TREINTA Y SEIS AÑOS EL DÍA DE LAS ELECCIONES…

noviembre 20, 2011

Como una macabra coincidencia o simplemente como una pequeña manipulación cronológica del gobierno actual,  quizá pensando en que la izquierda sería capaz en una fecha tan señalada como esta de hacer piña y cerrar filas ante la más que anunciada llegada del coco fascista que se nos avecinaba previsiblemente a todos, provocada básicamente por dos razones: una por su propia incompetencia, y dos por su  negación a una crisis internacional que nunca pudo dominar. Dos motivos que señalan ya el 20N como una de esas efemérides que a la izquierda, e incluso a aquellos que sin serlo no comulgaron con las ruedas del molino dictatorial de nuestro salvador Caudillo, y que nos dejan así  los dos lados de la moneda reflejados en las retinas y la memoria colectiva: la muerte del caudillo como una liberación y la posibilidad de conseguir aires de justicia, libertad y democracia; y la propia muerte del PSOE en un ambiente de apatía política general, desengaño y frustración ante el espaldarazo de muchos de sus electores y de los anhelados votos triocolores que nunca supieron defender, ni en ésta ni en pasadas legislaturas.

Treinta seis años han pasado desde el fallecimiento del sátrapa dictador, del enterrador de cuerpos libertarios y aquí todavía seguimos igual; los cuerpos bajo tierra, las sentencias sin anular, los represaliados sin reconocimiento y reparación, y el olvido planeando generación tras generación, mientras las mismas pierden la memoria al mismo tiempo que con su desgana y desinterés obvian el coste que supone llegar hoy o no llegar  frente a una de esas urnas e introducir una simple papeleta que marcará sus vidas en los próximos cuatro años. Y es que al que nada le cuesta algo, éste no lo valora en su justa medida, y si además ése mismo coste está subvencionado por el olvido del Estado entonces  sucede lo previsible…, el olvido gana las elecciones generales y las de la historia, cimentando así un nuevo país, un nuevo Estado basado en la mentira, la injusticia y el olvido. Y es que treinta y seis años después del deceso del dictador todo sigue igual, ellos bajo tierra y nosotros haciendo mutis por el foro. ¡Qué vergüenza!

Jordi Carreño Crispín

Vicepresidente de la A. I. La Memoria Viv@


Marcada por el 20-N…

noviembre 20, 2011

Vota en estas elecciones y lo hizo en las primeras en que las mujeres tuvieron ese derecho. Felisa Bravo cumple 107 años el mismo día que murió su peor enemigo, Franco, y enterró a su marido…

Madrid 19 NOV 2011

La vida de Felisa Bravo está marcada por el día de hoy. Un 20-N nació; un 20-N enterró a su peor enemigo, Franco, y un 20-N a su marido, Manolo Salinas, que salió moribundo de un campo de concentración. Ha votado en estas elecciones y votó en las primeras en las que las mujeres pudieron hacerlo en España, en 1933. Entonces ya tenía edad para hacerlo, pero surgió otro problema. “Después de hacer cola toda la mañana, no me dejaron porque dijeron que ya lo había hecho. ¡Me habían robado el voto! Ganó la derecha de Gil-Robles, pero con trampas. Robaron votos y vaciaron los conventos para que fueran a votar con instrucciones precisas”, relata Felisa. En el tiempo que lleva en este mundo, en España ha habido dos reyes, dos dictaduras, una República, una Guerra Civil y 36 años de democracia. Fuera de su país le tocó vivir además una guerra mundial contra el nazismo. Los sucesos de los que fue testigo, parte o víctima ocuparían varios tomos en los libros de historia. Pero para Felisa, Alfonso XIII, por poner un ejemplo, no es un personaje de enciclopedia. Es el hombre que reinaba en España cuando ella nació y cuya salida del país celebró en la calle el 14 de abril de 1931. “La gente gritaba: ‘¡Viva la República!’. Al llegar al Palacio Real había un letrero que decía: ‘Pueblo, respetad esta casa, que es vuestra’. Y el pueblo la respetó”. Y enseguida añade: “El rey de antes no era como el de ahora. A Alfonso XIII solo le interesaba la juerga. A Juan Carlos le debemos la democracia, y lo digo yo, que soy republicana”.

El tiempo le ha quitado visión, pero no memoria. Hoy, el día en que murió su peor enemigo, esta republicana cumple 107 años. “Fue el mejor regalo que me han hecho, aunque 40 años tarde”. Ahora otro buen obsequio sería “volar el Valle de los Caídos”. Su vida está plagada de casualidades, como haber nacido el mismo día que murió el hombre que “torció” su vida para siempre, o vivir hoy en Bobigny a las afueras de París (Francia) en la calle de la República. Estos son los recuerdos de una mujer de la quinta de Dalí.

Felisa Bravo. / Daniel Mordzinski

El pueblo donde nació, Aldealcorvo (Segovia), tiene hoy menos habitantes (27) que en 1904 (100). “A mí nadie me esperaba. Fui la última de ocho hermanos”. Solo fue cuatro años al colegio. “Entonces las mujeres no estudiaban. Mi abuelo, secretario del Ayuntamiento, dio estudios a sus tres hijos, pero a mi madre fue mi padre, peón caminero, el que le enseñó a leer y escribir”.

Vivían en una caseta en la carretera en la que trabajaba su padre, sin agua potable. “Él nunca hablaba de política, pero con el tiempo me he dado cuenta de que era socialista. Fue el primero que me habló de los prejuicios”. Felisa recuerda el paso por aquella carretera de los primeros coches “que tanto impresionaban a las gallinas y los perros” y el mayor susto de su infancia: “Un día cayó un rayo que mató al gato e hirió a mi padre”. Por lo demás, pasó aquellos primeros años aprendiendo a bailar flamenco con los gitanos que tenía de vecinos y emborrachando al perro de los pastores.

Con 16 años salió de casa para trabajar de niñera en Segovia y luego en Madrid. En 1927 murió su padre de una neumonía. “Pero las noticias tardaban tanto en llegar que ni pude llegar a tiempo al entierro”.

A su marido, Manolo Salinas, lo conoció en un bautizo. “Tocaba el laúd, tenía un año menos que yo y era hijo de madre soltera, que entonces estaba muy mal visto. Nos casamos dos años después, en 1934”. Fueron felices casi un año entero. “Entonces Madrid era una ciudad alegre en la que la gente prefería empeñar el colchón en el Monte de Piedad antes que privarse de ir a los toros”. El 21 de febrero de 1935 nació su primera hija, Nieves. Y el 31 de diciembre murió de meningitis. El primer gran golpe.

Alfonso XIII era un juerguista. A Juan Carlos le debemos la democracia, y lo digo yo, que soy republicana

Tras la muerte de Nieves, Manolo quiso conocer a su padre. Lo localizaron. “Tenía un puesto de antigüedades en el rastro. Fuimos a verle, con la mala suerte de que ese día estaba en Valencia. Y estalló la guerra”.

Al principio era un ruido lejano. La guerra era un avión que iba todos los días a la Puerta del Sol a lanzar propaganda franquista. “Lo llamábamos el churrero porque aparecía siempre por la mañana”. Pero pronto se fue acercando. “Un día vimos a soldados por el viaducto de la calle Segovia (Madrid). Al llegar a la altura de la iglesia, el cura y el sacristán abrieron fuego. Mataron a cuatro. Y entonces la gente entró en la iglesia, los sacó a la calle y los fusiló allí mismo”.

