Memòria.- ERC demana al Congrés que anul·li els judicis polítics del franquisme, començant per Companys…

Septiembre 7, 2010

MADRID, 6 (EUROPA PRESS)

ERC obrirà el curs parlamentari reclamant un altre cop l’anul·lació dels judicis polítics del franquisme, començant pel que va condemnar a mort el president de la Generalitat durant la segona República, Lluís Companys. Els republicans ho demanaran des de la tribuna del Congrés aquest dimecres i 14 de setembre forçaran una moció sobre aquesta qüestió també al ple.

El grup parlamentari que dirigeix el secretari general d’ERC, Joan Ridao, ha elegit aquesta qüestió per a la primera interpel·lació que dirigirà a l’executiu en el període de sessions que acaba d’arrencar.

Així, dimecres durant la sessió de control al Govern al Congrés, els republicans catalans incidiran en les carències de la coneguda com a llei de memòria històrica i tornaran a reivindicar que els tribunals democràtics anul·lin els judicis sumaris celebrats durant la dictadura.

ERC reprendrà aquest tema pocs dies després que la sala segona de la cambra criminal i correccional federal de l’Argentina reobrís la causa per genocidi impulsada en aquell país per víctimes del franquisme.

El mes d’agost passat, el vicepresident del Govern, Josep-Lluís Carod-Rovira, va tornar a demanar l’anul·lació del judici a Companys durant un acte d’homenatge a expresident de la Generalitat a la localitat francesa de la Baule, on va ser detingut per la Gestapo el 1940.

Europa Press via Yahoo! España Noticias

Traducción efectuada por el editor (La Memoria Viv@)

ERC  pide al Congreso que anule los juicios políticos del franquismo,

empezando por Companys…

ERC abrirá el curso parlamentario reclamando de nuevo la anulación de los juicios políticos del franquismo, empezando por lo que condenó a muerte el presidente de la “Generalitat” durante la segunda República, Lluís Companys. Los Republicanos lo solicitarán desde la tribuna del Congreso este miércoles y 14 de septiembre y forzarán una moción sobre esta cuestión también en el pleno.

El grupo parlamentario que dirige el secretario general de ERC, Joan Ridao, ha elegido esta cuestión para la primera interpelación que dirigirá al Ejecutivo en el período de sesiones que acaba de iniciarse. Así, el miércoles durante la sesión de control al Gobierno en el Congreso, los Republicanos catalanes incidirán en las carencias de la conocida como Ley de Memoria Histórica, y volverán a reivindicar,  que los Tribunales democráticos anulen los juicios sumarios celebrados durante la dictadura.

ERC retomará este tema POCOS días después de que la sala segunda de la cámara criminal y correccional Federal de Argentina reabriera la causa por genocidio impulsada en aquél país por las víctimas del franquismo.

El pasado mes de agosto, el vicepresidente del Govern, Josep Lluís Carod-Rovira, volvió a demandar la anulación del juicio a Companys durante un acto homenaje al expresidente de la Generalitat en la población francesa de la  Baule donde fue detenido por la Gestapo en 1940.
Traducido por  Jordi Carreño Crispín.

Lluis Companys, presidente de la Generalitat de Cataluña desde 1934, fue detenido por la Gestapo alemana en Baule-les-Pins en agosto de 1940 y extraditado a España por la frontera de Irun (foto y texto de: "Todos los rostros" enlace:http://todoslosrostros.blogspot.com/2008/07/la-traicin-de-francia.html)


El Supremo confirma que Garzón vaya a juicio por la Memoria Histórica…

Septiembre 7, 2010

María Peral | Madrid martes 07/09/2010

El Tribunal Supremo ha avalado la decisión del juez Luciano Varela deiniciar la fase de juicio oral contra Baltasar Garzón por un presunto delito de prevaricación cometido al investigar los crímenes de la Guerra Civil y el franquismo.

La Sala de lo Penal del Supremo ha rechazado el recurso interpuesto por Garzón contra la resolución de Luciano Varela en la que denegó practicar las pruebas que había solicitado el ex juez de la Audiencia Nacional.

En el auto, fechado el pasado 26 de julio y notificado este martes, los cinco magistrados de la Sala convalidan plenamente la decisión del juez instructor, quien consideró que el ex juez de la Audiencia Nacional debe sentarse en el banquillo.

Según considera la Sala, el juez Varela actúo de forma “acertada” al rechazar las pruebas solicitadas por Garzón en la fase de instrucción. “El criterio del instructor no es ilógico ni arbritario cuando considera innecesarias las pruebas denegadas”, afirma el Supremo.

Con esta decisión, la Sala no entra en el fondo el asunto sino que se limita a ejercer un control de la legalidad de la resolución. Según constata, puesto que ya rechazó en su momento archivar el asunto, procede ahora continuar el procedimiento.

Asimismo, el Supremo señala que Garzón ha sido contradictorio al sostener que hay que practicar nuevas diligencias, entre ellas la testifical de juristas extranjeros, cuando anteriormente había instado al archivo del proceso.

El Mundo.es vía google noticias

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El Supremo confirma el juicio contra Garzón por la memoria histórica El Periódico de Catalunya

El Supremo respalda sentar a Garzón en el banquillo por la memoria El País.com (España)

El Supremo despeja el camino para juzgar a Garzón Público.es

Familiares de las víctimas dando su apoyo al juez Baltasar Garzón en Madrid (Foto: La Memoria Viv@)


Una pregunta sin respuestas…

Septiembre 5, 2010

Muñoz Molina rechaza el maniqueísmo sobre la Guerra Civil en el preludio del Hay Festival Segovia…

El escritor Antonio Muñoz Molina (dcha.) durante la lectura de fragmentos de su novela 'La noche de los tiempos'- EFE

TEREIXA CONSTENLA - Segovia – 03/09/2010

Antonio Muñoz Molina (Úbeda, Jaén, 1956) no sabe qué hubiera hecho en 1936. Se lo preguntó a sí mismo reiteradamente mientras escribía La noche de los tiempos (Seix Barral), un novelón de 958 páginas que discurre por el convulso marco histórico de la Segunda República, la Guerra Civil y el exilio. Llegó al punto final reconociendo que seguía sin respuesta. “Cuando vivimos en circunstancias normales es fácil ser estupendo. Ser antifascista en 2010 tiene un mérito relativo, en aquellas circunstancias hay personas que actuaron como canallas y personas que lo hicieron con decencia. Ser decente era muy difícil y ser un canalla era muy fácil”, reflexionaba este viernes minutos antes de participar en un coloquio sobre la novela, organizado en el Torreón de Lozoya como una suerte de prólogo del Hay Festival Segovia, que se celebrará entre el 18 y el 26 de septiembre.

A Muñoz Molina le irritan sobremanera tres tendencias que observa alrededor de la Guerra Civil. El maniqueísmo: “Es insostenible la división entre buenos y malos”. El esencialismo: “No hay nada genético que obligara a ir a la guerra, hay unas circunstancias”. Y los paralelismos entre aquellos tiempos y los actuales: “Es una comparación frívola”.

Y como nada tienen que ver, considera difícil responder a la dichosa cuestión de qué habría hecho entonces. “Ni corremos peligro de que nos maten ni podemos decidir si mataríamos, pero soy pacífico y quiero pensar que habría procurado no hacer daño”, concluye antes de recordar que tanto los canallas como los decentes eran “como nosotros” y “no una especie distinta”.

El País.com


La ‘muerte’ del nazi más buscado…

Septiembre 5, 2010

EL PAÍS revela la declaración judicial en la que el hijo del Carnicero de Mauthausen confiesa los 30 años de vida oculta de su padre en Egipto.

Aribert Heim durante su etapa en las SS.

JOSÉ MARÍA IRUJO - Madrid – 05/09/2010

Julio de 1991. Rüdiger Heim, de 37 años, descolgó el auricular de una cabina pública en Palamós (Girona) y llamó al número secreto que le unía como un misterioso cordón umbilical con Aribert, su padre, el nazi más buscado de Alemania, el médico que asesinó a decenas de presos en Mauthausen (Austria). “Me pidió que fuera a visitarle. En las últimas conversaciones noté que no se encontraba bien. Viajé a Baden Baden, tomé el avión para El Cairo y llegué por la tarde. Fui al hotel donde vivía y lo encontré sentado en una silla de bambú. Me dijo que tenía que decidir si se quedaba en la cama o en una silla de ruedas. Permaneció en la cama donde estuvo los últimos 20 días hasta morir”.

Rüdiger Heim tiene hoy 54 años y es uno de los hombres más vigilados de Alemania. El pasado 13 de julio declaró por primera vez y en el mayor de los sigilos ante tres jueces y un fiscal del tribunal de Baden Baden (Alemania) y confesó como visitó cuatro veces a su padre en su refugio de El Cairo. El juez Neerforth le leyó sus derechos y este hombre alto, de ojos azules, anchas espaldas y cabello algo canoso desveló su secreto durante tres horas. Su decisión de declarar se ha guardado con celo.

