El PP y la Guerra Civil

agosto 31, 2013
El País, – 30 agosto 2013

SOLEDAD CALÉSEl portavoz del partido en el Gobierno hace suya la versión del conflicto de la propaganda franquista

EL PAÍS 30 AGO 2013 –

Nunca sabremos si Rafael Hernando, portavoz del PP, tuvo envidia del éxito de Carlos Floriano con  sus comparaciones entre catedráticos y registradores, si le salió de natural ante las cámaras de Cuatro esa frase de que “las consecuencias de la República llevaron a un millón de muertos”, o si simplemente exhibió la versión más retrógrada de su partido justo cuando los suyos habían iniciado investigaciones para expulsar a aquellos que siguen utilizando los símbolos fascistas.

Se extendió luego, además, sobre indoctas consideraciones sobre la bandera republicana. Por la tarde, y a la vista de la que se le vino encima, quiso rectificar. Y lo hizo de esta manera tan poco gallarda: “Es un hecho que el colapso de la Segunda República, el golpe militar y la posterior Guerra Incivil provocó la mayor tragedia de nuestra historia”.

No está claro cuáles son los requisitos para ser portavoz del PP, pero a la vista de sus éxitos en las últimas 48 horas, está claro que la incontinencia y la irreflexión son cualidades muy apreciadas por la dirección de ese partido para ejercer dicha tarea. La frase de Hernando no es ni siquiera provocativa. Es tan solo la demostración palpable de alguien que presume de su ignorancia. Lleva Hernando muchos años —ya lo hizo con provecho para su carrera en la etapa de Aznar— ejerciendo este papel de pendenciero profesional. Pero este tono camorrista, si nunca debe aplaudirse, es claramente escandaloso cuando se sumerge, además, en aspectos tan sensibles para la convivencia entre españoles.

Dejemos a un lado la consideración sobre las banderas, propia de alguien que desprecia lo que dice el propio texto legal, ya de por sí bastante grave. Lo importante es el seguimiento, por convicción o interés, de esa falacia que quieren imponer los llamados historiadores neofranquistas —equivocada definición: ni son historiadores y son puros franquistas— de culpar a la República de la sangrienta Guerra Civil.

Una vergüenza, porque es la única manera que tiene la extrema derecha de justificar la aberración del golpe militar del general Franco. ¿Eso es lo que hace Hernando, defender el levantamiento? ¿Es esa versión de la historia la que aún hoy, casi 80 años después, mantiene el PP?

http://elpais.com/elpais/2013/08/29/opinion/1377804026_409259.html


“La ‘modélica’ Transición nos dejó un bipartidismo corrupto encabezado por el monarca que designó el dictador”…

julio 27, 2012
Publicado el 25/07/2012 por Grupo Akal

Entrevista a Alfredo Grimaldos, periodista de investigación y autor de los libros Esperanza Aguirre. La lidereS.A. y Zaplana. El brazo incorrupto del PP.

Elvira de Miguel. – El Gobierno valenciano, del que Eduardo Zaplana fue “molt honorable president” hace unos años, cifra hoy en 3.500 millones sus necesidades de liquidez.¿Qué responsabilidades tienen en esta situación políticos como Zaplana o Camps, sus dos últimos presidentes antes de Fabra?

Alfredo Grimaldos. – Todas. A la política de derroche presupuestario característica de Eduardo Zaplana al frente de la Comunidad Valenciana, que trituró ingentes cantidades de dinero público en beneficio privado, se unió la relación de Zaplana, sin el menor recato, con los grandes magnates inmobiliarios de la Comunidad Valenciana, como Andrés Ballester, beneficiado por la política de recalificaciones de terrenos desarrollada por Zaplana en ese territorio. Cuando Zaplana llega a Madrid de ministro, sigue por el mismo carril: uno de sus más íntimos colegas es nada menos que Francisco Hernández, “El Pocero”. En las nuevas operaciones coincide también con José Bono. Bipartidismo recaudador. Lo de Camps y sus “amiguitos del alma” lo tenemos más reciente y está claro.

E. M. Dice usted en su libro Zaplana. El brazo incorrupto del PP que Zaplana representa a un sector de políticos que carecen de grandes planteamientos ideológicos de fondo, no se encuadran en ninguna corriente de pensamiento derechista tradicional por más que se definan una y otra vez como liberales, y su meta exclusivamente es el poder y el dinero. En su opinión, ¿abunda este tipo de político en España?

A. G. – Por supuesto. A un lado y a otro, suponiendo que sean diferentes orillas. En todos los partidos. Volviendo a Zaplana, no tiene consistencia intelectual ni cultural. Acabó la carrera de Derecho después de mil años, tras empezar sus estudios en Valencia. Consiguió por fin el título –aunque no se ha dedicado a ejercer la abogacía– cuando se inauguró una nueva universidad en Alicante, donde su suegro Miguel Barceló tenía enorme influencia. Pero eso también se da mucho en el PSOE: sólo hay que ver la trayectoria y la formación de personajes del supuesto otro bando, como Leire Pajín o José Blanco. 

 E. M. – El periodista Javier Ortiz, en el prólogo que escribió para su libro sobre Zaplana, afirmaba ya en el año 2007 que la principal virtud que debe adornar a un buen estafador es parecer un hombre honrado. Y añadía: “¿Cómo va a ser un buen estafador alguien que tiene aspecto de estafador?”. Tanto Zaplana como Camps han sido grabados telefónicamente en conversaciones muy comprometidas. Usted reproduce en su libro Zaplana. El brazo incorrupto del PP la transcripción completa de la conversación entre Eduardo Zaplana y Salvador Palop extraída del sumario del caso Naseiro. ¿Por qué las instituciones públicas y muchos medios de comunicación han mirado durante todos estos años para otro lado a pesar de las obviedades sobre todo tipo de prácticas irregulares de los políticos? ¿Qué explicación encuentra a que muchos ciudadanos sigan votando a los partidos que les albergan?

