Maestros leoneses, carne de cañón

noviembre 24, 2012

Josefina García, de 100 años, pasó casi la mitad de su vida en México, adonde huyó con su padre tras el fusilamiento de su hermano a principios de la Guerra Civil

 León 24 NOV 2012

Salió de su casa con lo puesto, en mitad de la noche, al monte, caminando por el reguero para no dejar pisadas en la nieve. Josefina García tenía aquella madrugada de 1936, 24 años. No volvería a su hogar, en Truébano de Babia (León), hasta los 47, y de visita. El pasado marzo cumplió un siglo y ha pasado casi una vida entera desde aquella huida, pero el miedo de verdad se pega a la memoria como un traje de buzo al cuerpo. No ha olvidado un detalle.

Los falangistas acababan de fusilar a su hermano, Justiniano, el único varón entre siete chicas. “Lo mataron de los primeros, por ser de izquierdas. Vinieron a buscarle, se lo llevaron en un camión con otros hombres y no le vimos más”, recuerda. “Estaban matando a mucha gente. Maestros no dejaban ni a uno”. Y esa era, precisamente, la profesión de Josefina y de su padre, Mariano. Carne de cañón. Él huyó primero. Se escondió con otros maestros en un pajar de Taverga (Asturias). No supo que a su mujer la habían metido en la cárcel por no querer revelar dónde estaba hasta que su hija se reunió con él en aquel pajar y se lo contó. Josefina había estado llevándole comida a su madre a la prisión: tres kilómetros a pie cada día. Cuando pidió permiso para ir a ver a su tía, también presa, en otro pueblo, en el cuartel pensaron que era una espía. Y decidió huir antes de intentar dar las explicaciones que a tantos otros no les habían servido de nada.

Josefina, cuarta por la izquierda, con sus padres y cuatro de sus hermanas antes de la guerra.

Asturias fue solo la primera parada. “La guerra nos fue llevando. Fuimos a Cataluña, donde dimos clases de castellano a los que solo hablaban catalán y temían problemas. Y después, a Francia. Me quedé con las ganas de ver París”, dice aún con verdadero fastidio. “Me invitó una amiga francesa, pero no pude ir por la razón más tonta. ¡No tenía ropa interior! Solo tenía una muda y cuando la lavaba tenía que estar todo el día en cama esperando a que secara”.

La huida continuó. Terminaron en México porque así se lo aconsejó a la familia de Félix Gordón Ordás, natural de León, entonces embajador español en México. Se lo explicaba el tío de Josefina, Elías, en una carta el 14 de marzo de 1939 al embajador mexicano en París, Narciso Bassols, rescatada ahora del Acervo Histórico Diplomático de la Secretaría de Relaciones Exteriores mexicana. David Rubio, sobrino nieto de Josefina, se la lee —no le falla la memoria, pero sí la vista— y ella recuerda enseguida que si terminaron en México fue por aquel consejo de quien terminaría siendo el presidente del Gobierno de la República en el exilio. “Si no, habría sido cualquier otro país. Lo importante era salir. Si nos hubiéramos quedado en España, a mi padre lo habrían matado con toda seguridad y a mí quizá también”. El 13 de julio de 1939, ella, su padre, su tío y sus primas zarparon de Puillac (Burdeos) rumbo a México. Les acompañaban 2.000 españoles que huían de lo mismo y viajaban, como ellos, con lo puesto.

“Yo nunca había visto el mar. Lo vi por primera vez desde aquel barco”, recuerda. Su padre escribió un diario a bordo que David recuperó y publicó en el Diario de León: “Al subir nos dijeron que retrasásemos nuestros relojes 30 minutos cada uno de los 14 días que pasáramos a bordo y que así estaría en hora cuando atracáramos en Veracruz”, escribió en sus primeras líneas. La hora le inquietaría durante muchas páginas. “Me carcome la curiosidad de saber si será cierto que mi reloj marcará la hora mexicana una vez ponga el pie en tierra…”.

Mariano escribía mucho sobre su hija. “Estoy preocupado y orgulloso de ella a partes iguales. Ha perdido mucho peso (…) No soporta ni la nostalgia de nuestra familia, ni, supongo, la ausencia del novio que debió dejar en Truébano y por el que no quiero preguntarle…” —Se llamaba Pepe. “Era muy guapo. No nos pudimos ni despedir”, lamenta Josefina—. “Josefa se preocupa por mí a todas horas. Creo que me acompaña por miedo a que me ocurra algo, para cuidar a su padre, un viejo maestro de casi 70 años al que, en lugar de la jubilación, le ha llegado el exilio…”. El 27 de julio llegaron a México. “Las cinco marcaba mi reloj, exactamente la misma hora que todos los relojes de Veracruz”, escribió sorprendido Mariano en su diario. Se adaptaron pronto. “Todo funcionaba con la mordida. Me apunté a clases para aprender a manejar (conducir) —a Josefina aún se le escapan palabras en mexicano y sigue respondiendo al teléfono con un exótico ¿Bueno?—, y el primer día me dijeron que si les daba cien pesos, me daban el carné. ‘¡Pero si no sé nada!’, les dije. Les daba igual”.

El Comité de Ayuda a los Españoles les dio dinero, ropa y un puesto de trabajo en un pueblo llamado Roque para formar a profesores rurales. “¡Nos preguntaban cómo habíamos llegado desde España, si a pie o a caballo!”, recuerda Josefina entre risas.

Luego se reunieron en México DF con el resto de la familia y otros que se incorporaron a ella. “Fuera de tu país, los españoles somos familia”, explica. También hizo un amigo famoso. “Conocí a Plácido Domingo. Cantábamos rancheras y él tocaba el piano”.