EL PAÍS ha tenido acceso a su declaración judicial, que describe las andanzas del médico de las SS que sembró el terror en los siniestros quirófanos de la Revier, la enfermería de Mauthausen en la que intervino a 26 españoles y donde varios doctores de las SS asesinaron a cientos de personas con inyecciones en el corazón de cloruro de magnesio. Rüdiger facilitó, también, al juez Neerforth y al fiscal Klose una decena de cartas manuscritas por su padre desde su escondite egipcio, pero rechazó que le tomaran una muestra de saliva para comprobar su ADN.

El cuerpo de Heim continúa sin aparecer. ¿Cómo vivió uno de los hombres más buscados del mundo? ¿Ha muerto el médico que utilizaba cráneos de sus víctimas como pisapapeles? Esta es la versión judicial de su hijo: “Allí comenzó la última fase de su sufrimiento sin asistencia médica. Solo vinieron una vez a inyectarle un analgésico. Cada día un empleado del hotel traía leche fresca. Le dimos unas aspirinas que no le hacían nada. Me pidió que su cuerpo no terminara en la tumba de los Doma [dueños del hotel Kasr el Madina donde vivía]. Me rogó que su cadáver fuera donado a la ciencia. Quería evitar que se abriera la tumba de esa familia para hacer una prueba forense. Él era conocido allí como un europeo que por motivos de salud vivía en Egipto. De su pasado nadie sabía nada. Si abrían la tumba habría sido un golpe para esa familia. Se habrían visto implicados”, relata Rüdiger en su declaración judicial.

“Me contó su vida. Jugamos al tenis en un club elegante y comimos”

“Cuando murió, tuve miedo de que todo saliera a la luz y cambié mi nombre”

“El tema de mi padre era tabú en mi familia. Yo quise ir a verle”

“Era ginecólogo. No aceptaba la acusación de haber matado niños”

Presos españoles en el campo de concentración de Mauthausen, en mayo de 1945, tras su liberación.-

La agonía del viejo Heim, tenía entonces 78 años, se aceleró en su habitación del hotel Kasr el Madina, en el número 414 de la calle Port Said, en el piso más alto del edificio y junto a la habitación del propietario del motel, según el relato de su hijo. “En los últimos días la comunicación con él se cortó. Al final de julio o principios de agosto hacía un calor tremendo en la habitación y compró un gran ventilador. Aquel aparato le produjo un resfriado y se quedó sin voz. Nos comunicábamos con un papel. Siempre me escribía: ‘No te olvides de donar mi cuerpo’. Intentó escribir su última voluntad para que su cuerpo fuera aceptado en un hospital. La situación empeoró. La noche del 9 de agosto, me di cuenta de que los dolores eran incontrolables. Tenía que ayudarle a orinar… La situación fue muy estresante para mí. Murió de una disfunción renal”.

Rüdiger, el único de los dos hijos de Heim que le visitó y asistió durante su fuga, relató a los jueces cómo fue la noche en la que supuestamente murió su padre en el hotel de los Doma, donde durante años se había paseado con su cámara de fotos y jugado al tenis con los niños en la terraza. Las pelotas caían a los tenderetes de la calle y muchos recuerdan a aquel tipo alto y atlético que bajaba a recogerlas.

Fue una noche larga a juzgar por su relato. “Me pidió que disolviera un medicamento contra las piedras renales y que se lo diera. Eché en un vaso una dosis normal y se enfadó. Cogió el envase y lo derramó todo. A las 10 de la noche se durmió, pero todavía estaba con vida. Me tumbé en el suelo sobre una esterilla. Estaba cansado, exhausto, nervioso. Dormí unas dos horas. Cuando me desperté temprano la mañana del 10 de agosto mi padre seguía vivo, pero no reaccionaba. No se despertó más. Permanecí al lado de su cama. Su respiración se apagó y murió”.

Rüdiger asegura que aquella noche el señor Doma, dueño del hotel, estaba de viaje en Alejandría. “Bajé a la recepción y le dije al portero que Tarek Husein Farid (nombre de Heim desde que se convirtió al islam) había muerto. Me acompañó a la habitación y se asustó un poco. Yo le había puesto una venda en la cabeza para que su boca quedara cerrada. Llamé por teléfono a Doma que volvió de Alejandría. Permanecí junto al cuerpo de mi padre… Vino un oficial municipal para dar fe de la muerte y documentó que Tarek Husein había fallecido. Me llamaron de la recepción donde estaba el oficial porque yo era el hijo. Tuve miedo de que todo saliera a la luz y me inventé una trampa. Me presenté con mi carné de conducir danés [había vivido y trabajado en un restaurante de Copenhague]. El oficial no hablaba inglés y dije que mi nombre era Rolf y el apellido Rüdiger…”.

El viejo Heim se había convertido al islam en la mezquita Al Azhar de la Universidad de El Cairo. Recibió el nombre de Tarek Husein Farid y esa era la identidad que aparecía en su documentación y tarjeta de residencia. El oficial certificó que su hijo podía hacerse cargo del cuerpo. “Con este documento fui a ver a Doma para cumplir la última voluntad de mi padre. Su cuerpo fue lavado por dos hombres para cumplir las leyes islámicas y lo pusieron sobre una sábana blanca de lino. Condujimos por las calles de El Cairo durante horas porque en el primer y segundo hospital no aceptaron el cadáver. Por la tarde fuimos al hospital Shames el Aimi que es parte de la Universidad. Los doctores de urgencias se hicieron cargo del cuerpo y redactaron un documento donde se decía que lo había entregado su hijo Rolf Rüdiger. Expliqué a aquellos doctores jóvenes que era la última voluntad de mi padre. Le tumbaron en una cámara frigorífica en una morgue que parecía una sala de anatomía. Fue la última vez que vi a mi padre. Su última voluntad se había cumplido”.

El testigo asegura que permaneció uno o dos días en El Cairo ordenando la habitación de su padre. Había libros, documentos, fotografías y correspondencia con el nombre de Ferdinand, el segundo nombre del médico de las SS que había empleado durante sus primeros años en Egipto. “Tiré las cosas que me parecían sin importancia y pedí a Doma que dejara la habitación como estaba. Le dejé dinero y los documentos que me parecían importantes los puse en una maleta de plástico dura… Insistí en que dejaran la habitación como estaba. Me hacía ilusión vivir en la habitación de mi padre cuando regresara a Egipto. El 13 de agosto volví a Alemania y llevé conmigo como único documento de mi padre su análisis sobre la declaración de los testigos [varios presos de Mauthausen que declararon contra él] porque era importante. No recuerdo haber portado más documentos”.

Rüdiger asegura que comunicó la muerte de su progenitor a su tía. La hermana del nazi y la madre de ambos le habían visitado en Tánger, después de su fuga en 1962 cuando se dictó su búsqueda, y también en Egipto donde le fotografió en bañador en una playa de Alejandría. Durante años su hermana se carteó con él y le envió dinero desde Alemania.

El Carnicero de Mauthausen, hijo de un policía austriaco, conoció a su mujer alemana en 1948 y un año después se casaron. Los dos eran médicos. En 1955, 10 años después de terminar la II Guerra Mundial, se instalaron en Baden Baden, el tranquilo balneario donde las principales fortunas de Europa tomaban las aguas, jugaban a la ruleta y apostaban en las carreras de caballos. El matrimonio se acomodó en la casa de los padres de ella, un palacete rodeado de bosques en el centro del pueblo. En 1961 un policía se presentó en su casa para identificarlo: “Sí, soy Aribert Heim y trabajé en Mauthausen”, respondió el ginecólogo. Tras contactar con un abogado huyó en septiembre de 1962. Cinco años después, en l967, la pareja se divorció. La ex esposa del nazi inició otra relación que perdura. Ella y su hijo Rüdiger, dedicado hoy a rehabilitar edificios en Berlín, viven en la mansión de Baden Baden.

Rüdiger tenía seis años cuando su padre se fugó. Su hermano, 12. Los dos recuerdan las miradas torcidas de sus compañeros de colegio. Su padre intentó convencer a su esposa de que se fueran, pero esta se negó. El apellido Heim pesaba demasiado en un pueblo donde todavía hoy se escucha el vuelo de una mosca. Empezaban los juicios de Auschwitz.

Rüdiger ha descrito a los jueces cuando nació su inquietud por contactar con su padre. “Este tema era tabú en la familia. En 1975, cuando terminé el bachillerato quise verle… Hablé con mi tía y le dije que quería visitarle. Yo no conocía las acusaciones concretas. Sabía que se trataba de historias referentes a eutanasia, pero sin detalles. Fui a Florencia a estudiar medicina y durante el verano viajé a El Cairo. El contacto fue posible gracias a un correo postal que tenía en la compa2ñía Camvaro. Le anuncié mi visita y nos citamos en el Hilton. Mi último recuerdo era de cuando tenía seis años… El primer día no apareció, pero sí el segundo. Le reconocí. Estaba sentado en un café dentro del complejo hotelero. Me hizo una señal para que me sentara con él. Estuve tres semanas en El Cairo. Empezó a hablarme sobre mi aspecto porque vestía como un hippy. Ese día dejé mi hotel y me llevó al Mena House Hotel, cerca de las pirámides de Gizeh. En esa época vivía con la identidad de Ferdinand Heim… Al día siguiente me fui al hotel Scarabee, en la calle 26 de Julio… En ese hotel me alojé cada vez que iba a Egipto. Mi padre se encargó de negociar el precio”.