Felisa perdió en aquel momento las riendas de su vida, que se convirtió en una larga y penosa huida sin tiempo para llorar las pérdidas. “Fusilaron a mi primo Juan, en Segovia, porque era de izquierdas. A mi prima, que tenía 30 años y dos hijos, porque era de las Juventudes Socialistas Unificadas, y a don Leandro, mi maestro, porque le encontraron una carta de Calvo Sotelo”.

El cura y el sacristán abrieron fuego desde la iglesia.  Entraron a por ellos y los fusilaron en plena calle”

Felisa salpica el relato de los momentos más tristes de sus 107 años con anécdotas cómicas: “Al volver del frente, un compañero se encontró que su mujer estaba con otro. Y dijo: ‘Bueno, pero la bici es mía y me la llevo”. Es una mujer divertida, que conserva, además de los recuerdos de una vida extremadamente difícil, un excelente buen humor. Durante la entrevista, en la residencia de ancianos donde vive, confesará que le aburre jugar a las cartas como hacen sus compañeros y que le hubiese gustado ser actriz: “Pero cómica”, aclara. “Me hubiera gustado dedicarme a hacer reír”.

Manolo decide hacerse guardia de asalto y defender la República. “Nunca había tenido un arma en las manos. Creíamos que la guerra iba a durar un mes. Nadie pensaba en tres años, ni en perder. Pero Franco tenía todos los apoyos y a los republicanos nos falló todo el mundo. Nos dejaron solos”.

El 3 de marzo de 1937 nace su segunda hija, a la que ponen como la primera: Nieves. Manolo se instala en Barcelona y va y viene del frente —“En la batalla de Belchite se le congelaron los pies”—, y Felisa, de refugio en refugio: un día dormían en una iglesia helada; otro, en una casa sin terminar… Los bombardeos la van arrastrando hacia Francia. El 28 de enero de 1939 llega a La Junquera. “Éramos muchísimos huyendo de la guerra. Mi único equipaje era Nieves y la ropa que llevaba puesta. Pasamos una noche en un pajar lleno de latas de comida que no podíamos abrir, muertos de hambre. El 7 de febrero de 1939 nos subieron en dos camiones para pasar la frontera. No olvidaré nunca aquel día. Aún me retumban en los oídos los gritos y los lloros. Está metido aquí”, cuenta señalándose el corazón. “No es lo mismo dejar tu país porque te vas a trabajar que porque te lo quitan. Irme sin saber si volvería y, sobre todo, sin saber qué sería de los que se quedaban fue lo más duro que he tenido que hacer en mi vida. No volví a ver a mi madre, ni a mis hermanos. Mi familia desapareció”.

Mientras, Manolo había iniciado un periplo por campos de internamiento y concentración. “Me escribió desde Argeles sur Mer: ‘Me llevan a trabajar. No sé adónde ni en qué. Cuando lo sepa, te escribiré’. No volví a saber nada de él en dos años. Dos años enteros sin saber si estaba vivo o muerto”.

Hizo tortillas para los americanos que desembarcaron en Normandía para liberar a Francia de los nazis

A Felisa no le daban permiso para trabajar “por roja”, pero se las ingenió para ganar algún dinero en la vendimia, pelando cebollas, limpiando en el café de una mujer que se apiadó de ella. Hasta que conoció a una de las jefas de la resistencia, madame Pignol. “Me colocó en casa de un colaboracionista nazi. Me preguntaron si sabía leer y me hice la tonta. En aquella casa planeaban asesinatos, dejaban papeles… A madame Pignol terminaron fusilándola el día del desembarco de Normandía, con su marido”.

Gracias a la Cruz Roja, Felisa supo, al fin, que Manolo estaba vivo, en Rennes. La policía retrasó el reencuentro. “Me detuvieron y me llevaron a una cárcel con bastantes españoles y muchísimos polacos”. Logró salir gracias a unos cuantos cartones de tabaco que llevaba para ablandar a las autoridades. El 17 de abril de 1942 se reunió con Manolo. “Estaba tan delgado… Parecía un viejo. Le habían deportado a un campo en la isla de Aurigny. Se había escapado en barco, enfermo, moribundo. Nieves lloraba porque le daba miedo. Decía: ‘No le conozco, no es mi padre’. No era el mismo. Apenas hablaba. Supongo que porque no quería contarme todo lo que había sufrido”.

Ya con Manolo a su lado, Felisa vivió el desembarco de Normandía, el 6 de junio de 1944. “Veíamos las luces de las bengalas y nos impresionó un bombardeo a 14 kilómetros de Rennes. Los americanos buscaban un polvorín y soltaron todas sus bombas en una iglesia donde celebraban comuniones. Fue una matanza. Un doctor que había tenido que quedarse en Rennes cuidando las urgencias perdió a toda su familia”.

Los americanos acabaron acampando casi a su lado y se acercaron a verles. “Muchos eran latinoamericanos y hablaban en español de las comidas que les hacían sus madres, así que me fui a hacerles tortillas. Cuando volví, ya les habían dado orden de seguir, pero se las llevaron”.

Los alemanes salieron huyendo de la ciudad, pero antes fusilaron a 32 miembros de la Resistencia en el cuartel Vieux Colombier; entre ellos, nueve republicanos españoles y un amigo de Felisa. Rennes fue finalmente liberada a principios de agosto de 1944. Felisa, Manolo y Nieves terminaron en un lugar que llamaban “el campo de los nómadas”. Allí conocieron a una familia de la que se hicieron inseparables, los San Geroteo —Felisa es madrina de un hijo de la pareja nacido en el campo, Ramón—. Al terminar la guerra, en 1945, vieron volver a los supervivientes de los campos de concentración. “Eran cadáveres andantes”, recuerda.

Estaba tan delgado cuando salió del campo, parecía un viejo…  Mi hija lloraba porque su padre le daba miedo”

Manolo no logró superar nunca las secuelas de su propia estancia en aquellos terribles centros. “No pudo volver a trabajar, porque estaba muy débil, y murió en 1948, a los 42 años. Lo enterré el mismo día de mi cumpleaños: 20 de noviembre”.

Poco después, le pidieron que se hiciera cargo del hijo de un preso republicano. El niño, Pepito, tenía 10 años y estuvo viviendo con Felisa y su hija dos años, hasta que lo vino a buscar su padre. “Luego supe que le habían detenido por la muerte de una novia de su padre”, explica, rehuyendo dar más detalles: no le gusta hablar de ese tema.

En el verano de 1959 volvió a España. “Fue un gran desengaño. No se parecía a mi país. Se había convertido en un lugar triste en el que la gente no se atrevía a hablar de nada. Me sentía una extraña. Ya solo volví de visita”. Felisa ha seguido enviando su voto a España. El de este año le ha costado, era de las indecisas. No quiere desvelar por quién se ha decidido finalmente: “A ti te lo voy a decir”. Se ríe con ganas. Y 107 años.

http://politica.elpais.com/politica/2011/11/19/actualidad/1321727172_513500.html


noviembre 20, 2011

«Acusaron a mi abuelo de destruir una virgen»

14 nov 2011

Antonio Pujazón murió con 29 años, fusilado con otras 17 personas. Lo dicen sus memorias, escritas durante los meses de espera desde su detención en Alicante hasta su fusilamiento en noviembre de 1939. “Gracias a esos escritos sabemos que no hizo nada de lo que le acusaron”, dice su nieto, Joaquín

.

