” Hartos de comprobar…” (sobre el diccionario Biográfico)

junio 1, 2011

Estamos hartos de comprobar día tras día cómo los herederos del franquismo se crecen a cada paso, hasta el punto de amenazar gravemente la convivencia de los españoles. Como ciudadano y conocedor de la basura que oculta aquél período de nuestra desgraciada Historia, exijo la inmediata retirada de la edición del Diccionario Biográfico que tan flaco favor le hace a nuestra ciencia de la Historia. Los fascista que, al amparo de una dignidad académica impropia, han colado al Ministerio este gol de casi seis millones y medio de euros de nuestros magros impuestos, deben ser expulsados de inmediato de una Academia que debiera vigilar con mayor celo científico lo que publica.

Falta por añadir un dato muy importante y que no menciona ningún libro de Historia.
Francisco Franco Baamonde (lo de la “h” fue un añadido hagiográfico) fue expulsado del Ejército junto con todos los traidores golpistas el día 21 de julio de 1936, por “un delito consumado de alta traición”, por quién tenía en esos momentos la legitimidad plena reconocida internacionalmente como único poder legal en España, el Gobierno legítimo de la II República. 
A partir de ese Decreto todo lo que siguió era un puro montaje falaz: ni los que se presentaban como “generales” lo eran, ni todos y cada uno de sus actos pretendidamente recubiertos de falsa legalidad tenía la más mínima consistencia, desde el falso “Bando de Guerra” dictado por el traidor Gonzalo Queipo de Llano, cuando la guerra aún era una amenaza pero no una realidad, hasta las macabras falacias de los “juicios de guerra sumarísimos”. Nos preguntamos perplejos, 75 años después, ¿a qué seguridad jurídicia se refieren los que dictan resoluciones pretendidamente solemnes, aludiendo a que lo hacen “de Ley a Ley”? ¿se están refiriendo por casualidad al marco “legal” fraudulento del paréntesis franquista? ¿quieren explicar estos altos magistrados en qué momento histórico concreto ha sido derogada la Constitución legal de la II República Española?    
Por esto, al que se permite rescribir la Historia a su conveniencia ideológica -amparado en la impunidad de falso científico- debe ser repudiado por la comunidad académica, y ser expulsado con toda justicia de cualquier ámbito de influencia intelectual, no digamos de una Real Academia de la Historia a la que hace flaco favor.
Por favor, un poco de seriedad, incluyendo a nuestros altos representantes políticos y judiciales.
 
Francisco González de Tena (sociólogo y vicepresidente de AFAREDES) 
Madrid, 1 de junio, 2011.