“Empezó a contarme su vida allí. Fuimos a la Universidad de El Cairo y me presentó como su hijo. Se presentaba como suizo y hacía fotografías. Algunas las publicaron periódicos egipcios de habla francesa. Firmaba como Ferdinand. Jugamos a tenis en un club elegante en una isla de El Nilo y comimos juntos… Me presentó a dos personas: el señor Rifat, en El Cairo, que tenía unos 55 años, un amigo de negocios que trabajaba en temas inmobiliarios. Sus dos hijas tenían la misma edad que yo. Después fuimos a Alejandría donde había vivido los primeros años, desde 1963 a 1967. Allí conoció al señor Naghy, empleado turístico, al que mi padre utilizó para comprar en Alejandría un terreno en la playa Agami y un pequeño apartamento. Los extranjeros no podían comprar a su nombre. Vivía en pequeños hoteles, baratos pero limpios. Hablamos de la idea de que yo estudiara medicina en El Cairo… Mi padre me dijo que no había hecho las cosas de las que le acusaban”.

Al regresar a Alemania Rüdiger destruyó su pasaporte con los visados egipcios y pidió uno nuevo en el Consulado de Génova. Estudiaba en Pisa. Dejó los estudios y se trasladó a Copenhague en 1979 donde montó un restaurante de éxito. Seguía en contacto por carta con su padre. En 1984 dejó Dinamarca, traspasó el negocio y regresó a El Cairo un año después. “Estuve dos meses. Ferdinand Heim ya era Tarek Husein Farid desde 1979 o 1980. Había vivido frente a la Oficina Postal Central, pero al cambiar su nombre se trasladó al Kars el Madina [el hotel de los Doma], a unos 10 minutos de distancia. El nombre de Heim no tenía que aparecer en su nueva vida. Hablamos sobre las acusaciones. Leí un análisis que había preparado sobre los testimonios que había contra él. Viajé a Hurgada, en el mar Rojo, para ver si había posibilidades de invertir en inmuebles. Volví vía Zurich con el análisis que escribió sobre sus acusaciones y se lo mostré a un abogado… Me dijo que mi padre no tenía ninguna posibilidad de evitar una condena. Él quería volver porque no aceptaba la acusación de haber asesinado niños, era inaceptable como ginecólogo. Después comprendió que no podría convencer al jurado”. A su regreso, Rüdiger denunció otra vez la pérdida de su pasaporte.

En febrero de 1990 volvió a El Cairo y estuvo seis meses. Naghy le informó de que su padre estaba enfermo. “Fui con él al Misr International Hospital. Mi padre estaba en una cama, le habían detectado un carcinoma de recto, no operable. Le hicieron una colostomía con salida al lado izquierdo. Leía libros médicos, quería saber si su enfermedad era una sentencia de muerte”. Le atendieron el doctor Baarsoum, radioterapeuta, e Ibrahim, que fue su médico de cabecera desde los ochenta. “Estuve presente en cuatro o cinco sesiones de radioterapia, Naghy compró las ampollas”.

El hijo de Heim asegura que regresó a El Cairo en 1995 y que se encontró con Naghy. Se interesó por la participación de su padre en un motel en la plaza Mida Ataba y recogió documentos que demostraran su muerte. Logró la nota de su conversión al islam en la mezquita, la carta de identidad a nombre de Tarek. Dice que los autentificó el Ministerio de Salud. “En esa última visita me di cuenta de que la voluntad de mi padre no fue cumplida. Doma me habló de forma ambigua. Su dentista, Monem el Rifai, me explicó que el cuerpo fue enterrado. Pregunté dónde estaba y no recibí respuesta. Sobre los motivos solo puedo especular… Regresé con los tres documentos y dejé una copia al dentista por si fuera necesario”. Este médico, según el testigo, es hoy un enfermo mental y dice no recordar nada.

El testimonio de Rüdiger concluye así: “Conservé los documentos junto a su análisis sobre los testigos que le acusaron… Quemé toda la documentación al final de octubre de 2005. Lo hice porque se investigaron las huellas de mi vida…”. Además, confiesa sus confidencias con un abogado alemán al que desveló el misterio. “Me preguntó: ‘¿Sabe usted donde está enterrado su padre?’. Le dije que no tenía ni idea y me respondió: ‘Pues si es así no habrá ninguna posibilidad de probar la muerte de su padre’. Compartí y comparto esa opinión”.

¿Cuenta el hijo de Heim toda la verdad? El abogado del nazi pide que se cierre el caso, pero los jueces de Baden Baden siguen investigando. El misterio continúa.

La cuenta secreta del nazi

Españoles en manos del Doctor Muerte

El País.com


Una investigación pendiente…

Septiembre 5, 2010

CARLOS JIMÉNEZ VILLAREJO

Recientemente, el Ministerio de la Presidencia ha reconocido y subvencionado un proyecto de investigación histórica promovido por la Cátedra Extraordinaria Memoria Histórica del Siglo XX de la Universidad Complutense de Madrid. El título es Judicatura, Investigación y Penitencia (el orden político y los instrumentos de represión) y pretende abordar, a partir de los fondos documentales del Ministerio del Interior y del Archivo Histórico Nacional, las “actividades de información e investigación” (policiales) durante la dictadura en el periodo 1936-1962. Concretamente, cuanta información –particularmente los “expedientes policiales”– refleje la intensa y sistemática actuación represiva de la Brigada Político-Social contra los republicanos primero y luego contra toda la oposición democrática. Representaba, además de otros cuerpos policiales, la institucionalización de la represión bajo la dirección política de los correspondientes gobernadores civiles. Sin su concurso, los consejos de guerra y los tribunales especiales no hubieran podido llevar a cabo su cometido. El aparato policial franquista era la primera e inmediata expresión del terror impuesto por la dictadura.
La Brigada Político-Social fue creada por una Ley de 1941, concentrando, con los servicios de información de la Guardia Civil, todas las competencias sobre represión política que practicaban a través de seguimientos, intervenciones telefónicas ilegales, violaciones de la correspondencia privada, investigaciones de las que daban cuenta o no a la autoridad militar o al Tribunal de Orden Público, detenciones arbitrarias e indefinidas en comisarías o centros de detención habilitados –sin poner al detenido a disposición judicial–, la práctica sistemática de la tortura y otras prácticas policiales, realizadas a veces conjuntamente con otros cuerpos de seguridad, militares o falangistas, como el hostigamiento sistemático de la oposición democrática. La intensidad de su actividad la reflejan los 15.202 presos políticos que había en España a principios de 1961. Su actuación fue denunciada en su día por Justicia Democrática, haciendo constar la presencia de un “poder judicial que era utilizado descaradamente para santificar medidas arbitrarias”, la persistencia de “torturas policiales en régimen de expresa impunidad” y que “las brigadas político-sociales llegaron a creer que los juzgados de guardia de la jurisdicción ordinaria no especializada eran algo así como oficinas de homologación y aprobación automática de sus iniciativas investigatorias”.
Es una realidad escasamente estudiada, pues el Gobierno, en 2009, manifestó que desde 2004 el 90% de las consultas de los archivos de Interior se referían al periodo 1975-1977. El estudio exigirá acceder a los fondos correspondientes de dicho Ministerio. Y aquí es donde surgen las dudas sobre la conservación y disponibilidad de los documentos que expresen dicha actuación represiva. Algunos historiadores sostienen que parte del archivo documental fue destruido, durante la Transición ante el riesgo de tener que responder de los innumerables delitos que habían cometido y siguieron cometiendo hasta el final del régimen, con el propósito de garantizar su impunidad. Así lo reconoció el gobernador civil de Barcelona Salvador Sánchez Terán cuando justificó la destrucción de los archivos del Movimiento y la Falange porque “olían a un pasado remoto”. Será difícil determinar el alcance de dicha destrucción. En el Informe sobre Archivos de la Comisión Interministerial constituida en 2004 se dice que “ni la contienda en sí, ni la Transición a la democracia, produjeron una destrucción masiva de documentación”.
No es este el criterio del profesor Reig Tàpia, quien sostiene que “desde fechas anteriores a las últimas elecciones generales previniendo lo que parecía una
inevitable victoria socialista, desaparecieron de los archivos policiales cantidades ingentes de documentos”. Pero, ciertamente, destrucción hubo. Buena prueba de ello es que recientemente, el pasado 8 de julio, el director del gabinete del ministro del Interior, ante la reclamación de un ciudadano, tras un largo peregrinaje, de sus antecedentes policiales durante el franquismo, le ha contestado: “Hay que tener en cuenta que con la promulgación de la Ley 46/1977, de 15 de octubre, de Amnistía, se procedió a la eliminación de todos aquellos expedientes que contuviesen información de carácter político, sindical, religioso, etc”. Respuesta, entre otras muchas razones, que justifica la investigación que se pretende, pero que expresa dos graves insuficiencias. La falta de coherencia del Gobierno cuando en el Informe de la Comisión Interministerial, previo a la Ley de la Memoria Histórica, afirmaba “la absoluta primacía de los archivos como fuente de conocimiento del pasado histórico, no solamente para los historiadores, sino también para las personas interesadas en conocer situaciones o episodios de su propia vida o de la de sus familiares”. Y, en segundo lugar, porque es una muestra más del incumplimiento de dicha ley cuando se garantiza a los ciudadanos “el derecho de acceso a los fondos documentales” depositados en los archivos públicos.
Por todo ello, conservan plena actualidad las palabras del profesor Tomás y Valiente: “El derecho de todos a una información veraz no es sólo un derecho colectivo, es decir, difuso, sino que un derecho individual de cada español, es un derecho fundamental…”.Y reclamaba su plena satisfacción de manera generosa frente a una interpretación tan restrictiva que representara su denegación.

