Exposición de fotomontajes MEMORIA HISTÓRICA, las secuelas amargas del franquismo.

enero 30, 2015

Exposición de fotomontajes MEMORIA HISTÓRICA, las secuelas amargas del franquismo.
La exposición tendrá lugar durante los meses de febrero-marzo 2015 en el NIOD, Instituto para Estudios de Guerra-Holocausto y Genocidio de la Universidad de Amsterdam, Holanda.
www.jehannevanwoerkom.nl
Os dejamos algunas de las obras que allí se podrán ver

Valerico y Wenceslao .Montaje JvWValerico y Wenceslao .Montaje JvW


“Tu Memoria es su única sepultura”

marzo 13, 2014

Ayer asistí a la lectura dramatizada de  ”Jusqu’à quand? Extraits de Pleurnichard et de Mon père. de Jean Claude  Grumberg,  por J.M. Flotats en el Instituto Francés en Madrid.

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En una hora y cuarto el actor dio riendas sueltas a una interpretación, con el corazón en la mano, de extractos del libro maravillosamente seleccionados y encadenados.

El libro cuenta vivencias del terrible sufrimiento y dificultades de los familiares del autor, judíos deportados y asesinados en los campos de concentración nazis. Y de otros.

El autor en una ocasión, acompañado por su esposa en un evento conmemorativo, realizado en el distrito 10 de Paris a la memoria de los 77 niños pequeños de ese mismo distrito, sin edad para ser escolarizados, incluido uno que tenía solo… 28 días…, deportados y asesinados por los nazis, nos cuenta que la placa conmemorativa, colocada ese día había desaparecido en otra de sus visitas a ese lugar. Los vigilantes del parquecito preguntados, comentaron que tenían órdenes de prestar particular vigilancia a esa placa y que seguramente se habían llevado con alevosía y nocturnidad.  Unos años después  el Ayuntamiento de Paris, volvió a colocar otra placa repitiendo el evento conmemorativo cumpliendo con su papel de “devoir de Memoire”.

Surgió en un momento dado: “Tu Memoria es su única sepultura”  hablando de los familiares de los desaparecidos, de los eliminados por el fascismo, de los que no queda nada,… una pequeña foto… , solo esa imagen, recogida de un amasijo de papeles, interpela  a el autor , el retrato de su padre.

Los familiares de las víctimas, aquellas que retrata el autor y los familiares de los Nuestros, desaparecidos por el franquismo, (sin comparar números por supuesto), podrían compartir esa frase. Las placas y los lugares de homenaje también mancillados y destruidos durante la noche.

Vienen al cuento muchos casos en nuestro país de  agresiones sufridas por los monumentos y placas en Memoria de los desaparecidos y como ejemplo  “ el Roble de la Memoria” de Casavieja,: “El Roble de la Memoria” a pesar de haber sido ultrajado y tronchado dos veces este año por barbaros insensibles ( ver: https://lamemoriaviva.wordpress.com/2010/02/28/en-casavieja-avila-solo-el-vandalismo-y-la-estupidez-por-no-decir-otra-palabra-mal-sonante-se-ceban-con-%e2%80%9cel-roble-de-la-memoria%e2%80%9d/ ), sigue vivo, con hojas nuevas y sus raíces están fuertemente arraigadas  en nuestros corazones. De ahí nadie podrá arrancarlo, nunca, porque la Memoria la transmitiremos a nuestros hijos y ellos a los suyos (con el cuidado de familiares de las víctimas, que le riegan cuando lo necesita, le protegen de los animales con una malla, le limpian, ese pequeño y frágil árbol ha retoñado donde le troncharon… y con dos troncos en vez de uno).

Pero algo nos distancia y no será por falta de empeño de asociaciones y familiares, en Francia el Estado, aunque solo sea por “el deber de Memoria”, está presente en esos homenajes y se desplaza el Alcalde de París al lugar, en España no quieren saber nada de esto que “es del  pasado y las heridas están cicatrizadas…, hay que mirar al futuro… no despertar antiguos temores….”

¿Hasta cuándo?

Seguiremos reclamándolo alto y claro. Por eso nos llamamos La Memoria Viva.

Pedro Vicente Romero de Castilla Ramos.


Cinco años contra el olvido y la impunidad del franquismo…

noviembre 9, 2013

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Cinco años cumple hoy La Memoria Viv@. Parece que fue ayer cuando Pedro y yo decidimos viajar por nuestra cuenta en este camino de la recuperación de la memoria histórica, viajar juntos, incluso en la distancia compartiendo historias, espacios, confesiones, actos, actividades; y sobre todo, sueños.

Sí, sueños de conseguir pequeños logros que aportasen un granito de arena en este desierto de abandono y desmemoria histórica para con las víctimas de la Guerra Civil, la posguerra y la posterior represión franquista y que al día de hoy siguen penando en , el olvido del país, sus políticos y la propia historia, todo por arte y obra de un sistema propiciado por el sátrapa dictador golpista, sus adláteres y posteriores hijos y delfines añorantes de esa España casposa y enmohecida del pensamiento único, de la España del “Una, grande y (eufemísticamente) libre” que a base de palo largo y mano dura fue consiguiendo imponer sus criterios fascistas con el terror, la represión y el asesinato impune por gracia del caudillo y amparada en el nombre de Dios. “Todo por la patria”, y eso incluía la limpieza ideológica, el asesinato selectivo, el destierro voluntario para evitar males mayores, las desapariciones forzosas, los robos de vidas y expolios materiales, la pérdida de libertades, el acoso y derribo de todo aquél considerado sospechoso de no encajar con las retrógradas ideas de aquellos salvapatrias licenciados y duchos en todas las artes de persecución y eliminación del pensamiento libre; y que hoy en día todavía permanecen vigentes, vigilantes y activos en la premisa de cumplir los objetivos del Movimiento Nacional y sobre todo, los de su líder al dejar su impronta con el “atado y bien atado” en manos de su protegido y actual jefe de Estado.

Cinco años del nacimiento de estas páginas que han dejado un balance de más de 1.156.000 entradas, 846.462 visitas de direcciones ip, 6.409 comentarios, 3.937 artículos y casi un centenar de actos y actividades de participación de los miembros fundadores y colaboradores de esta pequeña asociación independiente. Quizá las estadísticas no sean más que números, pero detrás de cada uno de ellos, hay una historia.

Pedro Vicente Romero de Castilla y Jordi Carreño Crispín, fundadores de "La Memoria Viv@"

Pedro Vicente Romero de Castilla y Jordi Carreño Crispín, fundadores de “La Memoria Viv@”

Hace ya cuatro años de nuestro encuentro en Casavieja y cinco de la fundación, y solo puedo decir que soy el primer sorprendido por la repercusión y sobre todo por la colaboración de todos los que de un modo u otro participáis de este pequeño gran proyecto, porque en definitiva, Pedro y yo lo creamos por y para vosotros, para que nuestra plataforma pasara a ser finalmente propiedad vuestra, y cinco años después así es. Es vuestra plataforma y al de todos los olvidados, por eso solo puedo deciros: ¡Gracias a todos! Por estar ahí, con nosotros en esta lucha que es una carrera de fondo contra el tiempo y el olvido obligado e impune. ¡Salud, Memoria y República!

Jordi Carreño Crispín

Vicepresidente de la A.I. La Memoria Viv@


Víctimas de primera y víctimas de segunda

octubre 26, 2013

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España se divide entre víctimas útiles y víctimas molestas

 RAMÓN LOBOA, 24/10/2013

Anda caliente el asunto de Estrasburgo y de la ya fenecida Doctrina Parot. En España ha provocado una tormenta de sentimientos, no de ideas; es lo habitual: insultos, demagogias en vez de hechos. La etarra Inés del Río ha salido de prisión tras 26 años en la cárcel, pero muchos hablan de impunidad. Fue juzgada y condenada conforme a las leyes vigentes. Está judicialmente en paz, aunque no sus víctimas, que para ellas no hay reparación posible. Se puede discutir si aquellas leyes eran justas, proporcionadas, suficientes. Son preguntas que deberían formularse a los legisladores de entonces. El Tribunal de Derechos Humanos no ha tumbado la ley en sí misma, o su interpretación, sino su aplicación con carácter retroactivo.

La socióloga serbia Milena Dragicevic me explicó en Belgrado que uno de los problemas de los Balcanes es que estaba habitado por pueblos de tradición oral, donde los mitos se transmitían de generación en generación. El progreso había reemplazado aquella tradición oral, casi familiar, por su divulgación en masa a través de la televisión. El nuevo medio repite la verdad histórica mítica mezclada con otra nueva convertida en verdad incuestionable. Decía Dragicevic que Gutemberg nunca pasó por los Balcanes: la costumbre de la lectura, la comprobación de los hechos, la demostración empírica.

