¡Leguina opina que Garzón prevaricó!

noviembre 26, 2010

Tacha de “innecesaria” la Ley de Memoria Histórica y recuerda que muchos los juzgados por el franquismo eran “unos asesinos”
MADRID, 25 (SERVIMEDIA)

El expresidente de la Comunidad de Madrid Joaquín Leguina afirmó hoy que el exjuez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón tomó “decisiones ilegales sabiendo que lo son” y que eso “se llama prevaricación”.
Leguina presentó en un desayuno informativo su libro “El duelo y la revancha”, editado por La Esfera de los Libros, en el que arremete contra los “antifranquistas sobrevenidos” que, sin haber vivido la dictadura o sin haber luchado contra ella, ahora critican la Ley de Amnistía y ponen en cuestión el olvido del pasado que se acordó durante la Transición.
El autor dijo no saber si Garzón inició este movimiento o simplemente se ha sumado a él, pero le reprochó haber tratado de hacer una Causa General contra el franquismo equivalente a la que hizo éste último al terminar la Guerra Civil.
Respecto a su posible prevaricación, hizo referencia a un pasaje del libro, que también incluye el auto del juez Luciano Varela contra Garzón, en el que cuenta cómo fuentes judiciales le comentaron que el fiscal del Juzgado número 5 advirtió al magistrado de que no podía hacer lo que se proponía y éste le contestó: “Eso puede servir para otros jueces, pero no para mí; ya lo verás”.
Leguina comentó que la idea del libro se la sugirió la propia editorial a raíz de la polémica suscitada por el artículo “Enterrar a los muertos”, que escribió en “El País”, y que sufrió un “ataque furibundo” de escritores como Almudena Grandes, Javier Cercas y otros autores. Reconoció que le ha salido “un librito polémico”, como de hecho él quiere, que reivindica el pensamiento de una izquierda, la suya, “que no quiere estar a la última de la modernidad sino reclamar las raíces de la izquierda democrática”.
En esa línea, admitió que se ha “tenido que fajar con algunos temas tabús”, es decir, con “cosas que la gente piensa pero no se pueden decir”. Por eso, auguró que le esperan “críticas poco argumentadas, porque esta gente no argumenta, y sobre todo el ninguneo”. “Lo políticamente correcto trata de tomar la posición, como en el baloncesto, y silencia a quien no está de acuerdo”, lamentó.
SÍMBOLOS FRANQUISTAS
Leguina puso de relieve la paradoja de que muchos “antifranquistas sobrevenidos” acudieran al funeral del exsecretario general de CCOO Marcelino Camacho, cuando éste defendió la Ley de Amnistía y la necesidad de “enterrar a nuestros muertos y nuestros rencores”. Criticando el intento de “sustituir la Historia por la memoria”, se mostró en contra de erradicar los símbolos franquistas como el Valle de los Caídos.
Preguntado qué haría con la cruz que el Foro por la Memoria ha propuesto desmantelar, dijo que simplemente “arreglarla, porque está hecha un desastre”. Recordando que es Patrimonio del Estado y que “hay mucho trabajo ahí dentro”, se preguntó: “¿Cómo vas a tirar eso?”
El ex presidente madrileño, quien recordó que durante la Guerra Civil su familia se dividió, porque su padre era de Acción Católica y otro sector era de UGT, afirmó que su pensamiento estaría más cerca del de Manuel Azaña o Gregorio Marañón, recelosos de la deriva revolucionaria de la República, que del de Pasionaria o Durruti.
FOSAS Y JUICIOS
Respecto a la Ley de Memoria Histórica, Leguina dijo que “quiere ser tranquilizadora” y “tiene algunas cosas que están muy bien”, pero la reprochó el ser “innecesaria”, dado que “todos los mecanismos que reabre estaban vigentes”, por ejemplo en el legítimo deseo de los familiares de las víctimas del franquismo de desenterrar a sus muertos.
Además, dijo que el haber confluido en ella muchos impulsos heterogéneos la convirtió en “un camello”, es decir, un caballo deformado, y que el Gobierno apoyó ciertas reivindicaciones porque “le convienen”.
De éstas, criticó el empeño en reabrir la fosa de Federico García Lorca cuando sus familiares se opusieron, y también el de declarar nulos los juicios del franquismo, tratando de convertir en “héroes” a todos los juzgados, cuando “una buena parte” de ellos “eran unos asesinos”.
Así, denostó que los asesinatos “en masa” del bando republicano se pretendan simples “desmanes” que no pudo controlar el Gobierno republicano, pues era imposible que éste no tuviera conocimiento, por ejemplo, de los casi 3.000 inocentes que murieron en Paracuellos del Jarama.
Para Leguina, “la amnistía se hace para echar en el olvido todo eso”, y no es verdad que los crímenes del franquismo estén impunes, ya que “la Historia les ha juzgado muy duramente”. Pero “el movimiento contra la impunidad es una revancha”, y además pretende exonerar a los republicanos de una serie de crímenes que no se justifican por el hecho de que fueran los franquistas quienes iniciaron unilateralmente la guerra.

http://www.diariosigloxxi.com/texto-s/mostrar/5469/memoria-histrica-leguina-opina-que-garzn-prevaric

Comentario de la Redacción de La Memoria Viva:

¡Sorprendente lo que se puede decir para vender libros! Y de que manera se da la vuelta a la chaqueta!!!!

En este blog podéis consultar otras derrapadas de este Leguina:

https://lamemoriaviva.wordpress.com/2010/04/30/joaquin-leguina-sus-declaraciones-y-una-posible-respuesta-de-vicenc-navarrola-resistencia-a-conocer-el-pasado/

También  (Re)Generando memorias de nuestra amiga Kathy Korcheck, http://seminario485.blogspot.com/ :

http://seminario485.blogspot.com/2010/06/editorial-de-javier-cercas-en-modo-de.html

 http://seminario485.blogspot.com/2010/06/la-respuesta-de-joaquin-leguina-javier.html

http://seminario485.blogspot.com/2010/06/otra-editorial-parte-de-la-polemica.html


El Valle de los Caídos, un modelo de seguridad e higiene en el trabajo.

noviembre 26, 2010

Como vi a poca gente en la sala, doy por descontado que muchos de ustedes se habrán perdido la clase magistral sobre el Valle de los Caídos a la que asistí en la tarde del lunes en el Centro Cultural de los Ejércitos, el antiguo Casino Militar de Madrid, un local singular donde nuestra oficialidad puede alojarse por 20 euros al día o practicar la esgrima o el taichi, que relaja mucho las cervicales. El acto debió convocarse aprisa y corriendo ya que no figuraba entre los eventos de los que da cuenta el propio Centro, con el 35 aniversario de la muerte de Franco aún caliente y días después de que la Federación de Foros por la Memoria propusiera la voladura controlada de la megacruz que preside el Valle y la exhumación de los restos de Franco y José Antonio.

Presentaba la multiconferencia un coronel de nombre Enrique, muy afectado porque no se hubieran podido celebrar misas por el eterno descanso de los citados, que fue el primero en definir el complejo como un monumento a la reconciliación, entre cuyos valores está el de representar “la religión y la España tradicional hermanada”. Si piensan que aquello ya daba cierta idea de lo que vendría después, están en lo cierto.

El primer turno de palabra correspondió a Pablo Linares, un informático que dirige la Asociación para la Defensa del Valle de los Caídos, la entidad que le ha montado un contencioso a la Administración por cerrar el acceso público al Valle ante el peligro de que algún cascote de la Piedad de Juan de Ávalos le cayera en la cabeza a algún visitante y tuviéramos un disgusto. Linares parece haber consagrado su vida a desenmascarar las “falacias” que se han difundido sobre la basílica, especialmente aquella de que fue construida mayormente por presos republicanos que cayeron como moscas a lo largo de los 19 años que duraron las obras.

 El menú sugerido para los presos./JCE

Escuchando a Linares cualquiera presentaría  la construcción del Valle de los Caídos como un modelo de seguridad e higiene en el trabajo para las futuras generaciones de albañiles y encofradores. Según dijo, no sólo era mentira y de las gordas que 20.000 presos participaran en las obras, sino que el trato dispensados a los no más de 780 trabajadores –entre presos y libres- que compusieron su nómina más numerosa a lo largo del tiempo fue exquisito. Como prueba aportó un documento en el que se recogía la recomendación de que los presos recibieran una dieta de 3.500 calorías diarias, a base de legumbres, sardinas en aceite y tocino entreverado, y explicó que no había preso en España que no recurriera a sus contactos para conseguir ceñirse el pañuelo de cuatro nudos en Cuelgamuros. La bicoca era de tal calibre que, cumplida su condena, los presos pedían quedarse sacando granito de las entrañas de Guadarrama.

