La Memoria Histórica y el día de la marmota.

septiembre 15, 2013

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Van pasando los días, meses y años, así hasta sumar los setenta y siete años, un mes y quince días en el que el tiempo se detuvo en el reloj republicano español desde aquel maléfico 18 de julio de 1936 en que un grupo de “salvapatrias” se levantaron en armas y con fuego y sangre impusieron su supremacía fascista ante sus propios hermanos escribiendo así las páginas más negras de nuestra historia hasta nuestros días.

 El tiempo pasa inescrutablemente y las gentes y los paisajes cambian, pero la memoria y el olvido siguen igual. Anclados en el tiempo de la vergüenza y la represión, el tiempo del asesinato impune, de la injusticia impuesta por los símbolos de Dios, la patria y el Caudillo; del exilio y la separación; de las persecuciones y las vejaciones; de los paseos nocturnos y los desaparecidos; de las cunetas, fosas y cementerios esparcidos por toda la tierra de los hijos de la piel de toro; del tiempo del silencio y el miedo; del olvido a la fuerza y la desmemoria histórica. El tiempo de borrar el pasado como si nada hubiera sucedido, como si las vidas no hubieran existido y como si todo aquello estuviese a años luz de las nuestras.

 Pero la realidad es muy diferente pese al tiempo que ha pasado, porque la sangre de aquellos que fueron vencidos sigue derramándose cada día en la memoria de sus predecesores, el dolor pasa de generación en generación, de padres y madres a hijos, y de estos a los suyos y así sucesivamente como la única herencia que pueden dejar aquellos que ya no están. Solo pueden dejarnos la memoria y la dignidad perdida por los que se marcharon, desaparecieron, perdieron todos sus bienes y la libertad o murieron defendiendo la legalidad rojigüalda y morada.

Seguimos levantándonos cada mañana viendo la soga del pasado en nuestro presente con la presencia de las reminiscencias plantadas en el sistema por el franquismo, por el silencio de los gobiernos en democracia que han obviado hacer memoria mirando hacia otro lado y a base de eufemismos, con una cobardía supina que solo es merecedora del desprecio y descrédito que el pueblo siente por unos gobernantes preocupados más por sus sillones y cuentas bancarias que por sus propios electores. Y así llegamos a los capítulos donde cualquier acto que implique el reconocimiento o la reparación del daño causado es cercenado por esos dirigentes zafios y ladinos, cobardes e hipócritas que nos mantienen la memoria anclada en el mismo día que todo empezó. Y nos despertamos una y otra vez en el mismo lugar, como si tratáramos de despertar el día de la marmota para repetir una y otra vez los mismos errores: la injusticia del olvido, la injusticia del derecho y la injusticia de la mentira y la injusticia de la impunidad.

Y así es como los memorialistas revivimos cada día nuestro particular día de la Memoria Histórica y particular día de la marmota, intentando cambiar pequeñas cosas que nos permitan despertar finalmente de la pesadilla del olvido y así podamos de una vez pasar página haciendo justicia y honor a la historia con la verdad completa y no capada por el águila imperial o el yugo y las flechas como nos han recordado estos días. Pasar página para perdonar y sin olvidar nunca lo acontecido continuar con nuestras vidas hacia un futuro diferente sin tener que repetir un día tras otro esos anhelos de “Verdad, justicia y reparación”; para seguir caminando por una España moderna.

 Jordi Carreño Crispín

Vicepresidente de la A.I. La memoria Viv@

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PP y PSOE impiden el derribo de una cruz franquista en Vigo

septiembre 15, 2013

El PSOE ha reconocido un pacto con el Obispado que incluía el mantenimiento de la cruz

La cruz del monte vigués de O Castro / LALO R. VILLAR

El BNG se ha quedado soloen su pretensión de demoler la gran cruz del monte vigués de O Castro. El rechazo del PP y la abstención del PSOE han impedido que prosperase en el pleno municipal una moción nacionalista que instaba al Gobierno local a derribar la denominada Cruz de los Caídos, inaugurada por Franco en 1961. Socialistas y populares se han referido a una acuerdo del Ayuntamiento de 1981 en el que se decidió que el monumento representara a todos los caídos en la guerra civil para justificar su rechazo a la iniciativa.

La moción, defendida por la portavoz del BNG, Iolanda Veloso, instaba al gobierno local a eliminar de la ladera del monte de O Castro, enfrente mismo del Ayuntamiento, un símbolo que “no es un monumento religioso ni un homenaje a todos los caídos, sino un emblema fascista”. El BNG pretendía cumplir así la Ley de Memoria Histórica, aprobada por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.

El concejal del PSOE Carlos López Font ha reivindicado que los socialistas “siempre han estado preocupados por la memoria histórica”, y ha repasado las actuaciones del gobierno local para dar cumplimiento a la citada ley, como la retirada de símbolos de fachadas de edificios institucionales o religiosos. Sin embargo, ha apuntado que “la fijación puede convertir en un símbolo lo que no lo es”, en alusión al acuerdo de 1981. “Hoy, la cruz de O Castro es solo eso, una cruz”, ha sentenciado. En su intervención, Font ha reconocido implícitamente un pacto con el Obispado que incluía el mantenimiento de la cruz en el céntrico monte vigués, en contrapartida por la retirada de los símbolos falangistas de las iglesias. El concejal del PP Roberto Relova, mientras, se ha limitado a precisar que el grupo popular declara “un apoyo total” al acuerdo municipal de 1981.

Veloso ha replicado a PP y PSOE que el acuerdo de junio de 1981 fue un intento de “reescribir la historia”. “Tirar la cruz de O Castro es una cuestión de justicia”, ha reclamado, para lamentar que en Vigo persistan “vestigios” de la dictadura cinco años después de que se promulgara la Ley de Memoria Histórica.

La moción rechazada incluía la eliminación de distintas referencias franquistas del callejero de Vigo y su sustitución por nombres de “personas republicanas luchadoras”. Reclamaba asimismo la colocación de un panel de advertencia próximo a los restos del capitán Carrero, quien en agosto de 1936 mandó el pelotón de ejecución que acabó con la vida del alcalde de Vigo, Emilio Martínez Garrido, y de otros siete socialistas y republicanos, que indique “que fue un criminal fascista”. Otro de los puntos de la iniciativa, que el BNG ha rechazado votar por separado, como le solicitaba el PSOE, consistía en adherirse al proceso judicial en Argentina contra los delitos de genocidios cometidos por la dictadura franquista.

http://ccaa.elpais.com/ccaa/2013/09/09/galicia/1378749871_316642.html


‘De aquellos polvos vienen estos lodos’: los gestos franquistas no sólo son de los ‘cachorros populares’

septiembre 15, 2013

Un alcalde del PP en Ourense presume del ‘Cara al Sol’ en la sintonía de su móvil y tiene en su despacho un retrato de Franco.

El alcalde de Beade, en Ourense, Senén Pousa (PP). EFE/Archivo

Altos cargos del PP han tenido que salir a desligar al partido de los gestos franquistas  de varios dirigentes de Nuevas Generaciones que han circulado por las redes sociales y de los que ELPLURAL.COM se ha hecho eco. Ayer mismo destapábamos el pasado fascista del coordinador General de Presidencia de la Junta de Andalucía, Juan Parejo, que se fotografió en su adolescencia haciendo el saludo nazi. Tras ser descubierto, se justificó hablando de un error de juventud.

Un alcalde con el Cara al Sol
Sin embargo, no se trata sólo de expresiones de esa organización juvenil. Ya se sabe que de aquellos polvos vienen estos lodos. Provienen, también, de personas que ocupan cargos institucionales, como es el caso del alcalde de Beade, en Ourense, Senén Pousa, que presume de tener en su móvil como sintonía principal el Cara al sol y tiene en su despacho un retrato de Franco. La oposición pide su dimisión.