Este ferroviario republicano se afilió a la comisión del enlace antifascista de Orihuela al comenzar la guerra. Su misión consistió en inventariar todo lo que hubiera de valor en las iglesias para protegerlo de los exaltados. Una vez detenido pasó por el campo de Albatera donde fue denunciado por vecinos de Orihuela acusado de robar una virgen de Montserrat.

“Mi abuelo reconoció haber 3 preguntado por ella, pero desconocía dónde estaba. Lo dejó todo escrito y se lo entregó al cura que intentó confesarle en prisión”, explica su nieto.

La abuela de Joaquín fue expulsada de su casa tras quedar viuda con una hija de tres años y tuvo que sobrevivir con la venta de los muebles.
“Nunca quiso hablar de nada de la guerra, pero antes de que muriera conseguí grabarle una entrevista en la que cuenta las penurias de la represión. Mi abuelo fue juzgado en un juicio sumarísimo. Consiguió un testigo a su favor y los falangistas rompieron la declaración. En esa época, testificar a favor de un acusado era el camino más recto a la cárcel”, cuenta Joaquín.

Caso archivado el 5 de enero de 2010 por el juez de Orihuela Julián Cabrero López.

Incluido en el reportaje de Pere Rusiñol, Diego Barcala y Ángel Munárriz publicado en la edición de Público del 30 de mayo de 2010

http://blogs.publico.es/memoria-publica/2011/11/14/%c2%abacusaron-a-mi-abuelo-de-destruir-una-virgen%c2%bb-2/


“Vamos a seguir hasta que desaparezca”

noviembre 20, 2011

Entrevista a Arturo Peinado

PÚBLICO.ES MADRID 20/11/2011

Arturo Peinado.

Arturo Peinado.

1- ¿Por qué ha acudido a la concentración?

Uno de mis abuelos fue fusilado por los franquistas y otro pasó ocho años en la cárcel. En mi familia nos consideramos herederos de víctimas del franquismo.

2 – ¿Cuáles son los objetivos que persiguen?

Tratamos de hacer una denuncia pública de que el Valle de los Caídos se ha convertido en una especie de parque temático del fascismo internacional. Todos los años viene de visita gente de extrema derecha de diferentes países del mundo. Este verano, la tumba de Rudolf Hess fue volada tras la denuncia de la iglesia que cuidaba el cementerio de que se estaba convirtiendo en un lugar de memoria del nacionalsocialismo.

3 – ¿Está España preparada para convertir el Valle en un centro democrático?

Desgraciadamente, 35 años después de la muerte del dictador, parece que no. Al menos, los políticos que han dirigido el país desde la Transición no han tenido el valor de hacer lo que había que hacer y convertir esto en un lugar de memoria democrática y no fascista.

4 – ¿Cree que será más fácil con el nuevo Gobierno?

Va a ser más o menos igual. La lucha continúa en la misma situación. Han dejado una patata caliente al nuevo Gobierno, pero sin ningún tipo de solución. Además, ya advirtió el Ejecutivo de Zapatero que iba a negociar el futuro del Valle con el Vaticano. Con el cambio, si va algún lado, es a peor. Vamos a seguir los años que hagan falta hasta que eso desaparezca.

http://www.publico.es/xalok/407902/seguir/desaparezca


Diccionario contra el olvido…

noviembre 20, 2011

El profesor Escudero reúne en un libro los conceptos imprescindibles de la memoria

DIEGO BARCALA MADRID 20/11/2011

xhumación de una fosa común el pasado julio en Gumiel de Izán (Burgos). Mónica patxot

El Diccionario de la Real Academia de Historia presentado el pasado mayo sólo contribuyó a generar una gran polémica por expandir la sombra sobre las biografías más polémicas de la España del siglo XX por un precio al erario de 6,4 millones de euros. El Diccionario de la Memoria Histórica. Conceptos contra el olvido (editorial Catarata), coordinado por el profesor de Filosofía del Derecho de la Universidad Carlos III de Madrid Rafael Escudero Alday, pretende fijar los conceptos básicos generados por la memoria histórica. Su precio: 14 euros.

“Es el fenómeno político más relevante acaecido en España en los últimos tiempos”, define Escudero en el prólogo. “Hay conceptos de los que hablamos hoy que hace diez años eran desconocidos para todos. Argumentos sobre la Transición y la democracia que están en la voz de la gente”, describe el coordinador del manual. Escudero es consciente de que muchos de los temas explicados han sido analizados por la historiografía, pero advierte: “La Historia, muchas veces, no ha pasadode las bibliotecas a la calle”.

Martín Pallín: “La amnesia puede llevar a la pérdida de la dignidad”

El libro trata de definir conceptos como represión, nacionalcatolicismo, transición, amnistía, impunidad, exhumaciones, desapariciones o símbolos, a través de artículos de expertos en Historia, Derecho, Sociología o Política como el juez de la Audiencia Nacional Ramón Sáez Valcárcel, el historiador Francisco Espinosa o el médico forense Francisco Etxeberria.

Fosas como instrumentos

“Las fosas comunes de los derrotados han pasado de ser vertederos políticos, emocionales o simbólicos, artefactos progresivamente averiados de la maquinaria del terror franquista, a convertirse en lugares de memoria de una gran complejidad y visibilidad, en inquietantes instrumentos de movilización del debate público”, explica en el capítulo de Lugares de la memoria el antropólogo del CSIC Francisco Ferrándiz.

“La Historia, a veces, no ha llegado a la calle”, dice el autor del manual

El movimiento memorialista, que gran parte de la sociedad vincula al debate de la Ley de la Memoria Histórica aprobada en 2007 o a la apertura de la primera fosa de la represión franquista mediante métodos científicos en 2000, se remonta a la inmediata muerte de Francisco Franco, según el periodista Emilio Silva, presidente de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica. “La Unión de Excombatientes y la Asociación de Expresos y Represaliados, inscritos en el Registro Nacional de Asociaciones el 5 de diciembre de 1978 y el 1 de septiembre de 1979, respectivamente, son grupos que reivindican derechos propios y mantienen el recuerdo de su lucha contra la dictadura”, describe.

Pero es el caso del juez Baltasar Garzón el que lleva a la calle “debates que hemos traído de la Justicia argentina, como la amnistía, justicia transicional o desaparición forzada”, explica Escudero. “Los alumnos que vienen a mi clase de Transición y Memoria Histórica han pasado antes por Derecho Constitucional. Y ahora vienen preguntando por la ley de amnis-tía”, ejemplifica el autor.

“Amnistía procede etimológicamente de la palabra griega amnesia, que significa olvido”, escribe el juez emérito del Tribunal Supremo José Antonio Martín Pallín, que es el autor del libro que más ajusta su contribución al formato enciclopédico. “La amnesia es una enfermedad que les puede llevar a la pérdida de la memoria y, lo que es peor, de la dignidad”, concluye el magistrado jubilado.

http://www.publico.es/espana/407893/diccionario/olvido

 

La ultraderecha homenajea a Primo de Rivera en la jornada de reflexión…

noviembre 20, 2011

Unas 300 personas se han concentrado esta noche en Madrid convocados por Falange

EFE Madrid 20/11/2011

Cientos de ultra derechistas homenajean a Primo de Rivera en Madrid. EFE

Cientos de ultra derechistas homenajean a Primo de Rivera en Madrid. EFE

Unas 300 personas se han concentrado esta noche en Madrid convocados por la Falange para homenajear a su fundador, José Antonio Primo de Rivera. El acto, que ha coincidido con la jornada de reflexión, ha estado plagado de críticas al sistema democrático, a la ley de Memoria Histórica y al PSOE y al PP.