España es como los Balcanes: una olla de mentiras, medias verdades, odio y mitos. No existe un relato común. Lejos de buscar uno se le añaden los mitos periféricos.

Los críticos de la sentencia de Estrasburgo blanden el dolor de las víctimas para airear su escándalo. Sienten que esas víctimas les pertenecen, son parte de su discurso. Hablamos de las víctimas de ETA porque para ellos las víctimas del franquismo son invisibles, inexistentes. España se divide entre víctimas útiles y víctimas molestas.

Argumentan que lo ocurrido en la Guerra Civil y en los primeros años del franquismo es una herida que no se debe reabrir. España tiene unos 130.000 desaparecidos forzosos documentados, el segundo país del mundo en número de desaparecidos después de Camboya. Más del doble que la suma de los desaparecidos de Guatemala, Argentina y Chile.

Veremos qué dice Estrasburgo en el fututo sobre este asunto. La sentencia sobre la matanza de Katyn, en 1940, es una pista que ha pasado desapercibida en la prensa española. El tribunal de la UE ha condenado a la Rusia de Vladimir Putin por no investigar aquellos hechos: el asesinato de 20.000 oficiales polacos.

Clarificar la memoria colectiva, asentar un relato común, es uno de los deberes del Estado para sostener la cohesión de ese mismo Estado; también para acompañar a las víctimas sin importar su afiliación, ayudarles a recorrer el duelo, a recobrar en la medida de lo posible su vida. Ese relato común, que ahora debería estar construyéndose en el País Vasco, es difícil de alcanzar, pero sin él es imposible una verdadera reconciliación, la única manera de poner fin a un conflicto.

Argentina, Chile y Sudáfrica resolvieron su pasado con comisiones de la verdad. Es célebre la argentina dirigida por el escritor Ernesto Sábato. En los dos primeros países se aprobaron leyes de amnistía que eran contrarias a las leyes internacionales rubricadas por los mismos países. Sucede también en España.

Los crímenes de guerra y los crímenes de lesa humanidad no prescriben. La desaparición, tampoco; es un delito permanente mientras no se descubran los restos.

Sudáfrica creó una comisión de la verdad dirigida por Desmond Tutu. No fue su condición de religioso, de líder espiritual –es obispo anglicano–, la clave, sino su relevancia como referente moral indiscutible. Fueron sesiones ejemplares y emocionantes; un intento honesto de cerrar heridas, de escuchar la verdad, de generar paz a las víctimas.

A Alemania le impusieron la condena del nazismo, el relato común que se estudia en las escuelas. Negar el Holocausto está penado en numerosos países europeos. A nadie se le ocurre negar en estos dos países los crímenes del apartheid y del nazismo.

Aleksandar Vuco, psiquiatra serbio experto en traumas colectivos, sostenía en el caso de su país que era urgente una generación de dirigentes políticos con el coraje de decir la verdad a sus conciudadanos: Serbia empezó cuatro guerras balcánicas en los años noventa y las perdió todas. La verdad es la mejor cura, el mejor instrumento para superar el pasado y ganar el futuro.

El magistrado español José Ricardo de Prada fue juez en el tribunal de Derechos Humanos de Sarajevo. Sostiene que en una lucha como Bosnia-Herzegovina, donde los crímenes fueron masivos, es imposible una justicia completa, capaz de llegar a cada víctima. Se calcula que en Bosnia hay 10.000 criminales de guerra. A pesar del Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia, en La Haya, que juzga a los jefes, y del tribunal de Sarajevo, habrá miles que quedarán impunes. Es un precio difícil de digerir para las víctimas, como lo es ahora la derogación de la Doctrina Parot.

La justicia o la sensación de justicia se logra con el procesamiento de los jefes, como son los casos de Radovan Karadzic y Ratko Mladic en Bosnia. También es esencial escuchar el relato de las víctimas. En Sierra Leona, una comisión de la verdad impulsada por la ONU recorrió el país para recolectar los relatos sobre los diez años de guerra civil. De ese viaje surgió un gran informe sobre la guerra, pero solo unos miles de los cientos de miles de víctimas pudieron contar su historia, sentir que se hacía justicia.

Las víctimas silenciadas del franquismo no han podido contar su historia; sigue enterrada en cientos de fosas comunes. Justicia no es juzgar a los que ya murieron, sino reparar a los vivos, permitirles devolver el nombre y la dignidad a los asesinados. Las víctimas de ETA tienen a sus deudos, hubo entierros, han podido narrar su dolor. Los criminales fueron detenidos, juzgados y condenados. No hay motivo para sentir tanta injusticia. Sí lo hay para sentir dolor, rabia, incluso odio.

La clase política española, sobre todo el PP, ha utilizado a esas víctimas en beneficio político. Las han secuestrado. No a todas, que hay muchas madres andaluzas de guardias civiles que no tienen derecho a un foco reservado a las víctimas útiles para la estrategia de la tensión permanente. El PP auspició y alentó ocho manifestaciones contra Zapatero. El domingo habrá otra en Madrid. La utilización política de una parte sustancial de las víctimas de ETA impide a esas víctimas vivir el duelo, que se suavice el dolor extremo de los primeros días. Se las tiene a fuego lento para que el odio no amaine. Son dos veces víctimas.

Si se lee a Américo Castro se comprobará que la tara es anterior al franquismo; procede de la Edad Media donde no se resolvió la cuestión del Estado, sus fronteras interiores. Este es un país en el que siempre vencieron las sombras a las luces. El problema esencial, como el de los Balcanes, pasa por Gutemberg.

El etnólogo y antropólogo serbio Ivan Colovic escribió La mitología en el lenguaje político. En él desnuda la manipulación de Slobodan Milosevic y del nacionalismo que destruyó Yugoslavia. Debería ser de lectura obligada en España; también en Catalunya y en el País Vasco. El único problema es que está en inglés, un idioma poco hablado en el país de las sombras.

http://www.infolibre.es/noticias/opinion/2013/10/23/victimas_primera_victimas_segunda_8935_1023.html


10· aniversario de la Asociación de descendientes del exilio español.

octubre 23, 2013

10· aniversario de la Asociación de descendientes del exilio español

Viernes 25 de octubre de 2013. 18:30h. Teatro del Institut français.

10º aniversario de la Asociación de descendientes del exilio español con Ludivina García Arias, Presidenta de la Asociación, Nicolás Sánchez Albornoz, Historiador y Profesor de Universidad, Iñaki Anasagasti Olabeaga, Senador.


Al final del evento se servirá una copa de vino Se ruega confirmación: +34 913085394/+34 666516438 asociacion_exiliados@yahoo.es
Más informaciónwww.exiliados.org

http://www.institutfrancais.es/madrid/libro-y-debates/n-10-aniversario-asociacion-descendientes-exilio-espanol


Martín Villa sobre la querella de crímenes del franquismo: “Secreto de sumario”

octubre 16, 2013
Europa Press, 09-10-2013 – 11 octubre 2013

martin-villa-fascista-webEn la querella Argentina se solicitan órdenes de detención internacional contra él

 MADRID, 9 Oct. (EUROPA PRESS) –

QUERELLA INTERPUESTA EN ARGENTINA

“Secreto de sumario”, ha respondido el exministro y exvicepresidente del Gobierno Rodolfo Martín Villa, al ser preguntado por Europa Press sobre la querella interpuesta en Argentina en la que se solicitan órdenes de detención internacional contra él, que fue nombrado ministro tras la muerte del general Franco, así como dos ministros franquistas, dos jueces y cuatro policías por delitos de genocidio y lesa humanidad cometidos durante la dictadura española.

Así se ha expresado Martín Villa, al término de un coloquio organizado por la Asociación para la Defensa de la Transición en el que ha participado como ponente. Martín Villa fue ministro tras la muerte de Franco y miembro de los gobiernos democráticos de Adolfo Suárez y Leopoldo Calvo-Sotelo para acabar siendo vicepresidente con este último.

Los querellantes piden a la Justicia argentina que impute también a los ministros José Utrera Molina –suegro del ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón– y Fernando Suárez; así como a los exjueces Rafael Gómez Chaparro y Jesús Cejas Mohedano.

La acción judicial también está dirigida contra los exagentes de la Brigada Político Social (BPS) Juan Antonio González Pacheco, alias ‘Billy el Niño’, y José Ignacio Giralte González, contra el exescolta Celso Galván Abascal y el ex guardia civil Jesús Muñecas Aguilar por “consentir” torturas bajo el régimen. Todos ellos se enfrentan a penas de entre 8 a 30 años de cárcel.

