Aparece el archivo oculto de los Machado…

marzo 6, 2011

Los herederos descubren 3.000 documentos que incluyen la primera carta que escribió Antonio y textos censurados de Manuel. Acaban de publicar una obra de teatro inédita escrita entre los dos hermanos

P. CORROTO / M. SERRANO MADRID 06/03/2011

Son 72 folios escritos a puño y letra con dos diferentes caligrafías. Ambas irregulares, con trazos picudos y sin ningún tipo de control sobre los márgenes. Los textos están plagados de anotaciones, de tachaduras. Es una obra de teatro con casi todas sus piezas,excepto el título. Y nadie sabía absolutamente nada de ella.

Esta es una parte del tesoro que se encontraron los herederos de Antonio y Manuel Machado hace un año y medio, durante uno de los trabajos de recuperación de los manuscritos de los escritores por parte de la familia. “Vimos que un 60% estaba escrita por Antonio y un 40% por Manuel. Es una obra de teatro en prosa completamente inédita”, cuenta a este periódico el sobrino-nieto de los hermanos, Manuel Álvarez Machado.

“Un 60% de la obra la escribió Antonio y un 40% Manuel”, dice su familiar

El texto apareció entre un cúmulo de más de 3.000 documentos, además de poemas, artículos y cartas. Es el material que se quedó en Madrid una vez estalló la Guerra Civil, el 18 de julio de 1936. Manuel y Antonio habían abandonado la ciudad en julio y noviembre de aquel año, respectivamente. Los dos tenían pensado regresar, pero cuando acabó la guerra todo había cambiado. Antonio había muerto en la ciudad francesa de Collioure, en febrero de 1939, y Manuel fue el encargado de recoger el material de la casa de su hermano entonces en la madrileña calle General Arrando y llevárselo a la suya, en Churruca, muy cerca de la Biblioteca Municipal, en la que había trabajado durante la República. Tras la muerte de Manuel, en 1947, y la del único hermano que permanecía en España, Francisco, todo el material pasó a manos del resto de descendientes.

Rescatar la memoria

Los trabajos de recuperación y digitalización del material machadiano comenzaron hace 12 años. Sin embargo, fue la obra de teatro la que mayor impacto causó en la familia. “Nadie sabía nada y suponemos que la escribieron entre los dos hacia 1934 o 1935. No tiene título, pero la llamamos como su protagonista, Adriana Lecouvreur”, afirma Álvarez Machado. En realidad, era bastante habitual que los dos hermanos titulasen sus obras teatrales con el nombre de sus protagonistas, como Juan de Mañara, La condesa de Benamejí y La prima Fernanda.

Entre los documentos hay poemas, artículos y cartas

Adriana Lecouvreur, que acaba de publicar la editorial Alupa, es una obra de intriga policiaca y un homenaje al teatro con grandes dosis de denuncia social. La protagonista es una actriz que existió y que fue primera figura de la Comedia Francesa en el siglo XVIII. Amiga del filósofo Voltaire, su triste final en 1730 por disentería motivó que ya en 1850 el dramaturgo Eugène Scribe compusiera una obra dedicada a ella, en la que introducía como causa de su muerte el envenenamiento. En 1902 la historia era tan conocida que Francesco Cilea montó una ópera con este argumento.

Los hermanos Machado, sin embargo, imprimieron su sello en la historia trágica de la joven actriz. Entre las diferencias, Lecouvreur no es hija de una familia humilde que alcanza el estrellato, sino una noble a la que su padre repudia por dedicarse al teatro y que por diversos azares acaba en la ruina. Tampoco muere por envenenamiento, sino que se ve envuelta en una trama en la que, jugando con el vodevil, el enredo y el thriller, aparecen bandidos y prostitutas con el único afán de matar a la actriz. Los dramaturgos también introdujeron a una princesa celosa como principal instigadora del crimen. Al final les quedó una tragicomedia española costumbrista, que bebe de los mismos instintos que su otra obra teatral, la conocida La Lola se va a los puertos.

“A ellos siempre les interesó más la cultura popular que la de los clubes universitarios”, afirma Manuel Álvarez. De hecho, su teatro alcanzó bastante eco entre el público y los dos escritores mantuvieron amistad con actrices muy reconocidas de la época, como la gran intérprete Margarita Xirgú, y dramaturgos como Jacinto Benavente.

“Manuel criticó el franquismo siempre que pudo”, explica su sobrino-nieto

La cara política de Manuel

Esta obra estaba mezclada con otros papeles que incluyen los artículos que Manuel escribió para la prensa del régimen franquista. Según sostiene su sobrino-nieto Manuel Álvarez, son las cuartillas en las que su tío hacía anotaciones a las expresiones que la propaganda había añadido a sus escritos. “Cuando lees estas cuartillas te das cuenta de que tachaba frases enteras, y no por la censura, sino por todo lo contrario. Son expresiones como por eso hay que aplaudir a la Falange Española’. Hay muchos Arriba España’ y Viva Falange’ tachados”, dice Manuel Álvarez.

El único texto que carece de correcciones pertenece a 1946. Manuel consiguió dar esquinazo a la censura con un artículo titulado El quinto no matarás. “En él dice claramente: Se puede morir por una idea, pero no matar por ella’. E insistía en que el fascismo y el falangismo habían utilizado la violencia y por eso habían fracasado rotundamente. Los pone de vuelta y media”, señala Álvarez.

Las instituciones han dado la espalda al archivo de los Machado

A pesar de estos artículos, la imagen de Manuel Machado ha sufrido “una controversia, con la que no tuvo que lidiar Antonioporque su postura siempre quedó bastante clara”, relata su sobrino-nieto. Sin embargo, según él, Manuel Machado intentó huir en varias ocasiones, “pero le pillaron y otros escritores como [José María] Pemán le advirtieron de que no lo volviera a intentar, porque podría traerle serias consecuencias. Mi opinión es que se quedó en España y criticó el sistema siempre que pudo”.

Entre los documentos que pertenecen a la familia también figuran muchas cartas, que se enviaron entre los hermanos y también entre el resto de la familia y los amigos. Sin embargo, permanecen todavía bajo llave. Sólo hay una accesible que escribió Antonio a su padre en 1893, cuando sólo tenía 17 años. Es el primer documento escrito que se posee del autor de Campos de Castilla.

Antonio Machado Álvarez se había marchado en 1892 a Puerto Rico en busca de trabajo. Su hijo, que entonces tenía “una letra peculiar, pequeña y grande, nada homogénea y nada bonita”, dice su sobrino-nieto, le escribió una carta en la que le hablaba de los estudios de sus hermanos. Era todavía la voz de un adolescente.

Desinterés institucional

A pesar de estos más de 3.000 documentos de los hermanos Machado, Manuel Álvarez cree que la figura de sus ilustres familiares ha pasado por un periodo de desinterés. “Y parece que hay cosas que se quieren obviar. Yo tengo un vídeo de Antonio en el congreso del 14 de enero de 1937 de las Juventudes Socialistas Unificadas. Allí aparece con Santiago Carrillo y La Pasionaria, y con el puño derecho levantado. Porque Antonio estaba más a la izquierda que los partidos tradicionales de la izquierda”, lamenta su familiar. Como también le sorprende que ni el Ministerio de Cultura ni el Ayuntamiento de Sevilla ni la Junta de Andalucía mostraran su disposición hacia el archivo machadiano.

El material aún inédito, dice Manuel Álvarez Machado, saldrá publicado próximamente. Aunque si ninguna editorial se interesa, es posible que lo cuelgue directamente en internet.

La recámara de dos clásicos

Teatro
Entre el material que los hermanos dejaron en Madrid al inicio de la Guerra Civil destacan los manuscritos de la obra inédita, ‘Adriana Lecouvreur’, pero también otros textos escritos de puño y letra como ‘Las adelfas’, obra que había sido estrenada en 1928. Otro de los manuscritos es el del drama ‘El hombre que murió en Madrid’, de Manuel Machado (1941). Además, existen tres manuscritos de las versiones que los hermanos realizaron de obras de teatro clásico de Lope de Vega y Calderón de la Barca.

