El Papa, Cuelgamuros y la lógica soberana del fascismo español

agosto 31, 2011

Dibujo de J. Kalvellido

 

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Dos imágenes. Cajamarca, 1532, Pizarro se encuentra con Atahualpa y le hace un requerimiento para que se someta a la autoridad del emperador Carlos I y del Papá Clemente VI. Para ello le entrega una Biblia y ordena a “Felipillo” su traductor que le explique que allí está la palabra de Dios. Atahualpa, hijo de una milenaria cultura oral, se lleva la Biblia al oído y la tira al suelo porque no escucha nada. El gesto desata la furia de los españoles que realizan una matanza que se salda con el asesinato de 5.000 indígenas . Mediados de los ochenta, en plena democracia, un Instituto de Enseñanza Media, como muchos otros en aquella época, organiza una excursión para visitar, El Escorial, El Valle de los Caídos y el Palacio de la Granja, es decir, los dos palacios imperiales y el mausoleo fascista de un dictador que se creía heredero y continuador de esos dos imperios.  Durante el recorrido, entre bocadillos de tortilla de patata y hormonas desenfrenadas, no se hace ninguna reflexión crítica sobre la historia de estos lugares y nadie resulta sorprendido de que se nos anime a admirar la belleza y grandiosidad de los monumentos. Eso es España: un lugar donde el pasado violento se niega, se ignora, se trivializa o, pero aún, se celebra sin ningunos escrúpulos.

Los latinoamericanos que han venido he España a aplaudir al Papá harían bien recordando la complicidad de la Iglesia con La Conquista, la Cruz y la espada, harían bien recordando que, aunque haya teología de la Liberación e Iglesia de los pobres, ésta es precisamente la Iglesia que rechaza la curia romana, deberían recordar la imagen de un furibundo Juan Pablo II levantado por la solapa al sacerdote y ministro sandinista, Ernesto Cardenal, culpable tan sólo de haber luchado contra la miseria y la injusticia social. Esta historia, la de Iglesia que justificó la conquista y el genocidio de los pueblos originarios de América, la de la Iglesia de los latifundistas y los nobles, la de la Iglesia que facilitó que Franco desfilara bajo palio, es la que converge y cristaliza en el fastuoso monumento de la Santa Cruz del Valle de los Caídos.

Cuelgamuros, como llaman los presos al Valle de los Caídos, fue un campo de trabajos forzados y  es hoy un monumento fascista, probablemente el último que pueda visitarse en Europa sin otra mediación que una guía compuesta por Patrimonio Nacional que, al menos hasta hace poco, seguía exaltando las virtudes del régimen. La propia presencia de la cruz y la estrecha alianza de Franco con la jerarquía eclesiástica ha confundido a más de un politólogo, seguidor de las teorías revisionistas de Juan Linz, que consideran que la dictadura franquista fue un régimen autoritario, pero no fascista, pues el fascismo es incompatible con el catolicismo. No llamar a las cosas por su nombre es propio de quiénes se creen no sólo dueños del dinero, sino también de los adjetivos, pero lo cierto es que el fascismo español combinó perfectamente la existencia de “células cancerígenas” en la sociedad española –la anti-España, esa amalgama de comunistas, masones, feministas, homosexuales, judíos y en general cualquiera que pensara en una sociedad más justa – con la idea de la Guerra Civil como santa cruzada contra los enemigos de la Iglesia. Como muestra valga una de las muchas citas que pueden entresacarse de los escritos de Franco: “Nuestra cruzada  –escribe el dictador–no se libró contra nuestros hermanos españoles, sino contra todo el sistema que los aprisionaba. Así podemos decir que constituyó una verdadera guerra de Liberación, la indispensable operación quirúrgica que la gran invasión del mal nos exigía, llevada a cabo con el mismo dolor con que se amputa un miembro a un ser querido”.

Esta lógica responde a un concepto de soberanía específicamente fascista. Carl Schmitt, teórico de la Alemania Nazi y a la sazón uno de los maestros de Manuel Fraga, define el poder del soberano como aquél que es capaz de decidir entre la vida y la muerte de sus súbditos. El soberano está por necesidad a la vez dentro y fuera de la ley, puede suspender en cualquier momento el orden jurídico y sobre todo es capaz de dar muerte sin cometer un homicidio. La multiplicación de las metáforas biopolíticas (i.e. el cáncer marxista) y la retórica religiosa (la cruzada) son la expresión de ese poder soberano del dictador que autorizó en distintos grados, la supresión de los derechos civiles, la tortura y la muerte de todas y todos aquellos que consideraba infrahumanos.