El pasado mes de septiembre, la magistrada argentina María Servini dictó una resolución en la que recogía la orden internacional de detención preventiva, con fines de extradición, para Muñecas Aguilar, Galván Abascal, Giralte González y González Pacheco, alias ‘Billy El Niño’.

DEBATE EN EL SENADO

Precisamente hoy, representantes del PSOE, Izquierda Plural (IU-ICV-CHA), ERC y Amaiur han reclamado en el Pleno del Senado que el nuevo Código Penal profundice en el castigo a la apología del franquismo, durante una moción promovida por CiU para equiparar la dictadura española con el nazismo y tipificar su exhibición o justificación.

Durante la sesión se ha debatido sobre la investigación abierta en Argentina por las desapariciones del franquismo y la libertad condicional concedida recientemente al exgeneral de la Guardia Civil Enrique Rodríguez Galindo.

http://www.europapress.es/nacional/noticia-martin-villa-querella-crimenes-franquismo-secreto-sumario-20131009191913.html / A través del Foro por la Memoria


La memoria más cruenta…

octubre 16, 2013

Un libro rememora el bombardeo sufrido por Jaén en 1937 por tropas de la Legión Cóndor

Jaén 10 OCT 2013

 Fotografía del bombardeo de Jaén el 1 de abril de 1937 tomada desde uno de los aviones que participó en el ataque.
 
Los poetas Miguel Hernández y Rafael Porlán fueron testigos excepcionales de uno de los episodios más cruentos de la Guerra Civil española. Ambos se encontraban en Jaén cuando, el 1 de de abril de 1937, tropas aéreas de la Legión Cóndor infligieron un severo y cruel bombardeo sobre la ciudad. Un ataque que quedó plasmado luego, con gran realismo y emotividad, en los versos de Miguel Hernández, entonces enrolado en el Altavoz del Frente, un órgano encargado de la propaganda de la zona republicana, y también en la obra del poeta cordobés Rafael Porlán.

El bombardeo de Jaén es el título del libro del que es autor Juan Cuevas Mata, licenciado en Historia Contemporánea y Bibliotecario del Ayuntamiento de Jaén. Cuevas ha recurrido a fuentes archivísticas, hemerográficas, bibliográficas y a testimonios de algunos jiennenses que vivieron aquel drama, saldado con 285 víctimas mortales, 157 durante el ataque aéreo y otros 128 presos fusilados posteriormente.

“Todavía quedaban aspectos oscuros de este bombardeo, sobre todo los relacionados con la operación militar, que ahora se esclarecen con la aportación de documentos procedentes de archivos militares, cerrando así un capítulo de la historia de la Guerra Civil en Jaén”, señala el historiador jiennense, que dedica esta obra a todas las personas, en especial a los más jóvenes, que “tienen derecho a conocer la verdad de lo ocurrido en aquel momento histórico”.

http://ccaa.elpais.com/ccaa/2013/10/10/andalucia/1381421243_769497.html

El ataque aéreo del 1 de abril de 1937 se produjo en represalia por el bombardeo llevado a cabo horas antes sobre Córdoba por la aviación gubernamental republicana. “La conmoción causada en la ciudad se tradujo en una frenética actividad cuyo objetivo era dotar a sus vecinos con los refugios antiaéreos suficientes para guarecerse en caso de un nuevo ataque”, subraya Juan Cuevas.

“Con esta obra se da un paso importante, para Jaén y para el conjunto de Andalucía, en la reconstrucción de una visión fidedigna de lo que supuso la agresión armada contra el legítimo orden republicano para el pueblo andaluz que lo sustentaba. Esta es la mejor forma de reparar al menos parcialmente el dolor causado a las víctimas y, al mismo tiempo, de fortalecer nuestra convivencia sustentada en valores democráticos que deben ser profundos para que sean ciertos”, indicó Luis Naranjo, director general de la Memoria Democrática de la Junta de Andalucía, durante la presentación de este libro, este jueves en Jaén.


El Rey con Videla sobre una balsa de muertos

mayo 19, 2013

Durante los días que el rey Juan Carlos I estuvo con Videla desaparecieron al menos 10 ciudadanos. Imposible que el monarca no oyera los gritos que ya circulaban por el mundo entero.

Cristina FallarásFollow @fallaras

Los Reyes reciben al dictador argentino Videla.

Los Reyes llegan a Argentina y son recibidos por el dictador argentino Rafael Videla, en 1978.

El 26 de noviembre de 1978 el rey Juan Carlos I de España viajó a Argentina. Al día siguiente, lunes 27, se encontró con el presidente argentino de facto Rafael Videla. Aquel mismo lunes desaparecieron a Alfredo Antonio Giorgi y Calos Santiago Mires, de quienes no sé nada más que eso, que los desaparecieron, quien sabe si mientras Videla pronunciaba ante el rey español sus palabras de bienvenida:”Este es un día de memorable encuentro filial. Todos los argentinos lo hemos aguardado con desbordante afecto, conscientes de su transcendencia y su dinámica proyección de futuro”. Memorable. Transcendencia. Futuro.

Al día siguiente, martes 27, desaparecieron a Hernando (Tito) Deria, Gertrudis Marta (Lucy) Laczik de Poblete, Hugo Alberto Merolo, Claudia Victoria Poblete Hlaczik, Jose Liborio (Pepe) Poblete Roa y Marta Inés Vaccaro de Deria. Nada más sé de ellos, solo que los desaparecieron mientras el rey de España, de la España democrática en construcción, se encontraba con los dirigentes de un Congreso que ya no existía, porque Videla y compañía lo habían disuelto, como habían prohibido los partidos políticos, pero qué le iban a importar al monarca los partidos, a él, que acababa de ser designado por un dictador, de oca a oca y tiro porque me toca. Al muerto se le puede llamar realpolitik y sentarlo a cenar, que no abrirá la boca.

Suele suceder que si uno construye sobre un terreno que alberga una balsa, en algún momento la casa empieza a resquebrajarse. Si la balsa es de aguas negras, de material en descomposición, poco a poco las tuberías se arrancan a exhalar un tufo repugnante y constante. Si esa poza oscura guarda un cadáver, cien cadáveres, mil cadáveres, el hedor de la muerte acabará haciendo la vida imposible. Y además, las grietas.

Los muertos de la balsa gritaban, majestad, usted los oyó gritar allí, era imposible no hacerlo, miles de personas en campos de concentración, en salas de tortura, en cárceles clandestinas, en talleres de horror, concentrados, gritando. Imposible no oírlos. Si hasta yo los oigo ahora, a través de los años. Las vendas que les cubrían los ojos en los campos constantemente, días, semanas, ¿sabe, majestad que se volvían de cemento? Después de jornadas de sudor, lágrimas y sangre, se endurecían como el vidrio y cortaban el tabique, la nariz. Usted oyó los desgarrones de los vientres abiertos, oyó el berrido de aquel hombre a cuyo hijo dieron picana ante su desesperación, oyó a la madre que moría reventada en el parto pro robo, a la cría violada hasta la muerte a jirones, el grito del tipo que recibió la foto de su madre sobre el suelo, desnuda, montada por los perros de los militares, tuvo que oírlos, como el murmullo de los curas católicos que confesaban a los torturadores, pobres chicos, que alivien sus conciencias. Usted estaba allí y tuvo que oírlo, majestad, porque usted estaba allí el día que le reventaron la cabeza al chaval de una patada, y sabía, claro que sabía, usted estaba recibiendo su premio de manos de quien ordenaba una madera más entre las piernas. Todo está AQUÍ guardado, narrado hasta la náusea, búsquese, busque lo que sucedió exactamente aquellos días, identifique el grito que decidió no oír y que olvidó.

El dictador argentino Videla entrega una placa al rey Juan Carlos

El dictador argentino Videla rinde homenaje al rey Juan Carlos.

Allí estuvo usted, Juan Carlos, y allí se quedó, porque él, el máximo responsable del horror extremo, sonreía, y sus generales sonreían, y sus perros sonreían. Y todo era gracias a usted.

Estamos sentados a la mesa. No dejo de darle vueltas a su foto con Videla, majestad, y me decido a preguntarle a Raúl Argemí, con quien comparto casa e hija: “En el 78, cuando el rey de España visitó Argentina yo estaba preso en los pabellones de la muerte, Unidad 9 de La Plata. Así se les conocía internacionalmente, pabellones de la muerte. Él también, claro, ¿cómo no iba a conocerlos? Estábamos ahí los tipos que consideraban que habíamos sido jefes en la guerrilla, y cada vez que sucedía algo que les molestaba a los militares, algo como una denuncia internacional, sacaban a uno y ya no volvía, como Gonzalo Carranza, cuya madre vivía a las afueras de Barcelona, como tantos… Si no nos desaparecían a todos era porque en Francia, Holanda, Bélgica, Suecia, Suiza y algún otro país hacían el seguimiento de todos nosotros, y no se atrevían a cargarse con ese escollo. Si no nos mataron a todos, fue por la presión internacional. Y entonces, ante el aislamiento internacional y las denuncias de desapariciones y cárceles clandestinas que corrían por muchos países, España, en la figura de su Rey, reconoció con su visita a la Junta militar”.

