión de expertos en la que trabaja Ramón Jáuregui este punto tan sensible de la memoria histórica, más que nada porque no figura en el texto de la noticia aludida. Lo cierto es que los restos de esos republicanos, cuya muerte fue secuestrada por la dictadura después de que la dictadura acabara con su vida, forman parte de la memoria viva y sufriente de sus familiares, la que más se ha de respetar quizá en el proyecto de erradicación de lo que el Valle de los Caídos fue hasta ahora.

Público.es


Víctimas del fraquismo piden dejar de financiar la tumba de Franco…

abril 10, 2011

Solicitan al Gobierno terminar con el “maltrato” que supone pagar con sus impuestos los gastos de mantenimiento del Valle de los Caídos

PATRICIA CAMPELO Madrid 05/04/2011

Con la llegada de la época en la que los contribuyentes tienen que rendir cuentas con Hacienda, las víctimas del franquismo a través de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) piden la revisión de ciertas obligaciones tributarias.

En concreto, denuncian el “maltrato” que supone para este colectivo el hecho de que las víctimas “de los delitos más graves que existen desde el punto de vista del derecho penal internacional”, aclaran, estén “obligadas por el Estado” a pagar con sus impuestos los gastos de mantenimiento de la tumba del dictador Francisco Franco en el Valle de los Caídos.

La entidad que preside Emilio Silva, nieto de un civil asesinado en 1936por motivos políticos, califica de “trato inhumano” y “degradante” el extremo denunciado, a la vez que considera que situaciones así no deberían permitirse “en una democracia que ha hecho grandes esfuerzos para proteger a algunas víctimas, pero convive con la desprotección y el maltrato de otras”.

Conversión de Cuelgamuros

En 2002, la ARMH presentó en el Congreso de los Diputados un proyecto de ley en el que pedían la conversión del mausoleo en un monumento honorífico para las víctimas de la dictadura. La propuesta incluía una exposición en la nave central que documentase la historia de los presos políticos.  “Trabajaron como esclavos para edificar el mausoleo con el que el dictador quería glorificar su persona”, apuntan sobre la labor obligada de estos reclusos del franquismo.

“Jáuregui tiene la responsabilidad de dar una solución definitiva al problema”

En diciembre de 2010, el ministro de Presidencia, Ramón Jáuregui, anunció la próxima transformación del Valle de los Caídos en un lugar de memoria, una iniciativa esperada por la ARMH y para la que piden “prioridad”. “Esperamos una solución para los familiares a los que el ejército franquista robó los restos de un ser querido para trasladarlos al mausoleo”, sostienen.

“Sus derechos exigen todos los esfuerzos por parte del Estado para poner fin a su sufrimiento y para reparar tanto daño padecido”, reivindican.

La expectativa del colectivo de víctimas que inició hace diez años las primeras exhumaciones científicas es que el Gobierno haga una “interpretación democrática” de Cuelgamuros y promueva los “valores democráticos y de quienes no apoyaron el golpe militar y lucharon por la continuidad de la democracia”.

“Jáuregui tiene la responsabilidad de dar una solución definitiva al problema y no poner parches que generen más sufrimiento a las víctimas”, concluyen.

Memoria Pública (Público.es)

 


“Sé quiénes vinieron a buscar a mi bisabuelo para quemarlo, pero no les guardo rencor”

abril 10, 2011

El pueblo zaragozano de Magallón entierra a 81 represaliados del franquismo que yacían en una fosa común

ELENA HERRERA Magallón (Zaragoza) 09/04/2011

Una mujer se abraza al féretro con los restos de un represaliado cubierto con la tricolor. - GUILLERMO SANZ

Una mujer se abraza al féretro con los restos de un represaliado cubierto con la tricolor. – GUILLERMO SANZ

“Sé el nombre y los apellidos de los hombres y las mujeres que vinieron a buscar a mi bisabuelo para quemarlo en la plaza del pueblo, pero no me importa. No me han educado en el rencor”.Óscar Montorio forma parte de la cuarta generación de descendientes de represaliados durante los primeros años de la Guerra Civil.

