La memoria más cruenta…

octubre 16, 2013

Un libro rememora el bombardeo sufrido por Jaén en 1937 por tropas de la Legión Cóndor

Jaén 10 OCT 2013

 Fotografía del bombardeo de Jaén el 1 de abril de 1937 tomada desde uno de los aviones que participó en el ataque.
 
Los poetas Miguel Hernández y Rafael Porlán fueron testigos excepcionales de uno de los episodios más cruentos de la Guerra Civil española. Ambos se encontraban en Jaén cuando, el 1 de de abril de 1937, tropas aéreas de la Legión Cóndor infligieron un severo y cruel bombardeo sobre la ciudad. Un ataque que quedó plasmado luego, con gran realismo y emotividad, en los versos de Miguel Hernández, entonces enrolado en el Altavoz del Frente, un órgano encargado de la propaganda de la zona republicana, y también en la obra del poeta cordobés Rafael Porlán.

El bombardeo de Jaén es el título del libro del que es autor Juan Cuevas Mata, licenciado en Historia Contemporánea y Bibliotecario del Ayuntamiento de Jaén. Cuevas ha recurrido a fuentes archivísticas, hemerográficas, bibliográficas y a testimonios de algunos jiennenses que vivieron aquel drama, saldado con 285 víctimas mortales, 157 durante el ataque aéreo y otros 128 presos fusilados posteriormente.

“Todavía quedaban aspectos oscuros de este bombardeo, sobre todo los relacionados con la operación militar, que ahora se esclarecen con la aportación de documentos procedentes de archivos militares, cerrando así un capítulo de la historia de la Guerra Civil en Jaén”, señala el historiador jiennense, que dedica esta obra a todas las personas, en especial a los más jóvenes, que “tienen derecho a conocer la verdad de lo ocurrido en aquel momento histórico”.

http://ccaa.elpais.com/ccaa/2013/10/10/andalucia/1381421243_769497.html

El ataque aéreo del 1 de abril de 1937 se produjo en represalia por el bombardeo llevado a cabo horas antes sobre Córdoba por la aviación gubernamental republicana. “La conmoción causada en la ciudad se tradujo en una frenética actividad cuyo objetivo era dotar a sus vecinos con los refugios antiaéreos suficientes para guarecerse en caso de un nuevo ataque”, subraya Juan Cuevas.

“Con esta obra se da un paso importante, para Jaén y para el conjunto de Andalucía, en la reconstrucción de una visión fidedigna de lo que supuso la agresión armada contra el legítimo orden republicano para el pueblo andaluz que lo sustentaba. Esta es la mejor forma de reparar al menos parcialmente el dolor causado a las víctimas y, al mismo tiempo, de fortalecer nuestra convivencia sustentada en valores democráticos que deben ser profundos para que sean ciertos”, indicó Luis Naranjo, director general de la Memoria Democrática de la Junta de Andalucía, durante la presentación de este libro, este jueves en Jaén.


Un brigadista homosexual en la “Guerra Civil” española…

junio 2, 2013

Un brigadista homosexual en la Guerra Civil Española…

  • Bill Aalto fue un estadounidense comunista y homosexual.

  • Valiente soldado y héroe de la República Española combatió al fascismo en dos guerras.

  • Una vida marcada por la lucha para defender los valores republicanos de libertad e igualdad.

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02/06/2013 – José Luis Villalobos

En 1915 nacía William Eric Aalto en pleno barrio neoyorquino del Bronx. De origen finlandés, su familia, y más concretamente su madre, le educaron siguiendo la filosofía marxista; siendo desde muy joven activista en el Partido Comunista de los Estados Unidos.

La vida de Bill Aalto, como era conocido, ha sido recuperada por la historiadora británica Helen Graham, Catedrática de Historia Contemporánea de Europa en la Royal Holloway de Londres, una especialista en el estudio de la Guerra Civil Española. Está investigando la vida de varias personas que vivieron la época más oscura del siglo XX (1936-1945), tomando como ejemplo sus vidas para escribir acerca de este periodo en Lives at the limit, donde Bill Aalto es uno de los protagonistas.

Con apenas 22 años Bill se alista en la Brigada Internacional Abraham Lincoln y llega a una España desgarrada por la Guerra Civil. Este grupo de estadounidenses venían voluntariamente a luchar junto a la República. En poco tiempo alcanza el rango de Capitán y recibe, por su valentía en batalla, la distinción republicana más alta concedida a un miembro de la Brigada Lincoln.

En un primer momento es destinado a Albacete. Pero pronto se sitúa en el frente de combate donde está teniendo lugar la Batalla de Teruel (1937). Luchará en operaciones arriesgadas, buena parte detrás de las líneas enemigas. Experto en el manejo de explosivos, destacará en la destrucción de vías férreas del enemigo. En una de las misiones más peligrosas destruirá un puente de ferrocarril en la sierra de Albarracín, sirviendo esta gesta de inspiración a Ernest Hemingway para escribir su ilustre novela Por quién doblan las campanas.

Tras la derrota republicana en Teruel en 1938 es destinado a Motril. Allí ve como se disuelven las brigadas internacionales. Abrumado por la tristeza es obligado a volver a Estados Unidos, despidiéndose de España para siempre.

Su vida nos ha llegado gracias al esbozo biográfico A hero of left. Esta narración fue escrita por su amigo Irving Goff, quien nos cuenta parte de su vida. Acabada la Guerra Civil, es a partir de 1940 cuando se dedicaban a hacer conferencias en centros sociales y universidades de todo Estados Unidos a favor de la causa republicana española.

Aunque habían sido compañeros en la brigada, es en este momento cuando entablan amistad hasta tal punto que Bill le cuenta, según Helen Graham “de forma bastante brusca”, que es homosexual. Esto crea en Irving una gran incomodidad, no por su orientación sexual, sino porque en 1940 ser gay era algo ilegal, y por tanto a él lo hacía cómplice del delito. A pesar de ello, serán grandes amigos y ambos tratarán de concienciar a la sociedad estadounidense de los crímenes realizados por el régimen franquista.