Misas en honor de Franco y retrato del dictador
Anova, de Alternativa Galega de Esquerda (AGE), ha criticado en un comunicado los “desmanes fascistas” del alcalde de Beade, a quien acusan de “presumir” de tener “el Cara al sol” como tono de móvil, un hecho que “no se puede permitir”, porque es hacer “apología del fascismo y del dictador”, y ha recordado que a partir del próximo 1 de diciembre podrán ser sancionados los Estados que no penalicen el fascismo.

Anova ha exigido la dimisión de Senén Pousa así como la retirada de subvenciones al Ayuntamiento hasta que no se solvente esta situación y “se respete la Ley de Memoria Histórica” por un alcalde que es “conocido” en la provincia, entre otras cuestiones, por presenciar misas en honor de Franco y tener un retrato del dictador en su despacho.

Xuventudes Socialistas dice que no se puede consentir estos actos en una democracia
Para las Xuventudes Socialistas de Galicia (XSG), “en una democracia no se puede consentir que un municipio esté en las manos de un hombre que tiene un retrato de un dictador en su despacho y se jacte de haber dado misas en los aniversarios de su muerte”, apuntan en un comunicado.

BNG pedirá la reprobación de Pousa
En el mismo sentido, el BNG anunció que presentará una iniciativa la próxima semana en el Parlamento de Galicia para pedir la reprobación del alcalde de Baralla y, por extensión, del regidor de Beade, por sus últimas declaraciones. Según la diputada del BNG en la provincia de Ourense, Tereixa Paz, es “lamentable” que se sigan aceptando este tipo de manifestaciones, que representan prácticamente “apología” del régimen franquista.

La diputada de BNG ha mostrado su “sorpresa” por la “permisividad” de la dirección del PPdeG al no condenar este tipo de actitudes que “no son aisladas”, en el seno del partido.

El alcalde dice que es una polémica creada “por unos cuantos”
El alcalde, en cambio, se lo toma con calma y se resite a entrar en la polémica, que, según afirma, ha sido creada “por unos cuantos”.  Senén Pousa ha advertido a los críticos que  él también “podría responder a algunos de forma ofensiva”. En declaraciones a EFE, ha asegurado que no le “preocupa lo que se pueda decir” de él. “Soy dueño de mi vida” y, por tanto, “sé lo que digo y lo que hago”, ha añadido.

http://www.elplural.com/2013/09/13/de-aquellos-polvos-vienen-estos-lodos-los-gestos-franquistas-no-vienen-solo-de-los-cachorros-populares/


Las víctimas de Ribadelago también son memoria histórica

septiembre 15, 2013
Público, – 14 septiembre 2013

La rotura en 1959 de la presa de la Vega de Tera, que acabó con la vida de 144 vecinos, se debió a fallos en la construcción. La empresa Moncabril tuvo que pagar casi 20 millones de pesetas en indemnizaciones, pero los responsables fueron absueltos tras recurrir la sentencia. El régimen mandó alzar un nuevo pueblo: Ribadelago de Franco.

Felipe el Ciego, con el bebé en brazos, y parte de su familia, que lograron sobrevivir.

Felipe el Ciego, con el bebé en brazos, y parte de su familia, que lograron sobrevivir.

FÉLIX POBLACIÓN Madrid 14/09/2013

Quienes visiten el atrayente Parque Natural del Lago de Sanabria y Alrededores y mantengan una mínima relación con sus lugareños, siempre encontrarán en sus charlas una referencia a la tragedia humana vivida en la localidad de Ribadelago una fría noche de enero de 1959. La rotura de la presa de la Vega del Tera, mientras el pueblo dormía, acabó con la vida de 144 vecinos, de los que solo se recuperaron 28 cadáveres. Los restantes quedaron sumergidos en las profundidades del lago glaciar, pues como expusieron públicamente las autoridades del viejo régimen, tan sagrada es la tierra como el agua para enterrar a los muertos. Eso sí, después de que los equipos de submarinistas se retirasen, esas mismas autoridades decretaron prohibir la pesca en el lago.

La rotura de la presa, colmada por las abundantes lluvias invernales, se debió a fallos en la construcción y a la mala calidad de los materiales empleados. Los propios vecinos del pueblo eran conscientes de la chapuza, pues se percibían filtraciones de agua de hasta 10 centímetros. Todo ello trajo consigo el estruendo que se dejó oír aquella gélida noche en que el termómetro marcaba 18 grados bajo cero. Más de ocho millones de metros cúbicos de agua se deslizaron como una ruidosa tronada por un desnivel de casi 400 metros, arrasando sobre todo la parte izquierda del pueblo -situado a ocho kilómetros-  bajo una ola de nueve metros de altura, cargada de barro, hielo y rocas. Quienes conozcan la zona y hayan observado la placidez de las noches de estío y la sonoridad que tienen en el valle las esquilas del ganado, se podrán imaginar el estruendo de aquel montaraz tsunami, así como lo repentino e intenso del pánico que asaltaría el sueño del vecindario para convertirlo en la más inusitada y atroz de las pesadillas.

 

Y después, la emigración y la pesadilla pegada a la memoria

Ángel, que tenía once años entonces, me cuenta in situ que perdió trece familiares esa noche y que él se salvó porque no durmió con el resto de sus primos en la casa de la abuela. “En aquellos años no se gastaban psicólogos, así que los que éramos chavales hemos tenido que vivir para siempre con el recuerdo muy vivo de aquella desgracia, bien pegado a la memoria. Mi mujer todavía tiene pesadillas por las noches y debo despertarla. Nunca olvidaré el aspecto del pueblo a la mañana siguiente, con los cadáveres flotando en el agua o tirados por cualquier parte. Hubo vecinos que se salvaron por subir a la espadaña de la iglesia. Murieron más mujeres y niños que hombres porque muchos hombres trabajaban de aquella en Galicia”

Los nombres femeninos, en efecto, son mayoría en la lista inscrita en el modesto monumento que recuerda el hecho, situado frente al mismo cañón del río Tera por donde les llegó la muerte. La empresa Moncabril fue condenada a pagar casi 20 millones de pesetas para indemnizar a las víctimas, pero muchas de esas indemnizaciones no se hicieron efectivas por la desaparición en el lago de la mayor parte de los fallecidos. Las que se entregaron se establecieron según un baremo que valoraba a los hombres en 95.000 pesetas, a las mujeres en 80.000 y a los niños en 25.000. Al director, dos ingenieros y un perito de la citada empresa se les condenó a un año de cárcel, pero tras recurrir fueron absueltos.

El viejo régimen hizo construir un nuevo pueblo, cercano al arrasado, al que puso por nombre Ribadelago de Franco, en agradecimiento al dictador, y que se supone debe llamarse ya oficialmente Ribadelago Nuevo, tal como figura en el rótulo de la carretera.

Su trazado urbano y tipo de construcción prefabricada responden con sus casas blancas y sus patios encalados al de cualquier pueblecito andaluz. Levantado en una zona donde no da el sol en invierno, y teniendo en cuenta las bajas temperaturas de la montaña, es lógico que una parte de la población haya retornado al viejo emplazamiento.

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Por un Museo de la Memoria en Ribadelago

Acuciados por la desolación y la atroz vivencia sobrevenidas, buena parte del vecindario de Ribadelago se vio obligado a emigrar a otros puntos del país, como la familia de Ángel que lo hizo al País Vasco. “Si esto de Ribadelago hubiese ocurrido en otro lugar de España -nada le digo si hubiera sido en Euskadi o Cataluña-, se recordaría mucho más, pero Zamora sigue siendo la provincia del olvido, antes y ahora, antes porque callábamos por fuerza y ahora porque los políticos no cumplen lo que prometen y la gente no se lo exige”.

