Torturados en el campo de la desmemoria…

septiembre 23, 2012

Entre 6.800 y 17.000 represaliados republicanos estuvieron presos en el campo de concentración de Albatera (Alicante) una vez finalizada la Guerra Civil. Los reclusos fueron apresados cuando esperaban en el puerto de Alicante un barco para escapar.

ALEJANDRO TORRÚS Madrid 23/09/2012

El lugar donde estuvo alojado el campo de concentración. ALICANTE VIVO

El lugar donde estuvo alojado el campo de concentración. ALICANTE VIVO

1 de abril de 1939, recién terminada la Guerra Civil. Miles de hombres afines a la República que se habían desplazado hasta el puerto de Alicante con la esperanza de escapar por mar de la represión del régimen de Franco han sido trasladados hasta Albatera (Alicante) en trenes para ganado. Allí, han sido encerrados en un reinventado campo de concentración. Pocos saben donde están y ninguno qué pasará con ellos. José Eduardo Almudéver, de 93 años de edad, recuerda para Público su primera experiencia en el campo: “El primer domingo vino a visitarnos el falangista Ernesto Giménez Caballero. Se subió encima de un pequeño banco. Nos miró a todos desde arriba y nos dijo: ‘Así como estáis todos delante de mí, os podría matar con una ametralladora‘”.

Nadie puede asegurar con certeza cuántos represaliados habitaron el campo de concentración de Albatera. La Hoja Oficial de Alicante (28/IV/1939) cifraba en 6.800 los presos, sin embargo, los reclusos que consiguieron salvar la vida hablan de un mínimo de 15.000 personas. José Eduardo Almudéver, que tenía 19 años por aquel entonces, habla de 17.000 personas. El menú de los presos sí que está más claro. “Una lata de sardinas para cada tres personas y un trozo de pan para cada cinco. Eso sí, no todos los días. Sólo cuando se acordaban”, relata José Eduardo.

El campo estuvo abierto durante ocho meses. Hasta noviembre del 39. Entonces, los presos que quedaban fueron traslados a los centros penitenciarios de sus lugares de origen. La visita de Ernesto Giménez Caballero no fue la única que recibieron los presos. El segundo domingo de abril visitó el campo, según recuerda Almudéver, el párroco de Albatera, quien acompañado de cuatro militares “limpió los bolsillos” de todos los presos.

José Eduardo Almudéver recuerda su primer día en el campo de concentración“Nos robó todo lo que teníamos encima. A mi me quitó la pluma estilográfica, lo único que tenía encima. Recuerdo que me dijo: ‘Esto no es para un alfabeto como tú’. El cura ni siquiera sabía decir la palabra analfabeto. Según la Biblia, Dios creó el domingo para no trabajar. El cura vino a robarnos ese mismo día”, ironiza Almudéver, quien señala que lo más sangrante no fue ya el robo sino que al día siguiente el cura publicó en el boletín parroquial que los presos republicanos habían donado por su propia voluntad dinero y joyas por valor de tres millones de pesetas.

La zanja

Julián Ramos recuerda como su padre, Juan Ramos, le contaba una y otra vez lo que vivió en el campo de Albatera. Juan sólo tenía 14 años y su único delito era ser el hijo del alcalde socialista de San Bartolomé de las Abiertas (Toledo). “Mi padre nos ha contado mil veces la historia de la zanja. Los militares ordenaron a los presos cavar una zanja para hacer sus necesidades junto a la verja de salida. Entonces, cuando los presos se acercaron la primera noche a hacer sus necesidades fueron ametrallados en aplicación de la ley de fugas”, recuerda Ramos paraPúblico.

Aunque la experiencia más traumática para el padre de Julián no fue tener que hacer sus necesidades encima durante la noche para no morir ametrallado. Juan recordaba a su hijo que estuvieron ocho días sin recibir ni una gota de agua. “Al octavo día, según me contó, llegó un camión cisterna que comenzó a regar todo el campo. Los presos tuvieron que beber el agua de los charcos mientras eran filmados por los militares”, relata Julián, que señala que entre esos militares, según los recuerdos de su padre, había soldados alemanes.

Las ‘sacas’

Con el paso de los días, los militares fueron identificando a la población reclusa y enviando cartas a sus ayuntamientos de origen informando de que el preso estaba en el campo de Albatera. José Eduardo recuerda que casi todos los días llegaba gente de Falange para llevarse a algún preso. Muchos no llegaban a su ayuntamiento de destino. Otros sí. Entre los presos este hecho era conocido como las ‘sacas’: “sácame a este de aquí”.