A. G.Cuando iniciaba su carrera política, buscando salir del ámbito local de Benidorm, donde fue alcalde, Zaplana es “cazado”, de rebote, por el juez Manglano, que investigaba un asunto de drogas. En una de las conversaciones telefónicas que le grabaron entonces, Eduardo Zaplana se retrata perfectamente. Dice: “Me tengo que hacer rico… Tengo que ganar mucho dinero, me hace falta mucho dinero para vivir…”. Y en otra de las cintas, que recoge un diálogo entre él y otro miembro del PP, Salvador Palop, en el que están tratando sobre la recalificación de un solar, añade: “Y entonces le dices… bueno, yo una comisioncita. Le pides dos millones de pelas o tres. Lo que te dé, y me das a mí la mitad bajo mano”. La conclusión es que los ciudadanos más lúcidos de este país, los que piensan que el mundo de la política profesional es muy miserable y está llena de individuos que sólo pretenden enriquecerse con ella, tienen toda la razón del mundo. Este sistema está completamente podrido. Hay mucha mayor cercanía entre los políticos profesionales del PP y del PSOE que entre ellos y sus respectivos votantes. Un político no muerde nunca a otro. Vociferan mucho, pero siempre están de acuerdo en impedir la más mínima transparencia sobre su gestión. La podredumbre de unos se tapa con un dossier con la corruptelas de los otros. “Yo te saco Gürtel”. “Pues yo a ti los EREs”. Y al final todo se diluye. La Transición fue una gran mentira: no hubo ruptura democrática y se montó un tinglado que sirve para que los ciudadanos estén cada día más desinformados y no tengan la más mínima capacidad de decisión sobre cualquier problema. Y encima hay insensatos bienintencionados que están convencidos de que esto es una democracia.

E. M . – A usted y a la editorial Foca, donde publicó el libro sobre Zaplana, les han denunciado y llevado a dos juicios por contar estos hechos: uno por difamación y otro por calumnias. ¿Cuál ha sido el veredicto de la justicia? ¿Tiene pendientes otros juicios relacionados con su trabajo como periodista de investigación?

A. G.Volviendo al nivel intelectual y a la formación académica de Zaplana, en mi libro recordaba, de pasada y un poco en broma, que él hizo el bachillerato en un colegio de Benidorm llamado Lope de Vega. En opinión bastante generalizada entre la comunidad docente del País Valenciano, era un centro al que acudían los hijos de familias “bien” para que los jóvenes poco estudiosos se titularan a cambio del sustancioso pago de fin de mes, y popularmente era conocido como el “Lope de vagos”. Instigados por Zaplana, los responsables del centro me pusieron una querella y, para el acto de conciliación previo al inicio del procedimiento, pedían 600.000 euros y la retirada del libro de la circulación. Como ese día yo no tenía dinero suelto, no pude acudir a conciliarme. El caso es que de ellos ya nunca más se supo.

Zaplana, en persona, también interpuso una querella contra la editorial y contra mí, por injurias y calumnias, que perdió. Lo del periodismo de investigación está cada vez más complicado. Yo, que soy muy aficionado al flamenco, me acuerdo de una letra, con la que me identifico mucho, que cantaba José Menese por seguiriyas, en 1967, cuando aquí quedaba “bicho” para rato, en la que se refería a un hombre acosado por la Justicia. En ella, Pepe decía: “Golpesitos en la puerta, / ca vez que dan golpesitos en la puerta, papelitos que me entregan. / Si saben los jueces de toas mis fatigas, / doy por seguro que no me empapelan”. Ahora, el pleito que tengo vigente es una demanda de protección al derecho del honor que interpuso contra mí la familia Rosón, por las alusiones que yo hacía al primer presidente de la Xunta de Galicia, Antonio Rosón, en mi libro La sombra de Franco en la Transición. Él fue jefe militar de una zona de la provincia de Lugo en la que se produjeron numerosas matanzas de republicanos en el verano del 36. Ya he perdido los tres primeros asaltos judiciales, y el asunto está ahora en el Tribunal Constitucional. Todo es un disparate, porque en la sentencia no se entra a dilucidar si lo que cuento es cierto o no, sino que eso ya se juzgó hace más de treinta años y entonces se condenó a la revista Interviú por el asunto.

E. M.- Zaplana trabaja actualmente, al igual que Iñaki Urdangarín, para Telefónica cobrando aproximadamente un millón de euros anuales. Fue Javier de Paz, uno de los hombres de máxima confianza de José Luis Rodríguez Zapatero, quien le colocó. ¿Hablan más en la intimidad y son más amigos de lo que aparentan los políticos que en el hemiciclo aparecen como oposición?

A. G.Cuando Eduardo Zaplana era portavoz del Grupo Parlamentario del PP, su rival en las filas del PSOE era Alfredo Pérez Rubalcaba. En todas las sesiones montaban un sainete, aunque, como es constatable, ambos partidos hacen piña a la hora de aprobar o rechazar más del 90% de las mociones. Mientras los votantes de unos y otros se mataban a voces en los bares, Zaplana y Rubalcaba, íntimos amigos y los dos madridistas, iban juntos los domingos al palco del estadio Santiago Bernabéu a tomarse unas copitas disfrutando del fútbol y la amistad institucional. Y, por supuesto, compartiendo los secretos de las cloacas del Estado. Durante el mandato de Zapatero como presidente del Gobierno, Zaplana encuentra un privilegiado cargo en Telefónica, una empresa muy rentable que era pública, cuya privatización la inició el PSOE y la remató el PP; amparado nada menos que por Javier de Paz, consejero de la entidad y ex secretario de las Juventudes Socialistas. Al principio, Zaplana entra con el supuesto cargo de responsable de relaciones con Europa y, después, para evitar líos y críticas, se le nombra simplemente “asesor”. O sea, no hace absolutamente nada, más que tener despacho, numerosos privilegios y un millón de euros al año. ¡Viva la democracia! Después de irse de rositas de Terra Mïtica y los pagos por duplicado con dinero público a su amigo de asuntos inmobiliarios Julio Iglesias, entre otros trajines valencianos.

