ARTE y MEMORIA: “Lorca está en Granada y con eso basta”

junio 30, 2011

La bailaora y coreógrafa Eva Yerbabuena estrena en julio el espectáculo ‘Federico según Lorca’ en los Jardines del Generalife, en el que ha incluido las voces de Enrique Morente y Juan Diego

PAULA CORROTO MADRID 30/06/2011

Una escena de la última coreografía de Eva Yerbabuena. ruben martín

Una escena de la última coreografía de Eva Yerbabuena. ruben martín

Eva Yerbabuena (Fráncfort, 1970) llora cuando habla de Federico García Lorca. Se emociona con el poeta al que ha dedicado su último espectáculo, Federico según Lorca, que se estrena el próximo 12 de julio en los Jardines del Generalife de Granada y que se podrá ver hasta el 27 de agosto. En él ha contado también con una grabación de Enrique Morente y con la voz en off de Juan Diego. Para la bailaora, que fue premio Nacional de Danza en 2001 y que llegó a trabajar con la coreógrafa Pina Bausch, el autor de Bodas de sangre supone un regreso emotivo a su infancia y a sus raíces granadinas. Y esa sensibilidad no disminuye a lo largo de una entrevista en la que evoca sus comienzos en la danza y su futuro.

Usted habla de Lorca y empieza a llorar. ¿Qué le causa tanta conmoción?

Cuando empecé a ahondar en la biografía de Federico, en sus obras, sus poemas, decidí que quería profundizar más en su condición de persona. Y ahí me di cuenta de que lo que a él le rodeaba me sonaba, que también lo había tenido muy cerca. Por eso tiene para mí una carga tan emotiva. En el fondo es algo que yo reconozco desde muy niña.

¿Qué es lo que reconoce exactamente?

Él fue un ejemplo a la hora de defender en lo que creyó. Su libertad, expresarse como ha querido, poder amar Y no me refiero sólo al sexo. Para él la vida sin amor no tenía sentido. Y eso es lo que me llevo.

Su nuevo espectáculo consta de 11 coreografías. ¿Qué significado tienen?

Soy una persona intuitiva. Estoy en el estudio y ni siquiera sé por qué hago las cosas. Empecé a estudiar qué le influyó y cómo le influyó. Por ejemplo, la religión: en qué se convierte o nos convierte. O su vivencia en la Residencia de Estudiantes, que puede ser su felicidad o una pesadilla, la represión, el miedo a salir de una ciudad que no deja de ser un pueblo y encontrarse con algo que sólo conoce por referencias. Estas coreografías hacen referencia a todo esto, a lo que le despertó de su niñez y le llevó después a ser quien fue.

Usted es lectora de poesía y, además de la obra de Lorca, también ha bailado a partir de textos de Miguel Hernández y Blas de Otero. ¿Cómo casa la literatura con la danza?

Creo que lo que surge entre un músico y un bailarín no deja de ser poesía. Cuando ponemos la música, la danza, el vestuario, ocurre algo muy mágico que acaba siendo poesía.

En esta obra, la música pasa de lo más ortodoxo a lo contemporáneo. Una línea que siempre ha transitado.

Hay veces que escucho algo muy ortodoxo y otras, algo muy contemporáneo. Sí, esto en mi trayectoria no ha sido algo provocado. Las cosas se hacen por necesidad. A mí no me gusta moverme siempre igual. Eso simplemente me está diciendo que tengo que moverme y no siempre de la misma manera. Por tanto, una trata de sentir lo que están tocando, lo que está sonando. Y por muy contemporáneo que sea el movimiento, el alma no va a dejar de ser flamenca.

Al referirse a su infancia y a su tierra, ¿no se siente más desnuda que con otros espectáculos?

No sé si más desnuda. Ha habido un proceso de vuelta atrás. A mí el baile lo que me hace es evocar el pasado para conocerme mejor. Lorca es un poeta que te devuelve a la infancia y eso no significa que sean recuerdos dulces. Por ejemplo, la vecina de mi abuela era la única que tenía teléfono en el pueblo y, además, era soltera. Yo eso lo veía como algo normal, pero cuando leí Doña Rosita la soltera, lo vi de otra manera. Es decir, Lorca me ha hecho mirar las cosas de mi infancia de forma diferente.

En los últimos meses, la figura de Lorca ha vuelto a estar de actualidad al abrirse la fosa en busca de sus restos. ¿Qué opinión tiene acerca de su exhumación?