El Valle de los Caídos es la expresión arquitectónica de ese poder soberano del que la Iglesia es cómplice y participe. El decreto mismo de fundación habla de un “lugar perenne de peregrinación en que lo grandioso de la naturaleza ponga un digno marco al campo en que reposen los héroes y mártires de la Cruzada”, pero además, cuando las cárceles franquistas empezaron a rebosar y el régimen se dio cuenta de que necesitaba mano de obra esclava para reconstruir el país, fue un jesuita, el padre Pérez del Pulgar, el que diseñó un “sistema de redención de penas” para justificar la existencia de campos de trabajo forzado, una expresión más del poder soberano del dictador. Pérez del Pulgar escribía en 1939, “es muy justo que los presos contribuyan con su trabajo a la reparación de los daños a que contribuyeron con su cooperación a la rebelión marxista” y así estableció un sistema por el cual determinados días de trabajo podían contribuir a la reducción de la condena. La idea transpiraba una tufillo de depuración espiritual, perdón y redención, pero en realidad se trataba de seguir imponiendo sobre los vencidos, la lógica soberana y deshumanizadora de los vencedores.

De ello habla muy elocuentemente el libro fundacional de Daniel Sueiro –La verdadera historia del Valle de los Caídos— en el hay un testimonio de un preso del Penal de Ocaña que cuenta que el mismo Juan Banús acudió al penal para proveerse de reclusos: “Me miró los dientes y me palpó los brazos; y me preguntó los años, claro, yo entonces tenía veinticinco, estaba en la flor de la vida, pero como no percibía alimentos de fuera de la prisión, pues estaba como un paraguas viejo, arrugado”. La cuestión, entonces, no sólo es sólo cuántos presos murieron en Cuelgamuros o si se vivía mejor allí que en la Prisión de Burgos, lo importante es que los presos eran pura vida desnuda, es decir, menos que humanos, no muy diferentes a un caballo. Esa lógica era la lógica soberana del fascismo español en su doble arista católica (la cruzada), y biopolítica (la enfermedad en el cuerpo social).

Con estos antecedentes sólo cabe calificar la consulta de José Luis Rodríguez Zapatero al Papá sobre el Valle de los caídos como una farsa total (Marx dixit: “la historia siempre se repite dos veces, primero como tragedia y después como farsa”). El Papá no tiene legitimidad ni derecho para decidir sobre el futuro de El Valle de los Caídos. Se trata de una cuestión de Estado en la que la Iglesia lo mejor que podría hacer es reconocer su complicidad en está historia de represión y terror para ganar al menos cierta legitimidad frente a la ciudadanía, no sería un mal principio para ganarse el respeto también de los laicos. Si alguien tiene que ser consultado sobre el futuro de El Valle de los Caídos son justamente los presos que con su sangre, su sudor y su libertad levantaron semejante testimonio de barbarie. Algunos, como Nicolás Sánchez Albornoz, ya han expresado en numerosas ocasiones que lo primero que tiene que pasar es que los cadáveres de Franco y José Antonio sean exhumados y devueltos a sus familias para que los entierren tan cristianamente como deseen. Mientras Franco y José Antonio sigan enterrados en Cuelgamuros (curioso para un dictador sólo autoritario ser enterrado al lado del fundador de la Falange), se seguirá cumpliendo la “ley del padre” y seguirá en funcionamiento el concepto de soberanía descrito anteriormente. De la pervivencia de esta forma de soberanía habla elocuentemente el doble rasero de la policía con los manifestantes laicos. La lógica soberana del estado de excepción antes de arrogarse el privilegio de matar impunemente, despoja a los sujetos de sus derechos; que haya quiénes puedan manifestar fervorosamente su fe y quienes sean apaleados por expresar su laicismo no es ajeno a esta lógica ni al testamento de Franco.