Se había pensado en un Museo de la Memoria de Ribadelago, coincidiendo con los cincuenta años de la catástrofe. Para ello, la Asociación Hijos de Ribadelago dispone de un buen material documental que ya ha sido expuesto en varias ciudades del país. Tal museo, que debería haber sido inaugurado el año pasado, sería un homenaje a las víctimas y podría atraer a muchos visitantes de la zona, sigue pendiente. El alcalde pedáneo del pueblo, Alfredo Puente, recuerda que hasta vino el anterior delegado del Gobierno en Castilla y León hace un par de años para revisar el lugar donde se iba a montar, dado que el viejo albergue de la localidad fue cedido por la Diputación de Zamora al Gobierno anterior y este lo cedió a su vez al municipio con ese fin.

Mientras eso no ocurra, solo un pequeño y artesanal panel, en el centro de Interpretación del Monasterio de San Martín de Castañeda, informa al visitante  del Parque Natural del Lago de Sanabria de lo que ocurrió aquella fría noche de enero de 1959 en la vecina localidad sanabresa. En ese centro están las fotografías que tanto conmovieron a la opinión pública en su día, entre ellas la de la familia de Felipe el Ciego (Felipe San Román), que gracias a la ayuda de su mujer pudo salir con su bebé de catorce meses por un agujero abierto en la techumbre de pizarra, algo que la madre no pudo lograr. Es muy probable que esa fotografía haya inspirado el cartel del film de Mario Camus Los santos inocentes (1984). Más todavía que los desheredados personajes de la novela de Miguel Delibes, las víctimas de Ribadelago tienen bien merecido ese título. Rescatar su memoria sería como aliviar en parte el peso del olvido en que quedaron sumergidos, bajo las profundas aguas del lago, más de un centenar de cadáveres.

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http://www.publico.es/468068/las-victimas-de-ribadelago-tambien-son-memoria-historica


La importancia del acto de El Mazucu…

septiembre 15, 2013
Rubén Norniella, 12 Sep 2013 – 13 septiembre 2013

142802921La agresión al monolito demuestra la necesidad de poner en marcha el triple principio: verdad, justicia y reparación

 LA IMPORTANCIA DEL ACTO DE EL MAZUCU…

Un pueblo que olvida su historia es un pueblo sin futuro, ya que está condenado sin remisión a repetirla. Este aforismo resulta incuestionable cuando observamos hasta qué punto la Transición Política Española es ya un fracaso absoluto y la puesta en marcha de una segunda Transición es una evidencia cada vez menos cuestionada. En ese sentido, el acto que se va a celebrar este sábado en el Altu de El Mazucu se ofrece como un camino ineludible hacia la regeneración democrática.

Todos  los países europeos, incluso los latinoamericanos, que sufrieron el fascismo han realizado una ineludible catarsis democrática. El principio de “verdad, justicia y reparación” es el principio irrenunciable hacia una verdadera democracia.

En España no se estableció la verdad histórica sobre el franquismo, lo que ha permitido que el revisionismo histórico de pseudohistoriadores como Pio Moa traten de disfrazar lo ocurrido. Se recurre –como bien explicaba Gerardo Iglesias en la Mesa Redonda celebrada el pasado martes en Oviedo- a mentiras como que “en ambos bandos hubo cosas”, para tratar de igualar a los depositarios de la voluntad popular –la Republica-, con los golpistas que se alzaron contra dicha voluntad, con el apoyo del fascismo internacional –nazis y fascistas italianos-.

Tampoco se hizo justicia. Ni se juzgó al franquismo –ni siquiera ha habido una condena institucional al franquismo, ya que el PP lo ha impedido-, ni se anularon las sentencias del aquel Régimen. Algo que hace que los que lucharon por la única democracia plena que ha conocido España en toda su existencia, sean considerados legalmente como bandoleros. Curiosamente, esos mismos hombres son considerados héroes en toda Europa por su lucha contra el nazismo y han sido distinguidos con los máximos honores en la vecina Francia. Este hecho da una idea clara de nuestra calidad democrática.

Por último, tampoco ha existido una reparación a las víctimas. Al contrario: muchos de ellos continúan en las cunetas, no se ha realizado una investigación oficial sobre los asesinatos y desapariciones y el trabajo que debía realizar el Estado lo tienen que realizar penosamente y sin apenas recursos las Asociaciones Memorialistas. Tampoco se ha esclarecido ni reparado a las víctimas del trabajo esclavo, ni se han establecido indemnizaciones por parte de las empresas que se vieron favorecidas por dicho trabajo. Muchas de ellas son hoy algunas de las mayores y más prosperas empresas del país. Ahí tienen una de las claves por las cuales existe tanto miedo a la memoria histórica.

Además, las estructuras judiciales, económicas y financieras del franquismo han pervivido hasta hoy. La legalidad franquista sigue estando en vigor. Esa es la consecuencia de la máxima de Torcuato Suárez Miranda –el arquitecto asturiano de la Transición-: “de la ley a la ley”.

Ese pretendido paso de una dictadura fascista a una presunta democracia sin desmontar las estructuras de la dictadura tenían una consecuencia previsible aunque ignorada entonces: si  pervivían las estructuras, también lo harían los “vicios” del sistema, su corrupción… En esas estamos. Ahora, la crisis ha hecho reventar las alcantarillas del sistema y la mierda ha llegado a la calle.

Otra consecuencia lamentable de la Transición es la de ver como la difamación permanente que el franquismo hizo de la Republica continua hoy con la misma tónica. La II Republica supuso que, por primera vez en España, se pusieran en marcha reformas que ya se habían realizado en toda Europa tras la Revolución Francesa, pero que no llegaron a España, en la que manteníamos una estructura pseudofeudal. La resistencia a tales medidas por parte de dicha estructura, apoyadas por la derecha española –por la cual jamás pasaron las ideas de la Ilustración-, de corte integrista en lo religioso y nacional-centralista, en lo administrativo, fue tal que Gil Robles, líder de la Ceda, no tenía reparo alguno en amenazar en la prensa de la época, que acabarían con las citadas reformas “por las buenas o por las malas”. A ello se le sumaba la labor de la integrista iglesia católica española, que espoleaba a los suyos desde los púlpitos. La misma Iglesia que tuvo un labor protagonista –a veces, incluso, con pistola en mano- en la Represión. Jamás  han pedido perdón por esa participación.

Esa ignorancia no ha servido –sino todo lo contrario- para cerrar y cauterizar heridas, como se ha venido sosteniendo. La también muy manida frase de “esas cosas mejor no revolverlas” es una de las más lamentables de este periodo. Esta frase –como muy bien reseñaba Gerardo Iglesias el martes- no es sino una amenaza por parte de los vencedores de la Guerra. Si a esto lo llaman ellos “cerrar heridas”, ya me contaran ustedes…

Ahora, observamos como las  clases dirigentes europeas y mundiales están aboliendo a un ritmo frenético todas las conquistas sociales logradas por los trabajadores tras la II Guerra Mundial. Están haciendo exactamente lo mismo que lo que hizo la Ceda de Gil Robles durante el llamado “bienio negro” de la II Republica. No es nuevo: lo que está ocurriendo se parece como una gota de agua a otra a lo que ocurrió tras el “crack del 29” y que derivó después a la II Guerra Mundial.

Dicen que la Transición Española la diseñó Henry Kissinguer con el propio Franco. También se ha hablado muchas veces de la “conexión alemana”, una operación con Billy Brand a la cabeza, para refundar una socialdemocracia española “a la europea”. De hecho, tras el Congreso de Suresnes, el PSOE renovado logró desplazar al histórico. La deriva hacia posiciones liberales por parte del PSOE es un hecho indiscutible…

También el papel de Santiago Carrillo y el PCE ha sido ampliamente discutido. Su papel en la Transición ha sido muy cuestionado y está lleno de errores garrafales. La izquierda institucional española ha sido muchas veces cuestionada. Y no sin razón…

Por esto, porque si queremos tener de verdad una democracia sin corrupción, sin los viejos vicios de la dictadura, el establecimiento de una segunda Transición, en la que se pongan en valor los preceptos de “verdad, justicia y reparación” son absolutamente vitales. De ahí que el acto de este sábado en El Mazucu sea vital…

En estos momentos, rescatar la verdad y ponerla en el primer plano político de la actualidad es imprescindible. Es una labor previa para poder tener una democracia de calidad. El sábado se va a homenajear a los que combatieron por la única democracia plena que España ha conocido en toda su historia. Ellos lucharon por nuestros derechos, por un futuro mejor para nosotros. Y lo pagaron con su vida. Merecen nuestro eterno reconocimiento.