Por las cifras de Linares, se deduce que era más peligroso tender la ropa que trabajar en el Valle de los Caídos. Afirmó que sólo hubo 14 muertes en accidente y seis más de silicosis, aunque la culpa de estos fallecimientos no fuera de la penosidad de la obra sino de los antecedentes mineros de los difuntos. Tan exhaustivo fue el informático, que aportó una breve relación de los finados, entre los que no faltaba un gitano, apellidado Heredia, que se fue al otro barrio por un inoportuno resbalón.

Estamos, por tanto, ante una  obra modélica y singularmente artística, como se encargó de atestiguar el hijo de Juan de Ávalos, el escultor del Régimen que en las postrimerías de su vida reveló que llego a tener el carnet del PSOE de Mérida, documento que debió de perder cuando se alistó al Ejército del Sur en el bando nacional.

 

Fotografía de la Piedad descartada por Franco./JCE

Ávalos jr. estaba allí para decir que la restauración que estaba llevando a cabo Patrimonio era un desastre y lo hizo, aunque la revelación más importante fue que su padre esculpió hasta cinco Piedades distintas y que llegó a instalarse una distinta a la actual que Franco rechazó porque era pequeña y tenía forma triangular, lo que hubiera podido entenderse como un símbolo de la masonería. Si lo que dijo es cierto, el franquismo tampoco fue muy sensible al arte de su progenitor, ya que los restos de esta primera Piedad fueron reducidos a cascotes y escondidos tras el muro de la parte posterior del templo.

Proseguimos. No sólo es que el Valle de los Caídos fuera un ejemplo para cualquier constructora moderna y de un valor semejante al de la Capilla Sixtina, es que además era una mina de oro para los pueblos de los alrededores hasta que los pérfidos socialistas tomaron la decisión de cerrarlo a la chita callando, tal y como se encargó de precisar un tal Carlos Zarco, fundador de la Asociación Fe y Trabajo, para quien el Valle venía ser como el Barça, algo más que un monumento. Se lamentaron las goteras que, según denunció, se recogían en cubos por falta de mantenimiento, el abandono del funicular que había reimpulsado Aznar y el cierre de la última tienda para turistas acaecido en marzo. Sugirió que todo ello formaba parte de un complot del Gobierno para que a la basílica no fuera ni Dios.

Faltaba la explicación del por qué de tanta tropelía con este granítico ejemplo de reconciliación, donde miles de republicanos sacados de fosas comunes sin conocimiento de sus familias o de las cunetas donde se les enterró tras el paseíllo comparten su última morada con el que fue su verdugo. La dio el director del telediario de Intereconomía, Luis Losada: “La izquierda nunca ha soportado la cruz, y mucho menos que se vea a 30 kilómetros de distancia”. Entre eso y que el Valle de los Caídos “no tiene padre” porque el Rey, que es quien preside la fundación que lo tutela, se llama andana, y a Patrimonio le importa un comino, Losada certificó que pinta en bastos para esta joya. Losada animó a ir a misa, sobre todo ahora que son de campaña, en la explanada, y relató que él mismo acudió a la del pasado día 13 como un cristiano en la época de la catacumbas: “Había niebla, llovía, había persecución”.

La última intervención fue la que levantó de sus asientos de cine de barrio al escaso público del salón. Se trataba de Pedro Cerracín, un abogado al que la AVT echó por blando y que ha debido juramentarse para que algo así no vuelva a ocurrirle. Cerracín es el letrado que ha planteado el contencioso contra el cierre del Valle y se le vio implicadísimo: “Hay una parte de España que no quiere el Valle de los Caídos (…) A la antiEspaña le molesta la cruz porque es un símbolo español” (…) Frente a la antiEspaña estamos los que defendemos la España eterna y la España de siempre”. No, Cerracín no parecía votante de Izquierda Unida.

Con su último alegato alcanzó el paroxismo. “Vamos a ganar porque tenemos razón y porque antes de que vuelen el Valle de los Caídos tendrán que volarnos a todos nosotros”, afirmó. Se escuchó un bravo, acallado por una ovación de gala. Crecido, Cerracín se preguntó en voz alta dónde se escondía el PP, la Comunidad de Madrid, la jerarquía eclesiástica y los alcaldes de la zona. Mientras el respetable hacía sus cábalas sobre el escondrijo en el que todos ellos se ocultaban , salí a la calle a tomar aire. Con la droga dura el riesgo de sobredosis es muy elevado.

http://www.cuartopoder.es/preferirianohacerlo/el-valle-de-los-caidos-un-modelo-de-seguridad-e-higiene-en-el-trabajo/754


La hija pródiga recobrada…

noviembre 21, 2010

La declaración como Bien de Interés Cultural de la Casa de Campo supone una ocasión para protegerla e integrarla de nuevo en el imaginario de la ciudad

RAFAEL FRAGUAS – Madrid – 20/11/2010

La Casa de Campo, cuya declaración como Bien de Interés Cultural en calidad de Sitio Histórico acaba de ser ratificada esta semana por el Gobierno regional, retorna así al amparo de las leyes protectoras de la ciudad y su entorno. Muchas vicisitudes la han afligido durante cinco siglos. Han sido tantas, que Madrid dejó de pensar en ella y de frecuentarla. Hoy, ecologistas, jardineros y especialistas perciben la decisión recién adoptada como un primer paso para impedir su deterioro y recobrar para los madrileños la plenitud de este bosque urbano único en Europa.

Con 1.900 hectáreas de extensión total, la protección se aplica sobre 1.722

La II República se incautó de su propiedad a la Corona en 1931

Con 1.900 hectáreas de extensión total, la protección se aplica sobre 1.722 hectáreas. Se halla enclavada en el poniente de la ciudad, en la ribera derecha del Manzanares. La riegan sus afluentes los arroyos Antequina y Meaques.

Pocos madrileños saben que este espacio forestal tan unido a la historia madrileña, aunque aún muy desconocido por quienes no viven en su vecindad, es el mejor mirador para la contemplación de la ciudad y de la sierra del Guadarrama, así como para el avistamiento de aves migratorias en tránsito hacia climas benévolos. Bandadas de grullas, cigüeñas, cormoranes y gaviotas surcan en otoño y primavera sus cielos transparentes gracias a las miríadas de quintales de oxígeno que les regala el medio millón de encinas, pinos y fresnos que aroman su atmósfera. Antiguo bosque y cazadero real, fue adquirido en 1562 por Felipe II a la familia de los Vargas. Desde 1931 es propiedad del Ayuntamiento.

La Casa de Campo es un bosque mediterráneo de encinas, adehesado, nutrido de pastizales y praderas, repoblado de pinos y arizónica. Llegó a albergar hasta 778 especies vegetales, según un censo del catalán Mas y Guindal realizado en 1923. Su flora descendería a 476 especies seis décadas después. Tal fue su deterioro que de tantas variedades se cree que no perdura más de la mitad. Pero a día de hoy no existe aún un nuevo censo. Sus frondosas arboledas y sotos, por donde remolonean erizos, triscan liebres y acechan zorros, decoran lomas de perfiles suaves cuya cota más elevada se sitúa en el cerro Garabitas, a 675 metros de altitud, y la más baja a 594 metros, cerca del río que surca su fachada oriental. Este cerro, desde donde la artillería pesada franquista batió Madrid durante la Guerra Civil, fue el primer enclave elegido por Franco para emplazar su monumento a los caídos, que luego instalaría en el valle de Cuelgamuros, cerca de San Lorenzo de El Escorial. Hasta 20 fortines de la contienda quedan aún en pie dentro de su perímetro, trufado todavía de trincheras.

Búnker de la Guerra Civil en la Casa de Campo de Madrid

La finca regia atesora un repertorio artístico-patrimonial que abarca desde yacimientos paleontológicos de grandes animales como rinocéridos y mamuts, hasta vestigios romanos, un cementerio visigodo o una galería de grutas abovedadas, espacio de recreo dotado de fuentes y jardines construidos en clave renacentista por Juan Bautista de Toledo, discípulo de Miguel Ángel en el Vaticano y autor de los primeros planos del monasterio de San Lorenzo de El Escorial.

En su interior se alzó el palacete de los Vargas, donde Felipe II reunió cuantos cuadros pudo acopiar de Hieronimus van Aeken, El Bosco, como El jardín de las Delicias. ¿Qué hacían, en las colecciones de un rey tan rigurosamente grave, pinturas heterodoxas y semiheréticas como las de El Bosco? Hay pruebas de que Felipe II padecía de gota, cuyos agudísimos dolores se combatían en la época con láudano y alucinógenos. Su jardinero, el sacerdote Gregorio de los Ríos, cultivaba por orden suya estas especies en un jardín de plantas aromáticas y medicinales instalado en los aledaños del vetusto palacio.

