En Portada acompaña a Jorge Semprún en su último viaje a Buchenwald…

junio 15, 2010

Guión del reportaje disponible on line [formato PDF]

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  • Recorremos la historia del siglo XX europeo tirando del hilo de su memoria

  • A sus 86 años reconoce no haber perdido la ilusión en una sociedad mejor

La idea de realizar este reportaje surgió a raíz de la publicación por Jorge Semprún de un artículo en Le Monde a principios de marzo. En él anunciaba que el del siguiente 11 de abril iba a ser su último viaje al antiguo campo de concentración nazi de Buchenwald.

Pensamos entonces que era una magnífica oportunidad de recorrer la memoria de Europa del pasado siglo, de sus luces y sombras, a través de los recuerdos del propio Jorge Semprún. Le acompañamos en ese último viaje a Buchenwald y luego estuvimos con él en Paris, su lugar de residencia.

Jorge Semprún ha sido un testigo “privilegiado” de ese siglo. Fue prisionero en Buchenwald. En la clandestinidad y bajo el seudónimo de Federico Sánchez, fue dirigente del Partido Comunista en España durante el franquismo, en los años cincuenta. Fue expulsado de la organización por sus divergencias con la ortodoxia del partido, y se dedicó a escribir, su gran sueño. Pero la política llamó de nuevo a su puerta en 1988 cuando Felipe González le nombró Ministro de Cultura. Después, regresó a su máquina de escribir y al papel. Son muchas sus obras, sus guiones de cine y sus artículos.

Cuatro horas con Semprún

Haber podido conversar con este europeísta convencido durante casi cuatro horas ha sido una experiencia inolvidable que siempre le agradeceré. Su memoria es prodigiosa lo mismo que su lucidez. Son muchas las frases que destacaría de esas horas de conversación, una parte importante de ellas aparecen en el reportaje, pero aquí quisiera recoger especialmente dos.

La que recordó que le había dicho Felipe González para explicarle porque le nombró Ministro de Cultura:

“Vas a ser ministro, vas a tener problemas. Vas a tener muchos amigos, algunos interesados. Muchos enemigos, lógico. Pero un día iras a un viaje por provincias, cualquier sitio de España y eres ministro, y te recibirá el comandante local de la Guardia Civil, y se pondrá firme, y te llamara Excelencia. Entonces sabrás por qué he pedido a Federico Sánchez que sea ministro conmigo en España. Está todo dicho”.

La otra frase que me parece concluyente es de su discurso en Buchenwald, el 11 de abril:

“Hoy, tantos años después, en este dramático espacio de Buchenwald, en la frontera última de una vida de certidumbres destruidas y de ilusiones que he preservado contra viento y marea, permítanme un recuerdo sereno y fraternal hacia aquel joven que con 22 años portaba una bazuca en sus manos”.

Aquel joven era el propio Jorge Semprún que con cientos de supervivientes de Buchenwald, una vez liberado el campo por los presos de la resistencia, marchaban hacia el combate para liberar a Europa del fascismo. Aquel joven, ahora a sus 86 años, reconoce que no ha perdido la ilusión en una sociedad y un mundo mejores.

La Europa del siglo XX, a través de su memoria

El reportaje se convierte así en un recorrido por la Europa del siglo XX a través de la increíble memoria de un hombre que huyó de España con su familia en la Guerra Civil, que se hizo comunista en los años 40, que fue detenido por la Gestapo por participar en la resistencia francesa, que fue deportado al campo de Buchenwald, que regresó a Paris después de la II Guerra Mundial, que fue estalinista, que fue ministro con Felipe González. Y que ha cumplido su sueño de ser escritor. Una vida de novela, de certidumbres rotas pero ilusiones preservadas.

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Un juzgado envía restos humanos de la guerra civil al Instituto de Medicina Legal…

junio 15, 2010

Un juzgado envía restos humanos de la guerra civil al Instituto de Medicina Legal

Por Agencia EFE – hace 23 horas

Loma de Monija (Burgos), 14 jun (EFE).-

El juzgado de primera instancia e instrucción número 1 de Villarcayo ha decidido recoger los restos humanos, probablemente de la guerra civil, encontrados en una cueva de Loma de Montija, en el norte de Burgos, y remitirlos al Instituto de Medicina Legal para que los analice.

El presidente de la asociación Foro por la Memoria, Javier Moreno, ha señalado a Efe que los restos fueron localizados el pasado día 2 e inmediatamente se denunció su aparición ante el juzgado de Villarcayo, que precintó el acceso a la cueva.

Moreno está “convencido” de que son restos de republicanos fusilados en la guerra civil y ha considerado que el análisis de los restos ordenado por el juzgado obedece a un intento de datarlos porque en España los asesinatos prescriben a los 20 años.

En su opinión, esta prescripción no debería afectar a estos casos porque deben ser considerados crímenes contra la humanidad, que no prescriben según la legislación internacional.

Javier Moreno cree en función de testimonios que han recogido en la zona que se trata de personas que fueron fusiladas durante la guerra civil y luego arrojadas a la cueva, por lo que puede que haya más restos en lugares más profundos de la cueva a los que no han accedido.

Moreno ha indicado que, en la zona, la cueva de la Humarraña era conocida por los vecinos como lugar donde se arrojaban cadáveres de fusilados, hasta el punto de que el Ayuntamiento decidió en su día tapiar la entrada para evitar que entraran los animales al olor de la carne humana.

Enviado por Jordi Grau, enlace La Comunidad del País:

http://lacomunidad.elpais.com/jordigraug/2010/6/14/un-juzgado-envia-restos-humanos-la-guerra-civil-al-instituto

Enlace de la noticia: Agencia EFE vía Goole noticias


Los partidos fascistas hoy se llaman «de la libertad»

junio 12, 2010

Fascismo y libertad, no puede haber un eufemismo más grande...

Igual que la nueva derecha europea escogió la etiqueta popular para disimular que sirve a los intereses de la oligarquía, los nuevos movimientos fascistas europeos han decidido denominarse partidos “de la libertad” –primero fue el austriaco FPOe y ahora se llama así el PVV holandés de Wilders, además del Pueblo de la Libertad de Berlusconi en el que se han integrado posfascistas como Fini– para enmascarar su vocación autoritaria y su fanatismo racista. Aunque lo que de verdad sorprende es cómo han logrado engañar a electorados bastante instruidos.
Parece mentira que, en Holanda, una sociedad que siempre habíamos tomado como paradigma de tolerancia y progresismo acabe de entregar un millón y medio de votos al líder xenófobo por excelencia, quien pronto tendrá que sentarse en el banquillo por comparar el Corán con Mein Kampf y el islam con el nazismo. Al caudillo integrista cuya lucha personal consiste en expulsar a todos los musulmanes se le ha entregado la llave de la gobernabilidad del país que siempre fue tierra de acogida y anfitrión de diversidad.
El motivo es, una vez más, el miedo de la población autóctona a perder su privilegiado modo de vida, su prosperidad reservada a una fracción de los habitantes del planeta. Muchos europeos han olvidado que la obtuvieron explotando, primero, a esos mismos pueblos que otrora colonizaron y ahora pretenden desterrar. Y no ven que los inmigrantes les permiten vivir aún mejor, aceptando los trabajos más duros, aportando impuestos para financiar ese Estado del bienestar, y cuidando de ancianos e infantes por salarios ínfimos.
El recelo que recorre una Europa aterrada por la crisis abona el resurgimiento del extremismo, la intolerancia y el odio hacia “los otros”. Y a esa ideología suicida la llaman “libertad”. No se puede ensuciar más ese concepto.

Público.es