Carlos Jiménez Villarejo es ex fiscal Anticorrupción

Ilustración de Jordi Duró

Público.es


Argentina pone otra vez a España en el brete del juicio al franquismo…

Septiembre 5, 2010

  • Un juez argentino insta al Ejecutivo a informar si investiga el periodo 1936-1977
  • El Gobierno ya apeló en el primer intento que el caso no puede ser juzgado fuera.
  • Domingo, 5 de septiembre del 2010

    ALBERT OLLÉS / MADRID
    ABEL GILBERT / BUENOS AIRES

    España es un país democrático, un Estado de derecho reconocido, y en el caso de que quepa un juicio a su pasado, se encargará de hacerlo sin intermediarios. Esta fue la actitud del Gobierno cuando la justicia argentina se propuso, en abril pasado, investigar los crímenes del franquismo. Y es de suponer que el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero mantendrá la misma actitud después de que el viernes la justicia argentina reabriera la investigación sobre los crímenes atribuidos a la dictadura y declarase nulo el archivo de la causa que, en mayo pasado, dictó la jueza federal de Buenos Aires María Servini.

    La jueza María Servini.

    Un auto de la sala segunda de la Cámara Criminal y Correccional federal argentina, firmado por el magistrado Horacio Holando, solicita a España que informe de si está investigando los crímenes que tuvieron lugar entre el inicio de la guerra civil, en 1936, y las primeras elecciones democráticas después de la dictadura, en 1977, y que pueden atribuirse al régimen franquista.

    El requerimiento obliga al Ejecutivo a pronunciarse y, tal y como sucedió hace unos meses, fuentes gubernamentales apuntaron ayer como opción más factible la de apelar al principio jurídico internacional de subsidiariedad. Este principio sostiene que una cuestión como la que se discute debe ser resuelta por la autoridad más próxima al objeto del problema excepto cuando en ese país no se puedan garantizar los mínimos requisitos exigibles. Las mismas fuentes consideran evidente que España cuenta con un sólido Estado de Derecho, reconocido en todo el mundo, lo que le blinda ante injerencias externas.

    Como era de esperar, la decisión de la Cámara Federal argentina que anuló la orden de la jueza María Servini de archivar la denuncia de familiares de víctimas del franquismo fue saludada en Buenos Aires por organismos defensores de los derechos humanos y especialistas.

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    Información publicada en lapágina 20 de la sección dePolítica de la edición impresa del día 05 de septiembre de 2010VER ARCHIVO (.PDF

    LOS ANTECEDENTES/ 

    Pablo Parenti, profesor de derecho penal internacional, consideró que el fallo del tribunal de apelaciones es correcto porque «exige analizar fehacientemente» si se dan o no los presupuestos para ejercer la jurisdicción universal en el caso de los delitos del régimen franquista. Al respecto, agregó: «Nada indica que España esté investigando estos hechos; por el contrario, existe un proceso para remover al juez Garzón, suspendido por pretender en su día investigarlos».

    El pasado 14 de abril, la Asociación de Recuperación de la Memoria Histórica de España, junto con familiares de víctimas de dirigentes asesinados y dirigentes locales, presentó en Buenos Aires las primeras denuncias. El fiscal Federico Delgado le recomendó a la jueza Servini de-sestimarlas alegando que en España existían causas en curso. Los querellantes apelaron.

    Los jueces Horacio Cattani y Martín Irurzun consideraron entonces que un juez puede investigar el delito aunque el fiscal no impulse la instrucción del caso. A su vez cuestionaron los fundamentos de la negativa de Delgado -se basaban en información obtenida en internet- y el hecho de que Servini los hiciera suyos a pesar de carecer esa postura «sustento suficiente».

    La cámara ordenó a Servini a preguntar a las autoridades españolas «si se está investigando la existencia de un plan sistemático generalizado y deliberado de aterrorizar a los españoles partidarios de la forma representativa de gobierno, a través de su eliminación física, llevado a cabo entre el 17 de julio de 1936 y el 15 de junio de 1977».

    El abogado Carlos Slepoy, uno de los impulsores de la querella, destacó la importancia del periodo señalado por el tribunal. Recordó que Garzón fijó 1952 como límite para investigar desapariciones forzadas de personas y secuestros de niños. «Nosotros planteamos que los delitos de lesa humanidad se prolongaron durante toda la dictadura».

    El Periódico de Catalunya

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    Crímenes del franquismo: apoyo en España a una decisión argentina…

    Septiembre 5, 2010

    Grupos de derechos humanos celebraron que la Justicia reabra una investigación.

    Por JUAN CARLOS ALGAÑARAZ
    Madrid. Corresponsal

    EXHUMACION. IMAGEN DE UN SITIO EN ARUCAS (GRAN CANARIA) CON HUESOS DE DESAPARECIDOS BAJO EL FRANQUISMO.

    Una extraordinaria repercusión en los medios de comunicación españoles ha tenido la decisión de la Justicia argentina de reabrir la investigación sobre los crímenes del franquismo. Ha sido la primera noticia en los online de información y recogida con gran despliegue en las ediciones de los periódicos y noticieros por televisión y radio.

    Una trascendencia similar han tenido las declaraciones satisfactorias de los organismos por la Memoria Histórica y de derechos humanos, que se mostraron “muy emocionados por la noticia” y “muy contentos”. El diario El Mundo titula: “Las víctimas del franquismo felices por la reapertura de la causa en Argentina”. A su vez,El País destaca: “La querella en Argentina por crímenes franquistas avala a Garzón”.

    El vicepresidente de Memoria Histórica, Santiago Macías, señaló que en España “no se están investigando” los crímenes de la dictadura en el período entre el 17 de julio de 1936, comienzo del Alzamiento que llevó a la guerra civil, y el 15 de junio de 1977. “España está obligada a adoptar las decisiones de la Justicia argentina en base al Derecho Internacional”, añadió.

    La Plataforma contra la Impunidad del Franquismo calificó de “lamentable paradoja” que España, a la que se considera ejemplo de investigaciones sobre genocidio en otros países, tenga que recurrir a la Justicia extranjera para este asunto.

    La Justicia argentina reclama a España que responda si se están investigando estos crímenes de lesa humanidad. Y hay que recordar que el juez Baltasar Garzón se planteó la investigación sobre el asesinato y el entierro en tumbas sin nombres de una lista de 130.000 personas, aportada por las asociaciones y familiares querellantes en España.

    En España, la Justicia, en sus más altas instancias, cargó contra el magistrado que ha defendido enérgicamente los derechos humanos, que propició los Juicios de Madrid contra los crímenes en Argentina y Chile y mandó a la cárcel en Londres al dictador Augusto Pinochet.

    Garzón fue acusado de prevaricato (tomar a sabiendas decisiones contrarias a derecho) y suspendido en sus funciones. Dejó su puesto en mayo pasado y ahora tendrá que afrontar un juicio oral ante el Tribunal Supremo donde se lo ha acusado en otros dos juicios promovidos por fantasmales asociaciones de ultraderecha. Mientras tanto, trabaja como asesor en la Fiscalía de la Corte Penal Internacional en La Haya (Holanda).

    La decisión argentina es un valioso respaldo para Garzón y vuelve a poner al día el debate por la persecución de que ha sido objeto por intentar aclarar miles de asesinatos y sepulturas clandestinas. Jaime Ruiz, presidente de la Asociación de Memoria Social y Democrática, opinó que la decisión del tribunal de Buenos Aires favorece a la justicia universal.

    Clarín.com vía google noticias


    Garzón culpa a los represores de imponer que no se investigue el pasado…

    Septiembre 4, 2010

    Aborda el tratamiento de los crímenes contra la humanidad en El Escorial.

    El juez Baltasar Garzón ayer en El Escorial.EFE

    ÁNGELES VÁZQUEZ MADRID

    El juez Baltasar Garzón ha sido fiel a su tradicional cita con los cursos de verano de la Universidad Complutense de Madrid, más allá de la polémica y las tres causas que tiene abiertas en el Tribunal Supremo una de ellas por el patrocinio de los cursos que dirigió en Nueva York. Su intervención versó sobre la justicia universal, al igual que sus últimas comparecencias y el tema al que ahora se dedica en exclusiva, como asesor de la fiscalía de la Corte Penal Internacional.