E. M.- Esperanza Aguirre nos advierte que si no queremos convertirnos en Argentina, con “corralito” y con inflación del 20 o el 40 por ciento, hay que rebajar el gasto público.Se tienen que acabar los subsidios y las subvenciones, y las mamandurrias en general”, declaró recientemente a los periodistas pidiendo “ayuda” a los ciudadanos. Usted cuenta en su libro Esperanza Aguirre. La LidereS.A. el saqueo al presupuesto público en busca del beneficio privado y los escándalos protagonizados, entre otros, por su mano derecha, Ignacio González, actual vicepresidente, portavoz y consejero de Cultura y Deporte de la Comunidad de Madrid, además de secretario general del PP de Madrid. ¿Ha tenido en esta ocasión algún problema por esta denuncia?

A. G.Esperanza Aguirre abordó este asunto de forma distinta que Zaplana. Se encontraba tan “sobrada” que sólo me mandó, indirectamente, algún mensaje irónico sobre el contenido del libro, sin meterse en líos de tribunales. La política del Ejecutivo Regional encabezado por Aguirre se ha caracterizado por intentar rescatar los sectores empresariales vinculados, sobre todo, al mundo del ladrillo, que ha consistido en poner en sus manos recursos públicos y convertir en una fuente de ingresos muchos derechos básicos de los ciudadanos. Aguirre ha llegado a la feliz conclusión de que todos los servicios públicos son susceptibles de ser convertidos en negocio particular. Por ejemplo, en el ámbito de la sanidad, desde que ella llegó a la Presidencia del Gobierno autonómico, el objetivo fundamental de su política está más relacionado con el beneficio de las empresas constructoras que con la salud de los ciudadanos. En cuanto a su “mano derecha”, Ignacio González ha ido liquidando a sus propios correligionarios que le han hecho sombra, como Alfredo Prada o Granados, para quedarse él sólo con el control de la recaudación. En mi libro, cito infinidad de asuntos en los que él aparece. Ahora, el diario “El Mundo”, le está breando con el asunto de un apartamento de lujo que tiene en Málaga. Por supuesto, la cosa apesta, pero el actual ministro del Interior ha cesado al propio comisario jefe que él había nombrado, por iniciar esa investigación sobre González.

E. M.- Describe en su libro a Aguirre como una aristocrática y pizpireta millonaria que actúa con aire arrabalero y maneja la Comunidad de Madrid con absoluto desparpajo para llevar a cabo un plan de destrucción de los servicios públicos básicos: sanidad, educación, privatización del Canal de Isabel II, Telemadrid. ¿Quiénes son los beneficiarios de esta gestión política?

A. G.– Como ya he dicho antes, detrás de la política de Aguirre hay un plan sistemático de destrucción de los servicios básicos y de saqueo del presupuesto público en busca del beneficio privado. Amigos, correligionarios y parientes de ella se benefician de su gestión. Ha conseguido que el AVE pare en una finca de su familia, ha construido carreteras y líneas de metro con la única intención de multiplicar los beneficios de las poderosas empresas constructoras que se mueven a su alrededor y ha convertido Telemadrid en un órgano de propaganda a su exclusivo servicio.          

E. M . – Como en una secuencia de la película de Coppola ‘El Padrino’ (“son sólo negocios, no hay nada personal”), cuenta también en un capítulo interesantísimo la batalla entre Gallardón y Esperanza Aguirre por el control de Cajamadrid. Parece que también se dieron de “navajazos” Zaplana y Camps por situar a sus huestes en la Caja de Ahorros del Mediterráneo. ¿Son capaces los políticos de pactar con quien sea, incluidos miembros de la oposición, en contra de gentes de sus propias filas, para lograr sus fines?

A. G.En un capítulo de mi libro “La LidereS.A.”, ya adelanto la existencia de toda la basura que está saliendo ahora en Cajamadrid-Bankia. Chupaban del bote, además de los grandes partidos, que se llevan lo gordo, CCOO, UGT y hasta un sector de Izquierda Unida, ésos a los que yo llamo los “trincarrublos”. Uno de ellos, José Antonio Moral Santín, llevaba un cerro de años de consejero en Cajamadrid, con el respaldo del jefe de Izquierda Unida en Madrid, Ángel Pérez. Estos individuos se metieron en el Partido Comunista de los Pueblos de España, una escisión del PCE a principios de los años 80, cuando la URSS repartía rublos a barullo. Mientras la mayor parte de los militantes del PCPE continuó trabajando en su seno, en el momento que el bloque del Este quebró, los “trincarrublos” se colocaron en IU. Pérez, un personaje sin ningún brillo, sobrevive políticamente gracias a que controla el aparato de la organización e impide cualquier limpieza regenerativa.

En cuanto a la CAM, sólo un detalle, que relato con más detenimiento en mi libro sobre Zaplana. El mismo día que él firmaba la hipoteca de un piso de lujo en el Paseo de la Castellana de Madrid con la Caja de Ahorros del Mediterráneo, esa misma entidad avalaba el proyecto inmobiliario en Seseña de su amigo El Pocero. El saqueo más descarado de las cajas de ahorro. El Estado entrampa a los ciudadanos para tapar el boquete de estas entidades esquilmadas y Zaplana se lleva un millón de euros de una empresa pública que era muy rentable y se privatizó para que otros se llevaran los beneficios.

E. M .– Por último, el actual Gobierno aplica por decreto ley a la ciudadanía todo tipo de recortes en sueldos, coberturas sociales y derechos. Nos dicen que no hay otra salida dada la situación de la economía española. Sin embargo, siguen sin exigir ninguna responsabilidad a quienes en estos últimos 10 años han manejado los fondos públicos para que se devuelva lo robado. Dice usted en el prólogo que, después de mover la podredumbre y tras el intercambio de cubos de basura en periodos electorales, todo vuelve al cauce pactado a través de los subterráneos consensos de la Transición. ¿Qué podemos hacer para cambiar esta situación y que no se vayan de rositas todos los que se han llevado dinero mientras ejercían una función pública?