Por último, el Gobierno que preside José Luis Rodríguez Zapatero habla frecuentemente de transformar el Valle de los Caídos en un lugar para la reconciliación y el perdón. Hacer esto equivaldría a no cambiar absolutamente nada, puesto que en 1959, derrotadas las potencias del Eje y en otro contexto político, fue Franco mismo el que resignificó el monumento y lo transformó en lugar para la reconciliación y el olvido. El filósofo francés Jacques Derrida nos ha recordado en un texto deslumbrante sobre la memoria del Apartheid en  Sudáfrica que el perdón no puede ser un instrumento de gobernanza ni un cálculo político y que la experiencia de la justicia no debe quedar contaminada por los temas judeocristianos del perdón y la reconciliación. Dicho de otro modo: que se haga justicia o no es del todo independiente de que haya reconciliación y perdón.

Me consta que en la comisión interministerial para el futuro del Valle de los caídos hay gente valiosa como Francisco Ferrándiz, les animo a que piensen que lo que se necesita hacer en Cuelgamuros es Justicia, no electoralismo. El señor Rodríguez Zapatero todavía podría, como en Estrella Distante, la novela del chileno Roberto Bolaño, dejar una fulgurante estela al caer que nos deslumbrara a todos con un último acto de Justicia. Sin esperanza, con convencimiento.

Luis Martín-Cabrera es Profesor de Literatura y Estudios Culturales en la Universidad de California, San Diego y Coordinador de The Spanish Civil War Memory Project para recoger testimonios de supervivientes de la Guerra Civil y la represión franquista

El Papa, Cuelgamuros y la lógica soberana del fascismo español

 


Pajares de Adaja, 28 08 2011: homenaje con mucha dignidad

agosto 29, 2011

Flores del 28 08 2011. Foto LMV

Varias asociaciones y amigos memorialistas arroparon a los familiares de las víctimas de Pajares de Adaja.

El acto homenaje articulado sobre declaraciones reclamando una respuesta de nuestros gobernantes sobre el destino de los desparecidos de esta localidad (que se encuentran en Cuelgamuros , ver enlace aquí abajo), música en directo y poemas, se llenó de emoción respeto y dignidad. No caben más palabras. El sitio lo ocupan estas imagenes, sus nombres y sus familiares.

Placa en el monolito con los nombres y apellidos. Foto LMV

Poema en la otra parte del monolito. Foto LMV

Familiares de las víctimas, finalizando acto. Foto LMV

Un solidario, fraternal y respetuoso recuerdo desde La Memoria Viva.

En Pajares de Adaja (Ávila), homenaje a diez asesinados por la barbarie fascista, un encuentro lleno de emoción.


NECROLÓGICAS: Fallece Heribert Barrera, expresidente del Parlamento catalán…

agosto 28, 2011

Heribert Barrera, en el Parlamento catalán (1987).- ANTONIO ESPEJO

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El hombre que hizo presidente a Pujol, por E. COMPANY

El histórico dirigente de Esquerra ha muerto hoy a los 94 años

IVANNA VALLESPÍN | Barcelona 27/08/2011

El expresidente del Parlament y de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) Heribert Barrera, ha fallecido hoy a los 94 años. Barrera, de 94 años, fue ingresado el pasado 21 de julio en la clínica Hospital de Barcelona a causa de una embolia, de la que no se ha podido recuperar. El histórico militante de ERC fue el primer presidente que tuvo el Parlament de Cataluña desde la restauración de la democracia, cargo que ocupó de 1980 a 1984. Barrera también ejerció de presidente de ERC entre 1991 y 1995.Nacido el 6 de julio de 1917, inició su carrera política en 1934, como miembro de la Federació Nacional d’Estudiants de Catalunya e ingresó en las Juventudes de Esquerra Republicana de Catalunya un año más tarde. Su padre, Martí Barrera, también fue diputado en el Parlamento de Cataluña y Consejero de la Generalidad de Cataluña durante la Segunda República.

Durante la Guerra Civil, Barrera luchó en el bando republicano y en 1939, tras la victoria franquista, se exilió en Francia, donde permaneció hasta 1952, cuando regresó a Cataluña para encargarse de la reorganización de Esquerra Republicana de Catalunya en la clandestinidad. En 1976, fue elegido secretario general del partido, cargo que ocupó hasta 1987. Entre 1991 y 1995, ejerció de presidente de la formación.

Barrera ejerció de diputado, tanto en Barcelona como en Madrid y Bruselas. En el Congreso de los Diputados estuvo entre 1977 y 1980, mientras que en el Parlament ocupó un escaño entre 1980 y 1988. Además, presidió la Cámara catalana de 1980 y 1984. También fue eurodiputado entre 1991 y 1994 bajo las siglas de la coalición Por la Europa de los Pueblos. En el año 2000 el Parlament catalán le concedió la Medalla de Honor.