Josefina recuerda que a su padre le extrañaba ver a las mexicanas esperar a sus maridos en las fábricas. Pensó que eran mucho más agradables que las españolas hasta que un día, hablando con una, averiguó la verdad: iban para interceptarles y que no se gastaran el jornal en la taberna. Josefina volvió a España en 1959: “Mi madre me dijo que a los hijos que están fuera, siempre se les quiere más”. Y en 1986, definitivamente. Estaba un poco cansada de los terremotos de México y del picante, al que nunca se acostumbró.

http://elpais.com/politica/2012/11/23/actualidad/1353702344_075242.html


Los Schindler Mexicanos

noviembre 24, 2012

La actividad de cuatro diplomáticos fue crucial para salvar la vida a miles de republicanos españoles

 

Republicano español en uno de los barcos que llegaron a México. / ACERVO HISTÓRICO DIPLOMÁTICO

LUIS PRADOS México 22 NOV 2012

La generosidad sin precedentes del presidente Lázaro Cárdenas con los republicanos españoles no hubiera sido posible sin el talento y el esfuerzo de un grupo de intelectuales y diplomáticos mexicanos que, superando unas circunstancias políticas extraordinariamente difíciles, lograron que unos 20.000 refugiados encontraran la libertad y una nueva patria en este país. De figuras como Alfonso Reyes y Daniel Cosío Villegas, pero sobre todo de Luis I. Rodríguez, Gilberto Bosques, Isidro Fabela y Narciso Bassols bien puede decirse una vez más que nunca tan pocos salvaron a tantos.

Su actividad diplomática durante la posguerra española y la II Guerra Mundial tiene todos los ingredientes de una novela de aventuras. Luis I. Rodríguez, embajador mexicano en Francia entre julio y diciembre de 1940, cumplió con creces la orden de Cárdenas de lograr que el Gobierno de Vichy permitiera a México “acoger a todos los refugiados españoles de ambos sexos residentes en Francia”, la mayoría de ellos internados en campos de concentración.

A primera hora de la tarde del lunes 8 de julio de ese año, Rodríguez llegaba en su Buick al Hôtel du Parc donde sería recibido por el mariscal Pétain. Durante media hora los dos hombres, “él sentado en una butaca y yo al borde de su lecho”, como relató el diplomático en las notas de su diario, discutieron el caso de los exiliados españoles:

-“¿Por qué esa noble intención –me dijo- que tiende a favorecer a gente indeseable?”.

-“Le suplico la interprete usted, señor mariscal, como un ferviente deseo de beneficiar y amparar a elementos que llevan nuestra sangre y nuestro espíritu”.

Al final, el mariscal accedió y un convenio firmado el 22 de agosto hizo posible la reanudación del embarque de exiliados a México. Las virtudes y entrega del diplomático mexicano superarían a lo largo de aquellos meses tremendas dificultades como la falta de transporte y recursos económicos, la división entre los republicanos españoles, las dudas sobre la conveniencia de la medida en el interior del propio Gobierno mexicano, la indignación de la derecha de este país ante la llegada de miles de “rojos” y la animadversión de la prensa francesa. Le Petit Journal de Marsella celebraría el acuerdo, en un artículo publicado el 3 de septiembre de 1940, con estas palabras: “Buen viaje, señores, háganse colgar en otra parte”. Y días más tarde en Le Journal, Max Massot firmaba un reportaje sobre los campos de concentración, que comenzaba así: “Los despojos del Ejército español van a salir de Francia (…) huéspedes indeseables, soldados inútiles”.

La acción de Luis I. Rodríguez fue también crucial para sacar del territorio francés a Juan Negrín, dar protección jurídica a Luis Nicolau d’Olwer, exministro de Hacienda y exgobernador del Banco de España y enterrar con dignidad a Manuel Azaña.

Aquella mañana del martes 5 de noviembre de 1940, el prefecto de Montauban quiso impedir la presencia de españoles en el cortejo y enterrar al último presidente de la II Republica con la bandera de Franco. Rodríguez se enfrentó a él, negándose a semejante “blasfemia”, y al no poder hacerlo con la republicana, desafío al representante de las autoridades francesas con estas palabras: “Lo cubrirá con orgullo la bandera de México; para nosotros será un privilegio; para los republicanos, una esperanza, y para ustedes una dolorosa lección”.

En 1973, Luis I. Rodríguez, de quien Pablo Neruda escribió que tenía “algo de domador popular y algo de gran señor de la conciencia”, fue enterrado en México en un féretro cubierto con la bandera de la República española.

Otro gigante de la solidaridad internacional fue Gilberto Bosques, cónsul general de México en París en aquellos años, quien rescató a Max Aub del campo de concentración de Vernet y más tarde de otro del norte de África. Amigo de Negrín, a quien califica de “gran gourmet” en el libro Gilberto Bosques: el oficio del gran negociador, resumen de ocho entrevistas realizadas al diplomático por Graciela de Garay en los años ochenta, Bosques trasladó el consulado a Marsella tras la rendición de Francia. Allí se las ingenió para alquilar dos castillos que convirtió en residencias de asilo para los exiliados españoles. En el castillo de Reynarde se alojaron 850 refugiados de todas las profesiones y oficios. En el de Montgrand, 500 mujeres y niños. Bosques organizó la vida de los republicanos en esta especie de purgatorio antes de embarcarlos para México, vía Marsella o Casablanca, creando un servicio médico, una oficina jurídica, una escuela e incluso montando obras teatrales y competiciones deportivas.

La actividad de Bosques se complicaría tras la evacuación de refugiados judíos y la consiguiente ruptura de relaciones de México con el régimen de Vichy en noviembre de 1942. La legación fue asaltada por la Gestapo y las 43 personas que la integraban con el cónsul y su familia a la cabeza fueron detenidos y trasladados en febrero de1943 aun hotel prisión de Bad Godesberg, en Alemania, donde permanecerían un año.

Una vez liberados, de regreso a México, Bosques sería nombrado embajador en Portugal tras el fin de la II Guerra Mundial. Allí continuaría la labor realizada en Francia. “Se me encargaría de auxiliar a los refugiados españoles que atravesaban la frontera de España y Portugal y eran capturados por la policía portuguesa para ser entregados a Franco. Regularmente su destino era el cadalso”.