María Muñoz recuerda como su padre fue’paseado’ por Móstoles

Este es el caso de Gerardo Muñoz, maestro de profesión y simpatizante de Izquierda Republicana. El ayuntamiento de Móstoles lo reclamó y los militares del campo de concentraciónlo enviaron a la ciudad donde trabajaba… en un ataúd. Su historia la recuerda Celia Muñoz, su hija, quien tenía 15 años cuando vio como su padre era ‘paseado’ por toda la ciudad a golpes por los militares, con todo el pueblo mirando para que cundiera el ejemplo y como después era atado a un balcón para mayor humillación de la familia.

“Tras pasearlo lo encerraron en la cárcel de Yeserías. Allí fui a visitarlo el 23 de junio. Con la cantidad de presos que había, los gritos y los lamentos fue imposible hablar con él. Casualmente  reconocí a uno de los guardias de la prisión. Había sido director de una colonia de verano donde me enviaron durante la guerra. El director me prometió que al día siguiente nos concedería a los hermanos una visita a solas con él. A las 7.00 horas del 24 de junio fuimos a verle. Ya lo habían fusilado”, recuerda a Público Celia Muñoz.

El campo, sin localizar

Cuando en noviembre de 1939 el régimen de Franco decidió cerrar el campo de concentración, los encargados del mismo destruyeron toda la documentación existente sobre el mismo. No queda ni un rastro oficial del mismo. La coordinadora de asociaciones de memoria histórica de Alicante, Juanjo Martínez, está tratando de elaborar un listado con los presos. De momento, sólo ha podido localizar a cerca de 700. La única bala que les queda en la recámara es el Tribunal de Cuentas, quien debió autorizar partidas de gasto para el mantenimiento del campo de concentración.

La ubicación exacta del campo también es difícil de precisar. Hasta el momento y gracias a los supervivientes han conseguido ubicar donde estaba la cocina. “Cuando abandonaron el campo lo mandaron repoblar con palmeras para que no dejar ni rastro. Pretendían que el campo de concentración fuera olvidado, como si nunca hubiese existido”, señala a Público Juanjo Martínez, presidente de la coordinadora. Sin embargo, las torturas y desgracias que se llevaron a cabo no se borraron de la mente de los represaliados. Torturados en el campo de la desmemoria

http://www.publico.es/442757


Armas químicas: España busca dejar atrás su historia negra

septiembre 23, 2012

La antigua fábrica de armas químicas vela ahora por su eliminación

DAVID BOLLERO Londres 22/09/2012 15:25

Franco, en la guerra del Rif.

Franco, en la guerra del Rif.

España firmó la Convención de Armas Químicas en 1993, ratificándola en 1997 y formando parte de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ), con sede en La Haya (Países Bajos), en 1997. Desde entonces, se ha convertido en uno de los pilares de la organización, no sólo en cuanto a financiación sino también en su operativa. Nieves García, secretaria de la Autoridad Nacional para la Prohibición de las Armas Químicas (ANPAQ), explica que “del presupuesto anual de unos 75 millones de euros que maneja la organización, España aporta dos millones al año, siendo el octavo contribuyente”.

Paralelamente, nuestro país cuenta con uno de los 20 laboratorios certificados por la OPAQ para poder analizar y contra analizar agentes químicos tóxicos. Se trata del Laboratorio de Verificación de ‘La Marañosa’, conocido como LAVEMA, dependiente del Instituto Tecnológico ‘La Marañosa’ (ITM) del ministerio de Defensa en San Martín de la Vega (Madrid).

Este laboratorio juega un papel fundamental a la hora de inspeccionar y detectar armas químicas o sustancias precursoras de este tipo de armamento. La OPAQ cuenta con una base de datos de datos analíticos única a nivel internacional, homologada y examinada por expertos en la materia, con información sobre más de 3.400 compuestos vinculados a las armas químicas. Nieves García señala que este “laboratorio del Ministerio de Defensa, acreditado por la OPAQ para emitir informes vinculantes en caso de necesidad por el uso de agresivos químicos, debe aprobar unos exámenes todos los años si quiere seguir conservando su acreditación”.

La secretaria de ANPAQ, organismo presidido por la subsecretaría de Asuntos Exteriores y con vicepresidencia en la subsecretaría del ministerio de Defensa, explica que “nosotros nos ocupamos de los aspectos técnicos de la Convención de Armas Químicas, principalmente de lo que afecta a las empresas españolas que utilizan ciertas sustancias químicas de doble uso, o que fabrican sustancias químicas orgánicas de diferente índole”, desde productos farmacéuticos, a colorantes, esencias, etc.

No proliferación en España

Aunque Nieves García asegura que, cuando se ratificó la Convención, España no era poseedor de armas químicas, las inspecciones sí le afectan en su actividad comercial e industrial, puesto que muchos de los 3.400 compuestos químicos contemplados por la OPAQ se utilizan en procesos productivos con destino a uso civil. Se trata de las denominadas “sustancias de doble uso”, que siendo empleados por la industria y los centros de investigación para actividades lícitas también pueden desviarse de estos usos para la fabricación ilegal de armas químicas. Es el caso de las sustancias ignífugas con que impregnan los rellenos de tapizados de sillas y butacas o el aislante de los tubos de aire acondicionado. Jaime Alejandre, experto en armas químicas, explica que”simplificándolo mucho, el fosgeno que se usa para el relleno de las butacas, basta mezclarlo con cloro para obtener gas mostaza”.