Frente a la que fuera casa de José Antonio Primo de Rivera y rodeado de asistentes que portaban banderas de la Falange y de España -algunas con el escudo preconstitucional-, se ha celebrado este acto, inicialmente prohibido por la Junta Electoral de Madrid y que finalmente autorizó el Tribunal Superior de Justicia de esta comunidad.

En el homenaje ha intervenido el jefe nacional de la Falange, Manuel Antonio Lobo, que se ha felicitado de que finalmente se haya podido celebrar el acto de hoy y la posterior marcha al Valle de los Caídos, inicialmente prohibidos por su coincidencia con la jornada de reflexión y el día de las elecciones.

Lobo ha dicho que no iban a pedir al voto “ni para unos ni para otros porque son los mismos perros con distinto collar” y ha cuestionado el valor de las elecciones de mañana. En su opinión, en los últimos tiempos ha quedado demostrado que “quien quita o pone gobiernos” es la canciller alemana, Ángela Merkel, o el presidente francés, Nicolás Sarkozy.

También ha recordado los obstáculos que se han puesto para celebrar el acto de esta noche y la posterior marcha al Valle de los Caídos. Lobo ha calificado de “mamarracho sectario” a la delegada del Gobierno, Dolores Carrión, y ha acusado al Ejecutivo de dar instrucciones a la Junta Electoral “para evitar que nos presentemos a las puertas del Valle de los Caídos con nuestras banderas y nuestras camisas azules”.

Para el jefe nacional de la Falange, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, eligió la fecha del 20 de noviembre para las elecciones generales “sabiendo muy bien lo que hacía” y ha dicho que es un “colofón a su política revanchista”.

Lobo ha arremetido contra la ley de Memoria Histórica y ha dicho que “mientras se persigue a los Caídos”, se ha permitido que los nombres de etarras estuvieran en calles de pueblos del País Vasco y que mañana “los terroristas de Amaiur puedan tener varios diputados” en el Parlamento.

También ha criticado la reforma de la Ley Electoral, que ha dicho que les ha impedido presentarse a las elecciones de mañana, pues aunque presentaron 5.000 firmas, más de los 4.700 avales exigidos, la Junta Electoral les anuló 400, “las justas para que no estén mañana nuestras candidaturas”.

También intervino en el acto Martín Sáenz de Ynestrillas, hijo del comandante Ricardo Sáenz de Ynestrillas, asesinado por ETA, que ha dicho que mañana “ganará la derecha del PP” que continuará con los recortes del PSOE.

El acto finaliza con el ‘Cara al sol’

Ha añadido que con el PP “sólo una cosa no será igual”, la “batalla ideológica” que ha llevado a cabo el PSOE durante estos años de gobierno, con leyes como la del aborto, el matrimonio homosexual o la memoria histórica, que cree que el PP no se va a atrever a derogar. El acto ha finalizado con los asistentes cantando el ‘Cara al sol’, el himno de la Falange, y gritos de “Arriba España”, “José Antonio, presente” y “Viva Franco”.

Después han partido hacia la plaza de Moncloa para hacer un acto de despedida a la corona que llevarán al Valle de los Caídos y luego marchar hasta ese lugar, donde tienen previsto llegar a primeras horas de mañana, 20 de noviembre, fecha en que se cumplen 75 años del fusilamiento de José Antonio Primo de Rivera y 36 de la muerte del dictador Francisco Franco.

http://www.publico.es/espana/407909/personas/homenajean/primo/rivera/jornada/reflexion


Una, grande y rica…

noviembre 20, 2011

Franco ató con más eficacia el futuro de la familia que el del país. la fortuna que su familia conserva hoy prueba que la democracia la ha tratado infinitamente mejor que el dictador a la democracia. Mañana se cumple el aniversario de su muerte por primera vez sin actos de exaltación hacia su figura

TEREIXA CONSTENLA 19/11/2011

Hace 36 años, el 20 de noviembre de 1975, los Franco perdieron todo el poder, pero retuvieron algo más importante: el dinero. Como icono, los Franco se desmoronaron con el franquismo. De la cúspide, de ser el perejil de cada cóctel y la escopeta de cada cacería, cayeron por unos años en el foso de los apestados sociales, aquellos a quienes conviene rehuir porque contaminan. Malas compañías. Lo peor en un país proclive a favorecer arribistas sociales. Golpeados por la súbita pérdida de privilegios, unos se dieron al victimismo, otros se replegaron discretamente y alguno hubo que jugó a la provocación, incapaz de admitir que la democracia les estaba tratando infinitamente mejor que el dictador a la democracia.

“MI ABUELO ERA SOCIALISTA Y LEGALISTA”

REGALOS PÚBLICOS EN MANOS PRIVADAS

 Francisco Franco Bahamonde

Francisco Franco Bahamonde

Franco, rodeado por sus nietos

 
 El Caudillo, retratado en el palacio de El Pardo rodeado por sus nietos; de izquierda a derecha, Jaime, Carmen, Arancha (de espaldas), Mariola y Cristóbal. Abajo, el pazo de Meirás fotografiado en su primer día de puertas abiertas, el 25 de marzo de 2011.- GABRIEL TIZÓN
 
La duquesa de Franco y marquesa de Villaverde

 
 En 1978, la duquesa de Franco y marquesa de Villaverde convocó una rueda de prensa en su domicilio madrileño para explicar por qué pretendió trasladar de España a Suiza 31 medallas y siete insignias que finalmente quedaron retenidas en el aeropuerto de Barajas.- MARISA FLÓREZ
 
La familia Franco, en el funeral del marqués de Villaverde

 
 La familia en 1998, en el funeral del marqués de Villaverde, en la Almudena. De izquierda a derecha, José Cristóbal, Carmen Franco, Carmen Martínez Bordiú, Arancha, Merry y Mariola. Detrás, Francisco Franco y Jaime con su esposa Nuria March.- LUIS TORRES (EFE)

Carmen Franco está al frente de sociedades domiciliadas en su propia casa

Cuatro días de visita al Pazo de Meirás al mes es el único arañazo público a su patrimonio. La Xunta de Galicia lo cerró en agosto para el veraneo de la familia

Su viuda, Carmen Polo, cobró hasta su muerte una pensión superior al sueldo de los presidentes Adolfo Suárez y Felipe González. Su única hija y su marido disfrutaron de pasaporte diplomático hasta que caducó en 1986. El Rey les obsequió con un nuevo título nobiliario: el ducado de Franco. Hacienda no investigó sus cuentas. No fueron empujados al exilio, ni su fortuna fue confiscada, como le ocurrió a la familia del dominicano Leónidas Trujillo tras su asesinato en 1961. Ni siquiera aquellos bienes que Franco había recibido como jefe del Estado y que, en puridad, deberían engrosar el patrimonio nacional fueron reclamados por los nuevos gobernantes. A diferencia de los descendientes de Pinochet -procesados por malversación en 2007-, nadie les molestó. Tampoco cuando jugaron con la extrema derecha y encabezaban nostálgicos actos el 20-N. Los Franco se salvaron por uno de los sumideros conciliadores de la Transición.

