14/04/2011: ¡ Viva la República !

abril 14, 2011

En Madrid hoy a las 19h empezaban a congregarse numerosas personas para recordar la 2ª República , 80 años después.

Algunas imagenes tomadas  por PV. R. de C. R. y el video de Raquel, son nuestro particular homenaje, en recuerdo de nuestros antepasados que tuvieron el valor de defenderla a cambio de sus vidas.

Un abrazo fraternal.

¡ VIVA LA REPÚBLICA !

MADRID 14 DE ABRIL DEL 2011. Foto La Memoria Viva

MADRID 14 DE ABRIL DEL 2011. Foto La Memoria Viva

MADRID 14 DE ABRIL DEL 2011. Foto La Memoria Viva

 

MADRID 14 DE ABRIL DEL 2011. Foto La Memoria Viva

MADRID 14 DE ABRIL DEL 2011. Foto La Memoria Viva

MADRID 14 DE ABRIL DEL 2011. Foto La Memoria Viva

MADRID 14 DE ABRIL DEL 2011. Foto La Memoria Viva

MADRID 14 DE ABRIL DEL 2011. Foto La Memoria Viva

MADRID 14 DE ABRIL DEL 2011. Foto La Memoria Viva

MADRID 14 DE ABRIL DEL 2011. Foto La Memoria Viva

MADRID 14 DE ABRIL DEL 2011. Foto La Memoria Viva

 

MADRID 14 DE ABRIL DEL 2011. Foto La Memoria Viva

(Nota: las imágenes han sido tomadas con un movil)

Nuestra compañera Raquel nos ha enviado un precioso video : http://www.youtube.com/watch?v=7V7d_lxo36w

(Hoy cumple también los años nuestro comandante Robert, José Antonio Alonso: ¡Felicidades Comandante! )

 
           

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El 14 de abril, 80 años después…

abril 14, 2011

El rey Juan Carlos y el Principe de Asturias, Felipe de Borbón, durante la celebración de la Pascua militar.- Claudio Álvarez

JOSÉ JUAN TOHARIA 14/04/2011

Los españoles guardan una imagen más bien positiva de la Segunda República, ahora que se cumplen ya 80 años desde su proclamación. Pero si tuviesen hoy que escoger, se inclinarían -y de forma clara- por una monarquía parlamentaria como la actual. Esto puede parecer sorprendente atendiendo a la extendida idea de que España es un país juancarlista sin apenas monárquicos. Quizá la matización que los datos del sondeo de Metroscopia aportan es que en la actualidad, para muchos, ‘juancarlismo’ y ‘monarquismo’ son términos sinónimos.

Foto

Encuesta sobre la relación de los españoles con la República

DOCUMENTO (PDF – 69,5Kb) – 14-04-2011

Hoy, 14 de abril de 2011, cuando ya no queda entre nosotros prácticamente nadie que viviera como persona adulta los años de nuestra última República, el balance que de la misma ha quedado fijado en nuestra memoria colectiva se presenta dividido, si bien con un ligero predominio de las opiniones favorables. El 45% de nuestra actual ciudadanía cree que el quinquenio republicano fue, en conjunto, un periodo positivo en la historia de nuestro país, mientras que un 35% cree lo contrario. No hay diferencias en este dictamen en función de la edad (coinciden en la opinión positiva el 45% de los españoles más jóvenes y el 41% de más edad), pero sí en función de la orientación ideológica: quienes tienen una imagen positiva del periodo republicano son dos veces más numerosos entre los votantes del PSOE que entre los del PP (58% frente a 26%)

En todo caso, parece innegable que la imagen que nos ha quedado de la Segunda República viene empañada por la subsiguiente Guerra Civil, a cuyo trasluz inevitablemente la percibimos. De hecho, así lo reconoce un 58% de la ciudadanía, que indica que cuando oye hablar de aquella no puede evitar pensar, al mismo tiempo, en esta. ¿La breve duración de la Segunda República se debió quizá a que fue proclamada antes de tiempo, cuando nuestra sociedad no estaba preparada aún para un régimen democrático de ese tipo? Las opiniones se dividen al respecto de forma clara: un 44% lo piensa así, frente a un 41% que disiente de esta idea. En cambio, domina claramente la opinión (51% frente a 30%) de que fue la radicalización de sectores extremistas, tanto de derecha como de izquierda, lo que finalmente marcó el infortunado destino de una República que, en otro caso, quizá sería ahora octogenaria.