Este es el motivo por el que la industria pasa exhaustivos exámenes de la OPAQ, tutelados por ANPAQ. En el caso español, García indica que nuestro país ya ha pasado más de medio centenar de inspecciones sin ninguna incidencia destacable. Sólo en España, el número de instalaciones bajo control alcanza potencialmente las 8.000.

Las inspecciones, llevadas a cabo por entre 3 y 5 inspectores de diferentes nacionalidades, son anunciadas por la OPAQ con 48 horas de antelación y, tal y como explica García, son extraordinariamente intrusivas para así descartar que no se hayan producido desvíos de sustancias químicas para otros fines que los declarados por esa instalación: “Se meten hasta la cocina revisando facturas de compra y venta, partes de producción, visitando plantas piloto, almacenes”, explica, llegando incluso a plantear ciertas tensiones por cuestiones de propiedad industrial en las que ANPAQ ha de arbitrar.

Los 3.400 compuestos vinculados a las armas químicas que conforman la base de datos de la OPAQ han sido divididos en tres grupos que van desde los agresivos químicos totalmente prohibidos -salvo en los casos de sustancias necesarias para la protección de la propia sociedad, investigación médica o farmacéutica-, los de uso legítimo que afecta a pocos sectores como el farmacéutico, tinturas y textil (materiales ignífugos) y un tercero, mucho más amplio que va desde los detergentes, a productos de belleza e higiene, cementos o pilas.

En el cado del primer grupo (sustancias prohibidas) y siempre y cuando sea para fines de investigación, médicos o farmacéuticos, la Convención permite su producción en cantidades superiores a 100 gramos y hasta 10 kilogramos al año en laboratorios previamente aprobados por la Autoridad Nacional. Si las cantidades son inferiores a 100 gramos al año, no es necesaria la autorización previa ni hay obligación de declaración.

Legionarios españoles soportando cabezas cortadas de rifeños en 1922.

Guerra química en El Rif

“El olor del humo de las jaimas recuerda el de la leña en las chimeneas del invierno. En seguida otro olor cáustico, agrio, y el boticario que aparece con sus barbas y sus gafas de concha, tapada la boca con un pañuelo mugriento: hiperita, coño, hiperita. Han tirao más abajo con gases”. Es un pasaje del libro Imán (1930) de Ramón J. Sender, basada en sus vivencias como soldado durante la guerra en Marruecos entre 1922 y 1924.

El texto sirve para introducir la leyenda negra del ITM, remontándose a sus orígenes cuando fue levantada en 1923 con el nombre de Fábrica Nacional La Marañosa o Fábrica Alfonso XIII, en honor al monarca de la época. Desde allí y con asesoramiento alemán, el Gobierno de Primo de Riverafabricaría las armas químicas que emplearía el ejército español en la guerra del Rif y que, para muchos, supone la primera vez en la Historia en que se emplean armas químicas contra población civil.

En otro pasaje del libro de J. Sender se puede leer “además de la locura tiene llagas de hiperita. El viento llevó gases del 5 de julio en Tizzi Asa y resultaron con llagas casi todos los soldados de la línea de blocaos del tractocarril”. El doctor en Geografía e Historia por la Universidad Complutense de Madrid, Fernando Hernández Holgado, señala cómo “el bombardeo con gases tóxicos de la población civil beréber del Protectorado español apenas tuvo eco en los medios de difusión de la época, tanto españoles como extranjeros”, no siendo hasta épocas más recientes cuando algunos estudios han arrojado luz sobre los hechos. Yperita (gas mostaza), fosgeno y cloropicrina son los gases tóxicos utilizados por España en la guerra del Rif.

En su libro Miseria del Militarismo (2003), Hernández Holgado desvela cómo jugó un papel fundamental en la trama el antiguo jefe del Servicio Alemán de Guerra Química, Von Stoltzenberg, a través del cual y “a espaldas del Comité Internacional creado en Versalles para fiscalizar el desarme alemán”, se realizaron las gestiones pertinentes para que España comprara los agentes tóxicos sobrantes de la I Guerra Mundial. El historiador describe la estrategia, que “consistía en lanzar las bombas de gas en las áreas más pobladas y a las horas en las que más víctimas podían producir, de modo que el bombardeo de los zocos de las aldeas se convirtió en una rutina”.