Ensanchada en 43 fincas colindantes bajo el reinado de Fernando VI, entre 1746 y 1750, vallada durante el mandato de su hermano Carlos III, la Casa de Campo fue todavía ampliada hasta el siglo XIX por agregación de nuevas parcelas. La Segunda República se incautó de su propiedad a la Corona para entregarla al pueblo de Madrid. La población lo festejó con una romería laica en la que los madrileños guisaron caza menor allí capturada.

Aún hoy, la Casa de Campo permanece cercada de manera parcial por el tapial mampostero neoclásico que en los últimos años ha sufrido los embates de obras muy dañinas. La principal de sus 14 puertas históricas, que da al Puente del Rey, fue descentrada de su enclave. Hoy son unos cuantos hitos pétreos desconectados entre sí.

“Tal vez todo aquello fue posible porque la Casa de Campo permanecía en una especie de limbo legal que, ahora, la declaración de Bien de Interés Cultural ha atajado”. Así lo pone de manifiesto Luciano Labajos, oficial de Jardinería, 20 años destinado en el vivero municipal y uno de los principales conocedores del gran paraje forestal madrileño. “Por su condición de bosque urbano y por su situación, hoy ya dentro del casco de Madrid, es uno de los enclaves naturales más importantes de Europa”, dice Labajos.

Paloma Barreiro es historiadora de la arquitectura de la Fundación del Colegio de Arquitectos y coautora, con el catedrático Ángel Bahamonde, de un libro editado en 2003 sobre el bosque urbano madrileño. “Como Versalles o Fontainebleau, la Casa de Campo era la prolongación del Campo del Moro, bajo el palacio Real, expresión del concepto borbónico del jardín urbanizado conectado a un bosque real”, subraya. Admite sentirse “fascinada por la riqueza patrimonial que esconde aún. Encomia los vestigios neoclásicos que el parque conserva, “como sus siete puentes de piedra del siglo XVIII”.

Entre 1960 y 1970, “el Parque Zoológico de la Casa de Campo, de muy interesante arquitectura, fue trazado por el arquitecto Javier Carvajal en contacto permanente con Félix Rodríguez de la Fuente”, dice Barreiro.

Juan García es el portavoz de Ecologistas en Acción, una de las organizaciones que más iniciativas ha desplegado ante las Administraciones para lograr las garantías ahora conseguidas a la Casa de Campo. “Ahora es urgente que se regulen los usos, como la presencia de bicicletas. Y falta desarrollar una conexión, que en su día fue natural, entre la Casa de Campo, el Club de Campo y el Monte del Pardo”. Este monte tiene una extensión 10 veces superior a la de la Casa de Campo. Tal conexión, que entroncaría con el Parque de la Cuenca Alta del Manzanares, se convertiría en un cinturón verde urbano insólito en el continente europeo.

El País.com

Las fotografías de los búnker han sido incluidas por el editor de La Memoria Viv@  como modo de hacer inciso en los lugares de relevancia memorialista y de nuestra historia pasada en lo referente a la Guerra Civil española. Imágens de google images.

Búnker de la Guerra Civil en la Casa de Campo de Madrid


Cuando Adolfo encontró a Paco…

noviembre 21, 2010

Un musical ridiculiza la reunión de Franco y Hitler en Hendaya…

PÚBLICO.ES Madrid 20/11/2010

 

Los actores que dan vida a Franco y Hitler en el musical 'Hendaya. Cuando Adolfo encontró a Paco'.

¿Qué ocurrió realmente el 23 de octubre de 1940 durante el encuentro de Hitler y Francoen Hendaya? Según los autores de la obra teatral Hendaya. Cuando Adolfo encontró a Paco, ni el dictador español rechazó participar en la Segunda Guerra Mundial ni traicionó al Führer cuando le dijo que sí para después echarse atrás. El musical, dirigido por Pepe Macías y Flavia Scarpa, plantea una delirante reunión de siete horas en la que la ironía y el sentido del humor sustituyen a la rigurosidad histórica.

Es lo de menos, ya que lo importante es el guión y las canciones. “La gente no entiende que es humor blanco. No nos metemos con los aspectos políticos, sino que jugamos con las figuras de estos dos grandes dictadores desde un punto de vista inocente”, explica Rafael Aznar, responsable de contratación y distribución de Ribalta Teatro, que presenta la obra este sábado en la localidad madrileña de Arganda del Rey.

Sin embargo, la simbología nazi y falangistaha echado para atrás a muchos programadores de organismos e instituciones oficiales. “No existe la censura, pero sí el rechazo. Directamente, no te contratan, pero hemos luchado mucho y en 2011 estaremos en Valdemoro y en Madrid”, apunta Aznar, que recuerda que las salas privadas han posibilitado que la pieza haya podido ser representada en Sevilla, Coslada, Madrid y la Región de Murcia.

“En España es un tema muy delicado. Aún vivimos bajo la sombra de Franco”, explica Aznar

“Después de mucho esfuerzo, hemos pasado la preselección de la Red de Teatros de la Comunidad de Madrid”, avanza el representante de Ribalta Teatro, consciente de que el argumento les ha traído no pocos problemas. “La esvásticaecha para atrás y resulta bastante fuerte para un programador. No quieren ver más allá, porque en España es un tema muy delicado. Todavía vivimos bajo la sombra de Franco”.

Público.es

 


Cuando los españoles poblaron Nueva York…

noviembre 17, 2010

Un documental recoge la historia de ‘Little Spain’, el barrio de los españoles emigrados a Manhattan entre 1950 y 1980…


Fotografía de la exposición en Nueva Yorkl. 

Fotografía de la exposición en Nueva Yorkl.

Todo el mundo conoce los barrios neoyorkinos de ‘China Town’ o ‘Little Italy’, pero ¿Sabían que en Manhattan existió también una ‘Little Spain’?, La ciudad de Nueva York acoge  el preestreno de un documental que incluye una exhaustiva recopilación de alrededor de 400 fotografías y documentos inéditos sobre la historia de la comunidad española en Manhattan entre los años 1850 y 1980.

‘Little Spain’, dirigido por Artur Balder y producido por Marcus W. Stroh, se adentra en la memoria de esta comunidad, mediante la primera reconstrucción de la historia de este barrio español, con el testimonio de varios “españoles-americanos” residentes en la ciudad.

De esta forma, el director bucea en la historia de los miles de españoles que probaron suerte en América en busca de una vida mejor, desembarcando en los muelles de Chelsea tras semanas de penurias y entrando en contacto con las comunidades irlandesa e italiana. Con el tiempo, los españoles se afincaron en Manhattan gracias a su “esfuerzo y perseverancia”, y aquellos que en un principio alquilaron habitaciones terminaron comprando sus propios pisos o fundando sus propios negocios en la calle 14, entre las avenidas séptima y octava.

La disolución de una identidad

Esa frontera entre Chelsea, West Village y el Meatpacking District, conocida popularmente como ‘Little Spain’, alberga la vasta historia de la comunidad española hasta hace 20 años, cuando sus principales símbolos se diluyeron con la llegada de los inmigrantes hispanos.

A través del testimonio de los entrevistados, el autor evoca el “dramático” declive de esta comunidad, recoge su opinión sobre la situación actual de nuestro país desde su distanciamiento neoyoruino y comparan la situación del barrio con la del famoso ‘Little Italy’.

No en vano, la fiesta oficial de ‘Little Italy’, San Gennaro, aún sobrevive y “sigue bullendo año tras año”, mientras que la fiesta de Santiago Apóstol terminó por desaparecer de ‘Little Spain’ en los años noventa, tras ser reinterpretada por los inmigrantes latinoamericanos.

La sombra de García Lorca

Durante su paso por la Columbia University, el poeta granadino Federico García Lorca residió en Manhattan y escribió parte de su obra ‘Poeta en Nueva York’ en el edificio oficial de la Spanish Benevolent Society de la calle 14, el club español más antiguo de Estados Unidos.

El largo, dedicado a la figura del autor -“el inmigrante que no pudo serlo”-, incluye en su último capítulo un fragmento del poemario acompañado por un epílogo visual surrealista. Lorca residió en la ciudad entre 1929 y 1930 y regresó a España previo paso por La Habana

Público.es

 


ACTOS MEMORIALISTAS: “Ofrenda floral a los desaparecidos por el franquismo a las puertas del Palacio de la Zarzuela el 1 de Noviembre.”

octubre 14, 2010

 

 

 

Miles de familias desconocen el paradero de algunos de sus familiares. Se les niega el derecho a tener una tumba donde llevar flores, como de costumbre miles de españoles llevan a sus difuntos, el 1 de noviembre. Mientras esas familias sigan en estas circunstancias de desamparo, el Rey, como jefe del Estado, y que tiene la obligación de saber su paradero, las recibirá.