A. G.Gran parte de lo que tenemos ahora encima, además de lo que nos corresponde por pertenecer al sistema bancario europeo y mundial, es producto de la gran estafa que fue la “sacrosanta” Transición, que sólo sirvió para adecuar el franquismo a los nuevos tiempos. Así que, además de la sumisión a las instituciones que representan el capitalismo más depredador, nosotros tenemos el plus de la herencia fascista, muy presente en esta sociedad. La “modélica” Transición nos dejó un bipartidismo corrupto encabezado por el monarca que designó el dictador. Los ciudadanos tienen que espabilar, ser conscientes de que la casta política y los banqueros forman parte de la misma banda de atracadores, y participar activamente en la vida saliendo a la calle y organizándose. La inmoral deuda pública contraída por el Estado español a consecuencia de banqueros y políticos delincuentes no hay que pagarla. Y todos los chorizos de cuello blanco al talego y que devuelvan la pasta.

http://www.nocierreslosojos.com/la-modelica-transicion-nos-dejo-un-bipartidismo-corrupto-encabezado-por-el-monarca-que-designo-el-dictador/


Privilegios franquistas en el litoral de Xàbia…

marzo 4, 2012
Un largo conflicto

El Ayuntamiento de Xàbia vendió en 1959 varias parcelas del dominio público marítimo terrestres a influyentes cargos del franquismo. En 1987, tras un larguísimo pleito, el Supremo anulaba dos de esos contratos. El litoral es inalienable. Pero la familia de Navarro Rubio sí mantuvo «sus» terrenos. Ahora, sin embargo, la concesión está a punto de acabar. Pero los herederos del ministro de Franco no van a renunciar sin más a sus privilegios.

03-03-2012
Al construirse el chalé, se hicieron piscinas de agua salada en las balsas del yacimiento.

Al construirse el chalé, se hicieron piscinas de agua salada en las balsas del yacimiento.
 a. p. f.

A. PADILLA XÀBIA Diez mil pesetas. Eso pagaron en 1959 el gobernador civil de Alicante, Benito Sáez; el registrador de la propiedad, Rafael Almazán; el escritor Ramón Llidó, y María Dolores Serres, esposa del entonces ministro de Hacienda, Mariano Navarro Rubio, por cada uno de los terrenos que compraron en el dominio público del Primer Muntanyar y la Punta de l´Arenal. Esas parcelas las vendió el propio Ayuntamiento de Xàbia. Era alcalde Juan Tena. La Ley Chapatrieta, de 1935, daba a los consistorios la titularidad del litoral. Navarro Rubio y su esposa se construyeron un lujoso chalé.

Al iniciarse las obras, en 1964, salió a la luz un yacimiento romano. María Dolores Serres tenía conocimientos de historia y, junto a la arqueóloga Gabriela Martín, excavó lo que fue una factoría de salazones desde el siglo I a. C. hasta mediados del III d. C. La Diputación de Valencia publicó en 1970 el libro «La factoría pesquera de la Punta de l´Arenal y otros restos romanos de Jávea». Las autoras eran la propia Serres y Gabriela Martín. En un pasaje de este libro se lee: «El señor Navarro decidió conservar estas cisternas (romanas) para lo cual ordenó vaciarlas y, cubriéndolas con un techo, las convirtió en un sótano donde se halla instalado un pequeño museo». Ese museo siempre fue privado. Muy pocos elegidos saben qué tesoros arqueológicos esconde.

Aquella venta de terrenos del litoral a influyentes cargos de la dictadura franquista respondía a privilegios que, en el caso de la familia de Navarro Rubio, que fue ministro hasta 1965 y luego, hasta 1970, gobernador del Banco de España, todavía hoy se mantienen.

Los otros compradores no llegaron a construir y, en 1987, tras un largo conflicto judicial, vieron como las parcelas dejaban de pertenecerles. El Tribunal Supremo declaró nulas las ventas ya que los terrenos del dominio público marítimo-terrestre son inalienables. La misma Ley Chapaprieta que invocó el ayuntamiento en 1959 para congraciarse con estos prohombres del régimen sirvió para cambiar las tornas. Daba la titularidad del litoral a los municipios, pero, al mismo tiempo, prohibía la venta, arriendo o permuta. No fue, sin embargo, hasta 2007 cuando las parcelas volvieron a ser públicas. El ayuntamiento pagó a los ocho descendientes de Benito Sáez y Rafael Almazán una indemnización de 6.244 euros. Se desglosaba en 2.809 euros (equivalían a los 20.000 euros que estos dos cargos pagaron en 1959) y el resto correspondía a intereses.

La familia del exministro de Hacienda escapó a todo ese proceso. En 1980, Mariano Navarro Rubio pidió que se legalizara el chalé que construyó en dominio público marítimo-terrestre. Dos años después, el Ministerio de Obras Públicas y Urbanismo legalizó las obras y aceptó la «utilización gratuita y permanente» de estos terrenos del litoral de la Punta de l´Arenal. Esa resolución se publicó en el BOE el 24 de abril de 1982. La fecha no es baladí.

Tras ganar el ayuntamiento de Xàbia los pleitos para recuperar las otras parcelas enajenadas ilegalmente, se reactivó el interés por llegar a un acuerdo con los descendientes de Navarro Rubio y lograr que esta finca, de unos 7.000 metros cuadrados, volviera a ser pública. A instancias del consistorio, la Abogacía del Estado realizó en 2000 un informe demoledor. Rechazaba que la sociedad Puntar SA, creada por el exministro y su esposa y a cuyo nombre inscribieron la finca, pudiera ser propietaria de la parcela. Esa sociedad «es hoy en día titular de una concesión de uso y aprovechamiento de los terrenos ubicados en el dominio público marítimo-terrestre». Ahora de nuevo tiene importancia esa fecha del 24 de abril de 1982. La Ley de Costas concede a los «dueños» de inmuebles situados en el litoral público una concesión de 30 años. Por tanto, la de los herederos de Navarro Rubio en la Punta de l´Arenal caduca el próximo 24 de abril. Pero, claro está, esta familia no quiere perder su trozo de playa. Ha reclamado a Costas un nuevo deslinde que reconozca que es propietaria de esta finca. El conflicto se presume largo.