    Introdujo el curso Derechos humanos, justicia transicional y democracia efectiva planteando las situaciones que se viven en democracias jóvenes, en las que hay quien aboga por olvidar el pasado y quien defiende la necesidad de justicia de las víctimas de la represión del régimen recién terminado.

    Duda de que EEUU colabore con el juez Pedraz para aclarar la muerte de Couso

    “Quienes han encabezado y ejecutado la represión van a optar porque la mirada hacia adelante sea la que se imponga, no se sabe si porque así interesa al país del que se trate o por la propia seguridad ante la certeza de que pueden ser objeto de enjuiciamiento por unas instituciones ya democráticas”, aseguró el juez.

    Advirtió del riesgo que supone en esas etapas de transición que “con demasiada frecuencia” se margine a las víctimas de los crímenes contra la humanidad, y se las considere “responsables de inestabilidades”, en vez de hacerlo con los “victimarios”.

    Escasa referencia a España

    El curso ayer se centró en El Salvador. También abordará los casos de Colombia, Perú y Guinea Ecuatorial. Los crímenes del franquismo aparecieron de forma anecdótica. Pero fue inevitable no pensar en ellos. “Ninguna sociedad se ha roto” por investigar los crímenes de su pasado, dijo el juez, quien insistió en que la acción de la Justicia “nunca es peligrosa”, porque fortalece “la calidad democrática de un pueblo”, señala Efe.

    La particular situación que vive el juez se notó en otro detalle. Detrás de los ponentes no estaba el tradicional panel del patrocinador de los cursos: este año, el Banco Santander. Por si quedan dudas, Garzón destinará su retribución a una ONG que lucha contra la drogadicción.

    La única referencia clara a la actualidad española fue el caso Couso, del que dijo albergar dudas sobre que Estados Unidos colabore, porque “por norma no coopera con investigaciones que afecten a sus nacionales”, apuntó.

    Público.es


    Satisfacción entre las víctimas tras la decisión de la justicia argentina…

    Septiembre 4, 2010

    La Asociación para la recuperación de la Memoria Histórica valora positivamente el inicio de la investigación de los crímenes del franquismo.

    PATRICIA CAMPELO Madrid 04/09/2010

    Alegría y expectación son los sentimientos que embargan a muchas de las víctimas de la represión franquista en estos momentos. La decisión de la justicia argentina de investigar estos crímenes, reconocidos como de ’lesa humanidad’, ha dado un giro al proceso que empezó con la determinación de la Audiencia Nacional de declarar al juez Garzón  ‘no competente’ para investigar los delitos de la dictadura.

    En el camino de esperanza que se abre hoy para las familias y Asociaciones de víctimas hay un ambiente de expectación sobre las decisiones que llegue a adoptar la justicia argentina.

    “Ya se han dado medidas para reparar a los afectados, como una ley de Memoria Histórica insuficiente o la declaración parlamentaria de 2002 (sobre la condena del franquismo) que no sirvió para nada, asíque somos precavidos”, ha declarado Santiago Macías, vicepresidente de laAsociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH).

    “España está obligada a adoptar las decisiones de la justicia argentina en base al Derecho Internacional”

    Desde que el pasado 14 de abril , Macías junto con el equipo de abogados argentinos y las asociaciones de derechos humanos de ese país, presentaran la querella que solicitaba la investigación del franquismo, se han sucedido las reacciones al respecto. “José Bono llegó a decir que ‘locos los ha habido en todas partes’”, rememora Macías.

    En ese sentido, recuerda cómo en aquellos momentos, los defensores de la decisión de la jueza argentina de archivar el caso apelaban al “respeto por la justicia”. “Ahora nosotros les decimos a los que se oponen a investigar los crímenes de la dictadura que “respeten las decisiones de la justicia internacional”.

    Obligaciones universales

    Por su parte, Rafael Escudero, profesor titular de Filosofía del Derecho de la Universidad Carlos III, ha explicado a Público.es que el Gobierno español tiene la obligación de colaborar con la justicia argentina en todos los requerimientos que ésta le solicite. De no hacerlo, “el Estado español estaría incumpliendo con las responsabilidades que adoptó al suscribir los tratados en Cooperación Judicial”, aclara.

    En esa línea, Escudero recuerda que en base al principio de Justicia Universal, las autoridades españolas están obligadas a “adoptar” las decisiones que tomen los tribunales argentinos, y aunque no existan medidas coercitivas que fuercen la voluntad del Gobierno español a asumir sus compromisos internacionales, éste podría incurrir en un grave ejercicio de “iresponsabilidad”, si elude sus tareas.

    Tan sólo se aplica la ley, pero no hay  investigaciones de los delitos”

    “El Estado español no reconoce los delitos de ‘lesa humanidad’ que provocó el franquismo” declara Escudero, por ello, “es importante destacar cómo la justicia argentina le está recordando a la española la negación de esa situación y por ello, la falta de una investigación” que lleve a hacer justicia a las víctimas.

    “No se investiga”

    “Siempre hemos comunicado la aparición de restos en las exhumaciones de fosas de la dictadura, pero tan sólo en tres ocasiones se han interesado los jueces”, aclara Macías interrogado sobre la motivación de la jueza argentina que no admitió la querella aludiendo a que en España ya había en marcha una investigación. “No se hace ninguna investigación, han sido casos concretos y tan sólo en el juzgado de Benavente (Zamora), hubo intervención judicial”.

    La forma de proceder, según Macías, es la de “aplicar la ley de ‘Memoria Histórica’, pero en ningún caso se puede hablar de “investigaciones oficiales”.

    Por su parte, voluntarios de las asociaciones de memoria que colaboran activamente en los trabajos de exhumaciones de fosas del franquismo, tienen claro que esto es una “pequeña gran batalla”, pero que “hay que seguir luchando para que el Estado asuma sus obligaciones con las víctimas”.

    En esa línea se ha expresado Carolina Aragüetes, arqueóloga que ha trabajado en varias fosas desde hace 3 años y que coordina, en la ARMH, labores de investigación de desaparecidos. “Es una cuestión de estado que el Gobierno se encargue de las víctimas”, ha añadido para terminar lamentando “que sea la justicia extranjera” la que resuelva “lo que deberían haber asumido hace tiempo las autoridades españolas”.

    Público.es


    “Un fallo correcto”…

    Septiembre 4, 2010

    “La jurisdicción universal para crímenes contra la humanidad es una regla reconocida internacionalmente y nuestra Constitución, en el artículo 118, tiene una norma muy generosa en materia de jurisdicción frente a crímenes internacionales o delitos contra el ‘derecho de gentes’”, destacó Pablo Parenti, profesor de derecho penal internacional. “En este sentido, el fallo de Cámara es correcto, en tanto exige analizar fehacientemente si se dan o no los presupuestos para ejercer la jurisdicción universal en el caso de los delitos del régimen franquista”, agregó. A diferencia de lo dictaminado por el fiscal Federo Delgado, el coordinador de la Unidad Especial de la Procuración General que interviene en causas por delitos durante la dictadura consideró que “realmente nada indica que España esté investigando estos hechos; por el contrario, existe un proceso para remover al juez Garzón, suspendido por pretender investigar estos delitos”.

    http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/subnotas/152581-49014-2010-09-04.html



    “En España hay mucho retraso”

    Septiembre 4, 2010

    El abogado argentino Carlos Slepoy, impulsor de la causa por los crímenes del franquismo, está feliz por partida doble. La resolución de la Cámara Federal implica no sólo reconocer la competencia de la Justicia argentina para investigar delitos de lesa humanidad en España, sino también aceptar el criterio de los querellantes de extender la investigación hasta el retorno de la democracia, en 1977, con lo cual se amplía el universo de potenciales imputados que tarde o temprano perderán su impunidad.

    CARLOS SLEPOY, ABOGADO IMPULSOR DEL PROCESO

    Por Diego Martínez

    –¿Cómo recibió la resolución?

    –Es muy importante. La resolución no sólo le ordena a la jueza iniciar la investigación, también le dice que envíe un exhorto a España a efectos de determinar si existen investigaciones y más importante aún, acepta que debe investigarse el período que propusimos, desde 1936 hasta 1977, toda la dictadura franquista, que ni siquiera consideraba el juez Garzón, que llegaba hasta 1952.

    –¿Cuál era el criterio de Garzón?

    –Planteó que sólo entre 1936 y 1952 se había acreditado la desaparición forzada de personas y el secuestro de niños. Nosotros planteamos que los delitos de lesa humanidad se prolongaron durante toda la dictadura. La aceptación implica que van a ser investigados los responsables de los distintos fenómenos represivos. Ante el planteo de que la mayor parte de los responsables están muertos, se abre un período amplísimo, con muchos responsables vivos. Paralelamente al exhorto que envíe la jueza vamos a pedir que se soliciten todas las pruebas que pedimos, empezando por la identificación de ministros, altos mandos de las Fuerzas Armadas, de la Guardia Civil y de los dirigentes de la Falange.