Se esta valorando la posibilidad de que los envios florales sean postales para los que no puedan desplazarse hasta Madrid, con la dirección de envío de los accesos de la Zarzuela para entregar, en la mañana de ese día, a la atención de cualquiera de los miembros que estén allí presentes. Cuando se tenga la confirmación de un número significativo de asistentes, se informará a Gobierno Civil de la celebración del acto.

Se ruega confirmar asistencia y dar difusión a conocidos para que participen de forma presencial. Aquí tenéis evento abierto con información de contacto: http://www.facebook.com/event.php?eid=121061651284428&index=1

Os dejo también el link donde el 1 de noviembre pasado se publicó un artículo reivindicando esto mismo, como denuncia al “trato inhumano” y la violación del “derecho humano a la vida familiar” y de los artículos 3 y 8 del Convenio Europeo de Derechos Humanos.

Flores para el Rey: Los desaparecidos del franquismo y el olvidado “derecho humano a la vida familiar”
http://segurquetomba.wordpress.com/2009/11/01/flores-para-el-rey-los-desaparecidos-del-franquismo-y-el-olvidado-derecho-humano-a-la-vida-familiar/

Si das soporte a esta iniciativa entra en los enlaces adjuntos en la información y difúndela…

Enviado vía faceboock: Sara Clavijo


La cara B del anarquismo…

octubre 14, 2010

Un disco reúne un cancionero libertario internacional alejado de los tópicos…

Las manifestaciones no evitaron la ejecución de los dos sindicalistas Sacco y Vanzetti.

BRAULIO GARCÍA JAÉN Madrid

La nostalgia subleva a Plácido Serrano, así que cuando el historiador Julián Casanova le propuso producir un disco para acompañar el libro y la exposición que ha coordinado sobre el anarquismo, hizo algo parecido a lo que hacía la gente con aquella música: cogió la melodía del proyecto, pero le cambió la letra. El resultado es Cancionero Libertario, un libro-disco que reúne piezas europeas, latinoamericanas y estadounidenses grabadas al compás del siglo XXI.

“Yo era muy alérgico a las típicas antologías de ese cancionero, que sólo aportan nostalgia”, cuenta este veterano periodista musical aragonés. “El gran interés de la cultura libertaria es la creatividad”, añade Serrano, que optó por mezclar figuras internacionales y músicos aragoneses.

“Yo soy alérgico a las antologías de la nostalgia”

Así suena la versión que Ennio Morricone hizo para Joan Baez de La balada de Sacco y Vanzetti, cantada por Gabriel Sopeña, en inglés, o Les Anarchistes, de Leo Ferré por boca de Carlos Malicia, en francés, pero también una nueva grabación de Con el sudor de tu frente, del recientemente fallecido José Antonio Labordeta, con la misma voz y la misma guitarra que hace casi 40 años: Joaquín Carbonell y Toti Medina.

Gabriel Sopeña, además de algunas versiones, se ha encargado de la dirección musical del proyecto junto a Mauricio Villavechia. “Nunca con afán de nostalgia”, coincide. “Hemos huido deliberadamente de las versiones más típicas, introduciendo nuevos arreglos y sonoridades y sobre todo desde un punto de vista que trascienda al anarquismo”, dice.

Música de trovador

Hay versiones de Ennio Morricone, Labordeta o Chicho Sánchez Ferlosio

“A mí me gusta particularmente la recuperación del cancionero latinoamericano”, admite Sopeña. La recopilación no siempre fue sencilla. Es el caso de El corrido de Flores Magón. “Nos propusimos recuperar la figura de Ricardo Flores Magón, que inspiró muchos de los murales de Diego Rivera sobre la revolución mexicana”, cuenta Serrano. Pero no había corridos grabados sobre él, por lo que los productores optaron, una vez rescatada la letra de entre una de sus biografías, por versionarlo sobre un tema de Judith Reyes.

El disco incluye dos milongas y un tango de principios del siglo XX de los recogidos por Osvaldo Bayer. “En estos casos hemos mantenido la música, y ahí suenan ya los trovadores latinoamericanos, como Atahualpa [Yupanqui], que llegarían muchos años después”, dice Serrano.

No falta la Historia de tres amigos que Chicho Sánchez Ferlosio “el personaje más interesante de la canción popular española”, según Serrano escribió sobre los anarquistas Buenaventura Durruti, Ascó y Joan García Oliver. Tampoco himnos clásicos como A las barricadas o Hijos del pueblo. Porque una cosa es trascender el anarquismo y otra hacerle oídos sordos. “Yo soy del bajo Aragón, donde se hicieron muchas colectivizaciones y estoy imbuido de ese caldo, empapado, así que no sé cómo se oye desde la distancia”, reinvindica el cantante Joaquín Carbonell.

Público.es


 

 


Una exposición sobre Hitler enfrenta a Alemania con su memoria histórica…

octubre 14, 2010

Se inaugura mañana en Berlín

Alemania hace examen de conciencia: ¿qué responsabilidad tiene la sociedad en el ascenso del nazismo? Por primera vez desde el final de la Segunda Guerra Mundial, un museo alemán muestra sin tapujos todos los entresijos del nacionalsocialismo, incluido un despliegue de artículos militares, propaganda y uniformes que abrumarán al visitante.

Alemania sacude su memoria histórica con su primera muestra sobre Hitler…

El objetivo de la exposición está sellado en su título: “Hitler y los alemanes”. La muestra pretende ser una mirada crítica a la forma en la que la sociedad alemana asumió como inevitable e impulsó el auge del régimen nazi que llevó a la ruina a Europa.

Para ello, los organizadores no han escatimado esfuerzos y han puesto en marcha un despliegue de medios al que no está acostumbrada una sociedad en la que exhibir el nazismo no sólo es un tabú, sino un delito castigado por la ley.

De hecho, esta muestra, que lleva por subtítulo un mensaje no menos contundente (“Nación y crimen”), se ha visto afectada por la paradoja de que no ha podido ser anunciada ni promocionada con la cartelería habitual para estos casos, ya que la muestra de cualquier símbolo nazi en público está prohibida.

La muestra incluye armas, propaganda, uniformes de la SS y la Gestapo y hasta un mueble de la oficina de Hitler, y hace un repaso de todos los estamentos sociales que, activa o pasivamente,“coronaron” al führer como el salvador de Alemania. En el punto de mira de los organizadores están desde los medios de comunicación hasta las grandes empresas, pasando por la Iglesia, la clase política o las escuelas.

“No queremos centrarnos en Hitler como personaje”, asegura Hans-Ulrich Thamer, responsable de la muestra. “Queremos ver el ascenso del régimen, cómo oactuó en el poder y cómo cayó, y el potencial tremendamente destructivo que desató el nacionalsocialismo”, agregó.

La muestra, que se estrena este viernes, se ha levantado en un anexo del museo en Unter den Linden de Berlín. Sus responsables insisten en que su protagonista no es Hitler en primera persona, sino más bien la sociedad que convivió con él. Pero reconocen que inevitablemente existe el riesgo de que tanta esvástica expuesta en el corazón de Alemania sea utilizada por los neonazis para invocar a esta parte de la historia de Alemania.

Para la mayoría de los alemanes, sin embargo, será una oportunidad como ninguna otra hasta la fecha de bucear en el papel que tuvieron sus ascendientes en el auge y caída del nazismo.

La Razón vía google noticias

OTRAS NOTICIAS RELACIONADAS:

La Alemania que encumbró a Hitler Público.es



Paisaje con memoria…

septiembre 2, 2010

Un recorrido por los Intxortas, que durante casi siete meses, jugaron un importante papel en la Guerra Civil en Euskadi. Recuperada una parte del frente que contuvo el avance de las tropas nacionales entre los meses de octubre de 1936 y abril de 1937.

NEREA AZURMENDI | ELGETA.

El domingo hay otra visita guiada, pero el cupo está cubierto y hay lista de espera.

'La Belga'. Una ametralladora dio nombre a este estratégico punto. :: FOTOS JOSÉ MARI LÓPEZ

Transcurridas más de siete décadas desde que los últimos gudaris y milicianos que habían defendido los Intxortas, finalmente derrotados, abandonaron sus posiciones, es prácticamente imposible imaginar cómo fueron los siete meses en los que la estabilidad de ese frente condicionó la evolución de la Guerra Civil en Euskadi.