Tras pasar por Suecia y Cuba, el diplomático se retiró de la vida pública en 1964 con la llegada a la presidencia mexicana de Gustavo Díaz Ordaz. “No quería verme en el caso de colaborar con ese señor”, se justificó.

Antes, Isidro Fabela y Narciso Bassols, se habían erigido, desde su posición de delegados de México en la Sociedad de Naciones, en defensores morales de la II República, denunciando en Ginebra la intervención de la Italia fascista y la Alemania nazi en la guerra civil española y la hipócrita neutralidad de las democracias. Con discursos y obras –Bassols sería embajador en Francia al comienzo de la crisis de los refugiados españoles en febrero de 1939- ambos articularían la iniciativa humanitaria de Cárdenas.

Fabela adoptaría dos huérfanos españoles y sería entre 1942 y 1945 gobernador del Estado de México donde formaría dentro del futuro PRI el influyente grupo de Atlacomulco, su pueblo natal y el mismo de Peña Nieto. Bassols rompería con Cárdenas tras acoger este a Trotsky y en 1944 sería nombrado embajador en la URSS. Pero eso ya son otras historias. Sus acciones, junto con las de Rodríguez y Bosques, no solo salvaron la vida a miles de españoles. Consagraron el derecho de asilo como una actitud internacional de México.

http://politica.elpais.com/politica/2012/11/22/actualidad/1353542637_397026.html


Suspendido el homenaje a Franco en un edificio público el 2 de diciembre

noviembre 24, 2012
  • La empresa encargada del catering cancela el acto “ante la alarma causada”
  • La Fundación Franco asegura que lo mantiene y que prohibirlo “sería un delito”

 Madrid 22 NOV 2012

 

Cartel de la convocatoria del acto de homenaje a Franco el próximo 2 de diciembre. / FUNDACIÓN FRANCISCO FRANCO

Bajo el lema 120 años después, Francisco Franco, ¡presente!, la Fundación Francisco Franco había convocado un “acto de afirmación” el próximo 2 de diciembre en el Palacio de Congresos de Madrid, un edificio público, perteneciente al Instituto de Turismo de España (Turespaña), adscrito a Ministerio de Industria, Turismo y Comercio. El coordinador federal de Izquierda Unida, Cayo Lara, registró en el Congreso una iniciativa parlamentaria en la que pedía al Gobierno del PP que explicara si tenía previsto ·prohibir dicho acto que atenta contra la ley de memoria histórica y la memoria democrática de España” y  que aclarase si le parecía que tal homenaje “ensalza la dictadura franquista”.

La noticia se publicó en la edición digital de varios medios de comunicación, incluido este, y a última hora de la tarde, el grupo Husa, que preside el expresidente del Barça, Joan Gaspart y que iba a encargarse del catering del acto, emitió un comunicado en el que asegura que ha decidido suspender el evento en el Palacio de Congresos de Madrid “dada la alarma causada, renunciando a sus derechos de negocio”. “La reserva de dicho evento”, añaden, “se realizó a través de la red comercial del Grupo con un particular y ya se ha notificado la decisión pertinente al cliente, sin más consecuencias”. El ministro de Industria, Jose Manuel Soria, afirmó después que el lugar donde iba a celebrarse el acto, la cafetería del Palacio de Congresos, no lo gestiona Turespaña, sino el grupo Husa, informa Efe.

“Prohibirlo sería delito”

La Fundación Francisco Franco, no se dio por aludida, y respondió con otro comunicado también a última hora de la tarde manteniendo la cita: “El pasado mes de octubre se contrató con la empresa explotadora del Palacio de Congresos de Madrid la celebración de dicho evento el día 2 de diciembre, confirmándose dicha reserva por parte de la citada empresa. En contra de lo afirmado por el comunista Cayo Lara, no existe motivo legal alguno por el cual pudiera prohibirse la celebración de dicho almuerzo, y ni siquiera la Ley de Memoria Histórica contiene precepto alguno que pudiera amparar la prohibición de un acto de dichas características en un lugar público. Es más, la eventual prohibición de dicho acto constituiría un delito de discriminación por motivos ideológicos, por lo que entendemos que el acto se debe celebrar con normalidad, tal y como se realizó en el mes de julio de este año en el mismo lugar, una cena en conmemoración del 18 de julio”. En su web, la fundación mantenía la convocatoria, con fecha, lugar, hora y precio del cubierto: 30 euros por cabeza.

En esa misma web, Blas Piñar López firma un artículo orientativo sobre el espíritu de la convocatoria en el que asegura: “Franco está, a la vez, ausente y presente. Ausente porque concluyó su vida en el tiempo, y presente, aunque no le vemos ni oímos, porque, sin embargo, la verdadera memoria histórica, que es colectiva, nos lo hace cercano. (…) Entiendo que la memoria histórica auténtica (ante la dramática situación que vivimos y que como, además de la crisis económica, está descristianizando a nuestro pueblo, cambiando su mentalidad y sus conciencias y poniendo en juego la unidad de España) nos permite comparar la España que Franco configuró como una monarquía sin corona, con la España de la Transición, que es una corona sin contenido monárquico, como remate de un Estado antinacional”. Piñar lamenta la retirada del nombre del dictador de calles y lo que llama “el proceso liquidador de la obra de Franco”.

