La Plataforma contra la Impunidad del Franquismo pide mañana al Supremo que se investiguen los crímenes de la dictadura

marzo 2, 2011

Intervención en un acto de La Plataforma, de uno de sus miembros . Foto Fuencisla Benavente

2/03/2011 – 18:00

La Plataforma contra la Impunidad del Franquismo entregará mañana (03/03/2011) una queja formal de desamparo en el Tribunal Supremo para denunciar el abandono de las víctimas de la dictadura y advertir sobre la “impunidad” del régimen franquista.

La Plataforma ha informado en un comunicado que entregará, a las 12.00 horas de este jueves, un documento en el que pide auxilio a la Sala Segunda del Supremo para que el Estado acometa las actuaciones oportunas para la “justa y debida” investigación de “decenas de miles” de desapariciones forzadas ocurridas durante la Guerra Civil y el franquismo. “Seguiremos demandando verdad, justicia y reparación”, añade la asociación.

En el escrito, la Plataforma denuncia las “graves, masivas y sistemáticas” violaciones de derechos humanos que tuvieron lugar durante la dictadura y entre las que se cometieron delitos de detención ilegal, torturas, robo de niños o desapariciones forzadas.

Tras advertir de que estos hechos han causado un “irreparable sufrimiento” a sus víctimas y sus familiares y son “hechos criminales de naturaleza internacional”, la asociación ha reclamado que las leyes de amnistía no pueden servir para evitar las investigaciones al tiempo que ha rechazado la prescripción de estos hechos delictivos.

“Tampoco es posible alegar el régimen previsto en la Ley de Memoria Histórica para negar cualquier investigación judicial pues ni la misma ley excluye tal posibilidad ni prevé en realidad sistema alguno de investigación”, añade.

CRITICA EL PROCESAMIENTO DE GARZÓN

En este punto, carga contra la “notable dejación de sus deberes de sujeción a las normas” que, a su juicio, ha mostrado el alto tribunal respecto a estos hechos y ha criticado el procesamiento contra el juez Baltasar Garzón por investigar estos crímenes. A su entender, la causa abierta por un presunto delito de prevaricación contra Garzón es no sólo “injusta” sino también una “amenaza a la independencia judicial”.

La Plataforma contra la Impunidad del Franquismo también hará entrega al presidente del Tribunal Supremo, Carlos Dívar, de una carta en la que denuncia la “situación de desamparo y olvido institucional” que sufren las víctimas del franquismo y solicita la puesta en marcha de una batería de medidas jurídicas y políticas para saldar “la deuda contraída por el Estado democrático con las miles de personas represaliadas, torturadas y asesinadas por la dictadura”.

En concreto, solicita la nulidad de todos los procedimientos judiciales que interpusieron los tribunales franquistas por ser “notoriamente ilegales” así como la inaplicación de la Ley de Amnistía de 1977 para los delitos de lesa humanidad y la creación de una Fiscalía especializada para perseguir los crímenes cometidos durante la dictadura del generalísimo.

Asimismo, insta al Gobierno a desarrollar en profundidad la Ley de Memoria Histórica porque “no ha conseguido dar satisfacción a las demandas de las víctimas del franquismo” y a incrementar los trabajos de localización, exhumación e identificación de las fosas comunes.

La asociación apuesta por declarar un día oficial dedicado a la memoria, el recuerdo y el homenaje a las víctimas del franquismo y por introducir en los planes de estudio del sistema educativo la “máxima difusión y divulgación” de la II República y la represión franquista.

http://ecodiario.eleconomista.es/legislacion/noticias/2872448/03/11/Plataforma-contra-la-Impunidad-del-Franquismo-pide-manana-al-Supremo-que-se-investiguen-los-crimenes-de-la-dictadura.html

(Nota: resaltar el texto en negrita es inicitiva de La Memoria Viva, al igual que la foto que ilustra esta noticia.)


La hebilla abierta de la memoria histórica…

enero 8, 2011

PEDRO CORRAL

Día 08/01/2011

El Ministerio de la Presidencia aprobó en 2010 una ayuda de 57.000 euros para el proyecto de localización, exhumación e identificación de los restos de al menos cuarenta soldados republicanos ejecutados por orden de sus propios mandos, el 20 de enero de 1938, en la localidad de Rubielos de Mora, durante la durísima batalla de Teruel, en la guerra civil española. Fue el primer proyecto que obtiene financiación del Gobierno socialista, en virtud de la Ley de Memoria Histórica, cuyo objetivo es la búsqueda de víctimas de la represión republicana, en este caso dirigida contra sus propios combatientes: los miembros de la 84.º Brigada Mixta del Ejército Popular, castigada y disuelta después de insubordinarse en Rubielos de Mora ante la suspensión de un permiso por su decisiva intervención, unas semanas antes, en la conquista de la ciudad de Teruel.