http://www.levante-emv.com/comunitat-valenciana/2012/03/04/privilegios-franquistas-litoral-xabia/886705.htm

 


Todos los españoles deberían visitar el Valle de los Caídos…

junio 30, 2011
«Todos los españoles deberían visitar el Valle de los Caídos»
Inés baucells
Jerónimo Tristane

El escritor Jerónimo Tristane publica la novela histórica «El valle de las sombras»

SERGI DORIA / BARCELONA
Día 30/06/2011 – 10.19h

A pocas semanas del 75 aniversario de la Guerra Civil, quienes juegan a la ruleta rusa con la memoria histórica se deben frotar las manos. A los «hunos y los hotros», Jerónimo Tristante dirige su novela «El valle de las sombras» (Plaza & Janés).

El Valle de los Caídos como paisaje moral y literario: «Al igual que millones de ciudadanos, me molesta muchísimo, me ofende, que se arrojen los muertos a la cara unos y otros con el mezquino propósito de arañar unos pocos votos en una forma muy hispana de hacer política: el guerracivilismo».

En Cuelgamuros, un expolicía republicano y un héroe de la España nacional comparten afanes contra las corruptelas y el trato humano hacia los presos que redimen penas por el trabajo en la inhóspita roca de la sierra madrileña. La amistad entre dos hombres de bandos enfrentados, superadora de la guerra incivil. «Somos latinos, con una emocionalidad capaz de lo mejor y lo peor», apunta Tristante.

En «El valle de las sombras», los vencidos picaron piedra durante dieciocho años. El escritor se documentó sobre el proceso de construcción, las empresas participantes —como la de José Banús—, la personalidad del arquitecto Muguruza, el día a día de los presos.

En 1943, cuando se iniciaron las obras, «la represión se había relajado y las condiciones en Cuelgamuros eran mejores que en las cárceles o los campos de concentración». El mausoleo fue el autohomenaje que se hizo «el supuestamente tímido Francisco Franco; no es, como han dicho los de derechas, un monumento a la reconciliación, ni allí habían muerto miles y miles de presos como perjuraban los de izquierdas. Se produjeron accidentes con heridos y muchos trabajadores enfermaron de silicosis, pero no murieron diez mil personas como afirma la izquierda, sino dieciocho…».

La mayor parte de españoles espera a estas horas una Historia documentada, y lectores de derechas e izquierdas le han felicitado por su novela. Insiste Tristante: «Me ofende que algún historiador, digamos conservador, intente colarnos que la masacre de la plaza de toros de Badajoz a manos de los nacionales no existió, o cuando algún vivo, supuestamente de izquierdas, quiera venderme la moto de que lo de Paracuellos fue poco más o menos que una alegre romería».

Republicano de corazón y votante de Zapatero en 2004, cree que el todavía presidente ofrece una visión idílica de la República: «Estamos pagando su insuficiente preparación, tanto en el terreno económico como en el histórico».

Tristante se opone a quienes pretenden dinamitar el Valle de los Caídos o exhumar y trasladar el cadáver de Franco: le parece mejor crear un Centro de Interpretación Histórica. Recuerda cómo le sobrecogió la visita al mausoleo pensando en los presos que dejaron la piel en su construcción y las treinta mil personas allí enterradas… Confiesa que lloró: «Todos los españoles, de cualquier ideología, deberían visitarlo. Y no creo que, en absoluto, deba ser derruido. El que proponga algo así es un memo, pues forma parte de nuestra historia nos guste o no, y debemos conocer bien nuestra historia, incluso lo malo».

ABC.es vía google noticias


Recogida de firmas CAMPAÑA PARA LA REVISIÓN DEL DICCIONARIO BIOGRÁFICO ESPAÑOL DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA…

junio 17, 2011

Os adjuntamos  esta carta –también en el enlace al final del texto- dirigida a los Ministros de Educación y de Industria, Turismo y Comercio en relación con el vergonzoso e indignante asunto del Diccionario Biográfico Español.

El objetivo es recopilar el mayor número de firmas posibles, por lo que no sólo te solicitamos tu firma, sino también la de quienes conozcas que puedan firmar.

http://www.peticionpublica.es/?pi=P2011N11180

Para:MINISTROS DE EDUCACIÓN Y DE INDUSTRIA, TURISMO Y COMERCIO

Apreciados Sres. Ministros:

Los abajo firmantes, personas todas ellas relacionadas con las ciencias sociales, la historia y la memoria histórica desde muy diferentes ángulos, actividades e instituciones, queremos manifestarle nuestra indignación y nuestra más enérgica repulsa por la aparición en el denominado Diccionario Biográfico Español, editado por la Real Academia de la Historia y del que se han publicado los primeros 25 volúmenes, de determinadas biografías de personas que protagonizaron la historia de la Segunda República, la guerra civil y la dictadura franquista.

Biografías que no sólo carecen del más elemental rigor histórico, sino que adolecen gravemente de un sesgo ideológico que ensalza las figuras de quienes se rebelaron con la fuerza de las armas contra el poder republicano legítimamente establecido, condujeron al pueblo español a la tragedia de la guerra civil, asesinaron injusta e impunemente a miles de españoles (muchos de los cuales permanecen todavía en las cunetas de las carreteras o en fosas comunes sin identificar y sin ser entregados a sus familiares, para vergüenza de nuestro actual sistema democrático), arrojaron al exilio a otro miles, sostuvieron durante cerca de cuarenta años un régimen dictatorial basado en el terror, la tortura y la represión de todo intento de ejercicio de las libertades y de los derechos humanos fundamentales y sometieron durante generaciones a todos los españoles con métodos políticos opresores en todas las facetas de la vida económica, social y política, en función exclusivamente de sus intereses y privilegios de casta.