La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica acaba de pedir al presidente Mariano Rajoy, que las víctimas del franquismo “dejen de pagar con sus impuestos la tumba del dictador”. “En países como Portugal o Italia las tumbas de sus dictadores son responsabilidad familiar y no son tratadas como un bien público”, denunciaron en un comunicado. “En España, la tumba de Franco, dentro del Valle de los Caídos, forma parte del patrimonio del Estado y se mantiene con fondos públicos a los que contribuyen los familiares de los 113.000 desaparecidos como consecuencia de la represión”.

http://politica.elpais.com/politica/2012/11/22/actualidad/1353590253_597911.html


“Señor embajador, escribo a lápiz porque no tenemos tinta más que para el sobre”

noviembre 21, 2012

Extractos de las cartas enviadas por los republicanos españoles solicitando asilo en México

“Es muy triste tener que esconderse como si uno fuera una mala persona y el único delito que tengo es haber defendido a la República española”, escribe desde París un exiliado en una carta dirigida el 4 de abril de 1939 a la Embajada de México solicitando asilo en este país. Como miles de compatriotas, la inmensa mayoría internados en campos de concentración del sur de Francia, los refugiados exponen en ellas el drama de la derrota, las precarias condiciones de vida en la que se encuentran, la pérdida de familiares y bienes y la imposibilidad de volver a la España de Franco donde solo les espera el cadalso. Gente de todos los oficios y profesiones, que relatan su desgracia, desde quienes no tienen “más tinta que para escribir el sobre” hasta el muchacho de 14 años que quiere emigrar “para ser un hombre y no un golfo”. Unos testimonios prácticamente inéditos a los que ha tenido acceso EL PAÍS y de los que hoy publica la segunda entrega.

» Carlos Sala Franqueza, 48 años, Alicante (Champs du Bigné). “Sr. Embajador: Mil perdones por escribirle con lápiz (…) No tenemos tinta más que para escribir el sobre, debido a que no disponemos de moneda francesa y la española no la quieren (…) Dentro de la desgracia, si es que esto lo es, he forjado una ilusión: poder ir a Méjico para ensayar el cultivo del arroz (…) Soy hijo de Pego, donde se cultiva el arroz bomba de tanta fama en España (…)”. (Ver página 1 de la carta | Página 2 | Página 3 | Página 4)

 

» Miguel Samitier Rodríguez, Campo 13 (Depósito de Intendencia de Saint Cyprien). “No quiero cansarle con mi narración, porque vd. sabrá positivamente qué son estos campos de Concentración. Privados de la libertad. Aquí estoy, sr. Cónsul, esperando el día feliz, que un país quiera recogerme. Mientras tanto espero esa gran felicidad, yo, sinceramente y sonrojándoseme la cara, le pido me envíe algún dinero para poder vestirme”. (Ver página 1 de la carta | Página 2)

 

» Francisco Seut Vidal, 57 años (Hospital de Greqier, Cotes du Nord). “Sin pensamiento de bolber a mi patria por allar e enbadida por el fascismo ya que alli nos espera la orca o el precidio, pido que semire aber si se me puede dar modo de vida en este pais o trasladarme para Mejico o Rusia ya que en dicho refugio me allo solo sin familia ninguna ya que no tengo la suerte de encontrar a mis 2 hijos que (…) se allan en algun campo de concentracion o refugio de Francia (sic)”. (Ver página 1 de la carta | Ver página 2)

 

» Conrado Álvarez, 14 años. “Muy señor mío: me perdonarás en que metome hesta poca de libertá, en pedirle un pasaporte para Méjico. Pues me encuentro solo y le agradecería mucho. Soy agustador en mecánica tengo 14 años. Pues uste vera, quiero ser un hombre i noser el dia de mañana un golfo. Perdoneme y agame este pequeño fabor (sic).” (Ver la carta)

 

» Victoriano Allende Simón. “Me encuentro en este campamento en condiciones de vida verdaderamente inhumanas, durmiendo en la arena al aire libre, sin cama ni techo alguno, como miles de españoles que nos hemos jugado la vida defendiendo la democracia del mundo en nuestro país y deseo salir cuanto antes para la gran nación mejicana”. (Ver la carta)

 

» Emilio Ruiz. “El campo de concentración, tal como lo han concebido y realizado los franceses, nos inspira poca confianza, por temer que Francia termine por entregar a Franco a los combatientes de la República (…) Elevamos a usted nuestra angustiada súplica”. (Ver página 1 de la carta | Página 2 | Página 3)

 

» Francisco Ramón Olivar. “Soy un pobre literato, sin otra arma que su pluma y otro ideal que el de expandir la cultura a las mentes de sus hermanos”. (Ver página 1 de la carta | Página 2 | Página 3 | Página 4)

 

» Laudelino Moreno, director general de Comercio en el primer bienio de la República. “Haber sido educado en un hogar laico y republicano, manteniéndose toda la vida, con palabras y actos, fiel a los ideales de Justicia social y de Libertad; no he servido ni serviré jamás a un régimen basado en otros principios: haber estado emigrado de España los tres últimos años de la Dictadura de Primo de Rivera y durante la de Berenguer tener nueve procesos por delitos contra el régimen monárquico, dos por la ley de Jurisdicciones”. (Ver página 1 de la carta | Página 2)

 

» Salvador Marín. “Nuestras mujeres, que no quisieran caer en manos de los traidores e invasores de España, sufren en los campos de concentración los rigores del tiempo, las vicisitudes propias del exilio y lo que es peor, el trato soez e indecente de la Gendarmería y senegaleses franceses. Compañeros nuestros han muerto de frío y de hambre…”. (Ver página 1 de la carta | Página 2)

 

» Remedios Manzanares Marlasca y Josefina González (Ambas de 21 años, de la Agrupación de Mujeres Antifascistas y Sindicalistas de la UGT). “Ambas tenemos el firme convencimiento de que nuestra convivencia con el fascismo es imposible y no estamos dispuestas a volver a España”. (Ver página 1 de la carta | Página 2)

 

» Emilio González. Comandante de Infantería. “Desgraciadamente los que solamente nos hemos dedicado desde pequeños a la carrera de las armas no servimos para otra profesión y por eso con toda franqueza expongo mi situación pues soy hombre curtido en la guerra pero que solo entiendo de esta y no puedo decir que voy a desempeñar otra profesión ni oficio que no entiendo”.