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Debemos tener en cuenta que en este año la Guerra Civil ya había acabado. Sin embargo, un peligro aun mayor preocupaba al mundo: la Alemania de Hitler. La Segunda Guerra Mundial ya había estallado, y la República, finalmente vencida por los militares sublevados del General Franco, aún trataba de movilizar a la opinión internacional tratando de concienciar sobre los crímenes en España, como ejemplo de lo que iba a ocurrir en esta nueva guerra mundial. Citando a la historiadora Helen Graham, civiles y militares armados sembraron el terror durante y tras la guerra, ejecutando a sectores sociales de la izquierda o simplemente a quien se oponía al nuevo régimen. Actualmente se calcula que pudo haber más de 500.000 asesinatos por parte del bando sublevado y otros tantos del bando republicano.

La finalidad de esta represión fue siempre la creación de una sociedad homogénea como solución duradera a los problemas del país, a la vez que evitar una oposición política. Es decir, se achaca a una minoría los problemas de la mayoría; una idea común en los fascismos pero algo imposible desde el punto de vista antropológico. En el caso de España se acusó a la izquierda republicana y en Alemania se acusó a los judíos. Los homosexuales también forman parte de esta minoría castigada.

Esta política afecta gravemente a la cohesión social y a la cultura del país. El mejor ejemplo está en el asesinato de Federico García Lorca en 1936, icono de la cultura y homosexual. Helen Graham admite que en la actual situación económica de España pueden surgir de nuevo estas políticas ultraderechistas, intransigentes y socialmente intolerantes.

Pero sigamos con la vida de Bill. Tras la entrada de Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial en 1941, se alista en el ejército de su país. Quiere volver a combatir contra el fascismo. Sin embargo, se le impide ir al frente debido a sus ideas políticas; sirviendo así en la oficina de servicios estratégicos. Reconocida su labor militar con el grado de Sargento Mayor, comienzan a surgir rumores dentro del ejército sobre su sexualidad.

Acabada ya la contienda, utiliza su pensión de militar para volver a los estudios de poesía en la Universidad de Columbia. Publicará varios escritos y pondrá en marcha la asociación de veteranos de la Brigada Abraham Lincoln con el deseo de que la Historia reconozca su labor. Tras la represión estadounidense contra los comunistas, debido al “miedo rojo” predominante en aquel país durante la década de los 50, se relega voluntariamente a un segundo plano. Morirá de Leucemia en Nueva York en 1958, siendo enterrado como militar en el Long Island National Cementery.

http://www.cascaraamarga.es/cultura/50-cultura-gay-homosexual/5489-un-brigadista-homosexual-en-la-guerra-civil-espanola.html


“El franquismo sigue presente en las instituciones españolas”

mayo 26, 2013

El ex fiscal anticorrupción Carlos Jiménez Villarejo afirma que “el uso  de material antidisturbios rememora las formas de represión de la  dictadura”

JAVIER CORIABarcelona26/05/2013

 

Carlos Jiménez Villarejo, exfiscal anticorrupción Carlos Jiménez Villarejo. FRANCESC SANS

Carlos Jiménez Villarejo, exfiscal anticorrupción Carlos Jiménez Villarejo. FRANCESC SANS

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El pasado 24 de mayo, tuvo lugar en Barcelona un acto público en memoria de Yolanda González, la joven dirigente estudiantil que fue asesinada por un comando fascista de Fuerza Nueva en 1980, y cuyo asesino, Emilio Hellín, trabaja como asesor y perito informático para las fuerzas de seguridad del Estado, según publicó El País. Uno de los intervinientes en la reunión, fue el ex fiscal anticorrupción de la Audiencia de Barcelona, Carlos Jiménez Villarejo (Málaga, 1935), que se siente muy cercano a este caso y asesora a los hermanos de Yolanda.

“Acabo de estudiar [se refiere Virallejo al ensayo que escribió junto al magistrado Antonio Doñate recientemente publicado Jueces, pero no parciales. La pervivencia del franquismo en el poder judicial] cómo el franquismo sigue presente, de muchas maneras, en la sociedad española, en las instituciones llamadas democráticas, y particularmente en la magistratura. Que una persona condenada en su día por un asesinato gravísimo, aparte de otros delitos con múltiples agravantes, y que además cumplió la pena en unas condiciones muy favorables por parte de los jueces de vigilancia penitenciaria, que ninguno de los jueces que favorecieron su fuga fuera sancionado penalmente, pese haber estado huido durante tres años y siete meses en Paraguay al servicio de la dictadura militar de Alfredo Stroessner… en fin, que todo eso ocurra, y que volvamos a reunirnos para hablar de esto demuestra que hay una auténtica pervivencia de valores autoritarios, propios del sistema totalitario franquista en ciertos sectores de la magistratura, aunque no hay que generalizar, porque hay jueces de muchas clases”.

Emilio Hellín cambió su nombre de pila por el de Luis Enrique y desde su empresa, News Technology Forensics, ha trabajado desde 2006 como asesor de criminalística de la Guardia Civil y dando cursos de rastreo informático y espionaje electrónico a la Policía Nacional, la Ertzaintza y los Mossos d’Esquadra.

¿Un crimen de Estado?

Además de los autores materiales del asesinato, Hellín y Velázquez, fueron colaboradores necesarios y condenados por ello Félix Pérez Ajero, José Ricardo Prieto, David Martínez Loza, ex guardia civil y Jefe Nacional de Seguridad del partido de Blas Piñar, Fuerza Nueva.