Tiene 34 años y es el regidor socialista de Ambel, un municipio de alrededor de 200 habitantes situado bajo las faldas del Moncayo, en la provincia de Zaragoza. Hoy enterró “con dignidad” a su bisabuelo Mariano Morte Candado, que también formó parte de la corporación municipal de su pueblo en los años previos a la sublevación franquista.

Su bisabuelo luchó para que se aumentara el jornal de los agricultores y para que hubiera agua corriente en el pueblo. Óscar trabaja ahora para que “todos” los vecinos de Ambel, incluidos los verdugos de su bisabuelo, vivan “lo mejor posible”. “Soy el alcalde y también tengo que velar por ellos, para que tengan una vejez digna”, asevera con convicción.

El pueblo aragonés de Magallón, situado al oeste de la comunidad, vivió una jornada de emociones y “recogida alegría” marcada por la reparación de las víctimas del franquismo. En un panteón del cementerio del municipio descansan los restos de 79 hombres y dos mujeres de varias localidades próximas, asesinados en los primeros meses de la Guerra Civil. Uno de los momentos más emotivos de la jornada fue la entrada al cementerio de los féretros de los 81 fusilados en manos de sus familiares.

Los trabajos de exhumación comenzaron en febrero de 2009

Hasta 2009 los cuerpos de esas 81 personas yacían en una fosa que comenzó a exhumar el equipo de la sociedad científica Aranzadi en febrero de ese mismo año. A pesar de que mayoría de los esqueletos estaban en “buen estado”, los trabajos de identificación, principalmente debido a la falta de presupuesto, no han sido fáciles. El equipo del profesor Luis Ríos, biólogo de la Autónoma de Madrid, ha conseguido identificar a 25 personas desde febrero de 2010, pero todavía quedan entre 10 y 15 familias sin identificación.

El forense Paco Etxeberria, que lleva 10 años abriendo fosas, ha exhumado, junto a su equipo, alrededor de 5.000 cuerpos de represaliados del franquismo. Bajo su dirección estuvo también la exhumación de la fosa de Magallón.

“Nunca encontraremos a los 120.000 desaparecidos, pero este es un acto simbólico en el que unos represaliados representan a otros”, apuntó en una intervención muy aplaudida por los asistentes. Etxeberria destacó además el creciente apoyo institucional que tiene la causa de la reparación de la memoria colectiva. El acto contó con la presencia de representantes de las administraciones local, provincial, autonómica y central.

El momento más emotivo fue la entrada de los féretros al cementerio

Olga Alcega comenzó a mediados de los años setenta a buscar a su abuelo Antonio Alcega, que era cartero en Bureta (Zaragoza) cuando fue asesinado. Ahora forma parte de la Asociación de Familiares y Amigos de los Asesinados y Enterrados en Magallón (AFAAEM) y su empeño, junto al de otros familiares de fusilados, posibilitó la “recuperación de la dignidad” para las 81 personas que fueron enterradas en Magallón. En un discurso que acabó implorando a que “nunca más, y para nadie” se produzcan “aquellos horrores”, Alcega aludió a los nietos como “la primera generación de descendientes de los represaliados que no tiene miedo”.

Isidro Torres vivió un momento distinto. Él pertenece a la generación de los hijos de los fusilados por la barbarie franquista. Nació en Magallón seis días antes de que fusilaran a su padre, Isidro Torres Navarro, que fue asesinado cuando tenía 28 años. Viajó a Magallón a comprar vino para una taberna que regentaba la familia en Cortes (Navarra) y nunca más volvieron a verlo.

Desde que comenzaron los trabajos de exhumación Isidro no dejó ni un día de ir a la fosa. “Me parecía que iba a reconocer a mi padre”, explica con emoción. Hoy es un día de alegría, pero Isidro, que trabajó como agricultor y después como albañil, recuerda con tristeza lo difícil que resultó salir adelante junto a su madre (tenía otro hermano al que cuidaron los abuelos). “De pequeño tuve que pedir limosna, mi madre cosía y lavaba ropa, si hubiera vivido mi padre podría incluso haber estudiado como han hecho mis hijos”.