Pero los hechos fueron -por desgracia- los que fueron, y ahora, ocho decenios después, cuando se plantea a los españoles, en abstracto y en términos generales, la preferencia por una monarquía o una república, se obtiene casi un empate: un ligeramente mayoritario 48% opta por la monarquía, mientras que un 39% lo hace por la república. Y si se abandona el planteamiento genérico y la pregunta se formula desde supuestos más tangibles y concretos, proponiendo una república al estilo, por ejemplo, de la francesa actual o una monarquía parlamentaria como la ahora existente en España, es esta segunda la que sigue resultando preferida, y por un porcentaje que llega al 54% (frente al 37% que optaría por una república como la francesa). Lo que resulta quizá destacable es que no solo opten por una monarquía parlamentaria como la actual la mayoría de los votantes del PP (69% frente a 21%) y del PSOE (53% frente a 42%), sino que lo haga incluso una cuarta parte (24%) de los votantes de IU.

El País.com

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Soflamas a diestra y siniestra

Un grupo de historiadores analiza en ‘Palabras como puños’ la intransigencia política durante la República


Escuchen a Garzón…

abril 14, 2011

Por: Álvaro P. Ruiz de Elvira

Garzon

Durante más de seis horas el juez Baltasar Garzón mantuvo una conversación con el escritor y periodista Manuel Rivas. La cámara de la cineasta Isabel Coixet fue testigo de este encuentro que ha resultado en un documental de hora y media donde el magistrado, tras la suspensión de su labor como juez de la Audiencia Nacional, hace un repaso a su trayectoria. Adelantamos durante toda la mañana de hoy el tráiler de Escuchando al juez Garzón.

Coixet le dijo al juez: “Si me preguntas por qué quiero hacer este proyecto, las únicas cosas que se me ocurren son: porque la cantidad de porquería que cada día se vierte sobre ti me causa una indignacion visceral que me es difícil explicar con palabras y porque tengo una hija de 12 años y no quiero que crezca pensando que a la gente que brilla en su trabajo, la castigan precisamente por eso”.

El País.com

El juez Baltasar Garzón, en hora y media:

Isabel Coixet grabó una conversación entre Baltasar Garzón y el escritor Manuel Rivas en la que el juez desgrana su trayectoria. Adelantamos el tráiler del documental… (pinchar enlace)


España mañana (no) será republicana…

abril 14, 2011

Isaac Rosa

14 abr 2011

“El mejor homenaje a la II República es que aquel bello sueño modernizador se ha hecho realidad en nuestra democracia.” -Ramón Jáuregui, ministro de Presidencia-

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Pues no, mañana no será, ni pasado mañana, ni probablemente el año que viene. Aunque los republicanos coreemos hoy el “España mañana será republicana”, sabemos que aún habrá que esperar. Y ése es parte del problema: que más que trabajar por traer la república, la esperamos, como si fuese a caer del cielo o nos la fuesen a conceder graciosamente.

Como además no sólo queremos un cambio en la jefatura del Estado, cambiar el rey por un presidente, sino que muchos aspiramos a una república laica, social, federal y más democrática que esta democracia incompleta, va para más largo.

No es derrotismo, al contrario. Pero tengamos claro que no vale con esperar, ni con desear, ni con exhibir un republicanismo que a menudo es más sentimental que político, que nos vuelve tricolores en las fechas señaladas y decae el resto del año (yo el primero, que escribo hoy que toca).

Hacer de España una república no es fácil, incluso aunque sólo nos limitásemos de entrada a prescindir del rey. Porque la corona, como la iglesia católica, la organización territorial, el bipartidismo, la corrupción o los atrasos socioeconómicos y educativos forman parte de un todo, de un sistema de poder muy sólido, un régimen donde todas las piezas encajan, y por eso cuesta tanto abrir el debate sobre la corona, avanzar en la laicidad o mejorar la calidad democrática, porque cada pieza cumple su función y se sujetan unas a otras.

Pero además, hay que reconocerlo, el blindaje institucional, político y económico se hace más fuerte por nuestra propia debilidad. Es verdad que todo juega en contra, y que ese blindaje trabaja activamente para que el republicanismo no prospere. Pero seamos autocríticos, precisamente hoy: no sólo estamos divididos, desorganizados y dominados por otras prioridades. Ni siquiera contamos con un programa mínimo. ¿Qué pasaría si hoy mismo abdicase por motivos de salud el rey o falleciese de repente? ¿Tenemos algo preparado, o cantaremos “España mañana será republicana” mientras coronan a Felipe VI?

Que no cunda el desánimo, y a trabajar. Viva la República.

PÚBLICO.ES


La actualidad de la República

abril 14, 2011

14 abr 2011

 

Durante casi cuarenta años, la II República fue criminalizada por los mismos que habían acabado con ella mediante un golpe de Estado que provocó la Guerra Civil. Por si cuatro décadas de manipulación u olvido hubieran sido insuficientes, en los últimos años ha cosechado cierto éxito mediático y político un revisionismo falsamente historiográfico que además pretende cargar al propio régimen republicano con la responsabilidad de haber sido causante de aquel trienio sangriento. A pesar de ese avasallador esfuerzo por manchar la memoria republicana, sus principales valores se mantienen vigentes ochenta años después de aquel 14 de abril de 1931. No se trató simplemente de echar del poder a un monarca desprestigiado por su connivencia con la dictadura de Primo de Rivera, sino del intento más profundo de modernización y democratización de España. La mejor prueba de ello es que aún hoy el debate y la acción política siguen girando sobre algunos de los grandes ideales republicanos. La defensa de la educación obligatoria y gratuita, del derecho a la atención sanitaria pública, de la igualdad entre mujeres y hombres, de un Estado plural capaz de recoger las legítimas aspiraciones de sus pueblos o de un laicismo que coloque a la Iglesia católica en el ámbito que corresponde a la fe… Esas banderas que sacaron de quicio a quienes veían en riesgo sus prebendas mantienen plena actualidad y son mimbres de un Estado del bienestar en entredicho.