Desde entonces, el tema ha sido sistemáticamente evitado, sino silenciado, alegando en muchos casos que los bombardeos se habrían producido antes del Protocolo de Ginebra (1925) que, paradójicamente, prohibía el primer uso (que no la producción) de armas químicas, es decir, un país sólo las podía utilizar en respuesta a otro ataque químico, pero no iniciarlo.

En 1999 se fundaría la Asociación de Defensa de las Víctimas de la Guerra del Gas Químico en el Rif y hace siete años, el portavoz del grupo parlamentario de Esquerra Republicana (ERC) en el Congreso, Joan Tardà, no sólo pidió perdón a los rifeños y al resto de la población marroquí, sino que instó al Gobierno español a investigar los efectos de esta guerra química. Por su parte, este mismo verano, el ministro marroquí de Exteriores, Saadedín al Otmani, avanzó ante su parlamento la intención de abrir un diálogo con España para aclarar el uso de armas químicas durante la Guerra del Rif.

Mientras, diversos colectivos vecinales y ecologistas reclaman el cierre de las instalaciones de La Marañosa por entender que constituye un grave riesgo medio ambiental, más aun considerando su enclave en un parque natural.

El mejillón como arma letal

La naturaleza también produce agentes químicos tóxicos, como las ricinas o la saxitoxina. En el caso de la saxitoxina, el ser humano puede intoxicarse al ingerir, fundamentalmente, mejillones, almejas, vieiras y berberechos. Se trata de una neurotoxina estable al calor, filtrado y retenido por estos bivalvos, que puede desencadenar lo que se denomina intoxicación paralizante por mariscos (PSP).

Así, entre 5 y 30 minutos después de la ingesta de marisco con saxitoxina, pueden comenzar a aparecer síntomas como hormigueo en la boca y extremidades, afectación del tubo digestivo que pueden durar días, dolor de cabeza, mareos, vómitos y diarreas. En los casos más graves también pueden aparecer cuadros de ataxia (perturbación de las funciones del sistema nervioso), disfonía, disfagia (dificultad de tragar), parálisis muscular y dificultad respiratoria e, incluso, muerte por parálisis respiratoria entre las 2 y 24 horas posteriores a la ingestión.

Estas biotoxinas aparecen en los bivalvos como resultado de su acumulación tras alimentarse de algunas especies de fitoplancton. Conocidas como mareas rojas, Nieves García explica que “para su detección son necesarias pequeñas cantidades de sustancia patrón que sólo se fabrican en Canadá y EEUU”. La secretaria de ANPAQ precisa que incluso estás cantidades que se han de importar, “se autorizan caso a caso”, controlando la cantidad que se hace de él en cada aplicación.


El Rey y Rajoy condecoran a los muertos de “Annual”; a los de Franco, ni pío…

septiembre 23, 2012

Enric Sopena. El Plural, 21-09-2012 – 22 septiembre 2012

¿Por qué se celebrará tamaño festín el 1 de octubre?. Nuevo traspiés del Rey

Nuevo traspiés del Rey. La Comisión del Regimiento de Caballería Acorazado Alcántara 10 fue recibida hace dos días por el monarca en el Palacio Real, con motivo de la concesión de la Laureada de San Fernando, una decisión aprobada por el Consejo de Ministros el día 1 de junio del año en curso.

Hace noventa años, ese Regimiento protagonizó el terrible “desastre de Annual”, una batalla colonial que provocó la muerte de 550 militares españoles en el verano de 1921, cuando intentaban replegarse ante los implacables ataques de los defensores tribales, militares o no, de Marruecos.

El abuelo de Margallo… y el bisabuelo
Entre los muertos que ahora serán condecorados estaba el abuelo paterno del actual ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García Margallo. El bisabuelo también murió en la primera guerra del Rif, entre 1893 a 1894. Aquella guerra fue conocida en los cuarteles como la Guerra de Margallo.

El amigo íntimo de Rajoy
Y ha sido Margallo -amigo íntimo desde hace muchos años de Mariano Rajoy- el que ha promovido, junto al ministro de Defensa, Pedro Morenés y Álvarez de Eulate, aristócrata y empresario del negocio de las armas, tan solemne numerito. Este acto castrense se realizará con gran pompa, por todo lo alto, sin apenas precedentes. Desde la Transición al 2012 no ha habido una sola condecoración de este género. Sólo la hubo en 1943, recién acabada la guerra civil y con el dictador Francisco Franco en El Pardo.

¿El 1 de octubre?
Insistimos. Nuevo error grave de Don Juan Carlos I. ¿Por qué se celebrará tamaño festín el 1 de octubre de 2012? El 1 de octubre de 1936 fue investido Jefe del Estado el general Franco, un militar de alta graduación, un golpista sanguinario que liquidó a sangre y fuego a la II República. Pero nunca las miles y miles de víctimas del franquismo han sido condecoradas o, al menos, oficialmente respetadas. A las víctimas de Franco, ni pío.