Emilio Hellín fue condenado a 43 años de prisión, aunque el código penal contemplaba los 30 años como pena máxima, sólo cumplió 14 años de cárcel, protagonizando dos intentos de fuga y la evasión citada a Paraguay, tras un permiso penitenciario. Cuando cometió el crimen, Hellín se refugió en casa de un policía de Victoria, y las sospechas de las vinculaciones del ultra con la policía y el ejército eran más que evidentes. En sus intentos de fuga, recibió armas y la Brigada Anticorrupción de la Policía investigó a varios funcionarios de la comisaría del distrito de Ventas, de Madrid, por facilitar cartulinas originales para falsificar el carné de identidad que Hellín utilizó para huir a Paraguay. Las armas utilizadas en el asesinato y los sofisticados aparatos de escucha que utilizaba esta banda criminal hacen pensar en las implicaciones de los aparatos del Estado, pese a ello ninguna investigación ni responsabilidad política fue depurada.

“No se puede hablar del pasado como quien habla de la guerra de la independencia de 1714″

Jiménez Villarejo considera que éste es uno de los problemas que tenemos pendientes de resolver y que se expresa de muchas maneras: “Todas las sentencias dictadas por los Consejos de Guerra y el Tribunal de Orden Público contra centenares de miles de españoles, republicanos, demócratas, etc., condenados injusta e ilegalmente, siguen sin ser anuladas porque el Tribunal Supremo se niega a hacerlo. Esto es una muestra del reconocimiento de la validez de la represión franquista por parte de la justicia española actual”.

“Luego hay unos datos que aparecen dispersos en los medios”, sigue Jiménez Villarejo. “Por ejemplo, el día 25 de junio está citado a declarar como imputado un periodista por haber hecho unas manifestaciones sobre la Falange Española de las JONS, y la vinculación de ese partido único de la dictadura con los crímenes de lesa humanidad cometidos durante la Guerra Civil y la dictadura. Un juez le ha abierto una causa a ese periodista [Gerardo Rivas, de elplural.com] por injurias graves a la Falange. ¿Cómo a estas alturas un juez de instrucción de España puede considerar injurias el hablar de los crímenes cometidos por la sublevación militar del general Franco, y dictador después, y la Falange que eran parte del aparato represor del franquismo?”, se pregunta el ex fiscal. “Con los favores y complicidades que ha habido con Emilio Hellín, que aparte de hacerle cumplir una pena lo más corta posible y en las mejores condiciones posibles, y después de una manipulación para ocultar su identidad que podía ser conocida, parece incomprensible que fuera contratado, con dinero público, por los servicios policiales de los gobiernos democráticos”, insiste Jiménez Villarejo, que cree que el gobierno debe contestar a la proposición no de ley que han formulado los grupos parlamentarios [PSOE, CiU, Izquierda Plural y EAJ-PNV] a propuesta de los familiares”.

 Sobre la querella argentina contra los Crímenes del Franquismo, Villarejo opina que, hasta ahora, el Ministerio de Justicia, que tramita las comisiones rogatorias que tienen que atravesar primero el ámbito gubernamental y luego pasar al ámbito judicial, “ha puesto toda clase de dificultades y obstáculos para que se practiquen diligencias”. “Como las que se iban a practicar hace un mes [se refiere a las videoconferencias en el consulado de Argentina] y que no se pudieron practicar por unos supuestos problemas técnicos que yo creo que eran políticos. El gobierno español se opone frontalmente a que se investiguen aquí los crímenes del franquismo. Tengo mis reservas que todo eso llegue a buen puerto, pero ojalá que se consiga superar esos obstáculos por la justicia argentina”.

“La represión hoy también tiene lugar, y ahí están las pelotas de goma para demostrarlo”

Desde distinto frentes, la iniciativa de Justicia Universal que están haciendo patente los más de 300 querellantes, es atacada con la consabida cantinela de que no es bueno abrir viejas heridas y que los problemas de la sociedad española hoy son otros: “Los problemas de la sociedad son muchos, entre ellos éste. Hay problemas que vienen del pasado y que persisten, y siguen siendo problemas, porque no se han afrontado en su momento y siguen presentes. Si hay más de cien mil desaparecidos distribuidos por las tierras de España, y de Catalunya también, y nadie ha hecho nada, ni siquiera la justicia, para conocer e identificar esos restos y darles un entierro digno como merecen y exigen la convenciones internacionales, pues eso es una asignatura pendiente. Un monje de Montserrat que ha estudiado el nacionalcatolicismo del franquismo, Hilario Raguer, dijo: ‘No se pueden cerrar en falso las heridas infectadas’. Esto no es una herida cualquiera, es una herida que afecta a una parte muy importante de la sociedad española, y no se puede hablar del pasado como quien habla de la guerra de la independencia de 1714, por ejemplo”.

Jiménez Villarejo denuncia la “corrupción generalizada del sistema político que, con sus 500 casos abiertos, está colapsando los juzgados españoles” y las acusaciones de nazismo que algunos lanzan sobre ciudadanos que ejercen el derecho a manifestación. “Eso no es admisible bajo ningún concepto, responde al estado de crispación en que vivimos, esos términos hay que aplicárselos a quien corresponda”, afirma. “La represión hoy también tiene lugar, y ahí están las pelotas de goma para demostrarlo. En estos días están declarando numerosos Mossos d’Esquadra, ya veremos en qué queda, no lo sé, pero de entrada han sido llamados a declarar como imputados, cosa la que Infanta no ha podido hacer, por ejemplo. Los daños causados por el uso de material antidisturbios tan violento son muy graves. Son formas de represión que rememoran a las formas de represión franquista, salvando las distancias”.

http://www.publico.es/456038/


Gobiernos de PP y PSOE han financiado con 80.000 euros a excombatientes de Franco que ayudaron a Hitler

mayo 19, 2013

Infolibre, 17/05/2013 – 18 mayo 2013

fascistas hijos de puta

La Hermandad nacional de la División Azul ha recibido subvenciones públicas de forma ininterrumpida desde el año 2000

 La delegada del Gobierno en Cataluña homenajeó a la agrupación de excombatientes durante la celebración del aniversario de la Guardia Civil

IBON URÍA

El diputado de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) Pere Aragonés ha denunciado que la Hermandad nacional de la División Azul recibe subvenciones del Estado. En concreto, el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad entregó a esta asociación un total de 3.579 euros según una resolución del pasado 14 de diciembre de 2012, que fue publicada en el Boletín Oficial del Estado el 22 de enero de 2013.