El acto sirve además como devolución de otro realizado en el municipio vasco de Larrabetxu, en el que recientemente se homenajeó a los combatientes asturianos que murieron en la batalla que se produjo en ese municipio. No es solo un homenaje a los combatientes vascos y asturianos, sino a todos los combatientes que dieron su vida en la batalla más importante del Frente Norte y que serviría de manera importantísima en cómo se combatiría en la II Guerra Mundial. La “Legión Condor” alemana fue determinante para que los rebeldes franquistas vencieran en aquella batalla.

Una placa fascista que homenajea a los aviadores nazis continua, incólume, en el Alto de El Mazucu desde hace 70 años. España debe de ser el único país en el que aún continúan en pié unos monumentos que son considerados delito en el resto de Europa….

Mientras tanto, el monolito colocado también en El Mazucu para homenajear a los combatientes republicanos ha sufrido un atentado fascista: la placa ha sido arrancada y el monolito se ha visto mancillado con una pintada franquista. Esto demuestra, una vez más, la necesidad de poner en marcha el triple principio: verdad, justicia y reparación.

Rubén Norniella,  Periodista y miembro de la Junta Directiva de FAMYR


Privatización de la memoria histórica

septiembre 15, 2013

El Ayuntamiento de Arganda del Rey (Madrid) impide a la ARMH la exhumación de una fosa común dentro del cementerio y asigna la tarea a la empresa privada Funespaña

Funespaña remite a las familias una factura de 700 euros para realizar la exhumación sin garantías en la identificación.

La familia de Guillermo Palmero Muñoz espera poder realizar la exhumación con garantías de recuperar sin ninguna duda los restos del miliciano muerto en la Batalla del Jarama. Foto: ARMH.

La familia de Guillermo Palmero Muñoz espera poder realizar la exhumación con garantías de recuperar, sin duda alguna, los restos del miliciano muerto en la Batalla del Jarama. Foto: ARMH.

Hace menos de dos años que Carmelo Palmero se enteró de que su tío Guillermo lleva 74 años enterrado en una fosa común del Cementerio Viejo de Arganda del Rey, en Madrid. Cuando tenía 17 años, Guillermo Palmero marchó voluntario de su pueblo de Miguelturra en Ciudad Real para defender la República. Y poco más supieron de él. Se integró en la columna PUA (Pro Unidad Antifascista) que fue disuelta en varias brigadas y, en una de ellas, le mandaron a la Batalla del Jarama en el frente de Arganda. A los pocos días, le pegaron un tiro.

“Mi padre y mi madre me cuentan –explica Carmelo– que mi abuela se murió llorando pensando dónde estaría su hijo”. Ese recuerdo es el que empuja a Carmelo y a su padre Mamés a exhumar los restos de su tío y llevarlos de vuelta a Miguelturra. 74 años después.

Lo que no esperaban los familiares de dos de los tres hombres enterrados en la fosa bajo ninguna lápida ni placa –Alfonso Fernández-Cabrera y Francisco Villar son los dos restantes– es que Funespaña, la empresa privada concesionaria de la gestión del cementerio, les citara para la exhumación enviándoles una factura de 727,62 euros y una advertencia de que su empresa “no puede garantizarle que los restos exhumados sean realmente los de su familiar”.

Cuando Carmelo recibió esta notificación de Funespaña, el Ayuntamiento de Arganda ya había desestimado en dos ocasiones la intervención de los arqueólogos, antropólogos forenses e historiadores de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH). Palmero no se niega a pagar, si es necesario, pero no entiende que no le den garantías de recuperar sin margen de error los restos cadavéricos de su tío, algo que la ARMH sí le garantiza con pruebas de ADN.

Carmelo se había decidido a contactar con esta asociación después de casi un año de silencio administrativo del Ayuntamiento argandés desde el inicio de los trámites a comienzos de 2012. Ya en 2013, y tras la incorporación de la ARMH al proceso, el Consistorio autorizó la exhumación pero indicó que sería Funespaña, la empresa más potente de nuestro país en servicios funerarios, recientemente absorbida por Mapfre, quien procedería a ella.

La asociación que preside Emilio Silva solicitó hasta en tres ocasiones encargarse de la exhumación, avalando su actuación con un informe de intervención adaptado a los protocolos internacionales, sin coste para el Ayuntamiento ni las familias. La última negativa la recibieron a finales de junio. En ella, el servicio de letrados del Ayuntamiento, gobernado por el PP, expone los siguientes motivos: “Consta hoja del Libro de Enterramientos en el que están perfectamente identificados la fila y la sepultura donde se encuentran los cuerpos en el Antiguo Cementerio Municipal de Arganda del Rey. Por lo que no se trata de una fosa común, sino de un enterramiento regular en un cementerio público”.

En una carta de respuesta, la ARMH replica que, según Naciones Unidas, una fosa común es aquella que tiene más de un cuerpo. Y en esta se encuentran tres. El único dato que aporta el Libro de Enterramiento es el orden en el que fueron arrojados los cuerpos. Se desconoce si fueron enterrados en féretro o si se encuentran o no en contacto directo los tres inhumados.

El siguiente motivo por el que el servicio jurídico del Ayuntamiento deja fuera a la asociación memorialista es que “la muerte se produjo en el frente de Arganda durante la denominada Batalla del Jarama. Es notorio que dicha batalla, al margen de otras consideraciones políticas enfrentó a dos ejércitos regulares, por lo que está excluido los elementos que legitimarían a la asociación peticionaria para su actuación. A saber, que se tratara el enterramiento de una fosa común, con cuerpos no identificados, y se tratara de personas desaparecidas violentamente durante la Guerra Civil o por represión política con posterioridad a la misma”.

“Ponen en duda la violencia de la muerte de tres soldados. ¿Les parece poco violento desaparecer en medio de una guerra a 200 kilómetros del hogar y que tu familia desconozca tu paradero hasta hace dos años?”, contesta la asociación.

Marco A. González, vicepresidente de la ARMH, recuerda además que para dictaminar si hubo o no una muerte violenta se necesita la intervención de un antropólogo forense durante la exhumación, así como el análisis posterior de los restos cadavéricos. “¿Garantiza Funespaña las medidas de cadena de custodia y de correcta extracción de las evidencias para su análisis? ¿Se van a preocupar de localizar los posibles proyectiles de arma de fuego que acrediten que se trata de una muerte violenta?”, sigue preguntando la Asociación, sin conseguir respuestas. Tampoco eldiario.es, a la hora de publicar este artículo, ha conseguido contestación a estas cuestiones de Pilar Penalva, responsable de Funespaña en el Corredor del Henares.

“Para exhumar una fosa se necesita emplear una metodología arqueológica, pero exhumar no es simplemente excavar la fosa” escribe el prestigioso médico forense Francisco Exteberria en Diccionario de memoria histórica. “La exhumación no es sino una parte del proceso analítico que comienza en los archivos, sigue con los testimonios y finaliza en uno o varios laboratorios para, posteriormente, establecer los actos de reconocimiento público e institucional que sean pertinentes”.