Público.es

ENLACE ACCESO A LA GALERÍA FOTOGRÁFICA DEL ACTO EN MAGALLÓN:

Magallón homenajea a las víctimas y represaliados de la Guerra Civil

 


‘Público’ reflexiona sobre la vigencia de la República…

abril 10, 2011

80 aniversario. Este diario publicará el 14 de abril el suplemento ‘España amanece republicana’, con ocho miradas sobre lo que supuso este sistema político

PÚBLICO MADRID 10/04/2011

Partidarios de la República con la bandera tricolor en la Puerta del Sol de Madrid en 1931.-

Partidarios de la República con la bandera tricolor en la Puerta del Sol de Madrid en 1931.-GETTY IMAGES

España amanece republicana es el título del suplemento especial que el diario Público incluirá el próximo jueves 14 de abril para conmemorar el 80 aniversario de la proclamación de la II República.

Este suplemento incluye ocho miradas sobre aquella experiencia democrática. Josep Fontana, historiador; Andreu Mayayo i Artal, catedrático de Historia Contemporánea de la Universitat de Barcelona; Mary Nash, catedrática de Historia Contemporánea de la Universitat de Barcelona; Ricardo Robledo, catedrático de Historia Económica de la Universidad de Salamanca; José Luis Ledesma, historiador de la Universidad de Zaragoza; Luis García Montero, poeta; Vicenç Navarro, catedrático de Políticas Públicas de la Universitat Pompeu Fabra y profesor de Public Policy en The Johns Hopkins University; y Juana Salabert, escritora, reflexionan sobre los orígenes de la República, así como sobre los avances que ese régimen supuso en el terreno de la educación y la igualdad.

En este sentido, Nash recuerda que el Gobierno reformista republicano socialista dictaminó “un amplio conjunto de leyes que amparaba los derechos políticos y civiles de las mujeres y su incorporación en la vida política” y que la Constitución abrió “una etapa singular en la historia de España” al establecer el sufragio universal y el principio de igualdad de género. “Las españolas se convirtieron entonces en ciudadanas de pleno derecho con la conquista del voto y de los derechos igualitarios establecidos”, destaca.

En este suplemento también se abordan el laicismo, las figuras más representativas de aquel sistema, la reforma militar y el debate sobre la estructura territorial de España, entre otros muchos aspectos. Además de estos ocho análisis, el suplemento especial incluirá dos reportajes. El primero de ellos muestra a los herederos de la II República y explica dónde están y qué hacen los descendientes de los personajes destacados de aquel momento histórico, mientras que el segundo retrata la cantera de la III República, es decir, da voz a los jóvenes que desde diferentes ámbitos defienden la vigencia de ese sistema.

Junto a este especial, Público también distribuirá el 14 de abril un ejemplar de la Constitución aprobada el 9 de diciembre de 1931.

Estas dos iniciativas se desarrollan en el mes que Público ha querido dedicar al 80º aniversario de la II República. Por ello, este diario ofrece cada sábado una colección de títulos como El laberinto español, de Gerald Brenan (cuyo segundo volumen se distribuyó ayer); Causas de la guerra de España, de Manuel Azaña; La revolución española (1930-1937), de Andreu Nin; y Campo de sangre, de Max Aub. Además, todos los domingos del mes, Público incluye un cartel de la República.

Público.es

 


Los papeles del presidente…

abril 10, 2011

Conspiraciones republicanas

  • Los papeles del presidente

Los papeles del presidente

Diccionario Inteligente
8 Abril 11 – – Jorge FERNÁNDEZ COPPEL, académico correspondiente de la Real Academia de la Historia

Pese a lo que se dice, no fue el Estado el que recuperó los papeles de Niceto Alcalá-Zamora. Me cuesta entender cómo un Gobierno que se vanagloria de recuperar la historia de la Segunda República a través la ley de Memoria Histórica, puede humillar de tal modo a su primer presidente, Niceto Alcalá-Zamora. Cómo es posible que cargos públicos mientan y sean tan canallas de filtrar información a sus medios afines, contraviniendo los deseos que Alcalá Zamora.