La denunciada por el diputado Aragonés no es la única ocasión en la que la agrupación, que reúne a los excombatientes franquistas que ayudaron a Hitler durante la Segunda Guerra Mundial, recibe fondos del Estado. De hecho, y bajo el epígrade “Atención a personas mayores”, la Hermandad ha recibido dinero público año tras año y de forma initerrumpida desde el 2000 hasta sumar 77.390,19 euros. Las subvenciones públicas de mayor cuantía se entregaron entre 2005 y 2010, cuando alcanzaron los 6.697 cada año.

La polémica llega un día después de que este miércoles se conociera que la delegada del Gobierno en Cataluña, María de los Llanos de Luna, homenajeó a la Hermandad durante la celebración del 169 aniversario de la Guardia Civil en Cataluña. Los antiguos integrantes de la División Azul acudieron al acto vestidos con uniformes falangistas y recibieron de manos de la delegada un diploma.

La Hermandad nacional de la División Azul, registrada como fundación cultural privada desde marzo de 1991, tiene entre otros objetivos recordar y homenajear “a los que perdieron sus vidas, defendiendo sus ideales y su fe encuadrados en la División Azul”. La Hermandad también busca establecer relaciones con otras organizaciones afines, como la Verband Deutscher Soldaten.

Subvenciones estatales otorgadas a la Hermandad nacional de la División Azul

14 de diciembre de 2012: 3.579 euros – BOE 22/01/2013.

16 de noviembre de 2011: 5.792 euros – BOE 07/12/2011.

25 de octubre de 2010: 6.697 euros – BOE 16/11/2010.

25 de noviembre de 2009: 6.697 euros – BOE 15/12/2009.

5 de septiembre de 2008: 6.697 euros – BOE 30/10/2008.

11 de septiembre de 2007: 6.697 euros – BOE 01/10/2007.

27 de noviembre de 2006: 6.697 euros – BOE 09/01/2007.

21 de octubre de 2005: 6.697 euros – BOE 28/11/2005.

17 de septiembre de 2004: 6.440 euros – BOE 10/11/2004.

6 de octubre de 2003: 6.252 euros – BOE 05/11/2003.

4 de noviembre de 2002: 6.130 euros – BOE 30/11/2002.

25 de octubre de 2001: 6010,12 euros – BOE 12/12/2001.

14 de septiembre de 2000: 3005,07 euros – BOE 28/10/2000.

http://www.infolibre.es/noticias/politica/2013/05/17/gobiernos_del_el_psoe_financian_los_combatientes


El Rey con Videla sobre una balsa de muertos

mayo 19, 2013

Durante los días que el rey Juan Carlos I estuvo con Videla desaparecieron al menos 10 ciudadanos. Imposible que el monarca no oyera los gritos que ya circulaban por el mundo entero.

Cristina FallarásFollow @fallaras

Los Reyes reciben al dictador argentino Videla.

Los Reyes llegan a Argentina y son recibidos por el dictador argentino Rafael Videla, en 1978.

El 26 de noviembre de 1978 el rey Juan Carlos I de España viajó a Argentina. Al día siguiente, lunes 27, se encontró con el presidente argentino de facto Rafael Videla. Aquel mismo lunes desaparecieron a Alfredo Antonio Giorgi y Calos Santiago Mires, de quienes no sé nada más que eso, que los desaparecieron, quien sabe si mientras Videla pronunciaba ante el rey español sus palabras de bienvenida:”Este es un día de memorable encuentro filial. Todos los argentinos lo hemos aguardado con desbordante afecto, conscientes de su transcendencia y su dinámica proyección de futuro”. Memorable. Transcendencia. Futuro.

Al día siguiente, martes 27, desaparecieron a Hernando (Tito) Deria, Gertrudis Marta (Lucy) Laczik de Poblete, Hugo Alberto Merolo, Claudia Victoria Poblete Hlaczik, Jose Liborio (Pepe) Poblete Roa y Marta Inés Vaccaro de Deria. Nada más sé de ellos, solo que los desaparecieron mientras el rey de España, de la España democrática en construcción, se encontraba con los dirigentes de un Congreso que ya no existía, porque Videla y compañía lo habían disuelto, como habían prohibido los partidos políticos, pero qué le iban a importar al monarca los partidos, a él, que acababa de ser designado por un dictador, de oca a oca y tiro porque me toca. Al muerto se le puede llamar realpolitik y sentarlo a cenar, que no abrirá la boca.

Suele suceder que si uno construye sobre un terreno que alberga una balsa, en algún momento la casa empieza a resquebrajarse. Si la balsa es de aguas negras, de material en descomposición, poco a poco las tuberías se arrancan a exhalar un tufo repugnante y constante. Si esa poza oscura guarda un cadáver, cien cadáveres, mil cadáveres, el hedor de la muerte acabará haciendo la vida imposible. Y además, las grietas.

Los muertos de la balsa gritaban, majestad, usted los oyó gritar allí, era imposible no hacerlo, miles de personas en campos de concentración, en salas de tortura, en cárceles clandestinas, en talleres de horror, concentrados, gritando. Imposible no oírlos. Si hasta yo los oigo ahora, a través de los años. Las vendas que les cubrían los ojos en los campos constantemente, días, semanas, ¿sabe, majestad que se volvían de cemento? Después de jornadas de sudor, lágrimas y sangre, se endurecían como el vidrio y cortaban el tabique, la nariz. Usted oyó los desgarrones de los vientres abiertos, oyó el berrido de aquel hombre a cuyo hijo dieron picana ante su desesperación, oyó a la madre que moría reventada en el parto pro robo, a la cría violada hasta la muerte a jirones, el grito del tipo que recibió la foto de su madre sobre el suelo, desnuda, montada por los perros de los militares, tuvo que oírlos, como el murmullo de los curas católicos que confesaban a los torturadores, pobres chicos, que alivien sus conciencias. Usted estaba allí y tuvo que oírlo, majestad, porque usted estaba allí el día que le reventaron la cabeza al chaval de una patada, y sabía, claro que sabía, usted estaba recibiendo su premio de manos de quien ordenaba una madera más entre las piernas. Todo está AQUÍ guardado, narrado hasta la náusea, búsquese, busque lo que sucedió exactamente aquellos días, identifique el grito que decidió no oír y que olvidó.