PÚBLICO.ES


Así contó la prensa el 14-A…

abril 14, 2011
La prensa en 1931

En la prensa

La alegría, esperanza y emoción fue casi unánime en la prensa española un día después de la proclamación de la II República. Desde el “Viva la República” de La Voz a “El pueblo se entregó a manifestaciones delirantes de entusiasmo” de El Socialista, todos los medios recogieron en primera plana el momento histórico. En el interior, crónicas exquisitas relatando de forma pormenorizada el cómo, dónde y por qué del cambio de régimen. Artículos cargados de dicha que no intuyeron el tajo inmisericorde que, cinco años después, se daría al ejercicio más pleno de democracia vivido hasta entonces en la historia de España.

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Así contó la prensa el 14-A

La República, en movimiento


MANUEL AZAÑA DÍAZ…

abril 14, 2011

Alcalá de Henares 1880- Montauban, Francia 1940

Último presidente de la República (de 1936 a 1939) y primer presidente del Gobierno republicano (de 1931 a 1933 y en 1936).

Político y escritor, republicano auténtico, tal y como le definía Indalecio Prieto, creyó en la capacidad decisoria del pueblo para cambiar el rumbo político de un país. Depositó sus esperanzas en la reforma agraria y fiscal, iniciativas que a su juicio fueron insuficientes durante el primer bienio. Orador a la altura de Castelar o Cánovas del Castillo, aunaba una dialéctica de hierro con una expresión de seda. Político moderado, conservador, de discurso ateneísta, era el hombre al quien el pueblo leía y escuchaba.

Vinculado al Ateneo de Madrid, dirigió la revista La Pluma y España. De intensa vida política, durante la dictadura de Primo de Rivera fundó el partido Acción Republicana (1925). Fue ministro de la Guerra en el gobierno provisional de la República hasta octubre de 1931 que ostentará el cargo de presidente del Gobierno hasta septiembre de 1933. En estos primeros años llevó a cabo la reforma agraria y militar, aunque sin los resultados esperados. En abril de 1934 fundó Izquierda Republicana. Tras un tiempo encarcelado por la rebelión de 1934 en Asturias y Catalunya, su actividad política se encaminó a preparar la coalición de izquierdas del Frente Popular, la vencedora en las últimas elecciones de febrero de 1936. Ese año fue elegido presidente de la República, cargo del que dimitió en el exilio en Francia, en febrero del 39.

Conjugó su intensa vida política con una prolífica producción intelectual de la que han quedado obras como Vida de Juan Valera (1929) por la que obtuvo el Premio Nacional de Literatura en 1926, la novela El Jardín de los Frailes, o La Velada de Benicarló, una reflexión a modo de diálogo sobre la Guerra Civil. Como orador, es notorio el discurso de las tres ‘p’, Paz, Piedad, Perdón, pronunciado en Barcelona dos años después de iniciarse la contienda, el 18 de julio de 1938. Está enterrado en Mountanban (Francia), donde falleció el 3 de noviembre de 1940 tras una larga enfermedad.

Público.es


Mirada Exterior: El recelo de las élites europeas

abril 14, 2011

VICENÇ NAVARRO Catedrático de ciencias políticas y Políticas Públicas de la Universitat Pompeu Fabra y Profesor de Public Policy en The Johns Hopkins University

Durante muchos años se ha desconocido, ignorado o silenciado el periodo republicano que se extendió de 1931 a 1939. Excepto en círculos académicos y en libros pertenecientes a la bibliografía historiográfica, la República ha sido una página desconocida de la historia de España, excepto en la versión promovida por la dictadura implantada por el general Franco que dio una imagen profundamente negativa de aquel periodo. Es importante reconocer esta distancia entre lo analizado en los textos históricos (de escasa difusión en el país) y lo conocido por la mayoría de la población. Las encuestas señalan un desconocimiento muy notable de lo que fue la República en grandes sectores de la ciudadanía. Podría parecer que las cosas cambian. Por primera vez se ha presentado en Televisión Española un serial sobre la República, que ha pasado a ser casi instantáneamente una de las series televisivas más vistas de la temporada. En esta producción se intenta dar una visión de lo que fue la República a través del desarrollo de un abanico de personajes, la mayoría ficticios, y otros reales.