Me veo en la obligación de explicar quién y cómo se recuperaron sus memorias. A raíz de una entrevista que me hizo César Vidal con motivo de mi último libro, se puso en contacto conmigo un individuo que decía tener todos los papeles personales del insigne político. Los manuscritos habían sido robados de las cajas fuertes donde Alcalá-Zamora los había depositado en el año 1937. Se supo que fueron trasladados con el Gobierno provisional a Valencia durante la Guerra Civil y allí, tras la finalización de la contienda, desaparecieron hasta hoy.

Hacer justicia
Se me presentó un dilema moral: podía comprarlos y ganar mucho dinero, pero tres razones me lo impedían. José Alcalá-Zamora Queipo de Llano, Académico Numerario de la Real Academia de la Historia, era amigo personal, los documentos eran robados, y el individuo que los poseía lo sabía. Y la más importante, deseaba que el Gobierno reconociera la figura del presidente, que murió en el exilio en dificultades económicas y con el deseo, expresado en su testamento, de que, si algún día se recuperaran sus memorias, se entregaran a sus descendientes, pues era el único legado espiritual que podía ofrecerles. ¡Qué gran error cometí!

Lo denuncié a la unidad operativa de la Guardia Civil, en la que tengo algunos amigos, y tras una denuncia de los familiares de Alcalá-Zamora se montó un operativo en el que fui el cebo. Conseguí una reunión con el sujeto que las poseía, que era el hijo del hombre que las sustrajo. Analicé la documentación e intervino la Guardia Civil, que nos detuvo a todos, como parte del plan.

Qué satisfacción, después de 70 años se iba a hacer justicia. Pero cuál fue mi error, porque el Ministerio del Interior traspasó de inmediato los papeles a una de sus cajas fuertes, hasta que apareció Rogelio Blanco, director General del Libro, cuyo único mérito es ser «íntimo amigo de Zapatero», como él dice. No era «su» Memoria Histórica y los papeles no ayudaban al partido de su íntimo amigo. Desde hace dos años ha impedido a la familia cualquier acceso a la documentación, aunque se ha visto obligado a reconocer, por orden del juzgado, que el 80% de los papeles son privados. La intención de la familia era depositarlos en la Real Academia de la Historia y que un historiador imparcial los analizara.

La familia denunciará a cualquier medio que publique cualquier documento, atentando contra la propiedad intelectual de los mismos. Señor Blanco: no tenga la menor duda de que la memoria del Presidente de la República Niceto Alcalá-Zamora debe estar inquieta sabiendo que es capaz de manosear sus papeles privados. Quizás con el abandono de su «íntimo» amigo José Luis Rodríguez Zapatero cambie usted de opinión y aún pueda limpiar su conciencia. Si no es así, la justicia dirá la última palabra.

La Razón vía google noticias


Noreña celebra las III Jornadas de la Memoria Histórica…

abril 10, 2011

10.04.11 –

El salón de actos de la Casa de Cultura Severo Ochoa, de Noreña, acogerá mañana, a las ocho de la tarde, el inicio de las III Jornadas de la Memoria Histórica que comenzarán con una videoconferencia con Josefina Cuesta, catedrática de Historia Contemporánea de la Universidad de Salamanca y codirectora de Jornadas de Memoria de Mujer del Centro Documental de Memoria Histórica, dependiente del Ministerio de Cultura.

En el acto participarán también Carmen Sanjurjo, senadora por Asturias y secretaria de Igualdad de la FSA, la periodista María Antonia Mateos y Verónica Noval, concejala de Cultura de Noreña.
Por otro lado, el miércoles, también a las 20 horas, se celebrará la segunda sesión de las jornadas, denominada ‘El Mapa de Fosas de Asturias’. A la misma asistirán Noemí Martín, consejera de Bienestar Social del Principado, Carmen García, profesora de Historia de la Universidad de Oviedo y Laura Díez, vicepresidenta de la Asociación Trece Rosas de Asturias.
Asimismo, durante toda la semana podrá visitarse la exposición ‘¡Salud Compañeras!’, en la sala de exposiciones del Antiguo Depósito, en horario de 19 a21 horas.