A la vez, se denigra vilmente la trayectoria de líderes políticos y sindicales que, más allá de sus aciertos y errores, se destacaron por su defensa apasionada de sus ideales y valores dentro de la legalidad republicana, con entrega incluso de su vida, y por su anhelo constante de mejora y progreso para España. Su memoria queda nuevamente vilipendiada con ignominia. Lo que claramente vulnera el espíritu y la letra de la Ley 52/2007, de 26 de diciembre.

Representa, además, una auténtica vergüenza a nivel internacional que estos autores concretos, que se apartan de lo que los mejores especialistas e historiadores de ese periodo, nacionales y extranjeros, han establecido como una serie de hechos contrastados y ciertos (con independencia de interpretaciones o valoraciones), a quienes nadie conoce más que por sus simpatías hacia el régimen franquista y todo lo que significó, y que a nadie representan, se hayan designado a sí mismos entre ellos en el exclusivista y retrógrado marco de la Real Academia de la Historia para escribir biografías y describir hechos de una manera que supone una afrenta para la democracia y para los españoles, las víctimas del franquismo y sus familias. Además, una afrenta que se ha financiado con dinero público del Ministerio de Educación y del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio.

A tenor de lo comprobado en los primeros volúmenes aparecidos, es muy de temer que el resto de la obra, en lo que se refiere a las épocas señaladas, siga por la misma trayectoria sectaria.

Por todo ello, los abajo firmantes exigimos al Gobierno que se encargue a una nueva comisión de historiadores de probada solvencia y prestigio una revisión en profundidad de las biografías relacionadas con las épocas históricas aludidas o, de lo contrario, se retire la obra y las subvenciones concedidas.

Madrid, junio de 2011

Firmantes

Esta recogida de firmas se encuentra en el sitio web Petición Pública España que proporciona alojamiento online gratuito para recogidas de firmas públicas.
Si usted tiene una pregunta para el autor de la petición puede enviar a través de esta página de contacto


En busca de un Valle para todos los Caídos…

junio 10, 2011

Un grupo de expertos afronta el reto de arrebatar al dictador su gran símbolo – La colosal cruz se queda – El dilema es qué hacer con Franco

NATALIA JUNQUERA – Madrid – 08/06/2011

Sepultado por una losa de granito de 1.500 kilos, Franco resiste, desafiando al tiempo y al olvido. Más de 35 años después de su muerte, todavía hay intelectuales que se resisten a llamarle dictador, como ha evidenciado el polémico diccionario de la Real Academia de la Historia. Y medio siglo después de su inauguración, el mayor símbolo del franquismo, el monumento que él ideó, precisamente, para inmortalizar su victoria, el Valle de los Caídos, sigue intacto, regido por los mismos principios y decretos que él dejó atados y bien atados. El Gobierno de Adolfo Suárez y el primero de Felipe González intentaron crear sendas comisiones para actuar sobre el monumento y ambos fracasaron. Ahora, a menos de un año para las elecciones, el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero ha constituido un grupo de expertos para que en un plazo de cinco meses elaboren un plan para arrebatarle a Franco esa última plaza en la que todavía resiste y darle otro significado. “No existe nada parecido en el mundo”, repiten, con una mezcla de emoción y respeto por la tarea, varios de ellos, entre los que hay historiadores, juristas, filósofos y un monje benedictino. EL PAÍS preguntó a expertos de esa comisión y a otros cómo convertir ese “monumento a la guerra y el nacionalcatolicismo”, en palabras del ministro de la presidencia, Ramón Jáuregui, en “un lugar de memoria reconciliada”.

Suárez y González fracasaron en su intento de intervenir en el monumento

“España se ha resistido a mirar al pasado”, dice el filósofo Reyes Mate

Qué hacer en el Valle de los Caídos es la gran pregunta, pero la primera es: ¿por qué no se ha hecho antes? ¿Por qué, 35 años después de su muerte, sigue siendo lo que Franco quiso que fuera?

“Por miedo”, asegura el historiador Ricard Vinyes, miembro de esa comisión de expertos. “Porque no ha habido voluntad de hacerlo, ni sensibilidad para abordarlo. Lo cual es increíble, porque es el lugar de memoria de los vencedores más importante que la dictadura legó. Es demasiado grande, con muchas partes implicadas y no sabían qué hacer. Y cuando preguntaban, no les gustaba lo que algunos decíamos”, añade Julián Casanova, catedrático de Historia Contemporánea y uno de los expertos que los familiares de los republicanos enterrados en el monumento pidieron que estuviera en la comisión. Casanova no cree que “las memorias puedan reconciliarse”. “Es un monumento de vencedores y así hay que mantenerlo, pero explicado, con carteles, documentos y documentales, desde la democracia”.

Santiago Carrillo cree que si no se ha intervenido antes es “porque la derecha no ha roto todavía con el franquismo y la izquierda es muy tímida, incapaz de enfrentarse políticamente a los prejuicios de una parte de la opinión pública”. Y el filósofo Reyes Mate, miembro de la comisión, opina que el retraso obedece a que “la cultura dominante en España y en Europa ha sido la cultura del olvido. Ha habido una resistencia a mirar al pasado porque muchos piensan que la memoria es peligrosa, que crea problemas, cuando en realidad, es la condición para alcanzar soluciones”.

Por miedo, repiten unos y otros. “Es una oportunidad histórica y a la vez un reto tan colosal como la cruz que lo corona. Debemos de ser concienzudos, imaginativos, y sobre todo, valientes”, asegura Francisco Ferrándiz, antropólogo social e investigador del CSIC miembro de la comisión. “Lo que tenemos que hacer es volar el Valle de los Caídos como metáfora. Darle totalmente la vuelta. No basta con poner carteles encima de cada piedra explicando lo que son”, añade Vinyes.

Ese miedo también resiste. El temor a la reacción de determinados medios de comunicación ha provocado que la comisión haya hecho un pacto de silencio para no informar de sus ideas hasta que hayan concluido su informe.