El dictador argentino Videla entrega una placa al rey Juan Carlos

El dictador argentino Videla rinde homenaje al rey Juan Carlos.

Allí estuvo usted, Juan Carlos, y allí se quedó, porque él, el máximo responsable del horror extremo, sonreía, y sus generales sonreían, y sus perros sonreían. Y todo era gracias a usted.

Estamos sentados a la mesa. No dejo de darle vueltas a su foto con Videla, majestad, y me decido a preguntarle a Raúl Argemí, con quien comparto casa e hija: “En el 78, cuando el rey de España visitó Argentina yo estaba preso en los pabellones de la muerte, Unidad 9 de La Plata. Así se les conocía internacionalmente, pabellones de la muerte. Él también, claro, ¿cómo no iba a conocerlos? Estábamos ahí los tipos que consideraban que habíamos sido jefes en la guerrilla, y cada vez que sucedía algo que les molestaba a los militares, algo como una denuncia internacional, sacaban a uno y ya no volvía, como Gonzalo Carranza, cuya madre vivía a las afueras de Barcelona, como tantos… Si no nos desaparecían a todos era porque en Francia, Holanda, Bélgica, Suecia, Suiza y algún otro país hacían el seguimiento de todos nosotros, y no se atrevían a cargarse con ese escollo. Si no nos mataron a todos, fue por la presión internacional. Y entonces, ante el aislamiento internacional y las denuncias de desapariciones y cárceles clandestinas que corrían por muchos países, España, en la figura de su Rey, reconoció con su visita a la Junta militar”.

Y sobre esa balsa de putrefacción construimos nosotros todo esto. Nosotros, que también sabíamos todos estos años y hemos estado mudos. Nosotros que ahora nos sorprendemos con el hedor y las grietas, con este temblor negro que sube desde los cimientos.

http://www.eldiario.es/zonacritica/rey-Videla-balsa-muertos_6_91400879.html


La ley de los secretos para siempre…

mayo 9, 2013

Un centenar de investigadores pide la difusión de 10.000 documentos históricos clasificados

Villa Bens,10-1-1958.- Guerra de Ifni. Un buque anfibio descarga material para las tropas españolas en las proximidades de Cabo Juby.  / EFE

Los historiadores británicos pueden hurgar en los papeles más escondidos de la guerra de las Malvinas (1982) —acaban de salir a la luz los documentos privados que Margaret Thatcher conservó y que prueban las disensiones en el seno de los conservadores— pero los españoles no pueden ni echar un ojo a documentos de guerras bastantes anteriores, como la de Ifni (1957-58) o el conflicto civil de 1936-39, que se custodian en archivos militares y que en su día fueron clasificados por tratarse de información sensible.

La anterior ministra de Defensa, Carme Chacón, trató de remediar en parte esta opacidad al proponer la desclasificación de 10.000 documentos, relativos a episodios comprendidos entre 1936 y 1968, que ya no representaban riesgo alguno para la seguridad del Estado. Los papeles se referían a aspectos como los campos de concentración y batallones de trabajo creados por el régimen franquista al inicio de la posguerra, la política del Protectorado español en Marruecos, proyectos para la construcción de armamento anteriores a 1968, la organización de unidades militares durante la Guerra Civil, operaciones en Sidi Ifni, dotaciones de buques de guerra italianos y alemanes durante la Segunda Guerra Mundial en puertos españoles o planes de fortificaciones en Baleares y Ceuta, entre otros.

Material reservado

 

Actividades clandestinas y emisiones de Radio España Independiente (1946-68).

Repatriación y licenciamiento de las unidades expedicionarias en las provincias de Ifni y Sáhara (1939-1955).

Planes de contingencia para hacer frente a posibles amenazas para la defensa nacional (1939-55)

Dotaciones de los buques de guerra italianos y alemanes en puertos españoles (1940-46)

Entregas de material aéreo por Estados Unidos (1955)

Organización y despliegue de unidades durante la Guerra Civil.

Su iniciativa no llegó a buen puerto ya que las elecciones generales frustraron que el asunto llegase al Consejo de Ministros, si bien el procedimiento quedó listo, según fuentes del anterior equipo de Defensa. “El trabajo interno se dejó hecho”, indicaron, antes de achacar a una cuestión de “calendario” la paralización de la medida.

El tímido afán de transparencia histórica se aguó en la actual legislatura. “El nuevo ministro entrante, Pedro Morenés, no necesitó mucho tiempo para decidir que, si el PSOE no había considerado oportuno desclasificarlos, no sería él quien decidiera hacerlo”, señala Francisco Espinosa, uno de los tres historiadores, junto a Mirta Núñez Díaz-Balart y Manuel Álvaro Núñez, que solicitaron a Defensa el acceso a toda la información en junio de 2012. No estaban solos, respaldaban su petición un centenar de historiadores y juristas, incluidos Paul Preston, Josep Fontana, Ángel Viñas, Carlos Jiménez Villarejo, Matilde Eiroa, Ricardo Robledo o Ana Martínez Rus.

El intercambio burocrático entre Defensa y los historiadores, asesorados por Eva Moraga, abogada experta en acceso a la documentación pública, concluyó finalmente a comienzos de este año con un acuerdo de la Secretaría General Técnica de Defensa, que inadmitía el recurso de alzada de los historiadores Espinosa, Núñez y Álvaro al considerar que se dirigía contra un escrito que no era objeto de impugnación. Con él se cierra, al menos de momento, la posibilidad de que los historiadores puedan acceder a toda esa documentación para sus proyectos de investigación sobre el siglo XX español. Solo cabría un recurso contencioso-administrativo, que no está claro que vaya a ser interpuesto de momento. “Tendremos que reunirnos y ver qué se puede hacer a partir de ahora porque es increíble que existan reparos para que podamos investigar en determinadas áreas”, señala Mirta Núñez, directora de la cátedra de Memoria Histórica de la Universidad Complutense. La negativa del actual equipo de Defensa a liberar del apartado de material secreto a esos 10.000 documentos se trasluce del texto en el que rechazaron el recurso de alzada.