Y sobre esa balsa de putrefacción construimos nosotros todo esto. Nosotros, que también sabíamos todos estos años y hemos estado mudos. Nosotros que ahora nos sorprendemos con el hedor y las grietas, con este temblor negro que sube desde los cimientos.

http://www.eldiario.es/zonacritica/rey-Videla-balsa-muertos_6_91400879.html


La ley de los secretos para siempre…

mayo 9, 2013

Un centenar de investigadores pide la difusión de 10.000 documentos históricos clasificados

Villa Bens,10-1-1958.- Guerra de Ifni. Un buque anfibio descarga material para las tropas españolas en las proximidades de Cabo Juby.  / EFE

Los historiadores británicos pueden hurgar en los papeles más escondidos de la guerra de las Malvinas (1982) —acaban de salir a la luz los documentos privados que Margaret Thatcher conservó y que prueban las disensiones en el seno de los conservadores— pero los españoles no pueden ni echar un ojo a documentos de guerras bastantes anteriores, como la de Ifni (1957-58) o el conflicto civil de 1936-39, que se custodian en archivos militares y que en su día fueron clasificados por tratarse de información sensible.

La anterior ministra de Defensa, Carme Chacón, trató de remediar en parte esta opacidad al proponer la desclasificación de 10.000 documentos, relativos a episodios comprendidos entre 1936 y 1968, que ya no representaban riesgo alguno para la seguridad del Estado. Los papeles se referían a aspectos como los campos de concentración y batallones de trabajo creados por el régimen franquista al inicio de la posguerra, la política del Protectorado español en Marruecos, proyectos para la construcción de armamento anteriores a 1968, la organización de unidades militares durante la Guerra Civil, operaciones en Sidi Ifni, dotaciones de buques de guerra italianos y alemanes durante la Segunda Guerra Mundial en puertos españoles o planes de fortificaciones en Baleares y Ceuta, entre otros.

Material reservado

 

Actividades clandestinas y emisiones de Radio España Independiente (1946-68).

Repatriación y licenciamiento de las unidades expedicionarias en las provincias de Ifni y Sáhara (1939-1955).

Planes de contingencia para hacer frente a posibles amenazas para la defensa nacional (1939-55)

Dotaciones de los buques de guerra italianos y alemanes en puertos españoles (1940-46)

Entregas de material aéreo por Estados Unidos (1955)

Organización y despliegue de unidades durante la Guerra Civil.

Su iniciativa no llegó a buen puerto ya que las elecciones generales frustraron que el asunto llegase al Consejo de Ministros, si bien el procedimiento quedó listo, según fuentes del anterior equipo de Defensa. “El trabajo interno se dejó hecho”, indicaron, antes de achacar a una cuestión de “calendario” la paralización de la medida.

El tímido afán de transparencia histórica se aguó en la actual legislatura. “El nuevo ministro entrante, Pedro Morenés, no necesitó mucho tiempo para decidir que, si el PSOE no había considerado oportuno desclasificarlos, no sería él quien decidiera hacerlo”, señala Francisco Espinosa, uno de los tres historiadores, junto a Mirta Núñez Díaz-Balart y Manuel Álvaro Núñez, que solicitaron a Defensa el acceso a toda la información en junio de 2012. No estaban solos, respaldaban su petición un centenar de historiadores y juristas, incluidos Paul Preston, Josep Fontana, Ángel Viñas, Carlos Jiménez Villarejo, Matilde Eiroa, Ricardo Robledo o Ana Martínez Rus.

El intercambio burocrático entre Defensa y los historiadores, asesorados por Eva Moraga, abogada experta en acceso a la documentación pública, concluyó finalmente a comienzos de este año con un acuerdo de la Secretaría General Técnica de Defensa, que inadmitía el recurso de alzada de los historiadores Espinosa, Núñez y Álvaro al considerar que se dirigía contra un escrito que no era objeto de impugnación. Con él se cierra, al menos de momento, la posibilidad de que los historiadores puedan acceder a toda esa documentación para sus proyectos de investigación sobre el siglo XX español. Solo cabría un recurso contencioso-administrativo, que no está claro que vaya a ser interpuesto de momento. “Tendremos que reunirnos y ver qué se puede hacer a partir de ahora porque es increíble que existan reparos para que podamos investigar en determinadas áreas”, señala Mirta Núñez, directora de la cátedra de Memoria Histórica de la Universidad Complutense. La negativa del actual equipo de Defensa a liberar del apartado de material secreto a esos 10.000 documentos se trasluce del texto en el que rechazaron el recurso de alzada.

Por un lado afirman que no existió tal informe a favor de la desclasificación de la etapa de Carme Chacón: “No existía ninguna exteriorización formalizada por parte de los sucesivos responsables del Ministerio de propuesta, informe o resolución encaminada a someter al Consejo de Ministros la desclasificación de documentos relativos al periodo indicado”. En síntesis: no existió ningún escrito, aunque este periódico se hizo eco en diciembre de 2011 de la decisión de Defensa.

Por otro lado, recuerdan que se trata de material clasificado “al que no afectaban los tiempos establecidos en la ley reguladora del Patrimonio Histórico Español” (50 años tras el acontecimiento). La Ley de Secretos Oficiales, que data de 1968, tiene un efecto anómalo en comparación con otras democracias occidentales: el cerrojazo sobre un documento es para siempre salvo que se ordene desclasificar el documento por el Gobierno (o, según la ley, la Junta de Jefes de Estado Mayor, órgano que ya ni siquiera existe). Los historiadores contemporáneos tienen pues un limitado campo de actuación para desarrollar su trabajo, ya que sus búsquedas de información se detienen siempre ante el muro del secreto oficial. En la práctica, el acceso a la documentación reservada de los archivos militares depende a menudo de la arbitrariedad de sus responsables.

La abogada Eva Moraga considera que la ley debería establecer el tiempo máximo de la clasificación de un documento. “No puede ser que sea perenne y si el Gobierno de turno no decide desclasificarlo, nunca podrá salir a la luz”, señala. La segunda puntualización legal que debería introducirse, en su opinión, afectaría a los documentos con su condición de reservados en vigor. “Aún siendo clasificados deberían ser de acceso en caso de que exista un interés público mayor para difundirlos”, añade.

La posición de Defensa, con independencia del color del ministro de turno, suele ser “opaca”, según la abogada. “Consideran que las peticiones afectan al ministerio y, por lo tanto, a la seguridad nacional”, añade. O a las relaciones internacionales. Algo que en EE UU debe preocupar menos porque la desclasificación de documentos puede sacar a la luz información tan comprometida para su política internacional como fue la difusión del activo apoyo de Richard Nixon y Henry Kissinger para derrocar al chileno Salvador Allende en 1973.

http://elpais.com/cultura/2013/05/08/actualidad/1368039741_142440.html


14 abril 2013, en Madrid de Cibeles a Sol.

abril 21, 2013

Por la Memoria de los Nuestros.

Por la República.

Pedro-Vicente Romero de Castilla Ramos.

Todas las fotografías derechos reservados La Memoria Viva.

14 04 2013. Madrid. de Cibeles a Sol. Foto LMV.

14 04 2013. Madrid. de Cibeles a Sol. Foto LMV.

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“No espero nada de Bergoglio porque jamás podré olvidar el rechazo de la Iglesia a nuestra causa”

abril 21, 2013

Chicha Mariani fue fundadora de Abuelas de Plaza de Mayo. Después de 36  años aportando pruebas para  juzgar a los responsables de la última  dictadura militar argentina, recuerda cómo un cura le animó a dejar de  buscar a su nieta “porque estaba muy bien donde estaba en ese momento,  con gente de mucho poder”

CECILIA VALDEZ Buenos Aires 21/04/2013

María Isabel Chorobik de Mariani, Chicha, fue fundadora de Abuelas de Plaza de Mayo.

María Isabel Chorobik de Mariani, Chicha, fue fundadora de Abuelas de Plaza de Mayo.