Para mí Lorca empezó a morir cuando nació en Valderrubios. Los que decidieron quitarle la vida, por el motivo que fuese, lo que hicieron fue darle un nacimiento eterno. Pero realmente hay tantísima gente que murió como él que yo en lo que creo es en sus vivencias, en su niñez, en lo que estudió y todo lo que eso le provocó.

¿Entonces, no está de acuerdo con la exhumación?

Para mí está en Granada y con eso basta. Una persona cuando muere esto [se toca la piel del brazo] no vale para nada. La carne es carne y lo que vale es la energía y la historia que nos ha dejado.

A pesar de su infancia en Granada, usted nació en Fráncfort, ya que sus padres fueron una pareja más de los miles de emigrantes de los años sesenta y setenta. ¿Aparece esa condición en su obra?

Mis padres regresaron cuando yo tenía 15 días, aunque he vuelto, he estado en la casa donde nací, que está igual que estaba. Y en Wuppertal conocí a un ángel que es Pina Bausch. Pero que mis padres fueran emigrantes no me ha pesado. Las cosas pasan porque tienen que pasar. No creo en las casualidades. Que mis padres emigraran a Alemania me hizo entender ahora a Federico y lo que sintió cuando fue a otros países y ciudades.

En Granada, desde muy pequeña empezó a dar clases de baile. Usted lo tenía claro.

Yo creo que se nace con ello, aunque normalmente te lo suele decir otra persona, y en este caso fue una hermana de mi madre que murió con 29 años. A raíz de su muerte, decidieron cumplir uno de sus deseos que era llevarme a una escuela de baile. Y por eso estoy aquí. Uno nace y luego se hace.

Y uno tiene que tener personas que le ayuden. En su caso, la figura de Enrique Morente fue muy importante.

He tenido muchas personas importantes que no son tan conocidas como Enrique. Y, gracias a ellos, uno está con los pies en la tierra. Empezando por mis padres, mis abuelos. Luego hay compañeros que están a tu alrededor. Como figuras consagradas, pues sí, Enrique. Él fue una persona muy luchadora, nada fue gratuito para él. También era de Granada y tenía esa melancolía tan especial, ese misterio. Su forma de sentir Eso es lo que me atrapa de Enrique.

Y después llegó Pina Bausch. De nuevo, ese viaje entre la ortodoxia y la vanguardia.

Conocer a Pina ha sido una de las cosas más maravillosas que me han podido pasar en la vida. Ella solía decir: “No me interesa saber cómo se mueve la gente, sino qué las conmueve”. A raíz de ahí, entendí todo. Entendí que un movimiento contemporáneo no lo es porque tú quieres que lo sea, sino que tiene una forma diferente de contar algo que no deja de ser flamenca.

En 1998 montó su compañía. Ahora es un momento difícil. Los presupuestos de los festivales han mermado. ¿Usted lo está notando?

Ahora uno tiene que invertir en su trabajo y arriesgar, y sobre todo creer en tu trabajo. Hay crisis para todo el mundo y todos lo estamos notando, pero hay que seguir viviendo y seguir respirando.

Por cierto, es curioso que en el mundo del flamenco muchas mujeres hayan montado su propia compañía. Y no es un fenómeno sólo de ahora. Ahí están Carmen Amaya o La Argentinita.

Creo que estaban y estamos un poco cansadas del machismo. El flamenco es un mundo muy machista hasta el punto de que ha habido muchas mujeres que han cantado o han bailado muy bien y nadie se ha enterado porque su marido o su padre han decido que no: “Canta donde yo te diga y como yo te digo”, dicen ellos. Pero llega un momento en el que una dice “quiero hacer esto y lo voy a hacer”. Este machismo ha cambiado algo, pero no ha desaparecido. Sigue ahí.

¿Usted lo ha sufrido?

No. Mis padres me han apoyado siempre. Conocí a Paco [Jarana], que me sigue apoyando en todo. No he tenido ese problema. Desde que cumplí 11 años, lo tenía muy claro: a mí no me va a decir un hombre lo que tengo que hacer. Mi padre no lo ha hecho y yo no voy a consentir a nadie que lo haga. De hecho a mi padre le dije: “Yo dejaré a un novio, pero el baile no”.

Tiene una hija, Manuela. ¿Cómo casó la maternidad con el baile y la compañía?