La historiadora Queralt Solé, que ha estudiado las fosas comunes de la Guerra Civil, coincide con Etxebarria al analizar el caso de Arganda: “La recuperación moral no va a suceder” tal y como el Ayuntamiento está planeando hacer la exhumación. Solé ve “absolutamente fuera de lugar” la resolución del Ayuntamiento que interpreta debe de estar hecha “desde el desconocimiento del trayecto de la Ley de Memoria Histórica en estos años”. Respecto a la ARMH, Solé entiende que “están legitimados para intervenir porque las familias están pidiendo una exhumación técnica y les están negando este derecho”.

Desde el punto de vista jurídico coincide con la historiadora el profesor de Filosofía del Derecho en la Universidad Carlos III José María Sauca Cano, quien manifiesta “cierta sorpresa por una resolución tan restrictiva”. El artículo 11 de la Ley de Memoria Histórica favorece la colaboración de las Administraciones públicas con los particulares para la localización e identificación de las víctimas. “La Guerra Civil está incluida y un fallecimiento en el campo de batalla sigue siendo una desaparición violenta“, responde Sauca a las objeciones del Ayuntamiento de Arganda que pretenden dejar fuera la trinchera de la Batalla del Jarama como lugar de reparación de la memoria. Y, respecto a la identificación de los combatientes, “no se hizo entrega de los restos a los familiares y, por demás, parece que éstos no tuvieron noticia del lugar del enterramiento hasta fechas recientes. El hecho de que la Administración registrase la identidad de los fallecidos no resulta relevante. El dato es que sus familiares, que son quienes detentan el derecho a la memoria histórica, no lo conocían”.

En entrevista telefónica con eldiario.es, la concejala delegada de Infancia, Familia, Juventud y Promoción de la Vida Saludable de Arganda, María Fernández Rufo, insiste en que al tratarse de “personas identificadas en un registro” el Ayuntamiento estaría “incumpliendo la Ley” si dejara hacer la intervención a la ARMH. “La Ley contempla los restos no identificados o los desaparecidos y estas personas están totalmente identificados con fila, sepultura, nombre, apellidos y edad”, recalca la concejala, que quiere dejar claro que “a la familia no se le niega el apoyo ni se les ha obviado” y que si los familiares quieren una identificación de los restos tras hacer la exhumación, es necesario que pidan una orden judicial.

Sobre la pertinencia o no de la intervención de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica, el abogado consultado indica que no le cabe duda de que “las consideraciones del artículo 11.1 de la Ley le resultan aplicables”. “Luchar contra las voluntades es muy difícil”, valora Francisco Etxebarria. “En este caso, la voluntad del Ayuntamiento es no dar el permiso. Y con eso está todo dicho”. Si finalmente se realiza, esta fosa de Arganda del Rey sería la primera exhumación técnica realizada en la Comunidad de Madrid de víctimas de la Guerra Civil. Quizá por eso y en opinión del vicepresidente de la ARMH, los responsables políticos querían “una exhumación blanca, sin ruidos”.

Para el profesor Sauca Cano, “las equiparaciones entre ejércitos regulares, necesidad de fosa común, cuerpos no identificados, etcétera, son consideraciones de mayor o menor pertinencia de conformidad con las leyes de la guerra pero fuera del ámbito de la llamada Ley de Memoria Histórica. Entre otras cosas, esta Ley reconoce un derecho a las víctimas y/o sus familiares precisamente para ese tipo de casos“.

http://www.eldiario.es/sociedad/Privatizacion-memoria-historica_0_173933464.html


«El olvido es lo peor que nos puede pasar, aquí se pone nombre y rostro a los compañeros»

septiembre 15, 2013
El Comercio, 11.09.13 – 13 septiembre 2013

Quico’ pasó cuatro largos años en los montes de León; ‘Sole’, dos en la zona del Levante y Aragón. Ambos son ex guerrilleros que buscan recuperar la memoria histórica

«El olvido es lo peor que nos puede pasar, aquí se pone nombre y rostro a los compañeros»

Fransciso y Esperanza Martínez, ‘Quico’ y ‘Sole’, ayer en la exposición ‘Guerrilleros antifranquistas’. :: S. S. M.

En la plaza de Trascorrales ayer por la tarde no quedaba un hueco libre. Decenas de ciudadanos escuchaban los testimonios de dos miembros del movimiento guerrillero antifranquista; de Francisco Martínez y Esperanza Martínez, de ‘Quico’ y ‘Sole’, mientras quienes no pudieron contar su historia les miraban desde las paredes de la sala. «Aquí nos sentimos en lo nuestro. Conocimos a algunos de los compañeros asesinados que forman parte de esta exposición, que pone nombre y rostro a quienes el sistema democrático puso en el olvido», comentaban minutos antes de que diera comienzo la mesa redonda entorno a la muestra de Gerardo Iglesias.

Dicen que lo peor para ellos es ese olvido, esa «indiferencia ante las personas que lucharon contra la dictadura, solo para que el pueblo fuera libre». Ellos lo hicieron cada uno en su zona, cada uno con una historia que es la de muchos otros. Con permiso de ‘Quico’, las mujeres primero.

«No se ve la historia de muchas mujeres, pero jugaron un papel fundamental en las guerrillas. Sobrevivieron gracias al trabajo de las mujeres», defiende Esperanza Martínez, de 86 años, ‘Sole’ de seudónimo. Nació a 15 kilómetros de Cuenca, en una casería donde sus padres se dedicaban a la agricultura. Con 19 años comenzó a colaborar con la guerrilla. «Mis padres votaron en el 36 al Frente Popular, y yo me sentía contenta con la ayuda que ofrecía». Iba con su burra a Cuenca a comprar los enseres que los guerrilleros necesitaban. Hasta que visitas de mendigos, que no eran tales, comenzaron a sucederse en su hogar. No tuvieron más remedio que esconderse en el monte durante dos años. Su padre y su cuñado fueron asesinados y en 1952, cuando se deshizo la guerrilla de Levante y Aragón se fue al exilio, a Francia. Desde allí cruzó a pie una vez para trasladar a otros guerrilleros. En un segundo viaje fue arrestada y pasó 15 años en prisión. Pensaba que todo aquello sería reconocido, contado con la llegada de la democracia. «No fue así, por eso trabajamos en la caravana de la Memoria Histórica para que los jóvenes conozcan su identidad», cuenta.

Francisco Martínez, ‘Quico’ de apodo, de 88 años, también participa en esa ruta por todo el país. Natural del Bierzo, conoció desde niño a los «huidos de la revolución del 34», personas que el causaron «un impacto tremendo». Ya de niño vio muchos asesinados y decidió apoyar al movimiento guerrillero. Luego con su trabajo en la mina conoció a otras personas con las que forjó su identidad comunista.

Desde 1947 a 1951 vivió en los montes de León hasta que la última guerrilla de esa zona se disolvió. Residió en París hasta el año 90, aunque antes viajó a España. «En 1985 vine porque no estaba pasando nada con todas esas personas que murieron asesinadas. Vi que nadie les reconocía, que había una gran frustración y miedo», rememora. Por eso, ambos agradecen a la ciudad y al Gobierno local la muestra que «hace que vivamos porque no nos olvidan».

http://www.elcomercio.es/v/20130911/oviedo/olvido-peor-puede-pasar-20130911.html


77 años depués, sin Verdad Justicia y Reparación oficiales.

septiembre 13, 2013

Hoy 13 de septiembre de 2013 hace, día por día,  77 años que las tropas franquistas secuestraron, a mi abuelo paterno Wenceslao Romero de Castilla López, de 42 años, ferroviario, en Mérida (Badajoz). Le llevaron a un cuartelillo de la Guardia Civil en los aledaños de la plaza central emeritense, donde estuvo retenido 3 días. Posteriormente desapareció.