Mañana se cumplirá el aniversario de la muerte de Franco sin actos de exaltación por vez primera en 36 años. Se han prohibido para que no interfieran en la jornada electoral. Habrá, sin embargo, la tradicional misa en el Valle de los Caídos en memoria del dictador, a la que, previsiblemente, asistirá su hija, Carmen Franco Polo, actual cabeza del emporio inmobiliario tejido por la que fuera primera familia española durante décadas. Precisar su patrimonio es complejo. En el guion de los ricos va escrito en letras mayúsculas la opacidad. Carmen Franco está al frente de sociedades domiciliadas en su propia casa de la calle de los Hermanos Bécquer (Madrid), que gestionan alquileres de pisos, explotan aparcamientos (Atocha 70, por ejemplo) y realizan actividades inmobiliarias y financieras, como Fiolasa, Montecopel, Sargo Consulting o Centro de Agentes Unidos del Calzado Español. Algunas nacieron en democracia, otras se arrastran de los opacos tiempos del régimen.

En los 36 años transcurridos desde la muerte del dictador, los Franco no han destacado como emprendedores o linces de los negocios. Hasta que la epidemia del ladrillo les engordó las cuentas gracias a la recalificación en 2003 de la finca Valdefuentes, cerca de Madrid, habían tenido que ir aligerándose de patrimonio para mantener su tren de vida. Lo describió gráficamente el marqués de Villaverde en 1989: “Llega un momento determinado en que una vaca se queda sin leche y hay que comerse la vaca”. Noqueados seguramente con su nuevo papel en la vida, en las primeras décadas hubo sonadas pifias: a Francisco Franco lo detuvieron por furtivismo y le investigaron en Chile por estafa, Cristóbal picoteó en diversos entornos sin sentirse cómodo en ninguno (a los anales pasará su famosa frase, proferida cuando pertenecía al Ejército: “El uniforme me pone cara de gilipollas”, dicho lo cual el teniente tardó dos telediarios en colgar los avíos) hasta que se casó con la modelo y presentadora Jose Toledo; y la madre del clan fue sorprendida en Barajas sacando monedas de oro e insignias para Suiza que juró en rueda de prensa que irían destinadas a un reloj. Un tribunal la exoneró de pagar la multa por contrabando de 6,8 millones de pesetas.

La vida privada de la mayor, Carmen Martínez-Bordiú, alimentó grandes morbos, teniendo en cuenta que mientras que el país optaba por la vía reformista de la Transición, ella se inclinaba por el rupturismo sin contemplaciones. Abandonó a su primer marido, Alfonso de Borbón, y a sus dos hijos para irse a vivir en París con el anticuario Jean-Marie Rossi, con quien tuvo una hija, Cynthia. Hoy, casada con el cántabro José Campos, sigue siendo la que tiene el perfil más público del clan por sus amoríos y sus exclusivas. Tal vez sea la menos esclava del pasado, ya que ha ido poniéndose la vida por montera a la vista de todos. Es el polo opuesto al grupo de hermanos que eligió la discreción como seña de identidad: Mariola, arquitecta sin ejercicio, casada con Rafael Ardid, nieto de un republicano represaliado; Mery (sin doble erre), que huyó de lo público como un hurón después de la terrible experiencia de estar casada con Jimmy Giménez-Arnau, y Arancha, casada con el abogado coruñés Claudio Quiroga. De forma sorprendente, en los últimos años ha irrumpido con brío en el mundo de la carnaza del entretenimiento Jaime, el benjamín, abogado, exmarido de la modelo Nuria March, denunciado por malos tratos por su novia Ruth Martínez, vendedor de exclusivas en programas basura, adicto a la cocaína y contumaz protagonista de trifulcas violentas.

Para Mariano Sánchez Soler, el periodista que mejor conoce el devenir de los negocios de la familia (publicó un libro, Los Franco S. A., en la editorial Oberon, que es obligada biblia para cualquiera que esté interesado en el tema), las propiedades de los Franco superaban con creces los mil millones de pesetas en 1975. En las siguientes décadas se comieron “algunos trocitos de vaca” y vendieron varios inmuebles, incluido el palacio del Canto del Pico o el chalé que Carmen Martínez-Bordiú transmitió a los embajadores de Venezuela por 150 millones de pesetas. Otra estimación de su fortuna fue ofrecida por Joan Herrera (IU-Iniciativa per Catalunya Verds) en el Congreso de los Diputados el 25 de septiembre de 2007: “Con un sueldo de humilde general, la familia atesoró más de 60.000 millones de las antiguas pesetas”. Herrera había presentado una iniciativa para reclamar un inventario de las propiedades en manos de los Franco que eran patrimonio del Estado y que se estudiasen las vías jurídicas para recuperarlas. “Mucha gente que no entiende cómo la familia Franco puede tener tanta fortuna y el Estado quedarse de brazos cruzados, no entenderá que no aprobemos algo de sentido común: que auditemos lo que tienen, que intentemos recuperar lo que era del Estado y que ayudemos a la Xunta a conseguir entrar en el pazo de Meirás”. No prosperó.

La petición de Herrera se había tramitado al calor de lo que estaba ocurriendo con el pazo de la escritora Emilia Pardo Bazán en Sada (A Coruña), comprado mediante colecta forzosa y regalado a Franco en 1937. Un Gobierno bipartito gallego (PSOE-BNG) lo declaró en 2008 bien de interés cultural y obligó a abrirlo al público. Aunque la familia se resistió todo lo que pudo, los tribunales finalmente ordenaron a Carmen Franco que permitiese las visitas cuatro días al mes. Hay lista de espera para pasear por estancias atiborradas de piezas de caza, donde la esencia de Franco se ha comido la de Pardo Bazán. El refuerzo de la seguridad privada en esos días recae sobre el bolsillo de la Xunta, que además permitió cerrar el pazo el pasado agosto para que la familia veranease en él sin contratiempos. Cuatro días de visita al mes al literario pazo es, pues, el único arañazo de lo público sobre el patrimonio privado de los Franco.

La confusión entre una cosa y otra fue total durante el régimen. Franco exhibía la austeridad propia de un africanista, mientras de su familia podríamos decir que no había hecho la mili. Su mujer compraba pisos en las zonas más selectas de Madrid, como el citado edificio de la calle de los Hermanos Bécquer o apartamentos en el paseo de la Castellana, con el objetivo de regalarle uno a cada nieto. El marqués de Villaverde participaba en decenas de empresas por el mero hecho de ser el yernísimo (entre otras: MKT Plasco, Waimer, Metalúrgica Santa Ana, Sanitas, Climesa, Siderúrgica del Norte…). Los españoles inundaban de regalos al general. De todo tipo. Banales y valiosos. Un día, un rebaño de ovejas; otro, el palacio del Canto del Pico, en Torrelodones.

Paremos en él. Legado por el conde de las Almenas a Franco por haber puesto a España en el camino del que nunca debería haberse apartado, fue declarado museo del Estado en 1955, en buena parte fruto de la rapiña de otros monasterios y castillos (esa es otra historia). En este edificio, donde Antonio Maura murió y el general Miaja dirigió la batalla de Brunete, se almacenaron durante años los presentes entregados a Franco. Hasta que la Transición trajo consigo el saqueo anónimo de su contenido, el desinterés de la familia y finalmente su conversión en liquidez. Carmen Franco lo vendió por 320 millones de pesetas a un empresario hotelero en 1988.