La expulsión de Garzón
Todavía, respecto a muchas de las víctimas, no se sabe donde reposan sus huesos. El juez Baltasar Garzón fue expulsado de su carrera judicial, entre otros argumentos insólitos, por intentar la investigación de las víctimas republicanas, asesinadas por bandas falangistas o por militares truhanes. La guerra civil no la ganó, sin embargo, Franco. El dictador venció gracias al apoyo de Adolf Hitler y de Benito Mussolini.

Los soldaditos pobres
En las guerras coloniales, tratando de invadir Marruecos, murieron muchos militares, de sargentos para arriba, ciertamente. Mientras tanto, la mayoría de los soldaditos españoles eran obligados a ir a esas guerras. Los soldaditos pobres, naturalmente. Los hijos de los ricos se salvaban del peligro porque la mayoría de las familias acomodadas -tan patriotas siempre- pagaban al Gobierno.

El prólogo de la dictadura del general Primo de Rivera
El desastre de Annual, 1921, fue el prólogo de la dictadura de Primo de Rivera. De allí salieron no pocos de los generales llamados africanos. Subían en el escalafón con gran rapidez, como es el caso de Franco y de otros de sus conmilitones. El abuelo de Margallo murió en Melilla.

El informe Picasso
El abuelo del actual Rey, Alfonso XIII, estuvo en el punto de mira de un informe denominado Picasso [por el general del mismo nombre], en el que salían presuntos delitos del monarca y del conde Romanones en cuanto a negocios de armas y otros negocios prósperos, aunque sospechosos, en aquella época. El Parlamento no pudo pronunciarse acerca del dossier mencionado, porque la dictadura del general Primo de Rivera cerró el Congreso de los Diputados. He aquí otra metedura de pata de Don Juan Carlos I.

Un Gobierno de amiguetes
En fin, el Gobierno Rajoy está demostrando una vez más su escaso arraigo a la democracia. Es un Gobierno, por lo demás, de amiguetes, como se demuestra con el papel de Margallo en este episodio. Alabar hazañas bélicas en una guerra colonial es lamentable. El Gobierno de Marruecos se siente lógicamente humillado por semejante recordatorio.

El primo de Mohamed VI
¿Se acuerda el Rey de que él acostumbraba a jactarse, durante algunos conflictos bilaterales, de ser el primo de Mohamed VI y hasta de conseguir apaciguar a las dos partes? Pues ahora no lo parece. Dice Margallo que eran héroes. Los héroes, Sr. Margallo, no son quienes hacen la guerra, sino los que la impiden.

Enric Sopena es director de ELPLURAL.COM

http://www.elplural.com/2012/09/21/el-rey-y-rajoy-condecoran-a-los-muertos-de-annual-a-los-de-franco-ni-pio/


“Niño no vengas más tu padre ya no beberá más café”…

septiembre 23, 2012

Rafael Espino Navarro. Memoria Pública, – 22 septiembre 2012

El nuevo Estado le silenciaría, física y documentalmente como si Manuel Palma jamás hubiese existido
Manuel Palma Varo, nació en la localidad cordobesa de Aguilar de la Frontera en el año 1894. Era hijo de Manuel Palma López y de Antonia Varo Valle. Manuel compaginaba su profesión barbero con la atención a un bar de su propiedad , manteniendo su domicilio en la calle Silera, número 18. Manuel se casó con Teresa García Quintero de cuyo matrimonio nacieron siete hijos llamados José, Dolores, Natividad, Antonia, Teresa, Manuel, y Celia Palma García.

Manuel Palma Varo siempre fue un republicano convencido, pues así se desprende del estudio de su trayectoria política de la cual destaca el cargo de tesoreo, que Manuel ostentó en la Agrupación Republicano Radical Socialista de Aguilar de la Frontera (PRRS)(1) desde 1933, formando parte durante años de su Junta General junto a otros militantes de esta Agrupación como lo fueron Rafael Reyes Barbudo,(2) Antonio Palma Cabezas y Francisco Arjona Trujillo.

El 3 de abril de 1934,la Agrupación Republicano Radical Socialista , tras distintas discrepancias internar y escisiones de algunos de sus dirigentes mas notables, pasaría por algunas fases de adaptación y cambios llegando el sector más progresista y de izquierdas existente en el partido a fundar el Partido Radical-Socialista Independiente que se fusionaría con Acción Republicana para dar lugar, en esa fecha del 3 de abril a Izquierda Republicana, fundado por Manuel Azaña.

En 1936, Manuel Palma Varo, sería el presidente de Izquierda Republicana en Aguilar de la Frontera, desarrollando una amplia actividad política junto a otro de sus militantes históricos Francisco Jarabo Roldan.

Tras los acontecimientos desatados a raíz del alzamiento militar del 18 de julio de 1936, Manuel Palma Varo, sería detenido a comienzos del mes de agosto cuando se encontraba desayunando en la “taberna de Colin” .