Poesía
También se han documentado multitud de poemas. Muchos de ellos fueron publicados y conocidos por el público, pero entre el material de trabajo hay anotaciones y estrofas de algunos de los poemas más conocidos que ambos no quisieron publicar en su momento. Por ejemplo, se han encontrado muchas hojas de trabajo de ‘Juan de Mairena’, de Antonio Machado.

Artículos
Principalmente se conocen las cuartillas de Manuel Machado sobre los artículos que escribió para la prensa franquista. Son textos tachados y con expresiones escritas al margen en las que Manuel insiste en que fue la propaganda del régimen la que escribió frases como ‘Arriba España’ o ‘Viva Falange’.

Cartas
Las cartas entre los hermanos, la familia y los amigos no se han dado a conocer por deseo de los herederos. Sin embargo, sí se sabe que existe una carta que Antonio escribió con 17 años a su padre cuando este se marchó a Puerto Rico en 1892.

Estudios
Otro de los documentos son las once cuartillas de un trabajo sobre ‘El Quijote’. Hay bastante material de estudio de los Machado. Por eso, según los familiares, en un principio no se prestó mucho interés al legado puesto que se pensaba que eran elementos de trabajo.

Público.es


La dignidad que nunca perdieron

marzo 2, 2011

La muestra de imágenes de la exposición, ‘Exhumando fosas, recuperando dignidades’, muestra la realidad del trabajo de los técnicos y voluntarios a pie de fosa y en los laboratorios así como el final del duelo que viven los familiares de víctimas de franquismo.

 La exposición de la memoria histórica “Exhumando fosas, recuperando dignidades”, estará del 1 al 15 de marzo en el hall del edificio 14, campus de Getafe.

 
 

http://www.publico.es/espana/363944/la-dignidad-que-nunca-perdieron

 Para ver algunas de las fotos pinchar aquí:  http://www.publico.es/espana/363944/la-dignidad-que-nunca-perdieron/slideshow#7

Entrega de los restos de Juan Rubio Romero a sus hijos y nietos a las puertas del Penal de San Cristobal (Navarra), dónde murió en 1944. Sus restos se exhumaron en Agosto de 2007 del cementerio del penal. Sociedad de Ciencias Aranzadi.TXINPARTA ELKARTEA,

En nuestro blog podeis ver : https://lamemoriaviva.wordpress.com/2010/09/03/la-17%c2%aa-ronda-en-sol-02092010-una-fosa-comun-en-el-km-0/

Imagen de la foto tamaño real de la fosa de la Andaya,expuesta en una de la rondas en Sol, proviene de la exposición arriba citada.( Imagen La Memoria Viva)


“Basta del brochazo gordo y de los buenos y malos”

febrero 6, 2011

Agustí Villaronga e Imanol Uribe hablan sobre cómo abordar la memoria histórica en el cine español

SARA BRITO MADRID 06/02/2011

Imanol Uribe, codirector del documental Ciudadano Negrín', y Agustí Villaronga, de Pa negre', conversan en un hotel céntrico de Madrid.

Imanol Uribe, codirector del documental Ciudadano Negrín’, y Agustí Villaronga, de Pa negre’, conversan en un hotel céntrico de Madrid.

Una ficción austera sobre la posguerra en la Catalunya rural: Pa negre. Un documental que aborda la conflictiva figura política de Juan Negrín: Ciudadano Negrín. Ambas películas tocan el espinoso tema de los ideales en tiempos de guerra, si bien desde puntos de vista bien distintos. Y ambas estarán el próximo domingo en el Teatro Real, en la gala de los Goya: Pa negre compitiendo con 14 nominaciones y Ciudadano Negrín, seleccionada en la categoría de documental. Sus directores, Agustí Villaronga, por Pa negre, e Imanol Uribe porCiudadano Negrín (que codirige junto a Sigfrid Monleón y Carlos Álvarez) charlan en un hotel de Madrid sobre los temores, vicios y pasiones a la hora de abordar la memoria reciente de España. A pesar de la afonía de Villaronga, causada por una promoción salvaje, el frío y la preproducción de una miniserie que empezará a rodar en breve para Televisión Española, la charla no se agota.

Público: Existe el lugar común de que el cine sobre la Guerra Civil es pesado y cargante. ¿Cómo abordar este hándicap?

“Se ha abusado fácilmente de la iconografía de la Guerra Civil”

imanol uribe: La Guerra Civil y la posguerra son temas que me apasionan, y en los que hay mucho material para el cine. Pero es cierto que el público está de uñas y a la contra, y lo digo por propia experiencia. Hice El viaje de Carol, que estaba ambientada en la guerra. La experiencia en la promoción fue increíble. Llegué a asistir a una de esas reuniones preparatorias en las que llevan a grupos a ver la película y te sientas detrás de un cristal como en las comisarías. La gente decía: “¡Una película española sobre la guerra! Si lo sé no hubiera entrado”. Esa es un poco la actitud que se respira

Agustí Villaronga: Sí, un poco sí. Me acuerdo que en San Sebastián cuando presentamos Pa negre se detectaba cierto ánimo bajo porque era una película sobre la posguerra, luego quizás funcionó porque la vieron un poco diferente. Es absurdo. Creo que es un tema que da mucho de sí y que se puede enfocar de muchas maneras diferentes, así como ocurre con el cine que transcurre en la II Guerra Mundial o en la época nazi.

Imanol Uribe: ¡Mira cuántas películas se han hecho sobre Vietnam! Y no hay tantas sobre nuestra historia.

“Hay una dualidad moral en las personas y más viviendo un conflicto”

Público: ¿Esa reticencia es parte de la forma en que se encara la memoria de la Guerra Civil en España?

Imanol Uribe: Creo que sí. Lo ves también en la calle con el tema de la memoria histórica, la gente está muy dividida. Las dos Españas, otra vez. De entrada hay un público muy importante que está en contra de que eso se revise ni siquiera en el cine.

Agustí Villaronga: Pero creo que le importa sobre todo a la gente mayor o a la clase política, que utiliza armas de todo tipo para atacarse. La gente joven ya no está en esas.

“Poco a poco se está haciendo el cine que las televisiones quieren”

Público: Y a la hora de afrontarlo como directores, ¿qué dudas o temores surgen?

Imanol uribe: Ahora tengo el tema muy en la cabeza porque estoy preparando un proyecto que arrancará en mayo, y que está ambientado en plena posguerra, en 1950. Y lo que me preocupa más es la plástica y la estética que tenga la película. Creo que eso es lo que echa para atrás a la gente. Hay que darle vueltas para ver cómo enfocarlo.

Agustí Villaronga: Eso es verdad. Los primeros temores que teníamos al empezar a pensar Pa negre eran esos. Hay que darle una dimensión distinta a la visualización de ese mundo de la posguerra que no remita a la forma en que se ha representado normalmente en la pantalla. Nosotros quisimos crear de cero un mundo, aunque eso no es posible porque aquello existió, pero la intención iba por ahí. Por eso en la película no hay falanges ni crucifijos y creo que sólo sale un Franco pequeñito en la escuela. Quisimos descontextualizarlo todo, hacerlo visualmente más austero y dejar la miseria en primer plano, que era de lo que queríamos hablar. Y bueno, los guardias civiles, están. ¡Es que había guardias civiles! Pero, la idea era desnudar la imagen de los iconos para ir al fondo: a las personas.

Imanol Uribe: Es que en el cine se ha abusado fácilmente de esa iconografía.

Agustí Villaronga: Exacto, y es un poco caricaturizar. Es como definir a un personaje de un brochazo o por el uniforme que lleva o lo que hay en un decorado. Y luego, hay que pensar que hay una dualidad moral en todas las personas y más viviendo un conflicto tan grande. Por eso creo que es interesante cualquier inmersión en la Guerra Civil, por la ambivalencia.