El Canto del Pico es el perfecto ejemplo del ventajismo de la familia, que aprovechó la nula separación de la esfera pública de la privada durante el régimen. El dictador derogó la ley de patrimonio de la Segunda República, que en 1931 se había incautado de bienes privados de la familia real, y dictó en su lugar una vaga norma. Según los expertos, no decía ni blanco ni negro, no establecía fronteras entre lo que debía ir a parar al bolsillo de Franco o al del Estado. Y donde no hablaba la ley, actuó la familia: los regalos al jefe del Estado de cuatro décadas han cimentado parte de la fortuna personal de los Franco. Similar trato recibieron todos los documentos del militar, que sus descendientes se llevaron consigo hasta que se depositaron en la Fundación Francisco Franco, donde durante años vetaron el acceso a los investigadores de fidelidad no acreditada. La digitalización de los fondos, pagada con una subvención del Gobierno en tiempos del PP, permitió que el Estado se hiciese con una copia que puede consultarse en el Centro Documental de la Memoria Histórica, en Salamanca, aunque sin la certeza de saber si el material ha sido expurgado respecto al original.

En su día, el dictador había temido por los suyos. Desconfió que, tras su muerte, peligrase su fortuna y se curó en salud. Jamás lo sabría, pero ató con más eficacia el destino de su familia que el de su país. Mariano Sánchez Soler asegura que Franco legó en su testamento dos millones de pesetas (12.000 euros) a cada nieto (Carmen, Mariola, Francisco, Mery, Cristóbal, Arancha y Jaime), la cantidad resultante de sus ingresos como militar. El chocolate del loro. Lo jugoso estaba en manos de su hija, Carmen Franco Polo, y sociedades controladas por testaferros como José Luis Sanchiz, tío del yerno del dictador, el marqués de Villaverde, desde antes de 1975. Otras propiedades, como el palacio coruñés de Cornide, figuraban a nombre de su esposa desde que Pedro Barrié de la Maza, pagado con el título de conde de Fenosa, acudió a una subasta amañada para comprar el edificio y regalárselo a Carmen Polo.

Incluso su nieto Francisco Franco Martínez-Bordiú confiesa su sorpresa al descubrir la extraña maniobra legal que ejecutó el dictador para blindar la titularidad de su hija sobre la finca Valdefuentes, una explotación de 850 hectáreas entre Móstoles y Arroyomolinos, comprada en 1952 a Luis de Figueroa, conde de Romanones, mediante un intermediario (el citado Sanchiz). La propiedad, adquirida originalmente para alojar un rebaño de ovejas que alguien donó a Franco, se convirtió, gracias a la última juerga inmobiliaria de la democracia, en el maná del clan, feliz ante la decisión del Ayuntamiento de Arroyomolinos de recalificar 3,3 millones de metros cuadrados rústicos como urbanizables para construir viviendas, un centro comercial y un polígono industrial junto al complejo Xanadú. En vida, el dictador prohibió su desarrollo urbanístico y experimentó con cultivos, uno de sus pasatiempos predilectos por su cercanía a Madrid, incapaz de imaginar que la Transición la mudaría en plató de películas eróticas y de terror por decisión de su nieto favorito, Francisco, y que la explosión inmobiliaria de comienzos del siglo XXI la convertiría en un gigantesco pelotazo. El futuro familiar, a la postre, quedó bien atado.

 

“MI ABUELO ERA SOCIALISTA Y LEGALISTA”

La única ley feminista de Franco se gestó para saciar su ego masculino: en 1954 se aprobó una norma que permitía cambiar los apellidos -y anteponer el de la madre- para facilitar que su tercer nieto -y primer varón- pudiese heredar su nombre. De justicia es aclarar que la propuesta partió del conde de Argillo, padre del marqués de Villaverde, procurador en las Cortes franquistas y consuegro jabonoso. Nadie entonces barruntaría que con el tiempo sería una losa tan pesada como la cruz del Valle de los Caídos. Francisco Franco Martínez-Bordiú se ha avergonzado a menudo al escuchar que le llamaban por megafonía y ha soportado decenas de chistes telefónicos, coronados con el clásico “y yo soy Colón, claro”. A punto de cumplir 67 años, ha decidido que es hora de reivindicar en público al hombre que le dio el nombre y que le contagió la devoción por la caza y la pesca. Y al que no considera un dictador.

En ‘La naturaleza de Franco’ (La Esfera de los Libros) proporciona el amable semblante de un abuelo en su faceta privada visto por su nieto favorito. Comprensible. El dislate arranca cuando el Franco nieto da pinceladas del Franco público. “Y del mismo modo que no temo afirmar que mi abuelo era un socialista, tampoco creo que esté cegado por la cercanía y el cariño cuando afirmo que también fue uno de los mayores conservacionistas del país”. Este protector de hombres, animales y plantas fue también un “legalista” convencido y un defensor de la meritocracia. Prueba de ello, según su nieto, es que “no le importaba que a algunos ministros le gustasen los señores” y que mantuviese algunos cargos públicos en la universidad o la justicia que no simpatizaban con él. Se olvida de citar, sin embargo, a los miles de funcionarios depurados de un tajo por su dudosa fidelidad al régimen y de la persecución legal de homosexuales, internados a veces en centros especiales donde les sometían a salvajes tratamientos para “curarles”.

La historia vuelve a saltar por los aires en otros pasajes del libro donde afirma que defendía las lenguas “regionales” -el gran ejemplo es que los marineros del ‘Azor’ hablaban gallego y euskera- y que fue un gran protector de judíos durante la Segunda Guerra Mundial. (Cita algunos diplomáticos franquistas que salvaron vidas -los hubo-, pero olvida el campo de concentración de Miranda del Ebro donde se internaron a miles de refugiados que huían de los nazis). En conclusión: “Yo no conocí al autócrata, ni tampoco al héroe de Africa o de la cruzada nacional. Para mí solo era mi abuelo”.

 

 

REGALOS PÚBLICOS EN MANOS PRIVADAS

Pazo de Meirás. En diciembre de 1939, con pompa eclesiástica, la Diputación de A Coruña entrega el título de propiedad de las Torres de Meirás en “ofrenda-donación al fundador del Nuevo Imperio, jefe del Estado, Generalísimo de los Ejércitos y Caudillo de España”. La propiedad de 66.792 metros cuadrados, ubicada en Sada (A Coruña), había sido refugio de la escritora Emilia Pardo Bazán. Se compra en plena Guerra Civil gracias a donativos públicos y una colecta forzosa. Se regala a Franco, aunque figura a nombre de su esposa, Carmen Polo.

Palacio del Canto del Pico. Construido en 1920 en Torrelodones (Madrid) sobre una finca de 820.000 metros cuadrados del conde de las Almenas, que decidió legársela a Franco “aun cuando no tengo el gusto de conocerle, por su grandiosa reconquista de España”, según consta en el Registro de la Propiedad de San Lorenzo de El Escorial. Carmen Franco lo vendió por 320 millones de pesetas (1,9 millones de euros) en 1988.

Casa de Cornide. Adquirida en subasta en 1962 por Pedro Barrié de la Maza, fun-dador de Fenosa y propietario del Banco Pastor, íntimo de Franco, que la cedió a Carmen Polo. Aún sirve de residencia de verano de la familia en A Coruña.

http://www.elpais.com/articulo/Revista/sabado/grande/rica/elppor/20111119elpepirsa_1/Tes


Las víctimas del franquismo protestan en el Valle de los Caídos…

noviembre 20, 2011

Las asociaciones reclaman que el lugar deje de ser un “parque temático” del “fascismo internacional”.