Por un lado afirman que no existió tal informe a favor de la desclasificación de la etapa de Carme Chacón: “No existía ninguna exteriorización formalizada por parte de los sucesivos responsables del Ministerio de propuesta, informe o resolución encaminada a someter al Consejo de Ministros la desclasificación de documentos relativos al periodo indicado”. En síntesis: no existió ningún escrito, aunque este periódico se hizo eco en diciembre de 2011 de la decisión de Defensa.

Por otro lado, recuerdan que se trata de material clasificado “al que no afectaban los tiempos establecidos en la ley reguladora del Patrimonio Histórico Español” (50 años tras el acontecimiento). La Ley de Secretos Oficiales, que data de 1968, tiene un efecto anómalo en comparación con otras democracias occidentales: el cerrojazo sobre un documento es para siempre salvo que se ordene desclasificar el documento por el Gobierno (o, según la ley, la Junta de Jefes de Estado Mayor, órgano que ya ni siquiera existe). Los historiadores contemporáneos tienen pues un limitado campo de actuación para desarrollar su trabajo, ya que sus búsquedas de información se detienen siempre ante el muro del secreto oficial. En la práctica, el acceso a la documentación reservada de los archivos militares depende a menudo de la arbitrariedad de sus responsables.

La abogada Eva Moraga considera que la ley debería establecer el tiempo máximo de la clasificación de un documento. “No puede ser que sea perenne y si el Gobierno de turno no decide desclasificarlo, nunca podrá salir a la luz”, señala. La segunda puntualización legal que debería introducirse, en su opinión, afectaría a los documentos con su condición de reservados en vigor. “Aún siendo clasificados deberían ser de acceso en caso de que exista un interés público mayor para difundirlos”, añade.

La posición de Defensa, con independencia del color del ministro de turno, suele ser “opaca”, según la abogada. “Consideran que las peticiones afectan al ministerio y, por lo tanto, a la seguridad nacional”, añade. O a las relaciones internacionales. Algo que en EE UU debe preocupar menos porque la desclasificación de documentos puede sacar a la luz información tan comprometida para su política internacional como fue la difusión del activo apoyo de Richard Nixon y Henry Kissinger para derrocar al chileno Salvador Allende en 1973.

http://elpais.com/cultura/2013/05/08/actualidad/1368039741_142440.html


“No espero nada de Bergoglio porque jamás podré olvidar el rechazo de la Iglesia a nuestra causa”

abril 21, 2013

Chicha Mariani fue fundadora de Abuelas de Plaza de Mayo. Después de 36  años aportando pruebas para  juzgar a los responsables de la última  dictadura militar argentina, recuerda cómo un cura le animó a dejar de  buscar a su nieta “porque estaba muy bien donde estaba en ese momento,  con gente de mucho poder”

CECILIA VALDEZ Buenos Aires 21/04/2013

María Isabel Chorobik de Mariani, Chicha, fue fundadora de Abuelas de Plaza de Mayo.

María Isabel Chorobik de Mariani, Chicha, fue fundadora de Abuelas de Plaza de Mayo.

Chicha, el apodo con el que se conoce a María Isabel Chorobik de Mariani, fue fundadora de Abuelas de Plaza de Mayo  (Argentina), en 1977. Lleva 36 años buscando a su nieta Clara Anahí y en ese camino de búsqueda ha ayudado a encontrar otros niños robados y ha aportado pruebas fundamentales para juzgar a los responsables de la última dictadura militar argentina. Más que un camino, ha sido una verdadera carrera de obstáculos, entre los que destaca el oscurantismo de la Iglesia. Precisamente el actual papa, Jorge Bergoglio, tuvo un papel oscuro en este proceso. Fue llamado como testigo a petición de la Fiscalía y de la asociación Abuelas de Plaza de Mayo para que declarase sobre la apropiación por parte de los militares de los bebés que nacían en cautiverio durante la dictadura y pidió dar su declaración por escrito.

¿Cuál fue el papel de la Iglesia en la recuperación de los niños robados? Mi experiencia la iglesia católica es  penosísima, porque aunque no iba a la iglesia siempre llevé en los genes  el catolicismo de los polacos. Pero cuando llegó esta tremenda tragedia  de la desaparición y muerte de tantas personas en Argentina  recurrí  como tanta gente a la iglesia y allí tuve la desgracia de encontrarme  con el rechazo y el cerrado de puertas en la nariz. Monseñor Montes, por  ejemplo, que era obispo auxiliar de la Catedral de La Plata, me recibió  con muchísimo afecto porque conocía a mi hijo y a mi nuera que se  habían preparado con él para su boda. Me dijo entonces que volviera, que  iba a conseguir noticias de la niña, y cuando volví me dijo que no  molestara y que dejara de buscar a la criatura porque estaba muy bien  donde estaba en ese momento, con gente de mucho poder. Y como yo me puse  a llorar a gritos, diciéndole que estaba hablando de mi nieta, se puso  de pie, me señaló la puerta y me echó de la catedral. Una experiencia  similar tuve con Monseñor Grasselli, de la capilla Stella Maris de la  marina y otros obispos y sacerdotes a lo largo de estos 36 años de  búsqueda.

“La Iglesia complementaba la tarea de los  militares”

La Iglesia católica bautizaba niños robados o les daba la comunión. Para mí queda muy claro que la  iglesia católica sabía perfectamente lo que pasaba con los niños que  entregaban y que nacían en cautiverio. Complementaban la tarea de los  militares.