Chicha, el apodo con el que se conoce a María Isabel Chorobik de Mariani, fue fundadora de Abuelas de Plaza de Mayo  (Argentina), en 1977. Lleva 36 años buscando a su nieta Clara Anahí y en ese camino de búsqueda ha ayudado a encontrar otros niños robados y ha aportado pruebas fundamentales para juzgar a los responsables de la última dictadura militar argentina. Más que un camino, ha sido una verdadera carrera de obstáculos, entre los que destaca el oscurantismo de la Iglesia. Precisamente el actual papa, Jorge Bergoglio, tuvo un papel oscuro en este proceso. Fue llamado como testigo a petición de la Fiscalía y de la asociación Abuelas de Plaza de Mayo para que declarase sobre la apropiación por parte de los militares de los bebés que nacían en cautiverio durante la dictadura y pidió dar su declaración por escrito.

¿Cuál fue el papel de la Iglesia en la recuperación de los niños robados? Mi experiencia la iglesia católica es  penosísima, porque aunque no iba a la iglesia siempre llevé en los genes  el catolicismo de los polacos. Pero cuando llegó esta tremenda tragedia  de la desaparición y muerte de tantas personas en Argentina  recurrí  como tanta gente a la iglesia y allí tuve la desgracia de encontrarme  con el rechazo y el cerrado de puertas en la nariz. Monseñor Montes, por  ejemplo, que era obispo auxiliar de la Catedral de La Plata, me recibió  con muchísimo afecto porque conocía a mi hijo y a mi nuera que se  habían preparado con él para su boda. Me dijo entonces que volviera, que  iba a conseguir noticias de la niña, y cuando volví me dijo que no  molestara y que dejara de buscar a la criatura porque estaba muy bien  donde estaba en ese momento, con gente de mucho poder. Y como yo me puse  a llorar a gritos, diciéndole que estaba hablando de mi nieta, se puso  de pie, me señaló la puerta y me echó de la catedral. Una experiencia  similar tuve con Monseñor Grasselli, de la capilla Stella Maris de la  marina y otros obispos y sacerdotes a lo largo de estos 36 años de  búsqueda.

“La Iglesia complementaba la tarea de los  militares”

La Iglesia católica bautizaba niños robados o les daba la comunión. Para mí queda muy claro que la  iglesia católica sabía perfectamente lo que pasaba con los niños que  entregaban y que nacían en cautiverio. Complementaban la tarea de los  militares.

¿Qué opina de la  elección de Bergoglio como nuevo papa? No me dice nada,  hubiera sido distinto si no conociera la historia de la Iglesia en la  dictadura. No espero nada de él porque jamás olvidaré el rechazo de la  Iglesia a tantas peticiones recibidas de madres y abuelas pidiendo saber  de sus hijos.

¿Recuerda las gestiones que realizó Alicia de la Cuadra  cuando le pidió a Bergoglio información sobre su nieta desaparecida? Sí,  por supuesto, en ese momento yo ya había ido a hablar con Alicia de la  Cuadra para pedirle que trabajáramos juntas en la búsqueda de nuestras  nietas y de ahí nació Abuelas de Plaza de Mayo, el 21 de noviembre de  1977. Al encontrarla a ella en su casa, me contó los trámites que  estaban haciendo con los jesuitas, quienes en el pasado habían recibido  muy importantes donaciones (estancias, casas, etc.) de la familia De la  Cuadra. Habían recurrido a los jesuitas, al padre Arrupe, quien los  derivó a Bergoglio. Justamente el día que el señor De la Cuadra llevaba  la carta de Bergoglio a Monseñor Picchi en la sede del episcopado  platense, yo estaba esperando que me recibiera el mismo Monseñor  y  el  señor De la Cuadra me habló muy esperanzado de la carta que llevaba  acerca de la búsqueda de su pequeña nieta. Y después Picchi a su vez se  comunicó con el militar Rospide y, como era de esperar, no hubo ningún  resultado de todo ese trámite. De manera que para mí Bergoglio es un  hombre de la Iglesia y se comportó como tal.

¿Cómo han evolucionado las políticas sobre derechos humanos en Argentina? Han evolucionado bien. A mí no me afectó tanto la aplicación y la negación de las Leyes de Obediencia Debida y Punto Final [que establecieron la prescripción de los delitos en el año 1986 y que luego fueron anuladas en el 2003], que impidieron seguir los juicios hace años. Nosotras, las Abuelas, pudimos seguir trabajando porque eso no afectaba a los niños desaparecidos, pero siempre con un montón de problemas, negativas, evasivas. A los jueces les costaba mucho decidir y obraban con demasiada prudencia porque era un tema nuevo y se sabía muy poco. Todo estuvo siempre en una nebulosa y por eso la palabra desaparecidos, ¿dónde buscas una cosa desaparecida? Una aguja en un pajar.

 ¿Hubo cambios con los gobiernos de los Kirchner? Yo tuve muchísimas esperanzas de que se hiciera lo que nadie se atrevió a hacer cuando llegó este gobierno, que era abrir los archivos y buscar que se consigan noticias auténticas, verdaderas, las que todos esperábamos, fundamentalmente todos los que hemos sufrido directamente esta terrible experiencia de la dictadura cívico-militar. Al principio me pareció magnífica la manera de recibir el tema dentro de la Presidencia de la Nación. Hubo una apertura muy buena, aunque luego no fue tan completa como debiera haber sido.

¿Por qué? Cuando vino el gobierno kirchnerista lo asumimos todos como una noticia muy buena, recibimos con gran contento el cambio y yo personalmente estoy muy agradecida a la apertura que se hizo. Una apertura que permitió ser recibidos de otra manera, jueces que se atrevieron a tomar decisiones importantes, pero faltó lo principal, que yo encuentro que sigue faltando y que me apena que no se haya tomado en cuenta, y es la búsqueda de los archivos de todas las Fuerzas Armadas, de todos los rincones donde la aviación, el ejército y la marina han escondido o guardado sus secretos, porque no los destruyen. Es lógico que con la mentalidad militar guarden todo en distintos lugares, muy secretos.

¿Por qué cree que no han buscado esos archivos? No sé, no quiero pensarlo, no quiero desilusionarme. Tengo casi 90 años y no quiero profundizar porque me duele, me duele demasiado. Yo esperé mucho, no sólo de este gobierno, del futuro. De que cuando estuviera la democracia en el lugar que corresponde en el país se destaparía toda esa carroña y no ha sido así. La prueba está en que Videla, cuando le fueron a allanar su casa hace poco, 36 años después, tenía un montón de papeles que lo involucraban y que aclaraban algunas cosas que había que demostrar. ¿Y por qué no las quemó, no las sacó del país o las enterró en el jardín? Porque estaba seguro de que nadie se iba a atrever a tocarlo. Eso es lo que no se ha hecho: escarbar y buscar a fondo. Los desaparecidos los hemos ido encontrando con esa maravilla que es el Equipo de Antropología Forense, que es el que más ha aportado a que las familias vayan encontrando a sus deudos en medio del horror que significa escavar en los lugares donde se supone que hay enterramientos. Suena muy feo todo esto que estoy diciendo, pero es así. Duele, pero es así. Yo a mi nieta la estoy buscando desde el primer día, tenía tres meses y tiene 36 años ahora.

“Esperaba mucho más de lo que hemos recibido, no sólo de este gobierno,  de todos”

¿Qué tipo de ayudas recibió? Yo puedo decir que no he tenido ayudas, salvo de personas que generosamente me acercan algún dato por si puede tratarse de Clara Anahí, una criatura adoptada que conocen ellos, alguien que sabe algo que le llama la atención. Pero que el gobierno haya buscado a mi nieta, no. Y digo mi nieta, personalizando, pero tampoco a los demás. No ha habido una búsqueda concreta y seria que lleve a un fin. Sí, nos han abierto puertas, y eso lo agradezco enormemente porque no lo tuvimos en otros gobiernos. Pero falta lo principal, encontrar la verdad verdadera de los desaparecidos. No que me digan: estuvieron acá, estuvieron allá y después: ¿qué? Han habido subsidios y a mí me han ayudado con la restauración de la casa de mis hijos, que se venía abajo. Logramos mantenerla por mucho tiempo con un subsidio. Por eso, soy una mujer agradecida, pero me falta mi nieta. Y nadie la busca, sólo yo. Y la gente que me ayuda, por supuesto, mucha gente me ha ayudado y me ha apoyado, pero la búsqueda… ¿dónde está?

Decía que este gobierno ha hecho una apertura, ¿a qué se refería? La justicia, no el gobierno. En el juicio sobre la desaparición sistemática de niños, que hubo el año pasado y que empezó en 2011, se trabajó muy bien. La jueza que tuvo a cargo este juicio hizo una labor magnífica, lo mismo el fiscal, pero claro, hay cosas que no se hicieron. Por ejemplo, desde la Asociación Anahí presentamos un pedido de allanamiento urgente en la SIDE (Servicio de Inteligencia del Estado), porque estamos seguras de que ahí hay muchos elementos de prueba y no lo hicieron. Entonces faltó eso, un puntal que debió haberse utilizado para sacar cosas. Es fácil hablar desde afuera, pero cuando uno cumple una misión, se tiene un puesto y hay que hacer algo, hay que hacerlo cueste lo que cueste. Ese es mi concepto a esta altura de mi vida. Me siento frustrada en todas las esperanzas que tuve, quizás demasiadas esperanzas, siempre he sido bastante ilusa. Esperaba mucho más de lo que hemos recibido, no sólo de este gobierno, de todos.