CAROLINA MARTÍN Madrid 19/11/2011

Doscientas personas piden un 'memorial anti-franquista' - ÁNGEL NAVARRETE

Doscientas personas piden un “memorial anti-franquista” – ÁNGEL NAVARRETE

Al grito de “¡Viva la República!” y bajo una intensa lluvia, más de un centenar de representantes de asociaciones de víctimas del franquismo se concentraron ayer frente al Valle de los Caídos un día antes del 36º aniversario de la muerte Francisco Franco. Este lugar “se ha convertido en un centro de atracción del fascismo internacional” están enterrados el dictador y el fundador de Falange, José Antonio Primo de Rivera, denunció el presidente del Foro Estatal de la Memoria, José María Pedreño, que espera verlo convertido pronto en un “memorial democrático”.

Coincidiendo con la jornada de reflexión electoral y con un cambio de Gobierno en ciernes, las asociaciones por la memoria congregadas plantearon sus exigencias al nuevo Ejecutivo que salga de las urnas el 20-N para alcanzar una “solución justa” al mausoleo de granito.

Los familiares piden la “desacralización de la basílica” y que se desmantele la cruz

Así, durante la lectura del manifiesto, demandaron a los próximos mandatarios la “desacralización de la basílica, el traslado de la orden religiosa que custodia el Valle y el desmantelamiento de la gran cruz”. La niebla que cubría la sierra madrileña impedía verla. También, la distancia con la concentración, situada en la misma carretera y a varios metros de la puerta que da acceso al Valle de Cuelgamuros.

Para los familiares de las víctimas que se dieron cita allí, “el monumento es un símbolo de la bochornosa complicidad de la Iglesia con la dictadura franquista y su pervivencia no hace sino perpetuar el recuerdo de esa herencia”. Por otro lado, también reclamaron al próximo Gobierno que realicen la exhumación del dictador y del fundador de Falange, José Antonio Primo de Rivera, para que sean entregados a sus familias “inmediatamente”.

Que el PP haga como Merkel

El Foro por la Memoria exige al PP que siga el ejemplo de Angela Merkel

Ante la previsible victoria del PP en las elecciones generales, Pedreño sostuvo que celebraría que los conservadores les dieran “la sorpresa de comportarse como sus socios europeos”. En concreto, como la cancillería de Angela Merkel,que autorizó la demolición de la tumba del lugarteniente de Adolf Hitler, Rudolf Hess, y la incineración de sus restos.

Posteriormente, estos fueron arrojados al Báltico para “impedir que el enterramiento se convirtiera en un lugar de memoria y peregrinación neonazi”, destacaron en el manifiesto. En este sentido, recordaron que el Valle de los Caídos es el único de los monumentos construidos como símbolo por los regímenes fascistas que sobrevive .

“Nosotros somos más humanitarios”, matizó Pedreño al recordar que su petición implica entregar los restos a la familia. No obstante, el presidente de los foros duda de los cambios que traerá un Gobierno del PP. “Ya sabemos de qué pie cojea. Cuando se condenó el régimen franquista en el Parlamento Europeo, lo condenaron todas las fuerzas, salvo la ultraderecha polaca y el PP”, recuerda Pedreño, que también apunta a las actuaciones contrarias de algunos ayuntamientos tras el 22-M, al “quitar calles a poetas para ponérselas a Primo de Rivera”.

“El monumento es un símbolo de la complicidad de la Iglesia”, afirman

Los familiares de las víctimas también reclamaron que se investigue “el número y el origen de los miles de personas allí sepultados” y que la Comunidad de Madrid retire el Valle de los Caídos como una de las paradas turísticas de “la ruta imperial” por la capital. Las organizaciones cuyos miembros llegaron de Málaga, Salamanca, Madrid, Segovia y Granada, entre otras ciudades exigieron “coherencia democrática y valor para poner fin de una vez a este gigantesco homenaje a la dictadura”.

La jornada estaba deslucida por el mal tiempo, pero los asistentes no cejaron de ponerle buena cara coreando consignas contra el mausoleo como “Madrid será la tumba del fascismo”, “Arriba, arriba, con la goma-2, que en el Valle se prepara, pim pam pum, la demolición” o “Benedictinos, guardianes y asesinos”. Pero también se oyeron proclamas contra la monarquía. Además del rey, este año ha sido objeto de críticas su yerno.

Tareas pendientes

Durante la hora concedida por la delegación del Gobierno para concentrarse a las puertas del Valle, también se reivindicó el valor de la memoria. “El derecho a recordar no figura entre los derechos humanos consagrados por la ONU como dice Eduardo Galeano, pero hoy es más que nunca necesario reivindicarlo y ponerlo en práctica para evitar que se repita el pasado”, subrayaron. Ese en el que la dictadura cometió muchos crímenes y cuyas víctimas no han recibido homenaje.

Un año más, Purificación Gallardo hizo su pequeño homenaje a su abuelo fusilado en 1940, cuyos restos no han recuperado de una fosa común, subiendo hasta el Valle de Cuelgamuros. Su deseo es conciso: “Verdad, justicia y reparación”. Tres conceptos que no se han logrado en estos años. Gallardo se mostró “dolida” con el PSOE porque “tendría que haber hecho mucho más por la memoria histórica”. En esta línea, Pedreño insiste en que el Gobierno de Zapatero “pasó de puntillas” por el problema, que “no es el fascismo, sino el franquismo sociológico que queda en el país”.

http://www.publico.es/espana/407855/las-victimas-del-franquismo-protestan-en-el-valle-de-los-caidos


Nace el Archivo General e Histórico de Defensa, que será de titularidad estatal y carácter nacional…

noviembre 20, 2011

MADRID, 18 Nov. (EUROPA PRESS) –

 

   El Consejo de Ministros ha aprobado hoy un Real Decreto por el que se crea el Archivo General e Histórico de Defensa, de titularidad estatal y carácter nacional, que tendrá su sede en Madrid y está llamado a ser uno de los principales referentes del Sistema Archivístico de la Defensa.

http://www.europapress.es/nacional/noticia-nace-archivo-general-historico-defensa-sera-titularidad-estatal-caracter-nacional-20111118172150.html

 

   Los fondos custodiados en el Archivo General e Histórico de Defensa procederán del propio Órgano Central del Ministerio, de sus organismos autónomos y periféricos, así como de otros órganos que gestionan los Cuerpos Comunes de las Fuerzas Armadas.

 

   Igualmente, custodiará los fondos procedentes de cualquier otro organismo dependiente del Ministerio de Defensa no integrado en los Subsistemas Archivísticos del Ejército de Tierra, la Armada o el Ejército del Aire; y podrá también aceptar la incorporación de fondos documentales procedentes de otros organismos públicos, o de personas físicas o jurídicas de carácter privado, vinculados a la Defensa o a las Fuerzas Armadas.

 

   El Ministerio de Defensa tiene a su cargo el mayor volumen de patrimonio documental del Estado después del Ministerio de Cultura, con extensos y  valiosos fondos que se custodian en los archivos históricos e intermedios militares. En 1977, con la desaparición de los antiguos Ministerios del Ejército, de la Marina y del Aire, y la creación de un único Ministerio de Defensa, éste asumió la responsabilidad de la custodia y control de todo el patrimonio documental producido por las Fuerzas Armadas.