¿Por qué, salvo contadas excepciones, este silencio sobre la República en los foros –como la televisión– donde se reproduce la cultura popular? La respuesta es clara. Se debe al enorme dominio que las fuerzas conservadoras tuvieron en el proceso de Transición de la dictadura a la democracia y su intento de no mirar al pasado. Este pasado incluía no sólo la dictadura sino, muy en especial, la República. Este intento de olvido por parte de las fuerzas conservadoras es comprensible, pues la historia de la República fue la historia de la resistencia provista por sus antecesores a las reformas propuestas por el Gobierno republicano, tanto en el periodo 1931-1933 como en 1936-1939. Ni antes (ni después) se han hecho reformas más sustanciales que en aquellos periodos y ello como resultado del poder de las izquierdas, nunca después igualado. No ha habido un periodo histórico en España en que hubiera tantas reformas en tan poco tiempo. Como bien afirma Helen Graham en su revisión histórica de la República, el programa de reformas de esta fue enormemente ambicioso. Republicanos y socialistas habían estado esperando durante muchos años aquella oportunidad. Había transcurrido más de la mitad de un siglo desde que fuerzas progresistas habían gobernado en España, únicamente en un periodo muy breve, durante la Primera República en 1873. España había estado gobernada en la mayoría de su historia por las derechas que, por lo general, no alcanzaron el poder a través de las urnas, sino por la fuerza e imposición. La falta de cultura democrática de las derechas españolas (cuya dureza es casi única en Europa) se basa en esta realidad.

Nunca antes se habían hecho grandes reformas sociales en menos tiempo

La República introdujo la Seguridad Social (por un ministro socialista, Largo Caballero), intentó universalizar la enseñanza (un programa enormemente popular que explica la selectividad de la represión fascista en contra del magisterio republicano), introdujo el aborto y el divorcio (por una ministra anarco-sindicalista catalana, Federica Montseny), introdujo elementos de la reforma agraria, desde Andalucía al Bajo Ebro, introdujo reformas en el Ejército, lleno de generales de probada ineficacia, introdujo el laicismo (intentando reducir la misión de la Iglesia en la enseñanza), y un largo etcétera. Ni que decir tiene que hubo también muchos errores e insuficiencias. Pero no debería olvidarse que la República fue la época de mayor creatividad legislativa reformista que ha habido en el Estado español.

El enorme entusiasmo popular que ocurrió a raíz tanto del establecimiento de la República como de la victoria del Frente Popular, era un indicador del deseo de las clases populares de hacer cambios y reformas sustanciales. El mundo occidental estaba en medio de la Gran Depresión y la fortaleza del movimiento obrero estaba asustando a las estructuras de poder de los países europeos. Tales estructuras estaban viendo el surgimiento del nazismo y del fascismo como el único dique capaz de parar este movimiento obrero. De ahí que los establishments financieros, económicos y políticos tuvieran simpatías con el nazismo en Alemania y el fascismo en Italia. Un caso representativo fue la monarquía británica, en la que las conocidas simpatías de Eduardo VIII por el nazismo hicieron que tuviera que abdicar del trono, hecho ocultado en la película El discurso del rey. Confirmando esta percepción, al año de abdicar hizo su viaje de novios a Alemania, saludando a Hitler con el brazo en alto en múltiples ocasiones y rodeándose de personajes próximos al nazismo. En Francia, y a pesar de estar gobernada durante un periodo por las izquierdas, había gran preocupación por las reformas que estaban ocurriendo en España, pues el mundo empresarial y el funcionariado francés –profundamente conservador– estaban inquietos y la política del Gobierno francés era la de calmar a tales grupos.

Las élites europeas temían el contagio de las reformas entre sus clases populares

La Unión Soviética no deseaba una radicalización de tales reformas (lo que menos deseaba era que hubiera una revolución bolchevique, versión española, tal como erróneamente se presenta en el serial La República), pues, consciente de que el nazismo era su peor enemigo, quería establecer una alianza con las democracias occidentales en un frente anti-Hitler. Este contexto europeo explica que cuando se dio el golpe militar contra un Gobierno democráticamente elegido, el resto de países democráticos se sumara al vergonzoso Pacto de No Intervención. Los establishments europeos, temerosos del peligro de contagio reformista entre sus clases populares, simpatizaron con el nazismo y firmaron, además del Pacto de No Intervención (que dejaba a la República sin ayuda militar), el Pacto de Múnich en 1938, en el que el Gobierno Chamberlain del Reino Unido cedía a Hitler parte del territorio europeo a la Alemania nazi. La Unión Soviética, que había apoyado el Pacto de No Intervención, lo rompió cuando vio el apoyo masivo de Hitler y Mussolini al general Franco. Sin tal ayuda, la República hubiera terminado y colapsado.