Desde el secuestro de sus hijos y su nieta usted ha ido recopilando mucha información que luego ha sido utilizada como prueba durante los juicios. Sí, tengo muchísima información. Porque ha sido una costumbre de mi vida: archivar y guardar. ¿Para qué? Para la historia, para el recuerdo, para el corazón de uno, para lo que sea. Yo no hice una cosa muy importante archivando todo lo que archivé sino que es parte de mi misma. Así me encuentro con que tengo muchísimas cosas, datos, y que cuando inicio una querella o un juicio pongo todo lo que tengo a disposición del Tribunal. Y ayuda, claro que ayuda, pero la justicia no tiene que esperar que uno le aporte cosas, la justicia tiene que hacer su trabajo. Yo siempre entendí que son los que nos deben todo esto, los que deben hacer el trabajo de investigar, no los que nos deshicieron nuestras familias.

 Su archivo fue declarado Memoria del mundo por la UNESCO. Bueno, consideraron que era un archivo muy completo y muy importante. Tenemos un archivo muy grande de los vídeos y todas las declaraciones públicas, tanto en el Juicio por la Verdad de La Plata como en todos los juicios de los que hemos sido parte. No de todos todos porque sería imposible, pero de los que fuimos parte, sí. Ahora estamos en un momento muy difícil porque el año pasado no recibimos ningún subsidio. Nos mantenemos con subvenciones, cuotas nuestras (de los socios de la asociación), y pequeñas donaciones que recibe la entidad, pero nadie aprobó un centavo para la asociación. O sea, dicen que aprueban, pero después no llegan los fondos. En este momento, estamos pensando que no podemos seguir el archivo de audiovisuales. Hasta el año pasado yo misma cargué con ese gasto, pero ahora ya no puedo, estamos contemplando la posibilidad de abandonar ese trabajo.

¿Cómo fueron cambiando las estrategias de trabajo y de lucha durante todos estos años? Yo fui presidenta de Abuelas hasta 1989 y después estuve unos años trabajando sola hasta que creamos la Asociación Anahí. Ya no pertenezco a Abuelas de Plaza de Mayo, así que te puedo hablar de lo mío. Mis estrategias y mis maneras de proceder han sido siempre las mismas: averiguar y leer lo máximo posible de todo, no perderme ninguna publicación importante, y recibir todas las denuncias que hace la gente sobre niños, archivarlas y tenerlas en orden. Por ejemplo, el juicio de Videla, no sé sí eran 160 cuerpos, tengo los de cada uno de ellos, pero no los pido en CD, los pido en papel. Yo no puedo leer porque perdí la vista hace unos años, pero me leen, sacamos notas y en base a eso presentamos las querellas.

“Hemos ido estúpidamente a España a pedir ayuda y  comprensión, a  pedir lo que  ellos mismos no habían solucionado”

Estamos buscando niños y adultos desaparecidos también, la búsqueda implica a toda persona de cualquier edad que tenga problemas de identidad. Y así hemos logrado algunos éxitos que no publicamos, que quedan en la intimidad de la gente, somos de perfil bajo. Otras estrategias: manejarnos con la verdad, con aporte de todo lo que tengamos, asegurarnos mucho pero mucho antes de hacer una denuncia y seguir la causa regularmente aportando cosas. Esa es la mayor estrategia, no tengo otra.

¿Han ido variando esas estrategias con los años? Sí, ahora es un poco más fácil entrar en un juzgado e iniciar una causa, los jueces te prestan más atención, te escuchan y te creen. Hubo momentos que nos llamaban las locas a las Madres y a las Abuelas. Todo eso se fue revirtiendo y ahora se toma en serio todo lo que decimos. Salvo algunas rémoras que quedan por ahí. Algunos que por ahí tienen en un cajón del escritorio un pedido hecho un año atrás por ejemplo. Yo lo que les pido a los jueces es que investiguen al menos lo que nosotras aportamos, no que busquen, ya no pierdo el tiempo.

¿Qué opina de lo que pasa, o no pasa, en España con la Memoria Histórica? Ay! Mira, yo lloro muy poco, traté de tragarme las lágrimas y trabajar, trabajar y trabajar. Pero lloré de rabia y de vergüenza cuando supe que había esa cantidad de niños desaparecidos desde la época de Franco. Me desarmé porque hemos ido tantas veces a España a pedir ayuda y comprensión, una ayuda que sólo nos dio Baltasar Garzón. Y ver que hemos estado allí tan estúpidamente ignorantes, que íbamos a pedir lo que ellos mismos no habían solucionado y que son como 30.000. Me puse a llorar y ese día lloré de vergüenza y de bronca porque puedan suceder cosas así. Porque entonces, ¿en qué crees?

http://www.publico.es/internacional/453987/no-espero-nada-de-bergoglio-porque-jamas-podre-olvidar-el-rechazo-de-la-iglesia-a-nuestra-causa


Maestros leoneses, carne de cañón

noviembre 24, 2012

Josefina García, de 100 años, pasó casi la mitad de su vida en México, adonde huyó con su padre tras el fusilamiento de su hermano a principios de la Guerra Civil

 León 24 NOV 2012

Salió de su casa con lo puesto, en mitad de la noche, al monte, caminando por el reguero para no dejar pisadas en la nieve. Josefina García tenía aquella madrugada de 1936, 24 años. No volvería a su hogar, en Truébano de Babia (León), hasta los 47, y de visita. El pasado marzo cumplió un siglo y ha pasado casi una vida entera desde aquella huida, pero el miedo de verdad se pega a la memoria como un traje de buzo al cuerpo. No ha olvidado un detalle.

Los falangistas acababan de fusilar a su hermano, Justiniano, el único varón entre siete chicas. “Lo mataron de los primeros, por ser de izquierdas. Vinieron a buscarle, se lo llevaron en un camión con otros hombres y no le vimos más”, recuerda. “Estaban matando a mucha gente. Maestros no dejaban ni a uno”. Y esa era, precisamente, la profesión de Josefina y de su padre, Mariano. Carne de cañón. Él huyó primero. Se escondió con otros maestros en un pajar de Taverga (Asturias). No supo que a su mujer la habían metido en la cárcel por no querer revelar dónde estaba hasta que su hija se reunió con él en aquel pajar y se lo contó. Josefina había estado llevándole comida a su madre a la prisión: tres kilómetros a pie cada día. Cuando pidió permiso para ir a ver a su tía, también presa, en otro pueblo, en el cuartel pensaron que era una espía. Y decidió huir antes de intentar dar las explicaciones que a tantos otros no les habían servido de nada.

Josefina, cuarta por la izquierda, con sus padres y cuatro de sus hermanas antes de la guerra.

Asturias fue solo la primera parada. “La guerra nos fue llevando. Fuimos a Cataluña, donde dimos clases de castellano a los que solo hablaban catalán y temían problemas. Y después, a Francia. Me quedé con las ganas de ver París”, dice aún con verdadero fastidio. “Me invitó una amiga francesa, pero no pude ir por la razón más tonta. ¡No tenía ropa interior! Solo tenía una muda y cuando la lavaba tenía que estar todo el día en cama esperando a que secara”.

La huida continuó. Terminaron en México porque así se lo aconsejó a la familia de Félix Gordón Ordás, natural de León, entonces embajador español en México. Se lo explicaba el tío de Josefina, Elías, en una carta el 14 de marzo de 1939 al embajador mexicano en París, Narciso Bassols, rescatada ahora del Acervo Histórico Diplomático de la Secretaría de Relaciones Exteriores mexicana. David Rubio, sobrino nieto de Josefina, se la lee —no le falla la memoria, pero sí la vista— y ella recuerda enseguida que si terminaron en México fue por aquel consejo de quien terminaría siendo el presidente del Gobierno de la República en el exilio. “Si no, habría sido cualquier otro país. Lo importante era salir. Si nos hubiéramos quedado en España, a mi padre lo habrían matado con toda seguridad y a mí quizá también”. El 13 de julio de 1939, ella, su padre, su tío y sus primas zarparon de Puillac (Burdeos) rumbo a México. Les acompañaban 2.000 españoles que huían de lo mismo y viajaban, como ellos, con lo puesto.