En cualquier caso, el futuro Valle de los Caídos ha comenzado a dibujarse. Mantendrá la gran cruz, de 150 metros de alto -la Federación de Foros por la Memoria pedía su voladura, por considerarla “equivalente a una esvástica”- y a la comunidad benedictina -pese a que algunos de estos expertos son partidarios de convertirlo en un lugar laico-. Y añadirá un memorial que sirva de homenaje a las víctimas allí enterradas y a los presos políticos que fueron obligados a construirlo. Al menos, estas son las grandes líneas que Jáuregui ha marcado a la comisión.

Pero la cuestión más delicada que ha de decidir este grupo de expertos es si los restos de Franco y Primo de Rivera deben permanecer allí. Varios de ellos opinan que no es posible darle otro significado al Valle de los Caídos dejando al dictador donde está y propondrán entregar los restos a su familia para que lo entierren donde quieran, por ejemplo, en el cementerio de Mingorrubio, a las afueras de El Pardo, junto a su mujer. Distinto podría ser el tratamiento de José Antonio Primo de Rivera, que murió fusilado en Alicante al principio de la Guerra Civil y, al contrario que Franco, sí puede considerarse una víctima de la Guerra Civil.

“Retirar los restos de Franco del Valle de los Caídos sería un gesto simbólico muy poderoso”, explica uno de los expertos de la comisión. Otro es partidario de dejarlo donde está y llevar al monumento todas las estatuas del dictador que se han ido retirando, con la convicción de que si es un Estado democrático el que lleva a cabo esta operación, cambiaría totalmente de significado.

Si la comisión decide finalmente que es necesario exhumar los restos de Franco, el Gobierno debería iniciar gestiones con la familia. Este periódico intentó sin éxito contactar con Carmen Franco Polo. Pero Emilio de Miguel, portavoz de la Fundación Nacional Francisco Franco, que preside la hija del dictador, opina al respecto: “Franco merece un respeto, como todos los muertos. Si quieren hacer un museo hay monte libre para hacerlo, no allí”.

Pero Franco y Primo de Rivera no son los únicos enterrados en el Valle de los Caídos, que además de monumento al franquismo es la mayor fosa común de España, con 33.833 personas enterradas -el equivalente a la ciudad de Teruel-. Entre ellas hay, además, centenares de republicanos fusilados que fueron exhumados de las fosas comunes a las que habían sido arrojados y llevados en 491 traslados al mausoleo para ser enterrados junto a su verdugo sin el consentimiento de sus familias. Once de ellas reclaman ahora que les devuelvan sus restos para enterrarlos donde ellos quieran. Responder a esta petición va a ser otro de los grandes retos de esta comisión.

Los forenses que el Gobierno envió para analizar el estado de esos huesos concluyeron en febrero que es imposible identificarlos, por estar mezclados y muy deteriorados. Pero Jáuregui ha encomendado a esta comisión que explore todas las posibilidades, para lo cual los expertos solicitarán el asesoramiento externo de otros especialistas, españoles y extranjeros, incluido uno elegido directamente por los afectados. Fausto Canales, hijo y sobrino de republicanos enterrados en el Valle, asegura que solo volverá a ese lugar para llevarse a los suyos.

Como explicó la historiadora Queralt Solé en Los muertos clandestinos, Franco no tenía intención de incluir a los miles de fusilados repartidos por fosas comunes en toda España que finalmente acabaron en el Valle. “No sacrificaron nuestros muertos sus preciosas vidas para que nosotros podamos descansar”, dijo en la inauguración del monumento, en abril de 1959. “Nuestros muertos”. Pero en contra de lo que pensaba, muchas viudas del bando nacional no autorizaron los traslados y Franco se vio obligado a pedir por carta y “con urgencia” a los Ayuntamientos restos con los que alimentar el mausoleo. Estos contestaron que no tenían muertos franquistas, pero sí muchas “fosas del ejército rojo”. Además, les venía muy bien deshacerse de estos enterramientos que en muchos casos les impedían ampliar el cementerio municipal.

Solé propone dejar los restos de Franco y Primo de Rivera donde están para que “el Valle se conserve como la tumba faraónica que el dictador se hizo construir” y sirva de “ejemplo de lo que no debe volver a ocurrir”. Pero es partidaria de exhumar “sin distinción los demás restos, poco a poco, con un presupuesto anual”.

Casanova también dejaría a Franco en su tumba. “Él la construyó para su gloria y hay que explicarlo. José Antonio debería aparecer con los restos de los otros mártires porque el personaje vivió hasta el 20 de noviembre de 1936 y después fue inventado por el franquismo. En febrero de 1936 ni salió elegido diputado y dirigía un partido minoritario antes del golpe de Estado de julio”.

Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón, jurista que ocupó varios cargos en el PP y actualmente es miembro del Consejo de Estado, además de integrante de esta comisión de expertos, opina que una de las cuestiones más delicadas es la gestión del Valle de los Caídos. De la comisión ha de salir un nuevo convenio con la comunidad benedictina, la que actualmente se encarga del recinto, cuya conservación y mantenimiento paga Patrimonio Nacional, pese a que el monumento no aparece en su relación de bienes propios, es decir, que el Valle de los Caídos no tiene un dueño definido.

La ley de memoria histórica establece que la Fundación gestora del Valle (que hoy se rige por un decreto franquista de 1959) “incluirá entre sus objetivos rehabilitar la memoria de todas las personas fallecidas a consecuencia de la Guerra Civil y la represión” y “profundizar en el conocimiento de este período histórico y de los valores constitucionales”. Hasta ahora la comunidad benedictina se ha dedicado básicamente a celebrar misas y acoger carísimos campamentos de verano de colegios privados como St. Michaels School.

Rodríguez de Miñón le quita hierro al asunto: “No es como volver a hacer la Constitución. Con buena voluntad y criterio sacaremos esto adelante”, pero varios de sus compañeros en la comisión creen que el futuro del Valle de los Caídos pasa necesariamente por su desacralización. “Me preocupa la presión que pueda ejercer la Iglesia tanto como que sea el PP el que tenga que gestionar este informe”, admite Vinyes.