Imanol uribe: Mi proyecto, Miel de naranjas, va también por ahí. Parte de una historia real, de unos folios que la guionista descubrió de su padre y donde él contaba que cuando hizo la mili en Sevilla, en 1950, estaba de secretario del juzgado militar. Cuando los militares se reunían a deliberar, a él le obligaban a hacer ruido con las teclas para que los familiares creyeran que se estaba redactando la sentencia en ese momento, cuando en realidad ya estaba redactada. Ese es el origen de la película, que hablará de la lucha antifascista en la Sevilla de aquella época desde los ojos de este secretario de los juzgados, un hombre que no está posicionado y va descubriendo las ambigüedades de uno y otro bando.

Agustí Villaronga: Es muy bueno lo que cuentas porque se debe partir de cosas pequeñas, no de la grandilocuencia. La gente de a pie vivió cosas muy grandes pero en la piel de situaciones muy pequeñas: la cartilla de racionamiento, la supervivencia de cada día.

Imanol Uribe: Y sobre todo pasar ya del brochazo gordo, y de los buenos y los malos. Hay que hablar un poco de las ambigüedades. Y eso lo has hecho muy bien tú, Agustí. En una situación de guerra la gente no se comporta con un patrón A o B.

Agustí Villaronga: Con la inmigración suceden cosas parecidas. La gente vive situaciones muy difíciles y debe irse de su país y de su familia. Eso son renuncias, y yo creo que Pa negre justo habla de las renuncias. Yo no quise nunca poner al frente el conflicto bélico o ideológico. Intenté no hacer los juicios demasiado rotundos, sino mirar a las personas porque cuando todo va bien, la gente se maneja, pero cuando todo va mal es muy difícil manejarse bien. Y muchas veces hace falta un punto de piedad o de comprensión.

Imanol uribe: Con Negrín no hubo ninguna piedad. Y bueno recordemos que él estaba metido en el mundo de la política. Negrín tuvo la gran mala suerte de que fue casi igual de odiado por sus enemigos que por sus correligionarios. En su propio partido le hicieron la cama. Para mí es un personaje muy avanzado a su tiempo.

Público: Ya que hablamos sobre cine y memoria, ¿qué les parece la explosión de Tv movies’ que entran a revisarla?

Agustí Villaronga: Estoy apunto de empezar una miniserie sobre la visita que hizo a España Evita Perón en 1947. La película se centra en tres mujeres: Eva, Juana Doña, la mujer de Eugenio Mesón, una de las líderes comunistas de Madrid, que decide poner una bomba en la Embajada de Argentina, y es condenada a dos penas de muerte, y Carmen Polo. El tono es un poco frívolo por momentos, pero se puede hablar de cosas serias y me han dado libertad. Pero, en general, sobre esto de la memoria histórica aplicada a miniseries, te diría que muchas veces me parece más elHola. Ha habido algunas como la del 23-F que ha estado bien, pero hay una especie de consigna para abordar a una persona conocida y casi siempre de una manera simple.

Imanol uribe: Partamos de una base: poco a poco se está haciendo el cine que las televisiones quieren.

Agustí Villaronga: Eso es verdad, pero creo que tienen que cambiar las cosas con internet. Hablaba el otro día con Jonás Trueba y él decía que en poco tiempo los directores tendremos nuestro portal propio, haremos la venta directa de la película por nuestro lado. Y yo digo, ojalá.

Público: Eso enlaza con la ley Sinde’, ¿qué opinan?

Imanol uribe: ¡Eso es un campo de minas! Obviamente hay que legislarlo. Que exista una ley me parece mejor que que no exista. Pero también creo que es mejorable.

Agustí Villaronga: Me sabe mal todo el jaleo que se ha montado, partiendo de que es un tema necesario que se ha convertido en accesorio. Son cosas serias y no se debió llegar al punto de circo al que se llegó.

Imanol uribe: Sí, los Goya no tienen por qué verse afectados por esto. Creo que es más una cosa de los medios que nuestra.

Agustí Villaronga: Bueno, yo voy a ir con paraguas a la gala porque creo que nos van a tirar tomates y de todo. ¡Por una vez que me toca!

Público.es


París reúne a la gran familia de ‘La retirada’

febrero 6, 2011

Un autorretrato intimista de tres generaciones homenajea a cientos de miles de refugiados republicanos en Francia

ANDRÉS PÉREZ CORRESPONSAL 05/02/2011

Retrato de Francisco Castillo.

Retrato de Francisco Castillo.

Miles de creaciones artísticas, literarias y de ensayo retratan el exilio y lo que en París se sigue llamando la “Guerra de España”. Pero, por primera vez, una exposición se concentra en la memoria íntima y familiar, en el autorretrato de tres generaciones y de lo que vivieron a consecuencia de La retirada. Se trata de la pequeña, simple, y magnífica muestraCompromiso en el exilio. Una familia de republicanos españoles, que estará abierta hasta el 26 de junio.

Lo que se ve en la sala del Museo Jean Moulin de París no es sobrecogedor, no es una exposición de guerras y horrores. Son simplemente las obras de dos artistas franceses de mediana edad que, ahora, emprenden un trabajo de memoria: son Gloria y Serge Castillo, hermanos e hijos de una pareja de republicanos españoles que, como otros 400.000 aproximadamente, huyeron a Francia tras la derrota.

“El objetivo son los chavales: la historia continúa y muchos niños sufren hoy”

En ese trabajo de memoria bucean en los recuerdos de lo que su padre dijo o no dijo, ese soldado desconocido que llegó en su día a ser miembro de las unidades de sabotaje de la República, antes de ser resistente antinazi en Francia y ser internado por la Gestapo. Bucean también en ellos mismos. Y luego lo proyectan en escenas familiares de la tercera generación. Los nietos de los combatientes, chavales rubios que, en las escenas banales, visibles en la exposición, representan lo que ha costado esa normalidad y esa felicidad.

“Es un itinerario de redescubrimiento que emprendemos desde 2006”, explica Gloria Castillo, autora de los óleos de la exposición, de la misma forma que su hermano es autor de las esculturas. Y es que ese año, el hoy Memorial del Campo de Rivesaltes (sureste de Francia), donde fueron internados muchos refugiados a partir de 1940, les pidió unas obras. A partir de ahí, la tapa de la olla se destapó.

Ajedrez con el nieto

La muestra se compone de óleos, esculturas y vídeos familiares

“Hacer ese trabajo de memoria familiar es rendir homenaje a todas esas gentes de la retirada”, explica Gloria Castillo. En las esculturas, en forma de simples figuras de arcilla, sin color, pero llenas de humanidad, dignidad y hasta de simpatía, de chavales andando y decididos a comerse el mundo. En los óleos, donde la tierra y la ciudad bombardeada y atacada por la maquinaria de guerra sigue viva y llena de colores. En un filme, donde las escenas en las que el entrañable abuelo cuenta lo que vivió alternan con simples momentos de familia del siglo XXI: una cena de Navidad; una partida de ajedrez con su nieto; un plano fijo con los chavales haciendo el gamberro.

En la sala del museo pasan grupos de colegios franceses. Se sientan y escuchan a los profesores. Una maestra explica. “Tras la crisis de 1929, y como en cada crisis, dirigentes y políticos utilizaron el odio para poder gobernar”. Los chavales miran las estatuas. Los brazos se levantan para responder: “¿Quién atacó la democracia española?”. Respuesta: “Hitler, Mussolini y Franco”.

“Nuestro objetivo es dirigirnos a estos chavales. Sabemos que la historia continúa, que hay muchos niños que sufren hoy, y ellos sienten muy fuerte las obras de la exposición”, explica Gloria Castillo. Y añade: “El libro de oro de la exposición te golpea el corazón. Un niño escribió: Gracias, Gloria. Firmado: Bechir“. Bechir ahora sabe que el soldado desconocido se llamaba Francisco Castillo Guerrero, que sobrevivió a los franquistas y a los campos de exterminio nazi. Y que, con sus heridas, fue capaz de vivir riendo y dando vida en Francia. La historia continúa.