Obra en mi poder un certificado de defunción registrado el mes de febrero del 37 (“muerto por arma de fuego”) sin reconocimiento médico-legal y sin lugar de enterramiento, el 16 de septiembre de 1936… Nueve huérfanos y una viuda.

libro La columna de la Muerte. F. Espinosa Maestre

Hace pocos años otro documento, una declaración jurada hecha en 1978 por un ciudadano emeritense al Alcalde de esta ciudad, llegó a mis manos. La persona, que por discreción no nombro, jura que conocía a mi abuelo y a su familia y que le consta que fue fusilado por las tropas franquistas delante de las tapias del cementerio local. Esta persona, ya fallecida, era un conocido e importante empresario en esta localidad.

Victor Santos Asensio y Wenceslao Romero de Castilla Lopez, asesinados en Mérida.

Victor Santos Asensio y Wenceslao Romero de Castilla Lopez, asesinados en Mérida.

Contaré ahora algo ocurrido 3 años después del asesinato de Wenceslao en esa misma ciudad.

Mi abuelo materno, Eustaquio Ramos Muñoz, fue encarcelado en marzo del 39 y pasó del campo de concentración de Plasencia (Cáceres) a otro en Palma de Mallorca ( Las Islletas) y de ahí a la Provincial de Cáceres. Tres años fueron su reclusión. Antes de fallecer en diciembre del 75 escribió sus memorias y en ellas relata  sus vivencias y el traslado de un centro de reclusión a otro, cito aquí textualmente la parte que cuenta su llegada en tren a Mérida antes de ir a Cáceres en marzo del 40 después de 8 días de transporte : “…así aguantamos 8 días; después nos esposaron más fuerte y cuando llegamos a Mérida no se veían las esposas, estaba como para reventar y llamar a los guardias 90 cosas; enseguida que llegamos nos metieron en un convento, sucio y húmedo; y los que venían conmigo ya los estaban esperando sus mujeres con mucho pan y latas de sardinas y atún y llenaron una bolsa de pan y sardinas; cuando llegaron al día siguiente para llevarnos a Cáceres se despidieron todos de mí y el guardia al ver que tenía las manos  hinchadas me dijo que si me convenía que me atara la pierna al banquillo del tren les dije que sí, esos guardias de la provincia de Cáceres parecían que eran mejores…”

texto Mérida Eustaquio

 Para que conste, en Memoria de mis dos abuelos y de todos sus compañeros de infortunio.

 ¡Verdad, Justicia y Reparación!

Pedro Vicente Romero de Castilla Ramos.


Cuando la ciencia era ‘una, grande y libre’ al servicio del franquismo

septiembre 8, 2013

Un estudio de la UNED revela cómo durante la dictadura franquista los libros escolares de ciencia se usaban para transmitir la ideología del régimen

“España, tu patria, está dotada por la naturaleza de todo lo que se requiere para ser una nación libre y grande”. Así eran ensalzados los valores de la dictadura franquista en los libros de enseñanza de la ciencia con los que se adoctrinaba a los niños españoles entre 1939 y 1959.

Así lo ha comprobado una investigación de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) que analizó 19 libros de texto que abordaban cuestiones relacionadas con la naturaleza, durante la primera etapa del franquismo. “Estos libros eran una especie de catecismo político-religioso”, resume la profesora de Historia de la Educación Kira Mahamud, autora del estudio.

Libros de texto del franquismo. | UNED

Libros de texto del franquismo. | UNED

Una de las explicaciones más llamativas, que resalta el estudio publicado en la revista ‘History of Education & Children’s Literature’, refleja el tipo de educación sexual que recibían los niños españoles en esos años. En algunos libros se atribuye la concepción de los niños a la divinidad, pero en otros incluso se llega a explicar un embarazo con estas palabras: “Y el milagro se realizó. Dicen que alguien vio volar una cigüeña muy cargada con un canastillo suspendido del pico”.

Según Mahamud, ese tema en particular “fue uno de los conocimientos científicos más manipulados y alejados de la realidad, lo que evidencia que el libro de lectura era un instrumento al servicio del poder”.

En esa línea se explicaban otros fenómenos naturales como el sonido de las olas: “¿Por qué suena así el mar? Ha dicho abuelita que el mar suena así porque Papá Dios cuenta cuentos a las gaviotitas, como ella a nosotros, y cuando los cuentos son de miedo o de ogros, el mar suena más y parece que se enfada”.

Reivindicación del mundo rural

El estudio se detiene en cómo se abordaban los conocimientos de geografía en estos textos. Lejos de profundizar en sus explicaciones científicas, los paisajes y accidentes geográficos se exaltaban e idealizaban como creación de Dios y orgullo de la patria.

“La transmisión de conocimientos de ciencias naturales se hizo de tal forma que, lejos de constituir un peligro o una amenaza para la ideología nacional-católica, la reforzó. Estos libros eran un especie de catecismo político-religioso”, resume la profesora.

El análisis de los textos muestra también la exaltación de la vida rural en detrimento de lo urbano, característico de las ideologías fascistas: “No huyas del campo tras el señuelo de una profesión liberal o fascinado por el brillo mentiroso de la ciudad”.

La investigación explora la legislación educativa de aquella época, y revela que las materias de enseñanzas estaban dividias en tres grupos de conocimientos: instrumentales, formativos y complementarios. Mientras Geografía y Matemáticas pertenecían al grupo formativo, las Ciencias Naturales se encuadraban en el grupo complementario, concediéndoles una posición inferior.

En esta misma línea de investigación, el Centro de Investigación de Manuales Escolares (MANES) al que pertenece la profesora Mahamud está llevando a cabo un nuevo estudio financiado por el Ministerio de Economía y Competitividad sobre el contenido de los manuales escolares entre 1959 y 1975 –el tardofranquismo y el principio de la Transición-.


Carmen Díaz Ramos

septiembre 8, 2013
Carmen León Vela. Tarsis Republicana, 10/07/2013 – 5 septiembre 2013

cFue asesinada exclusivamente por ser hermana del secretario general del Partido Comunista de España, José Díaz

 CARMEN DÍAZ RAMOS

Carmen Díaz Ramos nació el 31 de marzo de 1891 en Sevilla en la antigua calle Huerto nº 1 del distrito de la Macarena. Era hija de José Díaz Alvarado, de 32 años y profesión panadero, y de Francisca Ramos Ángel, de 30 años y profesión cigarrera. Tuvo tres hermanos: José, que llegó a ser Secretario General del PCE, Juan y Concha.

Muy joven empezó a trabajar como cigarrera en la Fábrica de Tabacos de Sevilla, que dejó cuando se casó con Francisco Vela Ortega, nacido en 1888 en Torre Alhaquime (Cádiz), y que trabajaba en Sevilla como camarero. Vivían en la calle Adelantado nº 4 junto con sus padres y hermanos y tuvieron cinco hijos: Francisca (1916), Pepe (1918), Juan (1921), Manolo (1924) y Antonio (1927).

En 1928, su marido Francisco murió en un accidente de coche en el arroyo del Molinillo (Sanlúcar la Mayor). Carmen y su hija Francisca, que tuvo que dejar el colegio, se dedicaron a vender el pan que su hermano Pepe, panadero, les hacía fuera de su jornada laboral. Cuando las obligaciones políticas de su hermano le hicieron dedicarse exclusivamente al partido y abandonar la panadería, su hija Francisca entró a trabajar como pintora de loza en la fábrica de cristales Álvarez, trabajo que le permitiría mantener a la familia hasta su exilio.Tras el golpe militar del 18 de julio de 1936, ante el recrudecimiento de la represión, y siguiendo las recomendaciones de algunos camaradas y amigos de su hermano, decide abandonar la ciudad con cuatro de sus cinco hijos, pues Pepe se encontraba en Madrid con su tío. Su hermana Concha, ya casada con otro militante comunista, Jesús González Lora, conocido por «Bulnes», también la acompañaría con sus hijos Jesús, de cuatro años, y Currita, de uno.