En los primeros días de agosto, una visita guiada organizada por Turismo Debagoiena permitió a 30 personas completar un recorrido de tres horas con la ayuda de un guía. El próximo domingo se repetirá la visita, pero no parece fácil sumarse a la misma, ya que no sólo está cubierto el cupo de participantes, sino que existe incluso lista de espera.

Un recorrido por la reconstruida trinchera.

Los Intxortas

Pese a que, probablemente para justificar el poco éxito que el general Mola tuvo en sus primeros intentos de romper el frente republicano, el NODO calificaba a los Intxortas de «crestas imponentes» y, para enmascarar una retirada, von Richthofen dejó escrito que «los Inchortas son verdaderas fortalezas», los tres montes que componen el trío no destacan por su altura.

Sí lo hacen, sin embargo, por la estratégica posición que ocupan y por el uso que hicieron de esa circunstancia los gudaris y milicianos que, en clarísima inferioridad numérica y en una inferioridad de medios materiales aún más clara, contuvieron durante siete meses el avance de las tropas nacionales, mayoritariamente integradas por tercios de requetés navarros, que contaron con la inestimable colaboración de la artillería italiana y la de la escuadrilla de bombarderos y cazas alemanes de la Legión Cóndor, asi como con la ayuda de varios regimientos de tropas marroquíes.

Para comprender la importancia que tuvo el enclave hay que tener en cuenta que a lo largo del verano de 1936 la mayoría de Gipuzkoa estaba ya en manos de las tropas franquistas, cuyo principal objetivo era, a partir de ese momento, Bilbao, donde se había constituido el Gobierno Vasco. Como lógica contrapartida, el interés principal de las fuerzas leales a la República era proteger Bilbao e impedir a las tropas nacionales que ya se habían adueñado de Gipuzkoa el paso hacia la capital de Vizcaya. En consecuencia, su prioridad fue construir una extensa línea de defensa que trataba de blindar el paso entre los dos territorios.

De esa estrategia formaba parte principal el frente de Eibar y Elgeta, al que se refiere con todo detalle Jesús Gutiérrez en su libro ‘La Guerra Civil en Eibar y Elgeta’, editado por los ayuntamientos de ambas localidades hace unos años. Ajustando todavía más el foco, el epicentro puede situarse en los Intxortas, el lugar que dio nombre a la batalla final, la zona en la que se ha recreado con gran verosimilitud una pequeña parte del las trincheras que ayudan a retroceder en el tiempo.

Una gran maqueta ubica sobre el terreno los dos frentes, el republicano y el nacional.

Siete meses

Cualquier libro de historia que preste atención al tema -así como la placa que recuerda el episodio ‘in situ’- pondrá de relieve que el frente de Eibar y Elgeta contuvo el avance de las tropas nacionales entre el 4 de octubre de 1936 y el 24 de abril de 1937. La fecha inicial coincide con el primer intento del general Mola, con base en Bergara, de romper un frente recién establecido cuyos defensores no destacaban, en aquellos incipientes momentos, ni por su organización, ni por su pericia ni, mucho menos todavía, por su poderío militar. Sorprendentemente, sin embargo, los primeros embates de Mola fueron rechazados, y los estrategas del bando nacional decidieron centrar todos los esfuerzos en tomar Madrid, no sin dejar convenientemente establecido su propio frente prácticamente al par del republicano.

Tan al par que, como relata Gutiérrez en el libro ya citado, en ocasiones no había ni 100 metros entre ambos, de modo que eran habituales las charlas entre los ocupantes de las trincheras enemigas. «En muchos casos se gritaban de trinchera a trinchera e incluso se conocían por la voz y personalmente», apunta, recogiendo testimonios tan chocantes como la siguiente conversación: «Rojos, hemos tomado Málaga», lanzaba un nacional; «Podíais tomar Valencia, a ver si nos dan tanto arroz», respondía un ‘rojo’.

Pero la situación no tuvo nada de cómico a lo largo del invierno de 1936 -un invierno especialmente duro-, en el que el frente estuvo prácticamente quieto, en «una guerra de posiciones muy estática en la que apenas hay movimientos». La artillería y los francotiradores no daban tregua, pero tampoco se registraban escaramuzas de especial gravedad. En ese relativo tiempo muerto -en el que se detecta en los Intxortas la presencia de numerosos batallones de gudaris (Otxandiano, Muñatones, Kirikiño, Martiartu…), socialistas, anarquistas…- ya se percibían malos presagios. Por esa razón, sirvió entre otras cosas para que aquellas milicias se organizaran de manera más eficaz, para que su equipamiento mejorara un poco y para que sus posiciones mejoraran bastante gracias a las modificaciones que introdujo en la configuración de las defensas el comandante de gudaris Pablo de Beldarrain, cuyo batallón, el Martiartu, quedó a cargo de los Intxortas.

El audiovisual y el centro de interpretación ayudan a situarse en el contexto histórico.

Bombardeos y derrota

Uno de los objetivos de Beldarrain a la hora de cambiar la disposición de las trincheras -parte de las cuales son las que se han rehecho en sus ubicaciones originales- era evitar los efectos de los bombardeos masivos, una táctica que las escuadrillas de aviones alemanes empezaron a ensayar a finales de marzo sobre unas posiciones que apenas tenían unas pocas piezas de artillería pesada y carecían por completo de defensas antiaéreas.

Una de esas piezas resultó emblemática y dio nombre a un lugar que supuso prácticamente el último punto de resistencia. Se trataba de ‘la belga’, una vieja ametralladora que habían traído consigo al comienzo de las hostilidades unos internacionalistas belgas que desaparecieron como habían aparecido pero dejaron la pieza, que fue vital por la ubicación que le dieron. Esa es, precisamente, la zona recuperada y visitable, la que permite empezar a intuir cómo y por qué, con medios tan escasos, milicianos y gudaris hicieron frente a un ejército mucho más numeroso y abrumadoramente mejor equipado.

Aunque los ataques de la aviación y la artillería fueron implacables a partir del 20 de abril, los intentos de la IV Brigada de Navarra por tomar los Intxortas fueron contenidos por milicianos y gudaris que se encontraban en una situación francamente complicada y que en un sólo día llegaron a tener más de 100 bajas mortales. Entre los atacantes también fueron numerosas las bajas. El ataque definitivo, en cualquier caso, llegó el día 24 de abril, pero no por donde se esperaba, sino por la retaguardia. El frente cayó, las tropas de Mola -que tuvieron 48 horas de ‘carta blanca’ con las previsibles consecuencias- entraron en Elgeta y los Intxortas se convirtieron en historia. Una historia que se puede revivir ahora en el lugar de los hechos.

Diario Vasco (noticia publicada el 24/08/2010)


REPLEGA fomenta el intercambio de artículos y exhibe una exposición inédita de recortables de papel de la Guerra Civil…

septiembre 1, 2010

MONZÓN (HUESCA), 30 (EUROPA PRESS) La localidad oscense de Monzón albergará, el 4 y 5 de septiembre, la VII edición de la feria nacional del coleccionismo general y popular REPLEGA, cuyo objetivo es fomentar el intercambio de todo tipo de artículos, como carteles, pins, sellos, mecheros o azucarillos, entre otros. Además, se podrá visitar la exposición inédita ‘¿A qué jugaban los niños y niñas de 1936 a 1939?’, que recoge recortables de papel de la Guerra Civil.

En un comunicado, el presidente de la Institución Ferial de Monzón, Joaquín Palacín, ha subrayado que muchos “museos y exposiciones se han surtido del material de coleccionistas particulares de objetos, que en su día eran despreciados por una inmensa mayoría, pero que con el tiempo se han convertido en referencia para conocer una parte de nuestra historia”.

Desde la primera edición de REPLEGA “el apoyo del público ha sido espectacular, más de 5.000 personas de diversas partes de España acuden anualmente a la cita”, ha indicado Palacín.

El director del certamen, Chorche Paniello, que colecciona pegatinas de todo tipo, decidió crear esta feria porque no había ningún encuentro, a nivel nacional, en el que se pudieran intercambiar todo tipo de objetos.

Además de la compra, venta o intercambio de objetos, se han programado exposiciones, presentaciones de libros y exhibiciones, todas ellas gratuitas.

La exposición inédita sobre recortables de papel de la Guerra Civil, bajo el nombre de ‘¿A qué jugaban los niños y niñas de 1936 a 1939?’, recoge los recortables que Manuel Ortega ha ido recopilando durante más de cuarenta años.

Ortega ha señalado que coleccionar estos objetos presenta “muchas dificultades, porque muchos no se conservan bien, se crearon tiradas no controladas y se hicieron numerosas impresiones”. Asimismo, muchos de ellos se han destruido.

La exposición comprende figuras troqueladas de papel y cartón que representan a los requetés, milicianos, falangistas, aviones, carros de combate, cañones o soldados, entre otros.