Fácil no es. Sobre todo porque a veces te sientes mala madre. Te pierdes muchas cosas de tu hija, de la infancia. Tienes que viajar Y los niños saben cómo hacerte chantaje. Pero si tú en ese momento dejas de bailar, el ejemplo que le estás dando a tu hijo no es el mejor. Si lo hago, lo único que provocaré el día de mañana es reprocharle a mi hija no sentirme realizada.

Pero para una bailaora, cuyo trabajo es físico, ¿es difícil parar y ser madre?

Con 25 años, sí me fue difícil. De hecho, estuve bailando hasta los seis meses y, a los tres meses de tener a mi hija, ya estaba de gira en Londres. Pero hoy sí me sería más fácil parar. De hecho, algo que me curro todos los días es el desapego. Es decir, la mente podrá estar en el mejor momento, pero el cuerpo ya no me responde igual. Y habrá un momento en el que se acabó. No quiero que la gente me recuerde arrastrándome. El baile es importante en mi vida, pero no es lo más importante.

¿Y ese momento de dejarlo está cercano?

No lo sé. Quiero ver plasmadas las ideas que tengo en la cabeza. Pero también quiero parar un poco, leer, ir al cine. Y ya empiezo a hacerlo.

La ficha

Sus padres eran emigrantes en Alemania y Eva nació en Fráncfort, aunque creció en Granada.

A los 17 años apareció en el documental de Mike Figgis, ‘Flamenco Women’. Poco después actuó en el Teatro Real y en el City Center de Nueva York.

En el año 1998 crea su compañía y estrena el espectáculo ‘Eva’.

Con 31 años obtiene el Premio Nacional de Danza y el galardón Time Out.

Hasta la fecha ha estrenado seis espectáculos en los que combina la danza contemporánea y el flamenco.

http://www.publico.es/culturas/384636/lorca/granada/basta


Defensa firma convenios para digitalizar juicios sumarísimos del franquismo…

junio 30, 2011

Las actuaciones se enmarcan en la Ley 52/2007 por la que se reconocen y amplían derechos en favor de quienes padecieron persecución o violencia durante la guerra civil.

Autor: EFE
Fecha de publicación: 29/6/201
El secretario de Estado de Defensa, Constantino Méndez, ha firmado hoy convenios con la Asociación de Estudios sobre la Represión en León y con la Fundación Luis Tilve de Santiago, que permitirán la organización y digitalización de procedimientos judiciales celebrados entre 1934 y 1960 en León, Asturias y Galicia.
Los archivos judiciales militares conservan en sus fondos abundante documentación sobre procedimientos sumarísimos instruidos durante la guerra civil y la dictadura.

Según informa Defensa, estos fondos, generados por la justicia militar y que hoy se custodian en dependencias del Ministerio, se encontraban hasta ahora dispersos por muy numerosas localizaciones y pendientes de un tratamiento profesional que garantizara su conservación y facilitara su consulta por ciudadanos e investigadores.

Además de los dos convenios firmados hoy, el Ministerio de Defensa ha suscrito recientemente acuerdos con la Universitat Jaume I de Castellón, con la Fundación Pablo Iglesias y con la Universidad del País Vasco.

Defensa informa de que está desarrollando desde 2009 un proyecto de digitalización de los fondos del Tribunal Militar Territorial Primero.

Se trata de documentación perteneciente a la antigua jurisdicción del Ejército de Tierra que comprende las provincias de Albacete, Alicante, Badajoz, Cáceres, Castellón, Ciudad Real, Cuenca, Guadalajara, Madrid, Toledo y Valencia.

Todas estas actuaciones se enmarcan en la Ley 52/2007 por la que se reconocen y amplían derechos y se establecen medidas en favor de quienes padecieron persecución o violencia durante la guerra civil y la dictadura, conocida como Ley de la Memoria Histórica.

La Voz de Galicia vía Yahoo Noticias

Ilustración "Todos los rostros". Consejo de Guerra contra Joan Comorera


Las literaturas ibéricas buscan espacios compartidos en la memoria histórica…

junio 30, 2011

Un seminario analizará el 13 de julio en Donostia el modo en que han reflejado la Guerra Civil las literaturas en todas las lenguas del Estado.