» Isaías de Haro. Profesor Mercantil. Funcionario del Ministerio de Trabajo (Campo de Saint Ciprien). “Soy hombre que jamás ha granjeado el favor del amigo y por consiguiente ni ahora ni nunca me he valido de buscar influencias para conseguir lo que siempre he considerado justo. Hoy que el tiempo ha pasado y que he visto que otros que posteriormente a mi solicitud han marchado ya, me permito a V. rogarle si fuera posible incluir mi nombre en las futuras expediciones. Si me conociera y viera la fe y el entusiasmo con que se lo pido tengo la seguridad absoluta que no dudaría en hacer cuanto estuviera en su mano por complacerme”.

 

» Antonio Gómez Zapatero, ingeniero (Residente en el Mediodía francés). “Obligado a salir de España con mi familia ante el avance de las tropas fascistas sobre Barcelona, me encuentro en Francia sin medios ni posibilidades de trabajo en Europa, teniendo la convicción de que mis ideales democráticos sinceramente sentidos han de impedirme toda actividad profesional en la España sometida a poderes totalitarios y creyendo posible el desenvolvimiento de mi citada actividad como Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos en la noble nación mexicana acudo a V. E.”

 

» Carmelo Pérez Ramos. (Campo de concentración de Argeles sur Mer). “Soy hobrero y tengo experiencia en el cultivo de árboles albaricoques, melocotoneros o durasnos, peras, ciruelas y piña y otras muchas facilidades de la agricultura. Pues aquí me tienen como prisionero en un campo de concentración sin el menor motivo…”. (Ver página 1 de la carta | Página 2 | Página 3)

 

» Licesio Domínguez Lorenzo (París). “Verdaderamente es muy triste de tener que esconderse uno como si fuera una mala persona, y el único delito que tengo es de haber defendido la REPÚBLICA ESPAÑOLA”. (Ver la carta)

¿Conoces a algún protagonista de las cartas? Escríbenos a cartasexiliomexico@gmail.com

Elaborado por Luis Prados, Bernardo Marín, Inés Santaelulalia, Pablo de Llano, Raquel Seco, Paula Chouza y Mari Luz Peinado.

más información

http://politica.elpais.com/politica/2012/11/18/actualidad/1353272386_125431.html

Nota de La Memoria Viva:

-Sobre los campos de los refugiados republicanos en Francia  (nuestro blog): https://lamemoriaviva.wordpress.com/2009/01/25/homenaje-a-los-exiliados-en-francia/

-No olvideís : el viernes 23 de noviembre 2012 proyección de dos documentales y debate sobre ” La retirada” del 39: https://lamemoriaviva.wordpress.com/2012/11/19/el-exilio-republicano-espanol-en-francia/


EL EXILIO REPUBLICANO ESPAÑOL EN FRANCIA

noviembre 19, 2012

INVITACIÓN A LA PROYECCIÓN DE DOS DOCUMENTALES:

L´exode d´un peuple(Louis Llech y Louis Isambert). (25mn. Mudo)

La valise égarée(Paul Rousset) .(12mn. En francés con traducción simultanea.)

VIERNES 23 DE NOVIEMBRE A LAS 20:00H

TEATRO DEL INSTITUT FRANÇAIS

(C/ Marqués de la Ensenada, 10 – MADRID)

ENTRADA LIBRE HASTA COMPLETAR AFORO

La valise égaréede Paul Rousset :

Un refugiado español que huye del franquismo pierde su maleta en el andén de la estación de Perpignan…

Ganó varios premios, como la Medalla de Plata del Festival internacional de Luxemburgo 2011. Con presentación de Paul Rousset.

L´exode d´un peuplede Louis Llech y Louis Isambert :

Los exiliados cruzan el puerto del Perthus y se instalan en los campos de concen­tración de Argelès y Saint Cyprien.

A continuación tendrá lugar una CONFERENCIA y un DEBATE con el público, a cargo de Placer Thibon,

Profesor de la Universidad de Toulouse-le-Mirail

www.institutfrancais.es        www.adfe-espagne.org      adfemadrid@yahoo.es

Asociación de Descendientes del Exilio Español

www.exiliados.org

asociacion_exiliados@yahoo.es

tel +34 913085394 (tardes)

—————-

Constituída en Noviembre 2002 en Madrid.

Registro de Asociaciones Nº 1711108

Del Valle de los Caídos al Ibex 35

noviembre 18, 2012

37 años después de la muerte de Franco, las empresas que se enriquecieron con la construcción de su mausoleo están entre las más poderosas e influyentes del país…

ALEJANDRO TORRÚS Madrid 18/11/2012

El Valle de los Caídos durante su construcción

El Valle de los Caídos durante su construcción

El régimen les dio poder, patrimonio y mano de obra casi esclava. La transición y la democracia, benevolente como con un hijo pródigo, no les pidió explicaciones por su pasado ni por el origen de sus riquezas. Su pasado se diluyó en el presente de la España democrática como un azucarillo en agua hirviendo y el futuro quedó a sus pies. Son las grandes empresas que apoyaron a Franco ensu cruzada, se beneficiaron de las concesiones estatales, utilizaron mano de obra casi esclava de presos republicanos y sentaron en sus consejos de administración a los exministros del régimen. Esta es la historia de los que una vez que el caudillo de España murió se autodefinieron como “demócratas de toda la vida”.

En agosto de 1936, el diario británico The Sunday Express publicó: “Franco se mantiene en la lucha. Pero, ¿cuál es el poder que lo dirige desde detrás de las sombras? Cuando un hombre levanta la mano, Franco obedece.Ese hombre es Juan March”.

Nadie puede imaginar que un golpe de Estado puede triunfar sin el apoyo de los grandes empresarios y Franco, juntos al resto de golpistas, encontró en Juan March al mecenas de su cruzada. March aseguró la vida de los familiares de los militares rebeldes, financió los aviones que trasladó a Franco al norte de África con la inestimable ayuda de varios responsables del diario ABC y negoció con alemanes e italianos la compra de armamento. ¿A cambio de qué?