Público.es

 


“El Tiro de la Plaza”: La represión franquista en Salamanca…

febrero 3, 2011

El 19 de julio de 1936 es una fecha sangrienta en Salamanca. Ese día, un destacamento de militares disparó a la multitud que paseaba por la Plaza Mayor.

Foro por la Memoria de Salamanca |

www.kaosenlared.net/noticia/tiro-plaza-represion-franquista-salamanca

Cartel de la proyección

Este acontecimiento histórico, conocido popularmente como “El tiro de la Plaza”, sirve de arranque a un documental del Foro por la Memoria. Se trata del primer material audiovisual que trata unos sucesos oscuros de la historia salmantina y que surgió con la intención de dar voz a unas personas que durante más de cuarenta años fueron silenciadas y que, después, han tenido que escuchar comentarios como “¿de qué sirve remover el pasado?” Además, queremos romper mitos arraigados en el imaginario colectivo como que la población salmantina recibió el golpe de Estado como una bendición.El martes, 8 de febrero, a las 19:00h se proyecta en la Facultad de Historia, con el apoyo de la Delegación de alumnos.

Podéis ver el tráiler en el enlace de Youtube

[youtube=http://www.youtube.com/watch?v=znxP5WUOrSo]

http://foromemoriasalamanca.blogspot.com/

 


De la Diagonal a Nou Barris, el largo exilio de la República…

febrero 3, 2011

La talla de Josep Viladomat pasó más de cuarenta años en dos almacenes municipales…

J.J. CABALLERO Barcelona 02/02/2011 1

Estatua de la República en la plaza de Llumajor. P.E

Estatua de la República en la plaza de Llumajor. P.E

La República volvió a las calles de Barcelona el 17 de mayo de 1986, sólo ocho días después de que el general Franco fuera descabalgado de su caballo en el patio de armas del castillo de Montjuïc para ser llevado al contiguo Museo Militar. El dictador fue descabalgado con el máximo sigilo, con apenas media docena de testigos y sin la presencia de cámaras. Separar el jinete del caballo fue imprescindible para introducirlos en el museo. El simbolismo de los dos hechos va más allá de la mera coincidencia de fechas, porque el autor de las dos esculturas era el mismo:Josep Viladomat.

En 1980 se estudió retornarla a su lugar original o colocarla en el patio del Ayuntamiento

La República fue a parar a un almacén municipal de la calle Wellington cuando fue retirada del obelisco de la Diagonal, aunque esto se supo muchos años después, porque se creía que había sido fundida. Y aún pasó unos cuantos años más en otro almacén. Cuando finalmente volvió a la calle fue situada en la plaza de Sóller, paso previo a la ubicación definitiva en la plaza Llucmajor. Sobre una peana diseñada por los arquitectos Helio Piñón y Albert Viaplana, la escultura, de cuatro metros y medio de altura y unos 1.500 kilos de peso, preside una de las plazas principales de Nou Barris, el distrito más combativo de Barcelona. A los pies de la estructura de hierro figura el medallón de piedra con el rostro de Pi i Margall.

El concejal Lluís Reverter -uno de los pocos socialistas que en aquellos tiempos no ocultaba sus simpatías monárquicas- fue el primero en intentar rescatar a la República de su ostracismo, en 1980. Propuso que fuera instalada en el patio del Ayuntamiento y también estudió devolverla a la parte superior del obelisco de la Diagonal, sin desmontar la escultura de Marès. Ninguna de las ideas prosperó y la obra no salió del almacén hasta 1983. Y lo hizo para viajar hasta Madrid, donde fue expuesta en la muestra “Cataluña en la España moderna”.

En 1983 salió de un almacén para viajar hasta Madrid con la exposición “Cataluña en la España Moderna”

El motivo por el que el escultor que modeló la República se avino a crear un monumento dedicado a Franco tiene su historia. Josep Maria Huertas, Jaume Fabre y Pere Bohigas explican en “Los monumentos de Barcelona” una rocambolesca peripecia que les había narrado el mismo escultor y que estaba relacionada con una multa de tráfico que le impusieron en una visita a España (Viladomat residía en Andorra). La iniciativa partió del alcalde Josep Maria de Porcioles, que era también juez de Andorra. A pesar de las reticencias de Viladomat, Porcioles se salió con la suya y la estatua se colocó en el patio de Montjuïc en 1963. El escultor aprovechó un error en el proceso de fundición para borrar su firma y poner en su lugar el nombre del fundidor.

Público.es


¿Letras de transición?

enero 23, 2011

Un recorrido por la literatura en español durante los últimos veinte años hasta llegar a la fusión de lo narrativo con el ensayo, que ha de tener algún parentesco con la promiscuidad del blog.

Imagen de la película Soldados de Salamina, de David Trueba (sobre el libro de Javier Cercas), tomada durante el rodaje.-

JOSÉ-CARLOS MAINER 22/01/2011

Veinte años es una unidad de medida emocional: la frase de Gil de Biedma (“ahora que de casi todo hace veinte años”) puede ser apócrifa pero el tango es certeramente preciso cuando nos recuerda que “veinte años no es nada”. Y ambos nos invitan a comprobar si los augurios o las ilusiones han sido ciertos. Italo Calvino pronosticó para el milenio que iba a comenzar el año 2001 “levedad, rapidez, exactitud, visibilidad, multiplicidad”. Y no sé si pensó en que la realización de todo esto iba a correr de cuenta de la electrónica: en la velocidad de zapping, la levedad del blog y la visibilidad de los foros de participación, ya que no es fácil que la exactitud sobreviva en alguna parte que no sea en las propias entrañas de la máquina. La fusión de lo narrativo con el ensayo, tan reciente, ha de tener algún parentesco con la promiscuidad del blog: la cercanía del autor y sus lectores nos llevan a narrar las cosas, más que a exponerlas de un modo teórico. Así sucede hoy en los trabajos de crítica literaria de Vicente Luis Mora, o en los libros misceláneos de José Luis Pardo, o en textos como los de Agustín Fernández Mallo, una suerte de zappingcultural, y de Eloy Fernández Porta, que ha hablado de la cultura afterpop, como hace más de treinta años se empezó a hablar de lo postmoderno. Y un canal televisivo donde zapear (con sus consecuencias morales, como el orden arbitrario y la cita errónea) ha sido la forma interior de la última novela de Manuel Vilas

Sólo había un pronóstico de 1990 que era de cumplimiento seguro: que la Guerra Civil seguiría siendo un tema fundamental para los narradores

La norma constituyente de muchos de estos libros es la inclusión, la bulimia. Algunas memorias de escritores (pienso en las de Josep Maria Castellet y Rafael Argullol) ceden buena parte del espacio legítimo del yo a viajes, historias, personajes conocidos: son demoradas galerías de espejos. Y otras, sin embargo, se adelgazan hasta convertirse en un provocativo y fibroso ensayo de antropología cultural: la autobiografía de Félix de Azúa. Hay dietarios en los que habita fundamentalmente el mundo exterior, golosamente gozado, como fueron los de Antonio Martínez Sarrión, y hay otros en que los muchos acontecimientos nunca acaban de desplazar al terco “yo” que los trae y lleva: el Salón de pasos perdidos, de Andrés Trapiello. Y hay literatura que se alimenta de literatura, como le sucede fecundamente a la de Enrique Vila-Matas, Sergio Pitol y José Carlos Llop. Y a su manera paródica, a la de César Aira… Ricardo Piglia acaba de publicar la novela que nunca escribió Borges pero que le hubiera gustado leer al autor deEl Sur. Por eso, los libros suelen ser tan dilatados como la dieta bulímica que los alimenta, pero también la vivencia del mundo ha aconsejado a otros agazaparse en las formas breves: el microrrelato se ha convertido en una experiencia de nuestro tiempo y un plante desdeñoso a la sobreabundancia (siguen siendo referencia las actitudes al respecto del inolvidable Augusto Monterroso). Otros han encontrado la proporción áurea del cuento de diez páginas y las columnas de a dos, artefactos de precisión que condensan y ejercitan el ingenio mediante el arte de prescindir: cada cual a su modo, lo hacen Cristina Fernández Cubas, José María Merino, Luis Mateo Díez, Quim Monzó, Manuel Rivas, Hipólito García Navarro, que han hecho del cuento un género imprescindible. Las columnas son el dominio de Manuel Vicent, por ejemplo. Juan José Millás respira por igual en el cuento, el artículo y el reportaje.