30.06.11 -NEREA AZURMENDI |
San Sebastián. La primera experiencia de colaboración entre el Instituto Etxepare y Eusko Ikaskuntza se materializará el 13 de julio en un seminario internacional que tratará de responder a preguntas novedosas, hasta cierto punto provocadoras, que hasta la fecha no se habían formulado: ¿cómo han reflejado la Guerra Civil y sus secuelas las literaturas del Estado español?, ¿qué memoria histórica comparten?, ¿qué hechos y relatos tienen en común?…
En pleno apogeo de todo lo relacionado con la memoria histórica, el seminario internacional que ayer presentaron la directora para la Promoción y Difusión del Euskera del Instituto Etxepare, Mari Jose Olaziregi, y el director-gerente de Eusko Ikaskuntza, Unai Apaolaza concentrará en un único e intenso día –el 13 de julio– y en un lugar cargado de simbolismo –la Casa de la Paz ubicada en el palacio donostiarra en el que veraneaba Franco– las aportaciones de algunos de los más destacados especialistas en la materia.
Todos ellos, incluyendo a la propia Olaziregi, profesora de la UPV-EHU y estudiosa de la literatura vasca contemporánea, han preparado «intervenciones cortas, de manera que tenga prioridad el debate» para una jornada en la que, previo pago de una matrícula simbólica, podrán tomar parte todos los interesados en conocer cómo «la literatura ha contado lo que no ha contado la Historia, que normalmente escriben los vencedores».
Si Unai Apaolaza subrayó la necesidad de «incardinar la reflexión y la producción científica vascas en un contexto abierto que nos ayude a entendernos a nosotros mismos entendiendo a los demás», Mari Jose Olaziregi consideró la literatura «el escenario privilegiado para mostrar y analizar una realidad histórica silenciada y alterada por la Historia oficial». Porque, a su juicio, entre los más de 50.000 libros que se han escrito sobre la Guerra Civil, son los de carácter literario los que están contando «la historia de las víctimas, del día a día, de las cosas cotidianas…», una tarea que los escritores «han asumido como un objetivo ético».
Aunque, tal como reconoció Mari Jose Olaziregi, «los debates más interesantes han llegado desde fuera», también se ha escrito sobre el tema en España, tanto en castellano, como en euskera, como en catalán y en gallego. Es algo que ya se hizo en el momento de la guerra, y que se ha hecho, sobre todo, en las últimas dos décadas, cuando «la cuestión de la memoria se ha convertido en un ‘boom’ masivo, un tema casi obsesivo». De toda esa producción hablarán los expertos el próximo 13 de julio en una iniciativa que tanto el Instituto Etxepare como Eusko Ikaskuntza consideran muy importante «para prestigiar y difundir el euskera y la cultura vasca y para ir creando redes», en la que se hablara de la memoria histórica desde una perspectiva novedosa, la literaria, buscando espacios comunes y tratando de desvelar si «las obsesiones en común responden a una ética compartida».

Todos los españoles deberían visitar el Valle de los Caídos…

junio 30, 2011
«Todos los españoles deberían visitar el Valle de los Caídos»
Inés baucells
Jerónimo Tristane

El escritor Jerónimo Tristane publica la novela histórica «El valle de las sombras»

SERGI DORIA / BARCELONA
Día 30/06/2011 – 10.19h

A pocas semanas del 75 aniversario de la Guerra Civil, quienes juegan a la ruleta rusa con la memoria histórica se deben frotar las manos. A los «hunos y los hotros», Jerónimo Tristante dirige su novela «El valle de las sombras» (Plaza & Janés).

El Valle de los Caídos como paisaje moral y literario: «Al igual que millones de ciudadanos, me molesta muchísimo, me ofende, que se arrojen los muertos a la cara unos y otros con el mezquino propósito de arañar unos pocos votos en una forma muy hispana de hacer política: el guerracivilismo».

En Cuelgamuros, un expolicía republicano y un héroe de la España nacional comparten afanes contra las corruptelas y el trato humano hacia los presos que redimen penas por el trabajo en la inhóspita roca de la sierra madrileña. La amistad entre dos hombres de bandos enfrentados, superadora de la guerra incivil. «Somos latinos, con una emocionalidad capaz de lo mejor y lo peor», apunta Tristante.

En «El valle de las sombras», los vencidos picaron piedra durante dieciocho años. El escritor se documentó sobre el proceso de construcción, las empresas participantes —como la de José Banús—, la personalidad del arquitecto Muguruza, el día a día de los presos.