OTRAS EXPOSICIONES

Chorche Paniello, que ha promovido, a través de REPLEGA, el binomio del coleccionismo popular con cultura y la memoria histórica, ha destacado que “ahora que se habla tanto de la memoria histórica, es importante valorar el trabajo de los coleccionistas en este campo”.

Durante esta feria se podrán visitar otras exposiciones, como una de cajetillas de tabaco del siglo XX, una de envases de hojalata o la de décimos de lotería con motivos de la arquitectura popular Española, castillos de España y arte románico.

Por su parte, Chorche Paniello exhibirá su colección de pegatinas del 1 de mayo, Día Internacional del Trabajo. Asimismo, Cristian Santisteve, de 10 años de edad, mostrará todos los búhos que ha recolectado desde que tenía dos años.

Las asociaciones de coleccionistas de todo el territorio nacional tienen un papel protagonista en la celebración de este certamen. “Su fidelidad y participación, desde la primera edición, es la garantía de éxito de este salón pionero a nivel nacional”, han indicado el presidente de la Institución Ferial de Monzón, Joaquín Palacín.

Europa Press via Yahoo! España Noticias


Aparecen artefactos con dinamita de la Guerra Civil…

agosto 13, 2010

En Guadalajara y en Bilbao se localizan cajas con dinamita y proyectiles que contenían pólvora. Unidades especiales de la Guardia Civil los hacen explosionar…

Dinamita de la Guerra Civil.EFE

PATRICIA CAMPELO Madrid 13/08/2010 12:07

Si bien es habitual encontrar restos de artefactos de la Guerra Civil en los numerosos frentes que hubo por España, resulta sorprendente que algunos de estos materiales permanezcan activos después de más de 70 años.

Así ha sucedido hoy con el hallazgo de dos cajas de dinamita en Guadalajara y cinco proyectiles utilizados en la Guerra Civil en Bilbao. En ambas situaciones se conservaba pólvora en el interior de los artefactos, lo que ha provocado la intervención de la Guardia Civil y de la Ertzaintza respectivamente.

Las cajas de dinamita manchegas, que se encontraban en buen estado de conservación, han sido localizadas por un grupo de obreros que trabajaban en las obras de construcción de la carretera CM- 10003, en el municipio de Hita (Guadalajara).

Tras el hallazgo, un equipo de la Guardia Civil se desplazó al lugar, donde recabó más información sobre el estado de conservación y características de los explosivos, así como la ubicación exactade los mismos.

La unidad especializada del Servicio de Desactivación de Explosivos (Sedex) explosionó las cajas para desactivarlas.

Proyectiles en Nervión

En la misma línea de hallazgos, los proyectiles de la Guerra Civil localizados en la ría de Bilbao “conservaban la totalidad del explosivo” y por lo tanto representaban “un peligro latente”, ha informado hoy el departamento vasco de Interior.

Agentes de la Unidad de Desactivación de Explosivos de la Policía vasca comprobaron que los artefactos “se encontraban en muy mal estado”, pero aún conservaban la totalidad de la pólvora en su interior, por lo que suponían aún un grave peligro para quien tratara de manipularlos.

Los otros símbolos

Fortines, trincheras y búnkers forman parte de la arquitectura bélica que aún se conserva en pié a pesar del estado de abandono en el que se encuentra. Sus aledaños constituyen paraísos para los buscadores de reliquias de guerra ya que al haber sido estructuras claves en la contienda, numerosos artefactos se han encontrado en sus inmediaciones.

La mayoría de estos enclaves simbolizaron un punto importante en la defensa de ciudades y pueblos frente al avance de las tropas de militares sublevados contra la II República en la guerra (1936- 1939) y en esa línea fuentes próximas a las asociaciones de víctimas de la Guerra Civil y de la dictadura reivindican que “aunque lo primero son las personas y lo que más urge es localizar los cuerpos de los familiares desaparecidos” consideran importante que estas estructuras se señalicen debidamente para hacer “pedagogía” de la historia con sus símbolos.

Memoria “personal”

Los artefactos localizados en Guadalajara y Bilbao, por encontrarse activos, han necesitado la intermediación de la Guardia Civil para su desactivación, pero según informan desde la Delegación del Gobierno en Castilla La Mancha, no pueden tener constancia de todas las piezas que aparecen en las zonas de los frentes de guerra puesto que “la gente que los encuentra los suele guardar a título personal sin dejar constancia en ningún sitio”.

Hallazgos habituales

Según fuentes de la Delegación del Gobierno en Castilla La Mancha, es muy frecuente rescatar este tipo de materiales bélicos en el transcurso de las obras de realización de carreteras. Cuando se trata de artefactos que pudieran contener carga explosiva, se comunica el hallazgo a la dependencia de la Guardia Civil que se desplaza a la zona para verificar que pueda tratarse de explosivos.

En caso de que la operación de retirada de las piezas comporte riesgo, será la unidad especializada del Servicio de Desactivación de Explosivos (Sedex), de la Guardia Civil, la competente en la actuación.

Público.es


LAS CHICAS TRICOLOR, LA NUEVA SAVIA REPUBLICANA…

junio 27, 2010

Por Jordi Carreño: 27/06/2010 blog “Carpe Diem” jordicarreno.wordpress.com

Merilé Barceló Culebras

Aurora Carreño Ramón

Aurora y Merilé, no son simplemente dos nombres. Son dos chicas jóvenes, una camino de los dieciséis años y la otra camino de su mayoría de edad. Dos jóvenes comprometidas con un ideario, el republicano, con el trabajo de recuperación de la memoria histórica republicana y comprometidas con el trabajo por un mundo mejor, más libre, más Mundo.

Cualquiera puede pensar en que las influencias paternas y maternas tienen mucho que ver, e indudablemente así debería ser, ya que las hemos criado,  educado y algún residuo de nuestras acciones habrá calado en algunos estratos de la materia y memoria de nuestros hijos (en este caso concreto hijas); pero yo dudo de que todo éste mérito recaiga en los padres. Y lo dudo, porque cada uno es libre de elegir sus opciones, y en mi caso concreto y particular (tengo dos hijos- ni importa decir que orgulloso de ambos-), uno es totalmente apolítico y su compromiso es más con el día a día, con la educación de otros jóvenes y con la vida deportiva y sana (cada cual escoge su camino), mientras que la otra es una ávida lectora, comprometida y politizada con todos las causa perdidas (creo que ahí si hemos influido en algo) y sobre todo, una convencida republicana, no por simbología, sino más bien por los principios ilustrados. Merilé también viene de buena casta, como los galgos, pero también ha tomado partido por ella misma, y se nota de su primer acto memorialista importante “Casavieja”, al que acudió entre el convencimiento y la obligación, y que tengo la impresión que aquél emotivo día que nos marcó a todos, incluso a los memorialistas más bregados, la marcó a ella y tomó una decisión importante para su futuro (no sé si sabiéndolo o no), pero una decisión que a partir de ahora será parte de su camino en la vida. Y me alegro mucho por ella y por todos nosotros. Me alegro por ambas.

Estas chicas tricolores no son una excepción, aunque por desgracia no abundan demasiados los jóvenes hoy en día comprometidos con ideales sociales, políticos, etc.; y sobre todo, dispuestos a regalar parte de su tiempo a dar la cara y obviar videoconsolas, salidas a discotecas u otras actividades ociosas y lúdicas seguramente más apetecibles  por actividades y acciones  de verdadero compromiso y calado ético. Gracias por ello.

Por eso hoy les escribo estas líneas a ambas, y a ellas,  como representación del resto de juventud que también siguen sus mismos pasos, para que sepan, no sólo lo orgullosos que estamos todos sus mayores (y no hablo de sus padres), sino de todos aquellos que valoran su valiente, comprometida e inconsciente decisión. Y digo lo de inconsciente no porque no lo hayan meditado, que seguramente si lo han hecho; sino porque han escogido el camino más difícil, el del compromiso, y eso es de agradecer, sobre todo por las implicaciones personales que suponen.

Como decía, les escribo para transmitirles que el tiempo es traidor, que está repleto de sinsabores y decepciones y que uno nunca puede decir  aquello de que…“de esta agua no beberé”, que todavía son muy jóvenes, que el trabajo que hoy han iniciado tendrá momentos en los que las hará pensar si lo que hacen vale la pena o no, recapacitar si el balance es o no positivo, si las luchas idealistas están por encima de lo personal. Hoy no tengo una respuesta para ninguna de ellas, pero sí sé una cosa. Cuando crees en algo (y eso que en la vida no hay verdades absolutas), y lo crees con total certeza, eres consecuente y fiel con lo que piensas y haces, con tus ideales en definitiva (y no hablo de política sino de filosofía, del modo de ver y entender las cosas, de la vida en sí); y además, eres generoso y te entregas, compartes con los demás, y vives respetando todo eso, llegas a conseguir algo que pocas personas pueden sentir y menos comprender…”consigues hacer feliz a la gente, a los demás”; y eso, finalmente si repercute en ti, es decir, también eres feliz”.