¿Qué opina de la  elección de Bergoglio como nuevo papa? No me dice nada,  hubiera sido distinto si no conociera la historia de la Iglesia en la  dictadura. No espero nada de él porque jamás olvidaré el rechazo de la  Iglesia a tantas peticiones recibidas de madres y abuelas pidiendo saber  de sus hijos.

¿Recuerda las gestiones que realizó Alicia de la Cuadra  cuando le pidió a Bergoglio información sobre su nieta desaparecida? Sí,  por supuesto, en ese momento yo ya había ido a hablar con Alicia de la  Cuadra para pedirle que trabajáramos juntas en la búsqueda de nuestras  nietas y de ahí nació Abuelas de Plaza de Mayo, el 21 de noviembre de  1977. Al encontrarla a ella en su casa, me contó los trámites que  estaban haciendo con los jesuitas, quienes en el pasado habían recibido  muy importantes donaciones (estancias, casas, etc.) de la familia De la  Cuadra. Habían recurrido a los jesuitas, al padre Arrupe, quien los  derivó a Bergoglio. Justamente el día que el señor De la Cuadra llevaba  la carta de Bergoglio a Monseñor Picchi en la sede del episcopado  platense, yo estaba esperando que me recibiera el mismo Monseñor  y  el  señor De la Cuadra me habló muy esperanzado de la carta que llevaba  acerca de la búsqueda de su pequeña nieta. Y después Picchi a su vez se  comunicó con el militar Rospide y, como era de esperar, no hubo ningún  resultado de todo ese trámite. De manera que para mí Bergoglio es un  hombre de la Iglesia y se comportó como tal.

¿Cómo han evolucionado las políticas sobre derechos humanos en Argentina? Han evolucionado bien. A mí no me afectó tanto la aplicación y la negación de las Leyes de Obediencia Debida y Punto Final [que establecieron la prescripción de los delitos en el año 1986 y que luego fueron anuladas en el 2003], que impidieron seguir los juicios hace años. Nosotras, las Abuelas, pudimos seguir trabajando porque eso no afectaba a los niños desaparecidos, pero siempre con un montón de problemas, negativas, evasivas. A los jueces les costaba mucho decidir y obraban con demasiada prudencia porque era un tema nuevo y se sabía muy poco. Todo estuvo siempre en una nebulosa y por eso la palabra desaparecidos, ¿dónde buscas una cosa desaparecida? Una aguja en un pajar.

 ¿Hubo cambios con los gobiernos de los Kirchner? Yo tuve muchísimas esperanzas de que se hiciera lo que nadie se atrevió a hacer cuando llegó este gobierno, que era abrir los archivos y buscar que se consigan noticias auténticas, verdaderas, las que todos esperábamos, fundamentalmente todos los que hemos sufrido directamente esta terrible experiencia de la dictadura cívico-militar. Al principio me pareció magnífica la manera de recibir el tema dentro de la Presidencia de la Nación. Hubo una apertura muy buena, aunque luego no fue tan completa como debiera haber sido.

¿Por qué? Cuando vino el gobierno kirchnerista lo asumimos todos como una noticia muy buena, recibimos con gran contento el cambio y yo personalmente estoy muy agradecida a la apertura que se hizo. Una apertura que permitió ser recibidos de otra manera, jueces que se atrevieron a tomar decisiones importantes, pero faltó lo principal, que yo encuentro que sigue faltando y que me apena que no se haya tomado en cuenta, y es la búsqueda de los archivos de todas las Fuerzas Armadas, de todos los rincones donde la aviación, el ejército y la marina han escondido o guardado sus secretos, porque no los destruyen. Es lógico que con la mentalidad militar guarden todo en distintos lugares, muy secretos.

¿Por qué cree que no han buscado esos archivos? No sé, no quiero pensarlo, no quiero desilusionarme. Tengo casi 90 años y no quiero profundizar porque me duele, me duele demasiado. Yo esperé mucho, no sólo de este gobierno, del futuro. De que cuando estuviera la democracia en el lugar que corresponde en el país se destaparía toda esa carroña y no ha sido así. La prueba está en que Videla, cuando le fueron a allanar su casa hace poco, 36 años después, tenía un montón de papeles que lo involucraban y que aclaraban algunas cosas que había que demostrar. ¿Y por qué no las quemó, no las sacó del país o las enterró en el jardín? Porque estaba seguro de que nadie se iba a atrever a tocarlo. Eso es lo que no se ha hecho: escarbar y buscar a fondo. Los desaparecidos los hemos ido encontrando con esa maravilla que es el Equipo de Antropología Forense, que es el que más ha aportado a que las familias vayan encontrando a sus deudos en medio del horror que significa escavar en los lugares donde se supone que hay enterramientos. Suena muy feo todo esto que estoy diciendo, pero es así. Duele, pero es así. Yo a mi nieta la estoy buscando desde el primer día, tenía tres meses y tiene 36 años ahora.

“Esperaba mucho más de lo que hemos recibido, no sólo de este gobierno,  de todos”

¿Qué tipo de ayudas recibió? Yo puedo decir que no he tenido ayudas, salvo de personas que generosamente me acercan algún dato por si puede tratarse de Clara Anahí, una criatura adoptada que conocen ellos, alguien que sabe algo que le llama la atención. Pero que el gobierno haya buscado a mi nieta, no. Y digo mi nieta, personalizando, pero tampoco a los demás. No ha habido una búsqueda concreta y seria que lleve a un fin. Sí, nos han abierto puertas, y eso lo agradezco enormemente porque no lo tuvimos en otros gobiernos. Pero falta lo principal, encontrar la verdad verdadera de los desaparecidos. No que me digan: estuvieron acá, estuvieron allá y después: ¿qué? Han habido subsidios y a mí me han ayudado con la restauración de la casa de mis hijos, que se venía abajo. Logramos mantenerla por mucho tiempo con un subsidio. Por eso, soy una mujer agradecida, pero me falta mi nieta. Y nadie la busca, sólo yo. Y la gente que me ayuda, por supuesto, mucha gente me ha ayudado y me ha apoyado, pero la búsqueda… ¿dónde está?