A pesar de su larga carrera política, Barrera era licenciado en Ciencias Químicas por la Universidad de Barcelona, pero durante sus años de exilio se licenció también en Física como en Matemáticas en la Universidad de Montpellier. Fue ingeniero químico en el Instituto Químico de Montpellier y profesor en la Universidad de esta ciudad, y catedrático de Química Inorgánica en la Universidad Autónoma de Barcelona.

El País.com


Víctimas del franquismo piden a la Iglesia que condene el golpe de 1936…

agosto 28, 2011

La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica solicita un gesto simbólico de condena de la dictadura franquista en el marco de la visita papal

PATRICIA CAMPELO Madrid 15/08/201

Dibujo de Kalvellido basado en una fotografía de curas afines al franquismo.

Dibujo de Kalvellido basado en una fotografía de curas afines al franquismo.

El 23 de agosto de 1940, el dictador Francisco Franco decretó que el recién fallecido arzobispo de Toledo, Isidro Gomá y Tomás, fuera enterrado con los honores fúnebres que las ordenanzas militares tenían previsto para los capitanes generales muertos “con mando en plaza”. Así, la memoria del religioso quedaba honrada por los “relevantes servicios que prestó a la patria, especialmente durante la reciente Cruzada”, según el texto del Boletín Oficial del Estado de 24 de agosto de 1940.

Con motivo de la visita de Benedicto XVI a Madrid durante la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) ha remitido una carta a todos los obispos y arzobispos españoles pidiéndoles un “gesto simbólico” de condena a la dictadura franquista en el marco de los actos previstos.

Dada la cercana relación de la institución religiosa con los militares sublevados contra el gobierno de la República el 18 de julio de 1936, la asociación de víctimas considera la vista papal una “buena oportunidad” para que la jerarquía eclesiástica española  “asuma con madurez y responsabilidad las consecuencias de su apoyo a la dictadura y su colaboración en la constitución de un régimen que causó enormes daños a miles de ciudadanos”.

“La iglesia trabajó con los golpistas en la guerra; ayudó localmente a planificar la represión”

Así, piden una condena del uso de la fuerza “de quienes no aceptaron los resultados de unas elecciones democráticas” y la asunción pública de los errores por parte de la institución que fuera uno de los “pilares fundamentales” del franquismo.

“La Iglesia católica fue uno de los grandes pilares del régimen y muchos de sus miembros miraron para otro lado cuando, en la retaguardia, los pistoleros de falange asesinaban a decenas de miles de civiles”, apunta la asociación que preside Emilio Silva, nieto del comerciante asesinado en octubre de 1936 y cuyos restos fueron identificados por primera vez en España con ADN.

Como prueba de los lazos que unían al Vaticano con los militares franquistas, la ARMH recuerda la portada de ABC del 20 de junio de 1939, donde se ve al papa Pío XII con el entonces ministro de Gobernación García Súñer y varios legionarios de visita en Roma para rendir homenaje al pontífice.

“La Iglesia trabajó con los golpistas en la guerra, ayudó localmente a planificar la represión, hizo propaganda para construir el mito del dictador como primer vencedor del comunismo, convirtió a la mujer en una especie inferior y maleducó a millones de ciudadanos”, señala el colectivo que lleva más de diez años en la búsqueda e identificación de desaparecidos en fosas comunes.

Debate abierto

La ARMH reclama que la Iglesia actúe “honestamente” con el presente

Sobre la discusión acerca de la relación con el pasado de la dictadura y sus consecuencias, Emilio Silva recuerda que, aunque la institución ha reclamado su papel en el proceso de reconciliación, es hora, —cuando se acaba de cumplir el 75 aniversario del golpe —de “actuar honestamente” con el presente.

“La Iglesia ha dicho que ese pasado hay que dejarlo quieto pero a la vez ha beatificado a cientos de mártires de la Guerra Civil, estando en su pleno derecho de hacerlo”, recuerda Silva.

Por ello, en la misiva enviada a la jerarquía de la Iglesia, insisten en que la visita de Ratzinger es una “oportunidad inmejorable” para rechazar el “colaboracionismo franquista, condenarlo y reparar, en la medida de lo posible, el terrible daño que la dictadura causó a millones de personas”.