Llevado inmediatamente al cuartelillo,en la calle Pescaderias, junto al Ayuntamiento de Aguilar, seria ingresado en el mismo durante algunos días, en los que la familia pudieron llevarles algo de comida e interesarse por su estado. Al alba del día 6 de agosto, fué sacado de la cárcel junto a otros cuatro hombre más.

Todos ellos serían trasladados, como ya venia siendo practica habitual durante las últimas semanas y todos los días, al cementerio municipal de Aguilar de la Frontera y fusilado en las tapias de la zona sur del mismo.

Esa misma mañana, cuando su hijo José, se acerco a llevarle café a la cárcel, uno de los guardias le dijo … “ niño no vengas más que tu padre ya no va a beber más café. ”

Su cuerpo sin vida y los de sus compañeros de infortunio, serían arrojados y ocultados en la fosa número 20, una de las muchas que durante esos días formó parte del entramado de fosas que los asesinos utilizaron en el interior del cementerio para ocultar los cuerpos sin vida de las personas que habían vilmente asesinado.

El nuevo Estado cómplice de su asesinato le silenciaria, física y documentalmente como si Manuel Palma Varo jamás hubiese existido. Su partida de defunción, sería realizada fuera de plazo legal el día 6 de julio de 1942 y en la misma otro eufemismo acusador pretende dejar constancia legal de su asesinato y desaparición … “ a consecuencia de la represión de que fueron objeto los elementos rojos que se opusieron con las armas al Glorioso Movimiento Nacional, entre los que figuraba el finado por su cualidad de Presidente de uno de los partidos del Frente Popular en esta localidad.”, … solo por haber ostentado un cargo político.

La ocultación de su cuerpo tras su asesinato siempre fue una incógnita para la familia, jamás supieron donde buscarlo, ni donde llorarlo.

La intervención de búsqueda, localización, exhumación e identificación genética, llevada a cabo por AREMEHISA (Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Aguilar de la Frontera (Córdoba), logró encontrar los restos mortales de Manuel Palma Varo, que han podido ser identificados gracias a una muestra de ADN de su hijo mayor, José.

Hoy día 9 de septiembre del año 2012, los restos mortales de Manuel Palma Varo, han podido ser por fin inhumados en un panteón familiar y su historia recuperada, rescatada del olvido impuesto por la amnesia colectiva. Su familia podrá con este acto de justicia y plenamente humanitario dejar atrás el dolor acumulado durante más de tres cuartas partes de siglo.

A partir de hoy, si podrán como otros muchas familias en los últimos meses, poder mirar a la muerte cara a cara … sabrán donde poder llorar y completar de esta forma el luto interminable que prolongo de forma indeterminada la injusticia y la sinrazón.

http://blogs.publico.es/memoria-publica/2012/09/21/nino-no-vengas-mas-tu-padre-ya-no-bebera-mas-cafe/

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Claves para entender qué es la Justicia Transicional…

septiembre 23, 2012

Joana Lumbierres. United Explanations, 19/09/2012 – 20 septiembre 2012

¿Qué sucede cuando un Estado se enfrenta un pasado donde se han producido grandes violaciones de derechos humanos?

JOANA LUMBIERRES

Transcurrido más de un año desde la caída de los regímenes autoritarios de Ben Ali y Hosni Mubarak, Túnez y Egipto se encuentran en pleno proceso de transición hacia la democracia. Entre muchas de las cuestiones a las que deben enfrentarse está la de cómo afrontar las vulneraciones de derechos humanos perpetradas por los regímenes anteriores.

Esta cuestión no es particular de Túnez ni de Egipto, sino que surge en todo proceso de transición cuando un Estado se encamina hacia la democracia.

Una aproximación al concepto de Justicia Transicional

¿Qué sucede cuando un Estado se enfrenta a la superación de un conflicto, una revolución o un pasado autocrático donde se han producido grandes violaciones de derechos humanos?

Una primera reacción podría ser no encararse con ese pasado, hacer “tabula rasa” y sólo enfocar el futuro. Sin embargo, parece difícil volver a empezar y alcanzar una reconciliación sin afrontar las causas que llevaron al conflicto y sin que las víctimas se hayan visto reparadas. Los retos que debe afrontar el Estado son enormes y son cruciales cada uno de los pasos hacia la construcción de una democracia sólida. Se trata de una encrucijada donde los equilibrios deberán ser manejados con destreza ya que hay muchos intereses en juego y unas víctimas que buscaran reparación en un contexto institucional muy frágil.

Es en este contexto que entra en juego el concepto de Justicia Transicional. El Centro Internacional de Justicia Transicional, organismo clave en la materia, define la Justicia Transicional como “el conjunto de medidas judiciales y políticas que diversos países han utilizado como reparación por las violaciones masivas de derechos humanos. Entre ellas figuran las acciones penales, las comisiones de la verdad, los programas de reparación y diversas reformas institucionales.”