No todo es inclusión indefinida o drástica levedad que elimina. Los vaticinios de gurús de la crítica como George Steiner y Harold Bloom clamaban hace veinte años por el regreso de la trascendencia en la literatura. Y no es esa paradoja el único síntoma de esquizofrenia cultural. Atravesamos -como sabía Frank Kermode- Reinos de Transición, y la Transición es una parte del Apocalipsis. A todos nos ha acontecido todo, en España, en América Latina, en el mundo… Y una de las ventajas de la edad de las globalizaciones es que somos menos provincianos. Las editoriales traducen más o reeditan títulos que no recordábamos. Los escritores ya no tienen como referencia a la tradición propia (en lo que Juan Benet fue un innovador), ni siquiera persiste el último marbete regional que parecía sólido como una roca. En El insomnio de Bolívar, Jorge Volpi ha declarado la muerte de Latinoamérica como concepto cultural. Tiene buena parte de razón: él mismo se dio a conocer con un libro sobre Alemania. Roberto Bolaño fue chileno, mexicano y español, por este orden cronológico, pero siempre nativo de su imaginación. Los argentinos Patricio Pron y Andrés Neuman cuentan, por avecindamiento, como escritores españoles.

A la vuelta de unos años, la salomónica práctica del Premio Cervantes -un año a cada lado de Atlántico- va a ser difícilmente sostenible. Ahora nos recuerda, como justa ceniza penitencial, que los de este costado no somos los únicos dueños de la casa. Pero ¿es adecuada la partición? Esta ha hecho que Monterroso ya nunca podrá ser Premio Cervantes, ni Juan José Saer, ni Julio Ramón Ribeyro, ni Idea Vilariño y Blanca Varela, ni Roberto Juarroz y Homero Aridjis. No es por fastidiar el recordarlo, pero estamos en tiempo de cánones y listas: valen para el pasado lejano, para el pasado familiar y para orientar el presente. En los primeros noventa todavía reinaba Valle-Inclán por lo que hace al pasado lejano, pero ahora parecen compartir la hegemonía dos personajes tan diferentes como el híspido Pío Baroja y el fervoroso Juan Ramón Jiménez. La generación del 50 era ya entonces un referente vital y lo sigue siendo: nos reconocemos todavía en el nihilismo de Sánchez Ferlosio, la avidez inteligente de Gil de Biedma, el sarcasmo de Ángel González, la displicencia irónica de Juan Benet, la emoción de Brines o las infracciones de Caballero Bonald (y en rasgos de algunos americanos de esa misma generación que allí fue menos adánica porque tenía strong fathers).

Pero lo cierto es que hoy no hay tanto canibalismo cultural como antaño: sean ejemplos la actitud de Luis García Montero ante personajes tan dispares como Francisco Ayala, Alberti y Ángel González, o la lealtad de Andrés Sánchez Robayna a Valente y Juan Goytisolo; la de Miguel Sánchez-Ostiz a Baroja, o el culto a sus sombras literarias amadas que tributa el rey de Redonda, Javier Marías.

Otras cosas han cambiado más, pero quizá sólo porque eran simplificaciones. Se agotó la rebatiña entre “poetas de la experiencia” y “metafísicos”, lo necesario para saber que Olvido García Valdés, Ramiro Fonte, Luis Muñoz, Vicente Gallego o el último Carlos Marzal están en el mismo territorio. Unos se han hecho más maduros (Luis García Montero) y otros -pienso en Joan Margarit, Pere Gimferrer, Guillermo Carnero, Jaime Siles o Andrés Sánchez Robayna- van a lo suyo, que a fin de cuentas es lo que nos importa: la experiencia de vivir o de descubrirlo otra vez, o la reflexión angustiada de no hacerlo, la grata variedad del mundo o la profunda unidad de todo. Sólo había un pronóstico de 1990 que era de cumplimiento seguro: que la Guerra Civil seguiría siendo un tema fundamental para los narradores. Ahora sabemos de añadidura que no era un rito aborigen y que toda la Europa posterior a 1980 se ha edificado sobre recuerdos culpables mal escondidos: el fantasma de la Segunda Guerra Mundial, la memoria del Holocausto y el Gulag, el frío de la primera guerra fría, la desazón de los años rojos -los setenta- de Italia y Alemania, los largos días de las dictaduras militares y las reconversiones tathcherianas de poco después. Si Eduardo Mendoza, Rafael Chirbes, Bernardo Atxaga, Antonio Muñoz Molina, Manuel Rivas, Javier Cercas, Almudena Grandes e Ignacio Martínez de Pisón dedican sus novelas a la contienda del 36, sus antecedentes o sus consecuencias, no es por oportunismo o por capricho…

Veinte años es mucho y también nada. Como escribió Baroja, en cuestión de la vida “siempre se está al principio… y al fin”.

José-Carlos Mainer (Zaragoza, 1944) es director de la colección de nueve volúmenes Historia de la literatura española, de la editorial Crítica.

 


Isabel Coixet ‘escucha’ a Garzón…

enero 23, 2011

Escuchando a Garzón, el documental rodado por la cineasta catalana, será presentado en el próximo Festival de Cine de Berlín…

PUBLICO.ES / REUTERS Madrid

El juez Baltasar Garzón en una imagen de archivo.

El juez Baltasar Garzón en una imagen de archivo.ELOY ALONSO

La directora Isabel Coixet va a presentar en el Festival Internacional de Cine de Berlín una película-documental sobre el juez Baltasar Garzón, según confirmó este viernes una portavoz de la productora de la cineasta catalana.

Escuchando al juez Garzón es el título de un documental que está basado en una amplia entrevista realizada al ex magistrado por el escritor Manuel Rivas y se proyectará en la sección de Eventos Especiales de la Berlinale, que se inaugura el 10 de febrero.

Actualmente el magistrado Baltasar Garzón se encuentra trabajando para la Corte Penal Internacional de La Haya en calidad de asesor, después de ser suspendido temporalmente como juez instructor de la Audiencia Nacional pendiente de un proceso en el Tribunal Supremo en España por presunta prevaricación en su investigación sobre los crímenes del franquismo.

Garzón tiene también abiertas otras dos causas en el Supremo: una por los presuntos ingresos que percibió durante una estancia docente en Nueva York y otra por ordenar presuntamente escuchar conversaciones ilegales entre los abogados y sus clientes en un caso de corrupción que instruía.

El juez se hizo famoso internacionalmente cuando intentó sentar en el banquillo de los acusados al ex dictador chileno Augusto Pinochet por crímenes contra la humanidad.

Isabel Coixet, nacida en Barcelona en 1960, es una de las directoras españolas más conocidas dentro y fuera de España, donde acostumbra a rodar con actores de habla inglesa.

En 2005 ganó dos premios Goya del cine español a la mejor dirección y mejor guión con La vida secreta de las palabras; y en 2003 se llevó el Goya al mejor guión adaptado con Mi vida sin mí.

Elegy y Mapa de los sonidos de Tokio han sido sus dos últimos largometrajes.