Encontraron cobijo en la casa de una mujer donde muy pronto llegaría la policía preguntando por las hermanas de Pepe Díaz y con amenazas de matar allí mismo en la calle a un niño que jugaba si no se presentaban. Fue entonces cuando Carmen decidió salir y entregarse, siendo detenida junto a su hija Francisca y su hermana Concha, a la que se llevaron con su hija que aún amamantaba. Los demás se quedaron con la mujer que las había cogido.

Las llevaron a la comisaría de la calle Jáuregui, donde después de duros interrogatorios pusieron en libertad a su hija Francisca, que volvió a su casa de la calle Adelantado para cuidar de sus hermanos y de su primo Jesús. Cuando llegó a la casa pudo ver cómo la habían destrozado. Fue a la fábrica de cristal y la readmitieron.

Carmen y su hermana quedaron detenidas en el cine Jáuregui, contiguo a la comisaría y que utilizaban como depósito de presos al estar los calabozos llenos. De allí serían trasladadas a la Prisión Provincial y el 4 de noviembre a la residencia de los jesuitas de la calle Jesús del Gran Poder, donde estaba instalada la delegación de Orden Público y que hasta el día 12 de ese mes dirigiría el capitán Manuel Díaz Criado. Durante varios días, y antes de entrar al trabajo, Francisca estuvo llevándole diariamente la comida a su madre y a su tía, hasta el día 8, cuando le dijeron que ya no hacía falta que la llevara pues a su madre la habían fusilado esa madrugada y su tía había sido trasladada con la niña a la comisaría de la calle Jesús (actualmente Jesús de la Vera Cruz), donde podría verla al día siguiente. Uno de los guardias comentó: a ver si con esto tu tío se calla de una puta vez. Expresión que casi con total seguridad se referiría al discurso que Pepe Díaz había dado dos días antes en la Plaza de Toros de Madrid.

Cuando Francisca fue a la comisaría de la calle Jesús, su tía le pudo narrar las circunstancias de la muerte de su madre. La policía les había dicho que una de las dos caería esa noche, así que a elegir y rápido. Discutieron entre ambas hermanas sobre quién debería morir. Finalmente Carmen, diez años mayor que Concha, le dijo a ésta que cuidara de sus hijos y se adelantó aprovechando que la niña pequeña se puso a llorar.

Concha le contó a Francisca cómo su madre se dirigió a los guardias diciéndoles que le dispararan pronto y no me vendéis los ojos, que mi hermano se merece que muera con la cabeza muy alta.

La llevaron junto a un numeroso grupo a las tapias del cementerio de Sevilla, donde un piquete de regulares acabó con su vida. Carmen Díaz Ramos fue asesinada exclusivamente por ser hermana del secretario general del Partido Comunista de España.

El 29 de diciembre de 1936, vaciaron la comisaría de la calle Jesús de todas las mujeres que hasta entonces estaban detenidas allí, ciento veintinueve, y fueron trasladadas hasta la Prisión Provincial. Allí estuvo Concha Díaz con su hija hasta marzo de 1938, cuando junto a varias decenas de presos, fueron intercambiadas como rehenes por familiares de Queipo de Llano

http://ateneotarsisrepublicana.blogspot.com.es/2013/07/carmen-diaz-ramos.html


Gerardo Iglesias: “España es el único país que sufrió el fascismo y no lo ha condenado”

septiembre 8, 2013

Público, 03/09/2013 – 4 septiembre 2013

Sucedió al mítico Carrillo al frente del PCE y se inventó Izquierda Unida, un proyecto en el que ahora cree mucha gente. Pero quedó fuera de juego. Ahora, vuelve para reivindicar la guerrilla antifranquista. Es Gerardo Iglesias.

 

Gerardo Iglesias, en la inauguración de la exposición sobre la guerrilla antifranquista en Asturias.

Gerardo Iglesias, en la inauguración de la exposición sobre la guerrilla antifranquista en Asturias.MARCOS VEGA.

Usted lleva veinte años fuera del mundo y, de pronto, se interesa por los guerrilleros antifranquistas, a los que les ha dedicado un libro y, ahora, una exposición. ¿Por qué?

Porque hay que reconocer lo que hicieron aquellas gentes. En Asturias, que es donde yo me centro, la guerra terminó en 1937 y la gente se echó al monte huyendo de la represión, con una mano atrás y otra delante, para escapar de una muerte segura. Anduvieron ‘fugaos’ (huídos, se dice en otras partes de España) hasta que quedó claro que la guerrilla era inútil, porque los aliados no iban a venir a España, tras Italia y Alemania, una vez derrotados Mussolini y Hitler.

¿Hasta cuándo dura la guerrilla?

Aquí, hasta 1952, que es cuando Ramón González, ‘Ramonón’, se pega un tiro porque está cercado en La Camocha. Pero en otros lugares de España, hasta bien entrados los sesenta.

¿Qué responsabilidad tienen los Cuerpos de Seguridad (el Ejército, la Policía, etcétera) y cuál la Falange en la represión?

Falange la tiene toda. Sus miembros eran gente de la zona e informaban sobre sus vecinos; también conocían el monte, así que con frecuencia el Ejército llegaba cuando los falangistas ya habían actuado.

Los falangistas y demás…

Hombre, sí; decir ‘los falangistas’ es una forma de hablar: los falangistas, los del Somatén, los partidarios de Franco, los de derechas…

Los fascistas, digamos; por usar un término más internacional.

Si, sí; los fascistas. España es el único país del mundo que sufrió el fascismo y no lo ha condenado.

Volvamos a los guerrilleros: ¿cómo vivía aquella gente, en su día a día?

Bueno, pues de forma muy distinta a como se lo imagina la gente, que ha sido educada por el Cine y piensa en los antifascistas como en los resistentes de Francia.

Pero no había una España libre, como había una Francia libre…

Claro que no; por eso digo que aquí las cosas eran distintas.

¿Más como en la guerrilla de Sierra Maestra, en la Cuba de Batista?

Si quieres verlo así…

No. Sólo trato de poner imágenes evocables por la gente…

Entonces sí.

Seguimos con la Historia y llegamos a la muerte de Franco. ¿Qué pasa con los guerrilleros?

Que son abandonados por el imaginario colectivo de los españoles, volcado en sacar adelante una Transición a la que, luego, se la considera modélica.

Pero que no lo es.

Claro que no, porque se basa en la desmemoria. Y de ahí esta exposición.

http://www.publico.es/466104/gerardo-iglesias-espana-es-el-unico-pais-que-sufrio-el-fascismo-y-no-lo-ha-condenado


Los historiadores rebaten la frase “La República llevó a un millón de muertos”

septiembre 8, 2013
Guillermo Rodríguez. Huffingtonpost.es, 03/09/2013 – 4 septiembre 2013

hijos de la gran puta

¿Es el PP un partido que añora la dictadura de Franco?

 

Unos sonríen mientras muestran con orgullo banderas franquistas. Otros posan enhiestos, brazo en alto, rememorando el saludo nazi. Todos son jóvenes y forman parte de las Nuevas Generaciones del PP.

Son fotografías que han vuelto a poner encima de la mesa una pregunta que, en realidad, se ha planteado en innumerables ocasiones ¿Es el PP un partido que añora la dictadura de Franco? Sí, replicaban muchos desde sus cuentas en Twitter o redes sociales. Desde el otro lado se recurre a un argumento ya bastante habitual: “El PP puede acoger nostálgicos del franquismo, pero en IU o en el PSOE los hay del estalinismo, que provocó millones de muertos”.

Un brecha política por la que España sangra desde 1975 —fecha de la muerte del dictador Francisco Franco— y que desde algunos sectores se niegan a taponar. En este contexto se sitúan las palabras del portavoz adjunto del PP, Rafael Hernando. Preguntado por las fotografías de varios de sus cachorros con banderas franquistas o nazis, respondió que no le gustaban, pero… Pero, por lo mismo, partidos como el PSOE o IU deberían dejar de ondear la bandera tricolor por ser igual de “inconstitucional”.