    –La Cámara le ordenó a la jueza preguntar si efectivamente se están investigando los crímenes del franquismo. ¿Las causas siguen paralizadas o hubo avances en alguna instancia?

    –Las causas están paralizadas. La prueba más evidente es que Garzón está procesado, en vías de ser inhabilitado y temporalmente suspendido por su actuación en esta causa. Cuando Garzón se inhibió envió las pruebas (que vamos a pedir que remitan a la Argentina) a cincuenta juzgados provinciales. Ninguno puso en marcha una investigación y sólo unos pocos están supervisando la identificación de fosas comunes. Todo recae en los familiares y las asociaciones para la memoria histórica, que investigan con ayuda de antropólogos forenses, incluso estuvo (Luis) Fondebrider (del Equipo Argentino de Antropología Forense). Pero no hay una causa penal en curso. Por eso queremos que en paralelo al exhorto se produzca la prueba, porque la persecución de estos crímenes no actúa de manera subsidiaria sino concurrente con las actuaciones en otros tribunales.

    –Cuando Garzón impulsó la investigación sobre Argentina chocó con la resistencia de los gobiernos de Carlos Menem y Fernando de la Rúa. ¿Qué expectativa tiene sobre la respuesta de José Luis Rodríguez Zapatero?

    –Por los antecedentes no podemos tener ninguna confianza en que colaboren. Sin embargo, esperamos que así sea. Lamentablemente, el gobierno español, a través del fiscal general, dio instrucciones para que los fiscales paralicen los procedimientos. De todas formas, confiamos en que el gobierno sea fiel e informe la real situación de los procesos. La sensación es que van a dar informaciones confusas para tratar de dilatar.

    –La Cámara destaca el derecho a conocer la verdad sobre el destino de las víctimas, planteo que en la Argentina, con leyes de impunidad vigentes, derivó en juicios por la verdad. ¿Podría darse un proceso similar si se comprobara que los imputados españoles están muertos?

    –El problema no es si están vivos o muertos, aunque muchos están vivos. No olvidemos que aún se está condenando a criminales nazis. La única alternativa es conocer la verdad histórica y en España ni siquiera existe una comisión por la verdad. El retraso es enorme, patético, teniendo en cuenta que fue uno de los mayores genocidios del siglo XX. De todas formas, el proceso se aceleró en los últimos años con las asociaciones por la memoria histórica y el trabajo de los nietos. Es un trabajo subterráneo que en el último tiempo adquirió enorme potencia, incrementada con las actuaciones de Garzón. No olvidemos que mientras el proceso estuvo abierto hubo manifestaciones en toda España y llegaron a movilizarse entre sesenta y cien mil personas reclamando investigar los crímenes del franquismo.

    –La causa vuelve a manos de la jueza que para querellantes y camaristas dictó una resolución infundada. ¿Puede afectar ese decisión al impulso de la causa?

    –Esperemos que no. La jueza interpretó que como no había impulso del fiscal no podía llevar adelante el procedimiento, pero también dijo que no entraba a considerar las argumentaciones del fiscal. Superado ese obstáculo pensamos que actuará a la altura de la enorme trascendencia internacional que tiene esta causa.

    http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/subnotas/152581-49013-2010-09-04.html


    Aquí, allá y en todas partes…

    Septiembre 4, 2010

    La Cámara Federal anuló la decisión de la jueza María Servini de Cubría, que había archivado la denuncia de familiares de víctimas del franquismo. Ordenó que se envíe un exhorto a España para que informe si allí hay alguna causa judicial abierta donde se estén investigando estos hechos.


    Los crímenes del franquismo no quedarán impunes. Aun si todos los funcionarios, militares y dirigentes de la Falange estuvieran muertos, los familiares de las miles de víctimas podrán ejercer el derecho a conocer el destino final de sus seres queridos. Si no lo investiga la Justicia de España, lo hará la Justicia argentina. La decisión, un hito en la historia de la aplicación de la jurisdicción universal para juzgar delitos de lesa humanidad, la tomaron ayer los jueces Horacio Cattani y Martín Irurzun, al declarar la nulidad de la resolución de la jueza federal María Servini de Cubría que, a instancias del fiscal Federico Delgado, había rechazado un pedido de investigar presentado por descendientes de víctimas y por organismos de derechos humanos de la Argentina.

    El intento de investigar los crímenes del dictador Francisco Franco entre 1936 y 1952 le costó al juez Baltasar Garzón una acusación por prevaricato, la suspensión temporaria en el cargo y un proceso que podría concluir con su inhabilitación. La actuación del magistrado que en los ’90 impulsó la investigación de los crímenes en Sudamérica, sin embargo, fortaleció el reclamo de los descendientes de las víctimas, que comenzaron a organizarse hace quince años, y derivó en movilizaciones masivas en toda España.

    Ante la parálisis del proceso y la persecución al juez, la Asociación de Recuperación de la Memoria Histórica de España, junto con familiares de víctimas de dirigentes asesinados y organismos de derechos humanos, presentaron en Argentina, el 14 de abril, una denuncia para terminar con más de setenta años de impunidad. La primera negativa corrió por cuenta de Delgado, quien no rechazó el principio de jurisdicción universal, pero consideró que la investigación de Garzón no estaba cerrada, sino “a la espera de que el Tribunal Supremo se expida sobre el punto”. El 7 de mayo, en base al dictamen fiscal, Servini de Cubría sostuvo que no podía investigar de oficio y rechazó el pedido.

    Cattani e Irurzun, miembros de la Sala II de la Cámara Federal, consideraron que la resolución de Servini de Cubría “carece de fundamentación y sustento” y cuestionaron la decisión por no controlar la legalidad del dictamen fiscal que la jueza consideró vinculante. También la criticaron (e indirectamente al fiscal) por “no haber evaluado si la información en la que el fiscal basó su postura desestimatoria –obtenida en Internet– representa sustento suficiente” para rechazar la apertura de la investigación.

    Además de declarar la nulidad de la resolución, los camaristas le ordenaron a Servini librar exhorto al gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero para que informe “si efectivamente se está investigando la existencia de un plan sistemático generalizado y deliberado de aterrorizar a los españoles partidarios de la forma representativa de gobierno, a través de su eliminación física, llevado a cabo entre el 17 de julio de 1936 y el 15 de junio de 1977”.

    El detalle de las fechas no es menor: Garzón extendió su investigación hasta 1952, cuando terminaron las mayores matanzas del régimen; los abogados encabezados por el argentino Carlos Slepoy pidieron que la investigación alcanzara hasta el fin del régimen en 1977. Extender la indagación un cuarto de siglo implica ampliar el universo de imputados. Mientras España se tome su tiempo para responder, los querellantes le pedirán a la jueza que solicite todas las medidas de pruebas requeridas, comenzando por la identificación de todos los ministros, altos mandos de las Fuerzas Armadas, de la Guardia Civil y dirigentes de la Falange.

    La segunda buena nueva de la Cámara fue su aceptación de un criterio amplio en materia de legitimación para querellar. Servini había aceptado en el rol a Darío Rivas, hijo de Severino Rivas, ejecutado cuando era alcalde de Castro de Rei, pero había rechazado a Inés García Holgado, sobrina nieta de Elías García Holgado, fusilado cuando también era alcalde en Salamanca. Los jueces destacaron que debe aplicarse el principio general por el cual toda persona ofendida por un delito de acción pública tiene derecho a constituirse como querellante, más allá del grado de parentesco, y recordaron que todos tienen idéntico derecho a la verdad, que es parte de un más amplio derecho a la Justicia.

    “Esperemos que la jueza esté a la altura de la enorme trascendencia internacional que tiene esta causa”, se esperanzó Slepoy. El abogado recordó especialmente que, igual que las Madres de Plaza de Mayo, entre doscientas y trescientas personas caminan en ronda, todos los jueves, en la Puerta del Sol, en Madrid, con pancartas de sus seres queridos asesinados. “El proceso está naciendo con enorme fuerza. Lo que pueda hacer la Justicia argentina va a ser de enorme trascendencia.”

    Página 12

    http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/index.html


    La memoria de la Transición…

    Septiembre 4, 2010

    El decano de los corresponsales, en activo desde 1969, recibe un homenaje.

    CHARO NOGUEIRA - Madrid – 04/09/2010

    El corresponsal de prensa Walter Haubrich en su despacho.- BERNARDO PÉREZ

    No pensaba quedarse tanto tiempo, pero aquí sigue. Y tomando nota. Walter Haubrich (Renania, Alemania, 1935) está considerado como el decano de los corresponsales extranjeros en España. Un oficio en el que debutó en 1969, cuando se afincó en Madrid “en pleno estado de excepción

    [una medida tomada por Franco para restringir aún más las libertades]“. A los pocos días, en la Dirección General de Seguridad amenazaron con expulsarle. Nunca se fue. La suya es una memoria de la Transición, ahora a punto de recibir un homenaje.