Público.es


“Me transmite mucho más Marcos Ana que cualquier político”…

enero 23, 2011

‘Público.es’ estrena en exclusiva el documental ‘Dorando las olas’, un homenaje del grupo castellano manchego, Yeska, al poeta antifranquista

PATRICIA CAMPELO Madrid 21/01/2011 09:20 Actualizado: 21/01/2011 17:28

Marcos Ana, poeta y militante antifranquista, lucha con la palabra contra la injusticia que le llevó, como a tantos otros, a dar con sus huesos en la cárcel por motivos políticos. Tras ser detenido cuando tenía 19 años, no volvió a la libertad, “a la vida” como dice él, hasta noviembre de 1961. Fueron 23 años que lo convierten en el recluso que más tiempo permaneció en cárceles de la dictadura. Ayer, el poeta comunista alcanzaba los 91 y recibió un homenaje singular.

Los jóvenes integrantes del grupoYeska le han rendido un tributo para agradecerle el ejemplo de lucha pacífica que encarna. Tienen 23 años, los mismos que Fernando Macarro Castillo (el alias de Marcos Ana es un homenaje a sus padres) pasó encarcelado.

El homenaje reviste forma de canción: Dorando las olas (Zoombidos films), un single del que se desprende la profusa admiración que sienten los jóvenes hacia el veterano poeta y que forma parte del documental con el mismo nombre que hoy estrena Público.es.

Estos jóvenes, curtidos en el rock nacional y con un disco editado, tienen muy presente la importancia de adquirir un compromiso social con el que llegar a sus coetáneos: “Queremos contribuir a hacer memoria las veces que haga falta”, declara Antonio Abengoza (voz y guitara). “Muchos jóvenes de hoy en día no creen en los políticos porque no dicen nada. Por eso es importante fijarse en gente como Marcos Ana, que con sus ideales transmite mucho más”.

Para Marcos Ana la venganza no es ni un ideal político ni un fin revolucionario. “Somos diferentes”, subraya

La canción pretende recordar uno de los episodios más oscuros de la historia reciente, como fue la vida en las cárceles franquistas. “Hay mucha ignorancia en gente de mi edad pero también en los mayores, incluso en aquellos que defienden una determinada ideología sin conocer la tragedia por la que pasaron los que perdieron la Guerra”, aclara Antonio.

Ni venganza ni rencor

El poeta comunista habla en el documental de su presidio con el sosiego que le da carecer por completo de rencor. Esta circunstancia es la que más ha calado entre los integrantes del grupo de Herencia (Ciudad Real), a quienes incluso les cuesta entenderlo:  “Es complicado definir a una persona que pasó lo que pasó y que no guarde rencor”, indica Jesús, batería y hermano de Antonio. “Siento admiración por él”, remarca.

 Para Marcos Ana la venganza no es un ideal político ni un “fin revolucionario” y deja claro que su marca es la distinción. “Somos diferentes”,  y para ilustrarlo evoca un episodio de su vida en prisión, cuando durante un interrogatorio un guardia le interpeló: “Vosotros, ¿por qué cojones lucháis?”; la respuesta: “Por una sociedad donde a usted no le puedan hacer lo que me está haciendo ahora a mi”.

Por lo que lucha hoy en día el merecedor de la Medalla al Mérito en el Trabajo en 2010 es “porque salga el sol y caliente a todos por igual”, confiesa Marcos Ana a la vez que pone en evidencia la falta de “memoria histórica de los vencidos”, como consecuencia de la herencia que dejó la Transición. “Hay libertad, pero si no va ligada con la justicia es un fracaso. La transición dejó pendientes muchas cosas”.

Para Julio A. Gallego (bajo y coros) el poeta “es un ejemplo a seguir”; “como el de otras tantas víctimas del franquismo”, razona.

La letra del homenaje

La esencia del rock como música de revolución y de lucha unida a la poesía da como resultado “letras sencillas que llegan a más gente”, considera Antonio. La clave, en palabras del productor, Fernando Madina, reside en que se ha compuesto “desde el corazón”.

Javier, el guitarra, concluye llamando a la militancia: “Espero que luchéis como él”

“Rompías el silencio en servilletas pintadas”. Yeska conoce bien la historia de Marcos Ana. La música les condujo al personaje y también por la música descubrieron a la persona. “Escuché unos versos de Marcos Ana en una canción de Extremoduro –Caballero Andante, de Rock Transgresivo -y a partir de ahí comencé a preguntar y a leer”. La información que recabó la voz de Yeska le llevó a casa del protagonista. “Le llamé para decirle que iba a escribirle una canción y que quería saber más de su vida”.

“Que quede claro que estos son hechos reales”, arengan con aplomo desde otro de los versos del homenaje. Antonio ya conoce la historia trágica de la Guerra y la dictadura gracias a su familia y su pasión por la lectura —los planes oficiales de enseñanza nada le mostraron al respecto—. Por ello, cree importante destacar la autenticidad de la historia que narran en la canción.

“Quiero reflejar lo que se vivió en las cárceles con aquellos que no tenían culpa de nada más que de pensar”.  También por ello recuerdan el nombre de Ana Faucha, la mujer que cruzó España a pie hasta el penal de Valdenoceda (Burgos) para visitar a su hijo allí preso, y murió a las puertas de la cárcel sin llegar a verle.

 En general, los versos se desencadenan entre su particular poesía y la militancia en derechos humanos. “La juventud respira todos tus colores. Aguante de lobo sediento de hambre. Libre como el árbol, que tanto dibujaste”. Un arrebato lírico que no se puede entender sin el acercamiento que Yeska ha experimentado hacia la poesía del autor de Decidme cómo es un árbol. Memoria de la prisión y la vida (Umbriel).

“Espero que luchéis, como él”, reclama Javier Rubio (guitarra) para despedirse.

La canción

Dorando las olas, a tu temperatura
hablan de una estrella que aún no tiene figura
mirando hacia el suelo, apagas un cigarrillo
Esta noche en la trena huele duro a castigo
Ha caído una saca cuando empezaba el día
Las suelas separan a los muertos de los vivos
La diferencia, no la marca el físico

Yo creo que a tí te conocí en Porlier
Y yo en el puerto de Alicante
Ya no me acuerdo… la última vez
Creo que intentabas escaparte

Rompías el silencio en servilletas pintadas
Y la musa no solo se tocaba
Recuerda amigo que el percal está muy duro
El respeto al verde siempre le quita orgullo
Que quede claro que estos son hechos reales
La juventud respira todos tus colores
Aguante de lobo sediento de hambre
Libre como el árbol que tanto dibujaste

Yo creo que a tí te conocí en Porlier
Traigo recuerdos de Ana Faucha
Ya no me acuerdo… la última vez
Creo que intentabas suicidarte

Yo creo que a tí te conocí en Porlier
Y yo en el puerto de Alicante
Toda tu vida fue una lucha fiel
Y sobre todo… aguantaste

Público.es (Memoria pública)


Un libro del historiador Ángel Olmedo recoge testimonios del comienzo de la Guerra Civil en Llerena (Badajoz)…

enero 23, 2011

Ángel Olmedo (Fotografía google images)

BADAJOZ, 22 Ene. (EUROPA PRESS) –

El libro ‘Llerena 1936. Fuentes orales para la recuperación de la Memoria Histórica’, escrito por el historiador y miembro de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Extremadura (Armhex), Ángel Olmedo Alonso, recoge documentos y testimonios del comienzo de la Guerra Civil española en la localidad pacense de Llerena.

Este trabajo será presentado el próximo martes, 25 de enero, a las 20,00 horas, en el Patio de Columnas de la Diputación de Badajoz, en un acto organizado por la Armhex en colaboración con la institución provincial, según ha informado la asociación en nota de prensa.

La obra relata, a través de documentación y testimonios orales, la represión desatada en esta localidad por las nuevas autoridades franquistas durante el año que comenzó la Guerra Civil española, y ha recibido el premio ‘Arturo Barea’ de investigación histórica en su novena edición, convocado por la Diputación de Badajoz, que a su vez es la editora de la publicación.