En 1943, cuando se iniciaron las obras, «la represión se había relajado y las condiciones en Cuelgamuros eran mejores que en las cárceles o los campos de concentración». El mausoleo fue el autohomenaje que se hizo «el supuestamente tímido Francisco Franco; no es, como han dicho los de derechas, un monumento a la reconciliación, ni allí habían muerto miles y miles de presos como perjuraban los de izquierdas. Se produjeron accidentes con heridos y muchos trabajadores enfermaron de silicosis, pero no murieron diez mil personas como afirma la izquierda, sino dieciocho…».

La mayor parte de españoles espera a estas horas una Historia documentada, y lectores de derechas e izquierdas le han felicitado por su novela. Insiste Tristante: «Me ofende que algún historiador, digamos conservador, intente colarnos que la masacre de la plaza de toros de Badajoz a manos de los nacionales no existió, o cuando algún vivo, supuestamente de izquierdas, quiera venderme la moto de que lo de Paracuellos fue poco más o menos que una alegre romería».

Republicano de corazón y votante de Zapatero en 2004, cree que el todavía presidente ofrece una visión idílica de la República: «Estamos pagando su insuficiente preparación, tanto en el terreno económico como en el histórico».

Tristante se opone a quienes pretenden dinamitar el Valle de los Caídos o exhumar y trasladar el cadáver de Franco: le parece mejor crear un Centro de Interpretación Histórica. Recuerda cómo le sobrecogió la visita al mausoleo pensando en los presos que dejaron la piel en su construcción y las treinta mil personas allí enterradas… Confiesa que lloró: «Todos los españoles, de cualquier ideología, deberían visitarlo. Y no creo que, en absoluto, deba ser derruido. El que proponga algo así es un memo, pues forma parte de nuestra historia nos guste o no, y debemos conocer bien nuestra historia, incluso lo malo».

ABC.es vía google noticias


La Presó de C’an Mir…

junio 30, 2011

El col·lectiu Alaró per la Recuperació de la Memòria Històrica, vos convida a la presentació del llibre “La Presó de Ca’n Mir. Un exemple de la repressió feixista a Mallorca durant la guerra civil” de Manel Suàrez Salvà, historiador i vice president de l’associació Memòria de Mallorca. L’acte es durà a terme aquest proper dia 2 de juliol a les 12h al Casal de Cultura de Son Tugores d’Alaró. Vos hi esperam a tots.
Pregam faceu la màxima difusió d’aquest acte.
Atentament
Marçal Isern
Vocal de Memòria de Mallorca i membre de Alaró per la Recuperació de la Memòria Històrica.

El colectivo Alaró por la Recuperación de la Memoria Histórica, os invita a la presentación del libro “La Prisión de Ca’n Mir. Un ejemplo de la represión fascista en Mallorca durante la guerra civil” de Manel Suárez Salvà, historiador y vice presidente de la asociación Memoria de Mallorca. El acto se llevará a cabo este próximo día 2 de julio a las 12h en el Casal de Cultura de Son Tugores de Alaró. Os lo esperamos a todos.
Rogamos haga la máxima difusión de este acto.
atentamente
Marçal Isern
Vocal de Memoria de Mallorca y miembro de Alaró para la Recuperación de la Memoria Histórica.


La AMRH pide a Bono que el Congreso condene el golpe del 18 de julio

junio 28, 2011

La Asociación pide la celebración de un pleno extraordinario el 18 de julio.

EUROPA PRESS Madrid 27/06/2011

La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) ha pedido al presidente del Congreso, José Bono, y a los portavoces de todos los grupos parlamentarios, la convocatoria una sesión plenaria el próximo 18 de julio, que tendría carácter extraordinario, para condenar el golpe militar que tuvo lugar ese día de 1936 y que supuso el arranque de la Guerra Civil española, hace 75 años.

Esta entidad, que ha presentado su petición en el Registro del Congreso quiere que se aproveche ese aniversario para que la Cámara Baja rinda homenaje a las víctimas de las dictadura. “¿Qué altura moral tiene un Estado para exigir condenas de violencias si no es capaz de hacerlo con el mayor acto de terrorismo paramilitar y de Estado de nuestra historia?”, se preguntan en el escrito.