“A cambio, en plena guerra civil, desde el cuartel general de Burgos, obtuvieron el control del sector bancario, su statu quo, las claves de la economía, el monopolio del sector financiero”, escribe Mariano Sánchez en la obra publicada en 2005 ‘Los banqueros de Franco’.

Nadie puede imaginar que un golpe de Estado puede triunfar sin el apoyo de los grandes empresariosEste pacto de Franco con March y el resto de banqueros significó la primera gran traición del general a los principios de Falange: la Banca no sería nacionalizada. Lo importante para el Generalísimo no era mantener su integridad ideológica. Franco no tenía ideología. El caudillo tenía poder político, adquirido mediante las armas, y no lo iba a perder bajo ningún concepto y mucho menos por programas políticos.

Al amparo de la dictadura franquista, Juan March realizó diversas operaciones financieras de gran calibre, como la compra de la Barcelona Traction, tras la que fundó Fuerzas Eléctricas de Cataluña, S. A (FECSA), quien se hizo con la práctica totalidad de la producción eléctrica en Cataluña.  FECSA construyó centrales térmicas y entró en el campo de la energía nuclear, motivado por las crisis del petróleo de los años 70.

Así, participó, junto con Électricité de France, Hidroeléctrica de Cataluña y ENHER en la construcción de la central nuclear de Vandellós, puesta en servicio en 1972. En 1983, FECSA instaló en solitario la central nuclear de Ascó, que comenzó a funcionar en 1983.

El rastro de March en el presente

 Todas estas operaciones convierten a FECSA en una empresa al alza, que comienza a cotizar en el IBEX 35 de la Bolsa española. Su camino en solitario llega hasta 1996 cuando el Grupo Endesa se hace con el 75% de las acciones de la compañía y su control absoluto.

Juan March falleció en 1962 pero sus nietos han sabido cumplir su legado. En 1988 la revista Forbes sitúa a los March entre las tres fortunas más importantes de España, junto a Ramón Arces, creador de El Corte Inglés, y los Botín. Su notoriedad en la democracia española y en las finanzas internacionales es ya indiscutible.

“La Fundación March, creada en 1955, cuenta con un patrimonio superior a los 15.000 millones de pesetras y recibe una inversión anual que rebasa los 1.000 millones. En la actualidad el patrimonio de los March se sitúa entre en el medio billón de pesetas, participan en el accionariado de 150 empresas y comandan un grupo empresarial que ha sido vanguardia en España en cuanto a bancos de negocios y que goza de una gran liquidez”, escribe Mariano Sánchez en su obra Los banqueros de Franco.

Entre la larga lista de empresas en las que la familia March está presente en el accionariado hay algunas muy reconocibles para el gran público como la constructora ACS (18,3%), presidida por el presidente del Real Madrid, Florentino Pérez; Acerinox (24,2%), una de las compañías líder a nivel mundial en la fabricación de acero inoxidable o la empresa de seguridad Prosegur (10,0%).

La construcción del Valle de los Caídos

Ningún otro símbolo como el Valle de los Caídos refleja el funcionamiento de la oligarquía empresarial que rodeaba el régimen. Una obra faraónica que costó a las arcas públicas a lo largo de sus veinte años de construcción 2.421 millones de pesetas de la época, según datos de Mariano Sánchez. “Para entender la magnitud de la obra conviene comparar el coste con otras partidas de los Presupuestos. Así, hasta 1970 el Estado había dedicado 2.339 millones de pesetas para Educación, explica Mariano Sánchez, autor de obras como Los Franco S.A. o Los banqueros de Franco a Público.

El Valle de los Caídos refleja el funcionamiento de la oligarquía empresarial que rodeaba el régimenFranco eligió el 1 de abril de 1940, primer aniversario de la victoria de la entonces conocida como “Victoria de las armas de España”, para dar a conocer su proyecto. Fernando Olmeda, autor de El Valle de los Caídos. Una memoria de España, recoge en su obra las palabras pronunciadas aquel mismo día por  el coronel Valentín Galarza, subsecretario del a jefatura del Estado, en la lectura al Decreto que dispone la construcción del futuro monumento:

“La dimensión de nuestra cruzada, los heroicos sacrificios que la victoria encierra y trascendencia que ha tenido para el futuro de España esta epopeya no pueden quedar perpetuados por los sencillos monumentos con los que suele conmemorarse en villas y ciudades los hechos salientes de nuestra historia. Es necesario que las piedras que se levanten tengan la grandeza de los monumentos, que desafíen al tiempo y al olvido y que constituyan lugar de meditación y reposo en que las generaciones futuras rindan tributo de admiración a los que legaron una España mejor”.

La ejecución del gran sueño del generalísimo requirió un enorme financiero, pero sobre todo de personal. En 1942 el régimen se da cuenta de que además de obreros libres será necesario emplear batallones de presos en un país que continúa desangrando tras la cruenta guerra civil. Ese mismo año llega al Valle la Compañía del Batallón Disciplinario de Soldados Trabajadores Penados nº 95. Los presos visten gorro a rayas azules y blancas con una P que les identifica como presos. El periodista Rafael Torres, autor de Los esclavos de Franco, cifró en 20.000 los presos republicanos que participaron a precios muy por debajo del mercado y en condiciones de semiesclavitud en la construcción del sueño de Franco.

Los presos “alquilados”

Fernando Olmeda recoge en su obra dos testimonios de presos republicanos que detallan las condiciones de la obra. Trinitario Rubio lo describe de la siguiente manera:”Picábamos un metro cúbico de piedra, cargábamos vagonetas y empujábamos entre varios. Trabajábamos en condiciones difíciles, nos trataban de hijos de puta y rojos, cosa peor que los malos tratos”.