Un personaje nada sospechoso de simpatías comunistas, Winston Churchill, que había presionado para la abdicación de Eduardo VIII, se opuso al Pacto de No Intervención, acusando al establishment británico de anteponer su interés de clase (temerosos del reformismo republicano español) a sus obligaciones nacionales. Churchill agradeció el apoyo militar de la Unión Soviética a la República, que la salvó transitoriamente, así como más tarde definió a aquel país como el que había derrotado al nazismo en Europa (con sus 22 millones de muertos). Las historias de Europa y España hubieran sido muy distintas si la República hubiera ganado y el fascismo hubiera sido derrotado en España.

Público.es


80 Aniversario de la República: El tiempo de los derechos…

abril 14, 2011

Josep Fontana historiador

La actuación del primer Gobierno de la Segunda República española, presidido por un terrateniente católico e integrado por ocho liberales moderados y tres socialistas, se encaminó desde el primer momento a asegurar el desarrollo constitucional y a adoptar medidas de emergencia para paliar los efectos de una crisis económica agravada por la inepta política de la dictadura del general Primo de Rivera. Un Gobierno de predominio liberal no dudó entonces en publicar medidas de intervención, como las leyes de términos municipales, de laboreo forzoso, de prórroga de arrendamientos y de asentamientos colectivos, o la implantación de la jornada de ocho horas para los jornaleros.

Como dijo Azaña, “la obra legislativa y de gobierno de la República arrancó de los principios clásicos de la democracia liberal”, pero en las cuestiones económicas, por muy liberal que se fuese, era necesario intervenir para hacer frente a las consecuencias de la crisis mundial, en unos momentos de paro y de conflicto, en especial en la agricultura. “Con socialistas ni sin socialistas ningún régimen que atienda al deber de procurar a sus súbditos unas condiciones de vida medianamente humanas podía dejar las cosas en la situación que las halló la República”.

Pero los cambios que permitieron mejorar la condición de la población trabajadora procedieron menos de las leyes mismas –la de reforma agraria, por ejemplo, promulgada en septiembre de 1932, llegó a 1936 sin resultados significativos, puesto que, como dijo Camilo Berneri, “se aplicó en dosis homeopáticas”– que de un cambio de apariencia nada espectacular, pero de consecuencias trascendentes, en las reglas del juego social.

La derecha recortó salarios y persiguió a sindicalistas en 1933 al volver al poder

En el campo, por ejemplo, se acabó con la relación tradicional de fuerzas que permitía a los propietarios, con la colaboración de los funcionarios, de la Guardia Civil y de los jueces, desvirtuar o neutralizar las leyes reformistas que se publicaban en los años de la monarquía (que haberlas las hubo, aunque sus consecuencias fuesen escasas). Al comienzo, los propietarios vieron la llegada del nuevo régimen con tranquilidad, puesto que estaban acostumbrados a que cambiasen los gobiernos en Madrid, mientras seguían controlando su entorno local. Comenzaron a alarmarse cuando vieron que los campesinos se organizaban para reivindicar sus derechos sin que la Guardia Civil se lo impidiera, como en el pasado; fue así como los jornaleros pudieron mejorar sus salarios y sus condiciones de vida.

Que esa política fuese acertada lo demostró que sirviera para evitar la extensión a España de la crisis económica mundial. Los índices económicos españoles de estos años muestran descensos moderados o estabilidad. La renta nacional creció y las mejoras salariales, consecuencia de la libertad de acción sindical, permitieron aumentar la capacidad de consumo de la población, generando un crecimiento interior desligado de la coyuntura internacional. Nada hubo en España que se pareciera al desastre de la gran recesión en Estados Unidos o en Alemania. Cuál fue la actitud de las derechas españolas hacia estos cambios lo muestra todavía un libro publicado en 1998 –e insisto en la fecha para que no se crea que se trata de un panfleto de la Guerra Civil– en el que cuando se enumeran las razones que movieron a Pedro Sainz Rodríguez a colaborar con la insurrección fascista, se nos da esta descripción de los horrores de la República: “Se obligaba a los terratenientes a roturar y cultivar sus tierras baldías, se protegía al trabajador de la agricultura tanto como al de la industria, se creaban escuelas laicas, se introducía el divorcio, se secularizaban los cementerios, pasaban los hospitales a depender directamente del Estado…”. O sea, el bolchevismo.

Por eso, cuando las derechas llegaron al poder en 1933, los terratenientes y los caciques reafirmaron de nuevo su autoridad: recortaron los salarios (en Córdoba, el de la recogida de las aceitunas bajó de 6,50 a 5,75), se suspendieron las reuniones de los jurados mixtos y las leyes de términos y de laboreo forzoso se infringieron impunemente. Los campesinos que se habían afiliado a un sindicato o se habían distinguido como partidarios de la izquierda sufrieron toda clase de persecuciones, expulsándolos de los lugares en los que trabajaban y negándoles la contratación como jornaleros. Eso sucedió en Andalucía, en Cuenca –donde los trabajadores de Barajas de Melo se lamentaban de que “cuando pedimos trabajo, el alcalde nos dice que ‘comamos zarzas y república”–, en Ciudad Real –donde los de Solana del Pino aseguraban que “para perseguirnos, prefieren dejar la tierra sin cultivar antes que dárnosla a nosotros”–, en Toledo, donde, según explica Arturo Barea, a fines de 1933 los propietarios comenzaban a echar a todos los que se habían afiliado a un sindicato “y a no dar trabajo más que a los que se sometían a lo de antes”.