La asociación que preside Emilio Silva recuerda que el 20 de noviembre de 2002 la Comisión Constitucional del Congreso condenó pro primera vez el alzamiento militar de 1936. En esa ocasión, según recalca, se aprobó una moción que instaba a las instituciones a “que cualquier iniciativa promovida por las familias de los afectados que se lleve a cabo en tal sentido, sobre todo en el ámbito local, reciba el apoyo de las instituciones”.

Por eso, ahora consideran que ha llegado el momento de que sea el Pleno del Congreso el que “condene la dictadura, reconozca el tremendo daño que causó a la sociedad española y se solidarice con las familias de los miles de desaparecidos y desaparecidas que todavía se encuentran en fosas comunes”.

A ese Pleno debería asistir, según la ARMH, una representación del Gobierno porque, según denuncia, “desde la muerte de Franco” el Ejecutivo no ha protagonizado “un acto institucional” en territorio nacional “con las víctimas de la dictadura”. También reclama que se invite a los embajadores de Alemania e Italia, países que “contribuyeron decisivamente a la instauración de la dictadura franquista”.

Retirada de las fotos de presidentes franquistas

Además, la asociación solicita que se retiren los retratos de los tres presidentes de las Cortes franquistas que pueden verse en la Galería de Presidentes del Palacio de la Carrera de San Jerónimo. Tanto el PNV como IU-ICV llevan años pidiendo sin éxito que se quiten esos cuadros de Esteban Bilbao, Antonio Iturmendi y Alejandro Rodríguez Valcárcel.

Por último, demandan que se cree un espacio dentro del Congreso de los Diputados dedicado a todos los hombres y mujeres que lucharon contra la dictadura y a “los que no pudieron ser elegidos como representantes de la ciudadanía por la restricción de las libertades”

Público.es (Memoria Pública)


“La democracia pondrá en su lugar el caso de los bebés robados”

junio 28, 2011

El ministro de Justicia, que ha valorado el “gran trabajo de Garzón”, subraya que el robo de niños es uno de los asuntos más graves de la democracia

El ministro de Justicia, Francisco Caamaño, ha participado esta mañana en el desayuno informativo del 'Fórum Europa' en Galicia./EFE

El ministro de Justicia, Francisco Caamaño, ha participado esta mañana en el desayuno informativo del “Fórum Europa” en Galicia./EFE

PUBLICO.ES/ AGENCIAS Madrid 27/06/2011

 

El ministro de Justicia, Francisco Caamaño, indicó sobre la investigación en el caso de los niños robados del franquismo que se encuentra en “una fase inicial de investigación por parte de la Fiscalía”.

Caamaño reconoció que se trata de “asuntos muy graves la democracia española debe saber colocar en su lugar”. Un total de 849 posibles secuestros de recién nacidos para ser dados en adopción irregular entre los años 1940 y 1990 se hallan ya en manos de las distintas fiscalías.

En su intervención en el Fórum Europa en A Coruña, el titular de Justicia también aprovechó su presencia en la tribuna de debate para expresar su deseo de renovación del Tribunal Constitucional, un proceso que se encuentra bloqueado por las divergencias entre el PP y el PSOE.

Caamaño elogió el “gran trabajo” de Garzón como juez

El PSOE no acepta la candidatura de Enrique López, exportavoz del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) y ahora magistrado de la Audiencia Nacional, propuesto por el PP para la renovación del Tribunal Constitucional (TC).

Según el ministro, “más que tratarse de un veto del PSOE es una imposición del PP”, ya que, a su juicio, las candidaturas deben formalizarse “por consenso”.

Apoyo a Garzón

Por otro lado, el ministro reiteró su opinión sobre Baltasar Garzón, al que elogió por su “gran trabajo” como juez pero que en estos momentos se encuentra apartado de la carrera judicial al tener tres causas pendientes. Esta tarde, el Ateneo de Madrid acogerá un acto de apoyo al juez en el que intervendrán el magistrado José Antonio Martín Pallín, los abogados Joan Garcés y Cristina Almeida. El acto lleva por título: “Legalidad y justicia democrática: víctimas del franquismo y ‘caso Garzón” y será presentado por el poeta Luis García Montero.

“Pido el mismo respeto para la presunción de inocencia que para la independencia del Tribunal Supremo”, comentó el ministro.

En el encuentro, según han informado los organizadores, distintos juristas analizarán, “desde una perspectiva democrática, la actual legislación y las actuaciones de la Justicia española sobre la memoria, las víctimas del franquismo y el ‘caso Garzón'”.

Público.es (Memoria Pública)