Para Silva, realizar este gesto delante de miles de jóvenes supondría “sembrar una semilla para que errores tan duros no se vuelvan a cometer”.

La postura oficial de la Iglesia en la Guerra Civil

Ante los duros acontecimientos que se estaban desencadenando en España tras el golpe militar del 18 de julio de 1936 y cuando se cumplía el primer año de la contienda, la jerarquía católica, a petición de Franco, según sostienen historiadores como Julián Casanova, firmó una carta fechada el 1 de julio de 1937 para definir su postura en la Guerra Civil, los motivos de su adhesión a los militares sublevados contra el gobierno de la República y su visión de la contienda.

Aunque “cruzada de liberación” fue uno de los términos con los que la Iglesia delimitó su posición en la guerra frente al resto del mundo, en el texto de la misiva  —que soslaya las sacas, paseos y ejecuciones extrajudiciales de civiles— se refieren al golpe de estado como “alzamiento cívico- militar”, que provocó una guerra en la que Iglesia “no podía ser indiferente en la lucha”.

Las autoridades eclesiásticas que firman el escrito reconocen la implicación armada de muchos religiosos que “obedeciendo a los dictados de su conciencia y de su patriotismo, y bajo su responsabilidad personal, alzaron en armas para salvar los principios de religión y justicia”.

Memoria Pública (Público.es)


Un juez investigará las torturas por las que murió el padre de Bachelet…

agosto 28, 2011

El juez Mario Carroza estudiará 716 querellas sobre violaciones de derechos humanos que nunca han sido resueltas

PUBLICO.ES / EFE MADRID 25/08/2011 15:11

En 2005 se cerró una investigación sobre la muerte de Bachelet al considerarla 'cosa juzgada'. -EFE

En 2005 se cerró una investigación sobre la muerte de Bachelet al considerarla “cosa juzgada”. -EFE

Un juez chileno ha abierto una investigación sobre las torturas a que fue sometido el padre de la que fue presidenta de Chile entre 2006 y 2010, Michelle Bachelet. Unas torturas que provocarían su muerte en 1974, tras haber estado varios meses preso por oponerse al golpe militar que encabezó Augusto Pinochet  el 11 de septiembre de 1973.

La investigación fue abierta por el juez Mario Carroza, en el marco de unas 716 querellas presentadas hace unos meses, relacionadas con violaciones de los derechos humanos que nunca han sido tratadas.

En el caso del general de la Fuerza Aérea de Chile, Alberto Bachelet, que murió en la cárcel el 12 de marzo de 1974, “interpusieron una acción por el delito de homicidio en función de las torturas que el padre de la ex presidenta habría sufrido durante los interrogatorios en la Academia de Guerra (Aérea)”, ha explicado el magistrado a los periodistas, que ha añadido que “en este minuto se están haciendo diligencias y veremos los resultados que se pueden obtener para realizar otras acciones más adelante”.

Michelle Bachelet también fue sometida y encarcelada por la dictadura

En el caso, según fuentes del tribunal, ya declararon la viuda de la víctima, Angela Jeria, y el que fuera subsecretario de Aviación durante el Gobierno de Michelle Bachelet, Raúl Vergara. Este último compartió la prisión con el general Bachelet, quien sufrió una profunda depresión al ser torturado por antiguos camaradas de armas y por sus propios ex alumnos. También entonces su esposa, Ángela Jeria, y su hija Michelle fueron detenidas y sometidas por la policía secreta de la dictadura.

Ya se había abierto un proceso judicial por las muertes del general Bachelet y del coronel Carlos Ominami, también opositor a la dictadura de Pinochet, pero se cerró en 2005, cuando los tribunales determinaron que era “cosa juzgada” y no se podía enjuiciar nuevamente el caso.

En ese proceso, uno de los principales procesados fue el ex coronel de la Fuerza Aérea Edgar Ceballos Jones, señalado por supervivientes de la Academia de Guerra como uno de los principales torturadores y que encabezó un grupo represor conocido como “Comando Conjunto”. Ahora ha tenido que volver a declarar ante el juez Carroza como presunto torturador del general Alberto Bachelet.

716 casos

Entre esos 716 casos nunca antes investigados por la justicia figuran también los relacionados con las muertes del presidente Salvador Allende y del poeta Pablo Neruda. La investigación sobre la muerte de Allende, cuyo cadáver debió ser exhumado, culminó con la certificación científica de que se quitó la vida el 11 de septiembre de 1973, antes de que las tropas golpistas diesen con él y pusiesen fin a la democracia. Sus restos serán nuevamente sepultados el próximo 4 de septiembre, según ha anunciado su familia.