El Comercio Digital (Asturias) vía google noticias


74 años y nueve días después, Gáldar recupera su Memoria Histórica…

abril 10, 2011


Domingo 10 de Abril de 2011 00:00

memoriagaldar04“Que no vuelva la desmemoria”. Este era el deseo que protagonizaba una de las coronas que honraban el regreso a su pueblo, este sábado, nueve de abril de 2011, de seis de los represaliados del franquismo en el municipio de Gáldar.

Antonio García Castillo, Juan García Castillo, Manuel Ríos Santana, Francisco Ossorio Medina, Prudencio Pérez Perdomo y Manuel López Perdomo, por fin, tras 74 años y nueve días de olvido, han recuperado su lugar en la memoria colectiva de los galdenses.

Sus familiares han recuperado sus restos, gracias al trabajo encomiable de la Asociación  por la recuperación de la Memoria Histórica de Arucas, que logró con su tesón, que se abriera el pozo de Las Brujas en Montaña Blanca, en el que yacían los cuerpos de 25 represaliados por el régimen franquista.

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Allí,  bajo  el olvido impuesto, yacían dos ciudadanos de Arucas, uno de Firgas y los seis vecinos de Gáldar, que son los que se han podido identificar, por lo que queda claro que todavía queda mucho por hacer para poder cerrar una de las páginas más dolorosas de la historia isleña.

Gáldar los recibió, abriendo su emblemática calle Larga,  para que el cortejo fúnebre llegara hasta el frontis de la Iglesia de Santiago.

Allí, un emotivo y espontáneo aplauso, mezclado con el dolor de la siempre incomprensible pérdida, el calvario de la falta de información y la satisfacción de la recuperación de los cuerpos desaparecidos, por parte de sus familiares, sellaba un reencuentro que para muchos es el inicio del camino de la paz y de la unidad.

memoriagaldar02Una voz joven, la de Catalina Martín, familiar de  Francisco Osorio Medina, puso sonido a la historia de los represaliados galdenses. Lo hizo sin acritud, sin ánimo de revancha, contando desde la generosidad nunca reconocida por los que aún defienden la barbarie ocurrida, aquella tenebrosa madrugada del uno de abril de 1937, en la que fueron arrancadas del calor de sus hogares, las vidas de  al menos, 17 vecinos de Gáldar.

Fueron cruelmente asesinados por defender ante todo, ”la libertad”, y a sus familias, sin ninguna compasión, se les negó el derecho a velar y enterrar  a sus muertos. Ahora, por fin, se les ha concedido este derecho, porque no podemos obviar que  también son nuestros padres, nuestros hijos, nuestros hermanos, nuestros vecinos, y es el derecho de un pueblo el de recuperar a todos sus hijos.

memoriagaldar03Quizás, y solo es un quizás, faltó en este reencuentro del pueblo con sus ciudadanos vilmente asesinados, una palabra de perdón, por los que la podían pedir en nombre de esta nueva sociedad que tiene que cerrar sus sangrientas heridas, pero este quizás no empaña lo más importante, el derecho de unas familias a enterrar con dignidad a sus muertos, y el de una sociedad que empieza a recobrar su memoria histórica.

La empieza a recobrar porque todavía hay cuerpos que recuperar. Francisco Delgado Moreno, José Macías Sosa, Juan Moreno González, Juan Quintana Sosa, Narciso Rodríguez Sosa, Francisco Trujillo Rodríguez, y Francisco Santana Santana, siguen desaparecidos. Sus familiares continúan la búsqueda  y nos toca a todos apoyarla para que llegue a buen fin.

Recordar es un proceso doloroso, pero es preferible el dolor a la vergüenza del olvido.  Por eso, tenemos que seguir recordando aquella noche en la que la cobardía se amparó en la negrura para saldar cuentas de envidias e intolerancias, desparramando sangre inocente, para que la desmemoria nunca vuelva, y para que el recuerdo, con todas sus consecuencias, traiga la mañana soleada  de esperanza y reconciliación, que muchos, la gran mayoría, queremos.

Amplia galería fotográfica en este enlace.

InfonorteDigital vía google noticias