ABC
Los esqueletos en la fosa de Rubuelos.

La localización de la fosa donde se encontrarían los restos de tres sargentos, doce cabos, treinta soldados y un tambor de esta unidad republicana, ejecutados sin mediar juicio alguno a causa de su insubordinación, se puso en marcha en 2009. La voluntad de los descendientes de tres de los masacrados, el cabo Salvador Martínez Tarazona, el ametrallador Victoriano Alegre Navarro y el tambor Anacleto Esteban Mora, logró sortear el desinterés, cuando no el rechazo, de algunos a que estos 46 soldados republicanos se beneficiaran también de la Ley de Memoria Histórica.

Apoyados desde el primer momento por Luis Avial, técnico en geo-radar que ha ayudado a localizar más de noventa fosas, y por la Sociedad de Ciencias Aranzadi, cuyo riguroso equipo multidisciplinar encabeza el catedrático Francisco Etxeberría, estos familiares vieron cómo al fin, en la primavera pasada, se daba inicio a la búsqueda de los restos de sus seres queridos, como ya informó ABC.

La búsqueda en un paraje de rocas y pinares conocido como Piedras Gordas se antoja una de las más complejas para los investigadores, tanto por la extensión como por lo abrupto del terreno. En mayo pasado, gracias al testimonio de un agricultor que recordaba haber visto de niño unos cadáveres arrojados a una balsa de riego en las tierras de su familia, se localizaron dos esqueletos.

Según las primeras estimaciones de los profesionales de la Sociedad de Ciencias Aranzadi, se trata de dos varones jóvenes, muertos ambos de un disparo a quemarropa en la cabeza, si bien en uno de los esqueletos se halló una pequeña bola de plomo utilizada como metralla en proyectiles de artillería. Los restos de sus vestimentas indican su condición de militares: uno portaba cinturón con el emblema de la infantería española y el otro, además de un capote impermeable, llevaba otra hebilla, de nácar, grabada con una imagen que se antoja insólita para un supuesto soldado de una unidad mayoritariamente anarquista como fue la 84.ª Brigada: el emblema de los Santos Corporales de Daroca, un milagro eucarístico sucedido en la Edad Media en dicha localidad zaragozana, que quedó en zona nacional durante la Guerra Civil.

Todas las hipótesis están abiertas, incluso la de que un soldado de la 84.ª Brigada republicana tuviera la osadía de lucir tan piadoso cinturón a comienzos de 1938. Tampoco se descarta que los restos pertenecieran a dos combatientes franquistas de la guarnición de Teruel, ejecutados durante su marcha hacia el cautiverio, puesto que Rubielos fue uno de los itinerarios de traslado hacia Valencia de los miles de soldados nacionales apresados por el Ejército Popular en Teruel. Una tercera hipótesis es la de que fueran desertores del Ejército franquista, ajusticiados en la misma línea del frente por orden de sus mandos, como fue tan habitual en ambos bandos contendientes.

La posibilidad de que estos dos esqueletos no guarden relación con las ejecuciones en el seno de la 84.ª Brigada Mixta permite confiar de nuevo en la posibilidad de que los 46 soldados muertos en aquella masacre se encuentren en una sola fosa, y no en varias desperdigadas por aquel paraje. De hecho, una reciente inspección en otro lugar de Piedras Gordas ha arrojado el hallazgo de nuevas evidencias, como cartuchos, balas e insignias, que indican la posible localización de esta única fosa.

Una sencilla hebilla de cinturón ha venido a ahondar, aun más si cabe, la complejidad de este riguroso proyecto de búsqueda de los restos de 46 combatientes ejecutados sin juicio alguno por sus mandos, doce días después de haber tomado Teruel para la República. Aunque las piezas no encajen, por las dudas de que las dos víctimas por ahora exhumadas sean de un bando o de otro, todas ellas componen un mismo cuadro de barbarie y crueldad que invita a una misma piedad por todos los que sufrieron las consecuencias de aquel conflicto.

ABC.es vía google noticias.