Segundo Fernández, de familia de agricultores de izquierdas, y condenado por tres consejos de guerra, resume en una frase su experiencia en la construcción del Valle de los Caídos: “Raro era el día que no morían uno o dos, y hasta tres, más por el hambre que por accidentes, porque la construcción del túnel casi no había empezado”.

La utilización de presos políticos como mano de obra ahorró al régimen 780 millones de euros

Nicolás Sánchez-Albornoz, director del Instituto Cervantes de 1991 a 1996 y condenado a trabajos forzados por el régimen en 1947, puso cifras al negocio redondo de las empresas y el régimen de Franco con los presos trabajadores. “El Valle era un gran negocio“, explica, “los que estábamos condenados a trabajar allí estábamos alquilados a las empresas que hacían la obra, Huarte y Banús, por 10,50 pesetas al día. A nosotros nos daban 50 céntimos a cada uno. Los patronos tenían obreros a precio de saldo y disciplinados”, según recoge José María Calleja en un artículo publicado en el diario El País. De esta manera, Sánchez-Albornoz, actual miembro de la RAE, confiesa que estuvo “alquilado” a la empresa Huarte y Banús.

El periodista Isaías Lafuente se atrevió a cuantificar en su libro Esclavos por la Patria los beneficios obtenidos por el franquismo a costa de utilizar presos políticos para la realización de obras: más de 130.000 millones de pesetas, unos 780 millones de euros. Ello se deduce del estudio de las detalladas memorias anuales remitidas a Franco por el Patronato para la Redención de Penas entre 1939 y 1970, conservadas aún en los archivos de la Dirección General de Instituciones Penitenciarias. en su libro Esclavos por la patria.

Las empresas adjudicatarias y su beneficio

En sus inicios la obra se adjudica a tres grandes empresas, San Román, filial de Agromán, se encargará de la perforación de la roca para abrir en ella el agujero gigante que albergará la cripta,Estudios y Construcciones Molan se ocupará de la construcción del monasterio y Banús, gestionada por los dos hermanos Juan y José, se responsabilizará de la carretera que unirá la entrada con el Risco de la Nava.

Estas tres empresas, junto a la constructora Huarte y Cía que se uniría a las obras en 1952, dispusieron de mano de obra semiesclava para sus negocios privados por concesión del régimen de Franco. Así, en 1943 Agromán disponía de 250 presos republicanos trabajando en el Monumento, 100 en las obras de el Escorial Aguas y Escorial Arca de Juan y otros 140 en diversas obras repartidas en cuarteles y monasterios.

Banús, por su parte, disponía de 125 presos trabajando en la carretera que da acceso al Valle de los Caídos, 90 presos construyendo la estación de trenes de Chamartín (Madrid) y a 50 más en la base militar de Torrejón. En total llega a haber 141 batallones de presos republicanos repartidos por diferentes obras sólo en 1943, según recoge Olmeda en su obra.

¿Qué ha sido de estas empresas?

En 1943 había 141 batallones de presos republicanos realizando trabajos forzadosLa constructora Huarte, que acumulaba en 1975 un volumen de venta de 16.000 millones de pesetas, se fusionó en 1998 con Obrascón. Un año después, se incorpora al grupo la empresa Lain conformando el gigante constructor Obrascón- Huarte- Laín u OHL, como es más conocido. El grupo está presidido por Juan-Miguel Villar Mir, más conocido por haberse presentado a las elecciones a presidente del Real Madrid de fútbol. Aunque en su currículum figuran otros muchos cargos en la estructura del Estado franquista como haber sido Director General de Empleo en 1964 o presidente del Fondo Nacional de Protección del Trabajo en 1967.

Por su parte, la constructora Agromán fue fundada por José María Aguirre Gonzalo y José San Román en 1926, en tiempos de Primo de Rivera.  Gracias a sus negocios, Aguirre Gonzalo saltó pronto al mundo de la banca y presidió el Banco Guipuzcoano desde 1956 hasta que falleció en 1988. Además, ocupó la presidencia del Banco Español de Crédito desde 1970 hasta 1983 y del Banesto,  desde 1970 a 1984. No obstante, la estirpe familiar no terminó ahí ya que su hijo José María Aguirre González le sustituyó en el cargo de presidente del Banco Guipuzcoano hasta 1999.En 2010, este banco fue absorbido por el Banco Sabadell.  

Tras la construcción de la carretera, los hermanos Banús siguieron caminos diferentes siempre bajo el amparo del régimen. José Banús, conocido como el constructor del régimen, es el artifice de barrios emblemáticos de Madridi como el de la Concepción o el Barrio del Pilar, donde urbanizó una gran extensión de terreno, y de cuyos pisos sacaba un beneficio de unas 115.000 pesetas. De Madrid saltó a la Costa del Sol donde, en el verano de 1970, inauguró su proyecto más ambicioso: Puerto Banús. Su estrecha relación el régimen queda patente no sólo en sus negocios sino en sus distinciones: medalla al Mérito en el Trabajo, la gran cruz del Mérito Civil y la medalla de oro al Mérito Turístico. Sus descendientes heredaron un gran imperio con origen en la construcción del Valle de los Caídos y su amistad con el régimen de Franco.

Por otro lado, su hermano Juan Banús se quedó en Madrid y en su currículum figura la construcción de la lujosa ciudad satélite de Mirasierra, opulentas viviendas rodeadas de comercios y zonas de asueto. Sus hijos Juan y Antonio Banús Ferré tomaron el testigo inmobiliario de su padre y de su tío, especializándose cada uno en diferentes proyectos.

Juan Banús, fallecido en 2000, era el responsable de la lujosa área marbellí de Puerto Banús, lugar de veraneo de la jet set y de la familia real saudí, entre otras personalidades, mientras que Antonio Banús es propietario de un importante número de franquicias de la firma de moda italiana Benetton en España, gestor del hotel de cinco estrellas Mirasierra Suites y dueño de la bodega El Carabal, situada en Cáceres. Además, Antonio Banús posee el 100% del capital del grupo promotor inmobiliario Juban.