La variedad de mecanismos que se plantean y las múltiples experiencias a las que han hecho frente los Estados han generado un gran interés entre los expertos, las organizaciones internacionales y las organizaciones no gubernamentales, quienes han debatido sobre qué es exactamente la Justicia Transicional y cuando empezó.

Las decisiones que tiene que tomar el Estado en el proceso de transición vendrán marcadas, entre otras cosas, por cómo de represivo era el régimen saliente, cómo se ha producido dicho cambio de poder- si el régimen ha sido derrocado de manera violenta o se han producido una salida negociada-, cómo ha conseguido organizarse la sociedad civil y cómo ha sido la respuesta de la Comunidad Internacional.

Los desafíos del Estado en transición

El Estado debe afrontar la reconstrucción de una sociedad que ha quedado dividida, y en la que se ven unos a otros con recelo.

La finalidad de la reconstrucción es que no se vuelvan a repetir las violaciones de derechos humanos cometidas y que el conflicto no vuelva a iniciarse. Para ello, deberán indagar en las causas que dieron lugar al conflicto y reformar aquellas instituciones que se vieron implicadas.

Eso representa un gran desafío si además se tiene en cuenta que un Estado que sale de un conflicto a menudo no cuenta con los recursos económicos, materiales y personales suficientes para atender las necesidades que en ese momento requiere la población: reconstrucción de hospitales y escuelas, acceso a alimentos de primera necesidad y a agua, reintroducción al mundo laboral. Además, sus instituciones y fuerzas de seguridad son frágiles y muchas veces aún controladas, en parte, por aquellos que causaron los abusos.

Por ello, en muchos de los procesos de transición que conocemos se ha implicado la Comunidad Internacional, que ha suplido las carencias del Estado en cuestión. Por ejemplo, en los casos de Túnez y Egipto las Naciones Unidas está ayudando a las instituciones nacionales en el proceso de redacción de una nueva Constitución, en la organización de nuevas elecciones, en la formación de los nuevos cuerpos de seguridad, fomentando políticas de empleo para los jóvenes, etc.

Cómo reparar a las víctimas, un tema a debate

Y en el centro de todo Proceso de Justicia Transicional: las víctimas, que tienen el derecho a saber la verdad sobre lo que ocurrió con sus seres queridos, a que se les reparen por el daño sufrido y que los culpables sean procesados y rindan cuentas, para poder así restituirles la dignidad. Y es en este terreno donde se producen los dilemas que más han interesado a los estudiosos del  tema.

Una de las cuestiones que más se ha discutido es si en estos períodos de transición se deben conceder amnistías a los responsables de las violaciones de derechos humanos en aras de no poner en peligro el proceso de paz y la estabilidad del país. Este clásico dilema dio un giro de 180 grados cuando en el año 1998 se aprobó el Estatuto de Roma por el cual se creaba la Corte Penal Internacional que entró en funcionamiento el 1 de julio de 2002.

A partir de ese momento, quedó establecido que los responsables de los delitos de genocidio, crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad no pueden quedar impunes, deben ser juzgados y sancionados, si es el caso. Las amnistías totales ya no son aceptadas en el Derecho Internacional. La cuestión ahora es valorar si sólo con esta persecución penal los derechos de las víctimas quedan satisfechos y éstas se sienten efectivamente reparadas.

Un destacado caso de amnistía total es el de España, muchas veces puesto como ejemplo de transición exitosa. En 1977 se dictó la famosa ley de amnistía por la cual todos los actos de intencionalidad política y cualquiera que fuera el resultado, tipificados como delitos y faltas realizados con anterioridad al 15 de diciembre de 1976 eran amnistiados.

Por otra parte, difícilmente un Estado podrá juzgar a todos los responsables de las violaciones de derechos humanos acaecidas. En la mayoría de casos, muchos son los implicados y pocos los recursos que se pueden destinar a su enjuiciamiento. Por ello, hay que buscar formas alternativas de reparación de las víctimas. Entre estas fórmulas destacan, por la importancia que han tenido en diferentes procesos, las Comisiones de la Verdad.

Comisiones de la Verdad

Las Comisiones de la Verdad permiten a las víctimas contar su parte de la historia, descubrir qué pasó con sus seres queridos, quien estuvo implicado y profundizar en las causas que llevaron al estallido del conflicto.

El caso paradigmático de Comisión de la Verdad que contribuyó de forma decisiva a la reconciliación social fue la de Sudáfrica después del apartheid. En ese caso, a los responsables que comparecían frente a la Comisión y relataban lo ocurrido se les garantizaba que no serían perseguidos penalmente.