Así que no sé lo que pasará con el tiempo chicas, pero habéis elegido un camino pedregoso, lleno de bellos y áridos  paisajes. El que sigáis recorriendo el mismo o no, sólo es una decisión vuestra, pero si os sirve de acicate, es tan importante lo que habéis hecho ya, que incluso hoy,  no he querido dejar pasar la oportunidad de hacéroslo saber. No simplemente el deciros que estamos orgullosos, felices, y satisfechos de vuestras decisiones, que lo estamos; sino que sois el relevo nuestro. Que eso implica una responsabilidad que al día de hoy todavía se os escapa, pero que con vuestro corazón y bien amueblada cabeza llegaréis a entender. ¿El qué? Que sois la nueva savia republicana, que cogeréis el testigo allá donde nosotros lo dejemos por el paso del tiempo o incapacidad de hacer más, y que entonces, seréis vosotras las que deberéis defender y regir los destinos de todo aquello que representa  cuidar la libertad, la igualdad y la fraternidad, la  memoria de tanto esfuerzo y lucha. Y eso no es cuestión baladí, es una gran responsabilidad.

Pero tampoco os asustéis. Porque hoy no estáis obligadas más que a seguir haciendo lo que ya hacéis, y si el tiempo traidor os aparta de este camino, tampoco habréis fracasado, por que estoy seguro que vuestro corazón e ideario será siempre el mismo, pero hay cosas que uno nunca puede predecir. De todos modos yo seguiré durmiendo tranquilo sabiendo que en esta carrera de fondo hay gente dispuesta a recoger el testigo. Tanto es así que hoy (28/06/2010) he añadido otra fotografía más con otra jovencita comprometida, hija de nuestro compañero, amigo y gran luchador Tomás Montero, lo dicho, que cada vez duermo más tranquilo.

Jordi Carreño Crispín

(Artículo cedido a La Memoria Viv@ desde http://jordicarreno.wordpress.com)

Merilé en el acto del Cementerio del Este de Madrid (Cementerio de La Almudena)

Aurora carreño la primera por la izquierda con su amiga Helena en el acto apoyo a Garzón y a las víctimas del franquismo en Palma de Mallorca

La hija de nuestro amigo y compañero Tomás Montero en el acto del pasado sábado en la Puerta del Sol “Enciende una vela por todas las víctimas y represaliados del franquismo”


El Centro de la Memoria de Salamanca recibe 116 publicaciones del semanario infantil ‘Flechas y Pelayos’ de 1938 a 1945…

junio 26, 2010

SALAMANCA, 25 (EUROPA PRESS).

El Ministerio de Cultura envió al Centro Documental de la Memoria Histórica en Salamanca 116 ejemplares de los semanarios infantiles ‘Pelayos’ y ‘Flechas y Pelayos’, editados entre 1938 y 1945, un material donado por Rodrigo Clemente Corón.

Según informaron a Europa Press fuentes ministeriales ‘Pelayos’, dirigido por el canónigo Mariano Vilaseca, fue editado desde 1936 por la Comunión Tradicionalista y a finales de 1938 se fundió con ‘Flecha: Semanario Nacional Infantil’, que editaba Falange Española y de las JONS, creando así una única publicación denominada ‘Flechas y Pelayos’, dirigida por Fray Justo Pérez de Urbel, que continuaría editándose durante los primeros años de posguerra.

“El interés de ambas publicaciones radica en ser paradigmáticas del tipo de adoctrinamiento de la juventud española en aquella época”, apuntó el Ministerio de Cultura.

Los semanarios infantiles cuentan con personajes que llegaron a “arraigar”, como ‘Mari Pepa’, de Emilia Cotarelo, o ‘Cubillo’, en las portadas de Aroztegui, y colaboraciones como la de Gloria Fuertes.

El contenido de esta colección, con un total de 116 números, incluye números de la revista ‘Pelayos’, editados entre mayo y noviembre de 1938, y de ‘Flechas y Pelayos: Semanario Nacional Infantil’, desde septiembre de 1943 a septiembre de 1945.

Europa Press via Yahoo! España Noticias

Fotografía portada "Flecha" de Google Images


Por Paco González de Tena: “TIEMPOS EXTRAÑOS”

junio 20, 2010

Todos tenemos la tendencia alguna vez de mirar hacia el pasado con cierta nostalgia haciendo bueno el refrán de que “cualquier tiempo pasado fue mejor”, quizás, porque en él nos vemos reflejados no sólo con esos años de menos y  que todos échamos en falta cuando nuestros envases comienzan a deteriorarse; sino que posiblemente, también añoremos aquella inocencia perdida que acompañaba nuestros apolíneos cuerpos. Sin embargo hay pasados que nunca fueron mejor, hay pasados que todavía duelen y hay tiempos pretéritos que es mejor recordar con la intención de que nunca se vuelvan a repetir. Creo que el amigo  Paco de Tena en su artículo nos deja denotar  algo más que la morriña, la preocupación por aquellos tiempos que se fueron escondidos entre mentiras y engaños y, que ahora vuelven disfrazados de palabras como libertad, democracia y con grandilocuentes peroratas que sirven más para agrandar las diferencias que para arrimar los hombros. Los recuerdos de Paco nos retornan a nuestras infancias repletas de  dulces evocaciones, olores y de imágenes vivas para compararnos con el tiempo actual y con  el futuro incierto, con unos tiempos extraños que nunca  ajustarán las carencias de antaño  con  las necesidades venideras. Ciertamente son “tiempos extraños”  los que nos han tocado vivir.

Jordi Carreño Crispín

Vicepresidente de la A. I La Memoria Viv@

Fotografía del artículo "CARROS Y CARRETAS" de la página "La buena Villa de Cantalapiedra"

TIEMPOS EXTRAÑOS

Cuando yo era muy pequeño me gustaba observar desde el balcón de mi casa el trasiego que acarreaba un mercado al aire libre que inundaba de actividad cotidiana la plaza cordobesa donde nací y vivía mi familia. En aquella época, ya demasiado lejana en el tiempo, casi todo el transporte se efectuaba con tracción animal. Por las mañanas temprano eran los asnos los encargados de acarrear hasta los puestos las verduras y las hortalizas, y al cierre de la actividad un carro de varas, tirado por una mula robusta, se encargaba de retirar los restos desechados tras las ventas de frutas y verduras. Con el tiempo la plaza se colmó de tenderetes y los desperdicios acumulados tras la jornada crecieron en igual proporción. Pero el carro de la basura era siempre el mismo, tirado por la misma mula cada vez más cansina.

El carro lo llevaban dos arrieros, uno joven y fuerte que se encargaba de apilar con una horca los restos de verduras entre los varales del carro, y otro más maduro que guiaba a la mula en su marcha. Se notaba que conocía muy bien al animal y sus reacciones, aunque no tanto las de su ayudante al que regañaba con voz ronca, aunque sólo pronunciara su nombre “¡Pepe, Pepe…! le gritaba cuando, tras una palada demasiado impulsiva, los desperdicios volaban hasta caer del otro lado del carro. No siempre podía estar pendiente del trabajo de Pepe, pues al coincidir con la hora del almuerzo el hombre mayor aprovechaba para comer un bocado mientras su ayudante recogía la basura, alternándose después entre ambos.

En uno de esos turnos de precario almuerzo la mula, abrumada por el peso del carro, perdió pie y cayó volcando peligrosamente la carga. Pepe, sin duda asustado y colérico, la emprendió a golpes entre imprecaciones y gritos para obligar a la mula a enderezarse. Cuanto más fuerte le pegaba menos parecía la aturdida acémila capaz de enderezar su cuerpo y la excesiva carga. En ese momento salía del bar el arriero mayor y corrió para quitarle la vara con la que su ayudante castigaba inmisericorde a la castigada mula. Ordenó a Pepe que se fuera a la parte opuesta del carro y ayudase a levantar uno de los varales mientras él hacía lo mismo por su parte, al tiempo que animaba palmeando el lomo del animal acompañando gesto y gritos de ánimo. Con esa maniobra combinada consiguió el arriero maduro que mula y carro recuperasen la situación de reiniciar la marcha.