Decía que este gobierno ha hecho una apertura, ¿a qué se refería? La justicia, no el gobierno. En el juicio sobre la desaparición sistemática de niños, que hubo el año pasado y que empezó en 2011, se trabajó muy bien. La jueza que tuvo a cargo este juicio hizo una labor magnífica, lo mismo el fiscal, pero claro, hay cosas que no se hicieron. Por ejemplo, desde la Asociación Anahí presentamos un pedido de allanamiento urgente en la SIDE (Servicio de Inteligencia del Estado), porque estamos seguras de que ahí hay muchos elementos de prueba y no lo hicieron. Entonces faltó eso, un puntal que debió haberse utilizado para sacar cosas. Es fácil hablar desde afuera, pero cuando uno cumple una misión, se tiene un puesto y hay que hacer algo, hay que hacerlo cueste lo que cueste. Ese es mi concepto a esta altura de mi vida. Me siento frustrada en todas las esperanzas que tuve, quizás demasiadas esperanzas, siempre he sido bastante ilusa. Esperaba mucho más de lo que hemos recibido, no sólo de este gobierno, de todos.

Desde el secuestro de sus hijos y su nieta usted ha ido recopilando mucha información que luego ha sido utilizada como prueba durante los juicios. Sí, tengo muchísima información. Porque ha sido una costumbre de mi vida: archivar y guardar. ¿Para qué? Para la historia, para el recuerdo, para el corazón de uno, para lo que sea. Yo no hice una cosa muy importante archivando todo lo que archivé sino que es parte de mi misma. Así me encuentro con que tengo muchísimas cosas, datos, y que cuando inicio una querella o un juicio pongo todo lo que tengo a disposición del Tribunal. Y ayuda, claro que ayuda, pero la justicia no tiene que esperar que uno le aporte cosas, la justicia tiene que hacer su trabajo. Yo siempre entendí que son los que nos deben todo esto, los que deben hacer el trabajo de investigar, no los que nos deshicieron nuestras familias.

 Su archivo fue declarado Memoria del mundo por la UNESCO. Bueno, consideraron que era un archivo muy completo y muy importante. Tenemos un archivo muy grande de los vídeos y todas las declaraciones públicas, tanto en el Juicio por la Verdad de La Plata como en todos los juicios de los que hemos sido parte. No de todos todos porque sería imposible, pero de los que fuimos parte, sí. Ahora estamos en un momento muy difícil porque el año pasado no recibimos ningún subsidio. Nos mantenemos con subvenciones, cuotas nuestras (de los socios de la asociación), y pequeñas donaciones que recibe la entidad, pero nadie aprobó un centavo para la asociación. O sea, dicen que aprueban, pero después no llegan los fondos. En este momento, estamos pensando que no podemos seguir el archivo de audiovisuales. Hasta el año pasado yo misma cargué con ese gasto, pero ahora ya no puedo, estamos contemplando la posibilidad de abandonar ese trabajo.

¿Cómo fueron cambiando las estrategias de trabajo y de lucha durante todos estos años? Yo fui presidenta de Abuelas hasta 1989 y después estuve unos años trabajando sola hasta que creamos la Asociación Anahí. Ya no pertenezco a Abuelas de Plaza de Mayo, así que te puedo hablar de lo mío. Mis estrategias y mis maneras de proceder han sido siempre las mismas: averiguar y leer lo máximo posible de todo, no perderme ninguna publicación importante, y recibir todas las denuncias que hace la gente sobre niños, archivarlas y tenerlas en orden. Por ejemplo, el juicio de Videla, no sé sí eran 160 cuerpos, tengo los de cada uno de ellos, pero no los pido en CD, los pido en papel. Yo no puedo leer porque perdí la vista hace unos años, pero me leen, sacamos notas y en base a eso presentamos las querellas.

“Hemos ido estúpidamente a España a pedir ayuda y  comprensión, a  pedir lo que  ellos mismos no habían solucionado”

Estamos buscando niños y adultos desaparecidos también, la búsqueda implica a toda persona de cualquier edad que tenga problemas de identidad. Y así hemos logrado algunos éxitos que no publicamos, que quedan en la intimidad de la gente, somos de perfil bajo. Otras estrategias: manejarnos con la verdad, con aporte de todo lo que tengamos, asegurarnos mucho pero mucho antes de hacer una denuncia y seguir la causa regularmente aportando cosas. Esa es la mayor estrategia, no tengo otra.

¿Han ido variando esas estrategias con los años? Sí, ahora es un poco más fácil entrar en un juzgado e iniciar una causa, los jueces te prestan más atención, te escuchan y te creen. Hubo momentos que nos llamaban las locas a las Madres y a las Abuelas. Todo eso se fue revirtiendo y ahora se toma en serio todo lo que decimos. Salvo algunas rémoras que quedan por ahí. Algunos que por ahí tienen en un cajón del escritorio un pedido hecho un año atrás por ejemplo. Yo lo que les pido a los jueces es que investiguen al menos lo que nosotras aportamos, no que busquen, ya no pierdo el tiempo.

¿Qué opina de lo que pasa, o no pasa, en España con la Memoria Histórica? Ay! Mira, yo lloro muy poco, traté de tragarme las lágrimas y trabajar, trabajar y trabajar. Pero lloré de rabia y de vergüenza cuando supe que había esa cantidad de niños desaparecidos desde la época de Franco. Me desarmé porque hemos ido tantas veces a España a pedir ayuda y comprensión, una ayuda que sólo nos dio Baltasar Garzón. Y ver que hemos estado allí tan estúpidamente ignorantes, que íbamos a pedir lo que ellos mismos no habían solucionado y que son como 30.000. Me puse a llorar y ese día lloré de vergüenza y de bronca porque puedan suceder cosas así. Porque entonces, ¿en qué crees?

http://www.publico.es/internacional/453987/no-espero-nada-de-bergoglio-porque-jamas-podre-olvidar-el-rechazo-de-la-iglesia-a-nuestra-causa


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