La izquierda aceptó su derrota en las urnas en el 33; la derecha no lo hizo en el 36

Otra muestra del cambio profundo que introdujo la conjunción republicano-socialista en la política española la tenemos en la práctica del sistema electoral. Las elecciones de 1933 fueron, en 120 años de historia parlamentaria española, las primeras que perdió un Gobierno que las hubiera convocado. Este aceptó su derrota y cedió el poder a la oposición de derechas. Cuando esto sucedió por segunda vez, en febrero de 1936, las derechas se dispusieron a recuperar el poder por la fuerza, volviendo a una tradición histórica en que las elecciones no eran más que una farsa.

Nadie ha expresado mejor que Antonio Machado, en un texto publicado el 14 de abril de 1937, lo que vino a significar, como una profunda ruptura en la historia española, la actuación del Gobierno provisional de 1931: “Unos cuantos hombres honrados, que llegaban al poder sin haberlo deseado, acaso sin haberlo esperado siquiera, pero obedientes a la voluntad progresiva de la nación, tuvieron la insólita y genial ocurrencia de legislar atenidos a normas estrictamente morales, de gobernar en el sentido esencial de la historia, que es el del porvenir. Para estos hombres eran sagradas las más justas y legítimas aspiraciones del pueblo; contra ellas no se podía gobernar, porque el satisfacerlas era precisamente la más honda razón de ser de todo gobierno. Y estos hombres, nada revolucionarios, llenos de respeto, mesura y tolerancia, ni atropellaron ningún derecho ni desertaron de ninguno de sus deberes”.

Público.es


“El Estado no puede heredarse como si fuera un cortijo”

abril 14, 2011
Carta-Guión sobre República, por Antonio Romero:

 

La Monarquía es ilegal, de acuerdo con el derecho internacional y los principios constitucionales




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Jueves, 14 de abril

 

El 14 de abril se conmemora el 80 aniversario de la proclamación de la II República Española. Fueron unas elecciones municipales las que trajeron la II República. Ahora de cara al 22 de mayo es muy importante recordarlo. Los ayuntamientos son estados y tienen todo el derecho y toda la legitimidad para proponer y luchar por un modelo de estado. La II República fue la republica de los sueños.

Ahogada en sangre por el golpismo y la dictadura franquista que le siguió. La recuperación de la memoria histórica y la anulación de los juicios del franquismo son una tarea inexcusable moral, ética y política de todos los demócratas. No es de recibo que figuren condenas en vigor sobre Blas Infante, Miguel Hernández, Luis Companys y miles y miles de ciudadanos y ciudadanas enterrados en fosas comunes, en cunetas y olivares, a lo largo y ancho de España.

A los 80 años de la proclamación de la II República se abre en nuestro país un importante proceso de reivindicación de la cuestión republicana, el camino hacia la III República, Hace 80 años, la clase obrera, los sectores populares y las clases medias, las gentes de la cultura, de la ciencia y la universidad, los partidos políticos progresistas y de izquierda propiciaron con su victoria en las elecciones municipales un proceso constituyente democrático y participativo que trajo como resultado la II República. Hoy, igual que ayer, la presencia de las gentes republicanas en los ayuntamientos y Comunidades Autónomas, hará posible que el ideal republicano esté más cerca.

La exigencia de la República debe ir acompañada de la exigencia de apertura de un proceso constituyente en España. Esta reivindicación, profundamente democrática, no se hará realidad mientras no consigamos acumular fuerzas suficientes. Pero su difusión, su debate, puede ser un rico filón para la repolitización de la ciudadanía española. Razones democráticas y jurídicas para defender la III República para España:

La democracia no debe detenerse en las Cortes Generales, debe alcanzar la Jefatura del Estado. El Estado no puede heredarse como se hereda un cortijo. Además, el machismo de la sucesión es otro lastre añadido en una sociedad que defiende los derechos y la igualdad entre el hombre y la mujer en todos los planos.