Público.es


IU exige al nuevo Ayuntamiento de Logroño el cumplimiento de la Ley de Memoria Histórica…

agosto 28, 2011

Ha recordado que el anterior Equipo de Gobierno “no tuvo coraje”

Foto de la Noticia

Foto: Ministerio Cultura

LOGROÑO, 22 Ago. (EUROPA PRESS) –

   Izquierda Unida ha exigido, a través de un comunicado, al nuevo equipo de gobierno municipal del PP el “inmediato cumplimiento” de la Ley de Memoria Histórica en Logroño, sustituyendo el nombre de, al menos diecisiete calles logroñesas que todavía mantienen “nombres fascistas y de exaltación al golpe de estado de 1936 o a la dictadura franquista, tal y como recomendó la Comisión municipal creada el año pasado para el cumplimiento de la Ley de Memoria Histórica en Logroño”.

   Para IU, es “lamentable” que cuatro años después de la aprobación de la Ley de Memoria Histórica en 2007, Logroño “siga sin cumplir una ley que obliga a todas las instituciones del estado para el establecimiento de una cultura verdaderamente democrática en nuestra ciudad”.

   Así, IU criticó ya la actitud del anterior equipo de gobierno municipal PSOE-PR, que “no tuvo el coraje y la valentía política de aplicar la ley, a pesar de que su obligación era el estricto cumplimiento de la ley en su ámbito de actuación municipal”. Por ello, IU insta al gobierno del PP a “acabar de una vez con esta anomalía antidemocrática que todavía pervive en nuestra ciudad y establecer una memoria histórica colectiva plenamente democrática en Logroño”.

   Durante estos cuatro años desde la aprobación de la Ley de Memoria Histórica, IU ha criticado además otras “vulneraciones de la ley” como la aprobación de ayudas económicas desde el Ayuntamiento de Logroño y el Gobierno central para obras de restauración de la concatedral de la Redonda, cuando la Ley de Memoria Histórica prohíbe estrictamente la concesión de ningún tipo de subvención pública a aquellas entidades privadas que mantengan símbolos o inscripciones de exaltación al golpe de estado fascista de 1936 o la dictadura franquista, como es el caso de La Redonda.

   Por todo ello, la formación ha exigido al equipo de gobierno municipal que proceda de manera “inmediata” al cumplimiento de la ley, sustituyendo los nombres de al menos diecisiete calles logroñesas, de acuerdo con los criterios establecidos por la Comisión municipal creada el año pasado y proceda al borrado y desaparición de las inscripciones de “tipo fascista” que todavía figuran en las fachadas de la catedral de La Redonda de Logroño.

Europapress vía google noticias


Propuesta para declarar nuevos lugares de la memoria histórica…

agosto 28, 2011

La CGT pide a Zoido apoyo ante la Junta para señalizar La Raza y La Corchuela

R. S. | Actualizado 27.08.2011

El grupo de trabajo de Recuperando la Memoria Histórica Social de Andalucía, del sindicato Comisión General de Trabajadores (CGT), pidió ayer al alcalde de Sevilla, Juan Ignacio Zoido, que apoye la declaración y señalización como lugares de la memoria de los espacios que en su momento ocuparon los campos de concentración de Heliópolis, en la avenida de La Raza, y La Corchuela ante la Consejería de Gobernación y Justicia.

Además, en la misiva el sindicato trasladó al alcalde otras peticiones, como son la “investigación, señalización y protección” de los espacios que ocupan actualmente las fosas comunes del franquismo situadas en el cementerio municipal de San Fernando o la colocación de una placa o monolito en recuerdo a los 24 sevillanos que murieron o pasaron por los campos nazis, algo que “se viene planteando desde octubre de 2003 sin haber conseguido respuesta de ningún tipo”.

Asimismo, el grupo de trabajo de la CGT-A ha lamentado que el Consistorio hispalense “no haya depositado la cantidad aprobada para constituir y formar parte de la Fundación Memorial Merinales, que administraría el solar que albergó dicho campo de concentración y cuyas gestiones para su cesión comenzaron cuando Zoido era delegado del Gobierno en Andalucía, en 2003.

Diario de Sevilla vía google noticias