No se quedó ahí. Como broche de oro sentenció: “La República llevó a un millón de muertos”.

UNANIMIDAD: “ES UNA BARBARIDAD”

¿Qué base histórica tiene la frase de Hernando? “Ninguna”; “Es una barbaridad”; “Una brutalidad”; “No tiene ningún rigor”, coinciden los catedráticos de Historia consultados por El Huffington Post. Ninguno discrepa. “Hernando se ha metido en una camisa de once varas, la Historia, que no es lo suyo. Ha dicho una barbaridad histórica”, señala Fernando García de Cortázar, catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad de Deusto.

Julián Casanova, autor del libro República y Guerra Civil, no comparte las declaraciones de Hernando ni en cuanto a la responsabilidad de los muertos ni en cuanto a la cifra que aporta el portavoz del PP. “Los muertos son 600.000. De 100.000 a 130.000 mueren de violencia política en la zona franquista y 55.000 en la zona republicana. Y después hay contabilizados de 45.000 a 50.000 en la posguerra, sólo de violencia militar franquista (del 1 de abril hasta agosto de 1946)”.

Casanova, también catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad de Zaragoza, subraya que las palabras de Hernando son inconcebibles en países como Francia o Alemania, donde los políticos de la derecha y conservadores y saben no pueden defender una idea similar: “Ningún conservador alemán asegurará que Hitler subió al poder por culpa de la República de Weimar. Ninguno”.

Sin embargo, decir en España que la causante de la Guerra Civil fue la II República tiene “coste cero”, e incluso puede reportar beneficios “porque la ausencia de educación histórica de muchos españoles propicia que le compren este discurso sin dudarlo un segundo”. Y de esos polvos, los lodos en formato libro de autores como Pío Moa, Ricardo de la Cierva o César Vidal, que con su discurso revisionista colocan muchos más ejemplares en las librerías que los historiadores más rigurosos.

“La sombra del franquismo es alargadísima, no en la política, pero sí en el momento que se habla de historia”, lamenta Casanova con cierta resignación. “Es muy difícil para un historiador intervenir activamente en este debate porque lo que dice Hernando, el PP, o quien sea, es una mamarrachada desde un punto de vista histórico: Pero a ellos les resbala completamente”, remata Ángel Viñas, autor de una trilogía sobre la Segunda República y uno de los historiadores más reputados de este periodo.

“La pregunta es si una cuestión así no debería ser materia exclusiva de los historiadores, incluso la labor de contar los muertos”, se plantea García de Cortazar, que este mes publicará la novela Tu rostro con la marea. Pese a su tendencia historiográfica más conservadora, coincide con Casanova en criticar las reflexiones de Hernando: “Es una barbaridad, terrorífico y absurdo atribuir a la República, que fue la asediada y derrocada por los conspiradores e insurrectos, la responsabilidad de la Guerra Civil. Me parece absurdo”, señala. “Sólo se puede justificar en el fragor de una refriega política”, apunta.

Ángel Viñas va más allá y considera que el fondo de la cuestión es que España como país, como colectividad social y política, como Estado, “no se ha reconciliado con su pasado porque no se produjo una ruptura radical con él”. Se produjo la Transición, que generó beneficios en muchos sentidos pero que no abordó la ruptura intelectual con el pasado impulsada desde el Estado. “Los Gobiernos de Suárez y González tenían otras cosas que hacer, no lo critico”. Y llegó Zapatero y su Ley de Memoria Histórica. Viñas no es crítico con la iniciativa, aunque sí, y mucho, con la forma en la que se llevó a cabo: “Se preparó con los pies, pero era la primera vez que un Gobierno daba un paso minúsculo para recordar, rememorar y reconciliarse con el pasado”. Los resultados, en cualquier caso, fueron los contrarios a los que aspiraba Zapatero: la brecha por la que sangraban las dos España empezó a manar en borbotones.

Gran parte del fracaso de la ley, y que explica las reticencias del PP a romper de forma definitiva con la dictadura franquista, provino de que el partido hoy liderado por Rajoy “no podía aceptar esa política pública porque el PP representa el franquismo sociológico”.

Julián Casanova: “Hubo una guerra y una larguísima dictadura que mediatizó los recuerdos de la guerra civil porque dividió España entre vencedores y vencidos. La larga posguerra crea una división profunda, donde no hay una educación política sobre esa historia. Perdimos tres décadas de nuestra vida. Mientras otras sociedades se planteaban el porqué del holocausto , del nazismo o del comunismo, nosotros no pasamos por esa fase. Eso hace que haya muchas personas que sólo han oído hablar de la historia por las influencias familiares, afectos o amistades. A esa gente da igual que yo les diga que lo que ha comentado Hernando es una barbaridad porque no se lo va a creer. Y dirá que yo estoy opinando.

HUÉRFANOS

Esta idea engancha con la tesis de Casanova de la orfandad histórica del PP. “No tienen ningún político que reivindicar. No lo hacen con Franco, ni siquiera con Cánovas del Castillo porque muchas de las defensas del político conservador —”el sufragio universal es un desastre y si se implanta y llega el comunismo para eso está el ejército”— no pueden respaldarse hoy. De ahí que se hayan producido paradojas como la de Aznar reivindicando la figura de Manuel Azaña.

Ni siquiera los populares pueden defender la política llevada a cabo por la CEDA, el partido de la etapa republicana más similar a lo que es hoy representa el PP: “No, no puede porque la formación de Gil Robles tenía que un plan clarísimo que pasaba por llegar al poder para cargarse la Constitución”.

El hecho de que hoy el PP se resista a soltar lastre no significa que en el futuro cambie de tendencia. Pero, en ningún caso, podrá dar ese paso solo. “Para el PP sería estupendo que apareciera un partido de ultraderecha que contribuyera a limpiar su proyecto, su programa e incluso a veces su forma de presentarse ante la sociedad”, comenta García de Cortázar.

“En España no hay un partido organizado de extrema derecha, y por eso toda está en el PP. Lo que sería el Lepenismo español está en el PP. Y la gente como Hernando o la que se toma fotos brazo en alto lo hace porque nadie les frena”, explica Viñas. Para Casanova, “no es una ultraderecha política organizada, nada similar a Hungría o Grecia. Pero cuando les tocas la Historia, surge una ultraderecha clarísima”.

UNA CUESTIÓN DE BANDERAS

Rafael Hernando sí estuvo atinado en recalcar que ni la bandera franquista ni la republicana son constitucionales. Efectivamente, no lo son. Pero incluso en esa cuestión hay espacio para introducir matices. Como recuerda Viñas, esgrimir la disputa sobre los símbolos de uno u otro lado es “una distracción o un intento de despiste” que no contribuye a entender mejor la realidad de la época: “La tricolor no es una bandera anticonstitucional, sino aconstitucional, porque por ejemplo forma parte de los símbolos de IU, que es un partido constitucional. No es la bandera oficial de España, por supuesto. Ahora bien, la bandera con el águila sí es la bandera de un régimen criptofascista”.

No lo ve de la misma forma García de Cortazar, quien intentan encontrar un justo medio. Sin negar la existencia de las fotografías de jóvenes conservadores con la bandera franquista, sí crítica que muchos medios de comunicación no duden ni un segundo en criticarlas mientras que eluden hacer lo propio “con banderas que representan la lucha de clases, como la hoz y el martillo. De eso también habría que acordarse también”.

“¡Allá cada uno con la bandera que le hace daño!”, prosigue García de Cortazar, para quien lo realmente preocupante no es el símbolo, sino “lo que puede haber detrás en uno y en otro lado”.

Eso es, efectivamente, lo preocupante.

http://www.huffingtonpost.es/2013/09/03/guerra-civil-republica-historia_n_3860885.html?utm_hp_ref=spain&ncid=edlinkusaolp00000008