En el mundo hay cerca de 200 estados con asiento en la ONU y sólo una reducida minoría son monarquías. El mejor homenaje a la II República en su 80 aniversario es luchar por la III. La monarquía española y los modelos monárquicos son ilegales a la luz del derecho constitucional y del derecho internacional. En la Declaración Universal de los Derechos Humanos, en el artículo 1 dice: todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y dotados como están de razón y consciencia deben comportarse fraternalmente los unos con los otros. En el artículo 2, en su apartado primero dice así: toda persona tiene todos los derechos y libertades proclamados en esta declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole u origen nacional o social, posición económica, NACIMIENTO o cualquier otra condición. En la Constitución Española de 1978, en el artículo 14 insertado en el capítulo 2 de derechos y libertades, dice textualmente: los españoles son iguales ante la ley sin que pueda prevalecer discriminación alguna sin razón de NACIMIENTO, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social. En el artículo 23 de este mismo título dice así: 1) los ciudadanos tienen derecho a participar en los asuntos propios, directamente o por medio de representantes, libremente elegidos en elecciones periódicas por sufragio universal. 2) así mismo tienen derecho a acceder, en condiciones de igualdad, a las funciones y cargos públicos, con los requisitos que señales las leyes.

Podríamos invocar la declaración de derechos del hombre y del ciudadano, el protocolo de derechos políticos de Nueva York y otros textos jurídicos internacionales. Pero queda claro que con la Declaración Universal de Derechos Humanos y la propia Constitución Española, la monarquía es ilegal. Incumple los artículos claves que garantizan la igualdad de la ciudadanía en derechos y en el acceso a los cargos públicos. NO SE PUEDE NACER CON LA JEFATURA DEL ESTADO BAJO EL BRAZO.

La monarquía española es opaca en la gestión de los recursos públicos que le asignan las Cortes Generales y el gobierno. La opacidad es tal que la monarquía española es el paraíso fiscal número 61 del mundo. Nadie sabe cómo administra o gestiona los 9 millones de euros. Tampoco están regulado los regalos que recibe el rey y la casa real de gobiernos extranjeros y de empresarios.

El blindaje para evitar y penalizar las críticas a la monarquía española y a la figura del rey se está agrietando por las decisiones de los tribunales europeos que han condenado ya a la justicia española por ese blindaje antidemocrático que trata de evitar las críticas a la corona.

En España hay muchas personas que se declaran republicanos de salón y juancarlistas de coyuntura. Es importantísimo que, intelectual y políticamente, se ejerza un republicanismo movilizador.

Todas las encuestas, las conocidas y las que no se han hecho públicas, reflejan una minoría que no supera el 20% de monárquicos convencidos, luego la defensa del modelo republicano aparece apoyada por la inmensa mayoría de la población, especialmente por la juventud. De cara a las elecciones del 22 de mayo se ha incorporado por primera vez en el programa marco municipal de IULVCA y de IU federal la lucha por la III República como tarea de los cargos públicos aquí y ahora, incorporando a la agenda política esta reivindicación. Hasta ahora figuraba la declaración a favor de la república en los textos asamblearios y en las resoluciones políticas generales así como en los estatutos. Ahora figuran en el contrato-programa a firmar ante los electores el próximo 22 de mayo.

El divorcio que existe entre la mayoría sociológica que se inclina por la república en España y el escaso acceso a los medios de comunicación, públicos y privados, tradicionales del debate republicano y del movimiento republicano en España pasará factura, dado que, hoy por hoy, el debate democráticos sobre la III República solo tiene el eco que le corresponde en internet.

El bipartidismo monárquico en España, apoyado en una ley electoral injusta que vulnera también la igualdad de los ciudadanos ante el voto hace que la reivindicación de la III República sea una reivindicación de higiene democrática y de lograr un modelo republicano con valores de austeridad y de reparto de la riqueza para hacer frente a la crisis tan gravísima que padecemos.

Los ciudadanos critican los privilegios de los cargos políticos y tienen razón en esas críticas. Sin duda, los privilegios de la casa real son espectaculares y también deben figurar en esta crítica.

La participación en el golpe de estado, que fracasó militarmente y triunfó políticamente. La entrada de España en la OTAN y el giro neoliberal han tenido y tienen el respaldo de un rey heredado que no ha elegido nadie.

Es muy importante que, a partir del 22 de mayo, se incorporen decenas de ayuntamientos a la red de municipios por la III República y de cargos públicos individuales. Hemos de destacar que los municipios que ya han acordado la moción en la que piden abrir un proceso constituyente por la III Republica, tras este acuerdo plenario, en estos municipios los grifos siguen echando agua, las escuelas siguen abriendo, las farmacias de guardia también, las panaderías siguen haciendo pan…es decir, no se ha hundido el mundo. El papel de los ayuntamientos será clave en este periodo como lo fue en la lucha por la autonomía plena de Andalucía, en el advenimiento de la II República, etc. Pero junto a los ayuntamientos republicanos hay que tejer una hegemonía en la sociedad civil a favor de la III República y sobre todo entre los jóvenes que se incorporarán cada vez con más intensidad a este cambio de modelo y de sistema.

ANTONIO ROMERO RUIZ

Ex parlamentario de IU

Coordinador de la red de municipios por la Tercera República

Presidente de Honor del PCA.