A todos les preocupan los tiempos políticos. También al ministro Jáuregui, que confía en que “ningún Gobierno” vuelva a meter este asunto “en un cajón”.

¿Qué haría en el Valle de los Caídos?

Marcos Ana, 23 años preso en las cárceles franquistas. “Los presos deseaban que les llevaran a trabajar en la construcción del Valle de los Caídos porque pensaban que así tenían una oportunidad para escapar, pero solo llevaban a los que tenían bajas condenas y la mía era de 60 años, así que no fui. La memoria de los vencedores está todavía muy presente, en los entresijos del Estado, en la judicatura, en lugares como el Valle. Me gustaría que fuese un museo antifranquista, un lugar de memoria democrática que recuerde a quienes lo construyeron”.

Santiago Carrillo, exlíder del PCE. “Desde que llegué a España me propuse no ir jamás a ese lugar. Antes pensaba que habría que cubrirlo de plomo, como en Chernóbil. Ahora pienso que habría que convertirlo en un sitio al que podamos ir todos, y para eso, sacar los restos del dictador, retirar la cruz y convertirlo en un lugar laico, puesto que allí están enterrados combatientes que no eran religiosos. Sería muy positivo que tomara la forma de un museo que explicara cómo se construyó ese terrible monumento”.

Luis Eduardo Aute, cantautor. “No he ido nunca. Para mí hoy es el símbolo del horror, de la salvaje Guerra Civil, la representación de la victoria de los golpistas. Me gustaría que fuese un museo sobre la Guerra Civil a la manera de los que hay sobre los campos de concentración nazis. Y para hacerlo habría que sacar de allí los restos de Franco y de Primo de Rivera”.

Emilio de Miguel, portavoz de la Fundación Nacional Francisco Franco. “Lo dejaría como está. Están generando problemas donde no los hay mientras la gente asalta contenedores de basura porque tiene hambre, eso sí que es un problema. La comisión que han nombrado para cambiarlo me parece muy sectárea. ¿Quiénes son ellos para opinar? ¿Qué currículum académico tienen? Franco no está ahí por decisión de Franco, sino del Rey. Es un muerto y merece un respeto, como todos los muertos. Y si quieren hacer un museo, hay monte libre para hacerlo, no allí”.

Juan Diego Botto, actor, hijo de un desaparecido de la dictadura argentina. “Para mí es un mausoleo a un dictador pagado con fondos públicos y al que peregrinan grupos de extrema derecha, un edificio que no está a la altura de la España democrática. Hay que sacar de allí los restos de Franco y Primo de Rivera y convertirlo en un lugar de memoria que homenajee a los que dieron su vida luchando por la democracia. Si no se ha actuado antes es porque ha faltado coraje. Pero me parece curioso que en Sevilla se plantee retirarle una calle a Pilar Bardem, que es una actriz, cuando siguen estando presentes lugares como el Valle de los Caídos y hay asesinos que aún tienen calles”.

Fernando Savater, filósofo. “Yo en el Valle de los Caídos tengo enterrado a un hermano de mi padre que fue asesinado en Paracuellos y a Franco, que me fastidió la juventud y me metió en la cárcel. Creo que lo mejor sería que todos los muertos fueran llevados a cementerios y que el Valle de los Caídos fuera una iglesia, sin más.

Fabio Gándara, abogado acampado en Sol. “No es un modelo a recordar. Creo que debería permanecer, pero convertido en un sitio para todos los españoles que recuerde a los presos que lo construyeron y a los republicanos que fueron enterrados allí, como una especie de museo de la memoria”.

Juan José Solozábal, catedrático de Derecho Constitucional.

“Soy absolutamente contrario a todo movimiento de los restos de Franco y Primo de Rivera. De los muertos, es su recuerdo lo que importa no sus reliquias, tan manipulables. Pienso en la oportunidad de que el Valle de los Caídos sea un gran centro de estudios, que acometa, con libertad y tolerancia, la construcción de una memoria común de los españoles, tan factible como necesaria”.

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El Valle de los Caídos

“No sacrificaron nuestros muertos sus preciosas vidas para que nosotros podamos descansar”, dijo Franco en la inauguración del Valle de los Caídos, en 1959.- B. PÉREZ

El País.com


Martín (CHA) propone levantar el Museo de la Guerra Civil de Teruel…

mayo 22, 2011

El candidato de Chunta Aragonesista (CHA) a la alcaldía de Teruel, Paco Martín, promoverá la creación de un Museo de la Guerra Civil durante la próxima legislatura. “Hay razones suficientes”, ha dicho.

  • EUROPA PRESS. 16.05.2011
Martín (CHA) propone levantar el Museo de la Guerra Civil de Teruel

El Museo se ubicaría en un edificio de nueva planta que no solo tendría un área expositiva, sino que también permitiría investigar y consultar documentos, no solo de temas relacionados con la batalla de Teruel (1938), sino de toda la guerra civil.

Además, Martín ha reclamado este lunes la construcción de un auditorio, un conservatorio y ampliar el Museo Provincial. El candidato ha afirmado que la paralización de las obras de rehabilitación del asilo de San José, que será la futura sede del Conservatorio de Música, es un ejemplo de “la mala gestión y la descoordinación de las Administraciones en estos últimos años”.

Además, ha asegurado que “hacen falta otras infraestructuras” en la ciudad para las que el consistorio, ante la imposibilidad de afrontar los proyectos con fondos propios “necesitaría financiación externa”. Una de ellas, el auditorio de música, que “es una demanda importante de la ciudad”.

En este sentido, Martín cree que “hay que retomar el proyecto que había para Cofiero, quizá no en la medida en la que salió el concurso de ideas, pero se puede hacer un buen auditorio en consenso con los grupos culturales de la ciudad y complementado con un aparcamiento subterráneo que, incluso serviría para el mantenimiento de las instalaciones”.

Además, ha exigido que se acondicione el espacio del antiguo Conservatorio de Música de la calle Temprado, ahora en desuso, que se podría convertir en la sede de la Escuela Oficial de Idiomas (EOI).

http://www.20minutos.es/noticia/1052137/0/