“Yo nunca había visto el mar. Lo vi por primera vez desde aquel barco”, recuerda. Su padre escribió un diario a bordo que David recuperó y publicó en el Diario de León: “Al subir nos dijeron que retrasásemos nuestros relojes 30 minutos cada uno de los 14 días que pasáramos a bordo y que así estaría en hora cuando atracáramos en Veracruz”, escribió en sus primeras líneas. La hora le inquietaría durante muchas páginas. “Me carcome la curiosidad de saber si será cierto que mi reloj marcará la hora mexicana una vez ponga el pie en tierra…”.

Mariano escribía mucho sobre su hija. “Estoy preocupado y orgulloso de ella a partes iguales. Ha perdido mucho peso (…) No soporta ni la nostalgia de nuestra familia, ni, supongo, la ausencia del novio que debió dejar en Truébano y por el que no quiero preguntarle…” —Se llamaba Pepe. “Era muy guapo. No nos pudimos ni despedir”, lamenta Josefina—. “Josefa se preocupa por mí a todas horas. Creo que me acompaña por miedo a que me ocurra algo, para cuidar a su padre, un viejo maestro de casi 70 años al que, en lugar de la jubilación, le ha llegado el exilio…”. El 27 de julio llegaron a México. “Las cinco marcaba mi reloj, exactamente la misma hora que todos los relojes de Veracruz”, escribió sorprendido Mariano en su diario. Se adaptaron pronto. “Todo funcionaba con la mordida. Me apunté a clases para aprender a manejar (conducir) —a Josefina aún se le escapan palabras en mexicano y sigue respondiendo al teléfono con un exótico ¿Bueno?—, y el primer día me dijeron que si les daba cien pesos, me daban el carné. ‘¡Pero si no sé nada!’, les dije. Les daba igual”.

El Comité de Ayuda a los Españoles les dio dinero, ropa y un puesto de trabajo en un pueblo llamado Roque para formar a profesores rurales. “¡Nos preguntaban cómo habíamos llegado desde España, si a pie o a caballo!”, recuerda Josefina entre risas.

Luego se reunieron en México DF con el resto de la familia y otros que se incorporaron a ella. “Fuera de tu país, los españoles somos familia”, explica. También hizo un amigo famoso. “Conocí a Plácido Domingo. Cantábamos rancheras y él tocaba el piano”.

Josefina recuerda que a su padre le extrañaba ver a las mexicanas esperar a sus maridos en las fábricas. Pensó que eran mucho más agradables que las españolas hasta que un día, hablando con una, averiguó la verdad: iban para interceptarles y que no se gastaran el jornal en la taberna. Josefina volvió a España en 1959: “Mi madre me dijo que a los hijos que están fuera, siempre se les quiere más”. Y en 1986, definitivamente. Estaba un poco cansada de los terremotos de México y del picante, al que nunca se acostumbró.

http://elpais.com/politica/2012/11/23/actualidad/1353702344_075242.html


“Señor embajador, escribo a lápiz porque no tenemos tinta más que para el sobre”

noviembre 21, 2012

Extractos de las cartas enviadas por los republicanos españoles solicitando asilo en México

“Es muy triste tener que esconderse como si uno fuera una mala persona y el único delito que tengo es haber defendido a la República española”, escribe desde París un exiliado en una carta dirigida el 4 de abril de 1939 a la Embajada de México solicitando asilo en este país. Como miles de compatriotas, la inmensa mayoría internados en campos de concentración del sur de Francia, los refugiados exponen en ellas el drama de la derrota, las precarias condiciones de vida en la que se encuentran, la pérdida de familiares y bienes y la imposibilidad de volver a la España de Franco donde solo les espera el cadalso. Gente de todos los oficios y profesiones, que relatan su desgracia, desde quienes no tienen “más tinta que para escribir el sobre” hasta el muchacho de 14 años que quiere emigrar “para ser un hombre y no un golfo”. Unos testimonios prácticamente inéditos a los que ha tenido acceso EL PAÍS y de los que hoy publica la segunda entrega.

» Carlos Sala Franqueza, 48 años, Alicante (Champs du Bigné). “Sr. Embajador: Mil perdones por escribirle con lápiz (…) No tenemos tinta más que para escribir el sobre, debido a que no disponemos de moneda francesa y la española no la quieren (…) Dentro de la desgracia, si es que esto lo es, he forjado una ilusión: poder ir a Méjico para ensayar el cultivo del arroz (…) Soy hijo de Pego, donde se cultiva el arroz bomba de tanta fama en España (…)”. (Ver página 1 de la carta | Página 2 | Página 3 | Página 4)

 

» Miguel Samitier Rodríguez, Campo 13 (Depósito de Intendencia de Saint Cyprien). “No quiero cansarle con mi narración, porque vd. sabrá positivamente qué son estos campos de Concentración. Privados de la libertad. Aquí estoy, sr. Cónsul, esperando el día feliz, que un país quiera recogerme. Mientras tanto espero esa gran felicidad, yo, sinceramente y sonrojándoseme la cara, le pido me envíe algún dinero para poder vestirme”. (Ver página 1 de la carta | Página 2)

 

» Francisco Seut Vidal, 57 años (Hospital de Greqier, Cotes du Nord). “Sin pensamiento de bolber a mi patria por allar e enbadida por el fascismo ya que alli nos espera la orca o el precidio, pido que semire aber si se me puede dar modo de vida en este pais o trasladarme para Mejico o Rusia ya que en dicho refugio me allo solo sin familia ninguna ya que no tengo la suerte de encontrar a mis 2 hijos que (…) se allan en algun campo de concentracion o refugio de Francia (sic)”. (Ver página 1 de la carta | Ver página 2)

 

» Conrado Álvarez, 14 años. “Muy señor mío: me perdonarás en que metome hesta poca de libertá, en pedirle un pasaporte para Méjico. Pues me encuentro solo y le agradecería mucho. Soy agustador en mecánica tengo 14 años. Pues uste vera, quiero ser un hombre i noser el dia de mañana un golfo. Perdoneme y agame este pequeño fabor (sic).” (Ver la carta)

 

» Victoriano Allende Simón. “Me encuentro en este campamento en condiciones de vida verdaderamente inhumanas, durmiendo en la arena al aire libre, sin cama ni techo alguno, como miles de españoles que nos hemos jugado la vida defendiendo la democracia del mundo en nuestro país y deseo salir cuanto antes para la gran nación mejicana”. (Ver la carta)

 

» Emilio Ruiz. “El campo de concentración, tal como lo han concebido y realizado los franceses, nos inspira poca confianza, por temer que Francia termine por entregar a Franco a los combatientes de la República (…) Elevamos a usted nuestra angustiada súplica”. (Ver página 1 de la carta | Página 2 | Página 3)

 

» Francisco Ramón Olivar. “Soy un pobre literato, sin otra arma que su pluma y otro ideal que el de expandir la cultura a las mentes de sus hermanos”. (Ver página 1 de la carta | Página 2 | Página 3 | Página 4)

 

» Laudelino Moreno, director general de Comercio en el primer bienio de la República. “Haber sido educado en un hogar laico y republicano, manteniéndose toda la vida, con palabras y actos, fiel a los ideales de Justicia social y de Libertad; no he servido ni serviré jamás a un régimen basado en otros principios: haber estado emigrado de España los tres últimos años de la Dictadura de Primo de Rivera y durante la de Berenguer tener nueve procesos por delitos contra el régimen monárquico, dos por la ley de Jurisdicciones”. (Ver página 1 de la carta | Página 2)

 

» Salvador Marín. “Nuestras mujeres, que no quisieran caer en manos de los traidores e invasores de España, sufren en los campos de concentración los rigores del tiempo, las vicisitudes propias del exilio y lo que es peor, el trato soez e indecente de la Gendarmería y senegaleses franceses. Compañeros nuestros han muerto de frío y de hambre…”. (Ver página 1 de la carta | Página 2)

 

» Remedios Manzanares Marlasca y Josefina González (Ambas de 21 años, de la Agrupación de Mujeres Antifascistas y Sindicalistas de la UGT). “Ambas tenemos el firme convencimiento de que nuestra convivencia con el fascismo es imposible y no estamos dispuestas a volver a España”. (Ver página 1 de la carta | Página 2)

 

» Emilio González. Comandante de Infantería. “Desgraciadamente los que solamente nos hemos dedicado desde pequeños a la carrera de las armas no servimos para otra profesión y por eso con toda franqueza expongo mi situación pues soy hombre curtido en la guerra pero que solo entiendo de esta y no puedo decir que voy a desempeñar otra profesión ni oficio que no entiendo”.