ANEXO

Incorporamos este texto, publicado recientemente en un diario de tirada nacional y reproducido en varios foros.

Me gusta la República

80 años después, tiene más sentido que nunca.

En pleno siglo XXI, ¿puede optar cualquier español a cualquier puesto de representación política? No, porque España es una monarquía y las monarquías son hereditarias. Hay que apellidarse Borbón para ser jefe del Estado. Por eso me gusta la República: porque es más igualitaria.

En pleno siglo XXI, ¿pueden los españoles evaluar periódicamente a quien encarna la primera magistratura de la nación y cambiarlo en caso necesario? No, porque España es una monarquía y el mandato del rey es vitalicio, salvo que decida abdicar. Por eso me gusta la República: porque es más democrática.

En pleno siglo XXI, ¿puede sostenerse la Jefatura del Estado en algo distinto de la voluntad popular? No, pero España es una monarquía y las monarquías suelen sustentarse en razones históricas o sentimentales. Por eso me gusta la República : porque es más racional.

En pleno siglo XXI, España, que pertenece a un continente donde ya sólo uno de cada cinco países son monárquicos, ¿debe ir contra el designio de los tiempos? No. Por eso me gusta la República.

La República vía google noticas



Zapatero rescata el mapa de fosas de la Guerra Civil para la campaña electoral…

abril 14, 2011
Zapatero rescata el mapa de fosas de la Guerra Civil para la campaña electoral

El ministro de la Presidencia, Ramón Jáuregui (EFE).

El Gobierno publicará el mapa de fosas comunes de la Guerra Civil en plena batalla electoral por el 22-M. Según anunció ayer el ministro de la Presidencia, Ramón Jáuregui, el documento estará disponible la primera semana de mayo, casi tres años y medio después de que se aprobara la ley de Memoria Histórica. En esas fechas, comparecerá en el Congreso junto a Alfredo Pérez Rubalcaba para dar “cumplida” información sobre la aplicación de esta norma.

El Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero ha reactivado la Memoria Histórica en vísperas de las elecciones autonómicas y municipales, pese a que el mapa que se dispone a presentar está incompleto por el diferente grado de compromiso que han mostrado las comunidades autónomas en su elaboración. El rifirrafe entre PSOE y PP parece garantizado. “En mayo vamos a asistir a la bronca política de ver qué administración ha contribuido y cuál no. Pero el Estado es el primer responsable en cumplir la ley y no lo hace”, señaló Emilio Silva, presidente de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH).

Seis millones de euros anuales en subvenciones, 1.200 exhumaciones, 170.000 descendientes de exiliados que han adquirido la nacionalidad española, 850 reconocimientos de juicios ilegítimos y 700 símbolos del franquismo retirados constituyen el balance del Ministerio de Presidencia sobre el desarrollo de la ley. Como informó este diario, las subvenciones aprobadas para proyectos relacionados con las víctimas de la Guerra Civil y la dictadura suman en los últimos cuatro años 18,53 millones de euros. Con respecto a 2008, y pese a la crisis, la dotación ha supuesto un incremento del 42% para 2011, alcanzando los 5,68 millones.

No obstante, las asociaciones no comparten la política del Gobierno socialista. “Nosotros no queremos subvenciones, sino que el Estado se haga responsable como hacen otros países donde España va a dar lecciones de estado de derecho”, expresó Silva. “Después de más de tres años, el mapa llega tarde y va a estar incompleto. El retraso es una forma de maltrato y de hacer sufrir a las familias. Además, el Gobierno acaba delegando en los familiares para que sean estos los que se peleen con las comunidades autónomas que no hayan hecho el trabajo”, añadió el fundador de ARMH, donde contabilizan 14.000 reclamaciones de desaparecidos y 5.000 cuerpos exhumados.

“¡Salud y República!”

Jáuregui anunció la inminente publicación del mapa para dar respuesta a una interpelación de Gaspar Llamazares, quien había reclamado al Gobierno que se implique en la celebración del 80 aniversario de la proclamación de la II República, cuya efeméride tiene lugar este jueves. Los partidos minoritarios de izquierda también están aprovechando esta fecha para marcar distancia con el PSOE de cara al 22- M. “¡Salud y República!, proclamó ayer en el Congreso el portavoz de Izquierda Unida, quien lamentó que se celebren acontecimientos como la Constitución de Cádiz, las independencias iberoamericanas o el golpe del 23-F, y, en cambio, el Gobierno obvie la historia republicana.

El diputado de ERC, Joan Tardá, también lanzó vítores a la república desde la tribuna parlamentaria el pasado martes, mientras que ICV ha pedido al Ejecutivo y a la Generalitat que declaren el 14 de abril como Día de la Memoria. Sin embargo, los socialistas no están dispuestos a llegar tan lejos, ya que, a juicio de Jáuregui, el mejor homenaje que se puede hacer a ese periodo histórico es haber logrado realizar los “ideales modernizadores”.

El Confidencial vía google noticias