    “No estoy nervioso, pero se hace raro que haya personas que solo hablen bien de ti”, dice el periodista del Frankfurter Allgemeine Zeitung. En la fiesta que reconocerá su mérito, el próximo día 8 bajo los auspicios del Instituto Goethe, le acompañarán muchos de sus amigos -colegas, políticos y artistas, sobre todo-. Entre ellos, el ex presidente Felipe González, a quien Haubrich conoció cuando vivía en Sevilla y el ex presidente utilizaba el alias de Isidoro para moverse en la clandestinidad. Luego en Madrid, el corresponsal le organizó una puesta de largo ante otros colegas en 1974. “Fue en el restaurante Jai Alai”, apunta, uno de los establecimientos donde la oposición era bienvenida y el dueño avisaba si llegaba la policía.

    “No quiero decir nada bueno de la dictadura, pero como escuela de periodismo no estaba mal”, ironiza el corresponsal. “Había que ir en persona a todo y moverse mucho porque no se podía utilizar el teléfono para recibir información…”. Y a menudo, los colegas españoles le suministraban las noticias que ellos no podían publicar. “Los corresponsales teníamos presiones, pero no censura”, relata Haubrich. Cuando sus artículos disgustaban al régimen, le llamaban del Ministerio de Información y Turismo para reñirle. “Fraga era el peor, pero por lo menos leía y sabía distinguir. Sánchez Bella [Alfredo, su sucesor en el ministerio] era un bruto y siempre decía: ‘Sois gentuza pagada por el oro de Moscú. Seguís las consignas de Praga’. Me amenazaron con expulsarme por lo menos 10 veces”. Nunca lo cumplieron. “Todo cambió con Pío Cabanillas. Metió a gente con la que se podía discutir. La peor amenaza era cuando decían: ‘Se ha enfadado el almirante [Carrero Blanco, presidente del Gobierno]‘. Y yo contestaba: ‘Lo siento, pero no escribo para el almirante, sino para el millón de lectores de mi periódico”.

    En aquel ministerio también había algún cómplice encubierto. “En un homenaje a La Pasionaria o a Rafael Alberti me encontré a un tipo que era censor en el Ministerio de Información. Le pregunté que qué hacía allí. ‘Estoy donde tengo que estar. ¿Quién crees que te enviaba los documentos sobre la censura artística?’, me dijo. Era un comunista que había logrado pasar desapercibido, un funcionario que me había hecho llegar sobres sin remite con papeles con el sello ‘muy confidencial”.

    La Transición atrapó a Haubrich. “Me gustaron tanto los esfuerzos para que llegara la democracia que rechacé cambiar de destino”. Cuando en 1976 le mandaron por unos meses a París, “volvía los fines de semana a Madrid para no perderme los primeros contactos de Suárez

    [Adolfo, presidente del Gobierno] con la oposición”. Esa pasión la compa-tibilizó con otra, Latinoamérica. Allí el periodista alemán cubrió golpes de Estado (Chile, Perú, Bolivia), la revolución sandinista… Y se libró de la muerte al cambiar de planes a última hora: dejó su sitio a un colega en el avión en el que viajaba el político boliviano Jaime Paz Zamora, que sufrió un accidente sin esclarecer.

    Imposible desengancharse cuando se ha estado en primera fila. “La Junta Democrática se proclamó en este despacho”, afirma Haubrich en su sala de trabajo, cuajada de libros y periódicos en equilibrio inestable. “En París se iba a anunciar a una hora concreta que en Madrid se había creado esa unión de fuerzas de la oposición [encabezada por el PCE]. Cuando llegamos al sitio donde se iba a hacer, las Cuevas de Sésamo, estaba la policía en la esquina. El reloj corría y no podía ser que se anunciara en París lo que en realidad no había ocurrido todavía en Madrid, así que ofrecí mi casa”. Corría 1974 y Franco vivo.

    Haubrich hace inventario de los acontecimientos que más le han impactado en cuatro décadas de oficio: el proceso de Burgos (en 1970, contra militantes de ETA), la revolución portuguesa (1974), las últimas ejecuciones franquistas en Hoyo de Manzanares (1975), las primeras elecciones democráticas (1977), la primera aparición pública de Santiago Carrillo con peluca… “Fue en un piso de la calle de Santa Catalina, 4″, recuerda Haubrich. Aquella fue una mañana movida de 1976, con citas secretas y muchas vueltas a la manzana para despistar.

    Ahora, 7.500 artículos después y con una decena de libros publicados -el último,Spanien, inédito en España-, Haubrich está oficialmente jubilado, pero mata el gusanillo escribiendo crónicas para un diario en alemán de Baleares y devora periódicos en papel al ritmo habitual. “Los medios de comunicación españoles están más politizados que la gente. Los veo irritados y algo sensacionalistas”, observa. Le enfada “la impunidad” en torno a la corrupción.

    Ahora, tantos años después, Walter Haubricht, dice: “Cuando baja el avión hacia Barajas y veo los tejados de Torrejón siento que vuelvo a casa. Eso en Francfort no me pasa”. Él, que nunca pensó quedarse aquí tanto tiempo.

    El País.com (Madrid)


    Gandia elimina su último símbolo franquista…

    Septiembre 4, 2010

    El Ayuntamiento derruirá el grupo Cuartel de Simancas…

    BEGOÑA BOLUDA - Gandia – 04/09/2010

    El último símbolo franquista que queda en la ciudad de Gandia desaparecerá en las próximas semanas. Se trata de un bloque de viviendas, el conocido como Cuartel de Simancas, nombre que le fue otorgado durante la dictadura. Y es que durante el franquismo se construyeron viviendas sociales destinadas a las clases más humildes, que recibían nombres de actos heroicos de la Guerra Civil. Con el de Cuartel de Simancas se conmemoraba el asedio y asalto final donde se alojaba el regimiento de infantería de montaña Simancas, en la ciudad de Gijón. Fue uno de los hechos más notorios de la contienda en Asturias por la dureza de los combates.

    El bloque de viviendas de Gandia fue construido en 1953 y ha conservado este nombre hasta la actualidad. Ahora, está a punto de desaparecer. El Ayuntamiento de Gandia quiere derruir los bloques de viviendas, dado su estado de degradación, y construir en su lugar un nuevo edificio de pisos y equipamientos municipales.

    Cuando se construya el nuevo inmueble, la Comisión de Denominación de Calles de Gandia dará un nuevo nombre al edificio que lo sustituya.

    Cambios de nombres

    Precisamente esta comisión se creó para acabar con cualquier simbología de la Guerra Civil, especialmente, la referida a nombres de calles como plaza José Antonio, Paseo Luis Belda o plaza del Ejército Español. Curiosamente, con la aprobación de la Ley de la Memoria Histórica, cuatro comisiones falleras plantearon cambiar los nombres de sus fallas, sin demasiado éxito. Si las calles han cambiado el nombre, hoy en da, todavía encontramos fallas que llevan por nombre, Luis Belda, Mártires, Ejército Español, y una cuarta, la falla Plaza Prado, que sigue llevando en su estandarte el nombre de plaza José Antonio.

    En cuanto al resto de símbolos franquistas, han ido desapareciendo de las fachadas, y sin demasiado alboroto, en las dos últimas legislaturas. Solo queda una sombra de duda, la denominación de la calle Abad Sol. Aunque hay muchas discusiones al respecto porque, según el presidente de la Comisión de Denominación de Calles, el concejal Fernando Mut (Plataforma de Gandia), Sol fue un abad histórico en la ciudad porque, aunque de ideología de derechas, se implicó para evitar asesinatos de republicanos.

    El País.com

    Viviendas del llamado grupo "Cuartel de Simancas" (procedencia de la foto: google images)



    Existen dos tendencias en memoria histórica: placa y foto o verdad, justicia y reparación…

    Septiembre 4, 2010

    El Alcalde, Miguel Castellano (PSOE), y la AGRMH están impidiendo la exhumación e identificación de las personas enterradas en la fosa de posguerra del Cementerio Municipal de Loja (Granada).

    COMUNICADO DEL FORO POR LA MEMORIA DE GRANADA

    El Foro por la Memoria de Granada quiere mostrar su indignación por el comunicado extractado en la edición digital de El Mundo, el lunes 30 de agosto, de Maribel Brenes, presidenta de la Asociación Granadina para la Recuperación de la Memoria Histórica. Es muy difícil para nosotros discernir si estamos más indignados por la falta de rigor de las afirmaciones que hace o por el hecho de haber adoptado el papel de parapeto de Miguel Castellano, alcalde de Loja por el PSOE, que sigue guardando silencio al respecto y eludiendo su responsabilidad.

    El Foro por la Memoria de Granada colabora desde hace seis años con familiares de los guerrilleros asesinados en la comarca de Loja entre 1947-52

    Esta responsabilidad es clara: favorecer la aplicación de la Ley de Memoria Histórica; facilitar los permisos para ejecutar el proyecto de exhumación e identificación aprobado por el Ministerio de la Presidencia del Gobierno de España y concedido a la Agrupación de Familiares de la Fosa número 1 de Loja; facilitar los permisos para ejecutar el proyecto de investigación histórica y de divulgación aprobado por la Consejería de Justicia y Administración Pública de la Junta de Andalucía y concedido al Foro por la Memoria de Granada. En vez de eso, el alcalde de Loja con su silencio premeditado o negligente nos impide actuar.