Asimismo, cuenta con prólogo del historiador Francisco Espinosa, quien ha sostenido que “los documentos que dejó la dictadura son parcos en información” sobre el asunto, y que “fue mucha la energía derrochada para ocultar la matanza fundacional”.

En su prologo, Espinosa añade que los testimonios orales informan de hechos que “nunca aparecerán en documento alguno” y que “matizan, corrigen y enriquecen” a los propios documentos. “De ahí –sostiene– el valor de la paciente investigación y recogida de testimonios llevada a cabo por Ángel Olmedo”.

El autor del libro, nacido en Navaconcejo (Cáceres) en 1965, es licenciado en filosofía y letras, sección historia contemporánea, por la Universidad de Extremadura, y ha publicado diversos libros sobre el anarquismo y la memoria histórica, así como artículos sobre la guerra civil y la represión, y ha dirigido los campos de trabajo de la Armhex para la recuperación de la memoria histórica.

Europa Press vía google noticias

OTRAS NOTICIAS RELACIONADAS:

Un historiador recoge testimonios de la guerra La Crónica de Badajoz


Patricio Eufrasio reunió las historias de 280 exiliados españoles en su última publicación…

enero 23, 2011

PAULA CARRIZOSA

Los testimonios de más de 280 personajes –entre escritores, intelectuales, pintores, periodistas y editores– que llegaron a México como parte del exilio español que provocó la dictadura de Francisco Franco; están contenidos en la última publicación del historiador Patricio Eufrasio Solano, El transtierro español en México. La humanidad y el exilio 70 años”.

La realización de este libro, explicó su autor en una entrevista, comenzó hace 20 años cuando la casa editorial Fomento Cultural México le pidió una investigación sobre 500 intelectuales exiliados durante la Guerra Civil española, que ocurrió  de 1936 a 1939.

La tarea era realizar una semblanza de cada uno de los migrantes, por medio de las historias de los familiares y amigos sobrevivientes.

Los testimonios se agruparon según el oficio de cada uno de los exiliados. El libro comienza con las historias de Enrique Díaz–Canedo, un poeta posmodernista, traductor y crítico literario; y con la biografía del también poeta Felipe Camino Galicia de la Rosa, mejor conocido como León Felipe, quién llegó a México en 1938 en plena Guerra Civil.

–¿Cuál es la situación en la que llegan los españoles a este país?

–La Guerra Civil causó entre los ibéricos una herida muy profunda, pues tan sólo hay que imaginar que al igual que sucedió con la Revolución Mexicana, se estaban matando entre hermanos.

Algunos, continuó, venían con la esperanza de que tarde o temprano podrían regresar a su país tras la derrota de Franco, sin saber que tendrían que esperar 30 años para volver a su patria.

Otros, la mayoría, se adaptaron a las condiciones del país. Aquí se establecieron, se casaron, tuvieron hijos y siguieron constituyendo un grupo intelectual que marcó las tendencias artísticas de la época.

Gracias a ellos, disciplinas como la pintura y la poesía se empaparon de las corrientes vanguardistas de Europa: impresionismo, dadaísmo, cubismo, surrealismo o ultraísmo llegaron al país.

Destacó a Manuel Altoaguirre, un escritor que rescató y dio a conocer a Luis Cernuda, un poeta de la Generación del 27 que se convertiría en uno de los referentes de Octavio Paz.

Un grupo importante, recordó Eufrasio Solano, fue el de los españoles que siendo políticos en su país natal optaron por ser periodistas en México. Escribieron para El Universal, El Excelsior, El Nacional, y revitalizaron la crítica periodística.

“Sin poder participar abiertamente en la política, los intelectuales ocuparon estas trincheras para difundir el pensamiento y las ideas vanguardistas”, recordó. Otros más se volvieron traductores excepcionales.

–El hecho de que México hubiera abierto sus puertas a los exliados, ¿sirvió para reducir ese sentimiento de rencor que nació desde la Conquista?

–Eso es algo curioso, ya que el dolor es de los mexicanos y no de los españoles. Esta herida cultural no sana porque este país está empecinado en no olvidar. En cambio, a su llegada, los exiliados amaron a México de la misma forma que amaban a su patria.

El texto El transtierro español en México. La humanidad y el exilio 70 años, adelantó su autor, también podrá ser leído en la página electrónica de la Universidad Complutense de Madrid gracias al apoyo de Joaquín María Aguirre, hijo de padres  exiliados.

http://www.lajornadadeoriente.com.mx/2011/01/21/puebla/cul216.php


Francolandia abre sus puertas

enero 20, 2011

La campaña de apoyo a Garzón, Franconohamuerto.com, queda inaugurada con un castillo hinchable del Valle de los Caídos

PATRICIA CAMPELO Madrid 20/01/2011 14:10

Las nuevas tecnologías al servicio de la causa. Es lo que proponen los integrantes de la plataforma ciudadana Franconohamuerto.com, que ha inaugurado en el Ateneo madrileño una iniciativa con la que agitar a la ciudadanía en favor de las víctimas del franquismo. “Memoria, justicia y democracia” son los pilares de una estructura cuyas herramientas de actuación serán las redes sociales.

“Todo surge ante el intento de frenar la investigación que pedían los familiares, víctimas de los crímenes de la dictadura, esos que siguen concentrándose cada jueves en la Puerta del Sol”. Un miembro del colectivo hace las presentaciones cubierto con una careta con el rostro de Garzón atravesado por las flechas del escudo franquista. No revela su identidad porque han apostado por ser un “colectivo anónimo” en el que el protagonista sea “el pueblo”, esto es, Internet. “Es la democracia más real que existe”, sostiene.

Las campañas se cocerán en las redes sociales. En Facebook y Twitter ya tienen perfiles. Flickr acogerá galerías de imágenes copy left y en Youtube y Vimeo colgarán todos los vídeos relacionados con la causa. “Todo vinculado a la memoria de los desaparecidos”, explica el ciudadano anónimo.

Peticiones concretas

“Concretos y ágiles”. Así serán en su respuesta a las peticiones que canalizarán a través del portal actuable.es. “Cada acción irá acompañada de una petición política” y la primera de ellas será la campaña de publicidad en autobuses en Londres, Madrid y Barcelona, con la imagen de Garzón que se representa en las caretas y cuyos costes los harán mañana públicos en el perfil de Facebook.

El colectivo abraza lo lúdico y la participación social como forma de llegar a la gente. “Habrá videojuegos, cómics que hablen de la Transición, campañas virales, etc”. El golpe inicial pretenden darlo con los carteles en los autobuses, pero eso sólo será el preludio de numerosas acciones. La recaudación se hará a través de internet y siempre “para causas justas” para las que pedirás cantidades concretas.

Leo Bassi ha puesto la guinda con una actuación en la que ha defendido la risa “como arma política muy fuerte” y ha subrayado la necesidad de que los jóvenes se unan a las causa. Esta idea la ha ilustrado una actriz que a modo de alegoría —vestida de negro, con mantilla y peineta, gafas de sol y una banda con los colores de la rojigualda— ha leído el poema Llamo a la juventud, de Miguel Hernández. A los “jóvenes incautos” se lo ha dedicado.

El colofón final ha llegado con el castillo hinchable Francolandia. Leo Bassi ha invitado al público a saltar encima antes de despedirse recordando una de las peticiones que harán llegar al Congreso: convertir Cuelgamuros en el Museo del Franquismo.

http://www.publico.es/357256/francolandia-abre-sus-puertas

Fotos de la presentación del acto por Fuen para La Memoria Viva, derechos reservados:

La Memoria Viva es parte integrante de la Plataforma de apoyo al Juez Garzón 


Recuperado un catálogo perdido en la Guerra Civil…

enero 18, 2011

EL PAÍS – Alicante – 18/01/2011

El Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert ha reeditado el Catálogo Monumental y Artístico de la provincia de Alicante. 1907-1908, un volumen perdido durante la Guerra Civil. El trabajo literario se ha reeditado con los cuadernillos de campo realizados por el autor y que estaban en posesión de los herederos de Manuel González Simancas, autor del catálogo.