Esta anécdota, presenciada a mi corta edad desde el balcón de mi casa, me viene estos días a la memoria cuando contemplo el penoso espectáculo al que nos someten esos falsos patriotas que, a la menor ocasión (y mejor si es ante una audiencia extranjera e influyente) se afanan en el discurso suicida de tirar por los suelos el prestigio de España, con mayor ahínco poniendo en duda con datos dudosos o contaminados la solvencia económica de nuestro país. Son tan imbéciles o tan malvados e inconscientes que prefieren que el barco se hunda a ver si, con los restos del naufragio, consiguen fabricarse una buena balsa en la que salvar lo que quede y alcanzar una isla con la que sueñan desde hace tiempo. En verdad son tiempos extraños estos en los que unos falsos patriotas consiguen enardecer a millones de agobiados apelando a la falsa posición de las etiquetas trucadas. Lo verdaderamente lastimoso habría sido que, de presentarse a unas imposibles elecciones para arrieros, el brutal Pepe hubiese contado con el voto de las mulas apaleadas.

Francisco González de Tena

Madrid, 19 de junio, 2010.

(Autorizada su difusión mencionando la autoría)

Publicado en el blog de Jordi Carreño “Carpe Diem”:

http://jordicarreno.wordpress.com/2010/06/20/por-francisco-gonzalez-de-tena-tiempos-extranos/


Sexo, circo y anarquía bajo las bombas…

junio 19, 2010

El historiador Juan A. Ríos Carratalá recupera en El tiempo de la desmesura’ los rodajes más insólitos y las películas malditas de la Guerra Civil española.

CARLOS PRIETO MADRID

La actriz francesa Marlène Grey en Carne de fieras’.FILMOTECA ESPAÑOLA

La actriz francesa Marlène Grey en Carne de fieras'.

Se abre el telón y aparecen un cineasta de la CNT y una vedette desnuda metida en una jaula. El director grita acción. Entran en escena un domador, un boxeador y un par de leones. Y la diva se echa un bailecito junto a las fauces de los felinos. ¿Cómo se llama la película? Carne de fieras. Bienvenidos al estrafalario mundo de los rodajes españoles durante la Guerra Civil, fenómeno analizado por Juan A. Ríos Carratalá en El tiempo de la desmesura, ensayo que publica ahora la editorial Barril & Barril.

Ríos, catedrático de la Universidad de Alicante y especialista en la historia del teatro y el cine en España, analiza en el libro las tribulaciones de tres rodajes Carne de fieras, El genio alegre y Rojo y negro porque “son tres películas malditas de nuestro cine. Todas tienen algo en común: la desmesura de aquel tiempo. En estas historias todo es exagerado y tremendo. El simple hecho de rodar una película en esas circunstancias se convirtió en una locura”, explica Ríos a Público.

El filme salió adelante gracias al ardor sindicalista de la CNT

El negocio de los desnudos

Dentro de este clima hiperbólico sobresale por méritos propios Carne de fieras. Por un motivo muy sencillo: era un proyecto bizarro por sí mismo, sin necesidad de que viniera la guerra a disparatarlo más.

Su impulsor fue un avispado empresario catalán llamado Arturo Caballero. El hombre se había quedado extasiado tras ver actuar en el madrileño Teatro Maravillas a la starlette francesa Marlène Grey. “Provista de un tanga como única defensa, la mujer danzaba en una jaula de leones cuya voracidad era mantenida a raya por un domador circunspecto”, cuenta Ríos sobre una función que se repetía entre 10 y 14 veces al día en sesiones de 20 minutos y que había pasado antes por el Circo Price.

Carne de fieras’ se adelantó a su época con sus dosis de erotismo

A Caballero, propietario del cine Doré, actual sede de la Filmoteca Española, se le iluminó la bombilla. Aprovechando la permisividad de la República ¿por qué no rodar un filme sobre la bailarina rubia y su minino juguetón? El empresario contrató como director al valenciano Armand Guerra, un militante cosmopolita de la CNT que alternaba películas anarquistas con trabajos alimenticios. Guerra había rodado el cortometraje revolucionario La Commune!, estrenado en París en 1914 y producido por una cooperativa anarquista, pero también productos más convencionales para la UFA alemana.

“Era un encargo oportunista. Caballero le propuso rodar deprisa y corriendo una película en torno a la función. Y Guerra lo afrontó desde el pragmatismo: era una historia menor que apenas le interesaba más allá de las treinta mil pesetas del contrato como director, guionista e intérprete”, razona el ensayista.

Trabajo para todos

“El simple hecho de rodar en esas circunstancias era una locura”

El rodaje de Carne de fieras arrancó en los jardines del Retiro el 16 de julio de 1936. Sí, mala fecha. Dos días después, a Armand Guerra le salió la bestia revolucionaria que llevaba dentro. Con la Guerra Civil en marcha, el director persiguiendo fascistas por ahí y el productor asegurando que no tenía más dinero, el rodaje parecía tener los días contados. Pero, contra todo pronóstico razonable, la CNT llegó al rescate.

“La dirección de la CNT recomendó a Armand Guerra que culminara su trabajo en el largometraje para no dejar en la estacada a los artistas y técnicos contratados. La CNT tenía entonces una fuerza tremenda en el mundo del espectáculo”, cuenta Ríos.

La organización ácrata destacaba por un ardor sindical a prueba, literalmente, de bombas. En el libro se menciona un ejemplo contundente: la política de contrataciones del cine Avenida de la Gran Vía en 1938. La sala contaba con un representante, un contador, un jefe de cabina, un operador, un ayudante de cabina, dos taquilleras, un conserje, un sereno, dos porteros, un ordenanza, un encargado de limpieza, una mujer de lavabo, un electricista, un tramoyista y, como traca final, ocho músicos y once acomodadores. Y dos huevos duros, cabría añadir.

Pese a que todavía no habían empezado los bombardeos sobre Madrid y reinaba la euforia tras la victoria en el cuartel de La Montaña, el rodaje de Carne de fieras acabó desmadrándose. Parte del equipo técnico tuvo que marcharse al frente. Y los leones empezaron a morirse de hambre debido a las restricciones de alimentos. Ningún problema: la CNT movilizó al gremio de la alimentación para conseguir carne fresca para los felinos. El sindicalismo, desde luego, ya no es lo que era.

En septiembre de 1936 acabó un rodaje “cuyo único objetivo era terminar como fuera, porque había otras urgencias”, razona Ríos. “No era un tiempo para los melodramas sentimentales con final feliz. La guerra había dado un vuelco a la realidad. En medio de tanta violencia y temores camuflados de entusiasmo, nadie se preocupaba de una película destinada a sacar provecho de la expectación causada por un desnudo. Ni siquiera Arturo Caballero, el desconcertado empresario que consideraba su inversión como un impuesto revolucionario”, añade.

A finales de septiembre Armand se fue pitando a rodar documentales propagandísticos en la primera línea de frente. El montaje final de Carne de fieras quedó en manos de su ayudante de dirección, Daniel Parrilla, obligado a unir las piezas de una trama sin desperdicio. La mujer de un boxeador se lía con un cantante de cabaré con ínfulas de barítono. El púgil se consuela adoptando un huérfano y ligando con una vedette especialista en contonearse desnuda en una jaula.

En efecto, un delirio, aunque no exento de chicha histórica, según el historiador Román Gubern. “No puede pasarse por alto su sorprendente permisividad erótica para el año 1936, en una época en que eran muy raras, incluso en las cinematografías más avanzadas, las exhibiciones anatómicas tan francas y prolongadas”. “Armand Guerra, en aquellos días revueltos, filmó al margen de una censura que imaginaba desaparecida”, apunta Ríos.

Arturo Caballero intentó estrenar la película acabada la guerra. Como el franquismo no estaba preparado para ver a una domadora desnuda, el productor barajó la posibilidad de pintarle un bikini, aunque lo descartó por problemas de presupuesto. El muy inconsciente tuvo suerte: la cosa no estaba ni siquiera para bañadores de dos piezas. Aún habría que esperar 20 años para ver a una actriz en bikini.

Los españoles, pensaban algunos, no estaban preparados ni para eso ni para muchas otras cosas. Según Ríos, la censura también “podría haber incluido en su memorial de agravios la presencia de una esposa adúltera, un divorcio consumado de mutuo acuerdo y un protagonista dispuesto a convivir maritalmente con una mujer que, además de exhibirse desnuda, mantiene relaciones con su compañero de trabajo, un domador que acepta su suerte con la resignación de un hombre de mundo. Carne de fieras estaba sentenciada de antemano”.

Los rollos del filme, guardados en el cine Doré, acabaron en el Rastro, donde los compró un coleccionista. La película fue restaurada por la Filmoteca de Zaragoza, que la estrenó el 15 de septiembre de 1991. Cinco décadas perdidas. Sin carne y sin todo lo demás.

Público.es