    La Agrupación de Familiares y los voluntarios del Foro por la Memoria seguiremos dando los pasos necesarios para obtener esos permisos, como es de justicia. Hemos sido engañados por el alcalde, Miguel Castellano, y tenemos las pruebas. No es nuestra costumbre precipitarnos. No vamos a modificar nuestras acciones respecto a quien tiene la potestad para decidir por unas declaraciones de alguien que, al menos hasta ahora eso pensábamos, no es responsable de tomar decisiones sobre bienes y competencias de esta corporación municipal.

    El conflicto lo ha creado el alcalde de Loja al no hacer lo que prometió y hubiera sido sensato: facilitar los permisos para proceder a los trabajos de exhumación e identificación técnicamente solventes. Y una vez que se conocieran a ciencia cierta qué personas yacen en la fosa, convocar a sus familiares, porque hasta ese momento no está confirmado que lo sean, para que decidan respecto a qué hacer con los restos de sus seres queridos y en qué forma rendirles homenaje. En vez de eso, nos encontramos en un escenario en el que el alcalde ha dejado pasar el tiempo hasta ahora sin contestar como corresponde: con un escrito motivado. Y pretenden una “dignificación de los restos humanos” sin preocuparse siquiera de saber quiénes son. Porque de eso se trata: sin exhumación e identificación de los cuerpos no hay verdad posible, sólo una investigación histórica con hipótesis sin demostrar. Tampoco habrá justicia ni reparación.

    Pero Maribel Brenes no sólo está haciendo las veces de portavoz municipal e intentado crear confusión. Se está atribuyendo unas facultades de evaluación técnica que corresponden al Ministerio y a la Consejería; sin conocimiento de nuestros proyectos, ni de un trabajo de investigación que llevamos seis años realizando y cuyas fuentes han sido la revisión bibliográfica, la documentación archivística y la recogida de testimonios orales. Tiene mucha razón, eso sí, en que ella no dispone de ninguna “prueba científica que indique que los restos que quieren exhumar se encuentren en el lugar que pretenden abrir”. El problema que se obvia con estas declaraciones es que estamos hablando de una represión brutal que tenía entre sus objetivos no sólo el asesinato de decenas de miles de personas, sino también la ocultación de la verdad de los hechos que ocurrieron. Buscar las fosas y exhumarlas es buscar que esta represión salga a la luz. Por muchas piedras que pongan en el camino los culpables de estas muertes en el pasado y otros responsables en el presente. ¿Acaso existía prueba científica de que Lorca y sus compañeros estaban donde algunos decían que estaban? En principio estos errores sólo demuestran la planificación y crudeza de la represión. Igual que para aquel caso, nosotros no disponemos de pruebas. Las estamos buscando. De lo que sí dispone el Foro por la Memoria de Granada es de numerosos indicios, por distintas fuentes, de la localización de esta fosa de posguerra y de las personas concretas que en ella fueron enterradas. El último de dichos indicios (después de que nosotros solicitásemos los permisos), la cata arqueológica realizada por la AGRMH en el lugar donde teníamos previsto hacerla.

    Respecto a nuestro intento de realizar una cata arqueológica el sábado 28 de agosto, no ha habido ninguna improvisación. Somos completamente responsables de nuestros actos, con autorización o sin ella. Ésta tenía dos objetivos: uno histórico-técnico y otro legal. A nivel histórico-técnico, nuestra intención era hacer una cata de 1×1 metro en el lado contrario a la ya realizada, para comprobar la información de que disponemos sobre el tamaño de la fosa. Esto fue impedido por la intervención de la Guardia Civil y de la Policía Local, cuyo comportamiento fue muy correcto. El objetivo legal era desbloquear la situación y forzar a Miguel Castellano a explicar públicamente las razones de su obstaculización a la investigación histórica de 19 asesinatos. Esto ha sido suplido por el exabrupto de la presidenta de la AGRMH. Somos completamente conscientes de que Castellano preferiría autorizarnos a comenzar los trabajos antes que tener que exponer esas razones públicamente, y de ahí su silencio y las declaraciones absolutamente tendenciosas y fuera de tono de Brenes. Si su intención era intimidarnos no lo ha conseguido.

    Lo cierto es que Brenes llama una “pésima gestión” a: 1. Obtener la financiación y el visto bueno de los proyectos a nivel técnico y económico de la administraciones competentes. 2. No obtener la autorización del Ayuntamiento, necesaria por estar la fosa en terreno municipal. No nos cabe duda de que Brenes sí sabe obtener los permisos como ha demostrado en diversos lugares de la provincia. Suponemos que a la AGRMH no le hacen esperar más de 1 año para dar respuesta a sus solicitudes.

    “Pésima gestión”. “Improvisación”. La cata arqueológica que intentamos realizar, con o sin permiso, porque por desgracia no está en nuestra mano, es una actividad de la que fueron informadas a principios de julio todas las posibles familias que hemos podido localizar hasta el momento. Cosa nada sencilla con trabajo exclusivamente voluntario y sin financiación, como hemos hablado con Brenes alguna vez. También fue informada la familia a la que ustedes le preguntaron “in situ” si continuaban o no con la exhumación. Por cierto, ¿a eso no se le puede llamar “improvisación”? ¿están o no están los cuerpos en el lugar que nosotros indicamos? ¿o es que sólo aparecerán si excavan arqueólogos de una determinada asociación en una decisión tomada sobre la marcha, “in situ”?

    No ha sido nunca nuestra intención hablar públicamente del apoyo o no de las familias. Nosotros defendemos el interés legítimo de la Agrupación y de otros familiares que han mostrado su apoyo antes y después.

    En definitiva, no hemos entrado nunca en cruces de declaraciones. Pero tenemos la obligación de defendernos de las acusaciones falsas. No podemos saber quién usa a quién. Si el Ayuntamiento de Loja a la AGRMH o a la inversa. Quien tiene la responsabilidad de solucionar el conflicto es el Alcalde de Loja, porque es quien lo ha creado, con sus cambios de posición y su arbitrariedad.

    Y sí, son el Alcalde de Loja y la AGRMH quienes han puesto a la Agrupación de Familiares en la tesitura de devolver la subvención concedida para la recuperación de los restos de sus familiares antes del fin del plazo de ejecución de ésta. Cosa que parecen desear. Maribel Brenes parece hablar de secretos inconfesables cuando introduce la cuestión económica: las cuantías de las subvenciones concedidas pueden consultarse en los boletines oficiales del estado y de la comunidad autónoma. No tenemos ningún problema a la hora de hablar de dinero. ¿Alguien se sorprende de que unas personas que llevan sesenta años esperando poder recuperar a sus seres queridos hagan lo posible por luchar contra su buena gestión de los permisos? ¿Alguien se sorprende de que unas personas que llevamos investigando y sufriendo la burocracia con los familiares seis años hagamos lo posible por hacer aquello por lo que tanto hemos trabajado?

    El pasado 20 de julio organizamos junto con la AGRMH y la Unidad Cívica Andaluza por la República un acto de homenaje a los fusilados en la tapia del cementerio. Nuestra línea de trabajo intentaba ser eso: apoyo y trabajo conjunto. Las declaraciones aparecidas el martes suponen una ruptura en este entendimiento. Es más, si la AGRMH o cualquier otra entidad o institución tiene pruebas científicas de que nos equivocamos estaremos encantados de que nos las proporcionen. Han tenido tiempo para hacerlo. Sin embargo, queremos recordar a todos que estamos hablando de crímenes de lesa humanidad y que la mayor prueba científica, histórica y legal se encuentra, mientras el Ayuntamiento de Loja lo siga permitiendo, bajo tierra, en su Cementerio Municipal.

    Ésta es la primera y la última polémica que vamos a mantener con la AGRMH. En nuestro pensamiento está la posibilidad de trabajar conjuntamente en el futuro, porque así lo quieren las personas que anhelan verdad, justicia y reparación. No queremos empeorar más la situación y no vamos a caer en la confusión que pretende crear su presidenta. Desde este momento, y hasta rectificación suficiente y pública de Maribel Brenes u otros portavoces de su asociación, el Foro por la Memoria de Granada considera rotas las relaciones.

    Más información en:

    La falta de autorización por parte del Ayuntamiento de Loja (Granada) hace que se suspenda la cata en la fosa de posguerra:http://www.foroporlamemoria.info/2010/08/la-falta-de-autorizacion-por-parte-del-ayuntamiento-de-loja-granada-hace-que-se-suspenda-la-cata-de-una-fosa/ Declaraciones de Maribel Brenes, presidenta de la Asociación Granadina para la Recuperación de la Memoria Histórica: http://www.foroporlamemoria.info/2010/09/represaliados-en-el-cementerio-de-loja/

    http://www.foroporlamemoria.info/2010/09/comunicado-del-foro

    Enlace al artículo extraído de  google noticias y publicado en el blog de Kaos en la Red:

    Existen dos tendencias en memoria histórica: placa y foto o verdad  kaosenlared.net