No obstante, en la larga lista de empresas que se beneficiaron de la barata mano de obra de presos republicanos figuran otras muchas sociedades que no participaron en la construcción del Valle de los Caídos o que su gran negocio con el régimen fue otro. Es el caso de Dragados y Construcciones, hoy también inversa en ACS, la constructora de Florentino Pérez.

Sin descuidar a amigos y los ministros

Pero no sólo empresarios se beneficiaron de las “bondades del régimen”. La democracia tampoco ha maltratado a los antiguos dirigentes franquistas, sus herederos directos o a los familiares de Franco. Hoy, muchos de estas personas tan cercanas al régimen, ya sea con lazos en el mundo de los negocios, familiares o políticos, siguen disfrutando de un papel importante en nuestra sociedad.

La democracia tampoco ha maltratado a los antiguos dirigentes franquistas, sus herederos directos o a los familiares de Franco

Así, según enumera Mariano Sánchez en su obra Los Franco S.A., las hermanas Alicia y Esther Koplowitz, a través del Imperio de Fomento de Construcciones y Contratas (FCC), poseen un patrimonio que ronda los 1.000 millones de euros; los descendientes de José Meliá Sinisterra, en el sector turístico (Hoteles Meliá), facturan anualmente más de 600 millones de euros, o Carmela Arias Díaz de Rábago, condesa de Fenosa y viuda de Pedro Barrié de la Maza, cuya fortuna personal alcanza los 240 millones de euros.

También llama la atención la puerta giratoria que unía a los ministros de Franco con los Consejos de Administración de las principales empresas españolas. De los 119 ministros de franco, 22 de ellos se sentaron en 29 consejos de administración de importantes entidades bancarias, nueve en bancos oficiales y cuatro en cajas de ahorros. Otros ocho ex ministros fueron presidentes y/o consejeros del Banco de España. En total, 43 ministros se convirtieron en destacados ejecutivos del sector bancario.

Pero no sólo ellos ocuparon esos puestos, también sus hijos. Sirve como ejemplo el reciente nombramiento de Nemesio Fernández Cuesta, hijo del ministro de Comercio en el penúltimo gobierno de Franco de igual nombre, como director General de Negocios de Repsol.

No obstante, no hay que buscar tan lejos para encontrar la alargada sombra del régimen. En la penúltima horneada de políticos de la derecha española se encuentran buenos ejemplos comoRodrigo Rato, hijo de Ramón de Rato, fundador junto a Millán Astray y Dionisio Ridruejo, entre otros, de Radio Nacional de España, así como propietario del Banco del Norte y del Banco Murciano.

José María Aznar, nieto de Manuel Aznar Zubigaray, periodista y político cercano a Falange que  fue director gerente de la agencia de noticias EFE y embajador español ante la ONU, Marruecos, y varios países de América.

http://www.publico.es/espana/446028/del-valle-de-los-caidos-al-ibex-35


‘Rojos’: veinte historias de víctimas del franquismo

noviembre 18, 2012

Un documental recoge los testimonios de guerrilleros, maestros republicanos, prisioneros de los campos de concentración, exiliados y brigadistas que combatieron al franquismo en la Guerra Civil y durante la posguerra…

María Sanz / EFE Alicante 17/11/2012

Cartel del documental

Cartel del documental

Más de veinte testimonios de represaliados alicantinos por el franquismo se reúnen enRojos, un documental promovido por la Asociación de Víctimas 17 de Noviembre, que se estrena este fin de semana en Orihuela (Alicante).

Los Rojos son, en palabras de la productora del documental y secretaria del colectivo, Amparo Pérez, quienes combatieron al franquismo en la Guerra Civil y durante la posguerra, y entre ellos se cuentan “guerrilleros, maestros republicanos, prisioneros de los campos de concentración, exiliados y brigadistas”. El reportaje es un resumen de una serie más amplia de documentales en los que también se rinde homenaje al poeta Miguel Hernández como una víctima más y, aunque se centra en Orihuela, la ciudad de Alicante también ocupa un lugar destacado en el metraje como “el último reducto republicano”.

De hecho, en 1939 zarpó del puerto de esta ciudad el carguero inglés Stanbrook, con el que partieron los últimos exiliados republicanos rumbo a Orán (Argelia). En este barco, con apenas cuatro años de edad, viajaba Helia González junto a su familia, quien recuerda que la misma tarde en que su padre, el republicano Nazario González Monteagudo, “llegó del frente, nos fuimos para elStanbrook“. “Recuerdo que el capitán me cogió en brazos para cruzar la pasarela y subir al barco. Era un hombre que parecía que estaba en todas partes, no se separaba de todos nosotros ni un momento”, ha apuntado antes de añadir que al llegar a la costa argelina lo primero que recuerda es “el olor del pan recién hecho”.

En el Stanbrook viajaba también José Escudero Bernícola, un abogado oriolano que había sido gobernador civil de la República en Salamanca, Zamora y Granada, y a quien perseguían los franquistas. Su nieto, el escritor Paco Escudero, participa en el documental leyendo una carta en la que su abuelo describe la travesía hasta llegar al puerto de Orán.

Según afirma Amparo Pérez, en Rojos predomina la parte emocional de los relatos personales. Ha insistido en que se ha intentado “dar una visión positiva” de las historias de los protagonistasya que “algunos de ellos se mostraban agradecidos por las experiencias que les había tocado vivir, por lo que habían aprendido” mientras que “otros se sorprendían de haber sobrevivido a los campos de concentración”. Además, “los que se exiliaron siempre fueron optimistas porque valoraban que haber salido del país era una suerte enorme”, ha agregado la realizadora.

http://www.publico.es/espana/446003/rojos-veinte-historias-de-victimas-del-franquismo