 

   En la actualidad, el Ministerio de Defensa gestiona un total de ocho archivos históricos de carácter nacional (Archivos Generales Militares de Segovia, Madrid, Guadalajara y Ávila; Archivo Cartográfico y de Estudios Geográficos del Centro Geográfico del Ejército; Archivo General de la Marina ‘Álvaro de Bazán’; Archivo del Museo Naval, y Archivo Histórico del Ejército del Aire), a los que viene a sumarse el Archivo General e Histórico de Defensa.

 

   Defensa también gestiona 17 archivos intermedios, correspondientes a los de los tres Cuarteles Generales (Tierra, Armada y Aire) y a los de las antiguas circunscripciones territoriales de los Ejércitos. Al grupo de archivos históricos cabría añadir también, aunque no tengan carácter de archivos nacionales, los archivos históricos de dos establecimientos científicos de la Armada, el Real Instituto y Observatorio de la Armada y el Instituto Hidrográfico de la Marina.

 

   La creación del Archivo General e Histórico de Defensa se enmarca en las diversas actuaciones que viene realizando el Ministerio de Defensa durante los  últimos años para la mejor conservación y difusión de la documentación bajo su custodia, y contribuir así al conocimiento y la reflexión sobre nuestra historia.

 

   En este sentido, el Ministerio de Defensa, con la aprobación del Reglamento de Archivos Judiciales Militares (2009) y en cumplimiento de la Ley 52/2007, conocida como Ley de la Memoria Histórica, viene realizando en los últimos años diversas actuaciones para poner a disposición de la sociedad los expedientes de los encausados por la jurisdicción militar como consecuencia de la Guerra Civil y la Dictadura.

 

   De este modo, se han firmado convenios con Comunidades Autónomas, Universidades y Fundaciones o entidades privadas vinculadas con la  recuperación de la memoria histórica, para digitalizar y facilitar la difusión de esta documentación, como parte de una línea continuada de actuación para promover el acceso de ciudadanos e investigadores a la documentación histórica acumulada a consecuencia de la actividad de las Fuerzas Armadas.


Desaparecido: “Manuel, un desaparecido sin lápida ni sepultura …”

noviembre 20, 2011
 
 
Me llamo Manuel Monfort Pastor, tengo 22 años, un saco de ilusiones, y aunque de familia humilde, muchas ganas de comerme el mundo. Mi historia se remonta a hace dos años, concretamente, cuando decidí enrolarme en el ejército para luchar en contra de los rebeldes, pues, se decía que la República tenia los días contados y, sin embargo, éramos muchos los que defendíamos un mundo más justo, de reformas, equitativo, libre, en fin, como dirían hoy ustedes democrático…
 
Este podría ser el inicio de las memorias de Manuel Monfort Pastor, un joven que a la edad de 20 años decidió alistarse en el ejército legítimo, el republicano, para luchar contra los golpistas. Manuel abandonó su pequeño pueblo natal, Sarratella en Castellón, se despidió de sus padres, de sus hermanos pequeños y no regresó jamás. Tras dos años, y luchar en la batalla del Ebro, fue herido y apresado por el ejército de ocupación, hubo un juicio y ya, nunca más se supo nada de Manuel. Se perdió su huella. Fallecieron sus padres sin saber qué fue de su hijo, dónde estaría su cuerpo y cómo pasaría sus últimas horas. Su hermano, Benjamín Monfort Pastor, y su hermana, mi abuela, Concepción Monfort Pastor pasaron sus vidas recordándole, para que no cayese en el olvido, y el hijo de ésta ayudó a buscar a Manuel, aquel hermano mayor que no les vio crecer, ni casarse y ni mucho menos dar a luz a sus sobrinos… Pasó el tiempo. Archivos. Cartas. Preguntas. Vacíos…

El tiempo transcurría,y aunque con la llegada de la democracia muchos retos se han logrado permanecen en el silencio preguntas que aún esperan respuestas. Su hermana, siguiendo el orden lógico de la vida, falleció y, parecía que nada se iba a saber de Manuel… Una víctima como muchos hombres y mujeres que perdieron la vida tras un levantamiento militar, tras una cruenta guerra civil, tras las capas de condena y olvido que impuso con ahínco una dictadura para perecer en el polvo, en el indómito silencio… Hasta ahora, pues, gracias a la Universidad de Castellón la familia hemos podido recuperar los papeles que forman parte de su último juicio en Zaragoza, 1939, sin embargo, la pista vuelve a perderse, Manuel fue declarado en rebeldía, como si fuese un fugitivo, un desaparecido, pues, no se presentó al último juicio por ser trasladado al Hospital de Zaragoza donde no se notificó su estado, ni su supuesta defunción o que fue de él una vez se le trasladó al hospital, de nuevo ahí, volvemos a perder a Manuel…

¿Por qué desde la curiosa mirada de Hipatia sacamos a la luz la breve historia de un joven de 22 años llamado Manuel Monfort Pastor? Muy sencillo… No queremos levantar ampollas, señalar con el dedo ni caer en recriminaciones. La Historia todos la sabemos y no reconocerla es condenar al olvido a Manuel y mucho más, pero no sólo a Manuel, también a las generaciones futuras que desconocen de su pasado… A diferencia de países como Chile, Alemania o Italia, entre otros, donde sus dictaduras sí fueron condenadas, aquí en España el no reconocimiento de los hechos, el silencio, ha condenado a toda una generación a perder su nombre, su identidad y, desgraciadamente, a la violación de la HISTORIA con mayúsculas, pero no queremos hablarles de esa historia, más bien sí de esos nombres perdidos, víctimas que aún son buscadas y se merecen descanso… En definitiva, un anhelado reconocimiento…

Actualmente, asistimos al desmantelamiento de ETA, su adiós a las armas marca un punto de inflexión en la vida política y social del País Vasco donde ante todo se exige el reconocimiento de las víctimas, pues, fueron asesinadas por el capricho de unos pocos, de unos asesinos que sin escrúpulos arrebataron sus vidas. Es cierto, que sus nombres no pueden caer en el olvido y se les debe ese homenaje… Toda la sociedad nos volcamos con ellos y, bien sabemos que no se les olvidará…

Pero, paradójicamente, aunque hablamos de víctimas, hay otras víctimas que muchos han olvidado, que sus cuerpos han sido engullidos por la tierra sin que nadie pudiese darles sepultura, que nadie supo qué fue de ellos y miles de familias tuvieron que vivir con la congoja, la desesperanza y la impotencia de no saber qué fue de sus hijos, hermanos, novios, maridos, padres o abuelos. De ahí, nuestra pequeña historia, porque buscamos un reconocimiento de unas víctimas que han sido exiliadas al olvido sin poder recibir ni flores ni sepultura.

Manuel aún sigue desaparecido, no sabemos qué fue de su cuerpo, tan solo nos cabe seguir esperando y contar con el apoyo de las instituciones para encontrar al hijo, al hermano que marchó a la guerra y jamás volvió para poder contarle quiénes somos, qué no pudo vivir y, sobre todo, como a cualquier ser querido rendirle un último homenaje…

 
Dedicado a Manuel Monfort Pastor, a mi abuela Concepción Monfort Pastor, a mi tío abuelo Benjamín Monfort Pastor, a sus padres, mis abuelos que jamás conocí, y especialmente, a todos los asesinados por el franquismo que aún siguen desaparecidos y sin encontrar su descanso…
 
 Arantxa Carceller.