Muchas de esta Comisiones de la Verdad tienen un efecto catártico en la sociedad ya que permiten la construcción de un pasado común y una comprensión pública de las violaciones de derechos humanos. En algunas ocasiones los Informes que elaboran dichas Comisiones incluyen recomendaciones al Estado o son la base para posteriores persecuciones penales.

La búsqueda del equilibrio: un enfoque holístico de la Justicia Transicional

Visto lo anterior, está claro que existen múltiples instrumentos. No obstante, la Justicia Transicional debe alejarse de las concepciones que sólo abogan por las persecuciones penales o aquellas que sólo dan valor a las Comisiones de la Verdad. Más bien se trata de buscar el equilibrio entre los distintos elementos: acciones penales, las reparaciones de las víctimas – ya sean de tipo económico o simbólico en forma de disculpa pública o memoriales-, las reformas de las instituciones y la destitución de los funcionarios implicados en las violaciones y la creación de Comisiones de la Verdad.

Asimismo, es imprescindible recordar que cada proceso de transición es único y deberá circunscribirse a las particularidades del contexto concreto para poder tener unas mínimas garantías de éxito, no repetición del conflicto y máximo apoyo de los nacionales del país.

Los nuevos retos de la Justicia Transicional

Se podría considerar que hemos entrado en una nueva etapa en la concepción de la Justicia Transicional marcada por la globalización, y los importantes retos de las relaciones internacionales y el Estado de derecho en el siglo XXI: la inmigración, la lucha contra el narcotráfico, el comercio de seres humanos, el crimen organizado, etc. Nuevos actores internacionales como las organizaciones no gubernamentales, la sociedad civil y las organizaciones internacionales tienen un papel relevante en la construcción de esta nueva concepción de la Justicia Transicional.

Prueba de ello es que Naciones Unidas en los últimos tiempos ha realizado un amplio trabajo alrededor de la noción de Estado de Derecho y de Justicia Transicional, realizando incluso una terminología común sobre el tema y uniéndolo de manera inseparable a los derechos humanos. Se han superado antiguos dilemas y surgen otros. Veamos si la Comunidad Internacional es capaz de lidiar con ellos y construir una visión holística de la Justicia Transicional que tenga en cuenta todos sus elementos.

http://www.unitedexplanations.org/2012/09/19/claves-para-entender-que-es-la-justicia-transicional/#.UFj8baf_fVE.facebook


Justicia crea un archivo sobre los 4.440 españoles que murieron en campos de concentración nazis…

septiembre 23, 2012

Lanza un buscador en la web del Ministerio para obtener los datos de los fallecidos en Alemania y Austria.

EUROPA PRESS. MADRID. 19/09/2012

Españoles en el campo de Mathausen

Españoles en el campo de Mathausen

El Ministerio de Justicia ha puesto en marcha una base de datos a través de la cual se podrá acceder a la información sobre los 4.440 españoles que murieron en los campos de concentración nazis de Austria y Alemania durante los años de la posguerra española, ha informado este miércoles de departamento del Alberto Ruiz-Gallardón. El Gobierno considera que esta iniciativa es de interés tanto para investigadores como para particulares, y es accesible a través de la pestaña de Memoria Histórica, en la web del Ministerio de Justicia.

La base de datos funciona a través de un buscador en el que se pueden rellenar uno, varios o todos los campos que ofrece, de forma que el sistema arrojará la información que coincida con los campos completados. Para cada una de las 4.440 víctimas, la aplicación ofrece su nombre y apellidos, fecha y lugar de nacimiento, fecha y lugar de fallecimiento, y el documento histórico original del aviso de deceso. Las certificaciones relativas a esta documentación podrán solicitarse al Registro Civil Central.

El lanzamiento de esta base de datos ha sido posible gracias al proceso de digitalización de las fichas enviadas por el Ministerio de Excombatientes y de Víctimas de la Guerra de Francia, en las que se incluyen los avisos oficiales de decesos de los fallecidos en campos de concentración. Estos datos se encontraban encuadernados en diez volúmenes que entraron en el Registro Civil español a mediados de los años cincuenta, en los cuales aparecen los datos de estas personas. Una vez digitalizada la información, se ha procedido a ordenarla y a elaborar la base de datos.

Con esta actuación, la División de Derechos de Gracia y otros Derechos completa el trabajo iniciado por la Oficina de Víctimas de la Guerra Civil y de la Dictadura, cuyas competencias ha asumido tras la reestructuración del departamento. Justicia considera que esta iniciativa se encuadra en la “normal aplicación y desarrollo de la Ley 52/2007, de 26 de diciembre, por la que se reconocen y amplían derechos y se establecen medidas en favor de quienes padecieron persecución o violencia durante la guerra civil y la dictadura”.

http://www.publico.es/espana/442575/justicia-crea-un-archivo-sobre-los-4-440-espanoles-que-murieron-en-campos-de-concentracion-nazis