» Isaías de Haro. Profesor Mercantil. Funcionario del Ministerio de Trabajo (Campo de Saint Ciprien). “Soy hombre que jamás ha granjeado el favor del amigo y por consiguiente ni ahora ni nunca me he valido de buscar influencias para conseguir lo que siempre he considerado justo. Hoy que el tiempo ha pasado y que he visto que otros que posteriormente a mi solicitud han marchado ya, me permito a V. rogarle si fuera posible incluir mi nombre en las futuras expediciones. Si me conociera y viera la fe y el entusiasmo con que se lo pido tengo la seguridad absoluta que no dudaría en hacer cuanto estuviera en su mano por complacerme”.

 

» Antonio Gómez Zapatero, ingeniero (Residente en el Mediodía francés). “Obligado a salir de España con mi familia ante el avance de las tropas fascistas sobre Barcelona, me encuentro en Francia sin medios ni posibilidades de trabajo en Europa, teniendo la convicción de que mis ideales democráticos sinceramente sentidos han de impedirme toda actividad profesional en la España sometida a poderes totalitarios y creyendo posible el desenvolvimiento de mi citada actividad como Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos en la noble nación mexicana acudo a V. E.”

 

» Carmelo Pérez Ramos. (Campo de concentración de Argeles sur Mer). “Soy hobrero y tengo experiencia en el cultivo de árboles albaricoques, melocotoneros o durasnos, peras, ciruelas y piña y otras muchas facilidades de la agricultura. Pues aquí me tienen como prisionero en un campo de concentración sin el menor motivo…”. (Ver página 1 de la carta | Página 2 | Página 3)

 

» Licesio Domínguez Lorenzo (París). “Verdaderamente es muy triste de tener que esconderse uno como si fuera una mala persona, y el único delito que tengo es de haber defendido la REPÚBLICA ESPAÑOLA”. (Ver la carta)

¿Conoces a algún protagonista de las cartas? Escríbenos a cartasexiliomexico@gmail.com

Elaborado por Luis Prados, Bernardo Marín, Inés Santaelulalia, Pablo de Llano, Raquel Seco, Paula Chouza y Mari Luz Peinado.

más información

http://politica.elpais.com/politica/2012/11/18/actualidad/1353272386_125431.html

Nota de La Memoria Viva:

-Sobre los campos de los refugiados republicanos en Francia  (nuestro blog): https://lamemoriaviva.wordpress.com/2009/01/25/homenaje-a-los-exiliados-en-francia/

-No olvideís : el viernes 23 de noviembre 2012 proyección de dos documentales y debate sobre ” La retirada” del 39: https://lamemoriaviva.wordpress.com/2012/11/19/el-exilio-republicano-espanol-en-francia/


EL EXILIO REPUBLICANO ESPAÑOL EN FRANCIA

noviembre 19, 2012

INVITACIÓN A LA PROYECCIÓN DE DOS DOCUMENTALES:

L´exode d´un peuple(Louis Llech y Louis Isambert). (25mn. Mudo)

La valise égarée(Paul Rousset) .(12mn. En francés con traducción simultanea.)

VIERNES 23 DE NOVIEMBRE A LAS 20:00H

TEATRO DEL INSTITUT FRANÇAIS

(C/ Marqués de la Ensenada, 10 – MADRID)

ENTRADA LIBRE HASTA COMPLETAR AFORO

La valise égaréede Paul Rousset :

Un refugiado español que huye del franquismo pierde su maleta en el andén de la estación de Perpignan…

Ganó varios premios, como la Medalla de Plata del Festival internacional de Luxemburgo 2011. Con presentación de Paul Rousset.

L´exode d´un peuplede Louis Llech y Louis Isambert :

Los exiliados cruzan el puerto del Perthus y se instalan en los campos de concen­tración de Argelès y Saint Cyprien.

A continuación tendrá lugar una CONFERENCIA y un DEBATE con el público, a cargo de Placer Thibon,

Profesor de la Universidad de Toulouse-le-Mirail

www.institutfrancais.es        www.adfe-espagne.org      adfemadrid@yahoo.es

Asociación de Descendientes del Exilio Español

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Mercedes de Vega: “Los papeles viven las convulsiones de los seres humanos”

noviembre 18, 2012

La Directora del Acervo Histórico Diplomático de México cuenta las peripecias de las cartas que los republicanos españoles enviaron en los años 30 y 40 para solicitar asilo

 México DF 17 NOV 2012 –

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Mercedes de Vega, directora del Acervo Histórico Diplomático. / PRADIP J. PHANSE.

El archivo de la Secretaría de Relaciones Exteriores de México conserva unas 7.000 cartas de republicanos españoles que solicitan asilo, según cálculos de este periódico, de las que EL PAÍS ha revisado más del 30%. Cada una es la crónica de una o varias vidas truncadas por la Guerra Civil y de la esperanza por reconstruirlas. Pero la historia de esos documentos es, a su vez, otra novela. “Los papeles viven las convulsiones que vivimos los seres humanos. Cuando hay una guerra, los papeles también sufren. La historia de los archivos es la de las condiciones en las que les toca crecer y desarrollarse”, explica Mercedes de Vega, directora general del Acervo Histórico Diplomático, donde se custodian en 18 cajas. Con pasión cuenta lo que se conoce de ese otro relato, escrito a saltos, con capítulos borrosos y otros desaparecidos.

Antes de estallar la II Guerra Mundial, las cartas se custodiaban en la Embajada en París, adonde iban dirigidas, pero la invasión alemana forzó su traslado a la Francia de Vichy, donde se estableció el nuevo consulado general mexicano. Ahí estuvo a punto de concluir su historia, porque se decidió quemarlas para que no cayeran en manos de la Gestapo. “Delataban a miles de personas perseguidas”, explica De Vega, “y las represalias podían ser terribles”. Finalmente, los papeles no ardieron –al menos, no todos–, pero algunas de las lagunas que se evidencian al consultar las cartas podrían explicarse por ese momento dramático.

Las vicisitudes de la historia explican la cadencia de las solicitudes e, incluso, su disposición. En febrero de 1939, el Ejército de Franco ocupó Cataluña, y de ese mes son las primeras cartas conservadas. Las misivas de agosto y septiembre de 1939, coincidiendo con el estallido de la II Guerra Mundial, están clasificadas en carpetas aparte, como si las peticiones recibieran un tratamiento diferente. Después hay un vacío durante los primeros nueve meses de 1940. “La guerra imposibilitaba a los diplomáticos mexicanos atenderlas”, explica De Vega. A partir de septiembre de 1940, tras un convenio entre México y Vichy, las cartas volvieron a llegar por miles al menos hasta diciembre, el último mes del que se conservan solicitudes.

Las cartas estuvieron a punto de ser quemadas porque delataban a miles de personas perseguidas

Los documentos vivieron otra gran peripecia en 1942, cuando México rompió relaciones diplomáticas con Alemania. Se dividieron los papeles: parte fue a la Embajada de Suecia y parte la confiscaron los alemanes. “Se llevaron hasta dinero”, prosi­­gue De Vega, “así que el cónsul general, Gilberto Bosques, les pidió un recibo. Lo obtuvo, pero después fusilaron al que se lo dio. Lo más curioso es que después los alemanes devolvieron todo. Incluso el dinero”. Suecia devolvió también su parte tras la guerra, y las cajas con las solicitudes volaron de Francia a México a finales de los sesenta o a principios de los setenta. “La suerte que corrieron las cartas entre la guerra y su llegada a México tenemos que precisarla. Ha venido gente a verlas, pero no ha habido investigacio­­nes profesionales, aunque el acceso es libre. En ese sentido son un tanto inéditas”, ex­­plica. Entre las escasísimas referencias que existían hasta ahora de estas misivas se encuentra la publicación de extractos de unas 80 de ellas en el volumen Misión de Luis I. Rodríguez en Francia. La protección de los refugiados españoles, julio a diciembre de 1940, editado por el Colegio de México, la Secretaría de Relaciones Exteriores y el Con­­sejo Nacional de Ciencia y Tecnología en 2000.

“Tenemos derecho a saber. Pero, en contrapartida, tenemos el deber de recordar”

Los documentos son una herramienta para comprender la historia. Pero nos generan una obligación, según De Vega. “Tenemos derecho a saber. Pero, en contrapartida, tenemos el deber de recordar. Este archivo es un instrumento privilegiado para eso. Es un ejercicio de memoria colectiva que rebasa un país: no te narra la historia de México, sino la del mundo. Al estudiarlo nos conocemos mejor como mexicanos, y los españoles también aprenderán de sí mismos”.

[A lo largo de la próxima semana EL PAÍS publicará más historias relacionadas con las cartas de este archivo]

http://elpais.com/politica/2012/11/16/actualidad/1353091660_119203.html