La noticia en otros webs

El presidente de la Diputación de Alicante, José Joaquín Ripoll, presentó ayer esta obra reeditada en colaboración con Cajamurcia. En la obra, Gómez Simancas “repasa casi todos los municipios de nuestra provincia con una referencia muy especial a la arqueología, un apartado en el que hemos procurado poner en valor en los últimos tiempos con nuestros parques y museos arqueológicos”, esgrimió Ripoll.

La obra está dividida en cinco cuadernillos y es una “completa panorámica del patrimonio histórico y cultural de las tierras alicantinas y otras aledañas a comienzos del siglo XX”, explicaron ayer durante la presentación. La obra dedica un apartado al patrimonio religioso.

El País (Alicante)

 


“Rastros y rostros de la violencia” conferencia el 20 de enero 2011, en el CSIC

enero 11, 2011


Memoria autoeditada

enero 10, 2011

Historia. Familiares de desaparecidos e investigadores aficionados luchan al margen de la industria editorial para que la represión franquista no se olvide

Las familias de La Barranca se reunieron en los setenta en la enorme fosa riojana para evitar unas obras, como cuenta Jesús Vicente Aguirre en Aquí nunca pasó nada'. Las familias de La Barranca se reunieron en los setenta en la enorme fosa riojana para evitar unas obras, como cuenta Jesús Vicente Aguirre en Aquí nunca pasó nada'

D. BARCALA / P. CAMPELO MADRID 10/01/2011 08:20

Son artesanos de la memoria. Escritores aficionados, investigadores ocasionales o familiares de víctimas que sobreviven al margen de la industria editorial para pelear con sus propios ahorros para que sus recuerdos no caigan en el olvido que el franquismo siempre buscó para la historia negra de España. Centenares de estos luchadores se han apoyado en los últimos años en pequeñas imprentas, editoriales de asociaciones e incluso en internet para evitar el olvido de la barbarie franquista.

“Quiero que dentro de mil años todo el mundo sepa quiénes fueron los asesinos de mi padre en Uncastillo (Zaragoza)”. Ese es el motivo por el que Jesús Pueyo, de 93 años, escribió en 2004 Del infierno al paraíso. En una pequeña imprenta de un amigo de Irún, lanzó unos pocos ejemplares para enviarlos al rey, al presidente del Gobierno y demás autoridades pidiendo ayuda para encontrar a su padre, desaparecido desde aquel día de agosto de 1936 cuando, con 13 años, fue a buscarlo al campo “porque le llamaba la Guardia Civil”. “Los falangistas mataron a siete familiares”, recuerda vía telefónica desde su casa de Hendaya (Francia).

“Que todo el mundo sepa quiénes fueron los asesinos”, dice Pueyo

Desde 1978 no ha parado de buscar la verdad con los valores que le enseñó su padre. “En los pocos años que gocé de la dicha de tenerlo a mi lado, me inculcó su nobleza y valentía con la que defendió su derecho a poseer un pedazo de tierra para trabajarlo, sin saber que esa reivindicación le costaría la vida. Su recuerdo ha sido la brújula que me ha guiado durante toda mi vida”, dice en la cuarta página de su libro, imprescindible para conocer de primera mano la represión en Uncastillo.

La dedicatoria del libro de Pueyo se repite en cada uno de los ejemplares de estos libros publicados al calor del movimiento de la memoria histórica en la última década. “A la memoria de los mártires por la República y la libertad. A sus viudas, hijos y demás familiares, por el miedo y el hambre padecidos”. Así dedica el jubilado Antonio Ontañón, de 77 años, Rescatados del Olvido, editado por él mismo con 13.000 euros que todavía paga “a plazos”.

Este ex empleado del Banco Bilbao decidió dedicar su jubilación a investigar las muertes del cementerio de Ciriego, en Santander. “No tengo ningún familiar fusilado allí. Aunque para mí es como si todos los que están enterrados allí fueran mis padres, porque murieron por sus ideas republicanas, que son las mías”, explica. Ontañón recorrió los juzgados de toda Cantabria para poner nombre a cada una de las 850 personas asesinadas entre 1937 y 1948 en las tapias de Ciriego, que yacen en las zanjas del cementerio.

“Nunca pensé que podría ganar dinero con el libro”, afirma uno de los autores

Un camión de muertos

“Investigando descubrí que cada día mataban a 16 personas porque era la capacidad del camión”, recuerda. Una de las mayores recompensas que Ontañón ha recibido por el libro fue la carta de respuesta que José Saramago le envió desde Lanzarote, fechada el 1 de julio de 2003: “Gracias por el estremecedor libro que me enviaste. La justicia siempre llega tarde y esta ha tardado demasiado. Personas como tú hacen creer todavía en la posibilidad de un mundo justo”.

Tengan familiares o no, los autores de estos humildes estudios están unidos por la búsqueda de la verdad de su tierra. “Siempre me ha interesado la Guerra Civil, aunque mi familia era de derechas. En 2002, tras visitar a 600 familias y después de cinco años de trabajo, me decidí a publicar el libro de la represión en La Rioja Aquí nunca pasó nadae_SDRq, explica el funcionario municipal y cantautor Jesús Vicente Aguirre que, en la década de los setenta, formó parte del conocido grupo folk Carmen, Jesús e Iñaki, que compuso La Barranca en homenaje a las 400 víctimas del fascismo enterradas en aquella dehesa riojana.

“Visité a 600 familias en cinco años”, explica Jesús Vicente Aguirre

5.800 ejemplares

“Recogí el guante que habían lanzado algunos historiadores y utilicé más de 1.500 fotos”, explica Aguirre. En su caso, sí consiguió una editorial que publicara su estudio. “En Ochoa me dijeron que me cubrían el coste, pero en ningún momento pensé que podría ganar dinero con el libro”, reconoce tras haber vendido 5.800 ejemplares a 35 euros, gracias a las presentaciones en ateneos republicanos de toda España.

Aquí nunca pasó nada recoge investigaciones de historiadores locales junto con la experiencia de campo de Aguirre. En el capítulo de La Barranca recoge los testimonios de los centenares de viudas que “cada 2 de noviembre, día de los Difuntos, y después el 1 de noviembre, día de Todos los Santos”, se reunieron desde 1976 para proteger la tierra donde estaban sus familiares de las inminentes obras de un aparcamiento.

“Mi madre me dijo que debíamos contarlo siempre. Mientras te reluzca el brillo en los ojos tienes que venir aquí todos los años’. Y aquí estaré hasta que ya no vea”, explica en el libro Jacoba Escalona Díez, nieta de una de las víctimas, que, como las madres y abuelas de la Plaza de Mayo en Argentina, simboliza la resistencia contra el olvido.

http://www.publico.es/culturas/355369/memoria-autoeditada

Un valioso archivo fotográfico

Los autores de los libros autoeditados han recuperado un valioso archivo de fotografías familiares. La imagen superior corresponde a los afiliados de las JSU (Juventudes Socialistas Unificadas) de Uncastillo (Zaragoza) el 25 de Mayo de 1935. Jesús Pueyo la expone en su libro ‘Del infierno al paraíso’, que puede descargarse de manera gratuita en http://jesus.pueyo.pagesperso-orange.fr/. En la imagen inferior derecha, Darío Rivas, que publicó en Buenos Aires su autobiografía, observa la fosa común donde fue enterrado su padre. Al lado, Félix Herrán abraza los restos de su padre y su hermano enterrados en Sajazarra (La Rioja). 

Noticias relacionadas: 

  • “Hay miedo a recordar el pasado”

  • “Me autoedité para tener más autonomía”

  • Autoediciones

  •